Adviento del archimago - Capítulo 247
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- Capítulo 247 - 247 Capítulo 247 Un Complot De Corrupción
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247: Capítulo 247: Un Complot De Corrupción 247: Capítulo 247: Un Complot De Corrupción Editor: Nyoi-Bo Studio El mayor impulso para que alguien obtenga más conocimiento es su curiosidad.
No había distinción de bueno y malo en la curiosidad.
Sin embargo, la magia era una historia completamente diferente.
Sin restricciones, un mago se aventuraría más en el camino de la magia y, eventualmente, sucumbiría al inmenso conocimiento, convirtiéndose simplemente en un títere sin vida de la magia.
Ese ya sería el mejor resultado.
La mayoría de las veces, muchos magos terminaban incursionando en la magia oscura por curiosidad y terminaban por convertirse en degenerados esclavos de la oscuridad.
Había muchos ejemplos así en la historia.
El demonio de sangre Talon, Morestern, Andrew y recientemente, Wavier eran talentos excepcionales con un brillante futuro que terminaron en el camino equivocado.
Esto aplicaba incluso a los Elfos oscuros.
Había muchos casos en los que jóvenes y talentosos magos caían al lado oscuro, y cuando Milda vio esta carta mágica con runas oscuras grabadas sobre ella, comenzó a mirar a Link con desconfianza.
Después de Wavier del Sur, ¿sería el genio mágico del reino de Norton el próximo en sucumbir al conocimiento prohibido de la magia oscura?
Este era el primer día que Milda conocía a Link, y no tenía conocimiento previo de su personalidad.
Instintivamente dudó de Link y consideró que esta carta mágica era un serio problema.
Miró a Link con frialdad y dijo: —Link, creo que esto merece una explicación.
Link también frunció el ceño.
Aún no había razonado el propósito de esta carta, ni siquiera la identidad de la persona que la había enviado.
Sin embargo, tenía la conciencia limpia y dijo: —Primero entremos a la casa y vayamos al segundo piso.
Abriré la carta allí para ver qué está escrito exactamente.
Los tres Altos elfos intercambiaron miradas y expresaron cautela con sus rostros.
Comenzaron a agarrar con fuerza las varitas que estaban en sus manos.
Milda dijo: —No hay necesidad.
Aquí sirve.
Parecían listos para atacar en el momento en que sintieran que algo andaba mal.
Uno no podía culparlos por reaccionar excesivamente.
Después de todo, el incidente de Wavier ya había llegado a los oídos de los Altos elfos.
Wavier había atacado a sus compañeros magos, e incluso a su mentor, en el ardor del momento y esto resultó en tragedia.
Link era al menos diez veces más peligroso que Wavier.
Si se volviera loco justo ahora, la situación sería aún más desastrosa que la que sucedió en el sur.
Tenían que estar preparados.
Si por Link fuera, habría aceptado abrir esa carta en el acto si fuera el único presente.
Sin embargo, muchas personas estaban junto a él.
Joshua, los mercenarios y los residentes de la Cresta Chamuscada se habían reunido para unirse a la conmoción.
Unos magos vestidos con ropas glamurosas, mirándose entre sí y bajo un ambiente tenso, debían llamar la atención.
En poco tiempo habría rumores por todas partes.
Era extremadamente desfavorable para Link que este incidente hubiera ocurrido en su territorio.
Link estaba un poco enfurecido por las acciones de Milda.
Sin embargo, después de ver la expresión determinada en los rostros de los Altos elfos, supo que enojarse no llevaría a ningún lado.
La otra parte era una princesa de los Altos elfos, y tenía a dos magos de nivel 7 como sus guardaespaldas.
Ella había asistido personalmente a muchas crisis e importantes eventos antes.
Sería difícil hacer que cambiara de opinión una vez que se hubiera decidido por algo.
Ir en contra de una persona tan decidida solo empeoraría las cosas.
«Me pregunto quién está conspirando contra mí.
¡Y pensar que me enviarían una cosa tan siniestra!».
Manteniendo su ira bajo control, Link dio un paso atrás y dijo: —Como desee.
Entonces se preparó para abrir la carta.
En ese momento, una voz sonó a su lado: —Maestro Link, finalmente ha regresado.
Lo estábamos esperando.
Link miró hacia atrás y vio al maestro Ferdinand y al maestro Grenci caminando hacia él.
Cuando se acercaron, Grenci vio la carta en la mano de Link y las expresiones cautelosas en las caras de los Altos elfos antes de decir con calma: —Es solo una carta mágica.
No tiene nada demasiado serio.
Hablemos en la habitación.
Mientras hablaba, estiró la mano para tomar la carta de la mano de Link y entró en la casa.
Ferdinand lo siguió y le dio una palmadita a Link en los hombros.
Luego se dirigió a los tres Altos elfos y dijo: —Jóvenes, no se preocupen tanto.
Es solo un pequeño asunto.
Vamos.
Con la ayuda de dos magos maestros experimentados, Milda y los otros dos Altos elfos dudaron por un momento antes de que acceder finalmente a entrar en la casa de madera.
Luego llegaron a la sala del parlamento en el segundo piso y se sentaron.
Después de que se acomodaron, Grenci dijo: —Esta carta llegó hace dos días.
Sentimos que algo andaba mal desde el momento en que llegó.
Pero la carta estaba dirigida al maestro Link.
No se tocó hasta que regresó.
Después miró a Link.
Aunque tenía una expresión tranquila, se podía ver que él también estaba esperando la explicación de Link.
Link respondió con una expresión perpleja: —También me da curiosidad saber quién me enviaría algo así.
Después empujó esta carta hasta el centro de la mesa y dijo: —Su alteza Milda parece sospechar de mi integridad.
Para ser justos, no abriré esta carta yo mismo.
Su alteza, me gustaría que usted la abriera personalmente.
—De acuerdo — dijo Milda asintiendo con la cabeza y activó la Mano del mago, abriendo la carta desde lejos.
Al abrir esta carta, el aura oscura que la rodeaba se intensificó.
Se podía ver claramente una nube de humo negro emergiendo del sobre.
Este humo comenzó a concentrarse encima del sobre, formando un rostro humano que comenzó a hablar con voz alegre.
—Hola, Link, mi buen amigo.
Me alegra que estés interesado en mi dominio de la magia.
Te extrañé mucho después de que nos separamos la última vez.
Me siento extremadamente honrado de recibir tu carta, y con gusto responderé algunas de tus dudas con respecto al dominio de la magia de almas.
La voz continuó.
Habló con gran detalle sobre las técnicas utilizadas para extraer el alma del cuerpo físico de una persona.
Esto se prolongó durante unos 15 minutos antes de que terminara diciendo: —Este método es extremadamente útil.
Sin embargo, es apenas el comienzo.
Si estás interesado en saber más, continúa escribiéndome.
Estaré más que feliz de responder cualquier pregunta.
El humo negro se disipó y la carta mágica volvió a su forma original.
También había un papel gris en la carta.
Milda sacó el papel, que revelaba el contenido exacto de lo que se acababa de decir.
Luego miró el final del papel y vio un nombre detestable, Wavier Warsling.
Milda estaba horrorizada y se quedó sin aliento.
—Link, ¿tenías conexiones con Wavier?
Link lo negó.
—No las tengo.
Morrowson interrumpió: —Maestro Link, la carta mencionó que una vez hizo un viaje al sur…
hasta donde sé, sí hizo ese viaje hace un tiempo.
Incluso se trajo un Tigre de viento de esa travesía.
Siendo el mago que los Altos elfos valoraban y temían, habían hecho una investigación exhaustiva sobre las acciones y el pasado de Link.
Aunque la visita de Link al sur podía esconderse de la gente común, no era un secreto para un mago, mucho menos para los Altos elfos.
Morrowson no completó su oración.
Sin embargo, su mensaje subyacente era obvio.
Esta carta demostraba que Link y Wavier sí se conocían personalmente y que él había hecho un viaje hasta el sur especialmente para reunirse con él.
Parecían tener una relación amigable.
Sin embargo, Wavier ya se había convertido en un mago oscuro.
El hecho de que siguiera escribiéndole a Link y discutiendo asuntos de magia oscura con él era algo peculiar.
Especialmente porque Wavier había caído al lado oscuro poco después del viaje de Link al sur.
La cara de Link se mantuvo tranquila mientras explicaba: —Fui al sur para buscar a Celine.
No tiene nada que ver con Wavier.
En cuanto al Tigre de viento, solo lo conocí en el camino.
Estaba huyendo del mago oscuro Andrew y yo salvé su vida.
—¿Quién es Celine?
—preguntó Milda.
—Mi… buena amiga —dijo Link—.
Si es necesario, puedo llamarla ya mismo.
Está justo aquí, en la Cresta Chamuscada.
—No será necesario; yo conozco personalmente a Celine.
Es una chica maravillosa —dijo Ferdinand.
Miró a su alrededor antes de continuar: —Creo que esto es una evidente artimaña en contra del maestro Link.
Conozco muy bien al maestro Link.
Si realmente estuviera involucrado con la magia oscura, no se dejaría descubrir por tácticas tan juveniles.
De hecho, ninguno de nosotros sería así de descuidado.
¡Esto es demasiado tonto!
Era la verdad.
Enviar una carta abierta y grabar runas oscuras sobre ella a propósito, en la cara del sobre, era una obvia técnica de incriminación.
Pero Milda agitó su cabeza y dijo: —No, no creo que el asunto sea tan simple.
Este es el territorio de Link, y la gente común no habría reconocido las runas oscuras.
Por lo tanto, sería una falacia sacar conclusiones solo con base en las runas oscuras.
Aunque en primer lugar la carta misma es peculiar, Link si hizo una visita reciente al sur.
Aparte de traer a Celine y al Tigre de viento, nadie supo que ocurrió en el camino.
En este punto, Milda se volteó hacia Link y continuó: —De hecho noté algo cuando vi su reporte militar en la academia.
En el informe que hizo en la fortaleza de la Cumbre Glacial, mencionó un pergamino de reinos que le permitió viajar de un reino a otro.
Parece que escapó de la persecución del portador del equipo divino muchas veces con este pergamino.
Hasta donde sé, el pergamino de reinos pertenece al dominio de la magia secreta.
Maestro Link, ¿está usted experimentando con magia secreta?
Link quedó en silencio.
La princesa Milda era, en efecto, extremadamente sensible.
Descubrió con facilidad el detalle que Link quería esconder de todo el incidente.
Milda continuó después de no recibir respuesta de Link.
Dijo: —Me di cuenta de otro problema.
Mencionó que Karnose había sido corrompido por el veneno de la Serpiente Oscura y estaba a punto de ser demonizado.
Sin embargo, logró salvarlo de las profundidades de la desesperación.
¿Cómo lo hizo?
Usted es apenas un mortal, y le es imposible curar un estado infligido por un equipo divino.
No tiene sentido.
Grenci se puso de pie por Link y recordó con severidad: —Su alteza, cada mago tiene su propia fuerza.
Esto no tiene nada que ver con la magia oscura.
¡No tiene derecho de continuar con este asunto!
—De acuerdo —Milda suprimió su agresividad y continuó—.
Antes de esta carta, estaba completamente alineada con el punto de vista del maestro Grenci.
Pero la aparición de la carta y el hecho de que el maestro Link no pueda dar una explicación convincente, lo hace extremadamente sospechoso.
Antes de que lleguemos al fondo de este asunto, me temo que mi raza no podrá prestar ayuda a un mago así.
Link, parece que Morrowson y Alar no ayudarán en la construcción de su torre de mago.
Link extendió las manos con impotencia y dijo: —Siento haber ocasionado este malentendido.
No culpaba a Milda por su reacción.
Solo lo había conocido por un rato y era comprensible que no confiara en él tanto como sus compatriotas.
Ahora lo más importante era descubrir a la persona que lo estaba incriminando.
¿Podía ser Wavier?
Pero ¿por qué haría eso?
Aunque habían peleado el uno contra el otro cuando Link fue al sur a rescatar a Celine, no debía haber descubierto su identidad.
—Ya no puedo quedarme aquí.
Nos iremos ahora.
Morrowson, vuelve a la academia para transmitir este mensaje.
Solicita que el rey Leon forme un equipo especial para investigar este asunto.
Alar, acompáñame al puerto.
Volveremos a la Isla del Alba con la información sobre el equipo divino.
—Sí, su alteza —ambos Altos elfos asintieron con la cabeza.
—Entonces adiós, caballeros.
Milda se fue sin vacilar y los dos Altos elfos la siguieron.
Solo tres magos humanos quedaron en la habitación.
Ferdinand seguía enfurecido cuando dijo: —¡Los Altos elfos no atienden a razones!
¡Esto obviamente es una trampa!
Grenci miró la carta que estaba sobre la mesa, y agitó su cabeza y dijo: —No entienden al maestro Link como nosotros.
Es comprensible que reaccionen de esa forma por protección.
Después, Grenci se volvió hacia Link y dijo: —Maestro Link, hay otra cosa que hemos escondido de los Altos elfos.
Aparte de esta carta, alguien envió una caja con artículos.
Estos objetos expulsaban un aura extremadamente siniestra, y tuvimos que abrirla sin su permiso.
La caja estaba llena de piedras de alma oscuras.
No nos atrevimos a mencionar esto frente a los Altos elfos.
Link frunció el ceño al escuchar estas palabras.
Después de un largo rato, murmuró: —Agradezco a los dos maestros por tener tanta fe en mí.
Sin embargo, este problema puede no ser tan simple como parece.
Alguien está conspirando en mi contra.
Grenci y Ferdinand intercambiaron miradas y asintieron antes de decir: —También pensamos lo mismo.
Usted ha sobresalido demasiado últimamente.
Las fuerzas oscuras destacan en conspirar contra alguien en las sombras.
Está destinado a ser uno de sus objetivos.
El problema es que sus artimañas suelen ser difíciles de detectar, y también lo es protegerse de ellas.
Nadie sabe cómo ejecutarán su plan.
Link cayó profundamente en sus pensamientos.
Tres minutos después, dijo: —Esta carta y las piedras de alma oscuras son cosas de niños.
Si de verdad es una trampa, esto solo es el comienzo.
Una carta y unas cuantas piedras de alma oscuras eran técnicas de incriminación evidentes que podrían resolverse con facilidad.
Sin embargo, si algo más grave ocurriera, estos artículos se sumarían a la evidencia en contra de Link.
Para entonces, sería difícil que Link lo explicara.
Grenci y Ferdinand intercambiaron miradas y mantuvieron expresiones preocupadas en sus caras.
—¿Qué ocurriría después?
—No lo sé…
recientemente han llegado nuevos residentes al territorio, debe haber espías mezclados en el montón.
Esperen…
Milda podría estar en peligro.
Sí, no solo ella; todos los magos de nuestro territorio, en especial los Altos elfos estarían en peligro.
No, no se pueden ir ahora, ¡es demasiado peligroso!
Había más de 30 magos en el territorio.
Era solo una cantidad modesta, y tampoco eran muy fuertes individualmente.
Solo era el comienzo de la fase de desarrollo del territorio y, naturalmente, la fuerza defensiva del territorio era débil.
Aunque podrían no ser capaces de matar a Link, deberían poder exterminar a estos magos.
Entonces podrían culpar a Link de esta atroz acción después de cometerla.
¡Sería desastroso!
La gente común no podría distinguir tales hechos y definitivamente acusarían a Link de ser culpable.
El equipo de investigación de la Academia Superior de Magia de East Cove encontraría mucha evidencia relevante contra él.
¡Link no podría explicarlo y sería la víctima de este plan!
Este era el peor escenario, y a pesar de las pocas probabilidades de que ocurriera, Link igual debía prepararse para defenderse de él.
Ferdinand y Grenci intercambiaron miradas, y el miedo y el horror pasaron por sus ojos.
Se levantaron y dijeron.
—Traeremos a Morrowson de vuelta.
Link asintió y dijo: —Yo me ocuparé de Milda y Alar.
Los tres salieron rápidamente de la casa de madera.
Cuando llegaron a la entrada, se dieron cuenta de que el sol se había hundido bajo el horizonte y que el cielo oscurecía más cada minuto.
Milda también había sido extremadamente eficiente.
Ya se habían ido del territorio sin dejar rastro.
Link fue al cobertizo donde se quedaba Dorias, preparado para trabajar como un conveniente método de transporte.
Sin embargo, Link no pudo encontrarlo cuando llegó a la cabaña.
—¿Dónde está Dorias?
—preguntó Link a un soldado que estaba cerca.
—¿Dorias?
Dijo que había escuchado algo inusual y salió a patrullar.
Dijo que volvería rápido —respondió el soldado.
Link estaba horrorizado.
¿Están atrayendo al tigre fuera de su terreno?
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