Akuma and Aetherium - Capítulo 92
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
92: Temporada 2.
Las sombras 92: Temporada 2.
Las sombras Varios jadeos de fuerza se escuchan en el interior de una sala grisácea y llena de espejo en las paredes, con maquinaria de gimnasio en esta.
En una esquina de la sala, con varias grandes mancuernas tiradas por el suelo, justo en el centro de estas, se encuentra un joven de metro ochenta y ocho, de cabello y ojos blancos.
Aoki se encuentra descamisado con una toalla envolviendo su cuello, secándose el sudor de la nuca, dejándola en sus hombros mientras camina a una pequeña ventana situada en la pared más lejana.
Al llegar a esta ventana, apoyando su mano derecha en la pared y asomándose sobre el cristal de esta.
Aoki observa desde la altura las calles de la ciudad, sumergidas en la gris iluminación por el cielo nublado.
Algo llama la atención de Aoki, unas extrañas sombras con formas humanoides y de monstruos cuadrupedos, arrasando con la ciudad y sus ciudadanos.
“Que putas es esto…” Dice Aoki en un susurro mientras lo contempla.
En un instante, todo su cuerpo se tensa y se siente pesado, abriendo sus ojos de golpe por la sorpresa.
Sintiéndose obligado por la presión de un gran poder, desvía su mirada hacia el edificio más alto de la ciudad, observando a un hombre de metro ochenta y dos, postrado delante de un gran portal emergido de las mismas profundidades de las sombras y el espacio.
El joven vestía con una chaqueta de cuero negra sobre su desnudo torso, acompañada de cadenas que lo envuelven y unen al pantalón vaquero, con unos guantes negros reforzados de cuero.
Unas marcas oscuras cubrían su torso, expandiéndose por su cuerpo con una aura morada, llegando a su mejilla y liberando unos rayos negros.
Su mirada macabra de color rosa y con el fondo oscuro, a juego con su cabello, moviendose por el viento del portal de su espalda.
El joven portaba una sonrisa maquiavélica, desbordando un poder que helaba la sangre de Aoki, que observaba como las sombras salían de ese portal.
————————————————————————————————————– En en medio de las calles de la ciudad, mientras que el cielo comienza a oscurecerse poco a poco, opacandose por las grandes nubes, un joven de metro setenta y dos se encuentra sentado en una terraza tomando un cafe, un chico de pelo negro medianamente largo, con una coleta dejada caer hacia atras, con los ojos de color morados y vestido completamente de negro, con una chaqueta elegante negra.
“Perdón por tardar Kael, no sabía que habían cortado unas calles de mi casa” Dice Ren sentándose frente a él.
“Finalmente has decidido sanar tus cicatrices” “Si, eran un poco molestas, y gracias a Enma no suponen ningún esfuerzo” “Te dije que estarías mejor sin esas cicatrices” Dice Enma en la cabeza de Kael.
‘Lo se, lo se.
Tenías razón’ Piensa Kael mientras sonríe.
“¿Qué te cuentas Ren?
Llevamos 3 meses sin vernos” “Desde que pasó todo aquello.
Al final no se sabe que paso con Akuma, ¿cierto?” “Así es, simplemente desapareció sin más de delante de mí.
Aún hay muchas cosas que descubrir… Esta empezando a hacer frío” “Si, el viento está bastante fuerte ahora…” Dice Ren observando como el viento se mueve a gran velocidad, agitando los árboles y las terrazas de los bares y restaurantes.
Ambos desvian la mirada al mismo tiempo al escuchar un fuerte ruido, viendo como un coche que rueda sobre sí mismo se acerca a ellos a gran velocidad.
Sin un solo movimiento, el coche se parte en dos, pasando cada parte por detrás de Kael y Ren, los cuales se levantan de la silla y caminan hacia donde provenía el coche.
“¿Qué ha sido eso?” Dice Ren caminando junto a Kael.
“No lo se, pero-” ————————————————————————————————————– “Kael, ¿lo sientes tú también?” Dice Enma situado frente a Kael, sentado de forma rígida en un trono dorado y llegó de espadas y toda clase de armas doradas clavadas a su alrededor.
“Ahora que lo has dicho… Sí que lo noto.
Es incluso… Más grande que el de Akuma” Dice Kael con algo de preocupación.
————————————————————————————————————– “¿Kael?” Dice Ren desviando su mirada hacia él.
“Cuidado Ren, hay alguien que es el causante de esto” Dice tensando su cuerpo.
Frente a ellos, camina una sombra del mismo tamaño que los edificios, dejandose ver al girar una calle y caminar hacia ellos, un monstruo completamente negro y con un vacio en el centro de su rostro, con dos cuernos puntiagudos en su cabeza, dejando atras un aura oscura con cada paso.
Detrás de este lo adelantan varios seres cuadrupedos oscuros con unos grandes dientes visibles, corriendo a gran velocidad hacia ellos, siendo del mismo tamaño que una persona.
“Descubramos quien está causando esto” Dice Kael dando un paso hacia el frente.
“Yo me encargo de estos” Dice Ren haciendo brillar sus ojos con un toque eléctrico mientras sonríe levemente, pisando el suelo con fuerzas con su pierna derecha, generando una gran corriente eléctrica que se extiende cada vez con mayor tamaño hacia estos, electrocutando y haciendo explotar a los cuadrupedos.
Kael observa fijamente el rostro vacío del gigante ser, viendo cómo camina hacia ellos.
Sin movimientos y sin nada, una gigantesca espada dorada cae del cielo encima de este, partiéndolo en dos y disolviendolo en sombras que desaparecen con el entorno.
La espada se desvanece transformándose en Aetherium dorado poco a poco hasta dejar solo la marca de su clavada en el centro de la calle.
“¿Quién está controlando estos seres?” Dice Kael desviando su mirada hacia el edificio más alto de la ciudad, notando un poder proveniente de este.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com