As de la División Dragón - Capítulo 453
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Capítulo 453: Investigador empobrecido
El profesor Koman era un investigador bioquímico, y la Nación M era una tierra que no temía que sus habitantes tuvieran alguna idea, pero sí que no tuvieran ideas o imaginación.
Como académico imaginativo que era, se encontraba en el mejor lugar del mundo para que alguien pagara por su idea y lo financiara mientras la convertía en realidad.
Pero la investigación bioexperimental de Koman ya había disuadido a tres grandes inversores de continuar con su financiación, y su laboratorio tuvo que ser disuelto porque ya no tenía dinero.
A lo largo de los años, probablemente ya había quemado varios cientos de millones, pero su investigación aún no podía mostrar ningún rendimiento para sus inversores. Ni siquiera un poco.
Desde la aparición de la tecnología de imágenes de RV, hubo un período en el que muchos inversores se interesaron en la investigación del profesor Koman y todos esperaban que pudiera lograr un gran avance en su investigación de implantar proyectores holográficos en cuerpos humanos. Pero quién lo iba a decir, solo les trajo la bancarrota a esos inversores.
Al final, aquellos que esperaban ser parte de este enorme avance no tuvieron más remedio que retirarse.
Y a medida que se corrió la voz, la conferencia del profesor Koman solo tuvo un asistente después de haber vendido entradas durante tanto tiempo.
Cuando vio que solo había una persona sentada en las filas del público, se ajustó las gafas y no supo qué decir.
—¿No va a dar su presentación solo porque soy el único público que tiene? —preguntó Xu Cheng.
—Por supuesto que sí —dijo Koman—. Es que no esperaba que viniera nadie. La última vez que di una, no hubo público en absoluto. Pero ahora, he logrado un gran avance y quise dar otra. Por fin, esta vez sí que tengo público. Entonces, ¿empiezo?
Xu Cheng asintió.
Koman miró a Xu Cheng y le dijo: —Veo que es usted asiático, ¿podrá entenderme si uso alguna terminología bioquímica específica? Es decir, ¿entiende de investigación biológica? Solo me preocupa que escuche durante un buen rato y al final no saque mucho en claro.
Xu Cheng sonrió y dijo: —Adelante.
Koman dijo: —He investigado en biología durante 20 años, y principalmente he trabajado en el trasplante cruzado de órganos humanos y animales, pero la premisa es que los genes y la sangre tienen que ser compatibles y tenemos que asegurarnos de que las células no mueran después del trasplante. Por ejemplo, si conecto un cuerpo humano con el brazo de un gorila, tengo que asegurarme de que este brazo pueda mantenerse vivo y también estar conectado al cerebro para poder responder a las señales.
—¿Lo consiguió? —preguntó Xu Cheng de inmediato.
Koman negó con la cabeza. —Ha habido un problema que no he podido resolver. He hecho investigación genética entre animales, pero después de involucrar genes humanos, no he dejado de fracasar.
—¿Dijo que hizo investigación genética entre animales? —preguntó Xu Cheng, entrecerrando los ojos—. ¿Ha hecho investigación genética en animales? Es decir, ¿la fusión entre genes?
Koman se ajustó las gafas y respondió: —¿Usted también cree que los genes pueden fusionarse y crear posibilidades ilimitadas? Ay, es una lástima. En el pasado, hice experimentos conectando los corazones y órganos de diferentes animales y, tras algunos casos de éxito, publiqué un artículo sobre cómo la fusión genética podría crear posibilidades ilimitadas. Pero, por desgracia, nadie confió en mí. Algunos grupos de derechos de los animales incluso me llevaron a los tribunales y tuve que pagar una multa considerable. Después, también hice más experimentos, pero nunca he logrado conectar humanos con otros animales. Simplemente creo que si con los animales funciona, con los humanos también debería. Quizá es que todavía no he encontrado el método correcto.
Hablando de esto, Koman le dijo a Xu Cheng: —Hablar por hablar puede ser un poco soso. ¿Qué le parece esto?, ¿le gustaría hacer un recorrido por mi laboratorio? Es raro que encuentre a alguien que esté interesado en mi investigación.
Viendo lo entusiasmado que estaba el anciano, asintió y aceptó la invitación, aprovechando la oportunidad para hacer algunas preguntas más.
Pero en la puerta, Lin Dong apartó a Xu Cheng y le dijo: —Maestro, este tipo claramente quiere que invierta en su investigación, y probablemente lo está llevando a su laboratorio para intentar convencerlo. Esta clase de académicos no solo son buenos en los experimentos, sino que de verdad tienen mucha labia.
—No te preocupes, busca un hotel primero. Te llamaré en un rato —le dijo Xu Cheng a Lin Dong.
Lin Dong no tuvo más remedio que asentir.
Al salir, descubrió que Koman no tenía coche. Xu Cheng tampoco, así que no les quedó más remedio que coger un taxi.
Koman le sonrió con torpeza a Xu Cheng. —He gastado casi todo mi dinero en mi investigación, por eso tengo un aspecto algo pobre.
Xu Cheng no quiso aguarle el entusiasmo, así que dijo: —No se preocupe, yo también soy bastante pobre.
Koman sonrió. —¿Cree que estoy intentando que invierta en mi investigación?
Al decir esto, sonrió con amargura. —De hecho, ya me gasté hasta el último céntimo en publicar un anuncio para esta charla. No me importa decírselo, como investigador, obviamente estuve expuesto a mucha radiación. Ya tengo más de 70 años y mi cuerpo ya no está bien. La última vez que fui al hospital para una revisión, descubrí que tenía cáncer en fase 4. Solo quiero compartir con el mundo todo lo que he descubierto a través de mi investigación una última vez antes de morir. Estoy muy feliz de que al menos usted haya aparecido en mi conferencia.
Mientras charlaban, el coche llegó al laboratorio de Koman.
Era un sótano muy destartalado.
El laboratorio entero era bastante compacto y estrecho, pero tenía mucho equipamiento.
—Entre, entre. Es un poco sencillo, y no tengo nada que ofrecerle.
Xu Cheng lo siguió adentro y dijo: —Sr. Koman, ¿no le asusta que al seguirlo hasta aquí yo pueda tener segundas intenciones?
—¿De qué habría que tener miedo? —Koman se encogió de hombros—. ¿Qué puede encontrar aquí que valga mucho dinero? Para serle sincero, la mayoría de la gente ni siquiera querría entrar aquí. Hay animales muertos por todas partes, y el olor es muy fuerte.
Xu Cheng dio una vuelta, miró las notas colgadas en la pared y examinó los tubos de suero y de genes que Koman estaba estudiando.
Sobre la mesa, había una foto de él y una chica de veintipocos años.
—¿Su hija? —preguntó Xu Cheng.
—Mi nieta —sonrió Koman. Cogió con delicadeza el marco de fotos con una mano y dijo—: Mi hijo y su mujer trabajaban ambos en este laboratorio. Pero uno de ellos se contaminó y, como es natural en una pareja, ambos acabaron inevitablemente infectados y murieron. Mi nieta cree que yo causé la muerte de sus padres, así que no ha querido volver a verme jamás.
El anciano se secó las lágrimas y dijo: —Bueno, hablemos de la investigación. Me temo que en el futuro nadie más querrá oírme hablar de estas cosas.
Xu Cheng le preguntó directamente: —¿Qué tipo de reacción química producirá la fusión de genes? ¿Ha investigado en este campo?
Koman asintió. —Sí, y es bastante mágico. La razón por la que creo que los genes pueden cambiarse o fusionarse es que lo descubrí basándome en el principio de la evolución animal. Piénselo: originalmente, algunos animales terrestres se vieron forzados a vivir bajo el agua, y aun así pudieron adaptarse y mutar sus genes para convertirse en animales acuáticos, y viceversa. Algunos animales evolucionaron hasta ser capaces de volar. Son ejemplos vivos de la naturaleza, que nos dicen que los genes se pueden cambiar, y las principales causas de esos cambios son el clima y el entorno. Supongamos que encontramos los cebadores que actúan bajo ciertos climas o condiciones, ¿no podríamos mutar artificialmente esos genes?
Al hablar de esto, el profesor Koman parecía muy emocionado.
—Entonces, ¿cree que la gente puede vivir bajo el agua? —preguntó Xu Cheng.
—¡Muy posible! —dijo Koman con resolución—. De hecho, los humanos originalmente viven en el líquido amniótico de su madre antes de nacer, ¡así que se podría teorizar que la gente también podría sobrevivir bajo el agua!
Xu Cheng entrecerró los ojos. Parecía que podría aprender algo de este anciano.
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