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Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 29

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Capítulo 29: Episodio 28. Warriors Of Dawn

Valyria, Bosque de Arka…

La luz matutina comenzaba a filtrarse suavemente por las ventanas del cuarto. Una brisa cálida acariciaba las cortinas, agitándolas apenas. Nya abrió los ojos lentamente, como si despertara de un sueño profundo, y pestañeó varias veces mientras su vista se acostumbraba a la claridad.

Miró a su alrededor y se incorporó despacio, aún envuelta en las sábanas suaves que no reconocía. Se quedó un segundo inmóvil observando con atención.

––Esta… ––murmuró. ––No es la habitación donde estoy durmiendo…

La cama estaba rodeada de varios peluches. Algunos sobre estantes, otros decorando las esquinas, pero uno en especial destacaba sobre el resto: un oso de felpa desgastado por los años, pero tierno, con una pequeña bufanda roja. Estaba acomodado con sumo cuidado junto a la almohada, como si fuese un guardián del descanso.

Nya lo tomó entre sus manos y lo observó cuidadosamente. En sus ojos brillaron al más que ternura…respeto.

–––Este es el oso favorito de Layne… ––susurró con asombro, y una chispa de timidez.

Dejó el oso nuevamente en su lugar. Se bajó de la cama con cuidado, sus pies desnudos tocaron el suelo de madera y el sonido de sus pasos fue apenas un susurro mientras bajaba las escaleras en silencio, hasta llegar al comedor. Allí, sentada con la tranquilidad de quien domina cada espacio que habita, estaba Arka. Llevaba una túnica cómoda de color verde claro, el cabello perfectamente arreglado, aunque estuviera en la comodidad de su hogar, una revista abierta entre las manos y una taza de café caliente frente a ella.

Al verla, Arka sonrió con calidez.

––Con que ya te despertaste, dormilona. ––dice Arka con cariño mientras mira el artículo de su revista. ––Ven, tu desayuno está aquí.

Nya se acercó despacio, aún con la duda marcada en el rostro, mientras miraba a su alrededor, sintiendo la ausencia: –– ¿Y Layne? ––preguntó mientras tomaba asiento.

––Está en el claro de entrenamiento. ––dice Arka mientras pasa a otra pagina de la revista. ––Tiene visitas…me pidió que no te despertara…que necesitabas descansar…anoche no pudiste dormir bien por una pesadilla, ¿No es así?

––Sí… ––Nya bajó la mirada, apenada, con un susurro apenas audible. ––Tenía miedo…no quería estar sola…solo salí de la habitación sin pensar…

––¿Ibas a donde el maestro cuando tenías una? ––pregunta Arka con tono curioso, luego le da un sorbo a su café sin apartar la vista de la niña.

––No… ––respondió Nya, negando lentamente. ––Jamás me atrevía…me quedaba despierta toda la noche cada vez que tenía una…

––Te pareces mucho a Layne cuando era más pequeña. ––dice Arka con una sonrisa melancolica. ––Siempre venía a mi habitación cuando tenía pesadillas…algunas noches se negaba a dormir sola…aún lo sigue haciendo…pero solo aveces cuando tiene una pesadilla muy fuerte…pero no viene corriendo…solo se pone a mi lado sin decir nada y luego se vuelve a dormir…

Nya la miró con atención. Arka estaba sumida en sus pensamientos con una sonrisa. Luego cerró la revista y la dejó a un lado.

––En fin… ––dice Arka con una expresión más seria. ––Hoy tenemos unas visitas peculiares…será mejor que no intentes usar tus elementos frente a ellos para que no sospechen…y nuestro amigo Arcaneo no se atreva a salir…

Nya asintió obediente.

––Ah…y otra cosa más. ––Arka se acerca un poco más a ella con una sonrisa juguetona. ––Eres la hija de una gran amiga mia, la cual considero como una hermana…ella nos pidió que te cuidáramos por un tiempo…eso quiere decir, que eres como una sobrina para mí…y eso te hace la prima de Layne… ¿De acuerdo? Esa será nuestra cuartada.

––Sí… ¿Tía? ––dice Nya con una tímida sonrisa.

––Exacto…entiendes muy rápido…eso me agrada. ––dice Arka con un guiño cómplice.

––Pero… ¿Quién las visita? ––preguntó Nya con la voz bajita.

Arka se sirvió un poco más de café y respondió con naturalidad: ––El Primer General de Dominion, Ranuz Astrus…y el Cuarto general, Thanus Vicortix…están entrenando con Layne la Sinfonía Carmesí.

––Entonces… ––Nya abrió los ojos con sorpresa. ––¿No entrenaremos hoy?

––Sí, entrenarás, Nya. ––dice Arka con seguridad. ––Entrenarás la mente…observa con atención a esos tres entrenar…nunca verás nada igual…lo que tú y los otros cachorritos hacían eran simples juegos de niños…comparado a lo que ellos hacen…esos son verdaderos entrenamiento de monstruos.

Nya traga saliva, tratando de asimilar cada una de las palabras de Arka, mientras ella ve a la niña con diversión. Pero Nya se fija más atenta en la mano derecha de Arka, en su muñeca se podía observar un elegante tatuaje del símbolo del infinito con una delicada flor de loto.

––¿Y ese tatuaje? ¿Creó que le vi uno parecido a Layne? ––pregunta Nya señalando el tatuaje de Arka.

Arka se mira la muñeca con una suave sonrisa, mientras se toca el tatuaje con delicadeza.

––Layne y yo nos lo hicimos cuando ella se hizo el de Dominion. ––dice Arka con suavidad recordando la escena. ––Es para recordarnos que siempre estaremos juntas sin importar lo que pase.

Nya asiente con una suave sonrisa comprendiendo la unión de ellas dos.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

La luz del sol se filtraba entre los árboles altos, el viento apenas se movía. La tierra estaba despejada, marcada por años de entrenamiento. En el centro, de pie con firmeza, estaba Layne.

Llevaba una ropa deportiva: un short negro y una blusa de tirantes azul oscuro ceñida al cuerpo, su cabello estaba atado en una cola alta con algunos mechones sueltos. Su tatuje del emblema de Dominion se notaba en su brazo derecho, como una marca de poder y lealtad, más abajo en su muñeca se apreciaba el tatuaje del símbolo del infinito con la flor de loto. Sus pies descalzos tocaban la tierra con una familiaridad absoluta (después de todo ella es la dueña del lugar).

Frente a ella, en formación triangular, estaban Thanus y Ranuz.

Thanus, con su cabello rojizo algo revuelto, vestía un short verde y una camiseta blanca sin mangas, descalzo con los pies firmes sobre la tierra. Su tatuaje de Dominion ardía marcado en el cuello en señal de poder.

Ranuz, más alto, más imponente, con el torso desnudo y su tatuaje de Dominion brillando sobre su pecho firme, en señal de respeto y autoridad absoluta. Llevaba un pantalón deportivo largo y estaba también descalzo. Su mirada, concentrada y penetrante. Su respiración, controlada.

––Layne. ––dice Ranuz con firmeza y autoridad de líder. ––Llegó el momento de que me enseñes a dominar como tú lo haces la Sinfonía Carmesí y el Dioxik…y también cómo evadirlos por completo.

Layne lo miró con una ceja arqueda, entre divertida y retadora.

––Vaya…jefe. ––dice Layne juguetona con los brazos cruzados. ––Sí que te lo estás tomando en serio…pero dime algo… ––señala con burla a Thanus. ––¿Qué hace él aquí? … ¿Acaso será nuestro ratoncito de pruebas como los de Kiria?

Thanus dio un paso al frente con una chispa de rabia en los ojos.

––¡¿Qué dices?! ––gruñó Thanus con gran fastidio. ––Solo estoy aquí porque quiero vencerte de una vez por todas…Kara y yo nos enfrentamos a Ranuz…ahora es tu turno…Segunda General…

––¿Y acaso pudieron con él? ––Layne lo miró con sorna.

––No…no pudieron. ––dice Ranuz con una sonrisa arrogante con gran confianza en la voz. ––Solo lograron hacerme unos cuantos rasguños…pero no lograron vencerme.

––Bien…ahí tienes tu respuesta. ––Layne se cruzó de brazos, desafiando a Thanus con la mirada. ––Si no pueden con él…mucho menos podrán conmigo…querido Thanus.

Esa última frase de Layne fue un susurro seductor, pero cargado con burla. Pero eso logró que Thanus se sonrojara levemente chasqueando la boca, con incomodidad mientras desvia la mirada. Luego se incorporó, su orgullo herido era más fuerte que cualquier otro sentimiento.

––¿Me estás desafiando, Layne? ––gruñó Thanus dando un paso al frente. ––¿Quieres ver que sí puedo contigo?

Layne soltó una carcajada arrogante llena de elegancia, y dice desafiante: ––Ven…cachorrito…atrévete…si puedes…

Pero antes de que Thanus pudiera moverse, Ranuz levantó una mano con autoridad.

––¡Alto! ––tronó Ranuz. ––Vine a aprender cómo detener la sinfonía…las deudas personales se pagan después…pero sin muertes…no quiero bajas sencibles entre nosotros…y menos tratándose de dos altos mandos.

Thanus bufó y dio un paso atrás con los brazos cruzados, como un niño regañado por su padre, aunque su mirada seguía clavada en Layne…con rabia…o quizás con algo más que no se atrevía admitir.

––Está bien, jefe…como usted ordene. ––dice Layne con una sonrisa divertida. ––Solo te diré que esto va hacer más difícil de lo que crees…te vas agotar mental y físicamente…tendrás que usar casi toda tu energía elemental para evitar que toque un punto vital de tu cuerpo.

Layne se acerca a Ranuz hasta quedar solo a centímetros de su rostro sin sentirse intimidada por la gran aura que emana de él.

––Sabes que tendré que usarla en ti para que aprendas a detenerla… ¿Cierto? ––la voz de Layne es suave y juguetona con una sonrisa coqueta.

––Lo sé, Layne. ––dice Ranuz imperturbable. ––Pero eso no me va a detener.

––¿Y si mueres? ––pregunta Layne con un toque de diversión.

––Dile a mi familia que los amo…y encárgate de Dominion…sé que lo dejo en buenas manos. ––dice Ranuz con una leve sonrisa.

Layne le quiña el ojo con picardía, ante la atenta mirada de Thanus que masculla bajito con rabia mezclada de celos. Layne se va alejando con tranquilidad.

––Bien…ya que es tu decisión…supongo que no habrá marcha atrás… ––dice Layne con una calma escalofriante, luego lo mira directamente a los ojos, con una fría seriedad. ––Pero antes…tendrás que escuchar las pautas para detenerla… ¿Listo, jefecito?

Ranuz le sostuvo la mirada, la determinación grabada en todo su ser.

––Estoy listo. ––dice con gran firmeza.

Entonces el aire en el bosque pareció cambiar…como si todo se estuviera preparando para algo que ningún simple elemental podría soportar.

El viento en el bosque parecía contener el aliento. Las hojas se mecían suavemente, y el claro donde estaban se sentía aislado del mundo entero. Un espacio sagrado donde solo el poder hablaba.

––Para evitar la Sinfonía Carmesí… ––comienza a explicar Layne, con la mirada serena pero penetrante, su voz era firme, sin titubeos, con ese tono que solo usaba cuando hablaba de técnicas mortales. ––Debes canalizar tu energía elemental en todo tu cuerpo…no solo en la piel…sino en la sangre…en los órganos…incluso en sus huesos…debes helarlo todo desde adentro.

Ranuz la observó, perplejo: ––¿Estás diciendo que…debo convertir mi sangre y órganos en hielo?

––Exactamente. ––asintió Layne con una frialdad casi científica. ––El cuerpo humano está compuesto en un 70% por agua…está en cada rincón: en la sangre, en los órganos, incluso en la médula ósea…la Sinfonía Carmesí controla toda el agua interna…comprime la sangre hasta hacerla estallar…por eso es tan letal…si logras cristalizar tu interior, la técnica no podrá manipularte.

Thanus frunció el ceño, tratando de analizar las palabras de Layne, y dice pensativo: ––¿Y si el enemigo se da cuenta y usa otra forma de activarla?

––Solo existe otra forma de activarla. ––Layne lo mira directo a los ojos. ––Y es hervir tu sangre congelada…pero eso exige una cantidad brutal de energía elemental para quien la active…si tu enemigo lo intenta, se desgastará igual o más que tú…en ambos escenarios…saldrás con ventaja si lo resistes.

Ranuz bajó la cabeza un instante, procesando cada palabra con gravedad, mientras se observaba las manos, pensativo.

––Entonces…solo debo congelarme por completo desde dentro… ––dice Ranuz con una chispa de diversión al borde de la locura de la idea. ––¡Esto es genial!

Thanus lo miró como si ya estuviera demente. Layne sin embargo asiente con calma.

––Exacto. ––dice ella con una leve sonrisa sádica.

Thanus murmuró por la bajo, cruzado de brazos: ––Ahora entiendo por qué eres tan maldita y fría…tienes puro hielo en el cuerpo.

Layne le lanzó una mirada tan afilada como una daga de obsidiana: ––Escuché eso, Thanus.

Thanus desvió la vista y bufó por lo bajo.

––Muy bien. ––Ranuz dio un paso firme al centro del claro. ––Quiero que ambos me ataquen con todo lo que tengan…sin contenerse…quiero sentirme al borde del colapso…en una verdadera guerra a muerte…mientras peleamos, Layne…activarás la Sinfonía en mí.

Ambos lo miraron como si se hubiera vuelto loco.

––¿¡Qué!? ––exclamó Thanus con los ojos de par en par. ––¿¡Estás diciendo que luchemos contigo como si fuéramos enemigos a muerte!? … ¡Si usamos toda nuestra energía y tú también…mientras combates la Sinfonía, podrías morir! … ¿Acaso nos estás pidiendo que te matemos?

Ranuz clavó su mirada en ellos…no había miedo…solo decisión pura.

––Necesito sentir presión real. ––dice Ranuz apretando los puños llenos de convicción. ––Si no entreno como si mi vida dependiera de ello…no podré derrotar a esos malditos cuando llegue el momento…esta vez, no voy a fallar.

Layne lo miró con seriedad…sus ojos se entrecerraron, analizando las palabras de su jefe. Un destello de respeto y amenaza cruzó su rostro.

––No tengo problema con eso. ––dice Layne calmada con los brazos cruzados.

––¿¡Qué!? ––gritó Thanus exaltado. ––¿¡En serio vas a usar por completo la Sinfonía!? … ¡¿Estás loca?! … ¡Pudes hacerlo explotar por dentro! … ¿En serio estás dispuesta a matar a nuestro jefe?

Layne lo miró de reojo, sus ojos eran la calma absoluta: ––Calma, cachorro…si nuestro querido jefe está dispuesto a morir para limpiar su honor… ¿Quiénes somos nosotros para desobedecer una orden directa?

Layne se acercó lentamente a Ranuz, como un depredador elegante que se planta frente a su igual. Le tocó el pecho con un dedo. El aire alrededor de ellos se volvió más denso, eléctrico.

––No me contendré. ––dice Layne, cada palabra llena de desafio oculto. ––Superaré mis propios límites contigo como nunca antes lo he hecho… ¿Aún así estás de acuerdo?

––Si. ––Ranuz no pestañeó. ––Asumo las consecuencias…de mis actos y de los suyos.

––Muy bien. ––Thanus resopló y se tronó los dedos con un chasquido metálico. ––Si nuestro jefe quiere una muerte gloriosa…al menos se la daremos como se merece…una muerte digna del Primer General de Dominion…al fin la huesuda podrá reclamar tu alma después de lo de Ressan…

Los tres retrocedieron. La tensión en el aire crepitaba. La energía elemental comenzaba a manifestarse en cada uno como una presión invisible, pero aplastante.

Ranuz tomó su posición de combate, pies firmes, torso recto. Inspiración profunda: ––¡Ataquen! ––rugió con fuerza, el fuego latente en su mirada.

––Si Kara estuviera aquí. ––Layne entrecerró los ojos, divertida. ––Esto sería aún más interesante.

––Tienes razón. ––dice Thanus con la mirada encendida y sus ojos fijos en Ranuz. ––Pero nuestro jefe la mandó a Kaer´Marun…por la investigación de los cuádruples supremos.

––¿Y tú? ––Layne lo miró de reojo con una ceja arqueada. ––¿No te enviaron a Edria por lo mismo? No deberías de estar aquí.

––Era más divertido venir a golpearte primero…luego iré. ––dice Thanus despreocupado tronándose los dedos. ––Tengo a mis mejores hombres trabajando en ello…pero ¿y tú? …no deberías de estar en Norvhal…

––Estoy en mis días libres con permiso del Lord y de nuestro jefe. ––respondió Layne con una ligera sonrisa arrogante. ––Luego iré…también tengo a mis mejores chicos junto con los de mi mamá haciendo el trabajo.

––¡Basta de charla! ––rugió Ranuz. ––¡Ataquen a su superior!

Thanus fue el primero en moverse. Invocó una espada de tierra que vibró con poder crudo. En un instante la envolvió en fuego.

Layne, por su parte, hizo que el aire a su alrededor girara como un remolino invisible. Invocó cuatro lanzas de viento que flotaban a su alrededor como guardianes, y luego alzó una espada de hielo con su diestra, su hoja brillaba con un tono azul claro que parecía latir con vida propia. Luego el cielo se partió, un rayo tronó con fuerza. Layne lo sostuvo con firmeza en su otra mano.

Ranuz los miró con una sonrisa apenas contenida. Sus músculos tensos, su energía brotando como lava bajo sus pies. Literalmente, Ranuz invocó un gran lago de lava a su alrededor.

––Con que van con todo desde el inicio… ––dice Ranuz satisfecho. ––Así me gusta…par de dementes…

––Prepárate, Astrus… ––dice Layne apuntando con su espada al pecho del General. ––Quizás no salgas con vida de este lugar…jefecito…

Sin esperar más, Thanus y Layne se miraron de reojo y con un simple asentimiento, los dos se lanzaron al mismo tiempo, como dos flechas mortales. Ranuz, sin vacilar, invocó con ambas manos una imponente hacha de doble hoja, hecha de tierra completamente endurecida y envuelta en llamas vivas. Con un rugido gutural, giró el arma en el aire, desatando una ráfaga de aire potente que desvió los ataques de ambos, obligándolos a retroceder entre chispas y polvo, mientras esquivaban las gotas de lava que se lanzaban hacia ellos debido a la ráfaga.

Los ojos de Layne destellaron con una gélida determinación, y sin perder el tiempo lanzó sus cuatro lanzas de aire hacia Ranuz. Él esquivó dos con un ágil giro lateral, desvió una con su hacha y la última pasó rozando su mejilla, dejando una línea fina de sangre.

En ese instante, Thanus invocó un muro de fuego, alto y rugiente, que se lanzó hacia Ranuz como una ola infernal. Ranuz contraatacó de inmediato, alzando un muro de lava, luego apretó los puños y se endurecio formando un muro inquebrantable, el fuego apenas lo rozo.

Layne creó una densa niebla, y luego lanzó su espada de hielo al aire, cerró su puño, y la espada se fragmento en veinte pedazos afilados. Layne extendió la mano derecha y los fragmentos salieron disparados con violencia como dagas helados hacia Ranuz. Él esquivó como pudo, jadeando con una gran sonrisa, recibiendo un par de cortes en los brazos mientras retrocedía.

Entonces, Thanus redobló el ataque: diez bolas de tierra envueltas en fuego salieron disparadas como meteoros. Ranuz giró con fuerza el hacha provocando que las bolas se desintegrarán. Thanus aprovechó el momento y se lanzó como una flecha blandiendo su espada hecha de acero… ¡CLANG! …el sonido de ambas armas resonó por todo el claro al chocar con fuerza. Ranuz y Thanus quedaron a centímetros con miradas desafiantes. Ambos comenzaron atacarse con sus armas, blandiendo con fuerza mientras se lanzaban estocadas con intención de matarse. Entre ataques, Ranuz movió un pie haciendo que una línea de lava se levantará en forma de látigo apuntando donde Thanus. Pero él rápidamente levantó un muro de tierra evitando el impacto.

Layne dividió el rayo en dos, giró sobre sus talones extendiendo ambas manos, provocando un tornado giratorio de rayo, extendió los brazos unidos, y el tornado se dirigió hacia Ranuz como una flecha. Ranuz con rápidez creó un hoyo de bajo de sus pies y desapareció de pronto, luego en un parpadeó apareció detrás de Layne con una espada de fuego. Layne rodó por el suelo al mismo tiempo que creaba un golem de tierra de tres metros que detuvo de repente a Ranuz, al mismo tiempo que Thanus se lanzaba de espaldas a él con un mangual de hielo. Ranuz creó en ambas manos dos escudos de tierra deteniendo ambos ataques.

En ese momento, el suelo bajo sus pies cambió, Layne lo había transformado en arena movediza, y mientras Ranuz se hundía, Layne lo aguantó de golpe, atrapándolo de cintura para abajo. Thanus aprovechando una apertura en la defensa de Ranuz, se lanzó al ataque nuevamente con sus puños envueltos en tierra, pero Ranuz levantó un escudo de hielo compacto que resistió el golpe con un eco seco.

Layne apareció por el otro flanco, en sus manos tenía un arco de aire con tres flechas de fuego, con puntería perfecta las lanzó hacia Ranuz, las flechas comenzaron a girar formando un torbellino de fuego infernal. Ranuz con un gritó de guerra invocó un golem de tierra de cuatro metros, que emergió del suelo y bloqueó el ataque de las flechas con un puño colosal.

Ranuz rugió, liberando una ráfaga de aire cortante que empujó a Thanus varios metros hacia atrás, y acto seguido, hizo vibrar la tierra a su alrededor, quebrando la prisión de piedra y saliendo de ella como una tormenta viva.

Layne, sin perder el ritmo ni el tiempo, invocó un golem de hielo de tres metros, que se lanzó contra Ranuz con una velocidad antinatural. Ranuz diseñó una espada de fuego y se lanzó contra el golem. Justo cuando parecía que iba a destrurilo, Thanus apareció desde un lateral con una espada de aire comprimido, que silbaba al cortar el aire.

A pocos metros del campo de batalla, Arka y Nya observaban la escena a una distancia prudente. Arka con los brazos cruzados y una sonrisa de puro orgullo observaba directamente a Layne, de pronto sus ojos se posaron en Nya. La niña miraba todo con gran asombro, sus ojos verdes no se apartaban de la lucha frente a ella, su boca estaba abierta por el impacto de la batalla. Arka la miraba con una sonrisa divertida. Conocía bien esa expresión, era la primera vez de Nya viendo un entrenamiento de verdad.

––¿De verdad eso es…un entrenamiento? ––murmuró Nya aún impactada.

––Sí, Nya… ––afirma Arka ccon una sonrisa llena de orgullo. ––Esto es un verdadero entrenamiento de Dominion.

––Pero, el maestro nos entrenó como él lo hacia cuando aún pertenecía a Dominion. ––dice Nya aún con el asombro en el rostro.

––No, lamentablemente no. ––niega Arka con suavidad. ––El maestro les dio un entrenamiento como los niños de primer año de la Academia…esto de ahí que contemplan tus ojos es un verdadero entrenamiento.

––Parece como si fueran a matarse. ––dice Nya atónita.

––Así es. ––dice Arka mirándola con atención. ––Solo asi estarán preparados en una batalla real…ellos dan todo de sí en un entrenamiento, porque saben que hay personas más fuertes que ellos afuera.

––¿Y si mueren entrenando? ––pregunta Nya curiosa.

––Entonces significa que realmente no son fuertes. ––dice Arka tranquila.

Nya la observa por un momento, luego fija sus ojos de nuevo al combate que iba tomando mayor intensidad acercándose a su climax.

En la batalla, Layne y Thanus se movían con una sincronía impecable, como si sus cuerpos compartieran el mismo pulso. Justo en el instante de mayor intensidad, Layne deslizó lentamente su dedo pulgar sobre el mayor, un movimiento pequeño, inofensivo antes los ojos de cualquiera, pero letal para los que realmente lo conocen.

Ranuz se detuvo en seco. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Su respiración se quebró. Cayó de rodillas, jadeando, con un gemido de dolor que escapó entre sus dientes apretados. La vena de la frente comenzó a palpitar de manera violenta, se agarró con fuerza el pecho. El sudor comenzó a salir de manera más rápida. Una línea de sangre salio de su boca y oídos. Sus ojos comenzaron a teñirse de rojo.

Thanus frunció el ceño, apretando los puños.

––¡LAYNE, YA BASTA! ––gritó Thanus desesperado y furioso. ––¡VAS A MATARLO!

Ranuz levantó la cabeza con dificultad, los ojos inyectados en sangre, pero firmes.

––¡No…no te atrevas a detenerte, Layne! ––susurra Ranuz apenas audible por el dolor. ––¡Continúa…!

––¡¿Acaso te volviste loco?! ––ruge Thanus su desesperación era palpable. ––¡Te va a matar!

––¡Silencio, Thanus! ––dice Layne con autoridad y firmeza. ––¿Acaso estas poniendo en duda la fuerza del Primer General de Dominion, Ranuz Astrus?

Thanus aprieta los puños con tal fuerza que sus nudillos se tornan blancos, mientras sus uñas se clavan en sus palmas de donde salen unas gotas de sangre.

Ranuz puso ambas manos sobre el suelo, sudando, su respiración era errática.

––¡Ranuz! ––dice Layne con firmeza. ––Concentrá tu energía elemental en un punto vital…tienes que congelarlo… ¡Vamos, jefe! … ¡¿Eres hombre o gallina?! … ¿Este es el ejemplo que quieres darle a tus subordinados?

Ranuz aprieta los puños a la vez que cierra sus ojos con gran fuerza mientras trata de calmarse. Inhala hondo conteniendo la respiración. Todos quedan expectantes, observando con mayor atención. Nya y Thanus observan la escena con gran preocupación, el miedo en su rostro era poesía. Arka por su parte estaba tranquila, su rostro sereno y en paz, confiaba plenamente en Layne, y sabía que ella lo tenía todo bajo control. Layne estaba relajada conteniendo la Sinfonía Carmesí en un punto donde pudiera dar marcha atrás.

Pero entonces…una sonrisa triunfante se poso en los labios de Ranuz. Layne abrió los ojos con asombro, y luego con una leve sonrisa de orgullo detuvo el ataque.

Thanus se acercó rápido a Ranuz poniendo una mano en su espalda. Ranuz respiraba con dificultad. Tratando de buscar oxígeno.

––Tranquilo. ––dice Layne con suavidad mientras se acerca a ellos. ––Respira lentamente.

Ranuz obedece y lo hace con lentitud. Thanus mira a Layne incrédulo, era la primera vez que la escuchaba hablar asi a otra persona que no sean Arka o Kara.

Ranuz con firmeza, aunque con leve temblor en el cuerpo se va incorporando con ayuda de Layne y Thanus que lo sostienen cada uno de un brazo.

––Vaya…jefe, lo hiciste muy bien. ––dice Layne con picardía. ––Congelaste tus pulmones…en teoría y en práctica es el órgano más fácil de congelar, aparte que contiene agua…el aire que inhalamos también posee partículas de agua…asi es más sencillo.

––Tu Sinfonía…es más letal que la de Fischer. ––dice Ranuz jadeando con una mueca de dolor, aunque una sonrisa de satisfacción adornaba su rostro.

––Por supuesto que si. ––dice Layne con tono juguetón. ––Él es solo una copia muy buena de mí…aún le falta mucho para llevarla a su máxima expresión…vamos a tomarnos veinte minutos de descanso…dale tiempo a tu cuerpo para estabilizarse.

Ranuz asiente. Thanus con agilidad crea una tumbona de tierra. Acuestan a Ranuz con delicadeza. Ranuz gime levemente por el dolor del cuerpo.

––¡Demonios! ––dice Thanus con leve enfado, mientras observa de pie con los brazos cruzados a un Ranuz ya acostado. ––Por poco nos quedamos sin Primer General.

––Tranquilo…Layne iba a ocupar ese puesto. ––dice Ranuz con una leve sonrisa mientras su respiración se iba estabilizando poco a poco.

En ese momento Nya llegó con una dulce sonrisa mientras sostenia entre sus manos una charola de madera con tres vasos de agua fría, Arka la seguía desde atrás con una calma casi palpable.

––Aquí tienen. ––dice Nya con gran emoción en la voz.

––Muchas gracias, pequeña. ––dice Ranuz mientras toma un vaso.

Thanus también toma uno, pero sus ojos estaban invadidos por curiosidad al ver a la niña nueva.

––¿Y esta niña? ––pregunta Thanus señalando a Nya.

––Es mi prima. ––dice Layne con naturalidad cruzada de brazos. ––Su nombre es Nya.

––¿Arka tiene una hermana? ––pregunta Ranuz confundido.

––Podria decirse que si. ––dice Arka ya cerca de ellos. ––Ella es hija de una gran amiga a quien considero como una hermana…la dejo a mi cuidado por un tiempo…así que si la ven por Dominus Lux sola o en algún problema les pido que la cuiden, por favor.

Ranuz y Thanus asienten mientras sus ojos aún se enfocan en la niña.

––¿Quién en su sano juicio deja a una niña con ustedes dos? ––murmura Thanus con incredulidad.

––No se a que te refieres, querido. ––dice Arka con picardía. ––Sé muy bien como cuidar de niños. ––señala a Layne. ––Mira a mi ángel…salió muy bien después de todo.

Layne asiente con una sonrisa orgullosa, luego mira a Thanus con burla mientras le saca la lengua de manera infantil…Thanus hace el mismo gesto más molestó. Nya los observa a los dos con diversión y confusión en los ojos.

––Estos dos peelan increíble juntos… ––piensa Nya para si misma. ––Pero ahora mismo parece que se van a matar en cualquier momento.

Nya rie baijto, Arka la observa con diversión en la mirada comprendiendo los pensamientos de la niña.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Kaer´Marun, Aldea Tarzia, Montaña Hollow

La mañana en la montaña respiraba completa paz en todo el sentido de la palabra. Ginthar estaba sentado con las piernas cruzadas en el engawa, sostenia una taza de té caliente mientras analizaba unas jugadas en su tablero de ajedrez. Luego sus ojos se posaron en el claro del jardín con gran melancolía. Todo estaba tranquilo en comparación con los otros días donde el ambiente era más movido y caótico por los cuatro chicos que estaban bajo su techo y tutela.

––Vaya…solo un día de su partida y siento que ha sido una eternidad. ––murmura Ginthar con una sonrisa nostálgica.

Pero…de pronto…

El aire se volvió denso. Un leve estremecimiento invadió el cuerpo de Ginthar como un mal presagio. Una energía elemental abrumadora cubrió todo el lugar. La tierra tembló levemente. Ginthar se levantó de inmediato con el ceño fruncido, invocó veinte dagas de tierra cubiertas de fuego y las lanzó hacia el umbral de la entrada. Una figura corpulenta encapuchada detuvo el ataque, creando una espada de tierra y esquivó con una agilidad impresionante las veinte dagas.

Ginthar se quedó observando la figura que se acercaba a pasos pausados. Ya frente de Ginthar, la figura se quitó la capucha. Era un hombre con el cabello mitad negro y la otra mitad azul oscuro, sus ojos marrones dorados se veín completamente agotados con ojeras, su rostro cansado por los años, en su cuello tenía una gran cicatriz de una quemadura intensa. Se puso de rodillas delante de Ginthar, con la cabeza abajo.

––¿Viniste a vengarte de tu familia, Daymond? ––pregunta Ginthar con los brazos cruzados y la ceja arqueada, no habia temor en su expresión, estaba bastante tranquilo, dispuesto a todo…incluso a morir…

––Maestro… ––dice el hombre con voz cansada. ––En ese momento no pude hacer nada para detenerte y evitar esa tragedia…aunque te mate ahora…mi hermano y cuñada no volverán a la vida…

––Entonces… ¿A qué has venido? ––pregunta más serio Ginthar.

––Para ser honesto…no lo sé… ––dice Daymond con la duda en la voz. ––Vi a Kael saliendo de aquí…y me dio curiosidad… ¿Acaso él ya sabe que fuiste tú quién mato a sus padres?

––No…no lo sabe. ––dice Ginthar con firmeza, aunque con leve culpa en la voz. ––Aún no se lo digo…tiene cosas importantes que hacer…no quiero ponerle más peso en sus hombros.

––Menos mal. ––dice Daymond con una ligera sonrisa cargada de tristeza. ––Ese chico ha vivido un verdadero infierno después de la muerte de sus padres.

––Daymond…escuche la historia de Kael. ––dice Ginthar severo con los ojos entrecerrados llenos de reproche. ––¿Por qué no te hiciste cargo de esos niños? …sentí tu energía elemental en ese momento…pensé que me ibas atacar…pero no hiciste nada…yo soy el verdugo de los padres de Kael…pero tú fuiste peor que yo…eran tu familia…tus sobrinos…los dejaste solo a su suerte…por lo menos Layne fue rescatada por Arka…pero Kael tuvo que pasar mucho a corta edad.

––Maestro…me culpo todos los días por eso. ––Daymond baja la mirada cerrando los puños en la tierra. ––Fui un maldito cobarde…no hice nada cuando murió Yalis…tampoco hice nada cuando murió mi hermano y su mujer…tampoco hice nada por esos niños…y menos por mi hija…cuando esos imbéciles la secuestraron…

––¿Tu hija? ––pregunta Ginthar sorprendido con la ceja arqueada.

––Si…Layne, es mi hija. ––dice Daymond en la misma posición.

––Vaya…ahora todo es más claro ahora. ––dice Ginthar tocándose la barba. ––Sabia que Layne no podía ser la hermana de Kael…ella es un cuádruple, pero Kael solo un elemental…tu eres un cuádruple supremo y según escuche, Yalis era un cuádruple avanzado…ahora entiendo la fuerza y dominio elemental de esa niña. ––Ginthar lo mira con furia recordando algo importante. ––Entonces… ¿Todo este tiempo has seguido a esos niños? …Arka me dijo cuando yo descubrí la verdad, que Layne paso por un verdadero infierno a manos de esa pandilla…casi muere si ella no hubiera llega a tiempo…tú sabias al respecto… ¿y no histe nada para impedirlo?

––Me acobarde… ––dice Daymond entre sollozos. ––No supe que hacer en ese momento…me paralicé…todos los recuerdos vinieron de golpe…tuve miedo y no pude hacer nada…pero cuando decidí buscarla ya era tarde…el lugar estaba destruido por completo…no habia quedado rastro de nada…pensé que murió y dejé de buscarla…pero, después de varios años la volví a ver en la feria de Las Aguas…es idéntica a Yalis…estaba muy feliz con una gran sonrisa…quise acercarme para comprobar que estuviera bien…pero de pronto, vi a Arka a su lado…ambas estaban felices parecían madre e hija…y todas mis dudas se aclararon cuando ella le dijo “mamá” …entonces supe que Arka la adoptó como su hija…me sentí aliviado…ella estaba en el lugar más seguro de toda Elandar.

El silencio que se hizo entre los dos hombres fue profundo, cargado de tantas cosas no dichas y malos momentos.

––¿Y Kael? ––pregunta Ginthar serio. ––¿Por qué no hiciste nada por el muchacho?

––Lo seguía desde lejos… ––afirmó Daymond. ––Después del secuestro de Layne…me enfoque en proteger a Kael…pero el muchacho es un imán de problemas…No habia aldea en todo Kaer´Marun en que no se metiera en problemas…tuve que usar muchas veces Devufz, para que él pudiera pelear con las otras pandillas…

––Entonces Layne, es tu hija. ––dice Ginthar analizando. ––La dejaste con tu hermano después de la muerte de Yalis…él la crió como su hija y por eso Kael piensa que es su hermana…pero realmente son primos…vaya que giro más inesperado.

––¿Kael lo sabe? ¿Acaso ya sabe que Layne Virell es su hermana perdida? ––pregunta Daymond con la mirada levemente levantada.

––No…no lo sabe, ni ella tampoco. ––confirma Ginthar. ––Son enemigos jurados…se quieren asesinar con solo mirarse…se han enfrentado varias veces, pero Layne siempre gana con facilidad.

––Esa niña se volvió en alguien muy fuerte y poderosa. ––dice Daymond con leve tristeza.

––Si, ahora ella es la Segunda General de Dominion. ––dice Ginthar con orgullo paternal. ––Como tú también lo fuiste…Daymond…ella está siguiendo los pasos de su padre sin saberlo.

––Se equivoca, maestro. ––dice Daymond con firmeza. ––Yo perdí todo el derecho de ser su padre…la única y verdadera familia de Layne es Arka Virell…y de corazón espero que siempre se mantega asi y que ella nunca descubra la verdad…se que Kael también lo entenderá en su momento…Layne no necesita a un miedoso y bueno para nada como padre…cuando tiene a una madre poderosa que daría su vida por ella sin dudarlo.

––Tienes toda la razón. ––asiente Ginthar. ––Arka daría su vida sin dudarlo…entonces, ¿Qué harás ahora? No me vas a matar y no intentarás recuperar a tu hija…

––Seguiré por un tiempo más a Kael. ––dice Daymond mirando al cielo. ––Se lo debo a Jazziel…ahora mismo él junto con sus amigos van de camino a Darlia…los estaré esperando en Daxon…es más peligroso para ellos…por cierto, maestro… ¿Sabias que esa chica Lyra es la hija del imbécil de Richor Laucher?

––Sí, tienen la misma energía elemental. ––dice Ginthar sereno, midiendo la reacción del hombre frente a él. ––¿Por qué? ¿A él si lo matarás después de haber dicho que el bebé que llevaba Yalis tenia cuatro núcleos elementales?

––Ese maldito. ––dice Daymond furioso. ––Le dije a Yalis que teníamos que esperar a Karmelia…pero ella estaba asustada por la condición del bebé y decidió ir con ese idiota pensando que no la entregaría al Gran Consejal…juré que mataría a ese maldito bastardo…también me enteré que fue él quien entregó a Kara, la nieta de Karmelia.

––Sí…se esa historia. ––dice Ginthar con leve enojo. ––Kara me lo contó todo…pero, Lyra no tiene la culpa de los pecados de su padre…es una buena chica…no te permitiré que le pongas una mano encima a esa muchacha.

––No lo haré yo…quizás lo haga otra persona. ––dice Daymond con una calma escalofriante. ––Kara está con ellos…y por lo que vi ayer…Kara ya sabe quien es Lyra.

––¿Cómo? ¿Un alto mando de Dominion con otra pandilla? ––dice Ginthar con leves nervios. ––Pueden acusarla de traición si alguien la reconoce y lo informa.

––No te preocupes, maestro. ––dice Daymond levantándose. ––Después de todo, ellos no son una pandilla oficial…Kara estará bien.

Daymond, se puso de pie y hace una leve reverencia con sumo respeto al hombre que una vez fue su maestro y un padre para él.

––Me alegra ver que estás bien, maestro. ––dice Daymond con una leve sonrisa triste. ––No te preocupes cuidaré de esos mocososo durante un tiempo…aunque hay algo que me intriga demasiado…

––¿Qué cosa te intriga, muchacho? ––pregunta Ginthar interesado.

––Ese tal Brax…tiene una energía elemental abrumadora… ––dice Daymond analítico. ––A veces intenta ocultarla…pero otras veces lo he visto en el bosque solo, entrenando…y siento esa energía…es más fuerte incluso que un cuádruple supremo…la tierra me grita que es muy peligroso.

––Ahora que lo dices. ––dice Ginthar serio, pero con leve temor de confirmar algo que se negaba a creer. ––Después que Brax creó su espada de tierra se ha estado comportando muy extraño…incluso en un entrenamiento casi mata a Kael y a Lyra…y aveces siento como él retiene su energía elemental…no lo conozco muy bien…pero es un buen muchacho.

––Mantendré un ojo puesto en él de todas formas. ––dice Daymond caminando hacia el umbral de la salida. ––Nunca bajes la guardia, ¿cierto, maestro? …eso es algo que siempre nos decías a tus más dementes estudiantes…

Daymond se despidió con una mano, y su figura se perdió en el sendero de la montaña. Una leve sonrisa nostálgica se poso en el rostro de Ginthar.

––Cierto…mis más dementes estudiantes. ––dice en un susurró apenas audible. ––Ronter…Arka…Joshk…Persia…Daymond… ––bajo la mirada con pesar. –––Sin importar lo que haya pasado…siempre serán mis muchachos…

Una brisa suave lo rodeo por completó, levantando las hojas secas del suelo.

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Kaer´Marun, Pueblo de Darlia…

La mañana estaba cálida, y extrañamente pacifica. El grupo avanzaba rumbo al pueblo de Darlia entre los senderos de tierra rodeados por árboles y bruma matinal. Kael caminaba demasiado cerca de Kara, como si el simple hecho de estar a su lado reafirmara su existencia. Él hablaba y reía con ese tono exagerado que solo él encontraba encantador, mientras ella soltaba risitas suaves por compromiso.

Unos pasos atrás, Lyra los observaba con una mirada tan afilada como hielo quebrado. Sus ojos naranjas chispeaban con molestia, aún desconfiaba de Kara, y si las miradas mataran, Kael ya estaría sepultado. Brax, por su parte, caminaba con calma y serenidad, revisando el mapa que llevaba en mano, completamente inmune al caos de su alrededor.

Cuando llegaron a la entrada de Darlia, dos guardianes imponentes estaban protegiendo el inmenso portón. Eran altos, robustos, con armaduras rojas desgastadas por el tiempo y las lanzas de doble filo cruzadas de manera amenazante. Sus rostros eran pétreos, curtidos por años de vigilancia absoluta.

Uno de ellos habló con voz seca, marcial: ––¿Qué hacen forasteros en nuestros dominios?

El otro entrecerró los ojos, evaluando al grupo: ––¿Acaso son una pandilla de forasteros?

––¿Qué dices, viejo? ––dice el primer guardia con burla. ––No ves que son simples mocosos…no tienen carácter de pandilla…

Brax, algo incómodo, dio un paso adelante, intentando evitar un malentendido: ––Tienen razón…no nosotros no somos…

Pero Kael lo interrumpió con una sonrisa arrogante y los ojos brillando de orgullo: ––¡Claro que somos una pandilla! ¿Qué otra cosa podríamos ser?

El segundo guardia apuntó con su lanza directo al pecho de Kael.

––Si son una pandilla, no pueden pasar. ––dice el guardia con leve furia en la voz. ––Aquí no son bienvenidos… ¡Lárguense de aquí!

Kael, indignado, dio un paso al frente: ––¿¡Qué!? … ¿¡Qué no podemos pasar!? … ¿A qué te refieres, viejo? … ¡Este es un camino libre!

Brax, tratando de calmar la situación, alzó ambas manos con calma: ––Señores, por favor…solo estamos de paso…vamos rumbo a Daxon…y esta es la única ruta segura…no queremos problemas…

El primer guardia encendió su mano en llamas, la piel ardía en un rojo furioso: ––Entonces intenten pasar sobre nosotros…si se atreven…

Kael con una sonrisa desafiante, invoca un látigo de agua y tres esferas de agua de un metro a su alrededor.

––Entonces…pasaremos a las malas… ––dice Kael con una sonrisa burlona.

Pero en ese momento…una voz serena y burlona interrumpió el ambiente tenso: ––Pero ¿qué está pasando aquí? … ¿Desde cuándo se grita de esa manera a las visitas?

Desde el portón, caminando con total despreocupación, apareció un chico de cabello gris oscuro desordenado, ojos fucsia brillantes, y una sonrisa engreída. Tenía unos dieciséis años, una chaqueta sin mangas abierta dejando ver su torso marcado, pantalones cortos y las manos detrás de la cabeza como si acabara de despertar de una siesta.

Los dos guardias se enderezaron de inmediato y apartaron sus lanzas, bajando la cabeza en señal de respeto.

––Señor Luca… ––dice uno de los guardias con respeto mientras hace una leve reverencia. ––Disculpenos, señor…estos forasteros dicen ser una pandilla y quieren pasar para ir a Daxon.

El chico bajó las manos y caminó hacia al grupo con paso relajado. Su mirada se paseó por cada uno de ellos con descaro y altivez…hasta que sus ojos se detuvieron en seco en Kara y Lyra. Sonrió con encanto y malicia juguetona.

––¿Una pandilla? ––dice el chico burlón. ––Ja…no me hagan reír…son unos debiluchos…pero estas dos… ––se acerca con descarada confianza, observando de arriba abajo a Lyra y Kara. ––Estas dos bellezas…son diosas extraviadas en tierras de hombres sin mérito…si ustedes desean entrar, mis amadas, yo personalmente las escoltaré a ambas…seré si sombra, su espada, su protector de fuego…su todo.

Kael, enrojecido por la rabia, y cegado por los celos, se interpuso de inmediato como un muro protector entre Luca y las chicas.

––¡Oye tú, amigo con complejo de conquistador! ––dice Kael con una sonrisa amenzante. ––¡No les hables así! …. ¡Son damas, no carne en exhibición de mercado! … ¡Además, Kara es la madre de mis hijos!

Luca lo mira con una ceja arqueada. Brax se dio una palmada en la frente con frustración. Lyra lo miró con desdén. Pero, Kara estaba muy divertida.

––Pero, ¿Qué dices, Kael? ––dice Kara conteniendo la risa por el descaro del chico. ––Apenas nos estamos conociendo…ni siguiera tienes el permiso de mis padres para salir conmigo. ––pero en su mente sus pensamientos eran otros. ––Si esas palabras hubieran salido de la boca de Ranuz… ¡Aaahhh! ––Kara suspira como una tonta enamorado el rubor invadiendo su rostro.

Kael la miró con intensidad desmedida, como si su corazón se le fuera a salir por la boca: ––Esas son pequeñeces, mi amor…simples detalles…nada importante…yo ya tengo todo nuestro futuro planeado al lado de nuestros hijos…tú solo confía en mí, querida.

Luca se cruzó de brazos, con una sonrisa de superioridad que hervía la sangre de Kael.

––Amigo, la dama te rechazó con ternura y elegancia. ––dice Luca con una mueca burlona. ––Te lo dijo en la cara…ella no te quiere…en cambio… –––miró coqueto a Kara, mientras le guiñaba un ojo. ––Yo sí puedo darte todo lo que tus dulces labios deseen.

Kael furioso se acercó peligrosamente a Luca. Ambos chicos quedaron cara a cara. El aire vibraba de tensión. Sus ojos se clavaron como dagas. Dos bestias a punto de estallar. Dos machos alfas a punto de morderse el cuello. Dos gallos de pelea a punto de sacarse los ojos.

––¿Acaso quieres morir, amigo? ––gruñó Kael, con voz baja y amenazante. ––Si ese es el caso…con gusto concedó tu deseo…te mandaré con la huesuda con moño de regalo.

Los dos guardias ante la amenaza de Kael hacia su líder, alzaron sus armas, listos para intervenir, pero Luca levantó una mano sin apartar la mirada de Kael.

––Tranquilos, muchachos. ––dice Luca con calma absoluta, con una pizca de amenaza. ––Yo me encargo de esta mosca.

––¿Mosca? ––Kael furioso adelantó un paso más. ––Te juro que voy a…

Pero entonces, Lyra se adelantó con elegancia y firmeza. Se colocó entre ambos con una serenidad que congeló el ambiente.

––Disculpa al idiota de mi amigo. ––dice Lyra con una voz suave casi coqueta, pero firme. ––No queremos causar problemas ni provocar un alboroto…solo queremos pasar por aquí y continuar nuestro largo camino.

Luca la miró, y por un instante…se quedó sin habla. Sus ojos fucsias recorrieron su rostro, su cabello azul celeste, la seguridad de su porte, y la profundidad en sus ojos naranjas. Quedó cautivado.

––Por ti, mi amor…por ti dejaría pasar el Ejército Negro por completo junto con los cuatro generales de Dominion. ––dice Luca con galantería exagerada mientras besa la mano de Lyra. ––Mi nombre es Luca, soy elemental de fuego, nivel intermedio… ¿Y el tuyo, mi flor de loto?

Lyra, en su mente, masculló con leve furia: “Este idiota es igual de insoportable que Kael”

––Mi nombre es Lyra. ––dice ella forzando una sonrisa diplomática. ––Soy elemental de agua…él es Kael, también de agua…aquel de ahí es Brax su elemento es la tierra…y ella es Kara de aire…los cuatro somos nivel medio.

Luca sonrió con arrogancia mirando a Kael, luego tomó la mano de Lyra con delicadeza y la apoyó en su brazo, caminando con ella como si fueran una pareja real.

––Vamos, mi amor. ––dice Luca como todo un caballero escoltando a su damisela. ––Nadie en este pueblo se atreverá a tocarte…no mientras yo aún respire…y mucho menos estando muerto…

Kael mascullaba como un volcán a punto de hacer erupción, murmurando cosas incomprensibles mientras apretaba los puños con los ojos puestos como dagas en la nuca de Luca…como si pudiera atravesarlo.

Brax guardó su mapa y suspiró con leve molestia, mientras miraba de reojo a Luca y Lyra alejarse.

Kara sonrió divertida por la escena, mientras se acerca a Kael, y le susurra risueña: ––Tranquilo…futuro padre de mis hijos. ––le da unas suaves palmaditas en la espalda. ––Vamos.

Kael se recompone de inmediato y toma la mano de Kara y la pone con suavidad en su brazo. Kara lo mira entre divertida e interesada. Mientras ambos caminaban junto a un Brax que asesinaba con la mirada a un romántico y risueño Luca que no tenia ninguna intención de soltar a Lyra.

Dentro de Darlia, el grupo se quedó en silencio por unos segundos, asombrados ante lo que veían…exceptuando a Kara, que ya habia estado en ese pueblo más de una vez de manera incognita.

Las calles estaban bien pavimentadas con piedra clara, los puestos de mercado rebosaban de frutas exóticas, armas brillantes y telas coloridas. Las casas tenían techos de teja roja, muros gruesos y bien cuidados, y los niños corrían e un lado a otro entre risas, mientras los adultos compartían entre cafés y almacenes. Era una escena viva y vibrante, muy diferente al resto de las aldeas pobres y olvidadas de la región.

Brax, con el ceño fruncido por la sorpresa, murmuró sin apartar los ojos del bullicio: ––¿En serio…aquí hay pandillas?

Luca, aún con Lyra colgada de su brazo como si fuera un trofeo, sonrió con orgullo desbordante: ––Claro que sí…esta es la base de los Warriors Of Dawn…una de las pandillas más poderosas de toda la región…solo los Shadows Of Death están por encima de nosotros…pero no por mucho tiempo…Darlia pronto será reconocida como ciudad…ahora mismo no tenemos nada que envidiarles a los de Daxon.

Kara, al lado de Kael, observaba todo con ojos calculadores, como midiendo cada detalle. En su mente pensaba: “Genial…aquí podré saber si hay algún cuádruple supremo oculto…tal vez no fue tan mala idea venir con ellos…aunque hubiera sido más divertido si armaba un escándalo…pero bueno…ya será en otra ocasión”

Kael, mascullando para sí, lanzaba miradas asesinas a Luca, visiblemente irritado por la seguridad del chico al hablar y al caminar.

––¿Quién demonios se cree este idiota? ––murmura Kael con evidente frustración. ––¿Acaso es el dueño de todo esto?

Luca, lo escuchó perfecto, lo miró por encima del hombro con una sonrisa altiva: ––Por supuesto que sí…soy el líder y capitán de esta pandilla…todo esto está bajo mi dominio…y claro, mi amor. ––mira a Lyra. ––Lo mío es tuyo.

Lyra, sonriendo con las venas marcadas en la frente, pensó con rabia: “Este idiota y Kael están cortados con la misma tijera…son igual de mujeriegos… ¿Se turnan para sacarme de quicio o qué?”

Lyra mira atrás de reojo y sus ojos encuentran a los de Brax, ambos se sostienen la mirada por un momento. Lyra baja la cabeza avergonzada con un suave rubor en las mejillas y una leve sonrisa, y luego vuelve a mirar al frente. Brax se queda observándola por un momento, con una sonrisa tierna. Kara perspicaz, estaba muy atenta a la escena frente a sus ojos. Ríe bajito tapándose los labios con la mano. Kael la mira intrigado y curioso…Kara niega lentamente divertida.

Luca ajeno al mar de emociones de alrededor, comenzó a guiarlos por todo el pueblo con tono de guía turístico orgulloso: ––Aquí tenemos nuestra escuela, donde entrenamos a los niños desde los cuatro años cuando ya manifiestan su elemento…por allá está el hospital, uno de los mejores después del de Daxon…esta es nuetra iglesia, y ahí… ––señaló a un edificio lleno de luces y risas. ––Está nuestro centro de recreación…todo lo hicimos nosotros…guerreros, padres, constructores…y soñadores de tener un pedazo de cielo en este mundo podrido…

Lyra por un instante lo observó con menos desprecio. Aunque era arrogante, parecía hablar con sinceridad.

Finalmente llegaron a un edificio de piedra oscura con una gran bandera ondeando con orgullo e imponente sobre la entrada principal…era un cuartel general…una estructura firme, con ventanas altas, rodeada de jardines y zonas de entrenamiento.

Dentro, docenas de hombres y mujeres se entrenaban, charlaban o revisaban mapas. Todos detuvieron sus acciones al ver entrar a Luca. Algunos saludaron con respeto, otros hicieron una leve reverencia. Estaban en territorio enemigo… o al menos, en un lugar donde el ego era ley.

De pronto un chico alto, de unos dieciocho años, con cabello largo color púpura atado en una coleta alta, musculoso, con gafas que resaltaban su mirada fría y penetrante, se fue acercando con paso firme. Vestía ropa ceñida negra y un t-shirt de mangas largas arremangado hasta los codos.

––Jefe. ––su voz era grave y seria. ––Hay cosas que debe revisar y aprobar…no puede estar jugando por ahí como si nada.

Luca sonrió con su típico aire despreocupado y le pasó un brazo por los hombros con diversión.

––Theo, mi gran amigo. ––dice Luca juguetón. ––Siempre tan serio… ¿Acaso no te he dicho que el tiempo es un recurso elástico? … relájate un poco…además…no ves que estamos siendo honrados por las visitas de dos diosas.

Theo se quitó el brazo de encima con elegancia y se acomodó los lentes.

––Te he dicho que no tratres así a las mujeres. ––dice Theo con clase y elegancia con un toque de frialdad. ––Son criaturas hermosas, dignas del máximo respeto…no como tú…que solo las ves como objetos de diversión.

Kara y Lyra lo miraron con genuino asombro, mientras algunas mujeres del cuartel lo miraban con ojos en formas de corazón.

––¡Ey, Theo! ––Luca, fingiendo estar ofendido, se llevó la mano al pecho. ––¡Eso dolió! …estas damas reciben todo mi respeto y admiración… y ella… ––mira a Lyra. ––Es diferente de las demás…lo se…el fuego dentro de mi alma me lo grita con fuerza…esta mujer esta destinada hacer la madre de mis hijos.

––Siempre dices lo mismo. ––susurra Theo arreglándose las gafas.

Lyra fingió una sonrisa mientras sus venas palpitaban en su frente a la vez que levantaba ligeramente el puño con gran fastidio.

Luca ni se inmuto en la acción de la chica, se acerca a Theo con orgullo y le da varias palmadas en el hombro.

––Este amargado de aquí es Theo. ––dice Luca con una gran sonrisa orgullosa. ––Es mi mano derecha…elemental de tierra nivel avanzado…un estratega nato…el mejor que he conocido…incluso me atrevería a decir que está al nivel de la mismísima diosa Layne Virell, en términos de estrategia, claro.

Kara, que estaba atenta a cada palabra, sonrió con burla, mientras pensaba: “¿Al nivel de Layne? …por favor…nadie está a su nivel…Layne no es una simple estratega…es una deidad de la estrategia disfrazada de chica”

––No creo poder compararme con ella. ––dice Theo, serio pero humilde mientras negaba con la cabeza. ––Pero en toda Kaer´Marun, nadie me supera en mi área…eso sí aún tengo mucho que aprender. ––observó con mayor curiosidad al grupo. ––Por cierto… ¿Quiénes son ustedes?

Luca, con tono burlón y sin disimulo, respondió: ––Dicen que son una pandilla…que van rumbo a Daxon… ¿Puedes creerlo?

––¡Claro que lo somos! ––dice Kael furioso dando un paso al frente. ––¡Y yo soy el capitán! …Brax es mi mano derecha y mi Primer General…Lyra es mi Segunda General…y ella es mi esposa, Kara.

Kara, con media sonrisa, murmuró: ––Pero Kael…aún no somos nada…

––Shhh, mi amor…son pequeñeces. ––respondió él sin mirarla, con gesto heroico.

Theo arqueó una ceja, curioso: ––¿Y cuál es el nombre de su pandilla? … ¿Y su emblema?

––Aún no tenemos nombre…ni emblema. ––respondió Brax con una sonrisa nerviosa.

Kael, cruzado de brazos, se defendió: ––¡Bah! … ¿Y el de ustedes? …yo no veo ningún emblema por aquí…

Luca rió con arrogancia: ––¿En serio? … ¿No viste la bandera en la entrada? … ¿Ni esta?

Se abrió ligeramente la chaqueta y señaló el emblema tatuado en el lado izquierdo de su pecho. Theo levantó su camiseta para monstrarlo también. Lo tenia tatuado en su espalda. Era un diseño circular que se centraba en una espada imponente que atraviesa el centro, su hoja puntiaguda se extiende desde la empuñadura ornamentada hasta la base del círculo. La espada divide la escena en dos mitades principales y simboliza un punto de equilibrio o un eje de poder. Detrás de la empuñadura, un sol radiante se alza o se pone sobre un horizonte, con sus rayos finamente punteados que irradian hacia afuera. La mitad inferior del diseño está anclada por la tierra, representada por raíces retorcidas y follaje sutil, mientras en los lados superior y lateral están dominados por el conflicto y la armonía de los elementos: a la izquierda, olas de agua estilizadas con un patrón de puntos azules fluyen dinámicamente, equilibradas a la derecha por llamas rojas y naranjas que se elevan con un vigor ardiente, acompañadas por remolinos de aire que soplan. Evocando una profunda simbología de la unión de los cuatro elementos y la voluntad humana, representados por la espada y el sol, todos contenidos dentro del ciclo perfecto del círculo.

Brax, maravillado, exclamó: ––¡Waooo! … ¡Es genial! … ¡Qué diseño tan increíble!

Kael, con los brazos cruzados y cara de limón agrio, murmuró con despecho: ––¡Bah! …es demasiado sencillo y aburrido…es se ve tan original.

Lyra, observando con atención, sonrió con aprobación: ––Pero ¿Qué dices, Kael? …ese emblema es increíble…refleja unidad, poder… y sobre todo mucho estilo…les queda muy bien.

Kara, que ya lo conocía, no mostró sorpresa. Solo observaba a con más atención la mirada penetrante de Theo hacia ella, como si la estuviera analizando…o peor como si ya la conocía.

Luca, señalando su pecho con orgullo, miró a Kael con una sonrisa llena de burla y arrogancia: ––¿Ves, niño? …así luce una verdadera pandilla.

Ambos se lanzaron miradas asesinas, la tensión volvió a subir…los egos chocaban como truenos…y nadie quería ser el primero en parpadear.

––Si son una pandilla… ––dice Theo tratando de romper un poco la tensión en el ambiente. ––¿Por qué no están en su aldea dominándola? … ¿O acaso con una pandilla de forasteros?

Kael parpadeó, con el ceño levemente fruncido. No entendía del todo lo que Theo quería decir. Kara, notando la duda en su rostro, sonrio divertida, interviniendo con calma.

––Las pandillas forasteras son aquellas que van de aldea en aldea sin establecer raíces. ––explica Kara con tono pausado para que Kael entienda mejor. ––No buscan conquistar ni proteger…solo causar caos por diversión…dejando todo tipo de ruinas a su paso.

Theo y Luca intercambiaron una mirada de leve interés. Brax, incómodo, se rascó la nuca y aparentemente con nervios.

––Nuestro capitán… ––dice Brax con una sonrisa nerviosa. ––Es de una aldea muy remota… no está familiarizado con todos los términos actuales.

––Vaya… ––Luca, con su clásica arrogancia, cruzó los brazos y dejó escapar una risa burlona. ––Además de arrogante, es un verdadero idiota.

––¡¿Qué dijiste, imbécil?! ––Kael dio un paso adelante, sus ojos ardían llenos de furia.

––Dije…idiota. ––Luca se acercó de manera amenazante y desafiante. ––¿Acaso tampoco sabes escuchar, tarado?

La tensión entre ambos se volvió explosiva. Sus auras se manifestaron en una presión latente. Todos en la sala sintieron cómo se cargaba el aire.

Theo, ignorando completamente la hostilidad entre ellos, habló con calma: ––Entonces… ¿Qué tipo de pandilla son?

Brax miró a Kael con duda, pero luego dijo: ––Bueno…no sabría decirte con certeza por ahora.

Kael, sin apartar su mirada asesina de Luca, habló con tono firme, decidido, como si lanzara una proclama de guerra: ––Somos la pandilla que va acabar con este maldito sistema…con Dominion…y de paso… ––su voz baja y se vuelve más amenazante. ––Con todas las pandillas que se interpongan en nuestro camino.

Hubo un silencio profundo en el salón…

Pero luego se vio interrumpido por la carcajada desdeñosa de Luca, que se tomaba el estomago con ambas manos.

––¿Destruir a Dominion? ––dice Luca burlón atragantándose de la risa. ––¿Ustedes? … ¿Una pandillita de cuatro tipos de nivel medio? … ¿Sabes cuántos duales avanzandos y supremos hay en el Ejército Negro? …además de contar con dos cuadrúples avanzados y dos de nivel supremo… con técnicas que te pueden matar con un simple chasquido. ––recuperó la compostura, se inclinó apenas, como si hablara a un niño iluso. ––¿Sabes que el Lord de Dominion es un ser inmortal? …ni siguiera los Abysswalkers, que son los más cercanos al poder absoluto, pueden con él… ¿Y tú…crees que puedes? …un simple niño en un mundo de monstruos…

Kael no titubeó. Le sostuvo la mirada con una intensidad escalofriante. Su alma ardia con un fuego ardiante.

––Siempre hay una primera vez para todo. ––la voz de Kael baja una octava. ––Prefiero morir intentándolo…que vivir sabiendo que no hice nada por cambiar este mundo podrido.

Luca lo miró fijamente, por primera vez más serio: ––¿Estás dispuesto a morir por algo tan…estúpido e infantil? …es un sueño absurdo.

––Es momento de hacer realidad ese sueño… ––dice Kael. ––Y si tengo que morir, entonces…que el infierno se preparé…porque iré a dominarlo para traerlo a la Tierra y destruir todo este sistema y a ese Lord con mis propias manos…

Luca alzó ambas cejas. Por un instante, pareció sorprendido, incluso impresionado. Luego sonríe de lado, con aire burlón…pero con una leve pizca de respeto.

––Tienes agallas…gotita. ––dice Luca cruzado de brazos, en su mirada habia una chispa de respeto.

––Una simple gotita puede volverse una tempestad indomable. ––dice Kael con aire desafiante. ––Puede ser capaz de apagar cualquier fuego incontrolable…chispita.

Los dos se lanzaron una última mirada…y casi parecía que iban a matarse en cualquier momento…pero ambos sonreían desafiantes, con un poco de respeto.

Kara, que analizaba todo con atención, dice con un tono despreocupado…pero claramente provocador: ––¿Aquí todos dominan un solo elemento?

––La mayoría domina solo un elemento. ––dice Theo cruzado de brazos. ––Tenemos algunos duales…pero son pocos…todos aquí somos entre nivel medio e intermedio…solo los más ancianos son avanzados o supremos…pero son muy pocos…y ya no cuentan con la fuerza de antes…

––Si tuviera al menos un cuádruple. ––murmura Luca frustrado, desviando la mirada de Kael. ––Ni me importaría si es básico o medio…esos idiotas de los Shadows Of death no se creerían tanto con su cuádruple misterioso… ¡Ni siguiera dicen qué nivel tiene! …como si fuera tan especial… ––bufó con fastidio con los brazos cruzados. ––Ni que fuera la gran cosa…los cuatro generales de Dominion son cuádruples y no andan presumiendo por ahí…solo porque los cuádruples son raros y difíciles de encontrar…se creen la última joya.

––No hables de ellos como si no fueran personas, Luca. ––dice Theo girando la cabeza lentamente, mirándolo con severidad. ––No pierdas la humanidad por culpa del poder.

Luca desvió la mirada y chasqueó la lengua, pero no respondió.

Kara, con los ojos entrecerrados, preguntó con naturalidad: ––Entonces… ¿En los Shadows Of Death tienen un cuádruple?

––Si…hay uno. ––Theo admitió con total calma. ––Pero su nivel exacto es desconocido…algunos dicen que es intermedio…otros aseguran que es avanzado…es un misterio que tiene a todos intrigados.

––¿Cómo sabes cuándo un cuádruple es de nivel supremo? ––pregunta Kael con creciente interés.

Theo se acomodó los lentes y respondió con un brillo especial en los ojos: ––Porque controlan los elementos a nivel molecular…transforman fuego en lava ardiente, tierra en acero puro, agua en cristales tan afilados como un diamante, aire en tormentas eléctricas completas…sus técnicas son capaces de alterar incluso tu biología: la Sinfonía Carmesí puede hacer estallar tu sangre o comprimir tus órganos hasta dejarte sin aire…son más que humanos…son monstruos disfrazados de guerreros…y hasta ahora…solo Dominion tiene esos seres…y no solo uno…tiene dos.

Kael, con una mezcla de respeto, miedo y emoción, murmura: ––Eso…es estupendo…

Luca, alzando una ceja, volvió a mirar a Kael, incrédulo: ––Eso es lo que quieres enfrentar…gotita…ahora ves que no es un simple juego de niños… ¿verdad?

––Ahora más que nunca… ––Kael lo miró con una sonrisa intensa y arrogante. ––¡Estoy más motivado! …Esto es lo que buscaba…algo que valga la pena…algo que me haga sentir vivo… ¡Esto…es emocionante!

Luca lo observó en silencio por unos segundos. Y luego dice en voz baja, casi para sí mismo: ––Sí que estás demente, amigo… ––esbozó una sonrisa de medio lado, casi de aceptación. ––Y la demencia…es algo que me llama mucho la atención.

Kael y Luca se sostuvieron la mirada. Lyra solo observaba la escena con los brazos cruzados. Mientras Brax caminaba mirando todo a su alrededor…de pronto sus ojos se posaron en un estante de madera cubierto de vidrio…dentro había una que otra arma…pero lo que realmente llamó su atención fue una copa…pero no era cualquier copa…era una hecha de obsidiana, tenia incrustrado un diamente…pero dentro el diamente tenia un humo rojo intenso y se podía contemplar relámpagos que irradian una luz propia, intensa y pulsante, como si la joya contuviera una furia elemental.

Brax lo miró absorto, una sonrisa quería asomarse en su rostro, pero la contuvo, sus ojos verdes comenzaron a parpadear y de pronto…se volvieron de un color carmesí muy profundo.

––¿Dónde encontraron está copa? …esta increíble. ––dice Brax tratando de contenerse.

––¿Eh? ¿Hablas de la copa negra de ahí? ––Luca deja su duelo de miradas con Kael, se pone la mano dentro de los bolsillos y camina hacia Brax con calma, y una sonrisa altiva en su rostro. ––Es una reliquia…según mi padre ha estado desde hace más de 300 años en nuestra familia…ha pasado de generación en generación…una vez intente beber vino en ella…pero se convirtió en lava de un momento a otro…fue algo increíble pero espeluznante.

Brax solo puede observar con mayor atención la copa…Luca lo mira a los ojos curioso.

––¿No tenias los ojos verdes? ––dice Luca con creciente interés.

Brax parpadea lentamente y sus ojos vuelven hacer verdes, con una sonrisa dice: ––No se a que te refieres, viejo…mis ojos siempre han sido verdes.

Luca parpadea sorprendido y lo mira con mayor atención. Brax solo sonríe, luego disimuladamente mete una mano en su bolsillo, saca un Moniky sin que Luca lo viera, y aprieta un botón…una sonrisa sádica se posa en su rostro mientras mira el Moniky.

Theo se acerca a una muy divertida Kara. Se pone a su lado y la mira con atención.

––Me gustaría saber… ¿Qué hace un alto mando de Dominion en estos lugares…y más con un intento de pandilla como esa? ––dice Theo que solo Kara pueda escuchar.

Ella lo mira de reojo, sin inmutarse, completamente calmada como si ya se esperará esa pregunta: ––Vaya…con que al fin te disté cuenta, Theo.

––Tu foto esta en todas partes…no entiendo como ellos no se han dado cuenta. ––dice Theo cruzado de brazos. ––Pero dime, ¿Qué hace la Tercera General de Dominion con esas personas? ¿No te pueden acusar de traición?

––No. ––dice Kara tranquila. ––No son una pandilla oficial después de todo…no tendré ningún problema…pero si me ven ayudándolo a ustedes…bueno, entonces las cosas cambian…

––Solo espero que no nos causes problemas. ––dice Theo sereno.

––No te preocupes. ––dice Kara.

Kara lo mira divertida un momento…entonces se alejo a una gran distancia del grupo, mientras Kael y Luca volvieron a cruzar miradas amenazantes y Brax se acerca a ellos con tranquilidad y una leve sonrisa triunfante.

Kara se acercó a una de las columnas ya muy alejada de ser escuchada, saco su Moniky que tenia escondido en un bolsillo de su falda. Marcó rápidamente una frecuencia. Una luz azul parpadeó brevemente antes de que la voz al otro lado se hiciera presente, entrecortada por jadeos y el eco lejano de explosiones.

––¿Qué ocurre? … ¿Encontraste algo? ––dice Ranuz, respirando con dificultad, como si estuviera esquivando la muerte a cada segundo.

Kara bajó el tono, casi en un susurro, mirando de reojo al grupo para asegurarse de no ser escuchada: ––Sí…escuché que los Shadows Of Death tienen un cuádruple…pero se desconoce su nivel elemental…pero dime algo, jefe… ¿Acaso estas en medio de una batalla?

Ranuz bufó mientras se escuchaba el crujido de una descarga eléctrica seguida de un impacto brutal.

––Estoy en la casa de Layne, entrenando la Sinfonía Carmesí. ––dice Ranuz entre jadeos. ––Mientras ella y Thanus me atacan para hacerlo más realista…y así poder evitarla en una batalla real…pero estos locos se lo están tomando muy en serio…

Kara soltó una risa divertida, casi juguetona: ––Vaya…sabes que esos dos, aunque se lleven de lo peor y casi se maten, cuando pelean jumtos son el dúo más temible…están en perfecta sincronía…y eso da miedo.

Hubo un silencio breve al otro lado, seguido de otro estallido.

––En fin. ––continuó Kara. ––Mandaré a mis chicos a Daxon para averiguar más…espera… ––Kara abre los ojos como platos indignada. ––¿Me estas diciendo que soy la única llevando a cabo esta misión cuando debería estar en mi casa bebiendo té?

Ranuz gruñó, esquivando algo: ––Layne tiene días libres, con permiso mío y del Lord…luego irá a Norvhal…y Thanus, bueno…me siguió hasta aquí solo para enfrentarse a Layne…el muy testarudo no recibe un “no” como respuesta.

Kara frunció el ceño, entre frustrada y divertida: ––Esto es muy injusto, jefe…después de esto, pediré mis vacaciones.

––Muy bien. ––dice Ranuz. ––Traéme la información y te las apruebo enseguida.

––Mañana tendrás todo listo. ––dice Kara risueña. ––Y quiero los documentos de mis vacaciones firmados por ti, jefecito…con tu puño y letra. ––pero sus pensamientos eran otros. ––Si quieres puedes venir conmigo…y así tendremos nuestra luna de miel.

Ranuz, entre un relámpago y un gemido de esfuerzo, respondió: ––Lo tendrás…todo lo que me pidas te lo daré.

La línea se cortó.

Kara quedó paralizada un momento, un rubor intenso se asomo en su rostro una sonrisa de loca enamorada, negó rápidamente la cabeza tratando de quitar esos pensamientos de su mente. Suspiro y regresó al grupo. Al volver su mirada, se encontró con Kael y Luca en posición de combate, mirándose con fuego y furia en los ojos. El aire vibraba entre ellos, cargado de electricidad.

––¿Qué ocurre? … ¿Al fin decidieron matarse? ––preguntó Kara con ironía.

Lyra, con la mano en la frente y expresión de exasperación, murmura: ––Sí…esos idiotas quieren medir fuerza…y de paso matarse…

Kara asintió, divertida.

Brax, que ya estaba al lado de Kael, miró a su compañero con seriedad: ––Oye, capitán… ¿En serio estás seguro de esto? …solo estamos de paso…a este ritmo no llegaremos a Edria como teníamos previsto…tenemos que irnos de aquí…

Kael se tronó los dedos, estiró el cuello y dice con una sonrisa confiada: ––Relájate, mano derecha…solo quiero darle su merecido a chispita…después retomaremos el camino a Daxon…para dejar a mi amada sana y salva en su casa…hasta que esperé por mi regreso y nos casemos.

Kara lo miró de reojo y, sin poder evitarlo, replicó con sarcasmo suave: ––Sí que estás muy confiado de que nos casaremos…me asusta esa confianza, querido.

Kael giró el rostro hacia ella, su mirada intensa y segura: ––Tranquila, mi amor…no tienes por qué asustarte…mientras estés a mi lado…yo te protegeré con mi vida y todo mi ser.

Las palabras de Kael golpearon algo en Kara. Una chispa cálida, incómoda, surgió en su pecho. Sin darse cuenta, estaba jugando con fuego…y empezaba a quemarse…

Luca dio un paso al frente, sacudiendo los brazos como si expulsara tensión eléctrica de su cuerpo.

––Bien…menos charlas y más acción. ––dice Luca con su tono tan provocador. ––¡Dame con todo lo que tienes, gotita! No te contengas…

Kael sonriendo de lado, su voz grave y desafiante: ––Lo mismo te digo yo, chispita.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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