After death, without memories - Capítulo 2
- Inicio
- Todas las novelas
- After death, without memories
- Capítulo 2 - 2 ¿En dónde estoy
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
2: ¿En dónde estoy?
2: ¿En dónde estoy?
—Hola… holaa… ¿Me oyes?
Reacciona…¡Hola!
¿Qué?
¿Dónde estoy?
El vacío me envolvía como un abismo interminable.
No era oscuridad ni luz; era la ausencia misma, un lugar donde incluso los pensamientos parecían ahogarse antes de nacer.
El mundo que conocía se había desvanecido en un instante, dejándome sumido en un vacío absoluto.
No podía sentir mi cuerpo; no había calor, ni dolor, ni vida.
Era como si la realidad hubiera sido borrada, y yo, con ella.
¿Qué es este lugar?…
parece un limbo, pero peor.
Un espacio indefinido que se extiende hacia el infinito.
Pero algo estaba aquí conmigo.
Siento su presencia, como una marea invisible que me rodeaba, fría y cálida al mismo tiempo.
¿Me está hablando?
Qué molestia… —¡Por fin reaccionas!
Hola niño Su voz es como un eco extraño resonando másdentro de mi mente que a mi alrededor.
Como si mi propia conciencia la hubiera creado, pero sabiendo, al mismo tiempo, que no lo había hecho.
No podía escapar de ella.
Mierda.
¿Un dios?
Todo esto suena como una broma cósmica.
Siempre fui escéptico, un hombre de hechos y lógica, pero ahora…
¿qué lógica tiene esto?
¿Cómo termine este lugar donde no hay reglas?
—¡Jajaja!
Qué gracioso eres.
Te estuve llamando desde hace un buen rato, y finalmente pudiste escucharme… Aunque, tienes razón en parte, y en parte no.
Soy un dios, pero de otra dimensión.
Y para que te confundas aún más, no te diré si en tu mundo existo o no —Espera puedes ¿Leer mis pensamientos?
Bueno, qué más da.
Ya no estoy vivo.
¿Me puedes explicar cómo llegué aquí?
Y, más importante, ¿Qué demonios es este lugar?
—¿Leer tus pensamientos?
Oh, niño, leer sería tan mundano.
Tus pensamientos son como ecos en un vasto océano.
Puedo escucharlos, pero también puedo ignorarlos.
Y lo que llamas ‘vida’…
es solo un susurro fugaz en el caos.
—Este es un plano que trasciende tu comprensión, tu realidad.
¿Cómo llegaste aquí?
Es sencillo: por tu alma errante.
No sé la causa exacta, pero por alguna razón, no conseguiste el descanso eterno.
Estuviste vagando por la nada, más allá del tiempo y el espacio.
Si no fuera por mí, seguirías atrapado en este vacío hasta que el universo mismo se apagara.
—Vaya…
supongo que gracias.
Pero, pensándolo bien…
¿no es esto un secuestro?
—Lo que tú ves como un secuestro…
es solo una percepción humana.
El universo tiene sus propios planes, y mi tarea no es salvarte, sino ofrecerte una nueva perspectiva.
Los caminos de la existencia no siempre se revelan como esperas.
Ahora, escúchame bien: tienes dos caminos, pero no ambos te llevarán al mismo destino.
Solo tú puedes decidir, pero cada elección tendrá su precio.
—Déjame explicarte.
No eres el primero en encontrarte en esta…
peculiar situación.
Aunque rara, la he presenciado varias veces.
Pero no todos lo toman con tanta calma como tú.
—Puedes vagar por la eternidad en lo que llamas “limbo”.
No es un lugar, es la ausencia.
Serás un eco interminable de lo que fuiste, y jamás volverás a ser.
Con un chasquido de dedos, la Vía Láctea se extendió ante mí, brillante y majestuosa, como un horizonte lejano, Era tan impresionante que casi pude sentir el peso de las estrellas sobre mis hombros —O puedes renacer…
Ah, eso es diferente.
Es empezar de nuevo.
Terminó su frase, y en ese instante nos encontramos sobre una familia.
Era una escena común, pero tan desconcertante.
La familia caminaba, ajena a nuestra presencia.
¿Qué está pasando?
Era como si fuéramos sombras, invisibles, observando desde el borde de la realidad.
Y tan rápido como llegó, la visión se desvaneció, y regresamos al vacío.
—Wow… ¿Qué fue eso?
Es… espantoso.
Realmente aterrador.
No puedo ni procesarlo —Lo has visto con tus propios ojos…
aunque, en realidad, no los tienes.
Es difícil de explicar a un simple humano.
¿Y bien?
¿Qué opinas?
—Vagar por siempre suena…
insoportable.
Pero renacer en un mundo extraño…
eso da miedo.
¿Cómo puedo sobrevivir ahí?
—Tranquilo, te aseguraré un techo.
Pero hay una condición: tus recuerdos quedarán sellados.
Poco a poco, podrían regresar.
Quizá tarden años.
Quizá nunca vuelvan por completo.
Mis recuerdos…
Son todo lo que soy.
Todo lo que he sido, todo lo que he hecho.
Sin ellos, ¿Qué queda de mí?
¿Quién seré si ya no puedo recordar mi nombre, mi rostro, las voces de las personas que amé?
Es como si estuviera siendo arrancado de mi propia historia.
¿Qué sentido tiene renacer si el eco de lo que fui se desvanece en la nada?
¿Seré siquiera humano sin ellos?
—Eso suena…
bastante bien.
No tengo nada que perder y mucho por ganar.
Es triste perder mis recuerdos, me duele…
pero…
no es como si pudieras devolverme a mi mundo, ¿verdad?
—¿Arrepentimientos?
No los entiendo.
Y no.
No puedo devolverte a tu mundo.
Pero has aceptado bien tu destino.
—No me arrepiento, pero…
hay cosas que desearía haber hecho de otra manera.
¿Entiendes lo que digo?
—La verdad…
no.
Pero puedo intentar razonar lo que intentas expresar.
Ahora basta de charla.
¿Aceptas mi oferta?
Me siento vacío, perdido…
la desesperación me consume.
La idea de vagar por la eternidad…
de ser un alma errante…
No puedo.
Pero aceptar otra vida, otra oportunidad, un mundo extraño…
¿será peor que este vacío eterno?
No lo sé.
Aceptar…
¿es lo correcto?
¿Cómo podría saberlo?
Lo único que tengo es la incertidumbre…
Pero tal vez, solo tal vez, esto sea una forma de encontrar algo que ya no tenía: una razón para seguir.
Pero el vacío…
ese maldito vacío… Ese espacio infinito de oscuridad total que me devora como una sombra imparable.
Me siento tan pequeño, tan insignificante, como un grano de polvo flotando en un universo indiferente.
Me asfixia.
Me hace sentir que nunca existí en primer lugar, como si mi vida hubiera sido solo un parpadeo fugaz que no dejó huella alguna.
Y luego, ahí está la otra opción.
Renacer.
Comenzar de nuevo.
Es como morir otra vez, una muerte sin el dolor físico, una muerte en la que se borra lo que fui, tal vez todo lo que pude haber sido.
Pero en este renacer, quizás haya algo más.
Tal vez, en otro cuerpo, en otro mundo, haya una oportunidad de encontrar algo mejor.
Algo que me haga olvidar, aunque sea por un instante, ese vacío que me ha dejado desterrado de todo lo que conocía.
—Lo haré.
Aunque, maldita sea.
Me da miedo, un miedo profundo, ese tipo de miedo que te paraliza cuando te das cuenta de que ya no eres quien pensabas ser.
Pero… ¿qué más me queda?
El vacío es peor que cualquier cosa que pueda imaginar.
En verdad espero que no me estés tomando el pelo —Te lo prometí, ¿o no?
¿Hay algo más que quieras decir antes de que te dé una nueva vida?
—Sí…
Quisiera ser un prodigio.
—¡Jajaja!
Una petición inusual.
Me gusta.
Está bien, niño.
Espero grandes cosas de ti, niño.
Pero recuerda: incluso los prodigios son insignificantes ante el flujo del tiempo y la eternidad.
Nos veremos, sí…
pero solo cuando el universo lo dicte.
Que la suerte te acompañe —Gracias.
Haré todo lo que esté a mi alcance.
El mundo se desvaneció, como un sueño que se olvida al despertar.
No hubo luz ni sombra, solo el eco de una promesa…
y luego, el primer latido de algo nuevo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com