Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras. - Capítulo 46

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. 冒険旅行: Viajaré hasta el fin del mundo en busca de aventuras.
  4. Capítulo 46 - 46 Capítulo 15 – El brillo en sus ojos
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

46: Capítulo 15 – El brillo en sus ojos – 0.2 46: Capítulo 15 – El brillo en sus ojos – 0.2 ———-彼女の目の輝き———- [Reith] «“Soy Jakuzou… El heraldo del odio primigenio… representando y encarnando al odio hacia los débiles… Mucho gusto… Con eso dicho… será un placer poder disfrutar de esparcir… el odio en mi interior…” Esas palabras… se grabaron a fuego en mi memoria en el instante en el que las escuché… pero para cuando me di cuenta… estaba en mi habitación, acostado en mi cama… De todo lo ocurrido, yo… no recordaba nada… Incluso si en su momento… aquellas palabras se grabaron en mi memoria… las olvidé… Solo me levanté e hice mi rutina de siempre… Reil, Amary y Clorya padecían de lo mismo… Ninguno recordaba nada de lo que había sucedido… Fue así como vivimos en la ignorancia durante varios años… durante exactamente 13 años… Así, llegamos a cuando yo tenía 27 años… a pocos meses de cumplir los 28… Reil ya había cumplido 30 y nuestra relación se mantenía como siempre… llevándonos bien y solo discutiendo por cosas importantes que resolvíamos hablando…» [Reith] «En todo este tiempo, los cuatro nunca hemos dejado de hablar… de divertirnos o… de vernos… Amary siempre estaba conmigo; con el tiempo comencé a apreciar más su compañía y solía venir a verme casi todos los días… Ocasionalmente nos escapábamos e íbamos a sentarnos bajo el mismo árbol de siempre, a las afueras del bosque… Con el tiempo, ambos supimos indirectamente lo que uno sentía por el otro… Desde hace varios años atrás, ya me había dado cuenta del gran apego que ella tenía para conmigo cuando era niña, lo cual no hizo más que crecer… Debo admitir que, incluso siendo adultos, se nos dificultó ponerlo en palabras y, por ende, ser algo en realidad… Ella tenía 2 años menos que yo, tenía 25, e incluso con esa edad, seguía siendo un poco baja… Clorya no hizo más que crecer; llegó a ser igual de alta que mi hermano, con quien, por cierto, parecían tener una relación más profesional, pero sentimental a su vez… No diría que desconocieran sus sentimientos para con el otro, pero no exageraban ese aprecio oculto entre ellos; solo lo mantenían presente lo suficiente para que pudieran considerarse una pareja con una relación…» [Reith] «Era… una mañana… El día anterior ya había terminado mi trabajo como leñador, pues en ese entonces aún no era el jefe, sino que lo era mi padre… Como no tendría nada que hacer, pensé en salir a caminar, pero me encontré con Reil en la puerta de casa, como si estuviera esperando algo para irse…» [Reith, 27 años] ¿Reil?

¿Vas a salir también?

[Reil, 30 años] Ah, Reith… De hecho, te estaba esperando.

¿Te importa acompañarme?

Quiero hablar contigo de algo importante… [Reith, 27 años] Seguro, no tenía pensado a dónde iría después de todo… Pero, ¿por qué no podemos hablar de eso aquí?

[Reil, 30 años] No es que sea un tema delicado… pero quisiera que fuera un ambiente más abierto… ¿Te parece si vamos al río al este del pueblo?

Siempre me ha gustado descansar ahí para despejar la mente… [Reil, 30 años] ¿Aquel que está cerca de la cueva donde trabaja el abuelo?

Seguro… Vamos entonces.

[Reith] «Con esa confirmación, fuimos en camino hacia el lago… Seguramente lo atravesaste para llegar hasta la cueva, por eso espero que sepas de cuál hablo… Pero debo admitir que no está a simple vista, así que tal vez no lo llegaste a notar… De todas maneras, Reil y yo llegamos al río… Allí nos sentamos y permanecimos en silencio durante unos segundos… Entonces, Reil habló primero.» [Reil, 30 años] Voy a proponerle matrimonio a Rya… Ese fue el apodo que comenzó a usar para Clorya… [Reith, 27 años] ¿Q-Qué…?

¡¿En serio?!

Se notaba sorprendido e incluso… orgulloso.

¡Felicidades!

¡¿Cuándo será?!

¡Seré el padrino…!

¡¿Cierto?!

[Reil, 30 años] Je… Estás más ansioso que yo incluso… Sí, seguro, lo serás… Creo que lo haré mañana mismo, a las seis de la tarde, justo cuando el atardecer esté llegando… Ya pensé en traerla aquí al atardecer y proponérselo cuando el cerzo esté por ocultarse; quería que fueras el primero en saberlo.

[Reith, 27 años] Es increíble… ¿Puedo contárselo a Amary?

Estoy seguro de que se emocionará tanto como yo.

[Reil, 30 años] No, quisiera que fuera una sorpresa y que sea Rya quien se lo cuente… De todas formas, ya que tocaste el tema… ¿Qué pasa entre ustedes dos?

¿Ya están saliendo?

[Reith, 27 años] Y-Yo… E-Eh… B-Bueno, nosotros… No hemos formalizado nada, pero… creo que sabemos cómo son las cosas, así que… [Reil, 30 años] Parecen niños… Mira, ¿por qué no le pides salir al atardecer?

A la misma hora que yo… No me molestaré; estoy seguro de que a ellas les parecería buena idea… Pero claro, búscate otro lugar porque quisiera que Rya y yo estuviéramos a solas… [Reith, 27 años] S-Sí, bueno… yo… lo pensaré… … [Reith] «Indirectamente, habíamos pactado así lo que cada uno haría… En la noche de aquel día, estaba fuera de casa mi casa, hablando con Amary, quien estaba diligentemente sentada y sosteniendo un libro sobre su regazo… Gracias a mi padre, mi casa estaba algo alejada del montón en el pueblo, por lo que no mucha gente pasaba cerca y era tranquilo… Amary y yo estábamos charlando, conversando antes de que ella tuviera que irse de regreso a su propia casa a terminar sus deberes como costurera… Las palabras de Reil llegaron a mi cabeza y… decidí que tal vez era el momento de planear mi jugada…» [Reith, 27 años] ¿Tendrás… tiempo libre mañana en la tarde?

Alrededor de las seis… [Amary] ¿Eh?

Bueno… Pensó con la mano bajo el mentón… Sí, seguro.

Sonrió con delicadeza… ¿Algo en especial?

[Reith, 27 años] N-No, en realidad… S-Solo pensé que podríamos charlar acerca de algo que voy a poder hacer pronto… [Amary] ¿En serio?

¿Tiene que ver… con el negocio de leñadores de tu familia?

Ese era un tema del cual en realidad sí quería hablar… Su rostro mostró su sorpresa, a lo que ella sonrió… Ya me lo veía venir… Está bien, iré… Pero… ¿Dónde?

[Reith, 27 años] Bueno… ¿Qué te parece si nos vemos en el árbol de siempre?

Tiene una buena vista hacia el horizonte.

[Amary] ¡Suena bien!

Su sonrisa y sus ojos brillaron… No puedo esperar entonces… [Reith] «Esa fue… La última vez que reímos durante la noche… Al día siguiente, el cerzo estaba descendiendo poco a poco… Ambos ya estábamos ahí… Nos encontramos de camino, 10 minutos antes de lo acordado… Ambos reímos por haber tenido la misma idea de llegar con tal antelación, por lo que empezamos un poco más temprano de lo que había previsto… Nos sentamos y hablamos de varias cosas… Estuvimos hablando durante varios minutos… cinco… diez… quince… No nos dimos cuenta y habíamos hablado durante media hora entera… Mi estómago rugió y ella tomó la cesta pequeña que había traído consigo, pero a la cual no le había prestado mucha atención… Sacó un pequeño postre casero, una magdalena…» [Amary] Sabía que te daría hambre… Es para ti, adelante… [Reith, 27 años] Je… Siempre eres tan considerada conmigo… No sé qué haría si no te tuviera siempre a mi lado para recordarme cosas simples como comer o descansar… [Amary] Bueno, es lo que tiene haberme dejado estar siempre contigo; antaño eras prácticamente igual que ahora, sigues siendo algo infantil incluso para tu edad.

[Reith, 27 años] ¿Lo dice la señorita que aún le teme a la oscuridad?

[Amary] ¡Y-Ya no le temo tanto como antes!

¡Ahora solamente me incomoda estar en lugares completamente oscuros!

[Reith, 27 años] Je… En aquel entonces siempre tomabas mi mano para no tener miedo… [Amary] … Y siempre lo usaba de excusa… para estar cerca de ti… … [Reith] «Permanecimos un momento en silencio, con nuestras expresiones algo avergonzadas, pero entendiendo el peso de nuestras propias palabras, y aceptándolo a su vez… La miré un momento… ella hizo lo mismo y pude ver reflejado en el perfil de su rostro el brillo del atardecer que amenazaba con llegar…» [Reith, 27 años] Incluso ahora podrías… tomar mi mano si te sigue dando miedo… O bueno… si te sigues sintiendo incómoda en la oscuridad, como dices… [Amary] … … Eso me gustaría… … [Reith] «Extendí mi palma, ofreciéndola como soporte para la suya… Ella, delicadamente, levantó su mano del césped y la posó sobre la mía… Apreté con delicadeza su pequeña mano en comparación con la mía, protegiéndola… Fue con ese pequeño acto con lo que me decidí a decir lo que se entendía sin hacerlo…» [Reith, 27 años] Amary… Tú sabes tan bien como yo… que yo… que ambos nos… … No… No puedo titubear… Amary, yo…

te a- [Reith] «De pronto, el brillo en su rostro sonrojado comenzó a apagarse poco a poco… y en mi caso… comencé a sentir una fuerte opresión en el pecho… que poco a poco me arrebataba el sentido de la orientación… … … En ese instante, sin siquiera poder apartar la mirada a ningún lugar, algo comenzó a regresar a mi mente y… seguramente a la suya también… Todo lo que te conté, todo lo que sucedió… absolutamente todo, lo recordé en ese instante… Como si los recuerdos hubieran estado destinados a llegar justo en ese momento, aparecieron sin más, inundando mi cabeza de pronto… El miedo vivido, el terror… esos sentimientos regresaron en un solo instante… Cuando pude reaccionar… me apresuré a ver el rostro de Amary… solo para ver cómo poco a poco su piel palidecía y… una bruma oscura comenzaba a rodearla… Con el cerrar de sus ojos… la magdalena en mi mano comenzó a deslizarse fuera de la misma… cayendo al suelo justo cuando mi mano sostuvo con cuidado el rostro de Amary, cuyo cuerpo comenzó a colapsar… … Fueron solo instantes… segundos… …» [Reith, 27 años] Amary… ¿A-Amary?

¿Estás…?

¿E-Estás…?

[Reith] «Mis palabras no pudieron salir del todo… Todo fue borroso por el shock que había sufrido… Para cuando me di cuenta, la había llevado cargando hasta la iglesia, pues, por la naturaleza de mis recuerdos, solo pensé que Patrick podría ayudarnos… Cuando ya estaba ahí… con el cuerpo de Amary, pálido e inconsciente sobre una cama en una habitación de varias de ellas, no podría reaccionar todavía… De pronto… Reil entró, con un rostro lleno de rabia, dolor, sufrimiento… En sus brazos… Clorya se encontraba en la misma condición… …» [Reil, 30 años] Está… ella está… [Reith] «Se desplomó en el suelo… rompiendo en un llanto de dolor… Patrick corrió de inmediato a verlo… Mi mirada permaneció en Amary… Al verla… aún seguía consternado… pensando en que no volvería a ver… el brillo en sus ojos… … …» ———-Fin del capítulo 15———-

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo