Adviento del archimago - Capítulo 304
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- Capítulo 304 - 304 Capítulo 304 Infiltración Suicida
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304: Capítulo 304: Infiltración Suicida 304: Capítulo 304: Infiltración Suicida Editor: Nyoi-Bo Studio Pueblo de Creekwood, posada Noche del Dragón.
Elin dio la bienvenida al inesperado visitante.
—¿Dónde está Link?
—preguntó la persona apenas entró.
Era una guerrera dragón rojo.
Llevaba ropa de dragón ordinaria y maquillaje.
Habiendo escondido sus ondas de poder dracónicas, se veía un dragón normal.
Pero esto no engañó a Elin.
Rodeó a la guerrera dragón y sonrió.
—Entonces, ¿eres la Felina de la que habla Link?
—Sí.
¿Dónde está?
¿Cómo es que no lo veo?
—Felina miraba de lado a lado.
Algo le había pasado a la reina, pero estaba prohibido que la noticia se difundiera.
El Templo Dragón necesitaba guardias, por lo que se había visto obligada a quedarse allá.
Se había escapado para hacer una visita durante su descanso.
En cuanto a los dos genios extranjeros que había traído…
eran como pequeños muñecos para los ancianos dragones.
Estaba bien dejarlos esperando un rato.
A Elin no le gustaron para nada estos dragones de alto nivel.
Saltó sobre la silla y se sentó de nuevo con una burla, y puso mala cara.
—Trajiste a Link hasta acá, pero ya ha pasado medio mes.
Todos ustedes lo ignoraron y se puso impaciente, así que se fue.
Felina le creyó.
—Ah, ¿se fue?
¿A dónde se fue?
¿Cómo consiguió atravesar el muro de niebla?
Al ver que su ansiedad era genuina, Elin se suavizó.
—Bien, mentí.
Link no está aquí.
Está haciendo algo muy importante en este momento.
¡Está relacionado con la seguridad de tu reina!
Felina se asustó.
Las palabras de esta chica Yabba eran demasiado exageradas, y hablaba de forma muy dramática.
Seguía asustando a Felina.
La dragona conocía a Elin, y también sabía que dejarla en esta posada y descuidarla durante tanto tiempo había sido grosero.
Ahora solo le quedaba rogarle.
—Elin, estoy aquí sacarlos a los dos del Valle Dragón.
Debes saber que ha ocurrido un aterrador cambio.
Ya no pueden quedarte aquí.
¿Puedes, por favor, decirme dónde está Link?
Sus palabras fueron efectivas.
—Hmph, supongo que todavía tienes conciencia y sabes que es mejor alejarnos de aquí.
Link no confió en ti por nada.
Con eso, Elin saltó de la silla.
Corrió hacia la ventana, cerró la cortina y luego se devolvió.
Solemnemente, activó la Barrera a prueba de sonido antes de continuar: —Link está siguiendo al culpable escondido que incriminó a la reina.
Hace dos días envió un mensaje diciendo que había progresado mucho.
Felina se estremeció de nuevo.
—¿Cómo sabes que algo le pasó a la reina?
—Oye, ¿crees que somos idiotas?
—Elin miró a Felina de lado con sus grandes ojos —.
¿Crees que no me enteraré si ocultas todo en el Reino del Alma?
¡Conozco los hechizos secretos!
Como ya sabían, Felina no tuvo que perder tiempo explicando.
Ahora tenía mucha curiosidad por las acciones de Link.
—¿Dijiste que Link ya pudo haber encontrado al tipo que lastimó a la reina?
Elin asintió ligeramente.
—Es muy posible, pero no estoy segura de los detalles.
Tenemos una comunicación muy precaria.
¿Sabes?, este es el Valle Dragón.
No tenemos ayudantes y debemos ser cautelosos…
Espera, ¿algo anda mal?
Aulló de repente.
Felina ya estaba acostumbrada a cómo hablaba la niña Yabba, así que simplemente preguntó: —¿Y ahora qué?
—No, no, algo le pasó a ese tipo.
¡Oh, Dios mío, su aura desapareció!
¡Lo mataron!
—Elin se levantó de golpe.
Sin preocuparse por lo que Felina pensara, agarró su mano y le preguntó con pánico: —¿Trajiste tu arma?
—Por supuesto.
¡Soy una guerrera, y mi arma nunca me abandona!
—Felina podía sentir la gravedad de la pregunta.
—Entonces sígueme.
Te explicaré en el camino —Elin corrió hacia la salida de la posada.
Felina estaba completamente confundida, pero todo lo que podía hacer era seguirla.
Los dos salieron corriendo de la posada y fueron en dirección al circo.
Después de unos 20 metros, Elin no pudo seguir.
—Estoy agotada —le dijo a Felina—.
No puedo correr rápido.
Cárgame.
A los ojos de Felina, Elin era como una niña pequeña.
Al oírla, extendió su mano y colocó a Elin sobre su hombro.
—Está bien, siéntate.
Señala la dirección y te llevaré.
—No hay problema…
Oh, no corres tan suavemente como Nana.
Esto no es cómodo…
Ah, ve por ahí.
Sí, no hacia el circo.
Es un bosque que está a un lado.
Ten cuidado.
El asesino todavía podría estar cerca.
¡Clink!
Felina sacó sus dos garras de dragón.
¿Ahora puedes decirme exactamente qué sucedió?
Así que Elin comenzó a explicar.
—Fue así: nunca apareciste, ¿cierto?
Así que pensamos que era raro, y comenzamos a mirar y mirar…
así de simple.
Divagó y habló de un montón de cosas.
Fue un poco desordenado, pero Felina lo entendió.
Estupefacta, aceleró el paso.
Cinco minutos después ya estaban fuera de Creekwood.
En el bosque, a un kilómetro y medio de distancia, encontraron el cadáver de un dragón ordinario.
Le habían apuñalado el corazón por la espalda.
Su rostro estaba en shock, claramente no había esperado eso.
Elin saltó del hombro de Felina y rodeó el cuerpo.
—Lo mataron en el circo y luego lo trajeron aquí—afirmó—.
Mira, esta es la huella del asesino.
Ah, este tipo debe ser realmente poderoso.
Mira, viajó más de 40 metros con un paso.
Felina también vio esto.
Ella era una guerrera, así que extrajo información más precisa de la huella.
—Este es un guerrero que está en el pináculo del nivel 6.
A juzgar por la huella, es una mujer.
Para este momento, Felina ya había completado un hechizo de rastreo.
Señalando en una dirección, dijo: —Se fue por ese camino y lo hizo muy rápido.
¿La seguimos?
Felina había querido alejar a Link del Valle Dragón, pero ahora que esto había ocurrido, su intención original se había esfumado de su mente.
En ese momento, todo lo que tenía en mente era descubrir la verdad.
Poniendo a Elin en su hombro de nuevo, comenzó a correr.
—¡Por supuesto, y debemos saber quién es y qué quiere!
Cuando dijo la última palabra, la voz de Felina se había enfriado, y la armadura de dragón rojo había aparecido sobre su cuerpo.
… Territorio del Duque Osiris.
Actualmente, Link se estaba colando en el castillo.
No quería morir, así que estaba jugando a las escondidas con un poderoso dragón rojo.
Esta era una misión que había decidido aceptar después de planificarla cuidadosamente y de garantizar que fuera segura.
El duque dragón no estaba en el castillo por los momentos.
Hace un día, Link había ordenado a alguien que enviara una carta al castillo.
En esa carta, había falsificado una información sobre el Templo Dragón.
Medio día después, el duque dragón había sido engañado para que se fuera.
Link estimó que tenía dos horas de relativa seguridad.
Si no podía encontrar ninguna información en esas dos horas, la misión fracasaría por completo.
Tendría que retirarse y correr al Templo Dragón para refugiarse.
El duque dragón definitivamente sabría que alguien había irrumpido en su castillo, y podía encontrar a Link rápidamente.
Solo el Templo Dragón podría evitar que Link fuera asesinado.
Dos horas no era mucho; tenía poco tiempo.
Eran las tres de la tarde y el sol brillaba alto en el cielo.
Había demasiada luz y era difícil escabullirse.
Afortunadamente, Link tenía habilidad con el hechizo de Invisibilidad.
La seguridad que había en el castillo tampoco era muy rigurosa.
Cinco minutos después, Nana y él se habían colado con éxito en el jardín del castillo.
El jardín estaba lleno de lilas.
Nadie podía descubrirlos agachados entre las flores.
Aquí, Link le susurró a Nana: —Iré a investigar.
Quédate aquí y ven a mí inmediatamente si me descubren.
Dos personas eran un blanco demasiado grande y era demasiado peligroso.
Además, a Link le preocupaba que Nana no pudiera completar una misión de infiltración tan difícil.
—Entendido.
Link asintió.
Inclinándose, caminó por el pequeño sendero del jardín, manteniéndose al borde de las florecientes plantas.
Después de unos 90 metros, estaba junto a las paredes exteriores del castillo.
Había un anillo de arbustos alrededor del castillo.
Link se zambulló en él y utilizó los arbustos como tapadera.
Se arrastró unos 18 metros por el pasto y llegó a una puerta.
Para asegurar el éxito de la infiltración, Link había rodeado el castillo desde lejos muchas veces y había analizado su estructura con detalle.
Era posible que se equivocara un poco en cuanto a la estructura interna, pero no habría ningún problema con el exterior.
Por ejemplo, sabía que esta puerta era la puerta trasera.
Entrando por aquí llegaría a la cocina del castillo.
Había visto a los sirvientes meter víveres aquí.
A la hora de la comida, salía humo de una ventana cercana.
Ya había pasado la hora del almuerzo, así que entrar por aquí debía ser seguro.
Sin embargo, la puerta estaba cerrada.
No podía abrirla sin ninguna razón, pero tampoco tenía tiempo para esperar a que se abriera.
Link estrujó algunas hojas y hubo un suave destello mágico.
Las hojas se convirtieron en un gato con un pez espada plateado en su boca.
El pez espada plateado era un preciado ingrediente.
Sin duda era un desperdicio que un gato lo tuviera.
Luego Link movió su dedo.
El “gato” saltó al alféizar de la cocina y comenzó a maullar.
Unos segundos más tarde, salieron gritos de enojo de la cocina.
—Maldita bestia.
¡Te voy a matar!
Un hombre gordo de mediana edad salió corriendo de la cocina, gritando.
Link inmediatamente hizo que el gato saltara y corriera hacia el jardín.
El hombre agarró un palo y corrió tras él.
Usando el hechizo de Invisibilidad, Link entró por la puerta abierta de la cocina.
¡El primer paso de la infiltración había tenido éxito!
La cocina del castillo era amplia.
Había cocineros trabajando dentro, pero Link siguió el pasillo y salió sin problemas.
Detrás de la cocina estaba el comedor.
Estaba amueblado con mesas negras de madera tallada y con murales.
No había nadie presente.
Esto era aún más seguro.
Link se pegó a una pared y salió de la cocina.
Había un largo pasillo después de ella, con una escalera en el medio.
Al otro lado de las escaleras estaba el vestíbulo del primer piso.
Se escondió en la entrada del comedor y sacó la cabeza, investigando cuidadosamente el pasillo.
Podía ver dos guardias con armadura en la base de las escaleras.
A partir de sus auras, pudo sentir que eran dos guerreros dragón rojo de nivel 7.
Habían bloqueado el paso al segundo piso.
«¡Eh, será difícil evitarlos!», pensó Link.
Su objetivo era la biblioteca del segundo piso.
Si quería encontrar evidencia, la biblioteca definitivamente era su primer destino.
¿Pero cómo podía llegar al segundo piso?
Justo cuando se estaba rompiendo la cabeza pensando, ocurrió otro problema.
Una mujer de pelo negro con un largo vestido bajaba las escaleras.
—Guardias —dijo —.
Una rata se ha infiltrado en el castillo.
¡Encuéntrenla!
Al ver el rostro de la mujer, el corazón de Link se estremeció.
Sintió su corazón palpitando y retrocedió como un rayo, pero ya era demasiado tarde.
Había sido descubierto.
Inmediatamente después, oyó la voz de la mujer viniendo de las escaleras.
—¿Eh?
Guardias, busquen allá.
¡Algo anda mal!
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