Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Ámbar y los restos del brillo - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Ámbar y los restos del brillo
  4. Capítulo 16 - 16 14 La verdad incompleta
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: 14 | La verdad incompleta 16: 14 | La verdad incompleta El Jam & Roller estaba vacío.

No era el vacío incómodo de un lugar abandonado, sino ese otro, más íntimo, que solo existe cuando un espacio termina de cumplir su función y queda suspendido, esperando.

Las luces estaban bajas, algunas apagadas del todo.

La pista, quieta.

La música, ausente.

Solo quedaba el zumbido lejano de una máquina de limpieza y el eco suave de pasos que ya no estaban.

Ámbar eligió una mesa cerca de la pista.

No por nostalgia.

Por control.

Desde ahí podía ver todo el lugar.

No le gustaba sentirse encerrada.

Sylvana llegó unos minutos después.

No llevaba el uniforme del Roller.

Eso, para Ámbar, fue lo primero que notó.

Era una diferencia pequeña, pero significativa.

No era una empleada.

No era parte del engranaje cotidiano.

Era, simplemente, una mujer sentándose frente a ella.

Sylvana dejó la cartera en el suelo.

Se acomodó en la silla con un gesto tenso, como si no supiera qué hacer con el cuerpo.

No sonrió.

No extendió la mano.

No dijo nada.

Ámbar tampoco.

El silencio se instaló entre las dos con una densidad casi física.

No era hostil, pero tampoco amable.

Era un silencio antiguo, cargado de cosas que no habían sido dichas nunca.

Ámbar apoyó los antebrazos sobre la mesa.

Entrelazó los dedos.

Miró las manos de Sylvana.

Le temblaban apenas.

───No te llamé para que me expliques nada que no quieras decir ───dijo finalmente.

Su voz sonó firme.

Más de lo que ella misma esperaba.

Sylvana levantó la mirada.

───Entonces…

───empezó, insegura.

Ámbar negó despacio.

───Pero sí necesito saber ───continuó───.

No como una nena.

No como alguien que busca consuelo.

Necesito saber quién fui antes de ser Ámbar Smith.

La frase quedó suspendida.

No era una acusación.

Tampoco una súplica.

Era una afirmación.

Sylvana tragó saliva.

───No sé si estoy preparada para…

───Yo sí ───la interrumpió Ámbar───.

Aunque duela.

Sylvana sostuvo su mirada unos segundos.

Después bajó los ojos.

Como si aceptar eso fuera, en sí mismo, una rendición.

───Te tuve muy joven ───dijo───.

Mucho más de lo que vos creés.

Ámbar no reaccionó.

No se movió.

Solo escuchó.

───No tenía estabilidad ───continuó Sylvana───.

Ni emocional, ni económica, ni…

de ningún tipo.

Había miedo.

Mucho miedo.

Y voces.

Opiniones.

Personas que creían saber qué era lo mejor.

───¿Personas como vos?

───preguntó Ámbar, sin dureza.

Sylvana negó lentamente.

───Personas que decidieron que yo no era suficiente para vos.

La frase cayó como una piedra.

Ámbar sintió una presión en el pecho, pero no la dejó subir.

No todavía.

───¿Y vos lo creíste?

───preguntó.

Sylvana cerró los ojos un instante.

Cuando volvió a abrirlos, estaban húmedos.

───Sí ───respondió───.

Porque tenía terror de arruinarte la vida.

El silencio volvió a ocuparlo todo.

Ámbar respiró hondo.

No se permitió bajar la mirada.

No quería escapar del momento.

───¿Fue una decisión tuya?

───insistió─── ¿O de otros?

Sylvana dudó.

───Fue…

compartida ───dijo al final───.

Yo firmé.

Yo acepté.

Nadie me apuntó con un arma.

Pero tampoco sentí que tuviera una alternativa real.

Ámbar asintió despacio.

───Entonces no fue un abandono ───dijo───.

Fue una entrega.

Sylvana la miró con sorpresa.

Como si no esperara esa lectura.

───Sí ───admitió───.

Así lo sentí siempre.

Como si te estuviera dejando en manos de alguien que pudiera darte lo que yo no.

Ámbar apoyó la espalda contra la silla.

Cruzó los brazos.

No como defensa, sino como contención.

───Sharon me eligió todos los días ───dijo───.

Incluso cuando no sabía cómo quererme bien.

Incluso cuando se equivocaba.

Sylvana no respondió.

Escuchaba.

Con el cuerpo inclinado hacia adelante, como si cada palabra fuera una confesión ajena.

───No te lo digo para lastimarte ───continuó Ámbar───.

Te lo digo porque es la verdad de mi vida.

Ella fue mi madre.

No por sangre.

Por presencia.

Sylvana asintió, con los labios apretados.

───Nunca quise competir con eso ───dijo───.

Nunca pensé que tuviera derecho.

───No se trata de competir ───respondió Ámbar───.

Se trata de entender.

Sylvana respiró hondo.

Se tomó un momento.

Ámbar no la apuró.

───Durante años ───dijo Sylvana───, pensé que, si algún día nos cruzábamos, ibas a odiarme.

Que me ibas a reclamar todo lo que no estuve.

───¿Y ahora?

───preguntó Ámbar.

───Ahora tengo miedo de que no sientas nada ───respondió───.

Eso sería peor.

Ámbar sostuvo su mirada.

───No siento odio ───dijo───.

Pero tampoco cariño.

Lo que siento es…

una incomodidad constante.

Como una pieza que no encaja.

Sylvana asintió, como si eso confirmara algo que siempre supo.

───Hay cosas que no te estoy diciendo ───admitió───.

No porque no quiera.

Sino porque no sé si estás lista para cargarlas.

Ámbar se inclinó un poco hacia adelante.

───Decime eso, al menos ───pidió───.

¿Hay algo que cambie lo que creo saber?

Sylvana dudó.

Miró alrededor, como si el lugar pudiera escuchar.

───Sí ───dijo───.

Hay decisiones que no fueron tan simples.

Consecuencias que no se ven desde afuera.

Y personas…

que no hicieron lo correcto.

Ámbar sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

───¿Vos hiciste lo correcto?

───preguntó.

Sylvana no respondió enseguida.

───Hice lo que pude con lo que tenía ───dijo al fin───.

Y eso no siempre es suficiente.

Ámbar cerró los ojos un segundo.

Cuando los abrió, había una claridad nueva en su mirada.

No paz.

Decisión.

───No quiero que me protejas ───dijo───.

Ya no.

Pasé toda mi vida cuidando a otros.

Ahora necesito cuidarme a mí.

Sylvana asintió, lentamente.

───Entonces vamos a tener que volver a hablar ───dijo───.

No todo hoy.

Pero sí de a poco.

Con la verdad.

───Eso quiero ───respondió Ámbar───.

La verdad.

Aunque no me guste.

Sylvana estiró la mano sobre la mesa.

Se detuvo a mitad de camino.

No la tocó.

───No te voy a pedir perdón ahora ───dijo───.

No todavía.

Porque no sé si eso te ayudaría o solo me aliviaría a mí.

Ámbar la observó.

Ese gesto, mínimo, le dijo más que cualquier disculpa.

───Está bien ───respondió───.

No vine a buscar alivio.

Se quedaron en silencio unos segundos más.

Ya no era el mismo silencio del comienzo.

Este era distinto.

Más honesto.

Más incómodo.

Pero real.

Ámbar se puso de pie primero.

───Gracias por quedarte ───dijo───.

No por hablar.

Por no huir.

Sylvana también se levantó.

───Gracias por escuchar ───respondió───.

Aunque todavía no confíes.

Ámbar asintió.

No sonrió.

Tampoco se endureció.

───Nos vamos a volver a sentar ───dijo───.

Y cuando pase, quiero que estés preparada para decirme todo.

Sylvana sostuvo su mirada.

───Lo estaré ───aseguró───.

Aunque eso signifique perder lo poco que todavía tengo.

Ámbar tomó su abrigo.

Caminó hacia la salida sin mirar atrás.

No se sentía aliviada.

No se sentía completa.

Pero por primera vez, entendió que su historia no empezaba ni terminaba en una sola mujer.

El pasado no había sido cerrado.

Solo había sido abierto.

Y esta vez, Ámbar no iba a apartar la mirada.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo