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Amor Juvenil (R-18) - Capítulo 13

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13: Capítulo 13 13: Capítulo 13 “¿Elena?” Elena rio y bajó las manos hasta llegar a la cerveza en el mostrador.

La profesora tomó un largo trago, y Sele no podía decir absolutamente nada, babeaba por aquella ropa maravillosa que la misma usaba.

La mujer mayor se apoyó en el mostrador, mirando hacia los lados y luego mirando a Sele intensamente.

Elena adoraba cuando esos ojos negros caían sobre ella, con deseo.

Su ego se inflaba, sintiendo su cuerpo todo calentarse.

“¿Qué haces aquí?” “¿Tú que piensa?” respondió con otra pregunta la profesora soltando una risita.

Sele tragó seco y tomó un trago de su cerveza.

“Pensé que me habías dicho… hasta nuestra clase, Sele…

¿No me vas a decir que ya me extrañabas?” Cuando Sele retomaba su confianza, era la hora en que Elena se ponía nerviosa.

Mordió el labio inferior, sintiendo enseguida las manos de Sele en su cintura trazando los bordes del límite que establecieron con su relación.

“Tal vez he sentido tu falta.” Elena casi soltó un gemido cuando las manos de Sele apretaron su cintura.

“He venido para…

para que…” “¿Buscarme?” Sele levantó una ceja, haciendo cuestión de pegar sus cuerpos.

Elena se estremeció un poco y sintió la tentación de besarla.

“Hm…

Sí, Sele.

He venido a buscarte.

Por favor, vamos a salir de aquí…” Cerró los ojos, dando un largo suspiro.

“por favor” Lindos e intensos ojos negros miraron la cara determinada de la profesora.

Cuando sus ojos se encuentran, Elena nunca se sentía tan expuesta como en los momentos en que Sele fijaba su mirada a la suya.

Su iris negro desbordaba lujuria, como cuando un animal finalmente encuentra su presa.

Elena sintió sus piernas temblando, y sin más otra palabra, agarró su mano con firmeza y la guio hasta la salida de aquel lugar.

Sele no protestó, dejó ser llevada, sin al menos decir una sola palabra.

Sin al menos despedirse de sus amigos.

La rubia era así, tenía un poder irracional sobre ella cuando quería.

Salieron del lugar a toda prisa, caminando en pasos rápidos hasta el coche negro de Elena, que estaba del otro lado de la calle.

Era como si no se vieran en días, pero en realidad no tenía ni 24 horas desde la última vez.

A cada paso dado, el corazón de Elena palpitaba de nervios, ella estaba a punto de experimentar el infierno nuevamente de tener cerca a quien despertar sensaciones que no experimentaba con Alexander desde sus inicios de relación, y lo que más la asustaba era que todas las veces eso de alguna forma era bueno.

Muy bueno.

Magníficamente delicioso.

Intentó no pensar en cómo se sentiría culpable después de eso, y así fue como la profesora destrancó su coche y entró rápidamente en él.

El camino fue en silencio, Elena explotó en pensamientos y Sele finalmente caía en sí, preguntándose ¿Qué diablos estaba pasando?

“Espera Elena, ¿Qué pasó?” Sele se preguntó confusa.

Por un momento, Elena enmudecía.

Ella soltó un suspiro bajo y parecía más nerviosa que antes.

“¿Cómo?

Nada…

nada sucedió, ¿por qué crees que algo sucedió?” Elena respondió un poco sin aliento.

“Primero, estás nerviosa y hablando rápido.” Sele hizo una pausa, antes de afirmar con cuidado lo que Elena tanto temía, pero sabía que era la verdad.

“Y bueno, tú nunca me buscarías si tu marido está en casa.” La culpa le golpeó, pero ahora ya era demasiado tarde.

Se suspendió pesadamente y Sele podía percibir lo tensa que estaba.

“Tienes razón…

disculpa, yo solo…

te necesito esta noche, Sele.” “No estoy negando, ni rechazándote” Sele le ofreció una sonrisa reconfortante, eso ayudó a Elena a sentirse más aliviada.

“Sólo quiero saber lo que está pasando.” “Nos peleamos…” susurró, Suspirando de nuevo.

“¿De nuevo?” “Sí…

no quiero hablar de eso.” Elena no desvió su mirada de la carretera un segundo ni siquiera.

Al percibir eso, Sele reposó su mano sobre su muslo.

“Cierto.

No tiene problema, yo tampoco quiero hablar de la broma de tu marido.” Sus manos acariciaron levemente el muslo derecho de la rubia.

“Pero dime, ¿a dónde vamos?” “Hm…

No muy lejos, ahorita vez.” Elena agarró un pequeño gemido, cuando las manos de Sele le apretaron el muslo, su cuerpo se estremeció con aquella caricia, pero ella consiguió contenerse.

El resto del camino fue en silencio, Elena dirigió por un largo tiempo, esta vez ella parecía menos nerviosa y no conducía con tanta prisa.

Prácticamente salieron de la ciudad, no era tan tarde, pero no era temprano, entonces no se veía tanto movimiento por aquella parte de la ciudad.

En la radio tocaba una canción cualquiera que Elena no preguntaba cuál era.

Sele controlaba la música distraída, mientras que la profesora sólo la observaba.

Su voz era ronca, incluso sonando bajito como en aquel momento.

Linda.

La rubia se sentía relajada, percibiendo que nunca de hecho había ido a asistir a una de sus presentaciones en el pub.

Elena nunca había parado para pensar en eso, en cómo nunca había tenido un tiempo con Sele que no terminara con la rubia contando tema tras tema de su vida.

Ya iba a hacer casi un mes que empezaron a involucrarse y eran pocas las cosas que ella sabía de su vida.

La mayor se reprendió, percibiendo cuánto usaba la chica sólo para satisfacerse, aquello era tan egoísta.

Pero lo que podría hacer, Sele nunca mostró insatisfacción con eso, muy al contrario, era siempre maravilloso cuando estaban juntas.

Era delicioso, caliente y casi carnal si se leía entre líneas.

La profesora no podía, de ninguna manera, entender por qué era tan difícil resistirse a ella.

El movimiento de coches en la carretera era casi nulo, Sele no tenía idea de dónde iba la latina, tal vez un lugar completamente lejos y desierto, lo suficientemente lejos de donde vivían, para que Sele finalmente pudiera conquistar a su profesora y comérsela de nuevo para hacerla venirse en numerosos orgasmos, dentro del auto mismo.

Pero cuando vio, aunque de lejos, la placa neón parpadeante, no pudo dejar de ver a Elena y capturar el momento en que ella le sonrió maliciosamente, y sólo aquella sonrisa fue capaz de hacer su cuerpo calentar inmediatamente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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