Amon, el Legendario Señor Supremo - Capítulo 192
- Inicio
- Amon, el Legendario Señor Supremo
- Capítulo 192 - 192 Capítulo 192 Matando bestias demoníacas innatas – Parte 2
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
192: Capítulo 192: Matando bestias demoníacas innatas – Parte 2 192: Capítulo 192: Matando bestias demoníacas innatas – Parte 2 *¡<Liberación de Poder>!*
Varios martillos de agua se materializaron y cayeron del cielo hacia el Halcón Demoníaco, pero este se lanzó rápidamente en picado hacia el suelo, mientras esquivaba los martillos de agua.
*¡<Súper Sónico>!*
Maisa se lo esperaba.
Empezó a deslizarse por el suelo en el instante en que activó el hechizo, aumentando su velocidad al menos diez veces al condensar agua mística en sus pies.
Cuando el Halcón Demoníaco sintió el peligro, voló hacia arriba, pero acabó siendo golpeado por uno de los martillos de agua y sufrió un perjuicio que le redujo la defensa.
Maisa saltó y apoyó ambos pies en la gruesa rama de un árbol.
¡Tomando impulso, saltó!
Estando ahora a una altitud mayor que la del Halcón Demoníaco, hizo que el mazo en su mano creciera sin límites.
Al instante siguiente, ¡el mazo, que había crecido hasta tener una cabeza del tamaño de un minicoche, descendió con toda su fuerza!
¡BUM!
En el instante en que el mazo entró en contacto con el cuerpo del Halcón Demoníaco, un estruendo resonó junto con el sonido de huesos triturándose.
¡BUM!
Otro fuerte sonido resonó y se formó un pequeño cráter en el instante en que el gran cuerpo del Halcón Demoníaco se estrelló contra el suelo.
Maisa crea agua para pisar mientras usa el mismo hechizo en sus pies.
Aunque el efecto no era tan bueno como deslizarse en tierra, seguía siendo rápido y era casi como volar.
Mientras descendía, lucía una sonrisa triunfante.
Sin embargo, las palabras de Mabel la hicieron sentir incómoda.
—Entiendo que estés feliz por haber matado a una Bestia Demoníaca Innata, pero acabaste estropeando muchos de los recursos al atacar al Halcón Demoníaco de esta manera —dijo Mabel.
Era verdad.
Los delgados huesos del Halcón Demoníaco podrían haber sido incluso más valiosos que los de las bestias demoníacas de tierra.
Aunque eran delgados, tenían un mayor grado de utilidad…
Aparte de eso, muchos órganos también quedaron aplastados.
Incluso si las entrañas fuesen utilizables, el cadáver perdió mucho valor al ser aplastado de esta forma.
—Bueno… —dijo Maisa, sin saber qué decir, pues también quería presumir.
Luego añadió—: Pero aún quedan cosas útiles en el cuerpo del Halcón Demoníaco, ¿verdad?
—Bueno, el núcleo genético debe de estar intacto, ya que al menos eso no es fácil de destruir —respondió Mabel con un suspiro.
—Bueno, tendré más cuidado la próxima vez, aunque solo sé aplastar y, bueno… aplastar.
Puedo ser de apoyo, ya que soy capaz de potenciar temporalmente las estadísticas de mi equipo y también de curar —dijo Maisa.
—Eso es más que suficiente.
Cuando nos enfrentemos a más bestias Innatas, deberías quedarte atrás como apoyo y te daremos parte de los recursos.
¿Qué te parece?
—sugirió Amon.
Nadie se opuso.
Después de todo, la seguridad era lo primero.
Si Maisa era más útil como apoyo, debían dejar que lo fuera.
Aparte de eso, no les importaba compartir los recursos con ella siempre que ayudara.
Y al saber lo buenas que eran sus potenciaciones, Julia, Barbara y Ariel aceptaron sin dudarlo.
Más tarde, Mabel se enteró de lo que Maisa era capaz de hacer como apoyo, y también estuvo de acuerdo con la sugerencia de Amon.
Después de que Maisa terminó de despiezar al Halcón Demoníaco, siguieron caminando en círculo, ya que todavía no querían abandonar esta parte del Reino Secreto.
Aún quedaban algunas cosas que Mabel quería de allí, y no se opusieron a quedarse para encontrarlas.
Fue justo en ese momento cuando sintieron un cambio en la gravedad, y caminar empezó a ser un poco más difícil.
—Parece que ha pasado una hora —dijo Mabel.
Barbara movió su cuerpo, sin sentirlo como una carga excesiva por el momento.
—Todavía está en un nivel aceptable.
—Estamos de acuerdo —dijeron Maisa y Julia al unísono.
Ariel solo sonrió.
Podía manejar este tipo de cosas un poco mejor gracias a su poder genético psíquico.
Aunque le daba una pequeña ventaja, a la larga tenía un valor considerable.
Mabel era incluso mejor que ella en este aspecto.
En cuanto a Amon… Él era básicamente un Innato de Nivel 2 en este lugar, aunque todos habían sido reducidos a Innatos de Nivel 1.
En teoría, era un Innato de Nivel 1 como todos los demás; sin embargo, tenía dos factores genéticos diferentes.
El gen de Furia lo usaba más para fortalecer su cuerpo, mientras que el gen de rayo le otorgaba un gran repertorio de poder ofensivo e incluso defensivo.
—Se acerca otro Halcón Demoníaco.
¿Parece que busca venganza?
—dijo Amon con incertidumbre.
—Yo me encargo de este —dijo Julia con voz cantarina.
Era la única que no había luchado hasta el momento.
*¡<Vuelo de Nube>!*
Al instante siguiente, Julia creó una gran cantidad de agua y la convirtió en nubes.
Subiéndose a una nube, comenzó a volar.
De los tres que prácticamente habían volado hasta ahora, ella era la que mejor mostraba lo que era volar de verdad…
Sobre la nube voladora, Julia se dirigió hacia el Halcón Demoníaco y, de repente, activó otro hechizo cuando estaba a más de diez metros del suelo.
*¡<Caída de los Dioses>!*
En el instante en que se activó este hechizo, una lanza se condensó a partir del agua, giró rápidamente y se elevó hacia el cielo.
La lanza de agua podía mantenerse hasta a ocho metros de distancia de su usuaria y luego quedarse inmóvil, prácticamente congelada en el aire mientras giraba cada vez más rápido, produciendo un zumbido parecido al de un taladro.
El Halcón Demoníaco se sintió intrigado por esto, pero el odio en sus ojos rojos le hizo perder todo razonamiento, pensando solo en matar todo lo que encontrara en su camino.
—Adiós…
—sonrió Julia mientras agitaba la mano y, a su orden, la lanza giratoria que se había congelado en el aire comenzó a moverse a gran velocidad, incluso más rápido que el disparo de un rifle AR-15.
En cuestión de instantes, el cuello del Halcón Demoníaco fue perforado, destrozado por la rotación, y perdió la vida.
Al caer del cielo, el cadáver parecía una cometa que hubiera perdido el hilo que la sujetaba.
¡BUUUUM!
Un estruendo resonó por todo el lugar en el instante en que el cuerpo del Halcón Demoníaco cayó al suelo.
El cráter que se formó fue incluso más grande que el del anterior Halcón Demoníaco que Maisa había matado.
Julia controló la nube voladora y descendió junto al Halcón Demoníaco.
Amon y las chicas también se acercaron.
—Eso ha sido increíble, Julia —dijo Barbara con estrellas en los ojos.
Estaba siendo sincera al decir eso.
Después de todo, en el instante en que vio la lanza de agua suspendida en el aire, girando, simplemente esperando al objetivo para luego descender a una velocidad vertiginosa, perforando así el cuello del Halcón Demoníaco y causándole una muerte instantánea, sintió incluso ganas de gritar: «¡Tiro al cuello!».
—¿Verdad que sí?
—replicó Julia sin asomo de humildad—.
Ni yo misma creía que fuera a ser tan poderoso…
Eso era una verdad a medias: esperaba que fuera capaz de matar al Halcón Demoníaco, sin embargo, aún albergaba dudas sobre la potencia del ataque.
══════『🧬』══════
¿Tienes alguna idea para mi historia?
Coméntala y házmelo saber.
Discord: https://discord.gg/rK69edsWyt
Editado por: Azurtha
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com