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Alma vinculada al juego - Capítulo 70

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  4. Capítulo 70 - Capítulo 70: Capítulo 68 Noche en la ciudad
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Capítulo 70: Capítulo 68 Noche en la ciudad

La ciudad no durmió del todo.

Las antorchas seguían encendidas más de lo normal.

Las patrullas doblaron turnos.

Las puertas internas quedaron cerradas.

No por orden directa.

Por nervios.

Nyxaria caminaba por una de las terrazas altas, mirando las luces desde arriba.

—Son muchas —dijo—.

—Nunca había visto tantas luces juntas.

Arthur se apoyó en la baranda.

—La gente se siente más segura cuando puede ver.

Nyxaria inclinó la cabeza.

—Curioso.

—Yo me siento más tranquila en la oscuridad.

Eryndor apareció a su lado, masticando algo que no debería existir.

—Costumbre —dijo—.

—A mí me pasa al revés.

Nyxaria lo miró.

—Tú te sientes tranquilo en cualquier parte.

—Porque siempre tengo hambre —respondió él—.

—Eso distrae.

Akira se sentó en el suelo, estirando las piernas.

—No puedo creer que estemos hablando así…

—Con la Muerte mirando la ciudad como turista.

Nyxaria la miró.

—¿Turista?

—Sí —respondió Akira—.

—Miras todo como si fueras a comprar recuerdos.

Nyxaria pensó unos segundos.

—Me gustaría uno.

Arthur levantó una ceja.

—¿Un recuerdo?

—Sí.

—Uno donde no me pidan que me vaya.

Arthur no respondió de inmediato.

—No va a pasar —dijo al final.

Nyxaria asintió, satisfecha.

Entonces—

Desde abajo, un grito.

—¡AHÍ!

Un grupo de soldados apareció en una calle lateral.

No eran de la guardia principal.

No seguían órdenes de Kaelis.

Uno de ellos levantó un objeto brillante.

Un artefacto.

Ruhn lo sintió al instante.

—Arthur —dijo con tensión—.

—Eso es un sello de expulsión.

—Alguien está improvisando.

Nyxaria parpadeó.

—¿Expulsión?

El artefacto se activó.

Un pulso recorrió el aire.

No fue fuerte.

Pero fue directo.

Nyxaria se llevó la mano al pecho.

—…Eso fue grosero.

El suelo vibró.

No explotó nada.

No se rompieron edificios.

Pero toda la ciudad tembló como si algo enorme se hubiera movido debajo.

Las antorchas se apagaron de golpe.

Las ventanas vibraron.

Los soldados cayeron de rodillas.

—¡UPS! —dijo Nyxaria de inmediato—.

—No, no, no, no—

El temblor se detuvo.

Silencio absoluto.

Nyxaria miró a Arthur con los ojos bien abiertos.

—No fue a propósito.

—Te lo juro.

—No los mates.

—No me eches.

Arthur la miró fijo.

Luego suspiró.

—Nyxaria.

—¿Sí?

—Respira.

Ella lo hizo.

El aire se estabilizó.

Eryndor apareció frente a ella y le apoyó una mano en el hombro.

—Hermana.

—Cuando te alteras, el mundo se pone nervioso.

Nyxaria bajó la mirada.

—No quiero romper este lugar.

—Me gusta.

—Y no quiero que Arthur se canse de mí.

Eryndor sonrió un poco.

—No parece el tipo.

Akira, todavía en el suelo, levantó la cabeza.

—Oigan…

—Si van a causar terremotos emocionales…

—Avísenme antes.

Nyxaria la miró.

—¿Estás bien?

—Sí —respondió Akira—.

—Pero casi me muero del susto.

—Eso cuenta como confianza, ¿no?

Nyxaria dudó… y luego asintió.

—Creo que sí.

Kaelis llegó corriendo con más guardias.

—¡Bajen las armas! —ordenó—.

—¡NADIE toque a nuestros invitados!

Los soldados del error estaban pálidos.

Uno dejó caer el artefacto.

Arthur bajó las escaleras.

—Nadie será castigado esta noche —dijo—.

—Pero esto no se repite.

Nyxaria lo observó con atención total.

—¿No estás molesto?

—Un poco —respondió Arthur—.

—Pero no contigo.

Nyxaria soltó el aire.

—Bien…

—Porque pensé que ya me había arruinado.

Eryndor rió.

—Primer día en una ciudad.

—No rompiste el mundo.

—Buen comienzo.

Nyxaria lo miró.

—Gracias.

La noche siguió.

Más tensa.

Más cuidadosa.

Pero cuando Nyxaria se sentó en el borde de la terraza, mirando las luces otra vez…

Sonrió.

—Arthur.

—¿Sí?

—Creo que…

—Me gusta dormir aquí.

Arthur sonrió apenas.

—Bienvenida a casa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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