Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Amor en la primera nevada - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Amor en la primera nevada
  4. Capítulo 23 - 23 CAPÍTULO XXIII Una verdad sin revelación
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: CAPÍTULO XXIII: Una verdad sin revelación 23: CAPÍTULO XXIII: Una verdad sin revelación LUNA VOGEL El trato con Daniel se instaló en mi vida acompañada de una tarta y con una tranquilidad en sus ojos qué me dejaba soñar un poco.

Nos encontrábamos 3 veces por semana en la biblioteca para revisar como me vendía a Blackwood Capital.

Daniel siempre vestía elegante y tenía un aire de celebridad.

Nuestro trato estaba lejos de algo romántico.

Eso quedó definido desde la primera vez que nos encontramos en la biblioteca.

Saliendo de la biblioteca, nos encontramos a Ethan qué nuevamente frecuentaba el lugar.

Me despedí de Daniel quién se subió a su auto elegante.

— Ahora bateas las grandes ligas — Ethan lo dijo con un tono sarcástico.

Ethan ya no era nada para mí.

Y el solo verlo me daba náuseas.

Seguí caminando.

— Eres una pobre prostituta.

Me regresé a darle una cachetada.

— No me trates como si tú y yo fuésemos algo.

Eres un error que juro no volveré a repetir.

Daniel se bajó del auto.

— ¿Este chico te está molestando, Luna?

— Ya te ibas, Ethan.

Le dio una mirada feroz, Ethan se fue a su auto y se marchó.

— Si te sigue molestando solo dime.

Y no pierdas el tiempo en chicos tan ruin cómo él.

— Gracias.

Ya me voy.

No te preocupes por mí.

ADRIÁN VON KELLER Después de regresar a París, mí mente maquinó todo tipo de cosa.

Quería proteger a Luna, sin ponerla en riesgo.

Ya era suficiente lo que ella había sufrido.

Recordé que mi primo, hacia su maestra en Londres.

Él siempre fue un hombre leal, sincero y con una opinión muy especial sobre la familia Von Keller, aunque él pertenecía a la familia siempre tenía esa libertad de escoger su futuro.

En ese aspecto lo envidio.

Lo llamé.

— Hola primo, necesito que nos veamos personalmente.

¿Puedes este fin de semana?

— Milagro llamas, estimado Adrián.

Este fin de semana lo tengo ocupado, pero mañana si puedo.

¿París o Zúrich?

— Ya estoy en París.

Me llamas cuando estés en el aeropuerto.

Te iré a recoger, solo que ando con un par de guardaespaldas.

— Eso es lo de menos — Colgué la llamada.

Al día siguiente, fui al aeropuerto a recoger a mi primo.

Llegamos a donde me hospedaba.

Alicia había salido de compras.

Le conté todo a él.

Mientras él escuchaba no dejaba de hacer gestos.

— No puedo creer que estés enamorado desde la secundaria— Se puso a reír.

— No te burles.

— No es burla, no puedo imaginar las caras de mis tíos.

Ellos que son tan controladores.

— Quiero que la ayudes en todo, sin mostrarte tan obvio que te estoy enviando.

Por ninguna razón, digas tu apellido.

— Está bien.

Voy a ayudarte, pero ve pensando como me devolverás el favor.

— Cuando sea el CEO que tanto quiere mi papá, te devolveré el favor.

Mientras tanto, ayúdame.

— Trato hecho Adrián Von Keller.

— Trato hecho Dani.

Daniel no se quedó mucho tiempo y fue a dar un paseo por París antes de viajar a Londres.

Solo así puedo proteger a Luna.

Juro que cuando sea el CEO, y tenga toda mi libertad, te buscaré Luna Vogel.

Mientras tanto, solo te pido que no te enamores de nadie más.

Alicia regresaba.

Cuando la vi pasar por la puerta, me levanté y me fui a mi habitación.

— Espera Adrián.

¿Es verdad que vino Daniel?

—Hasta eso te informan.

No puedo verme con mi primo y que tú no lo sepas.

Ya ves porque te detesto.

— No seas duro conmigo.

Porque al final tu yo seremos esposos.

— Sigue soñando.

A veces los sueños se vuelven pesadilla y créeme, que tu sueño puede volverse una pesadilla.

Porque si me caso contigo, no creas que será para que camines sobre pétalos de rosas.

— Le diré a tu madre que estás revelando.

— Dile lo que tú quieras.

Saber que Daniel iba a cuidar a Luna me daba un poco de esperanza, porque sabía que al fin tenía un cómplice.

Aquella nevada intensa, se desvaneció con el calor del verano.

Y lo que un día fue frío y desolado, hoy en cálido y esperanzador.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo