Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Alma vinculada al juego - Capítulo 53

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Alma vinculada al juego
  4. Capítulo 53 - Capítulo 53: Capítulo 51 Donde el tiempo decide observar
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 53: Capítulo 51 Donde el tiempo decide observar

Arthur no fue llevado a Lathariel por curiosidad.

Fue llevado porque era necesario.

—No te estamos pidiendo que vengas —dijo Saelis mientras el bosque comenzaba a deformarse a su alrededor—.

—Te estamos trayendo porque el tiempo ya te señaló.

Arthur caminaba sin detenerse, pero cada palabra pesaba.

—No me gusta cómo suena eso.

Elowen sonrió apenas.

—Al Tiempo tampoco le gusta explicarse.

Akira los observaba con atención, notando cómo el entorno cambiaba de forma casi imperceptible. No era una transición brusca; era como si el mundo se estuviera desfasando.

—Esto no es un portal —murmuró ella—.

—Es… una superposición.

—Correcto —respondió Elowen—.

—Lathariel existe donde el tiempo es consciente de sí mismo.

Arthur sintió a Sophia moverse dentro de su mente.

—Advertencia.

—La proximidad a un Concepto Primario puede alterar vínculos internos.

Arthur exhaló.

—Siempre cosas simples conmigo, ¿eh?

El bosque terminó de abrirse.

Y entonces, Lathariel apareció.

La ciudad que no envejece

Lathariel no era majestuosa en el sentido tradicional.

No imponía por tamaño ni por brillo.

Imponía porque permanecía.

Las construcciones élficas parecían haber sido levantadas en distintos momentos… y aun así coexistían sin contradicción. Un puente mostraba grietas antiguas y al mismo tiempo madera recién nacida. Una torre proyectaba dos sombras distintas, como si perteneciera a dos horas diferentes del día.

Arthur sintió algo extraño en el pecho.

No miedo.

Reconocimiento.

—Aquí… —dijo despacio—.

—Aquí el mundo escucha.

Saelis asintió.

—Por eso te trajimos.

No hubo ceremonia pública.

No hubo escolta.

Los elfos que los observaban no parecían sorprendidos, solo atentos. Como si ya supieran que ese encuentro iba a suceder… tarde o temprano.

Fueron conducidos al corazón de la ciudad: una explanada circular, abierta al cielo, donde no había edificios, solo un anillo de símbolos grabados en la piedra.

—Este es el Umbral —dijo Elowen—.

—Aquí no se habla sobre el Tiempo.

Arthur levantó la mirada.

—Aquí se le habla al Tiempo.

—Exactamente.

Akira dio un paso adelante.

—¿Por qué Arthur?

Saelis la miró con seriedad.

—Porque él no solo avanza.

—Él permanece.

Arthur frunció el ceño.

—Eso no fue un cumplido, ¿verdad?

—No —respondió Elowen—.

—Fue una observación.

III. Cuando el Tiempo responde

Arthur avanzó solo al centro del círculo.

El aire cambió.

No hubo luz cegadora ni voz estruendosa.

El tiempo se espesó.

Cada latido de su corazón parecía durar un poco más… o un poco menos. No podía decirlo con certeza.

Sophia habló, con un tono que Arthur nunca le había escuchado.

—Entidad reconocida.

—Concepto Primario: Tiempo.

—Estado: observación activa.

Arthur tragó saliva.

—Genial…

—Entonces ya que me estás mirando, supongo que debería hablar.

El silencio se volvió profundo.

Arthur respiró hondo.

—No vine a pedir poder —dijo—.

—Ni a cambiar el mundo.

—Solo quiero seguir avanzando… y proteger lo que ya existe.

El anillo de símbolos vibró suavemente.

No como aprobación.

Como análisis.

Arthur continuó.

—Sé que vienen conflictos que no puedo evitar.

—Sé que hay entidades que no puedo ignorar.

—Y sé que, cuando llegue el momento, no bastará con ser fuerte.

El tiempo se tensó.

Arthur sintió algo presionar su pecho. No dolor, sino peso.

—Si voy a pelear —dijo con voz firme—.

—Quiero hacerlo sin romper lo que no me pertenece.

Sophia guardó silencio.

Por primera vez desde que existía, no interpretó.

Entonces ocurrió.

No una voz.

No una visión.

El tiempo tocó a Arthur.

No físicamente.

Algo dentro de él se alineó.

No ganó fuerza.

No ganó velocidad.

Ganó anclaje.

El mundo dejó de empujarlo hacia adelante… y empezó a reconocerlo como alguien que podía permanecer en momentos críticos.

Saelis y Elowen sintieron el cambio de inmediato.

—La bendición… —susurró Elowen—.

—Fue aceptado.

Akira sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

—Arthur…

Él abrió los ojos.

El mundo volvió a fluir con normalidad.

Pero algo había cambiado.

Sophia habló, finalmente.

—Confirmación.

—Interferencia temporal mínima anulada.

—Arthur… ahora puede resistir encuentros que antes lo habrían desbordado.

Arthur exhaló lentamente.

—Eso sonó… preocupante.

Saelis se acercó.

—No es una garantía de victoria —dijo—.

—Es permiso para no ser borrado.

Arthur levantó la mirada al cielo de Lathariel.

—Entonces…

—Supongo que el tiempo ya decidió que voy a necesitar esto.

Elowen no respondió.

Porque el Tiempo no explica sus decisiones.

Solo las registra.

Y muy lejos de allí, donde otro trono aguardaba en silencio, algo antiguo pareció reconocer ese anclaje.

Sin nombre.

Sin anuncio.

Solo certeza.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo