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Amor acaramelao - Capítulo 23

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  4. Capítulo 23 - 23 Capítulo 23 La carta anónima
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23: Capítulo 23 La carta anónima 23: Capítulo 23 La carta anónima Una hora después.

—Doctor dígame que estará bien la chiquita —le dice Daniela con estrés en su voz.

—Solo se intoxico con una pastilla, y eso viene de la comida, quizá alguien por allí quiso hacer una broma que salió mal, menos que la niña consuma algún tipo de pastillas —le dice el Doctor.

—No consume pastillas, tuvo que ser Brenda haciendo bromas raras, pero oiga Doctor se va a poner bien, ¿Cuántos días de incapacidad le da?

—Pregunta Daniela.

—Tres días máximo si todo sale bien este dia solo tendrá mañana de descanso y si esta un poco mal se toma el otro dia o me avisa si ella sigue mal, esto fue lo que le aplique —añade el doctor mientras Katherine estaba descansando en la cama amplia, y ya está soñando, pero dentro de sus sueños es todo confuso y una pesadilla.

El comienzo de un sueño una pesadilla.

Las lámparas del cielo falso se mueven muy fuerte, y ella se encuentra en la mansión, mientras no entiende por que hay tantas lámparas moviéndose, luego ve a una mujer intentando salvar una bebe que lloraba mucho, y su voz sonaba afligida, —sacadla de aquí—susurra la mujer La mujer toma la mano de Katherine, mientras toda la casa se llena agua muy rápidamente, y cuando menos sintió ya tenía el agua a la mitad de su cuerpo.

y la quiere llevar con ella, mientras Katherine grita.

Se sobresalta de la cama estrepitosamente, que hasta pensaron que podría ser una convulsión, el doctor la chequea rápidamente, Katherine aun sudaba, entre balbuces les dice.

—Agua en la mansión —dice mientras se vuelve a desplomar en la cama, Alonzo se acerca para verla.

—Alonzo afuera de la habitación ahora mismo —añade Daniela molesta.

—Pero —añade Alonzo.

—Pero nada largo de la habitación —le dice Daniela con molestia.

—Doris —grita Daniela a todo pulmón afligida.

Doris corre a la habitación.

—Dígame señorita Daniela ¿Puedo ayudarle en algo?

—Pregunta Doris nerviosa.

—Todo esta bien no es convulsión solo tuvo una pesadillas llámeme si pasa algo mas esta noche —añade el doctor casi por retirarse.

—Claro le llamo si pasa algo, adiós y gracias —añade Daniela.

—¡Doris ven aquí y cierra la puerta!

—Exclama Daniela.

—Si señorita Daniela —añade Doris cerrando la puerta.

—Ya cerré la puerta, ahora dígame ¿Por qué tanto misterio?

—Pregunta Doris.

—¿De casualidad no viste rondar a Brenda en la cocina?

—le pregunta.

—Si, ella misma me dijo que le diera ese plato de comida a la señorita Katherine —le responde.

—Enserio Doris, y tu le diste en plato, ¿Y no notaste algo extraño en el plato de comida?

—Pregunta intrigado.

—No —le dice Doris.

—¿Y algo mas que le hayas contado de esta familia a la señorita Katherine?

—Pregunta Daniela intrigada.

—No le he contado nada señorita ya sabe que son cosas muy personales, aunque usted se desahogue conmigo —añade.

—Entiendo perfectamente, ya puedes retirarte —añade mientras sus lágrimas salen de sus ojos rodando sus mejillas.

—Todo estará bien tranquila no llore por favor —añade Doris.

—Ya puedes irte déjame sola —le dice mientras Doris se retira.

Treinta minutos después mientras la señorita Daniela leía un libro y cuidaba a Katherine, la señorita Doris abre la puerta discretamente, con un sobre en manos.

—Señorita Daniela le llego esta carta anónima, no tiene nombre no se quien es —le dice Doris sobresaltando a la señorita Daniela.

—Me asustaste, me sobresaltaste Doris, no puedo creer que entres así, no se por que no puedo estar sola aquí, no que tienes que ocuparte de los chamacos allá abajo —añade molesta en voz baja.

—¿Podemos salir de la habitación?, es que bueno le digo por que la señorita aun duerme, ojalá se recupere, no es fácil para ella estar con esos malestares de pansa —añade Doris en voz baja.

—Vamos ya camine Doris —añade Daniela levantándose de la silla y se van a otra habitación.

Cuando llegan a la otra habitación la señorita Doris le da el sobre a la señorita Daniela.

La señorita Daniela abre el sobre con dedos temblorosos.

Carta Anónima.

Hola querida, se que vos y yo no nos llevamos tan bien, pero he estado pensando mucho en ti en mí, y en todo lo que esto nos involucra, no se tengo la carisma de haber encontrado a una de mis hijas, no se si sea ella, pero es dulce, hermosa, tiene mis ojos, mi sonrisa, y tiene mucho carisma, sonríe mucho mas que yo, es una chica que se ve que quiere seguir sus sueños, no se detendrá, solo quiero que voz y yo no estemos peleadas, y me duele que estés lejana, por favor, solo tienes que dejar que el tiempo sane, y dejar de culparte por lo que paso, tu esposo hubiera querido que vos estuvieras tranquila, y dejar de culparte tanto, no dejo de pensar en que tuviera a mis hijas si mi madre no hubiera intervenido, y no se dónde están ahora, aunque conocí a la chica que te dije, pero no se si es ella, aparte que siento que es ella, mi hija, de mi sangre me entiendes, te mando esta carta anónima, por que es peligroso, que ya sabes quien te descubra, y eso seria peligroso, la vi te lo juro se parece a mí, solo que no puedo decirle que soy su madre verdadera, la que la abandone, por hacerle caso a nuestra madre, que en paz descanse, todo es complicado ahora, contéstame cuando puedas, mientras te mandare la ubicación a la que tienes que mandar la carta, bulevar 4 calle 12 buzón 5 este, esa es la dirección y bueno no se piensa, si quieres que me envías carta si no puedes mandarme WhatsApp a 56789857585884 y listo.

Fin de la carta, piensa bien las cosas, y no se que hacer, no se si decirle la verdad que yo soy su madre, no sé cómo ella actuaria.

—Se quedo helada ¿Todo esta bien y en orden?

—Agrega Doris.

—No nada esta bien y no se si la carta es real o es una broma, no tiene remitente, pero no se cualquiera puede hacerse llamar hermana en estos tiempos, y este número no lo conozco ¿Qué hago?

—Pregunta la señorita Daniela nerviosa.

Doris se le queda viendo pensativa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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