Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Alma vinculada al juego - Capítulo 51

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Alma vinculada al juego
  4. Capítulo 51 - Capítulo 51: CAPÍTULO 49Cuando el mundo empieza a alinearse
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 51: CAPÍTULO 49Cuando el mundo empieza a alinearse

I. Nyssara — Preparativos

Nyssara observaba el horizonte desde lo alto de la fortaleza demoníaca.

No había ira en su rostro.

Tampoco emoción.

Solo enfoque.

—Refuercen los portales secundarios —ordenó—.

—Que ninguna legión quede incompleta.

Los demonios se movían con precisión absoluta. No había caos. No había discusiones. Cada uno conocía su función. Era un despliegue que no se preparaba para una incursión menor.

Era preparación para guerra.

Nyssara caminó lentamente, su presencia haciendo que el aire se tensara. A su paso, generales demoníacos se arrodillaban sin necesidad de orden directa.

—No atacaremos todavía —continuó—.

—Primero, presión.

—Luego desgaste.

Uno de los comandantes dudó un instante.

—¿Y si Arthur interviene?

Nyssara se detuvo.

—Lo hará —respondió—.

—Eso es exactamente lo que queremos.

Se giró, sus ojos brillando con una luz ajena.

—Que venga preparado.

—Que traiga a todos.

La guerra no empezaría con una explosión.

Empezaría con inevitabilidad.

II. Akira — La decisión

El informe era claro.

Un asentamiento menor, fuera de la protección directa de la ciudad, había comenzado a mostrar anomalías. Criaturas apareciendo. Espacio inestable. Gente sin capacidad real de defenderse.

Arthur estaba fuera.

Las fuerzas principales estaban distribuidas.

Akira era la única lo suficientemente cerca.

—Si vamos… —dijo Lyse—.

—La defensa de la ciudad quedará más débil.

Akira miró el mapa.

Sabía lo que eso significaba.

No era una pelea que pudiera ganar sola sin consecuencias.

Pero tampoco era una situación que pudiera ignorar.

—Si no vamos —respondió—.

—No habrá nadie a quien proteger después.

Silencio.

Akira cerró los ojos un segundo.

Sintió esa presión conocida, esa afinidad que respondía cuando la decisión importaba.

—Yo iré —dijo—.

—Pero no para pelear.

Todos la miraron.

—Evacuación —continuó—.

—Contención.

—Si me quedo, los demás pueden salir.

Mora frunció el ceño.

—Eso te pone en el centro.

Akira asintió.

—Lo sé.

No era valentía.

Era aceptación.

Cuando llegó al asentamiento, el caos ya había comenzado. Gritos. Estructuras deformándose. Criaturas intentando cruzar.

Akira avanzó.

No atacó.

Extendió su presencia.

El espacio alrededor de ella se volvió pesado, resistente, cerrado. Las grietas dejaron de expandirse. Los ataques fallaban antes de completarse.

—Muévanse —ordenó—.

—Ahora.

La gente corrió.

Cada segundo que pasaba era presión directa sobre Akira. No dolor. No cansancio. Algo peor.

Responsabilidad.

Cuando la última persona cruzó el perímetro seguro, Akira cayó de rodillas.

El entorno volvió a ceder.

Pero nadie murió.

Y eso bastaba.

III. El Vacío — Eiren vs Conquista

El Jinete de la Conquista se levantó del trono.

Ese simple gesto hizo que el entorno cambiara. No violentamente. De forma absoluta. Como si la realidad aceptara que algo importante estaba por ocurrir.

—Entonces —dijo—.

—Has decidido intentarlo.

Eiren sonrió.

—No te seguiré —respondió—.

—Te someteré.

El Vacío reaccionó.

El Jinete fue el primero en moverse.

No rápido.

Inevitable.

El espacio se plegó bajo su paso, y una presión masiva descendió sobre Eiren. No fuerza física, sino autoridad.

—Inclínate —ordenó Conquista.

Eiren levantó una mano.

—No.

La presión se rompió.

Eiren activó múltiples círculos a la vez, superpuestos, contradictorios. Magia ofensiva, sellos de restricción, distorsión espacial. Todo al mismo tiempo.

El Jinete avanzó a través de ellos.

Cada hechizo que tocaba se deshacía, no por destrucción, sino porque dejaba de ser relevante.

Conquista alzó su arma —una lanza formada por voluntad pura— y la lanzó.

Eiren desapareció.

Reapareció detrás, liberando un torrente de energía comprimida que habría borrado una ciudad.

El Jinete giró y bloqueó con el antebrazo.

El impacto generó ondas que hicieron vibrar todo el Vacío.

—Interesante —dijo Conquista—.

—No intentas vencerme.

Eiren descendió lentamente.

—No —respondió—.

—Te estoy probando.

Activó una técnica prohibida: Dominio Superpuesto. El Vacío mismo comenzó a fragmentarse en capas contradictorias, cada una obedeciendo reglas distintas.

El Jinete se detuvo.

Por primera vez.

—Así que ese es tu método —dijo—.

—No conquistar… sino redefinir.

Conquista avanzó un paso.

El dominio colapsó.

No explotó.

Se rindió.

El Jinete apareció frente a Eiren y lo golpeó con el asta de la lanza. No fuerza. Concepto.

Eiren salió despedido, atravesando capas del Vacío, su cuerpo reconstruyéndose a la fuerza.

Se levantó, sangrando, sonriendo.

—Bien —dijo—.

—Ahora estamos hablando.

Ambos liberaron todo.

Choques que no tenían sonido. Habilidades que reescribían espacio. Magia contra voluntad. Voluntad contra ambición.

Finalmente…

Eiren cayó de rodillas.

Respirando con dificultad.

El Jinete se detuvo frente a él.

—Podría aplastarte —dijo—.

—Pero no lo haré.

Eiren levantó la mirada.

—Porque ya lo decidiste —respondió—.

—Porque te di un propósito.

Conquista lo observó largo rato.

Luego, clavó la lanza en el suelo.

—No me mandas —dijo—.

—Pero marcharé contigo.

Eiren sonrió, exhausto.

—Es suficiente.

Muy lejos, otro trono reaccionó.

La Guerra se levantó.

Y el mundo… comenzó a alinearse.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo