冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 25
- Inicio
- Todas las novelas
- 冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras.
- Capítulo 25 - 25 Capítulo 8 – Infierno Pétreo – 02
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
25: Capítulo 8 – Infierno Pétreo – 0.2 25: Capítulo 8 – Infierno Pétreo – 0.2 ———-岩石地獄———- [Gord] «El enorme cuerpo del dragón cayó al suelo; el centro de la unión de sus alas a su torso estaba destrozado.
La explosión le impidió elevarse, por lo que rugió y se retorció de dolor.
Intentó fundirse en la tierra; sin embargo, Pierd corrió y lanzó con fuerza algo directo hacia su hocico abierto… Mientras la enorme bestia intentaba esconderse, una explosión incluso más grande que la anterior hizo estallar su hocico, destrozándole la mandíbula y haciendo que su sangre lloviera en todo el campo… El nivel de daño infligido fue tal que provocó la agonía de la enorme bestia, haciendo que cayera muerta al suelo…» [Gord] Q-Qué… … ¡¿Cómo carajo?!
[Pierd] Burn colosites.
Mostró una roca con trozos de color naranja sobresaliendo; lo estaba sosteniendo usando de guante un saco con patrones celestes claros dispersos… [Gord] ¿El… mineral que explota al contacto con el calor?
¡¿Cómo mierda conseguiste tú uno de esos?!
[Pierd] Oh, no tengo solo uno… Tengo varios por todo el cuerpo.
[Gord] ¡¿Qué?!
¡¿Eres idiota?!
[Pierd] Calma… Están todas guardadas en sus protectores de cuero hechizado… No están recibiendo calor, así que no corremos peligro.
[Gord] ¡Eso no responde a cómo carajo las conseguiste!
[Pierd] Las… robé… A-Antes de que me diga nada, me aseguré de hacer que no se note; además, las traje por si acaso… P-Planeaba devolverlas tras no usarlas… [Gord] ¡Esas mierdas son capaces de destruir la casa más pequeña de la capital con el suficiente calor!
¡¿Cómo si quiera lograste infiltrarte en donde las guardan?!
[Pierd] Creo que ahora no es momento de- [Gord] «Uno de los dragones que sobrevolaban el terreno descendió con fuerza, entrando en la tierra y ocultándose de nosotros… Ordené a todos los que podían pelear que se dispersaran y no bajaran la guardia; de pronto, salió de uno de los picos de piedra cercanos y, sin darme tiempo a reaccionar, casi me traga por completo.
Terminé colgando de las escamas sobre sus dientes, a punto de perder una de mis piernas; afortunadamente, logré impulsarme lo suficiente para evitar su potente mordedura en cuanto cerró sus enormes fauces.
Sobre sus escamas, escalé y corrí tanto como pude hasta llegar a su ojo, apuñalándolo, pero perdiendo mi espada en el proceso.
Por culpa del movimiento, salí impulsado fuera del dragón; en el aire, pude ver cómo Pierd había subido también, resistiéndose a caer…» [Gord] ¡Mocoso!
[Gord] «Mientras caía, mis alumnos corrieron e intentaron atraparme, formando una superficie con sus brazos unidos, como formando una cama.
Caí sobre ellos, haciendo que muchos casi tropezaran y se fueran directo hacia el otro; mi peso fue tanto que sus brazos no resistieron y, a pesar de amortiguar mi caída inicial, terminé con el cuerpo entumido producto del choque contra las rocas y mi armadura ligera… Lo único que me salvó de no sufrir algo más grave es el hechizo que tienen las armaduras de los capitanes, que evita sufrir demasiado daño y nos brinda mayor fuerza general… Sobre nosotros, una potente explosión se escuchó… Toda la zona de la cabeza del dragón, cercana a la zona que apuñalé, explotó en una gigante nube de humo…» [Gord] «Con los pocos segundos de vida que le quedaba al dragón, varios círculos mágicos volvieron a aparecer; esta vez, dejaron caer una serie de meteoritos de piedra… Al ver cómo se acercaba a nosotros, rodé hacia un lado, esquivando uno de ellos que casi me hubiera aplastado por completo.
Logrando ponerme en pie, ordené resguardarse a mis alumnos, comenzando a correr a todas partes, esquivando la lluvia devastadora que golpeaba incluso al cuerpo del dragón que ya de por sí estaba agonizando y cayendo en el aire…» [Gord] «La base de los meteoritos fue recubierta por círculos mágicos, pero nada salió de ellas; de pronto, del suelo comenzaron a crecer picos de piedra… Cada vez que uno de los picos iba a salir, la base temblaba, lo que nos permitió prevenir los ataques; en un mal movimiento, uno de mis alumnos terminó siendo atravesado en la pierna por uno de los picos… De pronto, Pierd, quien hasta donde yo había visto seguía arriba, pateó la base de la pierna del herido para así liberarla, cargándolo y llevándoselo consigo… Ambos hablaron lo suficientemente alto para poder escucharlos…» [Soldado] ¿C-Cómo lograste bajar a salvo?
[Pierd] Rodé en la superficie del cadáver junto al dragón que cayó… Pero créeme, me duelen los hombros como un carajo.
[Gord] «A pesar de su dolor, siguió cargando a su compañero, esquivando con brincos todos los picos que crecían… El ataque terminó en cuanto el cuerpo agonizante del dragón soltó su último y fétido aliento… Una vez que todo acabó, mis alumnos corrieron hacia Pierd, rodeando los picos sobresalientes y los meteoritos que los estorbaban.
Mientras Pierd baja a su compañero, yo noté cómo quedaba ni rastro del tercer dragón… De pronto, una sensación de peligro inminente inundó mi cuerpo… …» [Gord] ¡No festejen todavía!
¡No sabemos dónde est- [Gord] «De un segundo a otro, de la tierra se asomó un pequeño pico de rocas… luego fue incluso más grande, luego más… y luego más… No era una simple elevación rocosa, era la potente cola escamosa del último dragón… En esos segundos, levanté mis brazos para cubrirme, pero el impacto terminó llegando a mí de todas maneras, haciendo que salga disparado contra una pared rocosa cercana…» [Gord] «Al impactar, mi armadura prácticamente se quebró… La enorme cola regresó, azotándome repetidas veces y destruyendo mi protección, incluso con un hechizo en ella… De pronto se detuvo… y un crujido, seguido por la sangre saliendo de mi boca, me dio a entender que me había fracturado algunos huesos… Un fuerte pitido bloqueó mis sentidos durante unos segundos, impidiendo que reaccione y dejándome al borde de desmayarme… Mi mirada estaba borrosa… el pitido seguía presente… Frente a mí, al levantar la mirada tambaleante, pude ver cómo la cabeza del último dragón salía de la tierra, mordiendo con fuerza a Pierd y destrozando por completo todo el lado izquierdo de su torso… incluido su brazo entero… Mis ojos tenían las pupilas contraídas y mi rostro se congeló con una sorpresa sepulcral; mi cabeza estaba empapada en sangre que no dejaba de salir de las heridas abiertas que me había provocado el impacto… El crujir de los huesos de Pierd hizo que no pudiera reaccionar en su totalidad… aún… aún intentaba creer que no estaba viéndolo morir…» [Gord] «El dragón soltó el cuerpo de Pierd, quien impactó contra el suelo… Sus órganos… su torso… Era indescriptible… Era horroroso… Me acerqué, tambaleante, hasta su cuerpo, observando cómo agonizaba… No hubiera sobrevivido ni siquiera con magia curativa… el metal de su armadura se incrustó en sus órganos expuestos durante la mordida de dragón; no había manera… de que viviera… Caí… de rodillas…» [Gord] Su voz… salió quebrada… Niño… levántate… Tienes… Tienes que entrenar… [Gord] «La muerte me acompañó desde niño… eso es verdad… pero el ver a alguien morir en el presente cuando se supone que era fuerte… … me rompió…» [Gord] Vamos… Intentó sonar optimista… Matemos… Matemos a los dragones y vayamos a entrenar… Aún… te falta mucho que aprender… [Gord] «El enorme depredador sobre nosotros pretendía acabar con ambos, pero durante su mordida, unas Burn Colosites habían entrado en calor con los restos de Pierd, explotando mientras caía y haciendo retroceder al dragón… dándome más tiempo para estar junto al cuerpo de Pierd…» [Gord] Observé en silencio… hasta que lo rompí… Arriba… ¿Sí…?
Vamos… [Gord] «El brillo de sus ojos se desvaneció permanentemente… No fue capaz de hablarme, no fui capaz de despedirme de él… Mis alumnos se acercaron corriendo, viendo cómo yo estaba a merced del dragón; con la intención de protegerme, intentaron acercarse para llevarme con ellos… Sin embargo, círculos mágicos se crearon en el suelo cuando el dragón se apoyó en sus cuatro patas; de ellos, salieron picos de piedra que atravesaron con fuerza la armadura y el cuerpo entero de tres de mis alumnos… El dragón rugió, tragándose a cuatro más… Estaba perdido, confundido y molesto… Los gritos de aquellos bajo mi cuidado a mis espaldas, el sonido de cuerpos cayendo y el dragón rugiendo, ensordecieron mis oídos… El cadáver de Pierd seguía frente a mí, derramando su sangre, la cual llegó a empapar la punta de mis rodillas en el suelo…» [Gord] «Furioso, recogí las Burn Colosites antes de que adquieran el calor de la sangre de Pierd, solo para guardarlas todas en su saco y levantarme firmemente… Miré al dragón que se acercaba… y solté un grito; un grito de dolor… de rabia.» [Gord] ¡ARRGGHH!
[Gord] «El dragón dejó de devorar a mis alumnos y me miró, rugiendo… Ambos corrimos directo hacia el otro; con mis piernas casi al borde de colapso, tomé la poca fuerza que pude para saltar hacia él, directo a su boca… Tomé una de las Burn Colosites en mi mano, apretando con fuerza para cargarla de calor; antes de que tuviera el suficiente, la lancé con fiereza hacia la bestia cuyo aliento les dio el suficiente calor para explotar con una fuerza considerable.
La explosión impidió que cierre sus fauces, lo que me dio tiempo para entrar en ellas y ocultarme detrás de sus dientes… El dragón cerró los mismos, intentando masticarme; sin embargo, corrí tanto como pude en ese terreno resbaloso que era el interior de su boca, solo para que la parte restante… la parte trasera de mi armadura fuera destrozada por el filo de los dientes cerrándose muy cerca de mí… Con toda la voluntad que me quedaba, me levanté, desgarré el saco con el filoso diente de la bestia y lo lancé con fuerza hacia el interior de su garganta; la lengua de la bestia permitió que se deslizaran y llegaran hacia lo profundo de su sistema… Mi cuerpo no pudo más y cayó acostado, deslizándome sobre la superficie, quedando bajo su enorme lengua…» [Gord] «Aceptando mi pronto final, sintiendo cómo era arrastrado por el movimiento que el dragón hacía, decidí cerrar los ojos… y esperar… De pronto, más rápido incluso de lo que había previsto, las Burn Colosites llegaron a adquirir el suficiente calor para comenzar a explotar… Una explosión devastadora destrozó el cuerpo del dragón de adentro hacia afuera, mandando a volar su cuerpo en partes hacia todo el campo… Mi cuerpo, oculto en su lengua, fue protegido del impacto que recibió la cabeza cuando chocó contra un pico de piedra… Una lluvia de sangre manchó todo el campo… Mis alumnos, que lograron esconderse y protegerse, salieron para observar el final de la batalla… Las fauces del dragón muerto se abrieron, permitiendo que mi cuerpo rodara desde su mandíbula destrozada hasta salir de su cabeza y llegar al suelo rocoso…» [Gord] «Mi cuerpo estaba empapado en sangre y viscosidad… El suelo rocoso temblaba y se fundía poco a poco, vaciando por completo la habitación en un enorme cubo con baldosas en las paredes; los cadáveres de las bestias se desintegraban… Los planos bajaron lentamente hasta caer en las manos de uno de mis alumnos, el cual, pese a tener aquello que habíamos venido a buscar, se notaba afligido por lo que habíamos sacrificado… Mis alumnos me vieron, por lo que corrieron hacia mí para auxiliarme al darse cuenta de que aún estaba consciente…» [Gord] «Lo último que pude ver, antes de perder el conocimiento, es cómo una baldosa comenzó a elevarse, tomando la forma de un soporte de espada; en él se guardaba un arma brillante de color verde marino… Junto al soporte, el cuerpo de Pierd aún permanecía inerte… sin vida, incluso si quisiera pensar lo contrario… Poco a poco… perdía el conocimiento… y sin poder haberle llamado nunca por su nombre… terminó este… … Infierno pétreo… … …» ———-Fin de capítulo 8———-
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com