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Amor acaramelao - Capítulo 30

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  4. Capítulo 30 - 30 Capítulo 30 No te mortifiques por el pasado debes de ser libre
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30: Capítulo 30 No te mortifiques por el pasado debes de ser libre 30: Capítulo 30 No te mortifiques por el pasado debes de ser libre Lo lee detenidamente y se asusta lo que sus ojos ven y leen.

—¿Le escribió al numero donde le mandaron el otro sobre con la carta anónima señorita Daniela?

—Pregunta la empelada Marcela.

—No y quiero que salgan de mi habitación ahora mismo —añade molesta.

El celular de la señorita Daniela, se escucha el sonido de un mensaje, ella agarra su celular y mira el mensaje.

De: Anónimo.

Para: Daniela.

Hola no se me olvida todo lo que ha pasado, puedo ser generoso, con cierta información si yo quiero, si tu me pagas los diez mil dólares que me debes, si no lo haces serán cuarenta mil dólares, todo por callarme la boca, asi que dame el dinero, o hablare con la policía.

Los ojos de la señorita Daniela se llenan de lágrimas.

—Doris ven aquí —le grita la señorita Daniela.

La voz de la señorita Daniela interviene —en que puedo ayudarle, no grite porque estoy cerca de usted sé que todo esto le estresa, pero no es para que grite, si quiero mejor le hago un te — añade suspirando.

—Este tema me perturba mucho guarda esas evidencia en la caja por favor —Suplica.

—Esta bien pero tranquila —añade.

—No me calmo nada Doris esto es muy serio no sabes en los problemas que podría meterme, y no escribí al numero estoy muy nerviosa para hacer eso —añade.

—Pero si no fue su culpa señorita Daniela no se mortifique por el pasado —añade.

—¿Alguien más vino a la casa este dia?

—Pregunta Daniela nerviosa.

—Si el detective, se reabrió el caso de lo que paso en la mansión, y que la señorita Katherine le había parecido cara conocida según fuetes —añade Doris.

—¿Ojalá que ese detective no vuelva más a la casa, jamás y que mas dijo el detective?

—Pregunta cona angustia.

—Le dije que usted estaba dormida señorita Daniela, y aparte que solo quería hablar con usted sobre el dia que decidió vivir en esta casa —añade Marcela.

—Espero no vuelva mas ese hombre no quiero saber nada de ellos, y que tiene que ver Katherine en todo esto, que me da pesar por ella, que espanto, como es posible que cosas asi pasen, no es justo, y ¡tengan cuidado a quien le abren la puerta!, y ojo si se dan cuenta que es la policía o gente que no conozco no le abren la puerta o si no me veré obligada o darles una gran regañada, que bueno que dijeron algo efectivo la próxima no estoy viviendo aquí, es lo que dirán —añade.

—ok —añaden Doris y Marcela.

—Espero que hayan entendido ahora retírense —agrega un poco molesta.

La voz de Lili interviene, con un apuesto hombre que llega donde esta Daniela.

—Señorita Daniela tiene visita —añade Lili nerviosa.

—¡Oh cuanto tiempo sin verte Francisco !, ¡Que te trae por aquí!, que sorpresa —añade Daniela.

—Lo se Daniela, no, nos vemos desde el incidente, veo que tienes un montón de jóvenes en tu mansión ¿A que se debe eso?

—Pregunta curioso.

—Francisco pasa que hice un pequeño contrato económico, si metía más jóvenes tendría descuento para que Brenda y su novio pudieron estudiar música, para eso debo reunir, en fin, aquí están, y todo esta saliendo mas o menos, ya que Brenda es muy enojada —dice la señorita Daniela.

—Entiendo, no hay problema, pero ¿Cómo estás?

—Pregunta Francisco.

—Bien ¿y tú?

—Pregunta Francisco.

Bien, oye deberías olvidar el pasado, sé que es difícil, pero es mejor para tu salud, se que nunca lograste hacer nada, pero tampoco podías hacer mucho, deja de culparte por cosas que no se pueden resolver, a la larga te enfermas, aunque tengo un aligera sospecha de que la chica que conocí hoy, en la mansión se llama Katherine, es una chica muy talentosa y hermosa, se parece mucho a la sonrisa de Milena tu hermana Daniela, dime que te comunica con ella ¿verdad?

—Le pregunta intrigado.

—Hablas de Katherine, me lo han comunicado muchas veces, hay me estoy haciendo pelota, no se si ella puede ser la hija de mi hermana, no lo sé, ha yo tengo que observar sus movimientos, ya que se cuales son los movimientos de mi hermana, y no estoy teniendo comunicación con ella, —añade Daniela.

—Me parece extraño, aunque la boca y sonrisa la heredo de su madre, si es que Katherine llegaría hacer su hija, no entiendo porque no tienen comunicación, deberían unirse hoy mas que nunca —añade Francisco.

—Eso sería unir el pasado, y no quiero eso, y no creo que Katherine sea la hija de mi hermana, no creo, pero la observare con detalles, le are preguntas, cambiando de tema, hay sabes que viniste justo quédate, para la cena —añade Daniela.

—Me gustas lo sabias ¿Verdad?

—Le pregunta Francisco.

—No tenia idea francisco no pensé que te gustara, no se porque estoy hablando de esto contigo, me parece raro que después de tanto tiempo me digas esto y no antes, pero bueno ni modo, asi son las cosas, estoy muy cansada, me pregunto tantas cosas aun sigo soltera, pero eso no quiere decir que no pueda salir con un viejo amigo, tú sabes que estaré bien, solo si estoy a tu lado, no se que hacer, es bien complicado, ya no puedo esconderme más, siento que todo esto fue mi culpa, no debí salir esa noche, debí quedarme en la mansión con las bebes, me lamento cada cosa que paso por mi culpa, luego mi madre que en paz descanse, todo lo que me hizo sufrir, no es fácil, siento que me amargo por todo, nadie logra ver mi sufrimiento Francisco, quizá solo tu lo notes, extraño a mi hermana, si pero no puedo volver a estar con ella, tengo miedo, que me reproche, yo no soy mala Francisco, puedo parecer seria pero nunca en la vida seré mala, estoy triste por todo lo que pasa ahora, no es fácil para mí, el dia que decidí irme no fue fácil para mí, y el pasado sigue allí, perturbándome, viendo la foto de esas bebés una y otra vez, esto me da mareos solo de pensar, tener que enfrentarme al mundo no quiero esto —añade Daniela cabizbaja.

—Tranquila linda, eres una mujer fuerte, valiente y todo, no te culpes por lo que paso por favor —añade dándole un abrazo.

La voz de Katheirne hace su intervención.

—Perdón la interrupción ¿Alguien me puede decir quien es esta hermosa mujer joven?, no me digan que era su hija señorita Daniela.

La señorita Daniela abre los ojos poniéndose nerviosa, apenas puede abrir la boca para hablar, Francisco observa a Katherine detenidamente.

—No, y no Teques cosas que no son tuyas, cuantas veces te he dicho eso, deja de tocar eso, por favor, dame el cuadro, eso no te incumbe, esa mujer no te incumbe en nada —añade molesta frunciendo el ceño.

—Cálmate Daniela por favor, tranquila suspira, y no debes enojarte por la curiosidad de una pequeña curiosa, que solo quiere saber quién es ella —añade pasivo.

—lárgate ahora mismo, Katherine —agrega con voz molesta.

Katherine le entrega la foto y la señorita Daniela se lo arrebata de las manos y Katherine se va intrigada.

La llega de la misteriosa hermana y su hijo misterioso La llega de la misteriosa hermana y su hijo La señorita Daniela mira a Francisco y le dice: —Sabes que quiero que guardes bien esta foto, aunque no se si estará bien conmigo o contigo —añade con voz calmada.

—Tranquila solo guárdala en una gaveta con llave, pero tranquila, solo se feliz que estas cosas no te mortifiquen, tranquila —dice Francisco.

La voz de Brenda entra en acción.

—¿Cuándo me iré de la mansión?

—Pregunta.

—No te vas te quedas acá, y no me estreses más, sabes que mejor pórtate bien y veremos después que podemos hacer para arreglar el problema, porque en la Universidad aun no me responden —añade Daniela mientras Brenda se retira.

—Tomemos un te con postre te parece francisco ¿Quieres tomar un te con postre?

—Pregunta Daniela entres suspiros.

—Claro que si vamos —añade.

Mientras Francisco, y Daniela se van a al terraza a tomar el te con postre, esta Brenda de mal humor viendo a Katherine ya que todavía estaban en practicas vocales, y terminando ajustes de la canción.

Arturo la mira, ella lo mira triste como siempre.

Arturo se acerca a ella.

—Hola —añade Arturo.

—Hola, se que hice las cosas mal, pero bueno solo estaba celosa, estoy mal lo sé, perdóname, pero entiende que yo aun te amo, y te extraño, y quiero estar contigo, y perdón, sé que hice cosas feas, me arrepiento de eso —añade Brenda.

—Espero que pongas dinero de tus ahorros para comprarle violín nuevo a Katherine, lo que hiciste no tiene perdón, no puedo creer que hagas una cosa tan cínica, eso es lo que mas me molestas de vos, que te crees en todo, y al final lastimas a las personas, eso no debe pasar, no entiendo porque eres celosa —le dice Arturo.

—Y tu eres mujeriego, que se enamora de la primera que ve, en fin, lo siento, pero aun asi quisiera que me besaras —añade Brenda.

—Eso lleva tiempo, ahora estoy soltero, disfruto de la soltería por este momento —añade Arturo.

—Como sea, tú me estresas mucho, con eso de tu soltería, que feo —añade Brenda —Hasta que no cambies tu carácter, yo me quedare quieto sin hacer nada por ayudarte —le dice serio.

—Como sea, pero al menos quiero escuchar de tu boca que me digas te perdono Brenda —añade Brenda.

—Te perdono Brenda, pero cambia tu actitud, o me perderás para siempre —añade Arturo serio.

—Claro que si —añade Brenda.

—Bueno voy a pedir que me hagan un licuado —añade Arturo retirándose.

—Claro y después tener que lavarlo yo, es que todos ensucian más platos y eso me flipa —murmura Brenda.

El sol se oculta y cae la noche son las siete en punto y ya la cena esta lista en la mesa para que todos comen, todos andan con adrenalina, y están feliz con lo de mañana, era de esperarse, el timbre de la puerta suena, la señorita Daniela se levanta de la silla y abre la puerta.

—Sorpresa quiero cenar ok, no digas que no, necesita un hombre en la casa, es decir alguien que te ayude con los chamacos, tu sabes que se de música, puedo ayudarle a ellos tambien aparte de sus tutores —dice el joven con voz sensual claro esa voz llega hasta oídos de Katherine.

—Hola ¿Qué quieres?, no debes estar en este lugar es muy peligroso, vienes solo dime, no me digas que dormirás aquí —añade la señorita Daniela mientras que Katherine y su curiosidad la llevan a la puerta principal justo donde está el joven.

Katherine se guía por esa voz misteriosa y se pone atrás de la señorita Daniela escondiéndose, nadie la ha visto, hasta que pasa lo inédito.

—No me digas eso, no vengo solo por, aparte no puedo creer que me estés negando, me ves como un extraño, tengo siglos de no verte, y tienes la misma cara, aparte traje mis cosas, se cómo funciona esto, ayudare en todo para que no te estreses, espero que ya no te de migraña, se las reglas, bien aparte que traje mis cosas, pasaremos bien ¿Quién es ella?

—Pregunta detenidamente el joven.

—¡Quien ya estas viendo fantasmas si solo estamos voz y yo!

—añade Daniela frunciendo el ceño.

—No la chica de atrás tuyo ¿Quién es la meque que se enconde detrás de ti?

—Pregunta mirándola y haciendo una sonrisa sarcástica con esos ojos color miel que penetran hasta el alma.

La señorita Daniela voltea a ver frunce el ceño al ver a Katherine.

—Señorita Katherine no loe enseñaron sus padres a no meterse en pláticas ajena y andar de metida en asuntos que no le incumben míreme bien, y no lo volveré a repetir no entiendo por qué es tan metida ¿Qué viene hacer acá dígame?

—Pregunta Daniela con molestia.

—me deje guiar por la voz de él, la conozco esa voz, no se de dónde, pero me parece conocida esa voz —dice Katheirne señalando al joven presente.

—¡Ah usted y sus cosas que espanto!

—Exclama Daniela.

—No me conoces y ya te guías por mi voz, que raro, ¿cómo asi que reconoce mi voz?

—añade con confusión el joven pensativo.

—No lo sé, solo que tu voz me parece familiar, y tu cara no se de donde lo siento, no he estado bien de salud últimamente —añade Katherine.

—Se enfermo otra vez y ahora que tiene porque esta enferma, le duele algo, otra vez el estómago, que no se supone que ya estaba mejor de eso ¿Está enferma de nuevo?

—Pregunta la señorita Daniela.

—Nooooo, es solo que he tenido suelos perturbadores, y tu apareces en ellos —añade Katherine.

—¿Qué soñaste conmigo?, si no me concias antes de venir a esta mansión —añade el joven.

—Que recordara el código secreto y que, si no lo recordaba alguna vez que intentarías lo posible por buscarme, tu me prometiste que me buscarías, código secreto era chocolate, estrella, cadena, tu estabas intentando salvarme de una tipa que quería llevarme, tu eres el del sueño, y ahora te veo en vida real, me es extraño, no me hagas caso, solo tu voz me parece conocida de algún lugar, tu sonrisa igual, y creo que te llamas Luis —añade Katherine.

La cara de Daniela con la del joven se quedan boqui abierta.

La señorita Daniela se pone muy nerviosa, y el joven esta confundido.

La voz de una mujer femenina interviene.

—Hola hermana se puede saber porque no respondes los mensajes, nunca respondiste viene a ver que pasa —le dice la voz femenina que Katherine reconoce al instante, todo para ella es confuso ahora, es adulce voz y misma voz ya la conoce.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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