Afinidad: Caos - Capítulo 716
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Capítulo 716: ¡Déjalo soñar
—Ya veo por qué solo usaba hielo y no el elemento agua. Para empezar, no era una Elementalista de Agua, era por ese amiguito —dijo una señora de mediana edad de una de las Facciones principales, mientras miraba a Alice con una sonrisa.
Para ella fue una sorpresa, nada más.
—Nunca pensé que alguien realmente pudiera fusionarse con un Seelie, sobre todo uno desconocido —habló otra figura desde la zona especial.
—No es la primera vez que veo esto o que oigo hablar de ello, así que no estoy demasiado sorprendida. Ser capaz de convencer a un Seelie para que se fusione con ella es, como poco, asombroso. Y este Seelie parece estar en el Plano del Sabio —dijo una dama de la Facción a la que Klaus le había echado el ojo.
Si Klaus oyera esto, se estaría maldiciendo por no haber podido conseguir al Seelie. Si hubiera logrado conseguirlo, habría aumentado sus posibilidades de convencerlos de que quería unirse a ellos. Después de todo, tendría un lindo Seelie consigo.
—¿No es amiga de ese joven invocador? —preguntó uno de los hombres de otra Facción, señalando a Reynolds.
No veían a Reynolds como nada especial, ya que, aunque los invocadores eran raros, solo los invocadores de alto grado les resultaban muy atractivos.
—Creo que sí. Me pregunto si los otros tres también piensan participar —dijo otra persona.
El grupo de Grey estaba atrayendo poco a poco la atención de las Facciones principales. Esto era exactamente lo que Klaus esperaba que sucediera. Con tanta atención puesta en ellos, la Facción a la que quería unirse seguramente se fijaría en él. Luego, una vez que realizara una actuación espectacular, albergaría aún más esperanzas de unirse a ellos.
Mientras todas las conversaciones tenían lugar, la joven que luchaba contra Alice logró liberarse del hielo que la aprisionaba.
El Seelie atacó, desatando una ventisca. A medida que la ventisca se acercaba a la joven, pudo sentir una aterradora sensación de peligro proveniente de ella. Si quedaba atrapada en esta ventisca, sin duda correría un grave peligro.
Se retiró apresuradamente, pero para su consternación, se dio cuenta de que retroceder más significaría abandonar la plataforma, lo que se consideraba una señal de admitir la derrota. Actualmente, en los pocos segundos que el Seelie había estado fuera, solo la mitad de la esfera de hielo había sido destruida. A este ritmo, si lograba resistir solo unos treinta segundos más, entonces sería la ganadora.
Mirando la ventisca, se armó de valor y se cubrió con un tornado. Sin embargo, en el segundo en que la ventisca entró en contacto con el tornado, lo destruyó, antes de enviar un frío glacial a su cuerpo.
En cuestión de cinco segundos, había empezado a sufrir de hipotermia. Luego, en los siguientes cinco segundos, el hielo había comenzado a formarse alrededor de su cuerpo. Era solo cuestión de unos segundos antes de que se convirtiera en una escultura de hielo completa. En ese momento, ni siquiera un dios podría rescatarla.
—Detén la pelea, el ganador ya está decidido —le dijo una voz anciana al hombre a cargo de la plataforma.
La voz era tranquila y ligera, como si se moviera con el viento. En un momento estaba allí, y al siguiente había desaparecido.
El hombre a cargo de la plataforma asintió antes de entrar en ella. Con su fuerza por encima del Plano del Sabio, para él fue pan comido detener estos ataques.
A la primera persona que ayudó fue a la joven, obviamente era la mejor opción, ya que era la que corría más peligro. El Seelie quiso atacar, pero Alice se comunicó con él para que no lo hiciera.
Después de que el hombre ayudara a detener la ventisca, se volvió hacia Alice. El tornado que estaba causando tanto daño ya había comenzado a perder fuerza. Claramente, la joven ya no era capaz de alimentarlo adecuadamente con su esencia elemental. El frío de la ventisca debió de haber congelado su esencia elemental.
Alice salió de su esfera protectora mientras miraba a la dama casi inconsciente. El Seelie volvió volando a su lado, mirando a su alrededor con curiosidad. Podía ver su entorno mientras estaba dentro de Alice, pero no era lo mismo que cuando estaba fuera.
Alice le acarició las mejillas mientras esperaba que el hombre anunciara al ganador de la batalla.
El hombre declaró a Alice ganadora, lo que no sorprendió al público. Alice sonrió, por fin había llegado a estar entre los doscientos mejores, y con otra carta oculta bajo la manga. Aunque mostró al Seelie, le advirtió que no usara el elemento viento.
Esto significaba que cuando su oponente pensara que estaba preparado para todos sus ataques, ella podría sacar otra sorpresa. Al igual que hizo Reynolds, solo mostró la mitad de su carta de triunfo.
Tras volver a su asiento, el Seelie regresó al interior de su cuerpo.
—¡Felicidades! —dijo el grupo, celebrando su victoria.
Estaban genuinamente preocupados, aun sabiendo que Alice no corría un peligro real, ya que, de ocurrir algo, el hombre intervendría en el último momento. Lo que más les preocupaba eran sus posibilidades de ganar.
En el segundo en que vieron al Seelie, sus preocupaciones desaparecieron, pues sabían que ella ya era la vencedora.
—Lo has hecho muy bien. Aunque no pueda verlos, estoy seguro al mil por cien de que has llamado su atención —rio Klaus alegremente.
Era casi como si pudiera ver a la Facción aceptándolo sin siquiera contemplarlo.
—Realmente no necesitas tener tantas esperanzas puestas en esa Facción en concreto —no pudo evitar advertir Kyle.
—Déjalo soñar, no todos los días se le ve así —dijo Grey.
—Todo lo que hace falta ahora es que les muestre mi asombrosa fuerza —dijo Klaus, empezando a planear su batalla por adelantado.
Kyle empezó a compadecer a quienquiera que le tocara contra Klaus. Este tipo parecía empeñado en entrar en esa Facción.
«Sería divertido si de verdad le pusieran un oponente en la Novena etapa», pensó Kyle con una risa.
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