冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 Capítulo 3 – La victoria del alfa – 02
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10: Capítulo 3 – La victoria del alfa – 0.2 10: Capítulo 3 – La victoria del alfa – 0.2 ———-アルファの勝利———- Ladridos fueron dirigidos a Kazumiki, quien se aproximó directamente a atacar; lanzó un tajo descendente hacia uno de ellos, pero este lo esquivó y junto a sus compañeros comenzaron a correr alrededor del espadachín novato.
El joven se puso en guardia y los siguió con la mirada; le temblaban las manos, pero aun así no quería desconcentrarse y terminar siendo atacado por sorpresa… Uno de los lobos rápidamente saltó hacia su presa, quien lanzó un tajo horizontal hacia él, chocando con sus garras e impidiendo que el lobo se le montara en la espalda.
Por detrás, otro quiso morder su pierna, por lo que, al notarlo, se dio la vuelta y retrocedió, lanzando un fuerte tajo descendente diagonal que cortó la superficie de uno de los ojos de su agresor, quien soltó un aullido de dolor y, furioso, aulló una vez más solo para que el resto de sus compañeros se lanzaran hacia el joven… Kazumiki se agachó y se lanzó hacia un costado, librándose de los lobos, quienes estaban por tumbarlo.
Cuando se disponía a levantarse, el lobo herido del ojo se acercó con rapidez hacia él, logrando ponerse encima del joven, el cual por mera suerte logró detener sus colmillos con su espada y usar su mano izquierda para sostener la parte plana de la misma.
La espada del joven ahora era bloqueada por los colmillos del lobo, quien oponía una fuerte resistencia demostrada en el fuerte agarre de sus colmillos, pues la espada no lo estaba lastimando y así podría desarmar a su presa.
El de cabellos negros sintió un feroz mordisco en su torso y pierna derecha; eran los otros dos lobos.
El joven gritó de dolor, pero con el deseo de liberarse giró su espada para que el filo apunte hacia la garganta de la bestia; a pesar de cortarse superficialmente la palma, empujó con fuerza para enseguida poner ambas manos en el mango de la espada y cortarle la parte superior de la cabeza a la bestia… Para evitar los restos del cerebro del animal, el joven cerró los ojos y agachó la cabeza, pero incluso con sangre encima, empujó el cadáver hacia un lado y lanzó tajos algo desesperados contra los lobos que mordisqueaban su cuerpo, logrando lastimar sus hocicos y haciéndolos retroceder y logrando ponerse de pie.
Al ver el cadáver de uno de los suyos, soltaron un nuevo aullido, seguido de una carrera hacia su víctima.
En cuanto uno de los lobos se lanzó hacia él, lanzó un tajo horizontal que le lastimó la mandíbula y lo alejó; el otro lobo, quien se posicionó en su punto ciego, se lanzó hacia su espalda, mordiendo su hombro.
Kazumiki gritó de dolor, pero usó su mano derecha para apuntar el filo de su espada hacia sí mismo, apuñalando la cabeza del lobo en su hombro.
El cráneo de la bestia era resistente y la fuerza de sus colmillos no cedía, así que con ambas manos sacó la espada de su cráneo y la encajó en su cuello, ahogándolo con su sangre y haciendo que su cadáver caiga… El último cabo suelo aulló también, esquivando a la vez un tajo desesperado del muchacho, quien solo quería vivir.
El lobo aprovechó para lanzarse con todo hacia el joven, quien, soltando su espada, le propinó un poderoso golpe con el puño izquierdo cerrado, directo en lo bajo del cuello del animal.
En cuanto el lobo cayó al suelo e intentó levantarse, fue apuñalado en la garganta por Kazumiki, quien estaba arrodillado y había recuperado su espada.
El joven, ahora fuera de peligro, sonrió aliviado y se dejó caer hacia atrás, sentándose en el césped… [Kazumiki] Gané… … Volví a sobrevivir… Miró su hombro, sangrando y ardiendo por los colmillos del lobo anterior.
Esto me trae recuerdos… pero no son tan buenos realmente.
Tomó su espada y la limpió tanto pudo con el pelaje del animal muerto junto a él.
¿Estas cosas se considerarían monstruos?
¿Qué pasa con mi recompensa por vencerlos?
¿No debería recibir experiencia o algo así?
De pronto, cayó en cuenta de que sus palabras reflejaban conocimientos que no recordaba tener… … Su pensamiento fue interrumpido por una sensación de peligro inminente… de muerte… que inundó por completo el bosque.
Pudo sentir ese cambio en el ambiente y… al darse vuelta, un lobo un poco más corpulento que los que acababa de matar se había lanzado sin tregua alguna directo hacia él… Kazumiki pudo ver cómo poco a poco los colmillos de la bestia se acercaban a su rostro… cuando… Un hacha apareció girando en el aire, impactando su filo directamente con el cuello de la bestia.
El lobo cayó agonizante al suelo; sin embargo, la presencia no desapareció… Antes de intentar saber quién fue el que lanzó el hacha, de entre los árboles se acercaban dos luces ámbar fulgurantes; de las sombras salió un lobo el doble de grande que los demás.
Al contrario que ellos, su pelaje tenía un violeta mucho más intenso y parecía desprender pequeñas chispas eléctricas entre su pelaje… Mientras esta enorme bestia se acercaba, Reith apareció corriendo y poniéndose frente a Kazumiki, agachándose para tomar su hacha y ponerse en guardia.
[Kazumiki] ¡R-Reith!
[Reith] ¡¿En qué pensabas cuando saliste corriendo directo al bosque?!
¡¿Y qué carajo hacen estos lobos por aquí?!
La enorme bestia se acercaba, soltando gruñidos bajos, pero aún no atacaba.
[Kazumiki] ¿N-no debería haberlos?
[Reith] ¡Los lobos deberían estar muy al fondo del bosque, en lo profundo, donde nadie debería llegar!
¡Nunca los había visto tan cerca de la salida del bosque!
[Kazumiki] ¿Entonces corremos?
[Reith] ¡No creo que podamos hacer eso!
Entre los árboles, varios lobos comenzaron a aproximarse y a rodearlos; ahora estaban atrapados por un grupo de lobos que impedían que pudieran huir corriendo.
Los lobos que bloqueaban el camino no los dejaban salir, pero no se acercaban; el único que lo hacía era el más intimidante y de gran tamaño de ellos… [Reith] ¡Mierda!
¡El alfa nos está retando!
[Kazumiki] ¿Q-qué?
¡¿Qué significa eso?!
[Reith] ¡Mataste a varias de sus garras, y yo acabo de matar a otra!
¡Parece que quiere hacernos pagar directamente!
[Kazumiki] ¿Sus garras?
¿Te refieres a los lobos?
El alfa se paró frente a ellos sobre sus cuatro patas, viéndolos directamente a los ojos, retándolos como la bestia que era; de pronto, se aproximó y saltó hacia Reith.
Este estaba preparando su hacha, pero Kazumiki lo empujó hacia un costado y lanzó un tajo ascendente que desvió el hocico de la bestia hacia arriba, causándole un muy leve e insignificante corte superficial.
[Kazumiki] ¡Ahora!
Reith, entendiendo su plan, sujetó su hacha con fuerza y la clavó en el cuello del animal; su carne era tan dura de cortar que el hacha apenas logró perforar su cuello, cuando enseguida, una pequeña corriente comenzó a recorrer el acero del hacha y, a pesar de que su mango sea de madera, pequeños rayos comenzaron a arraigarse por el mismo, llegando a Reith y electrocutándolo… [Reith] ¡Agh!
Sus gritos hicieron eco en el bosque… La bestia cayó al suelo rodando solo para ponerse en pie en seguida; no parecía querer ceder.
Kazumiki se puso delante de Reith, quien había caído sobre sus rodillas y se estaba recuperando de la descarga que recibió… [Kazumiki] ¡¿Cómo es que esa cosa puede soltar descargas?!
[Reith] Los… alfas son… los más fuertes… por algo… No tenemos de otra… más que matarlo para sobrevivir… Logró levantarse… [Kazumiki] Esto… Sus manos temblaron… ¡Esto es mi culpa!
No sé qué hago aquí en el bosque, pero viniste a buscarme… ¿No?
¡Entonces es mi culpa!
[Reith] Te digo algo… la verdad no es que me importe mucho morir aquí… Podríamos decir que me hiciste un favor… … [Kazumiki] ¿Q-qué?
¿Por… qué dirías eso?
La bestia no esperó más y comenzó a correr alrededor de Kazumiki, quien a duras penas lograba esquivar sus zarpazos e intentos de mordidas que le hacían.
[Reith] Digamos que… El alfa lo intentó atacar, pero él logró esquivarlo inconscientemente… Lastimé a algunas personas y… ahora que ya no las tengo conmigo… no sé a dónde iba encaminada mi vida… [Kazumiki] … Apretó el puño… ¡No seas idiota!
Lanzó un tajo giratorio horizontal, agachándose para lastimar el hocico al alfa, quien retrocedió.
La enorme bestia, furiosa, vio que Reith todavía estaba consternado; sus manos temblaban por la descarga, pero intentó tomar su arma.
El alfa corrió esquivando un tajo de aquel de ojos negros y se dispuso a saltar sobre Reith… Ya sobre el leñador, le mordió con fuerza el hombro, haciéndolo sangrar; las garras del depredador se clavaron en su estómago, abriendo heridas graves y provocando los gritos de Reith, quien parecía querer dejar que sucediera… Kazumiki corrió y apuñaló con fuerza la cadera de la bestia, la cual, al sentir el dolor, retrocedió para intentar morder el brazo de su atacante; el último retrocedió y adoptó guardia para bloquear sus colmillos con el acero de su espada.
Reith, deseando escuchar lo que Kazumiki tenía que decir, tomó su hacha y la clavó con fuerza en la columna vertebral de la bestia, quien aulló de dolor y liberó descargas que el de cabellos rojos evitó soltando el hacha.
[Kazumiki] ¡Una vida… no se debe tomar tan a la ligera!
Kazumiki sujetó el mango de su espada con ambas manos y dio un tajo descendente en el cuello de su contrincante con todas sus fuerzas; las descargas no tardaron en ser liberadas, recorriendo el cuerpo de los humanos.
El joven se estaba electrocutando; sin embargo, su instinto de supervivencia le decía que no soltara el arma hasta matarlo… El lobo comenzó a forcejear, intentando quitarse la espada clavada con fuerza en su cuello… [Kazumiki] ¡Si no tienes… una razón para vivir…!
La bestia aumentó sus descargas, haciendo que el joven no pudiera más y cayera al suelo.
Antes de que el animal pudiera quitarse la espada con la pata, Kazumiki se levantó como pudo y le quitó el hacha de la columna vertebral.
La bestia lo volteó a ver, pero de poco sirvió cuando, con el hacha, aquel espadachín aplastó con fuerza su propia espada clavada en el animal, hundiéndola más profundamente en su cuello.
El cuerpo del alfa cayó de costado, todavía oponiendo resistencia, pero Kazumiki tomó el mango de su espada e hizo palanca hacia sí, cortando poco a poco el cuello de la bestia; con fuerza, el hacha en su otra mano se clavó profundamente también en el animal, permitiendo el paso libre de la espada… [Kazumiki] ¡Si no tienes un motivo para vivir!
¡Entonces tú mismo debes crearlo!
Las descargas eléctricas no se hicieron esperar; Kazumiki ya se estaba quedando sin fuerzas; sin embargo, sintió un par de manos sobre las suyas, ayudándolo a aumentar la fuerza del ataque… Era Reith quien se había levantado y, a pesar de también estar siendo electrocutado, ayudó al joven con todas sus fuerzas.
Finalmente, la espada chocó contra el suelo… cortándole la cabeza a la bestia… y cesando las descargas con un último chispazo… Ambos hombres cayeron hacia atrás; estaban exhaustos y heridos, en especial Kazumiki.
Los lobos corrieron hacia ellos, solo para morder las patas traseras de su líder y llevárselo arrastrando… Con una última mirada hacia los vencedores, uno de los lobos tomó la cabeza del alfa ya muerto… y se fue… … [Kazumiki] Solo debes… buscar… una nueva razón para… vivir… … Finalmente, se rindió ante el dolor de sus heridas… y quedó inconsciente… Al lugar llegó un grupo de personas… solo para presenciar… la victoria del alfa… … … ———-Fin del capítulo 3———-
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