Academia Edimburgo - Capítulo 34
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- Capítulo 34 - 34 Capítulo 33 ¿Es solo casualidad
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34: Capítulo 33 “¿Es solo casualidad?” 34: Capítulo 33 “¿Es solo casualidad?” AILA Las casualidades son algo que nunca consideraba porque eran que simplemente no me eran relevantes, pero con el paso del tiempo me fui dando cuenta de que no era así.
Por lo que no he dejado que las casualidades queden como algo que solo pasó, sino como algo que no debe ser ignorado, menos por algo que desde hace años dejé de considerar importante.
Miraba el diario de mi hermano tratando de entender por qué chica de cabellos blancos estaba detrás de mi hermano y de mí.
Era algo que no comprendía, ni siquiera Adler lo decía en su diario, pero estaba segura de una cosa…
mi hermano no estaba diciendo la verdad, pero no podía obligarlo a decirme la verdad.
La verdad era que ni siquiera estaba segura de sí alguna vez mi familia iba a volver a ser la misma, menos luego de lo ocurrido con Adler, que luego de dos años supe que su intento de suicidio era solo una fachada, una mentira que por alguna razón aún permanecía.
Entonces mientras hojeaba el diario, en las últimas paginas había escrito algo que no vi o más bien no me atreví a leer tras haber llorado tanto luego de esa noche que encontré el diario oculto en las catacumbas.
Y lo siguiente que leí me dejó aún más desconcertada y molesta no solo con mi hermano, sino también con la vida y la mujer que nos dio la vida.
Era irónico y a la vez patético.
Solté un largo suspiro y simplemente comencé a leer lo que estaba escrito en el diario.
“12 de febrero de 2024 Han pasado tres meses desde que fingí mi intento de suicidio con el fin de proteger a mi familia y a toda la gente que me importa.
El frío era menos intenso, la nieve era menos densa y menos profunda, el invierno en este mes era frío y largo, pero no tanto como el día de hoy que estoy a punto de confesar la razón de mi suicidio.
Este es un día gris y triste, de abundantes lluvias como este.
Para empezar no tenía la más mínima idea de que luego de haber accedido al plan de su majestad me trajo ventajas así como también desventajas que de alguna me trajeron algunos dolores de cabeza.
Mi padre y mis hermanos no lo saben y prefiero que ninguno de ellos lo sepa, en especial Aila, porque ella al ser la más madura e independiente es capaz de darse cuenta de muchas cosas y posiblemente ella se esté preguntando por qué quise suicidarme y por supuesto que esa mente curiosa que ella tiene es capaz de darse cuenta de cuando algo no tiene sentido, pero por el momento busco que ella no lo sepa tan pronto, sin embargo, Aila era capaz de hacer lo que sea de descubrir la verdad.
Apenas los días estando oculto en una de las habitaciones del palacio de su majestad, eran soportables.
Por lo que para evitar que mi familia preguntara por qué seguía bajo el mando de.
su majestad fue decir que me había vuelto aprendiz de escriba del rey, por lo que más fácil trabajar para el rey.
Ser el “Escriba del rey” ha sido una de las mejores cosas que me han pasado desde que él me ofreció serlo, pero eso era meramente una tapadera para así evitar preguntas incomodas e innecesarias.
Además quiero confesar que desde que supe de la conspiración que se ha estado haciendo en contra del rey alfa, mi vida ha estado en peligro en más de una forma desde que me dispuse a investigar cada misterio que empecé a notar desde el instante en que puse un pie en la Academia Edimburgo.
Sin embargo, he tenido el presentimiento de que posiblemente la chica de cabellos blancos está involucrada en más de una forma en todo lo que ha pasado, pero por desgracia no tengo forma de saberlo, tendré que esperar a que las cosas se calmen un poco para así poder continuar con mi investigación.” ***** Tras leer el diario de mi hermano comprendí que él había tomado el papel de escriba para poder seguir investigando con el fin de entender todos y cada uno de los misterios que aguarda la Academia Edimburgo.
Pero estaba segura de que no era una casualidad lo que le había ocurrido a mi hermano, había algo más y debía descubrirlo antes de que alguien más fuera herido por la chica de los cabellos blancos.
Cerré el diario al escuchar llegar a Sasha, dejó caer su mochila en el suelo, fue directamente a la cama y se dejó caer lanzando un largo suspiro cargado de cansancio, pero pronto se levantó de golpe y dijo: —¿Cómo te fue con Draven?—Respiré profundo y le conté sobre el entrenamiento, hubo momentos en los que ella simplemente negaba con la cabeza y después se reía de mí en ocasiones lo cual hizo que me riera también.—¿Te dio una paliza?—preguntó al borde la risa.
—Prácticamente, pero pude lograr dominar mi miedo por el sello, sin embargo debo seguir entrenando apenas es el principio.
Asintió en respuesta.—Quiero que vengas conmigo a las catacumbas, debo saber qué hay más allá de estas.
Adler no pudo llegar, pero lo haré yo.
¿Qué dices?
¿vienes?
—Iré, pero si llegamos a toparnos a esa loca de los cabellos blancos nos iremos, no quiero que te lastime.
—De acuerdo, vamos—Nos dirigimos a las catacumbas tras asegurarnos de que no hubiera ningún guardián vigilando el pasillo y el resto de este.
***** Llegamos a las catacumbas.
Mientras bajábamos las escaleras nuestros pasos resonaban como eco por todo el lugar, veía el miedo en Sasha, pero ella pudo seguir adelante pese al intenso olor a humedad que invadía el espacio, el olor de la sangre se entremezclaba con el de la humedad que en sí era muy intenso, daba ganas de vomitar y salir corriendo.
Apenas bajamos el último escalón, sentí una extraña presencia acercándose a nosotras, Sasha al darse cuenta de ello giró hacia la izquierda de una forma que me sorprendió.
Quedó a lado cerca de la pared, una esfera de energía golpeó la pared destruyéndola, miré a todos lados y vi una sombra, no dudé ir a tras esa sombra, corrí ignorando los gritos de Sasha.
Di vuelta hacia otro pasillo, al llegar no vi nada, pero tuve la certeza de que esa persona estaba cerca, muy cerca, oí pasos, eran bastante sonoros se desplazaba con mucha rapidez, pero me era imposible poder seguir el ritmo de sus pasos, puse más atención y entonces lancé un hechizo.
Un grito rompió el silencio ensordecedor.
Miré hacia el frente y vi a una mujer de cabellos blancos en el suelo, sangrando.
La había herido, Sasha llegó corriendo con desesperación hacia donde estaba.
Al ver lo que estaba pasando, me dio su chaqueta, la rasgué; el sonido de la tela rasgada hizo que me diera cuenta de que en verdad había herido a la mujer de cabellos blancos.
Até el trozo de tela negra en el torso de la chica, tras haber hecho el nudo, seguí con su brazo y hombro, al terminar nos la llevamos arrastrando por las escaleras de piedra y siendo honesta ella era muy pesada lo cual hizo que fuera más complicado.
****** Llegamos al final del escalón y respiramos aliviadas al llegar a la salida.
Sin darnos cuenta uno de los guardianes se percató de lo que estaba pasando y nos auxilió, no hizo preguntas, pero pronto apareció el Instructor Wolf quien tenía cara de pocos amigos.
Nos miró con los brazos cruzados y ladeando la cabeza con negación, luego suspiró y eso fue todo.
—Las quiero en el salón de combate de INMEDIATO—Nos gritó al final de la oración.
Asentimos sin decir nada.
Fuimos al salón de combate luego de que se llevaron a la mujer a ser atendida.
Fuimos al salón de combate donde nos esperaba Wolf llevando una pijama gris holgada y encima una bata, estaba descalzo y no fue para menos verlo muy molesto.
—Tengan—nos dio un palo de combate—.
Sino me dicen qué demonios pasó haré que sus vidas sean un infierno.
Hablen—Sasha y yo nos miramos.
Ninguna pensaba decir nada, pero el primer golpe lo recibí yo en la cabeza.
Apenas contuve un grito de dolor.
—Díganme la verdad, no quiero silencio como respuesta.
Quiero comiencen a cantar…
¡AHORA!—Nos sobresaltamos.
Y entonces el siguiente golpe fue para Sasha que fue en la cadera que casi la hace caer al suelo.
—¿Quién de las dos va hablar?—Nos miró esperando una respuesta la cual no llegaba, y eso fue peor porque nuevamente nos volvió a golpear con el palo de combate en la cadera a ambas esta vez.
Sasha me miró frotando el lugar en que fue golpeada y entonces fue que decidimos hablar.
Dijimos la verdad.
La reacción de Wolf no fue la que esperábamos, en cambio dijo: —Lo que hicieron fue una completa irresponsabilidad y sobre todo usted Crown, pero no extraña sabiendo de quien es hija, sin embargo ese no es el punto.—se tomó momento y siguió hablando—El punto es que ustedes recibirán un castigo y yo me encargaré de eso, ahora váyanse y sí alguien pregunta qué pasó no digan nada a nadie, ¿entendieron?—asentimos, nos fuimos tras dejar los palos de combate en su lugar.
Volvimos a la cama y mientras pensábamos en lo que habíamos hecho, me di cuenta de que apenas era el comienzo de algo más grande, lo cual hizo que también me percatara de que no eran solo casualidades.
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