Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 3
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- Capítulo 3 - 3 Episodio 2
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3: Episodio 2.
Un héroe dentro de un barril… ¡y la primera alianza de agua y tierra!
3: Episodio 2.
Un héroe dentro de un barril… ¡y la primera alianza de agua y tierra!
Aldea de Braskh / Tras la pelea Kael, sudoroso, respirando agitado, está escondido… dentro de un barril.
Desde afuera, el mismo niño sarcástico de antes cruza los brazos y lo observa con una ceja levantada.
Niño (burlón) ––¿No eras tú el ‘héroe’ de hace un rato?
¿Y así te haces llamar elemental…?
Patético, viejo.
Kael (murmura dentro del barril) ––¿Pero ¿qué dices, niño?
¡No ves que podría morir hoy!
¿Por qué la vida es tan cruel conmigo?
––Susurra ––Y pensar que no alcancé a besar a esa chica…
El niño bufa con fastidio.
Kael (irritado) ––Pero ¡qué me dices tú, mocoso insolente!
Se supone que todos aquí son elementales, ¿por qué no se defienden ustedes mismos?
Niño (serio por primera vez) ––No somos lo suficientemente fuertes.
Apenas tenemos comida, y la mayoría aquí son solo niños, mujeres y ancianos.
Kael se queda en silencio.
Luego pregunta: Kael (curioso) ––¿Y los hombres?
Niño (bajando la mirada) ––Están en el Ejército Negro… o se unieron a las pandillas.
Algunos lo hacen por desesperación, buscando darles una vida mejor a sus familias… pero este lugar está maldito.
Kael se queda pensativo… luego suspira con una sonrisa nostálgica.
Sale del barril lentamente, se agacha y le pone una mano en la cabeza al niño.
Kael (con una nueva chispa en los ojos) ––Entonces si tengo que morir hoy… me llevaré a esos idiotas conmigo.
Aldea central / Poco después El suelo tiembla levemente.
Se escuchan gritos.
La pandilla completa ha llegado: unos 10 pandilleros armados con fuego, aire, tierra y agua, todos con marcas tribales y rostros de furia.
En el centro, el líder: un hombre alto, calvo, con tatuajes de agua en los brazos.
Líder (gritando) ––¿Dónde está el imbécil que se atrevió a tocar a los míos?!
Kael (tragando saliva, pero con una sonrisa tranquila) ––Ese soy yo.
¿Algún problema… viejo?
Líder ––No te conozco.
No eres de por aquí.
¿Qué hace un forastero en mis dominios?
Kael (con una pose despreocupada) ––Solo soy un simple vagabundo sin preocupaciones en esta vida.
Líder (cruel sonrisa) ––Excelente.
Entonces nadie te extrañará… ¡Acaben con él!
¡Batalla!
Música intensa comienza Los 10 pandilleros cargan contra Kael.
Él esquiva, lanza ráfagas de agua, crea pequeños escudos líquidos, retrocede, resiste.
Su técnica es básica, pero su instinto lo mantiene vivo.
Justo cuando está a punto de ser rodeado… ???
(voz potente) ––¿Necesitas ayuda, hermano?
Kael gira y ve a un joven de unos 18 años, más alto y robusto.
Cabello azul oscuro, ojos verdes, expresión relajada, y ambas manos cubiertas con placas de tierra endurecida.
Kael (confuso) ––¿Quién eres tú?
Desconocido ––Ya habrá tiempo para presentaciones… Ahora acabemos con estos imbéciles.
Pelea a dúo Kael y el desconocido pelean espalda con espalda.
El desconocido lanza ondas de tierra, crea barreras, mientras Kael usa chorros de agua como látigos y escudos.
Combinan bien: tierra bloquea, agua contraataca.
El líder, furioso, avanza y activa su control del agua, intentando envolver a Kael en una prisión líquida.
Kael, jadeando, retrocede, pero reúne todo su poder elemental, sus recuerdos, su dolor, y con un último ataque de presión de agua, rompe la prisión y golpea al líder con una técnica potenciada por la emoción.
¡BOOM!
El líder cae inconsciente.
Los pandilleros restantes huyen aterrados.
Todos exhaustos Kael y el desconocido se sientan en el suelo, riendo y respirando fuerte.
Desconocido (con sonrisa) ––Mi nombre es Brax.
Elemental de tierra.
Kael (chocando su puño con el de Brax) ––El mío es Kael.
Agua.
Ambos se miran y sonríen como dos tipos que acaban de empezar una gran amistad.
El niño sarcástico se acerca, con lágrimas en los ojos.
Niño ––Gracias… gracias por salvarnos a todos.
Kael (poniéndole una mano en la cabeza) ––No tienes que agradecer.
Solo andaba por aquí, eso es todo.
Ambos se sientan sobre unos troncos secos junto a una casa destruida.
Brax se frota el antebrazo cubierto de tierra seca mientras una anciana les da unos panes secos en agradecimiento ambos chicos aceptan con respeto, Kael gira su pedazo de pan con los dedos, sin comer.
Kael (mira de reojo) ––Hey, viejo… ¿quién eres tú realmente?
El mocoso aquel me dijo que no quedaban hombres en esta aldea.
Brax (sonríe, con melancolía) ––Es cierto…
Pero yo si soy de aquí.
Acabo de regresar de la capital imperial.
Kael (curioso) ––¿La capital imperial, hablas de Valyria?
¿Acaso eres parte del Ejército Negro?
¿O de alguna pandilla del lugar?
Brax (niega con la cabeza, bajando la mirada) ––No exactamente… Fui un recluta.
Intenté pasar las pruebas muchas veces… pero fracasé.
––Pausa amarga ––Solo quería darles una vida mejor a mis dos abuelos… pero no lo logré.
Lo único que traje de vuelta fue vergüenza.
Kael (frunce el ceño, sincero) ––¿Vergüenza?
¡Pero si eres un maldito tanque!
Jamás vi a alguien manejar la tierra como tú.
Fue brutal.
Brax (suelta una risa seca) ––¿En serio eres un vagabundo?
Hablas como si nunca hubieras visto a un elemental decente.
Créeme, hay cientos mejores que yo.
Lo vi con mis propios ojos…
Kael (intrigado) ––¿Qué viste?
Brax (mirando al cielo) ––Era el mejor de esta aldea.
Me sentía invencible… hasta que llegué a la capital imperial.
Allí, el control elemental es otra historia.
Hay gente que domina dos elementos.
Algunos incluso los cuatro.
Verlos… no es lo mismo que oírlos.
Kael (con ojos brillantes, emocionado) ––¿¡Cuatro!?
¡Eso es increíble!
Brax (serio) ––Increíble… y aterrador.
Uno de los cuatro generales de Dominion se apareció en nuestra primera prueba de reclutamiento.
Dijo que estaba aburrido… y que quería ‘jugar un poco’.
Luchó contra todos nosotros… al mismo tiempo.” Kael (ojos muy abiertos) ––¿¡Quéee!?
Brax ––Era una fuerza de la naturaleza.
Su poder… brutal.
Único.
Aplastó a todos sin sudar.
Y luego nos enteramos… que ese era solo el cuarto general.
Los otros tres generales están por encima de él.
Y dicen que los dos más altos no solo dominan los cuatro elementos… sino que lo hacen a nivel supremo.
Kael (murmura) ––¿Nivel supremo…?
Brax (lo observa, casi divertido) ––¿En serio eres de Elandar?
Kael (se rasca la cabeza) ––Vengo de una región tan olvidada que ni los mapas la recuerdan.
Allá no sabemos nada del mundo exterior.
Brax (asiente y suspira) ––Entonces escucha bien: Hay cinco niveles de poder elemental.
Básico — como tú y yo.MedioIntermedioAvanzadoSupremo — un dominio absoluto.
Pocos lo han alcanzado en toda la historia.” Kael (clava la mirada en sus propias manos) ––Tengo mucho que aprender si quiero acabar con ellos.
Brax (lo mira, sorprendido) ––¿Acabar con Dominion?
¿Tienes una pandilla o algo?
Kael (más serio, ojos oscuros por el recuerdo) ––Aun no tengo una pandilla, pero cuando la tenga acabare con todo este maldito sistema podrido.
Esos bastardos hacen lo que quieren.
Matan.
Torturan.
Roban.
Se llevan todo… incluso lo más preciado.
A mí… me arrebataron a mi hermanita.
Ella solo tenía solo cuatro años.
Todavía la escucho como me gritaba.
Y se aferraba con sus manitas pequeñas… pero no pude sostenerla.
No tenía poder.
No pude hacer nada.
(Se queda en silencio un segundo, mordiéndose el labio.) Brax (lo mira, más respetuoso) ––…Vaya.
Así que no eres del todo idiota después de todo.
––Se cruza de brazos ––¿Y estás formando una pandilla tú solo?
Kael (más tranquilo, pero con fuego en la voz) ––Sí.
Estoy viajando, buscando a personas fuertes.
Personas cuerdas.
Que estén hartas como yo.
Que quieran cambiar algo… o destruirlo todo.
Brax (mira la aldea, los rostros felices de los aldeanos) ––…Entonces déjame unirme.
Kael (se atraganta con su propio aliento) ––¿¡EH!?
Brax (con mirada decidida) ––Pero no seremos cualquier pandilla.
Vamos a trabajar, ganar dinero… proteger a esta aldea y las demás que están necesitadas.
Si vamos a luchar contra Dominion… que valga la pena.
¿De acuerdo?
Kael (emocionado, se levanta de golpe y le toma la mano con fuerza exagerada): ––¡De acuerdo!
¡Lo que tú digas, mano derecha!
¡Te juro que haré lo que tú digas!
Brax (ríe) ––Relájate… aún no tienes ni nombre para tu pandilla.
Kael (puchero cómico) ––¡Ya estoy pensando en eso!
Qué tal… ¿Los Dioses del Agua?
Brax (sonriendo) ––…Tienes potencial.
Pero cero talento para los nombres.
“En un mundo donde los fuertes reinan… dos desconocidos se cruzaron por azar.
Y sin saberlo… el primer ladrillo de una nueva pandilla legendaria fue colocado.”
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