Adviento del archimago - Capítulo 257
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257: Capítulo 257: Es una pena que no seas un gran elfo 257: Capítulo 257: Es una pena que no seas un gran elfo Editor: Nyoi-Bo Studio Desierto de Ferde En los días siguientes, las noticias sobre el desierto de Ferde se extendieron como un reguero de pólvora.
¡Lo más popular no fue la emboscada, sino la escandalosa compensación que ofrecía el señor de las Tierras Salvajes!
La cabeza del asesino valía 10 000 monedas de oro, mientras que sus armas valían la friolera de 20 000 monedas de oro.
Esta noticia fue como un hierro candente arrojado a un cubo de agua fría.
Explotó y salpicó el reino de Norton rápidamente, llegando a los oídos de incluso las personas más escurridizas.
Una gran multitud se reunía frente al tablero de anuncios afuera de Cresta Chamuscada todos los días, comentando sobre las recompensas.
—Sería una maravilla si el asesino pudiese seguir vivo después de esta declaración.
Me sentiré seguro quedándome en este lugar.
—Apuesto a que alguien enviará su cabeza dentro de un mes.
—Un mes es demasiado tiempo; ¡medio mes es más que suficiente!
—Si tuviera alguna habilidad de combate, definitivamente lo buscaría también.
Estas discusiones ocurrían en todo momento a lo largo del día.
Cualquiera que ponía un pie en el territorio por primera vez, ante todo se sentiría atraído por este aviso.
Los residentes de Cresta Chamuscada se enorgullecían de este aspecto de su tierra.
Esto también redujo en gran medida las implicaciones negativas que tuvo la emboscada en la reputación del territorio.
Sin embargo, todavía era cierto que el territorio fue emboscado por un enemigo.
Tal cosa no debía volver a suceder.
El día después de la emboscada, Gildern cerró rigurosamente a los espías del Sindicato dentro de la banda de mercenarios.
Los magos también duplicaron la velocidad de construcción de la Torre de mago.
El elfo Morrowson también se unió al equipo para facilitar el proceso.
A cambio, Link también aumentó la comisión para los magos.
Bajo los esfuerzos de los magos, la Torre de mago parecía tener una nueva apariencia todos los días.
Con esta velocidad, la torre debería completarse en medio mes.
En cuanto a Link, dedicó dos horas al día para tratar las cuestiones administrativas relacionadas con su territorio.
Luego pasó el resto de su tiempo experimentando con magia, especialmente las teorías sobre la construcción de una marioneta mágica.
El tercer día después de la emboscada, Link estaba estudiando teorías sobre la construcción de marionetas mágicas en el nivel superior del edificio administrativo, como de costumbre.
Estos pocos días, profundizó en las teorías escritas en El corazón de la marioneta y Teoría de la Marioneta Mágica de Vance.
Después de combinar la sabiduría de ambos libros, lentamente se formó en su mente una teoría mágica de títeres única para su propio entendimiento.
Pero aún así no fue suficiente.
—No tengo suficientes libros relevadores sobre este campo.
Si soy capaz de leer más teorías sobre marionetas mágicas y extraer la esencia de sus teorías, sería genial.
La sabiduría de los predecesores era necesaria para alcanzar mayores alturas.
Link ahora estaba ansioso por alcanzar esta sabiduría.
Desafortunadamente, la base mágica de la raza humana era demasiado débil.
Link ya estaba en la cima del conocimiento y la fuerza en la raza humana, solo superado por el mago Bryant.
Link escuchó a alguien llamando a la puerta, frunció el ceño mientras miraba la hora.
Eran las dos de la tarde.
Había ordenado a sus sirvientes que no permitieran que nadie lo molestara durante este período.
—¿Qué pasó?
¿Hay algo mal?
—Señor, la princesa Milda está despierta y desea verle.
La voz de una niña sonó fuera de la puerta.
Link recordó esta voz.
Pertenecía a una sirvienta que le asignó especialmente a Milda.
Era su deber hacer una visita a Milda cuando ella se despertara.
Link luego guardó su libro de magia y abrió la puerta antes de decir: —Vamos.
La princesa debía recibir un trato especial en todos los lugares a los que iba.
La princesa Milda vivía en la única casa construida de piedra en todo el territorio.
Esta fue una casa que Link encargó construirla a los magos solo con el propósito de la visita de Milda.
Era una villa de dos pisos y tenía un gran balcón y un pequeño jardín.
Link pasó por el pequeño jardín que se construyó con rapidez y entró en la villa antes de llegar finalmente al dormitorio en el segundo piso.
En el dormitorio, Milda tenía recostada su espalda contra la cabecera de la cama mientras un sirviente cuidadosamente la alimentaba con sopa de carne.
Cuando vio a Link entrar en la habitación, sonrió y señaló la silla, no muy lejos de la cama, susurrando: —Siéntate.
Link se sentó y observó la cara de Milda.
En comparación con el primer día cuando la vio, todavía parecía pálida, y sus ojos estaban apagados y sin vida.
Vestía un sencillo pijama blanco y llevaba suelto su cabello dorado.
Sin la abrumadora presencia de una princesa de los Altos elfos, se parecía más a una chica común.
Por supuesto, las características de esta chica común eran demasiado delicadas y preciosas para ser verdad.
—Tengo algunas cosas que deseo hablar solo con el señor Link.
Milda despidió con la mano a los dos sirvientes que se inclinaron levemente antes de salir de la habitación y cerraron la puerta tras ellos.
El silencio se apoderó de la habitación durante unos segundos antes de que Link dijera por cortesía: —Estoy contento de ver a la princesa en buen estado de salud.
Para su sorpresa, en el momento en que dijo esas palabras, Milda se rio entre dientes y dijo: —¿Estás realmente contenta?
Link, en realidad me desperté antes esta mañana.
Morrowson ya me había contado toda la historia.
Me temo que a tus ojos, soy simplemente una princesa a la que puedes dejar morir cuando te interese.
Link levantó la cabeza para mirar a Milda en estado de shock.
Se dio cuenta de que ella también lo estaba mirando directamente, su par de ojos amatistas brillaban con sarcasmo.
Link tampoco se sorprendió con esas palabras.
Cuando hizo esa elección, también había predicho que esto sucedería.
Él no hizo ninguna excusa para sí mismo, sino que simplemente cambió el tema de la conversación: —Su alteza, ¿su razón para convocarme es?
La princesa Milda suspiró impotente al ver su reacción.
Ella tenía sentimientos complicados hacia este mago.
Sentía un gran respeto por su talento mágico y estaba agradecida con él por salvarle la vida.
Sin embargo, ella también estaba deprimida por su elección previa, aunque podía entender totalmente su perspectiva como la princesa de la raza de los Altos elfos.
Su educación política desde joven le había informado que la decisión de Link era la correcta.
Si ella estuviera a cargo de la situación, ella habría hecho lo mismo.
Sin embargo, nunca lo habría ejecutado de la forma tan perfecta a como lo hizo Link.
—Me disculpo por mis acciones esa noche.
No debería haber sospechado de ti.
Al final, Milda dijo una frase inesperada.
Link luego miró a Milda en estado de shock.
Por su reacción ese día, pensó que Milda era como Morrowson, simplemente un joven mago incipiente que no tenía experiencia en lidiar con problemas.
Su sarcasmo de hacía unos momentos confirmó aún más sus sospechas.
Sin embargo, su repentina disculpa había revertido la impresión negativa de Link sobre ella.
Ella parece ser un poco más madura que ese mocoso Morrowson.
Link tenía una mejor impresión de Milda ahora.
—No tienes que disculparte.
Si me hubiera encontrado una situación así, no habría confiado en la otra parte tampoco —dijo Link.
—Sí, pero nunca te habrías ido de la manera en que lo hice yo.
Milda tuvo una expresión de auto odio cuando dijo esto.
—Si te hubieras encontrado en la misma situación, no revelarías ningún signo de insatisfacción o desconfianza.
Incluso mostrarías apoyo hacia la otra parte.
Si era un malentendido, la otra parte estaría agradecida por tu confianza, e incluso si la otra parte hubiera incursionado en la magia oscura, tu confianza y apoyo te habrían ganado una buena reputación.
Otros reconocerían tu caracter, ¿verdad?
Link pensó por un momento antes de asentir.
Si realmente estuviera atrapado en esa situación, lo resolvería según lo que Milda le había dicho.
Puede parecer tonto confiar en alguien incondicionalmente.
Sin embargo, esta era en realidad una inversión inteligente.
Siempre y cuando uno haya invertido lo suficiente en autoprotección y haya planeado estrategias cuidadosamente, se convertiría en el ganador final en ese intercambio.
Usar esta estrategia te hacia ganar más aliados leales cuanto más te alejabas del camino del poder.
Por el contrario, las acciones de Milda parecían sagaces y aplaudibles a primera vista.
Sin embargo, si continuaba en este camino, sus aliados poco a poco se reducirían de tamaño, y finalmente la dejarían sola.
La diferencia entre estas dos opciones se basa en la magnanimidad de la persona.
Después de un largo suspiro, Milda dijo con una expresión deprimida: —Tú no eres como yo.
No solo te ofendí, sino que incluso causé que Alar perdiera la vida.
Incluso casi muero en ese incidente.
Me siento horrible mirando hacia atrás y sopesando mis acciones.
¡Imposible para Link responder a esta afirmación!
Después de pensarlo un poco, solo pudo consolarla: —Todos cometemos errores.
Estará bien siempre que cambiemos para mejor.
Milda se rio cuando dijo: —Mira, siempre haces la mejor elección.
Cuando entraste por primera vez a esta sala, me enfureció tu decisión y no pude evitar ridiculizarte con mi tono sarcástico a pesar de que sabía que estaba mal.
Sin embargo, no hiciste nada como tal.
Aun así me salvaste a pesar de que sospechaba de ti.
Me confortaste incluso cuando fui grosera contigo hace unos momentos.
Soy extremadamente curiosa.
¿No tienes ninguna emoción en absoluto?
Link frunció el ceño.
No deseaba hablar de cosas tan superfluas con Milda.
Luego dijo: —Su alteza, ¿me llamó aquí solo para decir todo esto…?
Casi dijo la palabra «tonterías» antes de detenerse.
La sonrisa de Milda se hizo aún más brillante al ver su expresión: —Parece que todavía tienes emociones.
Pero n las vas a tirar en la cara a una chica joven e inexperta como yo.
Bien entonces, dejaré de decir tonterías.
Esto es lo que quiero decir: Siento que eres un aliado confiable digno del fuerte apoyo de los Altos elfos.
Link levantó sus cejas.
Este fue un resultado que no esperaba.
—Estás sorprendido, ¿sí?
—Era realmente algo que no esperaba.
Link se sorprendió de la súbita madurez de esta joven.
Milda dijo suavemente: —Mi madre me dijo una vez que si los Altos elfos deseaban mantenerse fuertes para siempre, necesitaríamos un aliado confiable.
Un verdadero aliado confiable no es alguien que se mantenga leal indefinidamente, ya que esas personas simplemente no existen.
Aliados confiables son aquellos que pueden beneficiarse de una cooperación mutua y tienen un interés común.
Esta es la única forma en que una cooperación puede durar mucho tiempo.
Tú eres la persona que estoy buscando.
La cooperación entre razas nunca había sido una conexión unilateral o un intercambio altamente desequilibrado.
Incluso si existiera, seguramente habría sospechas y furia después de algún tiempo.
Link luego asintió mientras elogiaba: —Su madre es realmente sabia.
Cuando Link mencionó a su madre, el rostro de Milda se iluminó con orgullo.
Ella continuó: —Eres un mago perfecto.
¿He oído que has estado estudiando magia la mayor parte del tiempo durante el día?
—En efecto.
Milda luego se rio cuando dijo: —Lo diré sin rodeos.
Si bien la raza humana tiene algo de magia interesante, la magia que tienen en general sigue siendo vulgar.
Ni siquiera poseen un libro de magia de nivel 8 completo.
Incluso si tienes un talento mágico excepcional, a lo sumo puedes alcanzar el nivel 7 en fuerza.
Link sintió que algo grande estaba sucediendo y enderezó su cuerpo para mirar a Milda.
Milda lo miró fijamente mientras enderezaba su cuerpo y curvaba sus labios ligeramente antes de decir: —Por lo tanto, te invito a un viaje a la isla del Alba.
Tenemos una biblioteca de magia en la isla que contiene el conocimiento mágico que mi raza ha acumulado a lo largo de los años.
Cuando estés libre, puedes quedarte allí por alrededor de… tres meses.
Link fue realmente conmovido por esta oferta.
Sus ojos se iluminaron cuando se inclinó ante Milda respetuosamente antes de decir: —Estoy extremadamente honrado.
Milda luego sacó otro libro de magia llamado Libertad y Marionetas.
—Este es un libro escrito por el mago legendario de nuestra raza, Rafael.
Es un libro sobre el funcionamiento de las marionetas mágicas.
Puede que lo necesites.
Link estaba eufórico e inmediatamente abrió el libro cuando lo recibió.
Después de unas pocas páginas, sintió que el libro estaba lleno de conocimientos no descubiertos que nunca había imaginado posibles.
Sin embargo, también tenía una pregunta.
—Su alteza, ¿por qué tiene tantos libros de magia con usted?
Milda sonrió y dijo: —De hecho, llevo una mini biblioteca conmigo.
Tengo muchas copias de famosos libros de magia de la isla del Alba.
Link estaba extremadamente envidioso de la accesibilidad de Milda al conocimiento.
Los Altos elfos fueron verdaderamente una raza que construyó su base sobre la magia.
No solo poseían una gran cantidad de conocimiento mágico, sino que también poseían muchos más libros de magia que la raza humana.
Milda no pudo evitar reírse de la expresión de Link, mientras decía: —Link, es un desperdicio que no seas un gran elfo.
Si no, definitivamente te convertirías en uno de los mejores magos en la historia de nuestra raza.
Link simplemente descartó su última oración ya que era imposible para él llegar a ser un Alto elfo.
Él ya estaba ansioso por profundizar en los misterios del libro de magia que acaba de recibir.
Después de pedirle a Milda que cuidara bien su cuerpo, estaba preparado para irse de inmediato y regresar a su sala de estudio.
Milda luego agregó: —Tengo por lo menos diez libros más sobre marionetas mágicas aquí.
Puedes intercambiarlos conmigo después de que hayas terminado con este.
La información sobre el equipo divino ya ha sido transmitida a la isla del Alba por un mensajero.
Me quedaré aquí para recuperarme por un tiempo.
Link una vez más le agradeció su generosidad antes de irse corriendo.
Milda luego bajó de su cama y caminó hacia la ventana junto a su cama, manteniendo su mirada en Link hasta que ya no estaba a la vista.
Suspiró una vez más: —Qué desperdicio es que no sea un Alto elfo.
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