Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 11
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11: Episodio 10.
La Senda de los Rebeldes 11: Episodio 10.
La Senda de los Rebeldes El día seguía avanzando, pero para Kael y Brax se sentía como si hubieran pasado tres batallas en una.
Seguían peleando con los 5 golms (Arka había acabado con uno de ellos), los dos se habían unido en equipo para poder derrotarlos, Kael con movimientos algo torpes pero eficientes esquivaba y bloqueaba los ataques de los golems.
Brax por su parte los atacaba aprovechando cualquier apertura mínima para poder darles un golpe preciso con su puño cerrado, pero los golems eran fuertes e inteligentes y evitaban cualquier tipo de ataque.
Después de varios intentos fallidos, Kael y Brax estaban completamente exhaustos, con los cuerpos cubiertos de polvo, raspones y sudor, ambos cayeron de espaldas sobre el suelo.
Mientras los 5 golems se reían de ellos.
––Agh, mira a esos imbéciles se están burlando de nosotros–– dijo Brax furioso mientras se limpia el sudor de la frente con el dorso de la mano.
––Ya verán idiotas yo seré que ría al último sobre sus tumbas, jajajajaja––Kael se pone de pie ríe a carcajadas de manera exagerada mientras señala con el dedo a los golems.
Los golems aún activos, se detuvieron en el acto cuando Ginthar hizo un simple gesto con dos dedos.
El aire pareció detenerse por un segundo.
Con la otra mano, el viejo les lanzó dos botellas de agua que ambos atraparon con reflejos automáticos.
—Gracias… maestro —jadeó Brax.
Kael bebió como si el agua fuera sagrada, luego exhaló profundamente y con ojos aún soñadores preguntó: —Oiga maestro… ¿quién era esa hermosa diosa celestial que nos ilumino el día con su hermosa presencia?
Ginthar con las manos cruzadas alzó una ceja burlon y dijo: —Su nombre es Arka Virell… y es la mano derecha de Lord Venaris.
El silencio que se hizo fue casi doloroso.
Brax escupió el agua sorprendido y dice: —¿¡Q-qué!?
—balbuceó—.
¡¿La mano derecha del Lord?!
No me jodas… Con razón la tierra me gritaba que esa mujer era un peligro andante.
—Es dual nivel supremo —continuó Ginthar con calma—es elemental de tierra y fuego.
Pero la tierra es su elemento dominante.
Y sí, tienes razón, es más fuerte de lo que parece… y diez veces más sádica de lo que aparenta.
Kael sonrió como un tonto enamorado con los ojos en forma de corazón.
—Puede ser tan sádica conmigo como quiera yo no me opongo, mi cuerpo es suyo por completo… Esa mujer tiene fuego en la mirada y un cuerpo esculpido por los mismos dioses, esas curvas…
Las tocaría desenfrenadamente.
Brax lo miró como si le hubiera salido otra cabeza.
—Te gustan las peligrosas.
Sí que estas demente hermano, esa mujer podría acabar contigo con tan solo pestañar.
Ginthar gruñó ya más serio: —Muchacho, te lo digo en serio.
No te acerques a ella.
Es un peligro elegante con perfume y tacones de diseñador.
Pero se convierte en algo mucho peor que un monstruo, si alguien se atreve a tocar a su hija.
Y créanme muchachos preferirían estar en el mismo infierno antes de caer en las manos de Arka, porque lo que les hará será algo demasiado cruel e inhumano.
Kael se enderezó con los ojos brillando de determinación como si las palabras de Ginthar no les hubiera afectado y dice: —¿Tiene hija?
¡¿Una mujer así?!
Se ve demasiado joven para tener una hija.
Debe ser igual de hermosa que su madre.
¿Cuántos años tiene mi futura hija?
¿Dos?
¿Cinco?
¿Ocho?
Ginthar con el rostro serene dice con calma: —Tiene catorce.
Kael tragó saliva sorprendido: —Oh… Catorce––se rasca la cabeza y dice con una media sonría–– solo le llevo dos años, pareceré su hermano en vez de su padre––aprieta los puños y con una gran sonrisa determinada–– pero no me importa aun así estoy dispuesto a casarme con mi diosa Arka.
––Si que estas demente amigo––dice Brax con una sonrisa nerviosa.
—Bueno, si es igual de fuerte y hermosa que su madre, de hecho, ayer tuvieron la oportunidad de conocerla.
––dice Ginthar.
Brax con los brazos cruzados parpadeó confundido.
—¿Qué?
Pero si ayer solo vino una chica… espera… no me digas que… —Exacto —dijo Ginthar con tono seco—.
La misma que mandó a volar por los aires a Kael.
Kael abrió los ojos como platos completamente sorprendido y con un leve enojo en la voz.
—¡No puede ser!
¡¿Esa mocosa maleducada es hija de esa mujer tan celestial?!
¡Imposible!
¡No se parecen en nada!
Esa mocosa arrogante es la reencarnación del mal mismo.
Brax con el ceño levemente fruncido mientras se toca el mentón recordando las escenas del dia de ayer, dice pensativo: —Bueno, ahora que lo pienso, esa chica también controlaba muy bien la tierra.
Debe haberlo heredado de su madre.
Y el agua quizás de su padre.
Ella debe ser una dual nivel intermedio o supremo debido a su habilidad de crear una espada de hielo.
¿O me equivoco maestro?
Ginthar, en voz baja y pausada, dijo algo que cambió todo: —No, ella no es dual, es un cuádruple supremo.
Y además… es la actual segunda general de Dominion.
Los chicos se congelaron con la barbilla abajo completamente paralizados con el alma saliéndose de la boca.
—¡¡¿QUÉ?!!
—gritaron los dos al unísono.
Brax, temblando, retrocedió medio paso sorprendido.
—¡No puede ser!
¿¡La chica de ayer es la misma que todo el mundo teme?!
¿¡La Reina Carmesí!?
¿¡La Sádica Prodigio!?
A la que no le tiembla el pulso para matarte.
Ella es… es… Ginthar asintió con una tranquilidad y serenidad como el que quien dice como está el clima.
—Así es, esa chica es Layne Virell.
El nombre quedó suspendido en el aire.
Kael bajó la cabeza.
Sus ojos se nublaron un poco, su sonrisa ahora era débil, quebrada por la nostalgia, se sentó en el suelo.
Y con un leve susurro dice: —Layne… —¿Qué pasa, Kael?
–– Brax lo miró, notando el cambio.
—Nada… Es solo que ese nombre… me trae recuerdos.
–– Kael tenía la mirada perdida en un punto fijo.
Tomó la botella de agua vacía con ambas manos, la miró como si viera algo en ella.
—Mi hermanita… también se llamaba así, Layne.
La secuestro una pandilla cuando tenía apenas cuatro años.
Desde entonces la busco y llevo años soñando con encontrarla, y poder reconocerla.
Sacó de su bolsillo una foto rota y vieja, donde apenas se distinguían dos niños abrazados, los rostros estaban completamente borrosos.
—Esto es todo lo que me queda.
Una imagen que el tiempo está borrando… Ya ni siguiera me a recuerdo de su rostro, solo su voz, todas las noches escucho con claridad cuando ella me grito hermano mientras se la llevaban y yo no pude hacer nada.
A veces me pregunto si ya me crucé con ella y no fui capaz de darme cuenta… Brax se acercó, le puso una mano firme en el hombro y le sonríe.
—La vas a encontrar, capitán.
Y cuando lo hagas… el mundo temblará.
Pero por ahora… vamos a seguir ayudando a la gente, y derrotaremos a Dominion.
Paso a paso.
Kael sonrió, los ojos humedecidos.
—Gracias, mano derecha.
Ambos chocaron los puños.
Brax, medio en broma medio en serio, dijo: —¿Te imaginas que esa chica… Layne Virell… sea tu hermana?
Kael se rió fuerte.
—No.
Ni lo sueñes.
Mi hermanita era un ángel… y esa mocosa arrogante de ayer es un demonio escapado del mismo infierno.
Los dos rieron echados en el suelo mientras se sostenían el abdomen.
Ginthar los observo en silencio y dice para sí mismo en sus pensamientos: “Aunque lo que dijo Brax no es tan demente, si lo pensamos bien, Kael y Layne tienen un aire bastante familiar entre los dos y son muy parecidos, hasta la misma Arka noto algo.
Me gustaría saber qué tan cierto pueda ser esta suposición”.
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– Las últimas luces del sol se filtraban a través de las nubes rojizas que coronaban las montañas.
Los 5 golems siguen en pie, mientras Kael y Brax unen fuerza nuevamente.
––Concentrémonos en uno solo por ahora, tengo un plan–– dice Kael jadeando mientras observa con detenimiento a uno de los golms.
––Vaya jamás imagine escuchar algo así de ti capitán.
––Brax sonríe mientras se seca el sudor de la frente con la mano.
––Les daré un pequeño consejo muchachos––Ginthar aun sobre la roca los observa con una leve sonrisa–– imagínense que esos golems son sus mayores enemigos, son las personas a las que quieren vencer, quien destruyo sus hogares, quien les arrebato a su familia.
Pongan toda su fuerza en sus ataques, desquítense con ellos.
Kael y Brax se miran directamente y asienten, y se lanzan al ataque al mismo tiempo, los 5 golems se lanzan también al mismo tiempo, pero Kael y Brax se enfocan en uno solo mientras esquivan a los otros 4, el golem le lanza un puño a kael y él lo esquiva con facilidad mientras Brax le da un puñetazo en la costilla al golem que retrocede unos centímetros.
Kael en ese mismo instante le lanza una patada potente a la cabeza del golem, haciendo que este pierda levemente el equilibrio, y en ese instante Brax le da un potente puñetazo en el abdomen del golem, Kael une las dos manos y con gran potencia le da directo a la cabeza, Brax le lanza varios puños con furia, Kael le da una patada a los pies del golem haciendo que este caiga al suelo de espalda.
Kael comenzó a darle puñetazos violentos a la cara del golem, Brax por su parte bloqueaba los ataques de los otros 4 impidiendo que se le acercaran a Kael.
––¡Hazlo ahora Brax!
––grito Kael.
Brax que estaba encima de uno de los golems, se lanza con fuerza hacia el golem que está en el suelo y le da un gran codazo en el abdomen, el golem se va agrietando y luego se escucha un sonido seco.
¡BOOM!
El golem se rompió en más de mil fragmentos y se convirtió en tierra.
Kael y Brax jadeando sonrieron victoriosos y chocan los puños con alegría, mientras Ginthar los veía con una leve sonrisa de orgullo.
––Excelente muchachos, lo hicieron bien–– Ginthar se baja de la roca y se acerca a ellos–– ya entendieron la técnica, ahora será más fácil para ustedes vencer los otros 5 golem.
––Se equivoca maestro, solo nos faltan 4 golems––dice Kael jadeando con una sonrisa pícara–– no se acuerda que mi amada Arka destruyo uno cuando vino.
Ginthar sonríe y dice––Oh, cierto, tienes toda la razón.
Ginthar arrastra hacia atrás el pie izquierdo y levanta la mano derecha y de la tierra sale otro golem de tierra de 3 metros.
Brax y Kael quedaron atónitos y sorprendidos con la barbilla al suelo y el alma saliendo.
––Debes de estar bromeando.
––dice Brax pálido.
––Este es más grande que los otros.
–– Dice Kael con una sonrisa nerviosa mientras se hecha unos pasos atrás.
Ginthar sonríe con malicia–– Tienen hasta el anochecer para vencerlo, mientras tanto iré haciendo la cena–– Ginthar se dirige a la puerta para entra a la casa y levanta una mano mientras la agita–– buena suerte chicos la necesitaran.
Los chicos se quedan perplejos y atónitos completamente pálidos con el alma afuera.
––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– Ya había anochecido y solo lograron derribar uno más con dificultad.
Deshechos, sin alma ni orgullo, los dos entraron a la casa de Ginthar.
Cayeron como cadáveres sobre el suelo, jadeando, mientras sus músculos gritaban por clemencia.
El anciano los esperaba sentado cerca de la mesa con la cena ya lista y servida, estaba sosteniendo su té en la mano completamente calmado, como si nada hubiese ocurrido.
—Oiga… maestro —gimió Kael—.
¿Esto nos ayudará a ascender a nivel medio?
Dígame que sí… por favor… Ginthar sorbió su té sin emoción.
—Dependerá de su progreso.
Cuando logren derribar a los cinco restantes, les enseñaré el próximo paso.
Ambos, tirados en el suelo como sacos vacíos, alzaron sus manos sin emoción al unísono.
—Genial… Brax, fue el primero en recobrar un poco de dignidad, se incorporó lentamente, apoyándose en la pared.
—Maestro… Esa mujer de hoy y la chica de ayer… también le llaman “maestro”.
¿Las entrenó a ambas?
Ginthar asintió lentamente.
—Sí, a Arka la entrené como a ustedes, solo que con una crueldad mucho más refinada.
Fue mi aprendiz más implacable.
Y a Layne la formé en algo mucho más peligroso: la mente.
Historia, política, estrategia.
Es mi heredera como estratega suprema de Dominion.
No hay guerra que esa chica no gane.
No hay jugada que no vea antes de que se mueva una sola pieza.
Kael, aún tirado, soltó un bufido cansado.
—No puedo creer que ese demonio en miniatura sea hija de una diosa como mi Arka.
Brax rodó los ojos.
—¿Sabes que esa mujer puede matarte con una sonrisa y enterrarte con un pétalo, cierto?
Kael suspiró soñador con corazones en los ojos: —Puede hacer lo que quiera conmigo, no opondré resistencia alguna.
Seré su esclavo si así lo desea, su más fiel servidor, este cuerpecito musculoso le pertenece a ella solamente, soy suyo por completo.
—Idiota —sentenció Brax rodando los ojos.
Ginthar los observó unos segundos, y con tono más serio preguntó: ––Por cierto, muchachos, ¿Ustedes tienen siquiera un plan para lo que están haciendo?
¿Qué clase de miembros quieren en su pandilla?
¿Van a aliarse con otros grupos que estén contra Dominion?
Kael se frotó la cabeza con una expresión incómoda.
—Pues, en realidad pensaba formar una pandilla solo con elementales de agua.
Pero…
mi mano derecha es de tierra…
así que supongo que tendré que ajustar el plan.
Brax lo miró con sorna.
—Gracias, viejo.
Qué lindo que me tengas en cuenta.
Ginthar negó con la cabeza.
—Un solo elemento es suicidio, el agua tiene demasiadas debilidades: la tierra puede absorberla, el aire puede dispersarla, el fuego puede evaporarla, necesitan los cuatro elementos juntos.
Dominion lo entendió, por eso sus cuatro generales son cuádruples.
Aun que cada uno tiene su elemento dominante: —Ranuz, el primer general: Fuego.
—Layne, la segunda: Agua.
—Kara, la tercera: Aire.
—Thanus, el cuarto: Tierra.
Juntos, forman la pandilla más perfecta y letal de todas.
Kael se incorporó de golpe, con fuego en la mirada.
—¡Entonces yo tendré cinco generales!
Y tú, Brax, serás el primero, como mi mano derecha.
Brax sonrió divertido, estirando el puño para chocarlo con el de su amigo.
—Eres un idiota increíble… pero eres mi idiota y capitán, iré contigo hasta el fin del mundo amigo.
Ambos se rieron, a pesar del dolor en sus cuerpos.
––Y de los grupos que están en contra de Dominion, ¿piensan hacer alianzas con ellos?
––pregunta Ginthar más serio.
––Bueno… primero tenemos que hacernos más fuertes para llamar la atención de esos grupos y que quieran unirse a nosotros como aliados––dice Brax mientras se arrascaba la nuca–– Estando, así como estamos no nos tomaran en serio que digamos.
Y además solo somos dos por el momento será más difícil que se nos quieran unir.
—En ese caso, ¿Planean quedarse en esta región para buscar más reclutas?
—preguntó Ginthar—.
¿O irán a explorar otras tierras?
Kael reflexionó en silencio.
—¿Qué nos recomienda usted maestro?
El anciano entrecerró los ojos, pensativo mientras se rasca la barba.
—Edria, es una región espiritual y agrícola, ahí encontraran elementales fuertes, conectados con la naturaleza.
También podrían encontrar a alguien sabio… que les ayude a formar estrategias reales.
Después, podrían ir a Kiria, una tierra de científicos.
Dominion no los toca, los necesitan para sobrevivir por su tecnología.
—Edria está más cerca —dijo Brax—.
Podemos ir allí primero, y después a Kiria.
Kael más animado levanta ambos brazos con una enorme sonrisa.
—Entonces, vamos a Edria.
Pero primero, maestro… cuando terminemos con los golems, enséñenos a crear armas elementales.
¡Quiero una espada como la de esa demon…
digo, mocosa arrogante!
Ginthar sonrió con burla.
—Eso es un arte de nivel avanzado, especialmente para ti, Kael.
El agua no puede cortar… a menos que la solidifiques.
El hielo es tu mejor arma, pero dominarlo requiere entender las moléculas y tener un mejor dominio sobre tu núcleo elemental.
Debes llegar al corazón del agua y convertirla en una extensión de tu voluntad.
Eso, muchacho… es nivel intermedio real.
Kael sonrió desafiante.
—Entonces llevaré mi agua al límite.
Haré una espada de hielo tan afilada… que atraviese hasta el orgullo de Dominion.
Ginthar bebió su té, observándolos con un dejo de orgullo silencioso.
—Entonces prepárense.
Mañana…
los cinco golems no tendrán compasión con ustedes, serán más feroces.
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