冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - 22 Capítulo 7 – Una cicatriz imposible de curar – 02
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22: Capítulo 7 – Una cicatriz imposible de curar – 0.2 22: Capítulo 7 – Una cicatriz imposible de curar – 0.2 ———-癒されることのない傷跡———- [Gord] «El sonido del metal golpeando el suelo baldoso de un pasillo oscuro resonaba por todas partes, rebotando en las paredes y creando un eco impetuoso en nuestra caminata… Iba adelante; estaba guiando a mi equipo de exploración en nuestra primera misión.
Días atrás, se descubrió la ubicación, en una cueva remota, de una nueva Ruina Espiral; se dice que fueron creadas, al igual que múltiples estructuras diferentes y desperdigadas por el mundo, por un miembro nómada de la raza de los autómatas, formas de vida avanzadas cuya tecnología está miles de años delante de la nuestra… En cada piso se albergan planos de tecnología avanzada que ni siquiera nosotros, como humanos, somos capaces de replicar.
La última expedición, no guiada por mí, dio como recompensa un plano para un artefacto que poco después un inventor adaptaría a lo que nosotros conocemos como relojes.» [Gord] «Mi equipo ya se había fortalecido bastante; todos mis alumnos demostraron una eficiencia y capacidades sobresalientes y perfectas para su trabajo: investigar, recolectar y escapar.
Este tipo de estructuras alberga criaturas de origen desconocido; muchas de ellas parecen ser réplicas de las criaturas que nosotros conocemos en la superficie.
La primera vez que vine a una de estas creaciones fue en mi examen para ser un capitán… En aquella ocasión peleé con una mantícora; fue difícil, pero logré vencerla por mi cuenta y recuperar los planos del artefacto…» [Gord] «Mientras todos caminábamos, yo podía sentir la presencia de alguien viéndonos lejos en nuestras espaldas; sabía de quién se trataba, y decidí ignorarlo y dejar que nos siguiera… Sin embargo, el haber hecho eso es algo de lo que nunca dejaré de arrepentirme.
De todas maneras, mientras caminábamos, sentí otra presencia extraña delante, en lo oscuro del pasillo donde nos encontrábamos.» [Gord] Se detuvo de golpe y estiró su brazo derecho, indicando que dejen de avanzar.
Esperen… Algo viene… [Gord] «En lo profundo del pasillo, donde aún no se iluminaba, una sombra difusa se mostró, parada frente a nosotros… Aquella figura extraña dejó ver un par de ojos brillantes; de inmediato, sentí como algo se acercaba, por lo que me planté de frente y pude reaccionar a tiempo para repeler con mi espada un carámbano de hielo que se acercó con una increíble rapidez.
Al darme cuenta, muchos otros se aproximaban, por lo que comencé a romper todos y cada uno de ellos conforme llegaban; uno tras otro, avanzaba mientras los destruía, moviéndome tan rápido como pudiera en ese espacio ancho.
[Gord] «Conforme iba avanzando, mis alumnos avanzaban conmigo, destruyendo los proyectiles que se escapaban de mi espada.
Tras pocos pasos, el pasillo se iluminó lo suficiente para poder ver a una forma humanoide hecha puramente de hielo; esa criatura dejó de disparar y se acercó directo a pelear… Cuando me disponía a enfrentarla, dos de mis alumnos se adelantaron y pelearon juntos» [Gord] «El chico se agachó, ofreciéndole una base para que su compañera saltara sobre su espalda y lanzara un tajo descendente; la criatura quería responder, pero el joven ya se había aproximado lo suficiente para hacer un barrido con sus pies y hacer que la criatura perdiera el equilibrio.
Su compañera estaba por conectar su ataque contra la cabeza del monstruo; sin embargo, este usó su brazo más cercano al suelo para desplazarse y esquivar tanto el ataque descendente como la estocada de quien aún estaba en el suelo.
Una vez que se puso de pie, mis alumnos no perdieron el tiempo y atacaron; el monstruo repelió sus tajos uno tras otro, usando sus brazos en forma de picos de hielo que usó como espadas.
El joven se aproximó por delante, plantándose con fuerza, chocando su espada contra el brazo de la criatura; su compañera aprovechó esta distracción para colocarse en el punto ciego y así clavar su espada en una abertura de hielo presente en la separación de sus extremidades.
Empujando con fuerza, la pierna de la criatura se quebró y esta cayó al suelo; el mismo alumno planeaba conectar un tajo descendente, pero la criatura fue rápida y giró para cubrirse.
Su compañera aprovechó su distracción para clavar su espada en la otra pierna de la criatura, destruyéndola y sometiéndola al suelo… En cuanto la criatura estuvo indefensa, ambos la apuñalaron en el cuello y pronto todo su cuerpo se quebró en miles de cristales de hielo, desintegrándose…» [Gord] Observó cómo sus alumnos chocaban las palmas, victoriosos.
Admito que superaron mis expectativas, pero no sean tan imprudentes la próxima vez… [Gord] «Sin más, avanzamos; llegamos a unas escaleras, las cuales bajamos, encontrándonos con una habitación amplia pero vacía… Pronto, una baldosa de la pared frente a nosotros se abrió sin más; frente a nuestra mirada, la información de la criatura que tendríamos que enfrentar se mostró… Oh, ¿no?
En estas estructuras, te muestran la información de la criatura principal, la cual posee en alguna parte de su cuerpo los planos del artefacto… La primera vez que recuperé unos planos, estaban en el interior de los cuernos de la bestia; en esta ocasión, no había información alguna de lo que estábamos por enfrentar… Sin darnos tiempo a pensar, como debería, y ya sabíamos que pasaría, el suelo se inclinó y comenzamos a deslizarnos por el suelo que ahora era una rampa.» [Gord] Mientras seguía cayendo, gritó.
¡Recuerden!
¡Una vez abajo, adopten guardia de inmediato y asegúrense de estar atentos a todas partes!
[Gord] «Al llegar al fondo de aquella rampa, caímos en una gigantesca habitación iluminada; toda la habitación estaba llena por picos rocosos y piedra en todas partes… Era un territorio árido.
Las paredes seguían siendo del mismo material que las de toda la estructura; en este tipo de cámaras, siempre hay una manera de salir sin pelear si encuentras la baldosa guía… En ella, te dirá en qué parte de la bestia están los planos; tras tomar los planos, la habitación te deja ir o quedarte a matar a la criatura de la sala.» [Gord] ¡Formen dos grupos de cuatro personas!
¡Ellos buscarán la baldosa guía mientras el resto encuentra a la bestia de la habitación!
[Gord] «Una vez que ambos grupos se separaron, avancé junto al más grande para buscar al monstruo o bestia de la sala; de pronto, el suelo comenzó a temblar y todos caímos ante el brusco movimiento.
Una criatura comenzó a formarse desde uno de los picos… Era un enorme dragón clase Terra; él rugió, haciendo que nuestros oídos retumbaran y no pudiéramos reaccionar… A los segundos, sus enormes fauces ya estaban por tragarme; actuando rápido, blandí mi espada y salté con fuerza, cayendo sobre su enorme hocico.
Mis alumnos iban a ser tragados, pero apuñalé a la bestia y esta comenzó a agitarse, volando hacia otro lado para quitarme de encima.
La bestia era grande, pero no era ni una pequeña porción del tamaño de un dragón real.
Estando encima de ella, comencé a recorrer su espalda, soltando tajos descendentes conforme avanzaba.
Cada uno de mis ataques fueron precisos, iban únicamente a los espacios entre sus escamas, los cuales eran los únicos vulnerables.» [Gord] «El constante movimiento del dragón hizo que terminara por saltar de su espalda; en el aire, el dragón pretendía atraparme de nuevo con un gran mordisco, pero varios de mis alumnos habían venido a toda velocidad.
Cuatro de mis alumnos habían escalado los picos de piedra, corriendo, para así saltar y apuñalar en el cuello al dragón en ambos lados del mismo.
Este ataque en conjunto provocó que él comenzara a descender al suelo arenoso y rocoso, comenzando a fundirse con la superficie y desapareciendo del lugar, dejando caer las armas y a mis alumnos.» [Gord] ¡No se confíen!
¡Ellos pueden entrar y salir de la tierra a voluntad!
[Gord] «La enorme bestia volvió a salir de la tierra, rugiendo e invocando una gran serie de círculos mágicos en la superficie de cada pico rocoso; todos estos círculos eran pertenecientes al maná Terra, por lo que, de ellos, salieron numerosos picos de piedra que iban dirigidos a todos.
Con mi espada en mano, decidí ir directo a por él; mientras corría, varios picos de roca venían dirigidos hacia mí con rapidez.
Lancé mi espada al aire y con mis manos libres me impulsé en la superficie de uno de los picos, saltándolo y comenzando a correr sobre él.
Mi arma seguía cayendo y un pico de tierra venía hacia mí; para poder atrapar mi arma, salté el pico de piedra y corrí sobre él para saltar y atrapar mi espada por el mango, cayendo de nuevo y continuando mi carrera.» [Gord] «Mis soldados seguían avanzando, esquivando, rompiendo y repeliendo los ataques con la ayuda de su entorno; mientras, el equipo que se encargaba de buscar la baldosa de escape regresó… Sus miradas estaban perplejas y sus pupilas temblaban… Antes de reunirme con ellos, decidí seguir mi camino hacia mi oponente, alcanzando a llegar junto a él para poder lanzar con fuerza mi espada, clavándosela en el ojo de lleno.
Él rugió cuando su globo ocular explotó, huyendo dentro de la tierra una vez más y dejando que mi espada cayera al suelo.
Los ataques de los círculos mágicos se detuvieron de inmediato.
Enseguida llegué junto a ellos y comenzamos a correr en una sola dirección, evitando cualquier posible ataque.» [Gord] ¿Encontraron la baldosa guía?
¿Qué decía?
[Soldado] Los planos están… en el corazón de uno de ellos… [Gord] «Escuchar esas palabras casi me hace disociar; nunca antes había habido una condición como esa… En ninguna expedición en la que haya participado, ni de la que haya escuchado, los planos y la manera de salir de la habitación estaban en el corazón del monstruo… Mientras pensaba en sus palabras, me di cuenta de que mencionó… “Uno de ellos”; hasta ahora solo habíamos peleado contra uno… pero de entre las superficies rocosas, regresó a quien había herido, junto a otros dos dragones más…» [Gord] «Mientras pensaba en cómo podría pelear contra los tres y proteger a mis soldados a la vez, unos pasos se escucharon correr a toda velocidad hacia nosotros desde atrás… Pierd, quien era el que nos seguía desde las sombras, corrió frente a todos y se lanzó con un potente salto hacia uno de los dragones que se acercaba.
Con su espada en mano, lanzó un potente tajo descendente que desvió hacia abajo el hocico del dragón.
Caminando sobre su cabeza, Pierd inició su ofensiva, corriendo mientras cortaba escamas hasta llegar a las alas, las cuales comenzó a desgarrar con fuerza… imitando el feroz picoteo de las aves de caza.» [Gord] ¡Niño!
¡Regresa de inmediato…!
[Gord] «Verlo pelear me hizo recordar su entrenamiento; me hizo recordar cómo inició todo, hace tres meses… Él había caído al suelo, me había enfrentado a él usando un estilo de combate estándar, el de los soldados; pese a ser fácil en general, él no fue capaz de seguir el ritmo.» [Gord] ¿No dijiste que querías aprender mi técnica?
No veo que pongas de tu parte.
[Pierd] Lo intento, lo intento… Es difícil cuando usted es todo un prodigio… Y, además, no sé de dónde sacó tanta experiencia teniendo solo siete años más que yo.
[Gord] Las cosas por las que tuve que pasar no son de tu interés.
Si das resultados satisfactorios, podía enseñarte la técnica más poderosa de mi estilo… [Pierd] ¡¿En serio?!
¡Entonces daré lo mejor de mí!
¡Le sacaré esta técnica a como dé lugar!
¡Le aseguro que seré tan bueno como usted!
[Gord] «En el momento en el que mencionó de nuevo el querer ser como yo, varios recuerdos de las cosas que tuve que pasar vinieron a mi mente, llenándome de un pesar indescriptible y el recuerdo de la agonía a la que me sometí psicológicamente… La decisión de no haber sido abierto con él aún me persigue…» [Gord] «Una vez que estos recuerdos pasaron, mi mente regresó al presente de aquel momento, a la batalla en curso.
Esa pelea, esa maldita pelea me persigue incluso hoy, en sueños y pesadillas, pues poco imaginaría que vería esto al estar tan cerca del final de la batalla.
Mis ojos tenían las pupilas contraídas y mi rostro se congeló con una sorpresa sepulcral; mi cabeza estaba empapada en sangre que no dejaba de salir de las heridas abiertas… y, en mis oídos, permanecía el crujir de unos huesos, acompañados de un grito de dolor… Todo eso… sería el inicio de una cicatriz imposible de curar…» ———-Fin del capítulo 7———-
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