Amor acaramelao - Capítulo 26
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- Capítulo 26 - 26 Capítulo 26 Nadie nunca la beso como yo
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26: Capítulo 26 Nadie nunca la beso como yo.
26: Capítulo 26 Nadie nunca la beso como yo.
Lo Grandes ojos de Daniela se quedan inmóvil levantado la ceja.
—Déjame ayudarte —le dice Katherine a Alonzo.
—¿Qué está pasando aquí?, ¿Por qué están tan juntitos?
—Pregunta la señorita Daniela.
—Necesitaba mi ayuda, es que intento levantarse y se le dio mareo ya sabe necesitaba ayudarle un poco —añade Katherine.
—Ok entiendo ¿Dónde esta Marcela con el licuado?, cuanto se tarda, para que lo tome necesita vitaminas, ya veré como hare, veo que ya se siente bien señorita Katherine —le dice la señorita Daniela.
—Creo que ya vendrá —añade Katherine.
—Si espero venga pronto —añade Alonzo.
—Eso espero, iré por una taza de té —añade.
—Ok —dice Katherine.
—Me voy, y señorita Katherine deje descansar al joven Alonzo —añade Katherine cuando de pronto un gato aparece en la ventana de la habitación y Alonzo y ella se asustan, la señorita Daniela solo se queda viendo el gato.
—¿Y ese gato?
—Pregunta Katherine.
—iré por su comida, eso me pide comida asi que iré por su premio es el gato de la familia, el único remanente si es que no preña a más gatas y hacen más gatitos, el único recuerdo bueno —añade esbozando una sonrisa retirándose.
Para que la señorita Daniela Soria, es porque recuerda cosas buenas, apenas tiene Treinta y cuatro años y su vida ha sido complicada, para que Daniela sonrisa eso si es de dar un grito en el cielo.
—Viste Alonzo su actitud, creo que ese gatito es de su buena suerte, que bueno que ella este feliz al menos, aparte debería sonreír más, tiene una bonita sonrisa —añade mirándole a los ojos.
—Linda Katherine lo sé, es igual a tu sonrisa muñeca, esa sonrisa bella, apuesto que nadie te ha besado, supongo que será el primero con el que sientas pasión —añade.
—Alonzo no digas eso, no puedo hacer esto, tu quieres que nos mate la señorita Daniela, eso estuvo cerca que haces deja de verme asi —le dice.
—Milagro que aun no nos han cambiado de habitación, no creo que los demás quieran, yo no quiero dejarte aquí y irme a o otra habitación —le dice mientras le da un beso en la mejilla a Katherine.
—En eso tienes razón, pero por que besas mi mejilla nos regañaran por hacer esto —le dice Katherine sorprendida por el beso en la mejilla.
—Tampoco es que es un delito —le dice Alonzo acostándose en la cama haciéndose el enfermo.
La señorita Marcela le lleva dos licuados con postre a Alonzo, que cuando sus ojos vieron eso, se emocionó, ya que lo dulce es lo más llamativo.
—Tomen los dos pueden comer ya, oh el gatito ya vino, es que es bajo solo en la calle pasa, me lo llevare para que le den de comer —añade Marcela poniendo en la mesa la comida y caso seguido termina agarrando el gato cariñoso, para llevárselo para la sala, ya que la señorita Daniela le prepara comida especial.
—Qué bueno —añade Alonzo.
—¿En esta mansión hay algún sótano?
—Pregunta Katherine de curiosa.
—Si señorita Katherine —le dice Marcela.
—Perfecto —añade Katherine.
—¿Por qué?
—Pregunta marcela.
—¿Dónde queda puedo ir al sótano?
—Pregunta Katherine con intriga.
—Esa zona es restringida, no puedo enseñarle el sótano, no le gusta a la señorita Daniela se puede enojar —añade Marcela.
—Ok –dice Katherine.
—Me tengo que ir ya este pequeño bebé tiene que comer —añade nerviosa retirándose.
Los ojos de Alonzo no paran de verla.
—Sabes que linda algún dia creare mi empresa y te voy a enamorar mas que ahora, ya verás que todo estará bien, por cierto, hoy si almorzaras a la par mía verdad por que estoy soltero —añade Alonzo.
—Ok Alonzo no se que decir, aparte de que estas soltero, alguien quiere volver contigo ¿Qué apsara con Tania?
—Pregunta Katherine.
—Firme un contrato, pero créeme solo lo hicimos por seguridad, pero no es que ella me quiera, solo somos amigos, aparte yo recibo plata por ese contrato, no es gratis, pero me abre puertas, ojalá pudiese tener un contrato contigo nena —añade Alonzo.
—Pero Tania te gusta ¿te gusta verdad?
—Pregunta Katherine.
—Nos queremos de mentira, ese el plan de nosotros, por eso aparentamos que somos novios a nuestra conveniencia, aunque ya le había dicho que iba estar soltero, aunque el contrato nos una, no te me asustes nena, a mi la que me gusta eres tú princesa, no lo niegues yo se que te gusto, me ibas a decir algo cuando la señora esa Daniela te interrumpió, o señorita Daniela como sea que le guste que le digan, pero tu eres mi sol, no necesitas pedir permiso, no necesitas ocupar palabras conmigo, yo sé lo que piensas ternurita, por cierto solo me quede a una clase, tengo los apuntes, después mis otros compañeros me pasaran los apuntes igual que a ti cariño, podemos salir vos y yo a solas sin que nadie nos vea, querernos y gustarnos en secreto —añade esbozando una sonrisa.
—Tu eres irresistible —añade Katherine.
—Siempre lo seré —añade Alonzo agarrando el plato de postre y se lo comienza a comer igual que Katherine con sus licuados, aunque sus miradas aun se miran, es fácil descifrar el amor en el aire.
—Ves que me estás viendo nena te gusta mucho lo sé, estas enamorada de mí, no hace falta que me lo digas o me lo niegues, desde antes lo estás, no me digas que no, pero mi plan resulto todo por estar cerca de ti —añade Alonzo.
—Tu plan esta fuera de enfoque, pero al menos estas aquí, necesito una cara conocida, y tu eres esa cara conocida, asi que me hace feliz al menos tenerte aquí conmigo, eres travieso, aunque si encontramos el sótano pues, podemos estar un tiempo juntos allí, tu eres travieso, y me estas haciendo traviesa, y si para que negar que me gustas, pobre de Tania, es que la veo ilusionada aun contigo, ¿Estás seguro de que ella no gusta de ti?
—Pregunta.
—No cariño —le dice Alonzo confirmando.
—Estaré segura en el sótano contigo, aquí no es seguro, y nadie se debe enterar de nada, incluso nuestros compañeros nadie, si quiero pasar tiempo contigo sera en el sótano —añade Katherine.
—Me gusta tu idea Katherine, si es mas seguro en el sótano, que emoción, tu eres mi todo, y se me vuelvo un ceo romántico para ti nena —le dice Alonzo pensativo.
—Yo seré la virgen del ceo jajajajajajajajajaja, eres chistoso, y me da cosa, no me veas asi, aquí no te puedo besar a gusto, se supone que vinimos a estudiar, no andar de novios, y mucho menos besarnos, imagínate se da cuenta mis padres me matan, suficiente tengo con que me llamaran hoy y que miedo, decirles que la carrera que tome no fue la que ellos me dijeron, este año le ayudaría a mis padres no pensé que rápido cambiarían los planes, es un remolino, estresante, no es justo, la vida no es justa conmigo, y no me pide permiso, mi perrito se quedo con mis padres, imagínate, ponte a pensar no lo tengo conmigo, espero que al menos ese gatito cariño me sea útil para la compañía, lo extraño, cabe destacar que antes tenía otro perrito pero se murió de cáncer, no sabes cómo me sigue doliendo, aun tengo pesar en el alma, porque no pude hacer nada por salvarle, el cáncer avanzo de prisa y murió en mis brazos.
—le dice Katherine.
—Lamento lo de tu antiguo perro, pero tranquila, si tu le diste amor, se fue con el amor, comida y de todo, yo nunca he tenido la oportunidad de tener animales, no se qué es eso, perdón si no se como consolarte, nunca me ha pasado, oye tranquila no te desesperes, con tus padres, calma no es el fin del mundo —añade Alonzo.
La voz de Doris intervine.
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