冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 30
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- Capítulo 30 - 30 Capítulo 10 – La clase de amor que hace crecer nuestras vidas – 01
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30: Capítulo 10 – La clase de amor que hace crecer nuestras vidas – 0.1 30: Capítulo 10 – La clase de amor que hace crecer nuestras vidas – 0.1 ———-私たちの人生を成長させる愛の形———- Los pasos se hacían resonar en el camino de piedra delicadamente decorado; las personas hablaban en voz baja y sonreían mientras regresaban hacia el pueblo.
Detrás de su andar, la iglesia del pueblo generaba su sombra hacia el camino, el cual ahora fue pisado por Kazumiki; este admiró la enorme similitud con las de su mundo…
Sin embargo, no distinguió ningún símbolo religioso conocido, solo un decorado de una esfera tallada en concreto… El diseño de dicha decoración era inusual, pues distinguió una sombra artificial pintada con tonos levemente más oscuros que el blanco de la esfera, allí en el lateral derecho.
El joven caminó hacia la enorme puerta que le daba la bienvenida a la iglesia, y con una mirada pacífica, entró; en su interior, líneas de asientos de madera prácticamente calcadas de su mundo lo recibieron… Algunas personas estaban todavía sentadas en los mismos, otros arrodillados y otros limpiándolas.
Kazumiki miró a todas partes, notando en esencia, y por última vez, la imitación casi perfecta de las iglesias de su mundo: Lámparas empotradas, vitrales que mostraban historias, flores adornando las paredes y demás… De pronto, un hombre de cabello grisáceo, casi canoso, vistiendo unos pantalones de tela azules y una camisa blanca, se acercó a Kazumiki; antes de que el joven pudiera saludar, el hombre se inclinó, poniendo una mano sobre su pecho, dándole la bienvenida al muchacho frente a él… [¿?] Que el Cerzo esté con usted… Gracias por honrarnos con su presencia hoy… Usted es Kazumiki, ¿no es así?
Lo he estado esperando… [Kazumiki] E-Eh… Buenas tardes… ¿Usted es el… alcalde?
[Patrick] Por supuesto; mi nombre es Patrick.
Soy el alcalde y padre de la iglesia.
[Kazumiki] Pues, es un placer… Me dijeron que usted quería hablar conmigo.
[Patrick] Es correcto; por favor, acompáñame.
El hombre se dio la vuelta para mirar a la zona del altar; Kazumiki siguió su mirada, pero enseguida tuvo que desviarla para seguir a Patrick, quien se estaba yendo a una puerta lejana en el lateral del altar.
Patrick abrió la puerta con una llave y siguió caminando en un pasillo; al llegar al final, se sentó en un sofá.
Kazumiki, dudoso de hacerlo también, prefirió observar la pequeña sala donde se encontraban; en las paredes estaba colgando el símbolo de aquella esfera con el mismo efecto de sombra en el lateral derecho, el piso de madera estaba reluciente y la mesa de cristal en el centro era decorada con una hermosa flor similar a un lirio del mundo de donde viene… Patrick notó su duda, pero con una cálida sonrisa le invitó a sentarse; su cabello grisáceo reflejaba la calidez de la luz en la habitación, y su rostro adulto, pero calmado, hacía que el joven se sintiera reconfortado… Enseguida, Kazumiki se sentó en un sofá cercano, quedando frente a Patrick.
[Patrick] Dime… muchacho… ¿Tú crees en Dios?
[Kazumiki] Bueno, yo… no me lo había planteado… Supongo que sí, digo… de alguna manera todo lo que conocemos se formó… [Patrick] Verás, Dios como concepto es algo que difiere para todas las especies pensantes… Nosotros, los humanos, creemos en un Dios que se dividió en dos… ¿Tú a cuál le rezas?
[Kazumiki] Yo… en realidad no rezo, no recuerdo haber rezado nunca en mi vida y… Perdón por preguntar, pero, ¿en qué Dios creen?
Tras su pregunta… reflexionó sobre lo que pudo implicar… (Mierda, hice muy obvio que no sé nada de este mundo…) D-Digo… en mi pueblo no creíamos en ningún Dios, solo nos centrábamos en el avance del mismo… (Espero que eso sea suficiente…) [Patrick] Eso es algo inusual… Bueno, nosotros los humanos normalmente creemos en un Dios en común… Pero déjame contarte… cómo inició todo… Patrick comenzó a contarle a Kazumiki una historia… sobre cómo comenzó todo lo que conocen… “Hace tiempo… mucho tiempo, nuestro mundo no existía, solo formábamos parte del mismo cosmos formado de la nada… De pronto, de la misma nada, nació un Dios, uno que comenzó poco a poco a reunir una esencia que vagaba en el cosmos; a esa esencia se le conoce hoy… como “maná”.
Con esta esencia, aquel Dios comenzó a formar un mundo, uno donde comenzó a crearse la tierra, comenzaron a germinar las plantas y comenzó a crecer la vida… Al poco tiempo, este Dios había hecho un mundo repleto de ruido, ruidos de todos los tipos.
Sin embargo, este mismo mundo no podía mantenerse para siempre, así como estaba; aquel Dios entendió que debía formar parte del mundo que había creado, por eso se dividió en dos divinidades con formas físicas inalcanzables… a esas dos divinidades se les conoce como Cerzo y Cerza… aquellos cuerpos que iluminan el día y la noche, respectivamente…” [Patrick] En la actualidad, nosotros seguimos rezándoles, hablándoles hasta el día en el que vuelvan a unirse para estar completos… En su espera, los humanos nos hemos dividido en pueblos por todas partes del reino; algunos les rezan a ambos dioses, algunos otros, como este pueblo, le rezamos solo a uno… A aquel que nos ilumina durante el día… [Kazumiki] Entonces… el símbolo sobre la iglesia es del… ¿Cerzo?
[Patrick] Así es, la única diferencia que posee con la representación del Cerza es que la sombra reflejada se encuentra en el lado derecho, mientras que en el antes mencionado, lo está en el izquierdo… [Kazumiki] ¿Cómo saben si es uno u otro?
Digo, si son esferas con un retoque para simular sombra… solo basta que alguien lo gire para que la sombra quede del otro lado.
[Patrick] Toma… Le entregó el símbolo tallado en madera, pero era plano, no esférico.
¿Ves el centro?
Hay un pequeño relieve en forma de un cristal… Puedes darte cuenta de la orientación que debe tener si el extremo ancho señala al norte, es decir, hacia arriba, y el extremo delgado hacia el sur, es decir, hacia abajo.
[Kazumiki] Es interesante… De debajo de su camisa, sacó un collar de madera; en el centro tenía el símbolo del Cerzo, además de pequeñas estrellas de madera colgando del símbolo antes mencionado.
En el mundo de donde proviene el joven, a este tipo de collares se les conoce como rosarios… [Patrick] A estos collares se les conoce como “Moniterzo” cuando son hacia el Cerzo, y “Moniterza” cuando son hacia el Cerza… Todos los padres tenemos uno de estos collares para simbolizar la infinidad de nuestra fe hacia nuestro Dios… Los creyentes pueden portar uno, pero nunca colocárselo alrededor del cuello, solo resguardarlo en sus manos.
[Kazumiki] Tengo que admitir que todo esto es impresionante… ¿Cómo saben que todo lo que me contaste pasó?
¿O es que solo lo inventaron?
[Patrick] No es a mí a quien debes creerle, sino al mismo cielo sobre nosotros y a los vestigios de aquellos hermanos del pasado, quienes veneraban a nuestros dioses; como pudiste ver en la sala principal de la iglesia, los vitrales representan la historia que te acabo de contar.
Todo esto lo sabemos, como dije hace un momento, gracias a los restos de murales, estatuas, registros y tradiciones que dejaron los humanos que estaban aquí antes que todos nosotros… [Kazumiki] Supongo que en cuanto inicie mi viaje otra vez tendré que visitarlos… Tengo que admitir que me interesa conocer al respecto… (Nunca antes había tenido contacto tan amplio con otras religiones…) (Es curioso cómo se crearon también en este mundo…) De pronto, a la habitación entró una chica joven; a los ojos del muchacho, vestía con un traje similar al de una sirvienta victoriana… La diferencia más significativa es que su delantal no se sujeta en los hombros, sino que funciona como una tela superpuesta por broches alrededor de la cadera; además, el vestido negro debajo del delantal tenía patrones del símbolo del Cerzo decorándolo y reemplazando los botones de la prenda.
Esta chica traía consigo una bandeja de madera sobre la cual había una tetera con diseño de flores y tazas del mismo estilo… Sin mediar palabra, comenzó a servir el té y lo dejó en la mesa frente a cada uno… Patrick, al notar lo callada que estaba, sonrió y la miró… [Patrick] Miral, no te sientas cohibida de hablar con él… ¿No estabas deseosa de escuchar cómo venció a las bestias con las que se enfrentó?
[Miral] P-Padre Patrick… Su voz salió torpe… N-No es eso lo que le dije cuando… La jovencita se sonrojó, parecía bastante avergonzada de haber sido descubierta; Kazumiki no entendía quién era y tampoco por qué se encontraba sonrojada… Pese a ello, con una sonrisa, el joven decidió presentarse.
[Kazumiki] Buenas tardes, me llamó Kazumiki… Miral, ¿verdad?
[Miral] S-Sí… señor Kazumiki… [Kazumiki] (¿Me acaba de llamar… señor?) ¿Trabajas en la iglesia?
[Patrick] Miral asintió, y Patrick habló.
Miral es mi hija; desde pequeña mostró interés en todo relacionado con las historias de cualquier tipo… Cuentos, leyendas, relatos, experiencias… [Miral] P-Padre Patrick, no siga… La jovencita, avergonzada, salió del lugar apresuradamente… Patrick rio entre dientes, feliz por ver la actitud de aquella a la que había llamado su hija.
[Patrick] Ella siempre se avergüenza con facilidad; cuando le cuento algo sobre alguien, tiene muchas ganas de conocer a esa persona y, cuando lo hace, no puede contener su admiración… [Kazumiki] Es bastante joven… ¿Es de mi edad?
¿Su madre también sirve a la iglesia?
[Patrick] Ella tiene 16 años… Y sobre su madre… ella no tiene una.
En realidad, ella no es mi hija biológica; un día apareció en la puerta de la iglesia cuando solo era una adorable bebé… Su madre era una mujer que parece haber llegado el día anterior a ese y simplemente la abandonó para irse a otro pueblo.
[Kazumiki] ¿Ella… lo sabe?
[Patrick] Sí, se lo confesé desde pequeña porque no quería que sufriera la noticia cuando fuera grande; sorprendentemente, no le importó en lo absoluto… Ella siempre ha sido muy apegada a mí y a la iglesia; solo le importa enorgullecerme y es algo que me llena el corazón como no tienes idea, muchacho… [Kazumiki] Es muy poético… Sabe, desde que llegué al pueblo no he dejado de conocer personas con historias que contar, unas con mayor peso emocional que otras… hace que me sienta más vivo gracias a sus vidas… ¿Es… esa la clase de amor que le ofrecen los demás a uno mismo?
¿Aquel amor que no es romántico, sino emocional?
[Patrick] Siéndote sincero, yo creo que así es… El amor que le tengo a Miral, el amor que tienes a las historias de los que conoces, el amor que unos le tienen a la vida de otros es… La clase de amor que hace crecer a nuestras vidas… … … ———-Continuará———-
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