Amon, el Legendario Señor Supremo - Capítulo 62
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62: Capítulo 62: Resultados 62: Capítulo 62: Resultados Nanda, que estaba al lado de Flavia, preguntó con semblante serio: —¿Flavia, el alumno Amon ha desbloqueado el factor genético?
—No lo ha hecho…
—Flavia dejó escapar un sonido nasal inconscientemente; en ese momento parecía bastante solemne.
—Esto es increíble…
—jadeó Nanda, asombrada.
El poder que Amon demostró está al mismo nivel que el de alguien que ha sido capaz de desbloquear sus genes y crear un factor genético.
Un factor genético no es más que el potencial del primer desbloqueo genético.
Tener un factor genético significa que se pueden aprender técnicas que ocupan espacio en dicho factor.
Cuanto mayor sea el porcentaje que se tenga en el factor genético, más técnicas se podrán utilizar.
Algunas técnicas más poderosas incluso ocupan el cien por cien del factor genético, lo que hace que su entrenamiento sea casi imposible para la mayoría.
La cantidad de personas que pueden llenar el 100 % de los genes y crear un factor genético perfecto es de 1 en 1 millón, o incluso más.
—¡Amon Tang!
¡Es mi favorito!
—¡Ya estoy enamorada de él!
¡¿No es increíble?!
—Estoy toda mojada~.
Muchas chicas gritaron.
La actuación de Amon fue demasiado sensacional.
—Sí, es más o menos competente, pero ¿merece tanta atención?
—el hombre que lideraba a la gente de la Universidad Fénix Dorado se rio a carcajadas.
Era guapo como un dios y reflejaba arrogancia en su mirada a pesar de la sonrisa en sus labios—.
En «mi» Universidad Fénix Dorado —enfatizó—, hasta los genios ordinarios son mejores que él.
*¡Vuum!*
Justo entonces, el hombre pasó volando.
Miró a todos con una actitud fría y orgullosa.
Le gustaba en particular la atención que estaba recibiendo.
Sí, en efecto, lo que dijo no estaba equivocado.
Claro que no mencionó que los recursos de los que disponen los alumnos de la Universidad Fénix Dorado son superiores a los que puede tener la gente corriente.
Principalmente el uso de sueros genéticos, que son más útiles que la carne de animal, algunos incluso con un 99 % de pureza.
—Payaso —dijo la profesora Flavia con frialdad.
—¿Qué?
El hombre casi se cae del cielo; lo había hecho sobre todo para impresionarla, pero el tiro le salió por la culata.
Fue entonces cuando, por alguna razón, miró a Amon con ojos fríos.
Barbara, Julia y Maisa intentaron no reírse.
A Ariel se le escapó una risa, y luego se echó a reír a carcajadas.
—¡Jajajaja!
El hombre la fulminó con la mirada, pero ella levantó la barbilla y le devolvió la mirada fulminante.
Su tía Flavia se interpuso delante de Ariel.
—¿Qué ocurre?
—preguntó con frialdad, con los ojos entornados como un frío dragón.
Ariel era su sobrina, y Flavia no permitiría que nada malo le sucediera en su presencia.
—¡Hum!
El hombre resopló y se fue.
No se atrevería a enfrentarse a Flavia porque, por muy narcisista que fuera, sabía que no podía contra ella.
—Tsk, qué hombre tan vanidoso.
Apuesto a que se cree el centro del universo.
Ariel arrugó la nariz con desdén.
—Así es —replicó Flavia, con indiferencia en su fría voz.
—Lo sabía —rió Ariel.
.
.
Unas horas más tarde, todos los estudiantes supervivientes abandonaron el reino misterioso.
Murieron 4, mientras que 9 de ellos resultaron gravemente heridos; los demás tenían heridas leves.
Solo el grupo de Amon salió ileso.
Elijah, Maicon y el resto de la Escuela Stefano regresaron con vida.
Tenían algunas heridas, pero mostraban una mirada orgullosa hasta que vieron a Amon y a las chicas…
«¿Cómo pueden estar ilesos?».
Era indignante pensar así.
Principalmente Maicon y Elijah pensaron eso al ver que Amon no tenía casi ninguna herida aparente.
Unos pocos arañazos como mucho, pero ni siquiera merecería la pena mencionarlo.
Mientras tanto, Amon estaba un poco sorprendido por lo que apareció en su retina.
– –
– –
Todo el cansancio de su cuerpo fue sustituido por un alivio instantáneo.
Amon no entendía por qué su gen de Furia estaba subiendo justo ahora, pero no importaba.
Mientras se hiciera más fuerte, era algo bueno.
Amon aprendió a ocultar sus emociones desde muy joven.
Sus abuelos le enseñaron de diferentes maneras, ya fuera con música, artes marciales, postura, entre otros métodos.
Los ojos de Amon se muestran indiferentes, como si nada hubiera pasado.
Permaneció en silencio mientras esperaba los resultados, al igual que todos los demás.
Mientras esperaban, pronto el presentador (el alcalde de la ciudad) dijo con entusiasmo: —¿¡Salieron ya los resultados!?
Un momento después, apareció un panel holográfico.
Aparecieron los nombres de los alumnos, y los 100 primeros estaban en la lista.
– –
Primero, Amon Tang: 1.129 puntos.
Segundo lugar, Ariel Abravanel: 718 puntos.
Tercer lugar, Bárbara Margarete Abravanel: 692 puntos.
Cuarto lugar, Vicky Sarfati: 601 puntos.
Quinto lugar, Carlos Veiga Sicupira: 598 puntos.
Sexto lugar, Julia Queiroz: 597 puntos.
Séptimo lugar, Maisa Queiroz: 597 puntos.
…
Nonagésimo noveno, Maicon Martins: 33 puntos.
Centésimo, Elijah Ferreira: 32 puntos.
– –
Cuando Julius vio en directo por televisión que sus dos hijas estaban entre las diez primeras, y su hijastro en primer lugar, ¡lo celebró a lo grande!
Se lanzaron fuegos artificiales fuera de la casa y dentro del dormitorio con Sonia…
.
.
Elijah y Maicon no podían entenderlo.
Los resultados eran tan ridículos que no podían creerlo, ¡la diferencia era enorme!
Julia, que vio la expresión de Elijah, se rio mucho.
Era agradable ver lo incómodo que estaba con esta situación.
Lo mismo le ocurrió a Ariel, que, al ver la expresión de Maicon, comentó con sorna: —Oh, me sorprende que hayas entrado entre los 100 primeros~.
Los ojos de Maicon estaban inyectados en sangre.
Apretó las manos en puños.
Vale, ya esperaba que Amon fuera fuerte; eso no era nada nuevo para él.
Pero incluso Ariel estaba muy por delante de él.
Antes, ella era inferior a él, lo que inflaba su ego, haciéndole pensar que era adecuado para ella, principalmente porque era más fuerte y, por lo tanto, capaz de «protegerla».
Ariel, al ver que su expresión se retorcía más y más, se rio tanto que se le sacudieron los hombros.
—Pff…
¡Jajajajaja!
Un gran tonto~.
—¡Ariel…!
Los ojos de Maicon se entrecerraron.
—¿Sí?
Todavía riendo, Ariel logró levantar una ceja mientras miraba a Maicon con aire burlón.
Para entonces, Amon también se había girado para mirar a Maicon.
En el momento en que sintió la mirada de Amon, Maicon se estremeció instintivamente de miedo.
Los ojos fríos e indiferentes de Amon le provocaron un escalofrío por la espalda.
Quizás fue por los resultados…
Pero, fuera lo que fuera, se enfadó más al darse cuenta de lo que había pasado.
Sobre todo al ver a Ariel reírse de él a carcajadas de nuevo.
—¡Silencio!
—dijo el presentador, y luego, en cuanto todos guardaron silencio, añadió—: De acuerdo, la siguiente fase es la final, que se disputará entre los 100 primeros.
Duerman bien y estén allí mañana.
El torneo empieza a las 7 de la mañana, sean puntuales o perderán por WO.
Muchos de los participantes miraban a Amon, Julia, Maisa y Ariel con incredulidad.
Algunos que habían evitado un enfrentamiento contra ellos suspiraron aliviados.
Eso significaba que habían tomado la decisión correcta, o podrían no haber superado la segunda ronda y conseguido un puesto en las finales.
Mientras que otros se mostraban escépticos, pensaban que Amon y las chicas habían falseado de alguna manera los resultados.
No creían que un grupo de desconocidos que nunca había ganado ningún torneo internacional pudiera quedar en primer lugar.
.
.
Tras salir de la entrada del reino misterioso, Nanda los esperaba en una limusina.
Ariel fue la primera en entrar.
Dio unas palmaditas en el asiento y dijo: —Amon, chicas, vengan.
Amon asintió y se acercó.
Barbara, Maisa y Julia lo siguieron.
Incluso a Flavia le costaba lidiar con la audacia de Ariel.
Suspira y luego vuelve a su expresión fría e indiferente.
—Se esforzaron mucho.
Entren y, cuando lleguemos, descansen bien.
—Sí.
Las voces de Elijah y Maicon no sonaban muy animadas, a pesar de haber llegado a las finales.
Además de Elijah y Maicon, otros tres estudiantes de la Escuela Stefano lograron clasificarse.
De hecho, sus resultados los colocaron entre los 50 primeros, un nivel mejor que el de Elijah y Maicon.
Como de costumbre, la chica del grupo de tres se sonrojó al mirar a Amon.
Esto hizo que Barbara, Maisa y Julia entrecerraran los ojos.
Ya había demasiadas chicas.
No estaban dispuestas a tener más competidoras…
El subdirector estaba sonrojado de felicidad.
Su escuela era muy prestigiosa, y muchos vinieron a felicitarlos por conseguir el primer puesto.
Además, había otros cuatro estudiantes entre los 10 primeros.
E incluso otros cinco estudiantes entre los 100 primeros.
La limusina se puso en marcha en cuanto todos entraron.
Nanda era todo sonrisas mientras decía: —Flavia, tus alumnos son excepcionales.
¡¿No son sus resultados los mejores?!
—Mmm —respondió Flavia superficialmente.
Nanda estaba acostumbrada, así que no le importó y se puso a hablar con la profesora Acerola y el subdirector.
—He preparado un banquete para todos, ya que hoy es un día para celebrar —dijo Nanda con una sonrisa.
—¡¿En serio?!
—gritaron Julia y los demás, emocionados.
—Je, je~ —rió Nanda—.
Me alegro de que les guste.
—Claro que nos gustará.
Estuvimos comiendo carne asada sin condimentar; necesitamos algo sabroso~.
Ariel sacó la lengua.
—…
Elijah y el resto no hicieron algo así y en su lugar solo comieron algunas bayas silvestres.
Nanda se rio como respuesta.
*
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– Dejen algunas piedras de poder, por favor s2
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Editado por: IsUnavailable
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com