Adviento del archimago - Capítulo 396
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- Capítulo 396 - 396 Capítulo 396 Una Fuerza Increíble
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396: Capítulo 396: Una Fuerza Increíble 396: Capítulo 396: Una Fuerza Increíble Editor: Nyoi-Bo Studio ¡Screeee, Scree!
Los chirridos llenaban el aire mientras las vibraciones de las ondas sonoras se hacían visibles.
En la distancia, las hordas de demonios se acercaban, algunos volando y muchos otros corriendo.
Link pudo ver ghouls, demonios y otras criaturas dirigiéndose hacia él.
Si pudiera usar sus hechizos libremente, estas criaturas ciertamente no supondrían amenaza alguna.
Junto con la habilidad especial de la espada Ira del Rey Dragón, podría acabar con ellos por sí solo.
Sin embargo, en este momento, tenías las manos atadas.
Si luchaba desesperadamente podía eliminar a 2.000 demonios, pero en última instancia, igual sería un hombre muerto.
Más importante aún, ahora su tarea era entregar un mensaje, no matar a los demonios.
—¡¡¡Me duelen los oídos!!!
¡¡Ahhh, mis oídos!!
—La pequeña cosa que tenía en su espalda comenzó a gritar.
Estaba totalmente amarrada a la espalda de Link y no tenía manos para cubrirse las orejas.
El chillido de los demonios hacía que le dolieran mucho los oídos.
Mientras Link corría, arrancó una esquina de su camisa y la arrugó en dos bolitas, y las metió en las orejas de la pequeña cosa.
Cuando terminó, escuchó el sonido del viento desde atrás mientras una gárgola lanzaba hacia él.
Link pisó con fuerza y giró, atacando con la espada Ira del Rey Dragón.
¡Bam!
Brilló una luz roja cristalina y el cuerpo de la gárgola fue partido en dos.
Incontables demonios seguían acercándose a él desde todas las direcciones.
Había más de 50.
No tenía forma de lidiar con ellos por sí mismo; eso solo haría que se retrasara peleando.
La mente de Link trabajó con rapidez y se le ocurrió un plan.
Desamarró a la pequeña cosa de su espalda y la puso frente a él.
Al mismo tiempo, sostuvo su cuello y cabeza con la otra mano.
Finalmente, sacó una granada.
Escuchando el sonido del viento detrás de él, esperó.
Tres segundos después, tiró la granada detrás de él.
—¡Tres, dos, uno, agárrate fuerte!
La pequeña cosa evidentemente reconoció la granada y entendió lo que Link trataba de hacer.
Inmediatamente recogió sus extremidades y enterró su cabeza en el pecho de Link.
Link saltó del suelo inmediatamente.
Mientras que su salto lo llevó a una altura de 4.5 metros, una fuerte explosión sacudió el suelo debajo.
Unas llamas de color azul claro explotaron y volaron hacia Link.
La explosión también envolvió a todos los demonios voladores que iban tras Link.
Link podía sentir el calor en su piel.
Por supuesto, eso no era problema para él, pero la cosita sería achicharrada.
Link soltó un poco de poder dracónico, creando una cristalina barrera roja que la protegería.
En medio del ardiente infierno, Link sintió una poderosa fuerza empujándolo desde atrás.
Al estar en el aire, esto generó una fuerza de empuje que impulsó su salto hacia adelante.
Salió disparado de la explosión como una bala, volando por los aires.
En sus brazos, la pequeña cosa gritaba sin parar.
Los incesantes y agudos gritos hicieron que los oídos de Link se adormecieran.
Cinco segundos después, Link había volado 135 metros.
Al aterrizar, Link se recogió en una bola y rodó en el suelo para disipar el impulso.
Protegió a la Yabba todo el tiempo con sus brazos.
En realidad, con la tenacidad de su cuerpo, Link pudo haber aterrizado de pie sin hacerse daño.
Pero el impacto habría sido demasiado para la Yabba.
En el peor de los casos, el cuerpo sería sujetado por sus brazos, pero el impacto sacudiría fuertemente su cerebro y órganos internos, causando hemorragias internas y resultando en su muerte.
Sin embargo, aunque Link había hecho todo lo posible para dispersar la fuerza del impacto, la cosita igual quedó aturdida.
Dijo sin aliento, mientras estaba en los brazos de Link: —¡Mi cabeza está girando!
¡El suelo está arriba y el cielo está abajo, ugh!
—Pronto estarás bien.
—La tranquilizó Link.
Sacó las tiras de tela de antes.
Esta vez, en lugar de atarla a su espalda, la amarró a su pecho.
Cuando estuvo firmemente atada, le dijo: —Mientras camino hacia adelante, ayúdame a vigilar la retaguardia y adviérteme en voz baja de cualquier peligro.
Si voy a acelerar, te avisaré primero.
Debes cerrar los ojos con fuerza inmediatamente, ¿¡entiendes!?
Si no cerraba los ojos, en el momento en que Link acelerara, ese adorable par de ojos cristalinos se saldrían de sus cuencas.
Y eso sería feo.
—Está bien —gimió la cosita.
Link podía sentir su corazón latiendo rápidamente.
Sabía que estaba aterrorizada.
La granada de antes había provocado un caos considerable.
Al menos 20 gárgolas murieron y muchas casas circundantes fueron destruidas.
Como consecuencia, había mucho ruido y confusión.
Aprovechando el caos, Link dijo: —¡Ojos cerrados!
La cosita cerró los ojos de inmediato.
Al hacerlo, el sonido del viento entró en sus oídos y una gran sensación de inercia apretó su cuerpo, presionándola contra el pecho de Link.
Su rostro estaba especialmente enterrado en el cuerpo y su nariz se aplastaba contra el pecho.
Medio segundo después, la presión desapareció y abrió los ojos un poco, con cuidado.
Vio cómo el paisaje se movía, borroso, mientras ellos pasaban a gran velocidad.
Había visto algo semejante antes; cuando estaba en una pequeña aeronave mientras esta se acercaba al suelo.
El suelo también se había movido debajo de ella como un manchón.
Pero eso era un dirigible, una máquina.
Ahora, esa velocidad estaba siendo alcanzada por un humano, ¡un humano!
Estaba impresionada.
Se decía que el señor de Ferde tenía hechizos invencibles.
¿Podría ser este uno de esos hechizos desconocidos?
Toda duda sobre Link había desaparecido hacía mucho tiempo.
A lo largo de todo el camino, sabía que Link había hecho todo lo posible por cuidar de ella.
¿Cómo podría alguien así ser un perro de los demonios?
Mientras tanto, Link había aprovechado la oportunidad para correr 450 metros.
Adelante, no muy lejos, se encontraba el distrito exterior de la ciudad de Lariel.
Ahora estaba en ruinas, y muchos lugares emitían humo negro.
En la entrada del distrito, un escuadrón de demonios obstruía el camino.
Había diez demonios en él.
Uno era un demonio llameante de Fodor de nivel 8.
Tres eran demonios espadachines de nivel 6, mientras que los otros seis eran demonios de nivel 4.
Los demonios adoptaron una formación defensiva cuando notaron a Link.
Desde lejos, Link también los notó.
No disminuyó su velocidad en lo más mínimo, sino que simplemente preguntó: —¿Dónde está el túnel?
¡Necesito ajustar mi ángulo de aproximación!
—Solo sigue recto por este camino, en el tercer cruce gira a la derecha, y sigue por 100 metros.
Habrá un pequeño callejón a tu derecha.
Dentro de ese callejón está la entrada.
Incluso en esta situación, las instrucciones de la pequeña cosa eran muy precisas.
No era algo que cualquiera pudiera hacer.
No hace mucho, Link había conocido a otra Yabba llamada Melinda.
Después conocerlo, no mantuvo ningún tipo de sospechas, pero inmediatamente colapsó y perdió el control de sí misma.
No era que Melinda se hubiera equivocado, pero en términos de manejo emocional, la pequeña cosa que estaba atada a su pecho era mucho más fuerte que Melinda.
Esta era la diferencia entre un humano normal y una élite.
Link supuso que esta pequeña Yabba debía tener alguna historia.
En este momento, Link ya había llegado frente al demonio llameante de Fodor.
Sacó la espada Ira del Rey Dragón y, protegiendo la cabeza de la pequeña con una mano, atacó al demonio llameante de Fodor.
La velocidad de Link era simplemente demasiado rápida.
Aparte del demonio de nivel 8, el resto ni siquiera pudo seguirlo con los ojos.
Por lo tanto, justo ahora, solo tuvo que lidiar con los ataques del demonio llameante.
El arma preferida del demonio llameante de Fodor era un enorme martillo de guerra que emitía llamas.
El asa medía 1.8 metros de largo y la cabeza era un gran bloque de metal que parecía pesar 200 kilogramos.
El demonio llameante de Fodor mismo medía tres metros de alto.
Cuando Link se acercó, agitó el martillo y lo descargó contra Link.
Al demonio no le importó ser preciso con este ataque.
Después de todo, el martillo era tan pesado que mientras conectara con su objetivo, este igual sería destrozado de inmediato.
Este ataque era demasiado brutal, por lo que Link no se atrevió a enfrentarlo directamente.
El poder dracónico puro mejoraba su vitalidad, pero no le ofrecía defensas adicionales.
Aunque su cuerpo era más fuerte que el de un humano promedio, aún estaba lejos de poder atacar de frente a un experto de nivel 8.
En un instante, Link se agachó.
¡Whoosh!
El enorme martillo voló sobre la cabeza de Link, fallando por solo unos centímetros.
Después de que Link esquivó el ataque, entró en el rango defensivo del demonio llameante.
La velocidad del demonio estaba lejos de poder seguirle el ritmo a Link, y era imposible que se defendiera del mago.
En este momento, el demonio llameante de Fodor era presa fácil.
Link se enderezó y levantó la espada Ira del Rey Dragón, avanzando.
Su espada voló sobre el muslo del demonio llameante.
¡Swoosh!
La pierna del demonio había sido cortada.
—¡Ahhh!
—El demonio gritó de dolor.
Cuando su pierna fue cortada, perdió el equilibrio y cayó hacia Link.
Link movió su espada hacia arriba, formando un arco, y cortó convenientemente la cabeza del demonio llameante de Fodor.
La sangre hirviente del demonio salió disparada, convirtiéndose en una lluvia sangrienta.
Bajo la lluvia sangrienta, Link siguió avanzando.
La lluvia sangrienta caía mientras él caminaba.
Parecía como si se moviera a través de la lluvia, pero ni una gota de la sangre demoníaca cayó sobre él.
Detrás del demonio llameante de Fodor había tres demonios espadachines de caparazón negro.
Estos tres demonios espadachines de caparazón negro medían dos metros de alto y sus cuerpos contaban con una armadura natural.
Las espadas que sostenían se veían amenazadoras, y ellos parecían ser muy salvajes.
Sin embargo, en última instancia, eran demonios de bajo nivel cuya fuerza solo estaba en el nivel 6.
Contra Link, era como si tres matones callejeros se encontraran con un verdadero artista marcial.
Parecían unos monos probando trucos nuevos.
Link utilizó el juego de pies que aprendió de Kanorse.
Dando un paso adelante y a la izquierda, atacó una vez.
Luego dio otro paso y lanzó un golpe horizontal.
Finalmente, dio un paso atrás y a la izquierda y golpeó una vez más.
De esta forma rompió fácilmente las defensas de los tres demonios espadachines.
Cuando se hubo alejado 10 metros de los demonios, la sangre finalmente brotó de ellos.
Era como si solo se hubieran dado cuenta de que habían muerto cuando sus cabezas cayeron al suelo.
Link ya tenía muchísima experiencia con esta técnica.
Incluso si Kanorse estuviera aquí, seguramente no podría darle muchos consejos a Link.
Esta técnica no escapó de la atención de la niña Yabba.
Link le daba la sensación de que él, el señor de Ferde, era inmensamente fuerte.
Cualquier demonio de estos sería una amenaza para los Yabbas, incluso los más pequeños y débiles.
Los Yabbas necesitaban sus armas y solo podían atacar en grupos de tres.
De lo contrario, corrían el riesgo de ser completamente aniquilados.
En cuanto a los demonios espadachines de caparazón negro y los demonios llameantes de Fodor, necesitaban cañones mágicos extrafuertes para lidiar con ellos.
Sin embargo, Link los estaba matando como fueran pollos.
Todo este tiempo había estado abrazándola y protegiéndole la cabeza con una mano.
¿Qué clase de fuerza era esta?
En este punto, solo había seis demonios de bajo nivel bloqueando el camino.
¿Cómo podían siquiera soñar con enfrentarse a Link?
Gritaron y se precipitaron hacia los lados.
—¡Ojos cerrados!
—ordenó Link.
Medio segundo después, corrió hacia adelante de nuevo.
Ahora había llegado con éxito al tercer cruce y pudo ver, una vez más, que muchos demonios se acercaban a ellos.
Entre ellos había ghouls, Elfos oscuros e incluso algunos magos Elfos oscuros.
Contar con el apoyo de magos aumentaba considerablemente la amenaza del ataque inminente.
Link no se atrevió a correr ningún riesgo y escapó de inmediato.
Con base en las instrucciones de la pequeña, corrió a la izquierda y continuó por otros 100 metros.
Entonces, como ella había dicho, apareció un callejón a su derecha.
Link entró en el callejón y corrió 45 metros hasta llegar a un punto muerto.
Aquí vio un montón de rocas en el suelo.
Y escondido debajo del montón de rocas había un pasadizo que llevaba a un túnel.
La pequeña notó la pila de rocas y exclamó: —¡Oh no!
¡La entrada fue descubierta por demonios!
—¿Hay Yabbas en el pasadizo?
—preguntó Link, frunciendo el ceño.
Podía oír el ruido de pasos.
Significaba que las tropas que los seguían se estaban acercando.
—¡Claro!
Y no solo unos pocos —dijo la pequeña.
La ciudad de Lariel tenía un complejo sistema de alcantarillas.
Cuando los demonios atacaron, ella vio a muchas personas huir bajo la ciudad.
Si no fuera porque ella vivía en los distritos más alejados de la ciudad y no había llegado a tiempo, también habría tenido la oportunidad de esconderse allí.
—Entendido —dijo Link.
Miró hacia atrás y vio a los demonios entrando al callejón.
Sin vacilar más, se metió al pasadizo de un salto.
Como la entrada al pasadizo estaba destruida, la caída al túnel era muy profunda, aproximadamente 10 metros.
Cuando aterrizó, Link rodó varias veces para amortiguar el impacto de la caída.
Casi al mismo tiempo, algo apareció en su visión.
Misión completa: Abrirse camino.
Nueva misión: Ayuda.
Descripción: Ayuda al pueblo Yabba a resistir al enemigo en los pasajes subterráneos de la ciudad de Lariel.
Recompensa de misión: Yelmo de asesino (Épico)
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