冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - 1 Prólogo – Un extraño despertar
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1: Prólogo – Un extraño despertar 1: Prólogo – Un extraño despertar ———-奇妙な目覚め———- El viento… el sol… el canto de aves… la brisa… Un entorno pacífico y desconocido inundó el lugar por completo… Bajo el follaje de los grandes árboles, un diminuto claro en el bosque dejaba ver a un joven tirado en el suelo, inconsciente… Estaba acostado boca arriba con su mano derecha sobre su pecho, y la otra en el césped con la palma entreabierta… Lo único que perturbaba el bello paisaje era la presencia de aquel muchacho durmiente… El viento se intensificó, golpeando con delicadeza, pero firmeza las hojas de los árboles, haciendo que varias cayeran… La brisa llevó las hojas directo al cuerpo del chico, cayendo una de ellas sobre su mejilla… deslizándose hasta terminar en el césped… De pronto, abrió los ojos de golpe y soltó un grito ahogado por sí mismo casi al instante… Sus manos fueron desesperadamente levantadas, intentando atrapar algo que se le escapaba; sin embargo, no era más que él intentando atrapar al aire, a la nada… Sus piernas se movieron como si estuviera buscando una base para apoyarse; su reacción tan desesperada denotaba que había estado cayendo, tal vez en la realidad… o tal vez… … … [¿?] «Yo… caía, algo me hizo caer… Seguí y seguí cayendo hacia… la oscuridad.
De pronto, algo debajo de mí… comenzó a brillar… Poco a poco aquel brillo cegador en medio de la profunda oscuridad comenzaba a consumirlo todo… hasta que… … Todo se volvió negro una vez más, pero esta vez sentí algo rozando mi mejilla; desperté e instintivamente intenté sujetarme de algo… solo para darme cuenta de que ya me encontraba en el suelo, a salvo de seguir cayendo… Pude tranquilizarme al ver que ya no estaba cayendo… Confundido, y aún en el suelo, solo fui capaz de observar la vista sobre mí: un precioso cielo azul siendo surcado por siluetas difusas por culpa del sol… … Todo eso era entre cubierto por el denso follaje de los imponentes árboles a mi alrededor… Una vez más calmado, giré la cabeza hacia mis lados, observando el nuevo lugar desconocido en donde me encontraba… No recordaba qué hacía allí.
Levanté mi torso para poder sentarme; mis manos se deslizaron sobre el césped, sintiéndolo tan real que era imposible que fuera un sueño…» [¿?] ¿En dónde… estoy?
¿Un… bosque?
¿Por qué…?
Se tomó un momento para agachar la mirada y apreciar su cuerpo que, aunque con algunas hebras de pasto adheridas por haber estado acostado en el suelo, aún era capaz de ver que vestía un uniforme escolar común: una camisa blanca con un chaleco de tela bordado con bores rojos y la esquina de una insignia escolar asomándose por debajo del saco negro y largo que llevaba por encima de todo.
Llevaba puestos unos pantalones formales, oscuros como la noche; además, tenía zapatos de igual color y característica: formales… [¿?] ¿Un… uniforme?
¿Soy un… estudiante o… algo así?
[¿?] Mmm… No logro recordar nada… Ni siquiera mi nombr-… … … Palideció por un instante… Entonces, sus pupilas comenzaron a encogerse, muestra de su consternación y alerta… [¿?] ¡Mi nombre!
Su descubrimiento casi lo hizo enloquecer… [¿?] «Comencé a perder la compostura, pues me di cuenta de que no recordaba mi nombre, pero no solo eso… No recordaba si era un estudiante o no, tampoco en dónde vivía; no recordaba a mis padres ni a amigos… Lo único que había en mi mente eran comandos básicos y fundamentales: mi idioma, funciones vitales, nombre de las cosas, propósito de las mismas y demás… Es difícil de explicar, pero podría describir lo que es una película incluso sin recordar haber visto una en realidad… … El único recuerdo claro que tenía era el de haber despertado de pronto en medio de este bosque…» [¿?] ¡Mierda, mierda, mierda, mierda!
Se detuvo un momento… respiró y exhaló.
No… gano nada perdiendo la compostura… … Entonces… … [¿?] No recuerdo mi nombre ni qué hago aquí… pero… ¿Por qué… no puedo hacerlo?
¿Qué se supone que me pasó y…?
¿Cómo acabé aquí?
O más bien… ¿Dónde es aquí?
Una vez más calmado, comenzó a caminar a sus alrededores; dio varias vueltas en círculos alrededor de los árboles, experimentando la sensación tan vívida de que todo esto era real y que estaba rodeado por nada más que naturaleza… Tras dejar de dar vueltas al mismo árbol, se tomó un breve momento para apreciar su tacto… Áspero… duro… real… … Incluso en un sueño lúcido, esta calidad de realismo con la que él sentía todo hacía imposible pensar que fuera un sueño… [¿?] S-Si soy un estudiante, entonces… lo más probable es que haya ido de excursión con mi clase… Seguramente… me separé del grupo y… me perdí… [¿?] ¡C-Claro!
¡D-Debe ser eso!
Me separé del grupo, entonces caí por alguna pendiente y me golpeé la cabeza, por eso no recuerdo nada… … Intentó convencerse de ello, pero… No… No tiene sentido… No hay elevaciones, no me duele la cabeza para nada y no tengo ni un solo rasguño… Es como si… hubiera simplemente aparecido aquí y ya… [¿?] «Miré a mi alrededor, intentando buscar algún equipaje si es que lo hubiera traído conmigo.
Al notar que no había nada más que arbustos, piedras, ramas secas y pasto en el lugar, decidí meter mis manos a mis bolsillos, rebuscando en ellos y en mi ropa… No encontré absolutamente nada, no tenía conmigo ni un celular, ni alguna dirección, ni indicación, nada.» [¿?] Si no hay manera de que contacte con nadie… no creo que puedan saber dónde estoy; además, pensándolo bien, si tuviera un teléfono, ni siquiera recordaría la contraseña… De todas formas, será mejor que salga de aquí… [¿?] «Adentrándome entre los árboles, comencé a caminar en busca de algo que me pudiera dar una pista de dónde me encontraba exactamente.
Mi curiosidad fue llamada por cada cosa que veía, pues al acercarme a admirar los arbustos, sentía como algo era desprendido de ellos; definitivamente algo era desprendido de todo el ecosistema que me rodeaba.
No sabía lo que era, pero me hacía sentir real, me hacía sentir vivo, como si todo a mi alrededor me diera un enorme abrazo por solo estar ahí… En cierta manera, podría decirse que sentía una presencia que inundaba todo el lugar; sin embargo, lo hacía con tal delicadeza y pacifismo que me era imposible sentirme observado por ella, o incluso amenazado.» [¿?] No escucho nada… pero siento algo en todas partes.
Es cálido… creo.
¿Será algún bosque protegido?
Explicaría que su aire es tan… calmante.
[¿?] «Noté algo a lo lejos, justo hacia mi derecha; decidí correr hacia ello, pues pensé que sería alguna estructura artificial hecha por el hombre… pero era solo una cueva.
Me acerqué a la entrada y encontré algunas marcas de garras grandes y profundas; las toqué superficialmente y un escalofrío recorrió mi cuerpo al ver cómo debajo de algunas de esas marcas había huesos de lo que parecían ser animales pequeños, tal vez conejos… Ante esa vista yo… me puse nervioso… Huesos… huesos reales era lo que estaba frente a mí; podría decir que mis pupilas se encogieron lentamente, hasta el punto de cubrirme la boca del asco e incomodidad de ver lo que era, en cierta manera, un cadáver…» [¿?] Qué ca-… … N-No me gusta… No me gusta nada… [¿?] «Comencé a retroceder, cuando mi mirada fue inevitablemente dirigida al techo del interior de la cueva, notando cómo la superficie era filosa y llena de rocas que, de caerme encima, me dejarían destrozado por completo.
Para evitar cualquier problema, decidí dar un pequeño vistazo antes de irme, por lo que salí de ahí y me detuve a observar la cueva nuevamente desde afuera… Estando lejos de aquello que me generaba rechazo y asco, pude desviar mis pensamientos hacia la forma que tenía aquella cueva.» [¿?] Es como… un refugio más que una cueva; no tiene camino por donde continuar, así que supongo que solo es grande y ya… Si empezara a llover, podría quedarme aquí… aunque en realidad… no quisiera estar cerca de los huesos… … Algo llamó su atención, haciendo que eleve su mirada… Cercano a él, en unas rocas había algo brillante; al acercarse, descubrió carne cruda aún sangrando… La especie de lo que fuera eso era difusa, pues el cadáver estaba tan destrozado que parecía ser únicamente un pequeño montón de partes desprendidas del cuerpo completo… Se asqueó al ver esto tan directamente, optando por retroceder enseguida una vez que reaccionó… Esta vez, su efecto en él fue diferente, pues aquel montón de carne sangrante antes fue algo vivo, algo que podría haber vagado por el lugar con total libertad e inocencia… Pese a todo, más que asco o incomodidad, su pensamiento iba más allá del factor resultante… iba dirigido al influyente… [¿?] ¿Fue… cazado hace poco…?
¿Qué clase de bestia hizo… esto?
[¿?] «Un escalofrío recorrió por completo mi cuerpo; entendí que, si había carne fresca de un animal pequeño, habría uno más grande que vendría a acabar de comer a su presa; eso, más las marcas de enormes garras en las paredes, me hicieron ver que no estaba para nada seguro en el lugar donde me encontraba, por lo que, asustado y buscando una manera de salir, me alejé corriendo de regreso por donde vine.
En lugar de permanecer en mi punto inicial, decidí caminar en la dirección opuesta a la cueva, pensando que alejarme sería lo mejor… Mientras caminaba, pude distinguir cómo entre lo espeso del bosque y los arbustos, la luz se filtraba, como si fuera una señal de que la salida del bosque me esperaba… me llamaba…» [¿?] ¿La… salida?
S-Sí… por favor… Por favor, por favor, por favor, por favor… Eran súplicas desesperadas por encontrar algo que le ofrezca mayor seguridad de la que ahora tenía… Por favor, no quiero seguir aquí… [¿?] «El desconcierto, el miedo, la angustia y el deseo por saber qué estaba pasando, dónde estaba, o siquiera si estaría bien, inundaron mi cabeza en un torrente de pensamientos y sentimientos que solo me agobiaban y me ponían nervioso… Mi paso suave y tembloroso se volvió acelerado, luego un trote y, por último, ya estaba comenzando una carrera…» [¿?] Si voy hacia la luz, tal vez salga de aquí; está muy claro como para ser de noche, tal vez logre salir antes de que se ponga el sol… S-Solo debo apresurarme… Su carrera se vió interrumpida en cuanto el ambiente pacífico finalmente logró hacer mella en su miedo; su andar comenzaba a volverse más lento poco a poco, hasta que se detuvo y se tomó el tiempo para acariciar las hojas de los arbustos, tomar piedras pequeñas y tocar los árboles… Para este punto, solo intentaba desviar su mente del miedo a estar perdido aquí… Como medida preventiva, tomó algunas de las piedras que pudo encontrar en su camino y las guardó consigo, algunas en sus bolsillos y otras, las más grandes, en sus puños cerrados.
[¿?] No quiero imaginar la cantidad de rocas mascotas que podría adoptar si me quedo aquí varado por más tiempo… … P-Pero sin tanta broma, parece que la salida todavía está bastante le-… … … ¡!
¡!
¡!
¡!
¡!
De pronto… escuchó un leve susurro entre los arbustos detrás suyo; era un extraño balbuceo susurrante casi inaudible… Sin embargo, no se trataba de ningún susurro, sino que era una respiración tenue.
La respiración detrás de él se hacía más fuerte conforme se acercaba; con ella, un suave chasquido de dientes filosos comenzó a escucharse, seguido de un rugido suave y bajo que pretendía hacer temblar a su presa… En este momento, el único ser que podría calificar como presa… era el joven… … [¿?] Su voz interna se volvió quebradiza y temerosa… (Yo…) Su cuerpo comenzó a girar; sus piernas temblaban y sus manos dejaron caer las piedras que portaba… Entonces, de pronto, una sensación inminente de peligro y miedo le inundó por completo… hasta que vió frente a él una enorme silueta de pie… [¿?] (Moriré…) Frente a él, un enorme oso de pelaje con una tonalidad más clara que la lavanda lo miraba fijamente… Sus colmillos casi se podían ver saliendo de su hocico cerrado, sus ojos ámbar lo miraban directamente… Tenía patrones morados oscuros en la zona del pecho hasta el abdomen… Era enorme, 3 metros a lo poco; entonces, rugió con gran fuerza, empujando las hojas de los árboles y haciendo que todas las aves cercanas salieran volando.
[¿?] A-Ah… Jadeó sin palabras… pero sus piernas… no respondieron.
La enorme bestia se abalanzó sin vacilar contra el joven con un poderoso zarpazo; por propio instinto, brincó hacia atrás con las manos elevadas… Sin embargo, enseguida vino un segundo zarpazo, esta vez con las garras de la pata izquierda de la bestia; él repitió su acción, pero esta vez se protegió retrocediendo con sus antebrazos por delante, llevándose un fuerte corte que le quitó una gran parte de piel superficial… Cayó al suelo hacia atrás, con las piernas temblando y su mirada inestable ante la vista frente a él.
Mientras el enorme animal se acercaba, intentó levantarse, pero no pudo; sus piernas no dejaban de temblar y la sangre bajaba por sus brazos, manchándolos hasta sus manos… [¿?] (Muévete…) (¡Muévete!, ¡Muévete!) (¡MUÉVETE!, ¡MUÉVETE!).
[¿?] «El miedo recorrió mi cuerpo por completo… Intentó morderme con sus enormes y filosos dientes, por lo que, forzando mi cuerpo a reaccionar, me lancé a mí mismo hacia mi derecha, rodando para ponerme boca abajo y levantarme apoyándome en mis manos y puntas de los pies, solo para salir corriendo.» [¿?] ¡NO QUIERO MORIR!
¡NO QUIERO MORIR!
¡ALGUIEN, AYUDA!
Continuó corriendo; no se detuvo ni miró atrás.
La bestia, furiosa por no atrapar a su presa, rugió y cargó contra él, persiguiéndolo.
El joven sintió fuertes pasos; sabía que se acercaba, por lo que asustado comenzó a correr entre los árboles, intentando perderlo o distraerlo…
Mientras corría sin detenerse, notó cómo el calor no solo emanaba de sus brazos, sino también de su estómago.
Al bajar la mirada hacia su estómago, pudo distinguir con horror cómo el primer golpe sí conectó con él y había rasgado las tres capas de ropa que poseía, haciéndole una enorme herida sangrante…
Dado que finalmente la vió, y la adrenalina apenas estaba haciendo efecto, comenzó a sentir el dolor, por lo que tropezó y se retorció en el suelo…
Le ardía fuertemente el estómago, sobre todo los antebrazos que se raspó con el césped del suelo al caer.
Al girarse, vió con horror como aquello que lo acechaba se asomaba por detrás de un árbol lentamente…
El joven retrocedió a rastras; tenía miedo, estaba asustado, no quería morir, no quería que esa cosa lo devorara…
Sus manos buscaron frenéticamente algo para defenderse, sintiendo algo duro y áspero en el suelo…
Entonces, la bestia se lanzó sobre él, solo para recibir un potente golpe en la nariz con una roca que había levantado para protegerse…
Por el golpe fue aturdida unos segundos, a lo cual, aquel muchacho asustado, respondió golpeando nueva y repetidamente su nariz y hocico con la piedra una y otra vez.
Aprovechando que tenía vía libre, aplastó con fuerza la roca contra su ojo; fue tanta la fuerza que usó, y tanto el filo de la roca, que el globo ocular de la bestia fue hecho añicos… El enorme animal retrocedió soltando un fuerte bufido de dolor, seguido de rugidos y sacudidas, las cuales el joven usó para arrastrarse y lanzarse a sí mismo directo a unos arbustos a fin de esconderse.
[¿?] Oculto ya entre los arbustos, comenzó a perder la compostura mientras se abrazaba las piernas con miedo… (¡¿Qué mierda hago?!) (¡¿Qué mierda voy a hacer?!) (¡Si no pienso en algo, me va a devorar!) (¡Si corro, no dejará de seguirme!) (¡Qué hago…) (Qu- De pronto y frente a él, casi fuera del arbusto, un panel vertical y rectangular traslúcido apareció flotando… Tenía un diseño de lianas doradas que decoraba los bordes; en el centro, un pequeño rectángulo con las mismas características tenía algo escrito en el centro… “START”.
[¿?] No sabía cómo reaccionar, pero hizo un esfuerzo… (¿Q-qué es…?) El enorme depredador volvió a rugir detrás de él; al asomarse entre las hojas, lo vio olfateando el lugar, buscándolo… (¡Mierda, mierda, mierda!) Recordó las piedras en sus bolsillos, por lo que las sacó todas y las lanzó lejos, distrayendo al oso, quien se lanzó sobre el sonido en cuanto chocaron con un árbol.
(No sé qué es esto…) (¡Pero no tengo otra cosa que hacer!) Sin vacilar, presionó el botón en el panel; la opción desapareció con un sonido intermitente similar al de un televisor antiguo… De pronto, un nuevo cuadro apareció, con un texto más grande: “¿Qué tal, mocosos?
Seguramente, más de uno estará mojando sus pantalones para este punto y probablemente algunos hayan perdido la memoria.
Les diré que ahora que están en este mundo, les ayudaremos en algunas cosas.
Pero no todo se lo daremos nosotros; no obstante, tampoco queremos que mueran en el primer segundo en el que lleguen; el experimento sería aburrido.
Por eso, creamos este menú, muy al estilo de los menús en los videojuegos modernos que tienen.
Como sea, ya sabrán qué hacer, a no ser que alguno de ustedes nunca haya tocado un videojuego en su vida; de ser así, les deseo suerte.
Adiós”.
[¿?] (¿Video… juego?) (¿P-Por qué siento que… sé qué es…) La bestia detrás suyo volvió a rugir; ahora estaba furioso, tanto que comenzó a destruir los árboles, haciendo que uno de ellos cayera a pocos metros del joven… (Sea lo que sea, no tengo tiempo para dudar).
Antes de que el muchacho volviera a interactuar con el cuadro de texto, este mismo desapareció, siendo sustituido por un nuevo cuadro rectangular con varios cuadrados en su interior; cada uno tenía un símbolo diferente y unas palabras debajo: una lanza (Lancero), un arco (Arquero), un bastón (Mago), una espada (Espadachín), una… … Existían más opciones a seleccionar; sin embargo, en el primer segundo de ver aquella última opción disponible, sus ojos se llenaron de una determinación tan ferviente como el fuego, con una meta clara: “sobrevivir”… Enseguida, seleccionó la opción de espadachín… La bestia finalmente había logrado percibir el olor de la sangre del joven por sobre la suya empapando su rostro, por lo que comenzó a correr contra el arbusto donde él estaba escondido; de pronto, del interior del mismo, aquel muchacho salió lanzado de frente, empuñando una brillante espada de acero que clavó con toda su fuerza en el hombro del animal… … [¿?] «Me lancé sobre esa bestia sin vacilar; era darlo todo o morir.
Clavé mi nueva espada en su hombro, logrando que su pata izquierda no le responda como quisiera.
Retiré mi espada en cuanto lo vi levantar su otra pata; brinqué hacia atrás esquivando sus garras, para entonces atacarlo con mi espada dando un corte de arriba hacia abajo, abriéndole una gran herida en la pata derecha.
La bestia rugió y cargó en contra mía; intenté esquivarlo yéndome hacia un costado, pero cometí el grave error de ir hacia el único lado cuyo ojo aún estaba sano, por lo que de un solo zarpazo me lanzó al suelo, donde rodé hasta chocar contra un árbol, perdiendo mi espada en el proceso.
Mi rodada terminó conmigo boca arriba, viendo mi espada a unos pocos metros…» [¿?] «Estando en el suelo, intenté levantarme; sin embargo, ese enorme… desgraciado… saltó sobre mí, clavando dos de sus garras en mis hombros y el resto en el césped, impidiéndome escapar y causando mis gritos por el dolor… Intentó devorarme directamente, pero pude reunir la fuerza para sostener la base de su hocico cercana al cuello… Su aliento fétido me llegó directo a la cara, sus gruñidos hacían vibrar mis tímpanos y mis brazos no podían sostenerlo lo suficiente antes de que me devore.
Estaba perdiendo fuerzas; ni siquiera sabía de dónde venían para empezar, pero con sus garras clavándose en mis hombros y haciendo que la sangre no deje de brotar, sentía que en cualquier momento no podría oponer más resistencia y mis acromiones serían destrozados por sus garras, impidiendo que pueda mover los brazos… Miré a mi alrededor, desesperado, encontrando de nuevo a mi espada; en un rápido movimiento, solté el agarre de mi mano derecha y la estiré pese al dolor de sus garras aún en mi hombro… Todo pasó muy rápido… En cuanto logré sostener con fuerza la empuñadura, sus dientes estaban a centímetros de mi cuello, pues mi mano izquierda ya no podía más… A solo milésimas de morir por su potente mordisco, logré clavar mi espada de lleno en su cuello… Aquel enorme animal soltó un rugido ahogado, levantando sus garras y sacándolas de mis hombros… Gracias a estar parcialmente libre, respondí golpeando frenéticamente su hocico con mi puño izquierdo; una, y otra, y otra, y otra vez para intentar liberarme.
Mi mano derecha, empuñando la espada, volvió a apuñalarlo, una y otra vez por igual; tras resistirme a mi enemigo, ella terminó tambaleándose hacia su izquierda, lo que aproveché para lanzar la espada sobre su cuerpo, clavándose en el césped a su derecha, justo en el momento en el que yo rodé en la misma dirección para salir de debajo suya…» [¿?] «Estando libre, tomé con ambas manos mi espada, lanzándome con todas mis fuerzas hacia su cuello nuevamente, apuñalándolo y tumbándolo al césped.
Intentó rugir, pero la sangre en su garganta ahogó su rugido una vez más.
Retrocedí, aún con miedo, viendo cómo intentaba ponerse de pie; aterrado, comencé a apuñalar su cuello frenéticamente, sin detenerme, sin parar… Cada apuñalada que le daba en el cuello iba acompañada por uno de mis gritos de desesperación por sobrevivir… Las heridas que le había hecho fueron tales que mi espada atravesó su cuello por completo en varias ocasiones… Tras ver que dejó de moverse y estando yo cubierto en sangre salpicada, caí hacia atrás; mi espada cayó al suelo conmigo, totalmente ensangrentada… Miré mis manos, manchadas en su sangre; levanté la mirada, observando su cuerpo ya inerte… No se movía, no rugía, no intentaba levantarse… estaba muerta… …» [¿?] Está… … muerto… … So-sobreviví… … Ja… Llevó trabajosamente ambas manos hacia su cabeza… Jaja… Jajaja… Su mirada se elevó… ¡Jajajajajaja!
El dolor recorrió su cuerpo entero; cayó hacia atrás, eufórico ante el dolor y el colapso mental provocado por haber estado al borde de la muerte… No paraba de reír; su cerebro estaba hecho un caos.
Su instinto por sobrevivir vitoreaba su anteponer contra la bestia que acababa de vencer… El silencio del lugar inundó sus oídos, sus risas fueron calmándose… Su respiración se volvió pesada y sus brazos lentamente abandonaban su cabeza.
Se sentó en el césped, mirando sus heridas abiertas y sangrantes; se quitó el saco y el abrigo, se acercó a aquello que antes amenazaba con matarlo y usó sus garras para desgarrar sus prendas.
Con los trozos, comenzó a atárselos a sus heridas, deteniendo pobremente el sangrado y protegiéndolas de infecciones externas a la misma tela que estaba en contacto con sus heridas.
Con vendajes improvisados, se levantó tambaleándose… Tomó su espada y se dio la vuelta, alejándose con un paso torpe y cansado; de pronto, a lo lejos, la luz del sol se filtró con fuerza entre los troncos.
Al verlo, corrió sin detenerse, intentando salir del bosque… Su cuerpo estaba a colapsar, sus pasos entorpecían conforme iba avanzando, su mirada agotada poco a poco pesaba más… A los pocos minutos de correr tanto como su estado le permitió, salió del bosque, siendo golpeado intensamente por la luz del sol en el cielo… Asombrado, con los ojos todavía caídos por el dolor, observó su nuevo entorno: Una enorme pradera debajo del pico elevado donde se encontraba; los bosques gigantes a los costados de su mirada le daban vitalidad a la enorme pradera.
A lo lejos pudo ver una estructura colosal, la cual se veía considerablemente clara pese a la enorme distancia que había… En el camino a la misma, varias zonas muy separadas entre sí eran distinguibles como aldeas, dispersas por todo lo largo de la pradera… Los arroyos bordeaban los bosques más cercanos a su posición; la sombra de las aves surcando el cielo se presentó bajo sus pies… El joven caminó hasta acercarse un poco más al borde del pico elevado, admirándolo todo… cuando de pronto el mismo panel apareció otra vez… En lugar de aparecer el mismo mensaje que apareció anteriormente, ahora había uno nuevo que solo decía “Recapitular”.
Antes de hacer nada, retrocedió, confirmando que el panel flotaba a cierta distancia de sí; su tamaño no podía cambiar, pero podía tocarlo superficialmente para movilizarlo en el aire por su cuenta.
Haciendo señas con sus dedos, como si intentara agrandar una imagen en un teléfono con sus dedos índice y pulgar, se dio cuenta de que podía acercar y alejar el panel de sí.
[¿?] No… Comenzó a hablar mientras jugaba a acercar y alejar el panel.
No sé de dónde viene esta cosa, pero… Parece… práctica… [¿?] De todas formas, ¿qué se supone que debo hacer con esto?
Lo pensó unos momentos, pero entonces decidió sentarse en el césped; todo su cuerpo gritaba de dolor por las heridas ocasionadas en su último combate a muerte… El vendaje improvisado sobre las mismas no era suficiente para acallar las feroces voces de su dolor… Intentando no retorcerse, dejó su espada algo lejos de él, pensando en si debería aceptar esa nueva opción o no; finalmente, consideró que no tenía nada que perder, dado que había sido ese panel el que le dio la espada que le salvó la vida.
Vaciló un momento, pues el dolor le hizo temblar las manos, cuyas extensiones, los brazos, apenas podían levantarse por el fuerte daño en sus hombros… Acercó su dedo… y seleccionó la opción; de pronto, comenzó a marearse, su mirada comenzó a entrecerrarse y su cabeza comenzó a doler… [¿?] ¡Agh!
¡Q-Qué… es… esto!
¡Duele… mi cabeza… duele!
Cayó al suelo; su cabeza estaba dando vueltas sin parar; sus ojos comenzaron a cerrarse poco a poco.
Cada segundo que pasaba iba perdiendo el sentido; se estaba desmayando… [¿?] Q-qué… es lo que… me hizo… Finalmente, el joven perdió el conocimiento… Su cuerpo reposó en silencio… los alaridos de aves no se hicieron tardar… Ahora, sin consciencia, había llegado al fin de… … Un extraño despertar… … … ———-Fin del prólogo———-
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