冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 40
- Inicio
- Todas las novelas
- 冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras.
- Capítulo 40 - 40 Capítulo 13 – Los ojos del vacío
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
40: Capítulo 13 – Los ojos del vacío – 0.2 40: Capítulo 13 – Los ojos del vacío – 0.2 ———-虚空の瞳———- [Reith] «El ruido de aquello oculto me puso alerta, pero los brazos de Amary alrededor de mí me devolvieron a la realidad; ella estaba ahora aferrada a mí por el miedo, no me quería soltar, aunque intentara apartarla… Detrás de ella, Reil y Clorya se acercaron, acompañándome en aquella habitación donde me encontraba; estando ya juntos, Reil se asomó por el marco y miró a toda la casa, buscando algo que pudiera haber ocasionado tal ruido.» [Reil, 14 años] ¿Será que no estamos solos…?
[Reith, 12 años] No creo que sea alguien; nadie tendría por qué venir aquí en realidad.
[Amary] ¿Y-Y por qué vinimos nosotros entonces?
[Clorya] Supongo que, porque de eso vamos, de aventurarnos y hacer cosas tontas todos los días… Pero sí estoy algo preocupada… ¿De verdad habrá alguien aquí?
[Reil, 14 años] No, ya para este punto lo dudo… Seguramente debe ser algo que cayó al suelo producto del estruendo que hizo la puerta al caer.
[Reith, 12 años] ¿Con tanto tiempo de diferencia?
No es que no quiera tranquilizarnos, pero… [Amary] B-Bueno… se-seguramente el estruendo puso en equilibrio algo… y terminó por caer tras resbalarse muy lentamente… C-Como esa vez que pusimos mal el estante y el florero se deslizó durante minutos hasta que cayó y se rompió… [Reith, 12 años] ¡Sí, seguramente eso debe ser!
[Clorya] Sí, aunque te recuerdo que esa vez fue por tu culpa… No sé si unos adultos pueden poner un estante tan mal como para que cometan el error de un tonto.
[Reil, 14 años] Es probable que, con el deterioro de las paredes, se haya zafado poco a poco hasta quedar inestable… De todas maneras, vamos con cuidado.
[Reith] «Juntos, caminamos de aquí a allá, admirando el carente estado en el que la cabaña se encontraba; todas las habitaciones del primer piso estaban igual, cubiertas por el moho y telarañas… Extrañamente, no había insectos a la vista, ni una sola hormiga, no importa dónde miráramos; ocasionalmente asustaba a Amary, insinuando que había bichos a sus pies, pero eso solo la hacía abrazarse más a mi brazo y me terminaba provocando más dolor que gracia por su reacción… Nuestra exploración llegó al segundo piso, donde subimos sin dudarlo, por aquellas escaleras que parecían estar dando gritos de esfuerzo cada vez que los pisábamos, pero incluso así, no rechinaban ni emitían ningún ruido real… solo… existían…» [Amary] ¿V-Vamos a estar bien?
¿N-No se van… a caer estas escaleras?
[Reith, 12 años] No tendrían motivos para caerse si no estuvieras prácticamente colgando de mi costado derecho… ¿Puedes soltarme al menos para subir las escaleras?
[Amary] P-Pero… … [Reith, 12 años] Tranquila, te voy a tomar de la mano, pero no te me pegues demasiado, que no me puedo mover… [Amary] Con unos ojos brillantes y unas mejillas sonrojadas… ¡S-Sí!
[Reith] «El segundo piso era prácticamente lo mismo, todo cubierto de telarañas, pero no había moho… En su lugar, todas las habitaciones, incluido el pasillo, estaban llenas de polvo por donde sea que miráramos; por culpa de ese polvo, terminamos estornudando varias veces… Examinamos las paredes rotas, las maderas del piso rechinantes, las ventanas rotas y los vidrios esparcidos a los pies… Con cuidado, cada uno exploró las cuatro paredes de cada habitación, encontrando garabatos extraños y marcas de garras y… algo filoso que ocasionó varias rajaduras en las paredes y muebles…» [Reil, 14 años] ¿Qué se supone que pasó aquí?
[Reith, 12 años] ¿Crees que alguien vino a atacar al señor que vivía aquí?
[Reil, 14 años] Lo dudo, no parece que estas marcas sean de múltiples armas, parecen más bien garras… ¿No investigaste nada antes de venir?
Cómo, por ejemplo, qué fue lo que le pasó al hombre en específico.
[Reith, 12 años] Como les dije, simplemente dejó de ir al pueblo y, como todos decían que traía la mala suerte, nunca nadie iba a verlo a su cabaña en el bosque… [Clorya] ¿Creen que alguien vino, pero para hacerle daño?
Tal vez lo odiaban por eso de la mala suerte… [Reil, 14 años] No lo creo, los del pueblo no son ta- [Reith] «Nuestra conversación fue interrumpida por mi culpa, pues sin quererlo, terminé empujando una pared en particular, una hecha de rocas… En el exterior de la casa, se apreciaba que, en el lateral izquierdo de la casa, se encontraba todo hecho de piedra; la pared desde el exterior lucía con un grosor inusual; algo muy extraño para ser una pared… Las rocas que empujé sin querer terminaron derrumbándose, dejando ver, tras el polvo, una habitación extremadamente estrecha, pero con unas escaleras inusuales, hechas de piedra…» [Reil, 14 años] ¡Reith!
¡¿Qué estás haciendo?!
[Reith, 12 años] N-No lo sé, solo me apoyé un poco en la pared y… cayó… [Amary] ¿E-Esa es una bajada a algún lugar?…
P-Pero estamos en el segundo piso… [Reith, 12 años] ¿Vemos a dónde nos lleva?
[Clorya] ¿Estás loco?
De ninguna manera.
[Reith, 12 años] Vamos; si estaba bloqueado, es porque seguro esconde algo en su interior… Además, dudo que haya nada vivo ahí abajo… [Reil, 14 años] Ciertamente, bajar sería peligroso… … Creo que es mejor si nos vamos a casa por hoy… [Reith, 12 años] ¡De ninguna manera, hay que bajar!
¡Si tienen miedo, vayan ustedes a casa, yo exploraré este nuevo camino!
[Reil, 14 años] Serás un… … … Está bien, vamos; pero si vemos algo o escuchamos algo, nos vamos corriendo y salimos de la casa.
[Reith, 12 años] ¡A la orden!
N-No, espera, ¡yo soy el capitán!
¡Síganme, mis compañeros!
[Reith] «Cuidados por mí, entramos a aquel pasadizo; las escaleras eran extremadamente inusuales, pues iban en un solo sentido, hacia la derecha, y antes de chocar contra la pared, ya no había escaleras y, en su lugar, había barras de piedra a los lados en un hueco que llevaba a otras escaleras, las cuales descendían en sentido opuesto… La altura entre escaleras era suficiente para que pudiéramos trepar por aquellas barras de piedra y subir a la escalera superior; gracias a comprobar que podríamos regresar, comenzamos a descender poco a poco en ese estrecho y oscuro lugar, solo iluminado por la luz del día que se filtraba entre las rocas…» [Amary] ¿V-Vamos a estar bien?
¿E-Esto no se va a caer?
[Clorya] Sorprendentemente, parece muy estable… ¿Por cuánto tiempo estuvo esto sin ser cuidado?
[Reith, 12 años] Supongo… Bajó al siguiente escalón, siguiendo a Reil… Que desde que la casa fue abandonada.
[Clorya] ¿Creen… Lo siguió… que el hombre que vivía antes esté aquí abajo?
[Amary] ¿E-Eso es probable?
Titubeó, antes de bajar al igual que el resto.
[Reil, 14 años] Lo dudo mucho; si la entrada estaba bloqueada de esa forma, quiere decir que no salió de ahí en un tiempo si es que se hubiera metido.
[Reil, 14 años] Además, la cantidad de polvo indica que realmente nadie ha estado aquí en mucho tiempo; si se hubiera ocultado en lo profundo, ya habría muerto por inanición.
[Reith, 12 años] ¿Creen que encontremos su cadáver?
[Amary y Clorya] ¡N-No digas eso!
[Reil, 14 años] Increíble, hasta Clorya se asustó por eso.
[Clorya] E-Es que… un cadáver es… no sé s- [Reith, 12 años] Ohh… Ya llegamos, chicos… [Reith] «Un marco sin puerta nos recibió… Mi andar fue casi entorpecido por la oscuridad que el lugar esparcía… Para esa profunda oscuridad ya no había luz, nada nos brindaba algo de seguridad, más que nuestras propias vistas ya acostumbradas al ambiente… Cuando pensé que tendríamos que ir a ciegas, Reil se puso delante de mí y sacó de su bolsillo una Ignussite, aquella piedra que libera energía y que brilla intensamente cuando se le suministra el suficiente calor; existen unas parecidas, las burn colosites, pero esas son una variante mayor y peligrosas… De todas formas, Reil, aun estando frente a nosotros, extendió la piedra, que liberó su brillo y nos ofreció una vista clara de donde nos encontrábamos… Era un pasillo algo más ancho que el anterior… Aún con cautela, avanzamos; Clorya se ocultaba detrás de Reil mientras que Amary se negaba a soltar mi mano, a la cual se aferraba con aún mayor fuerza ahora.» [Reith, 12 años] Es como un escondite secreto… ¿Y si la hacemos nuestra base?
[Amary] P-Prefiero la cocina de mi casa como nuestra bas-… [Reith] «Los tres chocamos con Reith, quien se había detenido de golpe.
Al movernos a sus lados, pudimos ver lo que él estaba apreciando; frente a todos nosotros, una habitación repleta de cajas, armas, armaduras, cuadros, herramientas, utensilios de cocina y múltiples cosas más, en su mayoría de acero o metal, se encontraban obstruyendo nuestra vista y a su vez ahogándola… En el suelo, una gran barra magullada de metal se encontraba reposando, asumiendo al instante que fue su caer lo que ocasionó el ruido que escuchamos al pisar la cabaña…» [Reil, 14 años] Casi todo está oxidado… No parece que nada sir-… … ¡!
¡!
¡!
[Reith] «Nuestros corazones se detuvieron, nuestras bocas temblaron y nuestros cuerpos casi no respondían… frente a nosotros, oculto entre un montón de cajas cercanas a más barras de metal, un ser extraño estaba acostado en posición fetal… No tenía forma humana… era totalmente de oscuridad, como una sombra con cuerpo físico… la luz reflejaba un aura violeta profundo que rodeaba su cuerpo… y de pronto, unos cuernos en espiral y puntiagudos se alzaron… su cabeza se movió… y un destello violeta fulgurante apareció en lo que parecía, no, en lo que debería ser su rostro… y entonces… al vernos a los ojos… salimos corriendo… Regresamos rápido, con gritos de miedo y terror… sin olvidar la imagen de… los ojos del vacío… … …» ———-Fin del capítulo 13———-
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com