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Academia Edimburgo - Capítulo 25

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  4. Capítulo 25 - 25 Capítulo 24 El diario de Adler Crown
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25: Capítulo 24 “El diario de Adler Crown” 25: Capítulo 24 “El diario de Adler Crown” Marzo de 2023 5 de la mañana…

“El aire fresco del amanecer se hacia más presente con cada segundo que pasaba.

Ni siquiera era capaz de darme cuenta de lo que realmente estaba en juego, el poder del sello me consume con cada respiración, con cada esfuerzo que realizo con el fin de poder sobrevivir a esta Academia.

Nadie está a salvo desde el momento en que ponen un pie en este lugar, tantas veces le rogué a madre que no me enviara allí, pero para ella era más importante el estatus y las apariencias.

Nada más importaba.

Ver al hijo mayor de Sonja Crown asistiendo a la Academia Edimburgo, era algo de lo cual uno debía de estar orgulloso.

El poder, las reglas, las mentiras, verdades entremezcladas…

Ni siquiera fui capaz de darme cuenta de que en esta Academia hay mucha gente que mueve sus hilos a su antojo, hasta el punto en que ni siquiera te das cuenta de que uno está siendo manipulado con el fin de uno no logre su objetivo de ser Guardián.

Era una estrategia que requería tiempo y planificación, al final sus deseos se hicieron realidad.

Entré a la AE sin problema.

Su más grande ambición fue cumplida.

Nadie se puede imaginarse la desesperación y la frustración que he sentido desde que me convertí en hijo de esa mujer.

He vivido con la incertidumbre y el miedo de que en cualquier momento el sello que mi madre nos había heredado a Aila y a mí nos dominara tarde o temprano, desde el instante en que Sonja decidió ser la portadora del poder el sello en su cuerpo, nuestras vidas han sido un maldito infierno.

Tras haber estado alrededor de tres días en la AE, me hizo dar cuenta de que nada era lo que parecía.

Me percaté de cosas que creí que nunca vería, entre ellas el hecho de que alguien en la AE estaba pasando información sobre los profesores, los alumnos, incluso hasta del mismo Rey Alfa.

Al darme cuenta de eso, supe que debía hacer algo, pero la única manera en que podía hacerlo era hablando con el mismo Rey Alfa, al saber que este estaba oculto entre las sombras, fue más complicado porque él no se dejaba ver a menos de que fuera necesario.

Pero hace apenas unas horas me encontré con él, al explicar y mostrar las pruebas que tenía fue más que obvio.

Desde ese momento me convertí en su espía, cómplice, mano derecha, amigo y sobretodo alguien en quien él podía confiar su identidad y yo mi secreto.

A duras penas dijimos unas cuantas palabras antes de que el Rey Alfa se diera cuenta de que alguien había descubierto nuestros secretos, los cuales no puedo decir por medio de este diario, por razones que no debo y no puedo revelar.

Su Majestad, es alguien precavido, discreto y alguien de pocas palabras.

Nadie sabe qué es lo que él tiene en la mente, ni siquiera los hombres más perspicaces han podido descifrar sus pensamientos.

Incluso me he dado cuenta de que su majestad era alguien bastante interesante que desprendía un aura de misterio que me hizo dudar en más de una forma de por qué mantenía su verdadera identidad oculta entre las sombras, pero eso era algo que no debía preguntar, menos pensar, por salud mental y física.

Tras haber estado una semana bajo las órdenes de su majestad, hizo que mi percepción sobre la vida y que el hecho de ser hijo de Sonja Crown no debía definir mi destino, menos mi vida.

Ojalá Aila pueda ver eso, pero también que sepa que puede hacer su vida, que puede ser libre sin estar bajo la sombra de madre.

Debo reconocer que el hecho de haber encontrado aquellos documentos que casi provocan que muera en el intento, es algo de cual debía de tener cuidado.

Nadie debía saber nada, ni siquiera Aila, pero debido a la situación que ahora estoy sobrellevando por mi cuenta posiblemente me pondría en una posición peligrosa.

Tengo que estar preparado para lo inesperado y sobretodo asegurarme de que mis hermanos, mi padre, pero en especial Aila estuvieran a salvo.

Tal vez mi vida, posiblemente mi familia estaría en peligro, si es que ya lo estaba…” (****) “Octubre de 2023 Seis cuarenta y cinco de la mañana Pasaron alrededor de siete meses tras haber encontrado aquella información del espía.

Era una mañana tranquila, normal, sin inconvenientes, nada fuera de lo normal, incluso era demasiado perfecta, el rocío de la mañana era frío, la sensación era fresca, sutil y vivificante.

Las nubes cubrían el cielo por completo, no había un solo hueco que no estuviese cubierto por las nubes grises que anunciaban la aproximación de una tormenta.

Descubrí más de lo que me pude haber imaginado, sin embargo, anoche me di cuenta de que alguien me ha estado vigilando, no sé desde cuando, pero tengo la certeza de que esta persona me ha seguido desde hace ya bastante tiempo.

Por lo que debo ser más discreto, antes de que las cosas empeoren, antes de que ese espía intente silenciarme.

No puedo decir qué es lo que haré, pero si diré que sin importar qué no permitiré que nada ni nadie le haga daño a la gente que amo, al reino…

Solo desearía que nada de esto estuviera pasando.

Mi único deseo es que todos podamos vivir en paz.

(****) Más tarde pude confirmar que en efecto alguien me estaba vigilando.

El espía que estuvo enviando información de la AE, los profesores, los alumnos y del Rey Alfa, lo vi, pero este huyó antes de que pudiera confirmar su identidad, sin embargo, esa persona era una mujer, largos cabellos blancos, que se movían como olas de un lado a otro, era alta, atlética, delgada, ágil, veloz, llevaba una capucha que le cubría el rostro y cabello, pero esta se cayó dejando ver su hermoso cabello, desprendía un olor intenso amargo, sándalo y sauce.

Ella corrió tras darse cuenta de que la había visto saliendo de las catacumbas, la perseguí, pero ella al final corrió en dirección al patio trasero de la AE, al llegar ella ya no estaba, solo yo y la incertidumbre de querer saber quién era esa mujer y por qué estaba haciendo todo esto, solo espero poder detenerla antes de que le haga daño a alguien.” (****) AILA Solo había leído una parte del diario de Adler, para darme cuenta de que mi hermano no era alguien inestable y débil, sino todo lo contrario…

Había encontrado una conspiración, una confabulación en la que habría un derramamiento de sangre inocente.

El Rey Alfa era consciente de ello, pero ni siquiera él pudo hacer algo para evitar que mi hermano se intentara suicidar.

Pero lo siguiente que leí me dejó helada.

“15 de noviembre de 2023 Ha pasado un mes desde que descubrí a esa mujer de cabellos blancos como la luna, desde ese día no la volví a ver ni una sola vez.

Tenía la sensación de que pronto daría con ella.

He tomado la decisión de buscarla y hacerla hablar.

No era una misión que se haya dado, sino más bien era mi obligación como ayudante y protector de mi familia y del reino.

Esta noche saldré a buscarla y ya sé donde comenzar, pero antes debía compartir información muy importante que había encontrado justamente ayer que salí de clase, esta información no debía caer en manos equivocadas, menos en las del Rey Damon, solo una vez lo vi y fue suficiente para saber que él no es de confianza.

Ahora mismo estoy afuera de las catacumbas, buscando cualquier cosa, pero no es fácil; está muy oscuro pese a que llevo una linterna con una intensa luz que ilumina mi camino mientras bajo las escaleras descendiendo hacia un camino que no había inspeccionado, un intenso olor a humedad inundó mis fosas nasales, las paredes estaban deterioradas, podía oír el chillido de las ratas que corrían por ahí, el crujido de los escalones de piedra amenazaba con romperse en pedazos.

Al bajar el último escalón un escalofrío recorrió mi cuerpo de una forma que no lograba comprender.

Levanté la mirada en dirección hacia el frente, miré a todos lados iluminando el sitio por el que caminaba observando cada detalle, las catacumbas tenían varias celdas de barrotes de plata que antes eran usadas para mantener en raya a los licántropos que provocaban problemas en el pasado, pero gracias al fundador de la AE es que esos tiempos terminaron.

Ahora los licántropos y seres sobrenaturales problemáticos son llevados a una celda especial donde no son dañados y se les trata lo más humanamente posible, pero dependiendo del crimen o sospecha que hayan cometido es el nivel de seguridad de la celda en la que son recluidos.

Pero el ver las antiguas celdas de las catacumbas, el olor de la sangre que se percibía en el ambiente era repugnante, nauseabundo, además el olor se mezclaba también con el de la humedad y el polvo que había en las esquinas del pasillo y de las celdas, por lo que pude deducir que al menos el lugar estaba abandonado desde hace unos doscientos años o si es que un poco más.

Apenas pude llegar al final del pasillo sin vomitar, entonces vi la figura de una mujer, estaba de pie sin hacer nada, su largo cabello blanco caía sobre su espalda como una cascada.

Ella vestía completamente de negro, su cabello resaltaba con dicha mezcla de colores, no podía ver su rostro, ella era tan blanca como la porcelana y tan misteriosa como los bosques en mitad de la noche.

Me acerqué a esa mujer, pero esta se dio cuenta de algún modo y entonces ella me miró con una frialdad que me hizo helar la sangre.

Sus ojos grises como la plata tenían ese brillo afilado y cruel en ellos, reflejaban una sed de sangre que nunca antes vi en alguien tan fría y despiadada, a excepción de mi madre.

Pero su rostro nunca lo pude ver, el rostro de esa mujer estaba cubierto por una máscara de teatro negra que dejaba ver sus ojos, esa frialdad y peligrosidad en ellos.

Esa mujer no dijo nada la principio, ni siquiera cuando amenacé con atacarla, pero ella era consciente de lo que estaba haciendo, además ni siquiera sabía qué clase de expresión había en su rostro.

Solo su aura era fría, pesada y oscura, era lo único que podía ver en ella.

La miré un rato y después de eso ella comenzó a acercarse a mí, daba pasos ligeros y sonoros, al darme cuenta de que mi vida estaba a punto de extinguirse en manos de esa mujer de cabellos blancos.

Comencé a creer que iba a morir, pero en cambio ella se detuvo frente mí, me miró y entonces dijo:  “No dejes que ese sello te domine, de lo contrario dejarás de ser tú” Sus palabras fueron frías, certeras, crudas, pero ciertas.

No sabía cómo es que conocía mi secreto, mi más grande secreto y ella lo sabía.

Esas palabras resonaron en mi cabeza que me pesaba hasta el punto en que no pude articular palabra alguna, mi mandíbula se tensó a tal grado que ni siquiera podía respirar con normalidad.

Cuando tuve el valor de decirle mi respuesta, ella levantó los dedos y dio un sonoro chasquido que la hizo desaparecer literalmente por arte de magia.

Ya no estaba y cuando finalmente terminé de examinar todas las celdas, y el resto de las catacumbas, recuperé más de los escritos e información de Asher Klein, el fundador de la AE, fue que decidí salir de allí antes de que esa mujer cambiara de parecer y decidiera atacarme, pero eso no pasó.

Salí de las catacumbas, me dirigía a mi habitación cuando oí un suave sonido, un crujido que provenía del patio trasero, por instinto fui allí antes de darme cuenta de que estaba por cometer el más grande y peligroso error.

Llegué al patio trasero y entonces lo vi.

Vi una sombra, la sombra de un hombre que se aproximó hacia mi dirección, sin darme cuenta este me tomó desprevenido y entonces comenzamos a pelear a tal grado que tampoco me percaté de por qué estaba gritando, mis manos estaban manchadas de sangre, mi ropa, mi rostro, todo mi torso ensangrentado, mis muñecas cortadas y sangrando sin parar, mi cuello ni se diga, no podía respirar, me costaba trabajo.

Caí al suelo mirando el cielo nocturno pensando que sería lo último que vería antes de irme con la diosa luna a su paraíso.” (****) AILA  Tras haber leído más del diario de Adler supe que él no se había intentado suicidar, su diario lo confirmó.

La impotencia al leer las líneas del diario me hicieron ver que mi hermano sacrificó su vida por el reino, la AE, nuestra familia, todo…

Nada de lo que se nos había dicho palabra por palabra, era verdad.

Era una absoluta mentira.

Estaba segura de que ni siquiera mi madre sabía la verdad sobre el incidente con Adler, aunque tenía dudas de sí realmente le importaba su hijo.

Cerré el diario cuando oí entrar a Sasha, pero me fui imposible ocultarlo por las lagrimas que me delataban.

Le dije la verdad.

—¿Qué?—Exclamó asombrada, horrorizada y todas las anteriores.—¿Cómo fue que encontraste esto?—Señaló el diario en mi mano.

—Fui a las catacumbas, encontré esto mientras buscaba información sobre el incidente de mi hermano.

Sasha soltó un largo suspiro.

—Ahora que sabes esto, ¿qué harás?

Era una buena pregunta.

—Por el momento esconderemos esto, no quiero que nadie sepa que lo tengo.

Además, necesito saber quién es la mujer de cabellos blancos y quién fue la persona que hirió casi a muerte a Adler—Estaba decidido.

Era hora de saber unas cuantas verdades.—Debo decirte también que Draven también está involucrada, pero de una forma que ella desconoce.

—Debemos tener cuidado, entonces—miramos hacia la puerta.

Era Heiner en pijama con una expresión de molestia que iba dirigida a Sasha, pero esta fue reemplazada por una mirada de preocupación.—, siendo ella una de las personas que de alguna forma ayudó a Adler, habrá que comprobar que tan confiable es Draven.

Ahora…—miró a Sasha con seriedad.—vendrás conmigo.

Ella rodó los ojos en respuesta y se negó.

Pero Heiner ignoró sus protestas y se fueron dejándome sola, cosa que agradecí porque realmente quería estar sola y pensar bien en lo que estaba por hacer y en cómo lo haría.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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