冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 36
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- Capítulo 36 - 36 Capítulo 12 – Mientras me acompañe este aroma – 01
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36: Capítulo 12 – Mientras me acompañe este aroma – 0.1 36: Capítulo 12 – Mientras me acompañe este aroma – 0.1 ———-この香りが私に寄り添う限り———- Diminutos insectos irradiaban un brillo enternecedor al alzar vuelo, rodeando el ambiente fuera de la iglesia únicamente iluminada por el cerza desde afuera, pero por el cálido fulgor del fuego en su interior… Una sombra se extendía desde el interior de la iglesia, seguida de un joven cabizbajo: Kazumiki.
El joven se deslizaba por el camino, teniendo la mente en otro lado apartado de su presente; de pronto, una silueta algo pequeña se notó a la distancia, en el lateral de la iglesia, admirando al cerza brillar en el cielo nocturno… Aquella silueta no se percató de la presencia de Kazumiki, quien, intentando distraer su mente, se acercó con delicadeza para acompañarla; a la luz del cerza, la silueta se reveló como Miral, quien aún era ajena a la presencia junto a ella… Sin más, el joven dejó salir sus palabras directamente… [Kazumiki] ¿Te gusta ver el cerza en las noches?
[Miral] Sí… es encantado-… Al girar lentamente la mirada, observó al chico, quien era mayor que ella, sentado y manteniendo cierta distancia… A-h E-E-Esto… Balbuceó nerviosa… ¡L-Lo siento!
Se levantó e intentó irse rápidamente… pero… [Kazumiki] ¡N-No!
¡Espera!
Los pasos de la jovencita se detuvieron en seco, aún con sus manos juntas sobre su pecho… Kazumiki ya había extendido su mano sobre el viento que lo golpeaba, intentando detenerla; en cuanto apreció cómo ella se detuvo y esperó, el joven pudo bajar su mano y posarla dócilmente sobre el césped de donde se encontraban, siendo este aquel donde había flores cuyo olor se impregnaba en el aire y esparcía un ambiente gentil… [Miral] ¿S-Sí… señor Kazumiki?
[Kazumiki] Lo siento, no quise molestarte… [Miral] ¡N-No!
¡Para nada!
Se acercó con pasos ligeros pero apresurados, luciendo una inocencia juvenil natural.
N-No quise hacer que pensara eso… [Kazumiki] Oh, bueno, está bien entonces… ¿Te importa si te acompaño?
O bueno, técnicamente ahora tendría yo que pedirte que me acompañes a mí.
Rió.
[Miral] S-Seguro… Por supuesto… … Aún avergonzada, se sentó manteniendo su distancia.
¿Que-Quería preguntarme algo?
[Kazumiki] No como tal, simplemente pensé que podríamos conversar de lo que desees… Como por ejemplo… ¿Qué haces aquí a esta hora de la noche?
[Miral] B-bueno… La verdad es que me gusta mucho mirar al cerza durante las noches… Me transmite tranquilidad y… es lo único que recuerdo de después de ser abandonada.
[Kazumiki] ¿Qué… quieres decir?
[Miral] P-Padre Patrick seguramente ya te contó que soy su hija adoptiva y… bueno… que mi madre me abandonó frente a la iglesia en su momento… Padre siempre dice que no le guarde rencor a mi madre, y en realidad no lo hago porque… porque recuerdo cómo lucía… [Kazumiki] ¿E-en serio?
Pero deberías haber sido solo una bebé… ¿Cómo puedes recordar algo así?
[Miral] No estoy segura, solamente lo recuerdo… Ha-hay personas que pueden recordar cosas muy específicas de cuando eran niños… Sus dedos jugaron entre sí… En mi caso… recuerdo que mi madre siempre me sonreía con gentileza y… me abrazaba y besaba transmitiéndome su calor… [Kazumiki] Parece que te amaba, pero… ¿Por qué te abandonaría?
[Miral] No lo sé… en realidad no sé nada… P-Pero cuando me abandonó, lo hizo en la noche… su rostro estaba sonriendo, pero a la vez lloraba… Entonces… con un último beso en mi frente… su rostro desapareció y sus pasos se alejaron; después, lo único que vi fue el cerza en el cielo… era hermosa y… me hizo dejar de llorar… … Kazumiki se quedó en silencio; la escena, descrita por las palabras de Miral, se desarrolló en su mente y un suspiro de aflicción escapó de su boca… El joven apretó su mano, cerrándola en puño… Estaba… frustrado; no entendía el porqué, no sabía por qué, pero creía que podía entender cómo se sentía… … … La crueldad, la gentileza, el amor oculto en un acto casi despreciable… Kazumiki regresó a la realidad, apreciando la dulce mirada de Miral hacia el cerza una vez más… [Kazumiki] Quizás no tuvo opción… Pero tal vez fue lo mejor; después de todo, las cosas suceden por una razón, ¿no?
[Miral] ¿Eh?
¿Qué… quiere decir?
[Kazumiki] Bueno, puede que no haya podido criarte tu madre real, pero tú amas a Patrick… ¿no?
Seguro que tienes amigos a quienes querer, cosas que aprender, días que vivir, una labor que cumplir por tu voluntad… Por lo que me contó Patrick, eres bastante feliz, y debo admitir que eso me conmueve… [Miral] E-Eh… Y-Y-Yo… B-Bueno… Su balbuceo se volvía cada vez más constante, sus orejas eran teñidas por un ligero color rosa y su rostro fue ocultado por sus suaves manos, abrazando a su vez sus piernas… S-Sí… quiero mucho a Patrick… porque él me cuidó y me trató como a su hija… T-También tengo amigos y… me gusta hacer cosas por la iglesia; t-también aprendo mucho todos los días gracias a clases y todos los días agradezco al Cerzo por dejarme abrir los ojos una vez más… [Kazumiki] Rió con gentileza.
¿Lo ves?
Tienes tantas cosas, y todo eso vino después de que tu vida cambiara al ser abandonada… No digo que haya sido bueno que te abandonaran, pero ciertamente, cambió por completo la vida que hubieras tenido… Incluso si tu vida con tu madre hubiera sido mejor, con mayores oportunidades o más cosas… ¿Desearías volver atrás y tomar esa vida?
[Miral] Q-… Sus ojos resplandecieron, su mirada tembló, pero sus pequeñas manos se apoyaron en el suelo para acercarse a Kazumiki, sentándose un poco más cerca.
¡No!
¡No quiero!
¡No cambiaría nada!
Porque… todos aquí me aceptaron en sus vidas y… y convirtieron a este pueblo en mi hogar… … I-Incluso si pudiera tener una mejor vida… yo no quiero dejar a los que me quieren… No necesito mucho, solo quiero seguir viviendo la vida que vivo ahora… Quiero… quiero seguir estando junto a Patrick… Quiero decir… … Quiero seguir estando junto a… a papá… … [Kazumiki] Ante sus palabras, levantó la mano y acarició con gentileza la cabeza de la jovencita… Esa es una respuesta admirable, Miral… Espero que puedas seguir viviendo tu vida aquí, y que cada día sea feliz… Miral, ante el gesto inocente de Kazumiki, se sonrojó completamente y se levantó para escapar corriendo hacia la parte trasera de la iglesia; el joven intentó detenerla, pero no vio motivo en hacerlo y solo la dejó ir, sonriendo ante la calidez de la juventud, olvidando sin motivo que él también era joven todavía… Kazumiki decidió observar el cerza, acompañado del silencio y el aroma de las flores que junto a él se encontraban… Sin embargo, el joven ignoraba algo que se encontraba apoyado contra la fría pared junto a la entrada, al otro lado de la esquina.
Allí, bajo el brillo de un farol iluminando la noche, Patrick sostenía sus palabras con la mano, sollozando en silencio… Sus dedos abandonaron su boca, revelando una sonrisa gentil y cálida, llena de felicidad… Sus ojos, ya poco a poco haciéndose ancianos, reflejaban un brillo precioso que reflejaba la vida en su alma… Su mirada se deslizó lentamente hacia el cielo nocturno, mirando al cerza directamente… hablándole… [Patrick] Incluso si este pueblo no le reza a usted también, me permite milagros dichosos durante su estancia… Rió con un sollozo de alegría… Incluso cuando estoy envejeciendo… hay ciertas cosas que me hacen recuperar años de vida… Su mano se cerró, juntándose en su pecho y siendo ligeramente bañada por sus cálidas lágrimas.
¿Será… que simplemente me bendices de nuevo, con las palabras de mi querida hija?
Con un último suspiro, Patrick abandonó por completo el exterior… entrando a su preciada iglesia, desperdigando felicidad con cada paso que daba mientras sus manos acariciaban sus lágrimas, alejándolas de sí… Su andar se adentraba más y más en la iglesia, hasta que finalmente llegó al segundo piso, aquel donde la habitación de Miral se encuentra; él sabía que Miral había corrido hasta el opuesto de la iglesia, entrando por la puerta trasera… Patrick llegó hasta la habitación de Miral, donde dejó resonar un golpeteo suave de su nudillo contra la madera de la puerta… De pronto, la luz del interior se fusionó con aquella que cubría el pasillo y, seguida de esa luz, Miral, aún sonrojada, se asomó.
[Miral] ¿P-padre Patrick?
¿Pasa algo?
Patrick no pronunció palabra alguna, solo liberó sus brazos para tomar con delicadeza a Miral, a su hija… La cálida luz del pasillo, mezclada con el iluminar de la habitación de Miral, dieron lugar a una sombra preciosa, una sombra que demostraba el amor incondicional de quien recibió un milagro hace ya 16 años, y de alguien cuyo milagro está sucediendo cada segundo, cada día que puede apreciar su vida… Las mejillas de Miral fueron inundadas, una vez más, por el suave tono rosado de vergüenza; sin embargo, esta vez, esa vergüenza fue reprimida por sus propias palabras resonando en su mente… “Quiero seguir estando junto a papá” … … El caer de las lágrimas en el rostro de la jovencita fue inevitable, y pronto se aferró con desespero y aprecio a la camisa que llevaba Patrick, sin desear separarse, sin desear que terminara ese pequeño momento en el que la vergüenza no era ningún impedimento para que pudiera disfrutar del amor que sentía por la persona que la había acogido, la persona que la había criado y querido como a una hija… Patrick, escuchando el suave sollozo de su hija, mezclado con la tranquilidad del pasillo, apretó su agarre, aprisionando de forma cálida a Miral, quien estaba gustosa de encontrarse prisionera del amor paternal que se le estaba dando… Y con ese abrazo que siguió presente durante unos momentos… padre e hija permanecieron sabiendo el aprecio que tenían el uno por la otra… Fuera de la iglesia, el joven, ajeno a la calidez que emanaba del interior de la iglesia, permaneció viendo el cielo nocturno, pensando en su conversación pasada, pero también, en sí mismo… Cada conversación, cada intercambio de sentimientos y emociones eran para él un regalo, una dicha… Sin embargo, todo aquello que aprende es sobre los demás y nadie más… Nunca ha compartido nada acerca de él, nada que no fuera del tiempo después de haber llegado a K’horsleid… Sus recuerdos aún siguen perdidos, aún siguen sin tener un orden claro y coherencia entre sí; las cosas vagas que recuerda, a esas cosas no se les puede llamar recuerdos… [Kazumiki] Quiero poder hablar también de mí… Quiero poder saber quién fui… ¿Por qué me hicieron esto?
¿Es verdad que fue solo un accidente?
Afligido por su propia incertidumbre, el joven abandonó el frío suelo y, con pasos firmes, se despidió de las flores y de su aroma, quienes se negaban a dejarlo, impregnándose en sí y obligándolo a permanecer con su esencia en mente… El joven sonrió con un alivio repentino gracias a la relajante forma de las flores de resistirse a dejarlo; pero no era solo eso… si no también el aroma… de la calidez dentro de la iglesia, aquella calidez que un padre y su hija estaban dejando ir… … [Kazumiki] Tal vez todo eso no importe… … mientras me acompañe este aroma… ———-Continuará———-
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