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Amor Dulce De Un Millonario - Capítulo 11

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  4. Capítulo 11 - 11 Capítulo 11 Usted y yo no tenemos nada de que platicar
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11: Capítulo 11 Usted y yo no tenemos nada de que platicar.

11: Capítulo 11 Usted y yo no tenemos nada de que platicar.

—Azami el jefe está aquí, soy yo o vino por ti— esas palabras fueron convincentes a los oídos de Azami.

Los ojos de Azami se abrieron con exageración y tapo su rostro con la pañoleta para que no se diera cuenta, le sorprendió un poco que el estuviese allí, a menos que le esté siguiendo.

—Dime ¿tú ya lo conoces al jefe Jio?

—Pregunto susurrándole.

—Si —añadió en voz baja.

En ese momento Jio se acercó a la mesa, el cuerpo de Azami se estremeció por dentro.

Azami se levantó de la silla para huir y el que no la viera, se cubrió su rostro dejando solo sus ojos a la vista.

Azami agacho su mirada y no se percató de nada más, y se retiró mientras que Hiroto se dio cuenta que ella se salió de la puerta, su amigo la siguió.

Azami se fue a la tercera planta del restaurante tomo el ascensor que la llevo directo a la tercera planta, Hiroto no se fue en ascensor solo subió las gradas que igual da a la tercera planta.

Azami llego a la tercera planta donde hay un agradable viento y una piscina muy grande.

Hiroto se acercó a Azami.

—¿Por qué estás en este lugar solitario viendo la piscina?

—Pregunto.

—No puedo olvidar a mi mejor amiga, Hiroto quiero que al salir de aquí me lleves al cementerio quiero llevarle flores, la extraño tanto.

—Señorita Azami, fue una tragedia horrible lo que paso con tu amiga, ¿Y por eso estas tan mal?

—Pregunta con sorpresa.

—Solo necesitaba un poco aire todo está bien Hiroto gracias por preguntar.

—Azami ¿qué te paso en la rodilla?

—Le pregunta.

—Me caí, pero estoy bien, nada de importancia, me duele la cabeza, tendrás algo para mi cabeza, ya que usted siempre acostumbra a llevar medicamentos indispensables, supongo que tiene acetaminofén o dolofil.

—Si tengo aun no entiendo que haces tomando aire fresco, estas un enojada conmigo.

—Es que Hiroto entiende que ya no es como antes, y ve con ella no tienes que dejarla por mí, ve tu futuro está en esa chica que conociste, yo me he cerrado al amor y dudo mucho que alguna vez reluzca y vuelva a sentir algo, créeme no soy un prospecto al que debes utilizar no soy una sobra, mi amiga tenía razón respecto a los hombres, ellos tienen que llegar a ti no tu a ellos.

—¿Aun te duele la cabeza?

—Pregunta el evadiendo el tema.

—Si y mucho Hiroto, pero no te preocupes.

—Azami Iré por agua y pastilla, acompáñame la gente comenzara a especular.

—Ok —dice mientras su vista se dirige a una fuente de chocolate su delirio es el chocolate, ahora sabe que están allí por si ella quiere comer.

La voz de Hiroto hace su intervención.

—Por cierto, la boda de tu prima sera aquí en este tercer piso del restaurante es fresco.

—¡Enserio parece que soy la última en enterarme!, tomare el ascensor este dolor de cabeza me está lastimando mi cerebro —Exclama.

—No necesito que estes aquí de metido, solo necesitaba un momento a solas Hiroto, no nos pueden ver juntos ya ves que mis padres especulan, sabes que, si buscas algo de mí, ya no lo encontraras, solo te aconsejo que busques aquella chica que me dijiste que era el amor de tu vida, no la alejes por mí, porque yo no tengo nada que ver con eso.

La voz de una mujer en ese momento intervino una chica común, pero muy bien vestida, rubia y esbelta.

Azami se dio la vuelta al escuchar la voz chillona y fresa de esa chica.

—Tiene mucha razón tu amiga Hiroto, cariño vuelve conmigo, no sé porque te alejas de mí, ya lo hemos hablado, yo te amo aun, y te respeto, pero no puedes tener a dos chicas a tu lado, y bien sabes que jamás te engañé, fue una trampa para separarnos, fui invitada por tu madre a esta boda, yo le dije que quería pasar tiempo contigo, me dijo que estarías aquí, de algo me sirvió equivocarme de piso.

—Que emoción platiquen y arreglen sus problemas, Hiroto dime que tienes la pastilla una acetaminofén, dolofil o lo que sea para mi cerebro que me va a estallar, me duele mucho, necesito que me des una de esas, sé que tienes, revida tu bolsillo del pantalón quizás tengas, usted siempre anda con esos equipados de emergencia me refiero con esos medicamentos.

—Azami si tengo toma no recordaba que había guardo una en mi pantalón, debes tomarla con agua para que haga su efecto, ¿Quieres que te traiga agua?

—Pregunta.

—No, arregla tus problemas con ella, adiós.

—Tesoro ven aquí Hiroto no me ignores, sabes que fue una trampa y a mí me gustas tú cariño.

Azami se subió al ascensor escuchando esas últimas palabras, cuando llego al primer piso que es donde está la fiesta de su prima, escucho que la música estaba muy alta, y ella no está acostumbrada a ese ruido es muy sensible de su odio y eso comenzó a perturbarla y a eso le suma el dolor de cabeza.

Azami respiro en sus adentros y camino a la puerta y comenzó a ver borroso, su fuerza para abrir la puerta se desvaneció, su corazón se comenzó a agitar y su respiración se acorto.

Volvió a tomar una bocanada de aire y se dirigió al baño a como dio lugar sobre esforzándose llego al baño y se lavó la cara, y se quitó su pañoleta.

Azami andaba medio ida cuando una mujer se percató que Azami se sentía mal, por lo que la sujeto antes de que ella se cayera al piso.

—¿Señorita dígame que siente?

—Pregunto la mujer afligida.

—No sé, siento que mi respiración se va —dijo Azami con voz entre cortada.

—Tranquila, tome agua —dijo la mujer.

—Mi pastilla debo tomarla para mi cabeza.

—Puede que se sienta aturdida por la música, si debe tomar su pastilla le ayudare —añadió la mujer.

—Tiene razón es por la música alta no estoy acostumbrada al ruido fuerte.

—Tranquila solo respire y tome agua y se le pasara, solo esta algo aturdida eso pasara —añadió.

Dos minutos después Azami se sentía mejor y agradeció aquella mujer de elegante vestimenta por haberla ayudado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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