ʟᴀ ᴍɪꜱɪóɴ ᴅᴇ ᴄᴜᴘɪᴅᴏ ᴅᴇ ʟᴀ ᴍᴀꜰɪᴀ || ʙʟ || ᴏʀɪɢɪɴᴀʟ - Capítulo 61
- Inicio
- ʟᴀ ᴍɪꜱɪóɴ ᴅᴇ ᴄᴜᴘɪᴅᴏ ᴅᴇ ʟᴀ ᴍᴀꜰɪᴀ || ʙʟ || ᴏʀɪɢɪɴᴀʟ
- Capítulo 61 - Capítulo 61: Capítulo 56
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 61: Capítulo 56
Capítulo 56
Noah
En casa la puerta se cerró tras nosotros con un golpe sordo.
Mis manos seguían temblando, mis piernas parecían de cristal. Si no fuera por la presión cálida de la mano de Kai en mi espalda, me habría desplomado en la entrada.
No podía respirar.
—Noah… —susurró Kai, su voz fue como un ancla.
Me giré hacia él y fue suficiente.
Kai me sostuvo, fuerte, como si supiera que me iba a desmoronar, como si hubiera estado esperando ese momento para ser mi escudo. Sentí su pecho agitarse, sus manos firmes acariciando mi espalda mientras me acurrucaba como un niño pequeño.
—Estoy aquí… —murmuró en mi oído, apretándome más—. Que digan lo que quieran, que griten, que escupan su odio… yo siempre estaré aquí.
No pude contenerlo. Lloré con toda la furia, la tristeza, la impotencia que me había tragado durante años. Mis manos aferradas a su camisa, mi cuerpo vibrando con cada sollozo, con un nudo en la garganta.
Entonces, escuché el sonido de pasos firmes acercándose.
El abuelo. Se quedó frente a nosotros, en silencio, hasta que Kai me alzó en brazos y me llevó al sofá, sentándome en su regazo como si fuera lo más natural del mundo.
—¿Ya terminaste de cargar con culpas ajenas, muchacho?
Levanté la mirada, con ojos enrojecidos y borrosos.
—Noah, escúchame bien —dijo el abuelo, agachándose frente a mí —La sangre no significa una mierda si no te respeta. No todos los que llevan tu apellido merecen llamarse familia. ¿Ves este mocoso que te tiene en brazos? —señaló a Kai—. Él te eligió.
—Abuelo… —susurré, con un nudo en la garganta.
Kai me besó la sien, con los brazos envolviéndome más fuerte.
—Noah, te prometo que vamos a hacer nuestra familia. Así me cueste lo que me cueste.
—Si —repetí, sonriendo un poco.
El abuelo sonrió, como si ya lo supiera.
—Sí, hijo. No solo de perros y gatos vive el hombre. ¿O creías que no me había enterado de sus planes de adopción? —su mirada—. Ya estoy viejo, quiero nietos humanos también.
—Abuelo… —Kai soltó una risa suave—. Porqué siempre te entrometes, aún no hemos hablado seriamente de eso.
El abuelo rio fuerte.
—Kai… Te devolveré el dinero que les diste. —Interrumpí de golpe.
—No, no es necesario. Si así te dejan en paz no me importa… Además, no creas que esto va a quedarse así con ellos. Tengo la cuenta de tu primo solo con eso puedo averiguar a toda tu familia. Y pagarán un precio mayor.
Kai me besó suavemente.
—Yo me haré cargo de eso —dijo el abuelo, marcando cada palabra—. Lo de hoy fue el último fantasma del pasado. Ahora lo importante es decorar ese maldito árbol de Navidad e ir preparando la boda.
—Sí, abuelo —respondimos al unísono, con sonrisas entre lágrimas.
—Y Noah… —añadió el abuelo, apuntándome con el dedo—. No vuelvas a esconder esa sonrisa por culpa de imbéciles. Te queda muy bien.
Kai me besó la mejilla, limpiando las lágrimas con sus dedos. Apreté su mano, con el corazón latiendo con fuerza.
—¿Ves? Aquí todos te amamos Noah. Pero yo soy el que más te ama
—Lo sé. —Dije aferrándome a su cuello, soltando una risa de lo último que dijo Kai.
No sé en qué momento el abuelo se fue, pero cuando volvió tenía algunas cajas de bombillos en las manos y las puso en el suelo.
—Muy bien cambiemos de ánimos. Tenemos que armar ese árbol antes de que caiga navidad.
El abuelo tenía razón no podía dejar que esto me afecte en un día especial.
Nos levantamos y comenzamos a meter todo lo que compramos.
—Abuelo ayúdame con el árbol —Mencionó Kai arremangando sus mangas.
—Métanlo con cuidado de no romper nada. —Dije en tono burlón desde la sala.
—Noah. No pidas milagros, el árbol es enorme. —El abuelo habló desde la puerta pensando en cómo podría entrar en la casa.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com