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Academia Edimburgo - Capítulo 10

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  4. Capítulo 10 - 10 Capítulo 9 Tercera prueba
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10: Capítulo 9 “Tercera prueba” 10: Capítulo 9 “Tercera prueba” AILA  No me di cuenta de cuánto tiempo pasó hasta que salí del bosque sin darme cuenta de que ya estaba fuera del bosque y no era la única que estaba en la misma condición que yo; sin embargo, algo era distinto y ese algo era la cantidad de aspirantes que había, todos se miraban con desconcierto y a lo lejos divisé a Sasha quien corrió hacia mí en compañía de Heiner quien miraba a todos con desconfianza y con celos que apenas podía contener al ver que todos los hombres posaban sus miradas en mi amiga.

Sin esperarlo, Sasha me abrazó con mucha fuerza hasta el punto en que me estaba asfixiando con su fuerza descomunal.

—Me e-estás-s asfixiando…—Apenas pude decir.

Entonces me soltó.

—Perdón, no quise lastimarte.

—No importa, ¿cómo demonios salieron del bosque?—les pregunté mirando a mi alrededor al ver que todos estaban igual de desconcertados que yo.

—No lo sé, luego de haber logrado superar nuestras pruebas, llegamos aquí.

No tengo idea de qué demonios está pasando—.

Solté un largo suspiro cargado de confusión y una mezcla de desconcierto que no me dejaba en paz, hasta saber qué demonios estaba pasando.

—No puedo creer esto —volteamos al oír una voz masculina, la misma que nos había recibido antes del comienzo de la primera prueba.—, por lo que veo este año la carne fresca es bastante interesante, más de la mitad ha prevalecido, estoy impresionado —espetó con cierta burla y arrogancia.

—No seas así Adam, tienes que reconocer que todos ellos hicieron un buen trabajo, además para la buena suerte de todos es que las pruebas han terminado, ahora deben pasar a las entrevistas finales, después sabrán si fueron aceptados o no por medio de una carta mágica que les llegará hoy por la tarde, así por favor, pasen por aquí—.

La confusión y desconcierto eran demasiado evidentes, nadie entendía nada y aun así seguíamos a la instructora Volakis sin dudar, quien todavía caminaba con cierta dificultad por las heridas que sufrió en el laberinto.

Ella caminaba con firmeza, pero su cojera inicial era muy evidente; sin embargo, su fortaleza era de admirar en más de un sentido.

Nos guio por el largo y estrecho pasillo a todos lo que logramos salir del laberinto, mientras que mirábamos a quienes fueron sacados de la prueba afuera de la Academia derrotados y con una gran frustración reflejada en sus rostros, mientras que quienes logramos sobrevivir a las pruebas ahora estábamos a punto de saber si todo el horror que pasamos había valido la pena o no.

Realmente estaba deseosa de saber sí sería alumna de la Academia o no, para poder largarme de forma inmediata para poder comenzar una nueva vida lejos de todo lo que conozco y sobre todo lejos de mi madre quien por alguna extraña razón estaba segura de que me estaba observando a lo lejos como si se estuviera asegurando de que no fuera a huir tras luego haber pasado por muchas cosas.

Sin embargo; en el trayecto a las entrevistas finales me di cuenta de que algo no estaba bien, los pisos y paredes eran los mismos, el color de las llamas de las antorchas que colgaban de las esquinas de las paredes era el mismo, pero no era eso, definitivamente no.

Entonces miré a Sasha quien estaba en estado de alerta y su ojos verde manzana tenían un brillo afilado peligroso en ellos, mientras que Heiner no dejaba de mirar a su alrededor con desconfianza en un estado de alerta muy evidente.

A veces lo oía gruñir por lo bajo, mientras que Sasha le tocaba el hombro en un intento de hacer que se calmara, pero lo único que conseguía era que él se pusiera aún más protector con ella, la sujetaba de la cintura con firmeza y no dejaba ni un espacio libre entre ellos.

Entonces algo me hizo mirar hacia un lado.

—Hay alguien observándonos—Hablé en voz baja, pero suficientemente alto para que esos me escucharan.

Ambos se miraron desconcertados y en sus miradas se endurecieron al notar que efectivamente alguien nos miraba, pero al parecer nadie se daba cuenta de ello o simplemente lo ignoraban, sin importar la razón era obvio que apenas estábamos comenzando la última prueba.

—Vaya.—Oímos decir a la Instructora Volakis con un tono cargado de ironía—No esperaba menos de la hija de Sonja Crown, es verdad lo que dijo ella están siendo observados y, por lo tanto, su última prueba ha dado inicio—miró el reloj atado en su muñeca derecha—, tienen tres horas para descubrir quiénes son las tres personas que los están observando, transcurrido ese tiempo sabrán quién se queda en la Academia y quién no.

Bueno, los dejo, me voy la pierna me está matando.

Y otra cosa, a quienes se le ocurra hacer alguna hazaña estúpida e imprudente sin una buena justificación para descubrir quién es la persona que los observa será inmediatamente reprobado y exiliado de la Academia, y no podrá aplicar a ninguna otra por un tiempo de tres años.

Así que, tengan en cuenta eso y piensen bien en lo que harán.

Ahora si, me voy—.

Se fue usando magia y no quedó rastro alguno de ella.

Sin darnos cuenta uno de los aspirantes usó un hechizo de localización y por lo tanto, fue teletransportado lejos siendo inmediatamente descalificado, entonces supe que usar un hechizo de esa clase no era buena idea, así que eso quedaba descartado.

—¿Qué carajos acaba de pasar?—Espetó Heiner desconcertado—¿no podemos usar ningún hechizo?

—Al parecer no, por lo que habrá que hacerlo a la antigua.

Busquemos pistas o algo que nos diga dónde está la persona que nos está observando porque esta sensación que siento es muy escalofriante e incomoda, me dice que esta persona no se dejará atrapar tan fácilmente— Expresó Sasha con seriedad.

—Habrá que separarse—Ambos tórtolos estuvieron de acuerdo con ello y cada uno eligió un camino diferente, por lo que abarcar cada centímetro cuadrado del área en que nos encontrábamos iba a ayudarnos mucho.

Miraba a mi alrededor buscando algo que me dijera que hubo alguien antes, pero nada.

Además no podía usar magia para descubrir qué pasó en este pasillo, los instructores fueron muy astutos en ese aspecto, querían que usáramos nuestros sentidos e inteligencia como armas, por lo que la última prueba era solo la cereza del pastel para saber sí los que habíamos superado las dos últimas pruebas éramos lo suficientemente capaces y astutos como para encontrar hasta un alfiler dentro de un pajar con poca información o ninguna.

Simplemente supe que alguien nos observaba por el hecho de que sentí una penetrante mirada.

Entonces me guié por esa sensación, seguí mi camino por el lugar en que tuve esa sensación antes de que la Instructora Volakis se fuera.

Seguí caminando por el estrecho pasillo y nuevamente esa sensación me invadió, mis cinco sentidos estaban intensificados de tal manera que de manera inconsciente gruñí, mi parte loba estaba en estado de alerta y a la vez inquieta.

“Nos están mirando, esto no me gusta…”  Dijo mi loba interior Zoe, preocupada.

—Lo sé,—Miré hacia la pintura del fundador de la Academia.

Un hombre de no más de veinte años, cabellos tan blancos como la nieve, ojos grises oscuros, intensos y brillantes como la plata.

Complexión musculosa, alto, mirada afilada, rasgos arios perfectos, apuesto, llevaba consigo en la mano un arco y flechas de platas que sostenía como si nada pese a que el fundador era un licántropo bendecido por la diosa que le dio la habilidad de ser inmune a la plata, además de tener dones y habilidades que cualquier ser sobrenatural codiciaría entre ellas la longevidad eterna y una belleza sin igual, además de tener habilidades curativas que a pesar de que eran asombrosas estas le habían sido concedidas por la diosa de la curación en agradecimiento por haber salvado la vida de su única hija adoptiva de las garras de quienes codiciaban tener el poder de la diosa.

Tras haber recibido dicha recompensa que muchos consideraron una bendición divina por parte de las deidades, quienes hasta el día en que murió el fundador de la Academia han seguido protegiendo con su bendición a la descendencia del fundador quienes se han mantenido bajo las sombras protegiendo a quienes necesitan de sus habilidades y ayudando bajo las enseñanzas de su Bisabuelo Asher Klein, el fundador de la Academia Edimburgo.

Ese hombre era de admirar, pero a la vez era alguien de quien se debía de tener cuidado y no subestimarlo, había escuchado tantas cosas sobre él, entre ellas su determinación de ayudar a otros y usar las bendiciones que le fueron dadas para un bien mayor.

Me hubiese gustado ser su bisnieta, por razones bastante obvias, pero no todo es posible y por algo soy la hija de la mujer más cruel y despiadada de Edimburgo.

Miré un poco más de cerca la pintura que a pesar de que era una pintura bastante antigua y algo desgastada, tenía un aura fuerte y poderosa que iba más allá de los limites, pese a que el nombre ya no estaba en este mundo, aún así su aura y poder trascendieron generaciones y hasta el momento ese hombre seguía siendo igual de poderoso aún después de muerto, su recuerdo era bastante apabullante.

Desvié la mirada hacia la descripción de la pintura que era un grabado escrito en runas, que estaba desgastada la placa, pero era en efecto la letra era muy clara y precisa.

“—La valentía de un Guardián no nace con él, sino de la determinación de proteger defender a quienes ama” Leí en voz alta, aquella descripción.—Alguien como él debió ser muy poderoso, además de ser muy amable y bondadoso con otros.

—Es cierto,—Oí decir a una voz masculina algo rasposa, con un tono claro y potente al decir cualquier frase u oración.—además él era de los que pensaba que el haber sido bendecido por dos diosas, no hace a uno diferente de los demás.

Todos somos iguales y eso nada lo cambia.

—Perdón, debo irme.

—Espera—Me detuvo.—No te preocupes, solo soy un Estudiante que vino como auxiliar en el examen de admisión, por lo que no te meterás en problemas.

Sus ojos azul oscuros me miraron con una intensidad que nunca antes había visto en un hombre como él, sus rasgos arios eran perfectos y pronunciados, cabellos blancos inmaculados peinados hacia atrás, cejas oscuras y gruesas, su piel era tan blanca como la porcelana y sin ninguna imperfecta en ella.

Era un tipo alto, fornido, además de tener un poder que iba más allá de los limites, un poder que no tenía manera o forma de describir esa sensación.

—¿No debería un auxiliar escoltar a los aspirantes que fueron sacados de las pruebas fuera de la Academia?—Hizo una mueca.

—No hay de que preocuparse, lo tengo cubierto.

Él estaba mintiendo, lo podía oler con una sola olfateada, además se tocaba mucho la barbilla y desviaba la mirada cada dos segundos.

—Claro, debo irme tengo poco tiempo— Me fui tras haber escuchado a ese misterioso hombre que me daba algo de desconfianza.

Luego de que me fui de ahí, miré por encima de mi hombro y ese hombre no estaba ahí más, por lo que supuse que él estaba mintiendo y dado que se había ido fue que supe que mi suposición era verdad, además de que lo extraño era que él tenía cierto parecido al Fundador de la Academia, incluso la vestimenta de ambos era igual, la misma ropa de combate negra ajustada, de no ser porque ese hombre tenía los ojos azules diría que era el mismo fundador en persona.

Seguí mi camino pensando en dónde demonios estaba la persona que nos estaba observando antes del comienzo de la prueba.

Entonces me detuve al sentir nuevamente esa sensación de que me estaban observando, miré a todos lados y nada.

Esa persona estaba más cerca de lo que él o ella quería que pensara.

Entonces cerré los ojos un instante para poner a trabajar mi oído de licántropo.

Oía tantos sonidos juntos, entre ellos las voces de Sasha y Heiner, y de los demás aspirantes, era molesto, pero luego de haber ignorado aquellos sonidos, fue que finalmente pude oír una respiración muy particular, además de percibir un ligero aroma a café.

Abrí los ojos y seguir el sonido y olor, entonces luego de caminar unos cuantos metros el olor y el sonido seguían siendo igual de persistentes, pero luego de un rato me percaté de la persona que nos observaba desde el inicio era el mismo Adam Wolf, el guardián de primer nivel del Rey Alfa.

—Adam Wolf…—Pronuncié en voz baja.

Y eso fue todo.

—Aila, que bueno que te encontré, acabo de percibir una extraña presencia y vino de aquí.

—Lo sé, es el Guardián de primer nivel del Rey Alfa.

La sorpresa en su rostro fue reemplazada por desconcierto cuando percibimos otra vez ese olor a café.—Habrá que rodearlo, vamos hay que decirles a los demás.

—Ya dimos con uno, solo faltan dos y es prescindible cumplir con la prueba.

Pero no bastará con decirlo, sin embargo, las señales no son fáciles de ver.

Luego de un rato Heiner llegó cubierto de suciedad de pies a cabeza.

Lo cual nos sorprendió, pero luego llegaron otros tres aspirantes que estaban cubiertos de tierra, que al vernos hubo un momento de tensión, sobre todo por mí.

Y no los culpaba por ello, mi madre hizo mucho daño a mucha gente.

—Eres la hija de esa bruja,—Dijo uno de ellos señalándome de forma acusatoria—¿por qué estás aquí?

Siendo hija de esa mujer, no me extraña que estés aquí—Solté un largo suspiro.

—Mira si quieres vengarte de cualquier cosa que te haya hecho mi madre a ti o alguien de tu familia, con gusto te doy la dirección de donde vive y los días y horarios en que está en casa, ya lo demás no es mi problema— Su silencio me lo dijo todo.

Mmm…

que cobarde.

—Como sea, eso no importa,—Espetó el otro aspirante sacudiendo la suciedad de sus pantalones.—Ya sabemos quién es uno de los observantes, solo faltan dos.

—Uno—Corregí.—, ya dimos con el primero—Nos miraron con sorpresa los tres aspirantes que se limpiaron el rostro con magia.

—¿Quién es?—preguntó Heiner.

—Adam Wolf—Se miraron con desconcierto y eso fue suficiente como para entender mejor el propósito de la prueba.

—¿Quién es el segundo?—Preguntó Sasha, entrelazando sus dedos de las manos entre sí.

—Ragnar Burnedead…

El rostro de Sasha se tornó blanco como un papel.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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