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Inicio en otro mundo Historia de K.O - Capítulo 46

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  4. Capítulo 46 - 46 INTERCEPTADO 4
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46: INTERCEPTADO 4 46: INTERCEPTADO 4 El cielo comenzaba a tornarse de color rojizo, el campo de batalla estaba en extrema tensión mientras en el horizonte se formaba una tormenta de arena.

*Boom* Los estruendos del combate se mezclaban con los ecos de los gritos y choque de poderes que deformaba los alrededores debido a la intensidad devastadora de los oponentes.

Carla se movía a una velocidad sorprendente, su agilidad y destreza era como un relámpago, sus pasos ligeros pero precisos sobre el terreno agrietado, estaba completamente concentrada, alzó las manos y, de ellas, brotaron llamas danzantes que iluminaban brevemente su rostro decidido.

El suelo tembló cuando el poder de Clara choco contra Estelle, es ultima evadió el feroz ataque y la miro detenidamente por un segundo antes de hacer unos sellos de mano, Clara se sorprendió cuando el pecho de Estelle se inflo y de repente un torrente helado voló hacia ella, creo una pared de fuego que resistió con mucho trabajo, una nube de vapor se erizo entre ellas, Carla hizo varios sellos con sus manos y cuando toco el suelo un grupo de perros fueron invocados, eran figuras etéreas de fuego, listos para devorar a cualquier enemigo.

Uno de los perros corrió hacia la ciudad, Estelle en el otro extremo pestañeo un poco al pensar en la hija de Clara, sonrió y habló de manera astuta.

—No entiendo tu miedo, pronto de reunirás con tu hija…

—…

—El infierno las espera —¡Tsk!

Estelle se rio entre dientes y con un ligero movimiento de su mano, el vapor desapareció dejando atrás la silueta de ambas, ella emergió de la penumbra con la calma de quien conoce el arte del desgaste.

Su mirada helada contrastaba con el ambiente abrazador que Carla estaba construyendo, Alrededor de Estelle se estaba formando corrientes de agua y fragmentos gélidos que se dispersaban por el entorno.

Cada movimiento de ambas era calculado, una danza de fuego y hielo estaba por comenzar.

—Morirás…

Exclamo Clara mientras un torrente de fuego la envolvía, la respuesta de Estelle fue tan silenciosa como letal; con un giro fluido, esparció una lluvia de carámbanos que chocaron contra las llamas, creando nubes de vapor y chispeantes explosiones de energía congelante.

El calor abrazador se mezcló con la gélida humedad en un torbellino de contrastes.

Cada embestida de Carla era contrarrestada por la defensa casi mística de Estella, quien utilizaba el agua para solidificar el terreno y crear barreras de hielo que amortiguaban el impacto de los ataques incendiarios.

Ambas se lanzaron sobre la otra a una gran velocidad, cuando los puños de ambos estaban a punto de colisionar, Carla hizo un movimiento rápido y con su puño libre impacto el brazo de Estelle haciendo que se quebrara en un ángulo extraño, ambas se separaron y Estelle se miro su brazo, descifrando porque de repente la velocidad de Carla aumento, además estaba sorprendida porque una quemadura horripilante apareció en en todo su brazo, desde la punta de su dedo hasta su hombro.

Mientras pensaba en que estaba pasando, Carla apareció frente a ella y con una patada en la mandíbula un diente voló de la boca de Estelle.

Sin embargo inmediatamente su brazo se curo y sus dientes volvieron a crecer, los ojos de Carla se abrieron y Estelle comenzó a lanzarle golpes precisos y destructores a partes vitales del cuerpo.

Carla huyo desesperadamente, uno de los golpes de Estelle impacto el suelo y este inmediatamente se agrieto en un gigantesco cráter.

—Tsk…

Posee regeneración, poder y velocidad que no van con su pequeña complexión…

¿además, porqué siento que no esta peleando enserio?

Carla estaba pensando en todo lo que estaba sucediendo, no era normal que alguien tan poderosa estuviera recibiendo golpes de manera unilateral, chasqueo la lengua cuando el puño de Estelle rozo su mejilla izquierda, con un juego de pies ella se agacho y con una pada giratoria desensibilizó las piernas de Estelle haciendo que ella abriera compás, de repente Clara salto hacia el frente impactando su cabeza contra la mandíbula de Estelle, esta ultima dio varios pasos hacia atrás,  —Apuntas mucho a la cabeza…

¡!

—Arde…

Cuando Estelle se estaba quejando fue recibida por un impacto en la mejilla izquierda, de ella broto una pequeña herida que rápidamente se lleno de magia de fuego, su cuerpo se comenzó a incendiar, Clara observo como sus flamas danzaban en el cuerpo de aquella que alguna vez llamo hermana.

Sin embargo un destello helado se estrello contra la boca de su estomago haciendo que sus ojos se volvieran blancos, la sangre salió de su boca y sus pies no volvieron a tocar el suelo por un instante, sin poder responder una patada la golpeo en el rostro mandándola a volar, rebotando varias veces contra la arena.

—¿Qué pasa con esa lastima en tus ojos?

Huh…

¿Aun tienes sentimientos de hermandad hacia mi?

Que estupidez  Mientras su cuerpo se regeneraba en su totalidad ella expreso su irritación mientras veía que el polvo se asentaba en el suelo.

—Es algo tarde para sentir algo por ti…

¿Sin embargo estoy tentada a preguntar, por qué?

—Por mi sueño…

porque al final de mi camino todas nos reencontraremos, lo que busco no esta en esta falsa realidad, en este falso mundo, en esta falsa hermandad y en un falso yo…

—¿Qué es toda esa basura?

—No tienes que entenderlo…

—…

Clara sintió como el aura de Estelle cambio, se puso seria sintiendo el peligro eminente.

—Me estoy cansando de esto…

—Lo mismo digo…

Ambas se acercaron un poco, estaban a poco menos de un metro, una frente a la otra.

—¡Haaaaa!

—¡Haaaaa!

Ambas gritando liberando sus auras, el intercambio de golpes fue rápido y brutal, Estelle giro sobre su eje intentando conectar su talón en la sien de Carla, esta ultima dio un paso hacia atrás y salto al frente con la intención de impactar su puño en la nariz de Estelle, ella giro con un movimiento rápido bloqueando el golpe de Carla.

Estelle tuvo una oportunidad y lanzo un izquierda al pecho de Carla, esta se protegió por poco con sus brazos, sin embargo voló unos cuantos metros hacia atrás.

Cuando Estelle se fijo bien su brazo ya no estaba, había sido arrancado y la sangre que estaba ahí se congelo rápidamente.

Con un movimiento ligero todo el brazo de Estelle se regeneró.

La lucha se tornaba en un juego mortal de desgaste; Carla con su velocidad incesante y ataques encadenados, buscaba abrir una brecha, mientras Estelle respondía con golpes lentos pero contundentes, poco a poco buscaba congelar puntos claves en su rival obligándola a reposicionarse constantemente.

El choque de elementos era hipnótico y brutal, cada chispa y cada carámbano generaba ondas expansivas que comenzaron a sentirse en la ciudad.

…

A unos cuantos metros de distancia, en una zona donde la oscuridad parecía fundirse con la tierra, Lautaro se preparaba para enfrentar a Nill.

Su postura era firme, y en sus dos manos descansaban espadas forjadas con magia de tierra y oscuridad.

Con la serenidad de un estratega, Lautaro invocó a sus propios perros, criaturas robustas de sombra y tierra, que se unían a su causa con gruñidos que retumbaban en la penumbra.

Nill, por su parte, era la encarnación de la fuerza bruta.

Sus guanteletes carmesí brillaban intensamente, irradiando un poder capaz de pulverizar todo a su paso.

Cada golpe suyo parecía reconfigurar la misma materia, y sus músculos, reforzados por su magia corporal, le permitían ejecutar ataques con una velocidad y fuerza devastadoras.

Ambos se prepararon y de un momento a otros salieron disparados a una velocidad demencial, Nill sonreía maliciosamente, Lautaro quiso rebanarle e cuello en tres partes pero Nill logro defenderse con un guantelete, las chispas de la colisión no se hicieron esperar, Lautaro sintió como la mano libre de Nill lo sujetaba agresivamente de su cabeza.

Su cabeza brillo por un instante y de repente se produjo una explosión que creo una fuerte onda expansiva.

Nill estaba inexpresivo mientras veía como Lautaro se movía frenéticamente en el aire dejando atrás varias imágenes residuales que confundían a cualquiera.

Lautaro apareció y desapareció de la visión de Nill y lo siguiente que sintió fue una sed de sangre atrás de él, sus ojos se abrieron al sentir su muerte, con un movimiento instintivo se defendió con su guantelete.

Lautaro fue mas rápido e impacto cuatro veces contra el guantelete de su enemigo rompiéndolo en el proceso, los ojos de Lautaro brillaban con una luz asesina, Nill se desestabilizo sin embargo algo dentro de su cerebro hizo un corto ya que se enfado de repente, lazo varios golpes que fueron esquivados fácilmente, Lautaro contraataco a su manera, sus estocadas también fueron evadidos con naturalidad.

Ambos intercambiaron golpes mortales y en algún punto ambos lograron impactar en el rostro del otro, un diente frontal voló de la boca de Lautaro y una enorme herida apareció en la sien de Nill.

Lautaro corrió frente a Nill sin darle tiempo a pensar en que hacer, Nill giro sobre su eje y lanzo una patada que Lautaro evadió agachándose hacia atrás, con sus fuerzas blandió sus espadas hacia el torso de Nill, este ultimo salto hacia atrás y le funciono bien ya que Lautaro lo persiguió con varias estocadas.

Nill extendió su brazo y de la palma de su guantelete un torrente de poder oscuro se disparo hacia Lautaro, salto al cielo evadiendo el ataque pero sintió que otro torrente mágico se acercaba a el mientras estaba en el aire, tomo medidas evasivas mientras iba cayendo del cielo.

Los ojos de Nill brillaron con desprecio mientras ambos se acercaron de tal manera que comenzó un intercambio de habilidades.

Lautaro lanzó varias embestidas, su espada trazaba arcos de oscuridad en el aire mientras sus perros saltaban intentando morder a Nill, obligándolo a mantener la guardia en alto.

Pero Nill respondía con furia desenfrenada, lanzó varias ráfagas que hicieron vibrar el suelo.

Cada impacto era un golpe directo hacia temblar la tierra; Lautaro logró esquivar varios ataques brutales que habría destruido todos los huesos de su cuerpo.

Nill comenzó a reírse desquiciadamente mientras avanzaba.

Sus golpes eran sin piedad, destrozando las defensas de Lautaro en varias ocasiones.

La espada de Lautaro chispeaba al chocar contra la fuerza bruta de Nill, y cada choque de metal y carne producía un eco que parecía anunciar una catástrofe.

Entre la ráfaga de magia, Lautaro ideó movimientos estratégicos para mantener a Nill a raya; su pensamiento era simple, invocar muros de tierra oscura para bloquear los embates.

Utilizo sombras para reposicionarse de forma casi imperceptible.

Sin embargo, Nill parecía anticipar cada maniobra, reforzando su cuerpo canalizando su furia en cada golpe que lanzaba dejando surcos en el suelo.

El duelo entre ambos se convirtió en un baile mortal, donde la precisión y la fuerza se medían en segundos.

La interacción entre la tierra y oscuridad, combinada con el impecable poder físico de Nill, creo una coreografía de destrucción.

Cada golpe hacia vibrar el ambiente y llenaba el cambo de fragmentos de roca y destellos carmesí.

…

El fuego rugía en las venas de Carla, enfrentándose al hielo impecable de Estelle en una lucha donde cada elemento se negaba a ceder terreno; por otro lado Lautaro y Nill protagonizaban un enfrentamiento en el que la tierra y la oscuridad se alzaban contra la fuerza bruta y destructiva de unos puños que podían derrumbar murallas.

La lluvia de golpes dejaba una marca indeleble en la llanura del campo, era un enfrentamiento sin cuartel, los elementos mágicos se enfrentaban y los destinos parecían estar pendiendo de un hilo; la tarde rojiza comenzó a teñir el cielo, el caos de la pelea se hacia mas estratégica.

Carla y Lautaro respiraban con dificultad pero con una fuerte determinación en sus ojos, Nill y Estelle no eran diferentes, ambos bandos sabían que era una guerra sin cuartel, eran adversarios tan letales como impredecibles.

El silencio fue quebrado por un trueno distante.

—No hay mas tiempo Gruño Lautaro, ajustando el agarre sobre su espada.

—Ellos tampoco lo tienen Respondió Carla, haciendo crujir sus dedos envueltos en llamas.

Estelle inclinó levemente la cabeza, una fría sonrisa se dibujo en su rostro, después de todo ella también había sentido un ligero cambio en el norte.

—Juntos…

me pregunto si podrán soportar lo que significa ser fuerte Nill a su lado, giró los hombros con impaciencia, los guanteletes carmesí brillando con fulgor letal y con eso el suelo retumbó.

Lautaro invocó pilares de roca que se alzaron como lanzas desde la tierra, esta se comenzaron a dirigir a Estelle y Nill; Carla, que se envolvió en un torbellino de fuego, saltó con la ayuda de un pilar, en el cielo solo le tomo unos pocos segundos establecer su ataque final, comenzó a descender con gran velocidad pareciendo un meteorito en llamas.

Estelle se sorprendió pero solo por un instante y respondió con precisión quirúrgica, chasqueo los dedos y una tormenta de hielo cubrió todos los alrededores endureciendo el aire y congelando los pilares antes de que pudieran tocarlos.

Luego con un movimiento de su mano, un torrente de agua estalló desde el suelo, interceptando el descenso de Carla y amortiguando sus llamas.

Pero Lautaro no se detuvo, mientras Estelle desviaba a Carla, el ya estaba apuntando su espada al cuello de Estelle, los ojos de Nill se ampliaron, la espada de Lautaro se movía como un arco de luz oscuro.

*Clank* Nill gruñó con una sonrisa salvaje y el bloqueo el golpe de frente.

La fuerza del impacto hizo temblar el suelo, sin embargo, los guanteletes de Nill no solo bloquearon la espada, sino que la hicieron vibrar con una onda de choque que lanzó a Lautaro varios metros atrás.

Con un boom sónico Nill ya estaba frente a Lautaro, este ultimo bloqueaba con dificultad todos los ataques que llovían contra él.

Con un movimiento sorprendente Nill se impulso hacia adelante con una velocidad inhumana y con un solo golpe pulverizó el suelo debido a que Lautaro había saltado a un lado, con un movimiento rápido estiro su brazo y en las puntas de su dedo se generó una esfera de tierra la cual comenzó a girar rápidamente, con un Bang la canica de tierra voló a gran velocidad, Nill abrió los ojos al sentir el peligro que se avecinaba; saltó hacia la izquierda evitando el ataque.

Sus ojos se abrieron cuando descubrió que atrás de él estaba Estelle jadeando debido a su pelea con Carla.

Lautaro aprovechó el momento, un manto de oscuridad atrapó sus pies, otra energía oscura se condensó en la hoja de su espada, y cuando Nill se giró para enfrentarlo, Lautaro ya había saltado con tajo descendente cubierto de magia de oscuridad.

El filo oscuro cortó el aire y descendió con la velocidad de la muerte misma.

Nill subió su guardia para protegerse, la espada de Lautaro estaba a unos pocos centímetros de su frente, ya había aceptado su muerte pero se dio cuenta de algo, algo lo empujo a un lado, miro a su derecha y vio a Carla volando hacia atrás debido al fuerte impacto de un pilar de hilo que golpeo su boca del estomago, en pocos segundos Estelle se había deshecho de Carla, había salvado a Nill y con un movimiento ágil logro impactar con su talón la barbilla de Lautaro que sorprendido salió disparado hacia un lado mientras su cerebro chocaba varias veces contra su cráneo, Estelle no perdió el tiempo, levantó la mano y una lluvia de agujas de hielo descendieron del cielo como una tormenta de cuchillas.

Carla rodo en el suelo y se detuvo usando sus manos, reaccionó de inmediato, extendió la palma de su mano y conjuro una barrera de fuego que vaporizó la mayoría de los proyectiles, pero algunas lograron filtrarse y rasgaron algunos trozos de la piel de Lautaro.

—Tch…

Carla chasqueo la lengua mientras conjuraba otro poder mágico.

Sin embargo sus alarmas se encendieron, la sensación de muerte que sintió la congelo un instante, pero ese instante era mortal.

*Booooom* —¡Aaahhhhh!

Lautaro recogió el cuerpo de Carla salvándola antes de que Nill impactara su puño contra ella.

El impacto del puño de Nill golpeó el suelo donde antes estaba Carla generando una onda expansiva que los envió a volar varios metros hacia atrás.

—Carla…

¿Estas bien?

—Perfectamente…

No te distraigas en mi…

Ambos bandos se miraron, sabiendo que esta pelea solo había comenzado, por su parte Lautaro se incorporó lentamente, su espada vibrando con energía oscura.

Nill estaba impaciente, sonriendo ante la determinación de su enemigo.

Un nuevo enfrentamiento estaba a punto de empezar, cuando Nill quería dar el primer paso, una voz fría resonó a su lado.

—¡Basta!

Nill se tenso y escucho mientras le daba una mirada de reproche a Estelle por detener su enfrentamiento, había conseguido un oponente digno por lo que se veía reacio a dejarlo ir sin mas.

—Ya llamamos demasiado la atención, puedo sentir un ejercito de wyverns volando en la dirección de la ciudad, el caos ya comenzó y la invasión al imperio de D´eath esta en marcha, debemos reagruparnos con los demás  —¿Eso que?

no son mas que basura…

—Pero eso no es todo, siento otra presencia, alguien se acerca a nuestra posición, alguien poderoso…

Nill vacilo un poco, ya sea el ejercito del cielo, del infierno o de los mundos humanos solo hay pocos seres que serian catalogados como amenazas para ellos, por lo que la confusión lo golpeo un poco, sin embargo sus ánimos de pelear se elevaron.

—¿Alguna de tus hermanas?

—Ellas no tienen el nivel suficiente para amenazarme, no aún…

pero la que se acerca es mi hermana menor, tu no tienes el poder para luchar contra ella…

—¿Qué pasa, no quieres reunirte con ella?

seria lindo de ver, pero ciertamente, esa mujer esta a otro nivel, además el líder podría enojarse si nos atrasamos por mas tiempo —Si ella y yo nos enfrentamos, ambas moriríamos…

además aun hay cosas que hacer.

Vamos  Nill retrocedió un poco cuando vio la ligera sonrisa torcida de Estelle, pocas veces la había visto sonreír de esa manera, además los alrededores se volvieron densos, cargados de una electricidad invisible, cuando estaba a punto de decir algo, su cuerpo tembló cuando escucho la siguiente oración de Estelle.

—…

—Además…

—Mmm~ —Esa tipa puede invocar al Ángel de la Destrucción…

Nill se encogió por primera vez, el nombre que escucho tenia peso, un aura salvaje y arrogante, eso pareció menguar su espíritu de lucha por un instante, de repente para él dar la vuelta y reagruparse no sonaba como una mala idea.

—Hasta los oponentes mas fuertes tienen una debilidad y ese sujeto es la de nosotros…

—Por supuesto…

sin embargo la debilidad de él, seré yo.

Él morirá por mi mano Los ojos de Estelle brillaron como diamantes bajo la iluminación de la luna, y en un cerrar y abrir de ojos, desaparecieron.

El frío de su presencia se esfumó como el hielo bajo el sol, Carla y Lautaro se desplomaron sobre el suelo, jadeando en busca de aire, sus cuerpos estaban cubiertos de heridas y sangre.

Intentaban recuperarse lentamente, mientras sus pensamientos se dirigían a lo que habían escuchado, la guerra ya había comenzado y su hija estaba en peligro.

El cielo ya estaba oscuro, como si una sombra se hubiese extendido desde el horizonte, un extraño silencio cayó sobre el campo, de repente, un estruendo metálico resonó en la lejanía, fue un ruido seco y violento, como el eco de un yunque golpeado por el martillo de los dioses.

Los soldados se podían ver a lo lejos, en el flanco oeste, retrocediendo debido a una horda de wyverns que atacan la ciudad.

Y entonces, ella apareció.

Pisando con firmeza sobre la roca calcinada del campo de batalla, emergió de entre la niebla carmesí, su figura era imponente, no era una mujer común, era la mujer que estaba segunda al mando de toda la hueste celestial.

La Santa de Hierro.

Una joven de cabellos plateados como la luna, atados en una trenza que parecía forjada de acero.

Su armadura era negra con detalles dorados y carmesí, grabada con runas arcanas en un idioma olvidado.

A su espalda, una lanza de tres puntas reposaba con majestuosa gravedad, irradiando una luz pálida y constante como una estrella moribunda.

Sus ojos eran dos glaciares encendidos, inamovibles, eternos, inexpresivos pero cargados con el juicio de mil batallas; caminaba sin apresurarse, pero cada paso que daba resonaba como una campana de guerra.

Las grietas se abrían bajo sus pies, el aire crujía a su paso.

Entonces se detuvo frente a Carla y Lautaro, mirándolos desde su altura como una diosa mirando a mortales caídos.

—¿Siguen vivos?

Su voz era clara, joven, pero grave y serena como la de un juez eterno.

Carla le tomo el tobillo mientras habló lastimosamente.

—Mi hija…

está…

en peligro La Santa apenas sonrió.

—Bien…

pero primero me encargare de esos wyverns…

Carla a penas puro asentir.

—…

—…

—Esta bien…

descansen, yo me encargo…

Ella se giro a donde habían algunos soldados, estos últimos tenían una acalorada pelea contra el ejercito de wyverns, estaban defendiendo la ciudad, no dijo mas y le lanzo a Carla y Lautaro una esfera de energía sanadora.

—Ustedes reúnanse con Jade y Albert en la Capital Imperial, es una orden.

Esto apenas esta comenzando Entonces ella se giró hacia la ciudad donde su destino la aguardaba con garras abiertas y desapareció.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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