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Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 36

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Capítulo 36: Episodio 35. Golpe de Realidad

Kiria, Etherniux…

El cielo se despidió del sol dándole la bienvenida a la luna, y con ella la noche estrellada. Dentro del imponente edificio científico, en el gran salón, los Siete Concejales aún seguían reunidos después de la audiencia que mantuvieron hace unas horas con el Lord Venaris. Los siete seguían en sus mismas posiciones, cada uno absortó en sus propios pensamientos.

Cartus los mira a cada uno con atención, aunque era el más joven de todos, su analice deductivo era el mejor entre ellos. Analizó sus rostros, midiendo cada una de sus reaciones después de la marcha del Lord.

––Entonces, ¿Qué haremos si Venaris no acepta nuestra propuesta? ––pregunta Cartus con los ojos entrecerrados.

––Sencillo. ––dice Serko con una sonrisa burlona. ––Tendrá que enfrentar las consecuencias cuando una de las pandillas decida ir en su contra.

––Dimitri se lo advirtió. ––dice Vernon calmado. ––Si no viene a la reunión que tendremos con los demás lideres principales, no podrá opinar nada al repecto cuando se haya tomado la decisión.

––Señores, no piensan que esto fue demasiado premeditado. ––dice Yarko más reflexivo. ––Tenemos que tener en cuenta que fue Venaris el creador de este sistema. Él lucho junto a nuestros bisabuelos y abuelos en la Gran Ruptura. Nosotros no creamos este mundo, fue él con sus propias manos y esfuerzo. Ese hombre tiene 129 años en la tierra. Tenemos que respetar su voluntad.

––Puede que tengas razón, Yarko. ––dice Ercros completamente serio. ––Pero, si Venaris no esta aquí cuando se dicten las reglas, no podremos hacer nada al respecto, aunque él sea el creador del Sistema de Pandillas. Además, esto es para el beneficio de los más débiles e inocentes.

––Eso es muy cierto. ––dice Freyner, su mirada fría analizando los pros y contras de la situación, con las manos entrelazadas. ––Tenemos que pensar en aquellos que no pueden defenderse solos. Las pandillas menores son el causante principal de tantas muertes e invasiones innecesarias. Si no hacemos algo, el mundo como lo conocemos será destruido. Cada vez son más fuerte, sin miedo a las consecuencias, haciendo lo que quieren.

––Señores, no se distraigan de nuestro objetivo principal. ––dice Dimitri con autoridad de mando. ––Es el de acabar de una vez por todas con esos dementes extremistas de Edria y, sobre todo, los de la Isla Sakura.

––Esos idiotas. ––dice Serko lleno de odio. ––Hemos perdido las veces en que esos dementes nos han querido invadir. Todo por la copa de obsidiana que nos dejó nuestro Señor.

––Tenemos que cuidarla. ––dice Yarko más serio. ––No podemos dejar que caiga en sus manos, no sabemos con exactitud la magnitud de poder que tienen las copas. Ni con los experimentos que hemos estado realizando por años no lo hemos podido averiguar.

––Además, esos manuscritos son difíciles de descifrar. ––dice Vernon analítico. ––Aunque entendamos algo del lenguaje Arcaneo, hay palabras ocultas en cada una de esas letras, como si ellos nunca quisieron darnos esa información.

––Aún así, ¿Cuántas copas creen que tienen los de Sakura? ––dice Cartus. ––Y ¿sí solamente le faltan la que tenemos? Después de todo solo nos atacan a nosotros, no hemos escuchado nada de las otras regiones al respecto.

––Esos son temas complicados. ––dice Freyner. ––Nadie nos dira si tienen las copas. Keynath dice que nunca había escuchado algo al respecto, su madre nunca se lo comentó, y en su cuartel no existen los tesoros del Arcaneo que dominaba en Kaer´Marun.

––Pero, no precisamente tenía que estar en Daxon. ––dice Yarko. ––Los arcaneos no siempre estaban en la ciudad principal de las regiones, sino en los lugares donde se sentían más cómodos. Por ejemplo, en Edria, el Arcaneo estaba en la Isla Sakura en vez de estar en Pykron, que es la ciudad principal de la región.

––Quieres decir que las demás copas están dispersas por ahí, ¿cierto? ––dice Ercros.

––Si. ––afirma Yarko. ––Pero si ellos están buscando nuestra copa, de seguro estarán buscando la de las otras regiones. Después de todo, ellos se consideran los verdaderos hijos de los dioses. No le gustan la idea de que seres inmundos como nosotros según ellos dicen, tengan en su poder dichas reliquias celestiales.

––Quiero saber, ¿Qué pasará realmente cuando esas diez copas estén juntas? ––dice Dimitri. ––Además, ¿Dónde estarán las copas de Regonex, Jayloz, Koupez y Gunogar, las regiones masacradas durante la Gran Ruptura? ¿Acaso las tendrán ellos?

––Serían cinco copas en total, contando la de Edria. ––dice Vernon con la mano puesta en el mentón. ––Esperen un momento… ––abre los ojos con asombro. ––¿Y si ellos ya saben el significado detrás de las copas? Después de todo, ellos eran los más devotos a su deidad. ¿Y si es algo peligroso para el mundo? Algo que puede significar nuestra destrucción por completo, o ¿algún deseo capaz de hacer lo que se quiera sin entregar nada a cambio?

––Entonces, estaríamos en serios problemas. ––dice Dimitri. ––Esta propuesta nos servirá para tener mayor control sobre las regiones, vamos hacer que cada una nos entregue la copa, diremos que solo nosotros las vamos a tener bajo nuestra custodia para un mayor fortalecimiento del convenio. Así tendremos las copas restantes y los de Sakura no podrán hacer nada al respecto. Hasta que investiguemos más acerca del poder ancestral de ellas. ––su voz se vuelve gélida. ––¿Qué opinan al respecto, caballeros?

––Aprobado. ––dice Vernon sin dudar.

––Aprobado. ––dice Cartus.

––Aprobado. ––dice Serko con una sonrisa astuta.

––Aprobado. ––el tono de Ercros no admitía replicas para sí mismo.

––Aprobado. ––dice Freyner calmado.

––Aprobado. ––dice Yarko, aunque sentía dudas al respecto.

––Aprobado. ––dice Dimitri con seguridad. ––Los siete hemos dado nuestra aprobación respecto al plan, no hay marcha atrás.

Todos asíenten al unísono.

––Por cierto, Dimitri. ––dice Vernon en un tono venenoso y una sonrisa siniestra. ––¿Cómo le va a nuestra querida Siel?

Dimitri frunce el ceño.

––No pongas esa cara, viejo amigo. ––dice Vernon con burla. ––Después de todo ella es tu sucesora natural en el puesto como Primer Concejal. Es tu primera hija, y como está escrito en nuestras reglas: solo el primer hijo, ya sea varón o hembra, es el único heredero natural para tomar el puesto de sus padres entre los concejales. Aún no has logrado nada para convencer a esa pequeña rebelde de regresar asumir sus responsabilidades. Está en la edad de que debe de aprender todas nuestras normas y forma de actuar. ––ríe en seco. ––Pensar que hace años se escapo del nido, y se cambio tu apellido por el de su madre. Además, es la segunda al mando de los Shadows Of Death. Tu hija es una rebelde sin causa, querido Dimitri. ¿Qué piensas hacer al respecto? No vivirás por mucho tiempo, y Lester no puede tomar tu lugar, por ser el segundo hijo. Entonces, ¿Qué harás? ¿Acaso la familia Gudirmer dejará de existir entre los concejales, después de tanto tiempo como primeros al mando?

Dimitri se levanta, su mirada cargada de autoridad y años de decisiones tomadas bajo su mando, su voz era imponente llena de seguridad: ––Gracias por preocuparte tanto por el bienestar de mi familia, amigo Vernon. Pero no te preocupes, Siel ahora mismo esta en su etapa rebelde en contra de papá, es normal. Pronto…muy pronto regresará y te aseguro que ocupará mi lugar como la Primera Concejal…y lo hará mucho mejor que yo, y tu tendrás que obedecerla.

Los demás se quedan expectantes escuchando con atención palabra por palabra.

––De acuerdo, si tu lo dices no tengo ningún problema. ––dice Vernon con una sonrisa sádica, su voz se vuelve amenazante. ––Solo espero que no sean simples palabras vacias.

––No lo son, te lo puedo asegurar. Hoy damos por terminada esta reunión. Buenas noches, caballeros. ––dice Dimitri dirigiendo sus pasos hacia la salida ante la atenta mirada de los seis hombres.

––¡Maldita sea, Siel! ––dice Dimitri en sus pensamientos mientras camina por el pasillo. ––¿Por qué siempre tienes que hacerle difícil la vida a tu padre, pequeña niña?

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Mientras tanto, en una esquina muy desierta del recinto…

––Entonces Layne, ¿Qué puedes concluir con todo esto? ––dice el Lord.

––Muy bien mi Lord, es sencillo. ––dice Layne en la otra línea con claridad. ––Ellos quieren tener mayor control sobre las regiones. Si las pandillas principales se apoderan por completo de sus regiones, tendrán más fuerzas y más personal, incluso me atreveré a decir, si esas regiones llegan a estar controladas, tendremos muchos desertores de parte del Ejército Negro.

––¿Cómo dices? ––pregunta el Lord confundido.

––Escuche bien, mi Lord. ––explica Layne con calma. ––Si desertan no podremos acusarlos de traición, ya que estarán bajo el cuidado de su región, las pandillas principales son muy fieles a los suyos y más tratándose de traidores a Dominion, estarían más que encantados de protegerlos. Sufriríamos muchas bajas, y seríamos la región más vulnerable de todas. Aún que cuente conmigo y Ranuz, no somos inmortales, en medio de una redada o si nos quedamos sin energía elemental estaríamos perdidos. Valyria perecerá, y solo usted mi Lord será el único en pie debido a que es inmortal.

––Entonces, estas diciendo que el propósito de ellos es acabar con nosotros, ¿es eso? ––dice el Lord tratando de calmarse.

––No solo eso. ––dice ella. ––Más bien ellos quieren dominar a la región que logre acabar con nosotros. Será la región más fuerte y poderosa, además que tendrá una gran autoestima por vencer a la pandilla principal de Elandar. Eso les dará más motivos para acabar con las demás regiones y tomar el control sobre toda Elandar. Y eso es lo que quieren los ancianos, tener el control absoluto, eliminar este sistema y crear un sistema gubernamental como en antaño.

––¡Esos malditos zorros! ––susurra él frustrado. ––¿Qué me recomiendas entonces? ¿Debo asistir a la reunión y ver como esos delincuentes modifican mi sistema?

––Relájese, mi Lord. ––dice Layne con una calma escalofriante. ––Para que eso ocurre pasaran años y años, hay demasiadas pandillas menores esparcidas en toda Elandar, y muchas de ellas son fuertes, le darán muchos dolores de cabeza a las pandillas principales. Asista a esa reunión, y tiene que cerciorarse de que exista un convenio entre no agresión entre regiones una vez las pandillas principales tomen control sobre sus regiones. Eso nos dará tiempo de maniobra para crear un plan en contra de Kiria cuando se atrevan a venir a destruirnos.

––Cada día me impresionas más, Layne. ––dice el Lord con orgullo. ––De acuerdo, cuando regrese tendremos una reunión solos tú y yo para idear un plan al respecto. No quiero alterar a los otros y menos poner en duda la lealtad de los soldados. Así evitamos cualquier tipo de traición.

––Mi Lord, si me permite, me gustaría que estuviera mi madre, usted sabe que no existen secretos entre las dos. Además, ella me ayuda a reflexionar más, después de todo fue ella quien me enseñó todo lo que sé. ––la voz de ella se vuelve respetuosa y firme.

––Esta bien, Layne. ––concede el Lord. ––Después de todo sé que se lo comentarás a Arka, además, ella es mi mano derecha. ––hace una breve pausa. ––Por cierto, ¿Qué era aquello de lo que querias hablarme?

––Me gustaría hablarlo en persona, si no le molesta. ––dice ella.

––Bien, ese día será muy largo. Llevaré una bolsa de tus dulces favoritos para mantener activa esa mente tuya. ––dice el Lord divertido.

Layne ríe bajito, y dice: ––Mi Lord, usted es el mejor.

––Lo sé, Layne. ––dice él sin perder el tono. ––Que pases buenas noches.

––Igual usted, mi Lord. ––dice ella y se corta la llamada.

El Lord mira un momento más el Moniky, luego mira el cielo a través de la ventana, organizando sus ideas.

––Que niños más interesantes hay en este tiempo. ––susurra él con las manos detrás de la espalda. ––Ni sus ancestros se atrevieron a llegar tan lejos.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Kaer´Marun, Daxon…

El cielo estaba formando un juicio, con la noche como juez, las estrellas como los testigos, mientras la luna era abogada, estaban presenciando una dispusta familiar que tenía lugar dentro de una acogedora casa, para ser más específicos en la habitación principal. Se escuchaban dos voces, una con mayor fuerza y la otra amortiguada a través del Moniky.

––¡Ya te dije que no, papá! ––dice Siel con furia en el Moniky, estaba completamente sola en su habitación.

––¡Siel, soy tu padre y tienes que obedecerme! ––se escucha la voz firme de Dimitri Gudirmer en la otra línea. ––Tienes que regresar para asumir tus responsabilidades entre los concejales. Ese es tu deber como mi primera hija.

––No entiendes, no quiero formar parte de unos dementes seniles, que solo saben mandar. ––dice ella tratando de moderar la voz mientras mira de vez en cuando la puerta cerrada.

––Querida entiende, nuestro apellido puede ser borrado entre los Siete Grandes Concejales. ––explica él tratando de mantener la calma. ––Sabes muy bien que tu hermano no puede ocupar mi puesto, tienes que ser tú.

––Por esa misma razón cambie al apellido de soltera de mamá. ––dice ella con leve fastidio en la voz. ––No quiero nada que diga que soy tu hija.

––Llevas mi sangre Siel, y eso nunca cambiara. ––dice él con autoridad. ––Acaso no quieres regresar por la niña que Ronter dejó bajo tu cuidado, ¿cierto? Si ese es el caso puedes traerla contigo, a tu madre le encantará la idea, después de todo no tenemos nietos. Tu hermano jamás sale del laboratorio y así nunca encontrara a una mujer. Y esa niña viene siendo como tu hija, la vamos a querer como nuestra nieta.

––¡Eso jamás! ––grita ella, luego mira rápidamente a la puerta y vuelve a bajar la voz. ––No llevaré a Sophie a esa región de dementes, querrán hacer experimentos con ella por ser cuádruple supremo.

––Querida, nosotros tenemos un cuádruple supremo, y hemos aprendido mucho de ella. ––comenta él con calma, luego su voz se vuelve amenazante. ––¿Sabes? He guardado tu pequeño secreto con respecto a esa niña, aún no le he dicho a Venaris que la hija de ese traidor aún sigue con vida.

––¿Crees que con eso me vas amenazar, papá? ––la voz de ella era calma absoluta. ––Puedes decirle todo lo que quieras, no podrán hacer nada, Sophie pertenece a los Shadows Of Death y te aseguro que Keynath no permitirá que nada malo le pase, además, Sophie es demasiado fuerte. Si quieres puedes decirle que manden a Layne Virell, así sabremos de una vez por todas quien de las dos es la mejor.

––Estas muy confiada, querida. ––dice él con calma. ––Pero, tarde o temprano estarás de vuelta en casa con o sin esa niña. Te fuiste de casa hace catorce años y desde ese entonces no has vuelto a ver a tu madre.

––Hablo con mamá todos los días, no te preocupes por eso. ––dice ella. ––Papá, date por vencido, no lograrás nada, no regresaré a Kiria, aunque me cueste la vida. No después de descubrir las cosas infames que ustedes hacen.

––No me vengas con esas cosas, Siel. ––dice él. ––Ustedes no son precisamente inocentes corderitos, han hechos cosas peores que nosotros. Tú has matado innumerables familias, Siel. Eso te hace igual a nosotros.

––Tienes razón, no somos inocentes. ––dice ella. ––Pero, ustedes hacen sufrir a las personas incluso a los animales por sus estúpidos inventos. Las torturan de maneras horribles durante días hasta que mueren. Por eso me fui, no aguantaba más ver todo eso. Son unos miserables.

––Moderame tu tono Siel, que sigo siendo tu padre incluso muerto. ––dice él con firmeza.

––Haz lo que quieras, papá. ––dice ella molesta y cuelga la llamada.

Suspira cansada. De pronto se abre levemente la puerta. Ella levanta la mirada.

––Siel, ¿estás bien? ––dice Sophie con suavidad mientras entra a la habitación.

––Sí, estoy bien Sophie. ––dice Siel con una suave sonrisa cálida. ––Es lo mismo de todos los días con mi papá. Es normal.

Sophie asíente ya estaba cerca de ella, y le toma la mano.

––Vamos a cenar, ya puse la mesa. ––dice la niña con una sonrisa de oreja a oreja.

––De acuerdo, la cena debería de estar lista. ––dice Siel mientras salen de la habitación. ––Le quedaban varios minutos antes de que empezará hablar con él.

––¿Oye, Siel? ––dice Sophie apenas audible con leve tristeza. ––¿Me llevarías contigo cuando decidas regresar a Kiria? No me quiero quedar sola, después de todo tú eres mi mamá.

Siel la mira con ternura, era muy raro cuando Sophie le decía “mamá”, la pequeña ya estaba acostumbrada a llamarla por su nombre. Sophie no sabía nada al respecto acerca de sus verdaderos padres, para ella Siel era su verdadera madre.

––Te llevaré conmigo a donde sea que yo vaya. ––dice Siel con cariño. ––No puedo dejar sola a mi hija con todos estos dementes de nuestros compañeros.

Sophie ríe divertida.

––¿Por qué no me dices mamá, Sophie? ––dice Siel, no le habia hecho esa pregunta esperando que la niña sea un poco más mayor para responderla.

––¿Eh? Bueno… ––dice ella pensativa con una gran sonrisa. ––Me gusta mucho más tu nombre. Además, en este lugar hay muchas mamás, si digo esa palabra todas voltearán a donde mi…pero, si solo digo Siel, solo tú volterás.

Siel abre los ojos con asombro ante la lógica infantil de la niña, pero eso no evita que sonria con ternura mientras le acarica la cabeza con cariño.

––Tengo que cuidarla. ––piensa Siel para ella misma. ––Se lo prometí a Ronter…a parte de mis padres, nadie sabe que es su hija…ni siguiera Keynath…solo le dije que la encontré sola en el bosque, y que la criaría como mía…después, todos aquí piensan que Sophie es mi hija…es mejor…así evitó cualquier pregunta incomóda…además, desde el primer momento en que me sonrió la consideré parte de mí…

Sophie notando la mirada perdida de su madre, le da un suave empujoncito con el hombro, sacando a Siel de sus pensamientos, y la mira divertida. Ambas ríen haciéndose bromas, mientras se dirigen al comedor.

––Ronter, me gustaría que pudieras ver, aunque sea solo una vez a tu hija…es una niña muy hermosa. ––piensa Siel para si misma.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Valyria, Bosque Virell…

La noche estaba pacifica dentro del bosque, compartiendo esa misma calma en el interior de la casa. Arka estaba preparando los últimos platos de la cena, mientras Nya y Layne estaban poniendo la mesa con calma. Nya curiosa miraba de reojo a una Layne absorta en sus pensamientos.

––¿Layne? ––dice Nya con voz suave.

––¿Hmm? ––solo alcanza decir ella.

––¿Es cierto lo que dijo el señor Thanus? ––pregunta la pequeña.

Layne levanta la mirada, confundida, y dice: ––¿A que te refieres, Nya?

––De que, a mi edad tú ya estabas destruyendo pandillas. ––dice Nya.

––Sí, es cierto. ––afirma ella. ––¿Por qué la pregunta?

––¿No eres muy joven para eso? ––dice Nya confundida.

––Bueno, puede ser… ––dice Layne divertida. ––Pero, realmente tenía siete años cuando me uní a Dominion.

––Pero, solo eras una niña. ––dice Nya entre confundida y asombrada, luego mira a Arka entre indignada y furiosa. ––¿Y tú la dejaste? Es tu hija, ¿Por qué la dejaste? Era solo una niña.

Arka la mira con suavidad, se esperaba esa reacción en la pequeña, hasta ella misma se sintió asi de furiosa cuando Layne entró a Dominion.

––Bien Nya, te contaré. ––dice Arka mientras se acerca a la mesa. ––Al principio si quería que Layne formará parte de Dominion, pero luego me arrepentí. Decidí que ella iba a tener una vida normal, como las demás niñas nobles de Valyria. Iba a estar alejada de todo esto. Pero, como ya conoceras a mi pequeña rebelde… ––señaló con un dedo a una muy divertida Layne. ––Espero a que yo estuviera fuera de casa en una misión. Fue sin mi permiso a las pruebas de reclutamiento del Ejército Negro, y las paso todas con honores. Cuando me enteré que ella habia sido seleccionada, me enfurecí con el encargado de las pruebas. ––hace una breve pausa mientras se sienta en la silla. ––Lo iba a matar, había dejado más que claro que mi hija no iba a formar parte de Dominion, pero para mi mala suerte, Ranuz fue el encargado de ese entonces, mi código no me permitía matar a un niño de trece años. Entonces, decidí ir a donde el Lord a pedirle que la dejará fuera de todo esto, pero ¿sabes lo que ocurrió en ese momento?

Nya estaba muy interesada en el tema, y dice: ––¿Qué paso?

––Layne irrumpió en la oficina del Lord mientras hablábamos. ––dice Arka con calma. ––Me miró de frente, sus ojos estaban llenos de una gran determinación que me tomo por completo por sorpresa, no habia ninguna pizca de duda o miedo en ella, pero fue lo que me dijo que me conmovio.

––¿Qué te dijo? ––dice Nya muy atenta.

––Que no quería perderla. ––dice Layne su temple sereno, pero una suave sonrisa estaba dibujada en su rostro. ––Si era parte de Dominion me haría más fuerte para poder ser capaz de cuidarla. Además, no me gustaba cuando ella se iba a las misiones, la espera y la incertidumbre de no saber nada de ella por días, me mataba por dentro. Eran los peores momentos de mi vida. ––suspira con los brazos cruzados. ––Cuando al fin me uní a Dominion, trataba de ir a todas las misiones a las que ella iba. Después que me hice la Segunda General, con permiso del Lord, la exonere de ir a las misiones. Prefiero tenerla aquí tranquila en Valyria, que combatiendo pandillas. ––luego señala a Arka. ––Pero, mi señora madre es tan terca, que esta empecinada en ir a cada una de mis misiones más peligrosas.

––No te pienso dejar sola, cariño. ––dice Arka con tono juguetón.

Layne ríe divertida. Nya baja la mirada avergonzada.

––Lo siento, no debí hablarte así. ––susurra Nya con leve tristeza.

Arka le sonríe mientras se acerca a ella, le acarica la cabeza con suavidad.

––No te preocupes, mi cielo. ––la voz de Arka era cálida y reconfortante. ––Es normal ponerse así, hasta yo misma sentí rabia y furia cuando ella se unió a Dominion a tan corta edad. Pero, lo bueno es que a Layne no le ha pasado nada malo… ––luego un recuerdo pasa por su mente y baja la voz con pesar. ––Bueno…una vez casi la pierdo, fue el peor día de toda mi vida… ––sube la mirada forzando una sonrisa. ––Pero después de ese inconveniente todo ha salido bien.

––¿Qué fue lo que paso? ––pregunta Nya su curiosidad infantil invadiendo su mente.

––Ese no es un tema muy adecuado para hablarlo durante la cena. ––dice Layne con suavidad. ––Te lo contaré con más tiempo. ––luego pone una mano en el hombro de Arka. ––Hablar del pasado nos puede arruinar el apetito, ¿no es cierto, mamá?

Arka asíente con una sonrisa cálida. Nya las ve a ambas y sonríe, entendiendo que esos son temas delicados y era mejor dejarlo así por el momento. Las tres se dirigen a la cocina a buscar los diferentes platos de comida que había preparado Arka para la cena.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Kaer´Marun, Daxon…

Las horas iban pasando con parsimonia. Dentro de Daxon solo se escuchaban las puertas de las casas cerrarse, la paz de la noche estaba siendo una sutil invitación para dormir. Dentro de un pequeño cuarto de una sola cama, el cansancio habia ganado la batalla, Lyra y Kara dormían con tranquilidad dandóse la espalda la una a la otra.

Mientras tanto en el bosque de Daxon…

David había creado una cama de piedra, con varias ramas arriba. Brax y Ryner por su parte estaban cada uno dentro de un saco de dormir. Pero, Kael…

Él estaba dentro del rio, su torso desnudo, solo llevaba puesto un pantalón corto deportivo, estaba de pie, el agua lo cubria hasta las rodillas, con los ojos cerrados, respirando lentamente.

Sus pensamientos tratando de transmitirle fuerzas:

¡Vamos, viejo! Concéntrate, tú puedes hacerlo. Necesitas enfocarte en tu propia energía elemental. Así sabremos cuando sea ella…y podré llegar a nivel intermedio. Según Ryner, puedo hacer flechas…realmente quería una espada de hielo como esa mocosa…

Se detiene un momento, abre los ojos lentamente y se mira sus manos. Un pequeño recuerdo fugaz pasa por su mente: eran dos niños pequeños a los que no se les podía ver el rostro, estaban jugando en unos juegos oxidados de un parque solitario, la niña reía a carcajadas, mientras el niño la empujaba en el columpio.

––Más alto, hermano. ––decía la niña con gran alegría.

––Si vas más alto podrias tocar el cielo, Layne. ––decía el niño con emoción.

Una lágrima silenciosa se escapa de su ojo, Kael la limpia con furia con el dorso de la mano. Pero…una tras otra volvieron a salir en completo silencio. Él apretó los puños por la impotencia y el dolor del recuerdo. Su rostro se distorcionó por la tristeza.

Monólogo intereno:

¿Por qué últimamente vienen estos recuerdos más seguidos? Antes se me dificultaba recordarme de los momentos que pase con mi hermana, y ahora solo vienen cuando les da la gana de joderme…ese dia lo recuerdo bien…ella quería jugar en el parque, y yo le prometí que la llevaría…pero, esos malditos niños grandes estaban ahí, por más que les suplique que nos dejaran usar por lo menos los columpios, nos sacaron a pedradas, yo trate como podía de llevarme la peor parte para que ella no resultará herida, pero algunas piedras le habían dado…intentó ocultármelo, pero podía ver la sangre saliendo de su cabeza…

Quería matarlos a esos infelices por herir a mi hermanita, me iba a devolver para darles la paliza de sus vidas, pero ella lo impidió…

––No lo hagas, hermano. ––me dijo ella tomando mi mano.

––¿Cómo que no lo haga? ¿No viste como te dejaron? ––le dije furioso. ––Los mataré, no puedo dejar que nadie se meta contigo.

––¿Y qué vas hacer? ¿Golpearlos? ¿Cómo lo harás mientras estes en el piso cuando ellos te estén pateando? ––dijo ella, estaba muy enojada. Además, esa vocecita tan arrogante de ella me alteraba los nervios.

––¡Layne, no seas tan arrogante! ––le grité, me enfurecia su forma de ser, sé que lo hacia para bajarme de mis nubes, pero realemente me molestaba cuando se ponía así.

Ella era inteligente, siempre salíamos de los problemas gracias a ella…creo que eso le subió demasiado los humos.

––Y tú no seas tan estúpido, hermano. ––dice ella. ––No vas a ganar. Te tomaría años poder hacerles frente a ellos. Además, ellos dominaban mejor su elemento que tú. ––luego baja la voz. ––Ya no quiero jugar, regresemos a casa.

––¿Casa? Vivimos en una maldita cueva, por esos idiotas de Dominion. ––grite furioso, estaba completamente enojado, en ese momento tan solo tenia cinco años y ella tres. ––Ya no dejaré que nadie nos pisotee, me encargaré de ellos, aunque tenga que convertirme en un maldito zombie y comer sus diminutos cerebros.

––Hermano, no digas estupideces. ––dice ella mientras suspira. ––Ya vámonos. No quiero que te sigan lastimando.

––No, no nos iremos. ––dije decidido. ––Te prometí que jugarías en el columpio, y sabes que siempre cumplo con mis promesas, y más cuando se trata de ti.

––Hermano, tú no podrás… ––ella no termina la frase, porque la interrumpí en el momento.

––No seas una mocosa arrogante, Layne. ––dije. ––Yo podré con ellos, nunca dudes de las capacidades de tu hermano mayor. ––le sonreí. ––Además, nos he mantenido vivo a ambos por este año, ¿o no?

––Tienes razón, pero… ––ella baja la mirada. ––No quiero que nada malo te pase, eres lo único que tengo…

La miré con asombro, luego baje la mirada avergonzado, ella tenía razón, no podía ser tan temerario, si moria…ella quedaría sola en este mundo de locos. Suspiré derrotado ante su lógica.

––De acuerdo, vámonos. ––accedí, pero luego una idea me surgió de repente. ––¡Hey! Tengo una idea, podemos venir en la noche cuando esos idiotas estén dormidos en sus casas.

Ella me sonrió, una hermosa sonrisa…aquella sonrisa que prometí proteger con mi vida…

Y esa promesa nunca la pude cumplir…

Fin del monólogo.

Kael cae de rodillas, el agua fría lo comenzó a cubrir hasta la cintura…ese recuerdo le dolia más de lo que quisiera admitir.

––Esa pequeña mocosa arrogante. ––susurra con una sonrisa llena de tristeza.

De pronto la imagen de Layne en la feria de Darlia pasa por su mente de manera fugaz. Él abre los ojos con asombro, algo dentro de él se movia lentamente cada vez que pensaba en ella desde ese momento. La furia que sentía por Layne fue cambiada por algo más que no entendía, un sentimiento muy diferente lo invadia por dentro. Un sentimiento muy extraño…o quizás familiar…

Kael niega frenéticamente con la cabeza, alejando esos pensamientos. Se levanta, pisando con mayor firmeza las piedras del rio. Lanza un muy largo y profundo suspiro, tratando de controlar su mente, y poder volver a concentrarse. Extiende ambas manos, luego las levanta, creando un muro firme de agua de tres metros. Mantiene su concentración. Junta ambas manos luego las expande con rapidez dividiendo el muro en dos. Extiende con rapidez la mano derecha hacia delante, provocando que uno de los muros se moviera como una ola violenta.

Aprieta los puños con fuerza fragmentando en veinte pedazos, usa toda su concentración, y abre los puños, convirtiéndolos en dagas filosas. Sonrie lleno de satisfacción. Extiende la mano, provocando que las dagas salgan disparadas al frente con velocidad. Luego crea un látigo de agua, envolviendo la mitad de su brazo derecho con el. Mueve la mano, controlando el látigo como si fuera una extensión de su cuerpo.

Al lado de él había un tronco de un árbol tirado. Mueve el látigo en esa misma dirección, luego lo va bajando manteniendo la concentración. Abre su mano derecha, luego la cierra haciendo que el látigo sostenga el tronco. Sube lentamente la mano y con ello va levantando el tronco. Lo mantiene sostenido, mientras con la otra mano libre invoca una ráfaga de agua poderosa, a la vez que sostenia el tronco.

––¡Genial! ––susurró para sí mismo con una sonrisa ladeada. ––Ahora puedo mantener mejor mi concentración al realizar dos técnicas al mismo tiempo. Necesito aumentar mi fuerza.

Con la mano libre crea otro látigo, que también le cubre la mitad de su brazo. Sostiene el tronco con ambos látigos, cada uno tomando un extremo, aprieta con todas sus fuerzas sus puños, luego va bajando los brazos, haciendo presión para poder partir el tronco a la mitad.

––¡Agh! ––Kael ahoga el grito para no despertar a los demás mientras ponía más presión en sus brazos.

Las venas estaban marcándose en su frente y el cuello, sus músculos marcándose más por el sobreesfuerzo en que estaba llevando su cuerpo. Pero, eso no lo detenía. Puso más fuerza. El tronco iba cediendo…hasta que…

¡CRASH!

Un sonido sordo de madera rompiéndose a la mitad se escucha con claridad.

Kael abre los ojos de par en par incrédulo. No se creía lo que estaban viendo sus ojos. Después de cientos de intentos fallidos. Después de noches lleno de frustración por no poder logralo. Después de horas y horas, intentado una y otra vez…al fin…al fin pudo lograrlo. Pudo crear dos látigos poderosos…pudo sostener un enorme tronco con ellos…y pudo lograr romper a la mitad el tronco.

Kael aprieta los puños con fuerza, una gran sonrisa, da un gran salto levantando el puño al cielo, con la voz llena de emoción, dice: ––¡Al fin lo he logrado!

––Te emocionas con tan poco. ––dice David mientras salía de la sombra de un árbol con los brazos cruzados. ––Que patético…En serio crees, que por romper un simple tronco podrás destruir todo este sistema y a Dominion. ––se acerca más. ––No puedes emocionarte por algo tan simple.

––¡Hey, viejo! No sabes lo que dices. ––dice Kael furioso, ofendido. ––Esto para mí es un gran logro…me motiva a seguir avanzando…he dejado de dormir por días para poder mejorar mis habilidades. ––luego lo señala con un dedo. ––Y personas como tú, no van a menospreciar mis esfuerzos…seguiré avanzando a mi propio ritmo sin importar el tiempo que me tomé.

––Vaya…pero que niño más aplicado. ––dice David con su tono sarcástico, con los ojos abiertos con leve asombro. ––¿Has dejado de dormir por días solo por entrenar? Eso no es muy sano…tu cuerpo necesita descansar ¿sabías?

Kael baja la mirada apartando la vista a otro lado, su ceño se frunce, y dice con los dientes apretados: ––No me gusta dormir…y no preguntes el por qué.

––No necesitas decírmelo niño, puedo descifrarlo con lo poco que me han contado acerca de ustedes. ––dice David con total calma, como quien comenta cómo esta el clima. ––Tienes un gran trauma provocado por todo lo que has vivido en tu infancia. Las muertes de tus padres y perder a tu hermana delante de tus ojos, son imágenes que se presentan a ti cada vez que cierras los ojos. Lo sé, por la manera tan detallada en que cuentas tu historia, esos recuerdos siguen muy vividos en tu subconsciente. Eso provoca que no quieras dormir, esos recuerdos vienen constantemente cada vez que cierras los ojos.

Kael cierra los puños con fuerza, apretando los dientes, sin levantar la mirada.

––Tu silencio me indica que mi suposición es correcta. ––dice David. ––Pero, hay algo más. ––levanta un dedo. ––La culpa te mata la mente, con pensamientos despiadados.

Kael levanta la mirada abriendo los ojos con asombro.

––Te dicen algo como: ¿Y si hubiera sido yo en lugar de mis padres? ¿Y si me hubieran llevado a mi en lugar de ella? ¿Y si no hubiera ido ese dia al mercado? ¿Sigue con vida? ¿Estará muerta? ¿Está sufriendo? ¿Y si la están torturando de maneras horribles? ¿Estará durmiendo en las calles? ¿La habrán tomado como esclava de una forma indebida? ––la voz de David era calmada. ––Todos esos pensamientos invaden tu mente cada vez que intentas dormir…pero chico, nada de esto es tu culpa…todo en este mundo pasa por algo. ––toma una hoja del suelo. ––Hasta esta simple hoja cayó por algún motivo…todo en esta vida tiene un propósito…ahora no lo entenderás, sientes rabia y furia por el mundo que te arrebató a tu familia, así como te sientes, ahí cientos o miles de personas en esa misma posición.

Kael se mantiene callado. David se acerca a él entrando al rio, le pone una mano en el hombro.

––Dices que tu hermana era muy inteligente. ––dice David. ––¿En serio piensas que se iba a dejar tragar por este mundo lleno de psicópatas? Muchacho, estoy seguro que esa niña esta haciendo temblar este mundo con su sola presencia. Enfócate en ti, en tu propio bienestar. Esta locura de acabar con este sistema y Dominion es un suicidio, eres muy joven para eso. ––suspira. ––He visto grandes hombres queriendo ir en contra de este sistema y morir en el intento…y solo he visto a uno estar más cerca de lograrlo, pero perdió todo. ––lo mira con atención. ––Muchacho, ¿Qué te hace diferente a esos hombres que piensas que puedes lograrlo? ¿la determinación? ¿el deseo de venganza? Todos ellos también tenían todo eso, incluso más. ––le da varias palmadas en la espalda. ––Será mejor que sigas con tu vida y olvídate de este juego absurdo, solo tienes 16 años, el mundo lleva asi más de cien años…vive tu vida, se feliz, asiéntate en una región de estás, consigue un digno trabajo, hay muchos, aunque no lo creas, enamorate de una chica linda y ten una familia.

Kael baja la mirada, su voz se vuelve gélida, tan cargada de dolor y frustración: ––¿Y después que? ¿Qué pasará cuando alguien intente matar a mi familia o ver morir a alguien más delante de mis ojos? O ver como invaden el lugar donde estoy, ver como secuestran o matan a los niños y mujeres, viendo a los hombres luchar con todas sus fuerzas sin lograr nada. ––aprieta sus puños con fuerza. ––¿Me estas pidiendo que haga la vista gorda solo porque no tengo ni una posibilidad de ganar? ––levanta la vista, el ceño fruncido. ––Sé que no tengo ni la más minima posibilidad de ganar. Pero no seré como esos idiotas que solo piensan hacer las cosas, pero nunca levanta sus traseros para hacer algo. No quiero ser como esas personas que se arrepiente toda su vida por no poder intentarlo. No quiero tener remordimientos en mi vida. Si muero podré decir al “menos lo intenté” en vez de “¿y si tan solo hubiera hecho eso?” ––una sonrisa desafiante se posa en sus labios. ––El hubiera no existe viejo…pero el “lo intenté” si existe perfectamente. Pero sabes que, prefiero el “lo logré”.

David lo mira por un largo momento analizando al chico con detenimiento. Habia escuchado eso varias veces de grandes hombres que tuvo el honor de conocer hasta que el mundo les negó seguir viviendo más en él. La mirada de Kael ardían en un fuego abrasador, cargado de determinación. Esa mirada ya la había visto en otra persona una vez, hace muchos años. No habia ninguna pizca de duda en su mirada, ni temor, solo una fuerte convicción de darlo todo hasta el final.

––Bien, es tu vida pudes hacer lo que quieras con ella. ––dice David mientras suspira resignado. ––Si lo que quieres es morir haya tú. ––luego se mueve los hombros mientras va saliendo del rio. ––Pero si me lo permites, quisiera comprobar algo…nunca he luchado con locos suicidas como tú. Me gustaría saber que tan fuertes son esas convicciones en medio de una lucha. Si son simples palabras vacias o realmente es el fuego de tu alma que habla por ti.

Kael lo mira confundido, no entendía a que se referia. Pero, entonces David sin mucho movimiento, le envía una ráfaga potente de fuego. Kael, la evade con dificultad, y lo mira con el ceño fruncido.

––¡Hey, viejo! ¿Estás loco? ––dice Kael con furia.

David no dice nada e invoca veinte dagas de tierra cubiertas de fuego lanzándolas con potencia a donde Kael, que las esquiva como puede, algunas le rozan en el cuerpo, dejando finas líneas de sangre.

David crea cincuenta esferas de lava, y las lanza con violencia. Kael antes que el impacto le tocará, levanta un muro de agua de tres metros, provocando que las esferas chocaran con el muro, creando una cortina muy densa de humo. No se podía ver nada. Pero eso no impidió que David retrocediera. Lanza diez flechas de tierra cubiertas de lava. Kael solo puede ver una leve luz dirigiéndose a él con velocidad, lanza con rapidez una ráfaga potente de agua, que impacta en las flechas. Mira a ambos lados, tratando de observar el próximo ataque. Pero, David con gran agilidad, provoca que una roca de un metro salga debajo de los pies de Kael, lanzándolo por los aires. Kael va cayendo en picada, donde David lo esperaba con el suelo lleno de rocas en formas de espinas filosas.

––¡¿QUÉ DEMONIOS?! ––grita Kael, mirando el infierno que lo esperaba en el suelo.

Kael crea un látigo de agua, lanzándolo a una rama de un árbol, se sujeta con fuerza, balanceándose como si fuera una liana. Cae de cuclillas en la rama, mirando con suma atención a David, que lo miraba de reojo con una sonrisa burlona.

––¡Hey, niño depresivo! ¿No harás nada para atacarme? ––dice David con su habitual tono. ––Crees que con solo defenderte podrás acabar con este sistema de dementes. Tanto lloro y no haces nada. ––lo provoca haciendo una seña con la mano. ––Ven aquí héroe suicida. Intenta darme un solo golpe.

Kael se enfurece, y crea cincuenta esferas de agua, lanzándoselas directamente. David las esquiva con una agilidad absurdamente abrumadora. Kael le lanza simultáneamente ráfagas de agua sin detenerse. David las evade con una calma escalofriante.

Ryner se levanta de golpe al escuchar los ataques. Y queda pasmado al verlos pelear. Se dirige a la escena para verla mejor. Ahí Brax estaba calmado, apoyado en un tronco con los brazos cruzados, mirándolos con suma atención.

––¿Qué esta ocurriendo aquí? ––pregunta Ryner alarmado. ––¿Por qué nuestros capitanes están peleando? ¿Acaso saben que hora es para tener un entrenamiento?

––No lo sé, me acabo de despertar y me encuentro con esta escena. ––dice Brax calmado. Pero en sus pensamientos. ––David, sé lo que realmente estas intentado hacer. Quieres descubrir las verdaderas intenciones de Kael, y solo podrás hacerlo a través de su energía elemental. Pero, solo lo lograrás si él la aumenta al máximo de su potencial. Yo lo intenté hacer una vez…pero, casi se me va la mano.

Kael aún estaba sobre la rama, mientras seguía atacando a David con ráfagas, pero este ni se inmutaba y permanecía tranquilo.

––Esto es aburrido mocoso, ya bajate de ahí. ––dice David, mientras crea un boomerang filoso, lo lanza cortando la rama donde estaba Kael.

Kael cae con agilidad, mientras David lo recibe con un látigo de lava. Kael da un salto, mientras crea cincuenta dagas enviándolas con gran velocidad a David, que levanta un muro de tierra con sencillez.

Kael estaba agitado, jadeando, su respiración entrecortada. Sin embargo, David permanecía sereno, tranquilo, sin ninguna gota de sudor, su respiración estaba normal, tan calmada, como el mismo rio.

––Eso es todo lo que tienes, mocoso. ––dice David. ––¿Con eso piensa que puedes hacerle frente alguno de estos idiotas que quieres vencer? Ni naciendo mil veces podrás con su sombra.

Kael se enoja, perdiendo la compostura, y se lanza al ataque cubriendo sus puños con agua. David lo esquiva sin mucho esfuerzo.

––Pierdes muy rápido los estribos. ––dice David, mientras sigue esquivando los golpes llenos de furia de Kael. ––Pero te dije que yo te iba a educar a golpes.

David sostiene el brazo de Kael con fuerza, luego le da un fuerte golpe en la cabeza con su codo. Kael pierde levemente el equilibrio, aguantando el dolor, gira sobre sus talones lanzándole una ráfaga potente de agua a David, haciéndolo retroceder varios metros.

––Vaya…eso no me lo esperaba. ––dice David con una tranquilidad alarmante, sus ojos marrones van tornando levemente a un verde muy intenso, su mirada se vuelve desafiante. ––Muy bien mocoso, dejémonos de juego. ––su energía elemental va aumentando poco a poco.

Kael por instinto de supervivencia al sentir el aura asfixiante de David, retrocede un paso. La presión va aumentando, el aire se vuelve más denso e insoportable. Ryner tiembla, mientras gotas de sudor salen de su frente. En cambio, Brax permanece tranquilo, con una sonrisa burlona.

––Mocoso, ¿Ese es el máximo de tu energía elemental? ––dice David, caminando con parsimonia hacia Kael. ––¿Eso es todo lo que tienes? Esa energía no es suficiente para poder destruir ni una sola pandilla entera.

Kael frunce el ceño, sus puños apretados con fuerza.

––Tu verdadera intensión es desaparecer de este mundo. Pero, no solo simplemente eso. Quieres que tu existencia sea borrada de los recuerdos del mundo. ––dice David calmado, sus ojos ya de un verde intenso.

Kael abre los ojos levemente con asombro, luego lo mira desafiante: ––¿Y eso qué? No es problema tuyo.

––Te equivocas muchacho, es mi problema. ––dice David, deteniéndose a un metro de él. ––Piensas que tu vida no vale…que tu familia iba a estar mejor sin ti. Estas muy equivocado muchacho…fuiste muy importante para tus padres, sino fuera por ti, en ese momento tu hermana también iba a morir con ellos, provocando un mayor dolor en ellos por no poder hacer nada por su hija. Estuviste ahí con tu hermana, protegiéndola durante dos años, incluso acosta de tu propia vida. Todo lo que sufriste por parte de esos imbéciles, tu hermanita no lo vivió. Salvaste la vida más importante para ti en ese momento, gracias a que naciste.

––¿Y eso qué? ––dice Kael con rabia. ––No pude hacer nada para impedir que se la llevarán. Es mi culpa. Fui un idiota. No pude hacer nada para ayudar a mis padres…no pude evitar que se llevarán a mi hermana. No he logrado nada con mi vida en todos estos años…mi solo existencia es una basura. Es una mierda. Sé que es imposible poder borrar mi existencia del mundo, por eso quiero morir intentado luchar…sentirme que por lo menos hice algo importante una vez en mi vida. ––lo mira directamente a los ojos, la rabia invadiendo todo su ser. ––Dices que yo no soy culpable…entonces dime ¿Quién es? ¿Dominion? ¿El sistema? ¿El verdugo que asesino a mis padres? ¿Los infelices que secuestraron a mi hermana? Dime quien es para enfocarme solamente en eso y enfrentarlos con toda mi fuerza.

David lo mira con suma atención, dice para sí mismo en sus pensamientos: ––Esa mirada me recuerdan a la suya…la mirada que tenía mi hijo en aquella ocasión…aquella mirada que me decía lo que se venía, pero la ignoré…está vez no volveré a cometer el mismo error…

––Yo soy el culpable. ––dice David, con firmeza.

Kael, Brax y Ryner abren los ojos con asombro, incrédulos.

––¿Qué estas diciendo? ––pregunta Kael en un leve susurro apenas audible.

––Yo soy uno de los tantos idiotas que teniendo el poder para acabar con este sistema no hace nada por detenerlo. ––explica David. ––Yo soy el verdugo de tus padres. Yo soy tu matón. Yo soy quien secuestro a tu hermana. Yo soy el culpable de crear este sistema. Yo soy el culpable de de todas las tragedias de este mundo. ––su voz se vuelve gélida. ––Yo soy el verdadero culpable de la vida de Venaris Crutox. ––lo mira directamente a los ojos, sosteniéndole la mirada. ––Kael, mi existencia es la que verdaderamente necesita ser borrada de la memoria del mundo. No la de un niño que nunca supo que era vivir.

Kael cierra con tantas fuerzas los puños, que sus nudillos se tornan blancos, su rostro se pone rojo de la furia, se puede notar a simple vista sus venas palpitando en su frente y cuello.

––Eres un maldito imbécil. ––susurra Kael, toda la furia impregnada en su voz, su rostro estaba distorcionado por la ira. ––¿Cómo te atreves a burlarte de mi?

Los ojos de Kael se encienden en fuego, crea una ráfaga potente de agua lanzándola con gran violencia a donde David, que la detiene con un muro de tierra. Kael aprovecha las gotas de agua que dejó su ráfaga, las afila, y las dirige a donde David. Que se sorprende, pero la logra evadir. Kael crea un muro de tres metros y se lo lanza como una ola violenta. David crea un muro de fuego, creándose en el impacto una cortina de humo. Antes de que David pudiera hacer algo, es atrapado por la cintura con un látigo de agua. Kael va envolviendo el látigo, apretando la cintura de David.

David pisa con fuerza el suelo, provocando un temblor. Kael se desconcertó por completo, perdiendo tanto el equilibrio como la concentración, soltando su agarre. David le lanza cincuenta dagas de tierra. Kael se despierta de su trance al primer contacto de una de ella en su mejilla, y las esquiva con agilidad. Kael extiende ambas manos, mantiene la izquierda extendida, mientras tensa la mano derecha atrás, creando un arco con tres flechas, suelta la mano, y lanza las tres flechas directamente a David, que las detiene con una ráfaga controlada de fuego. Sin perder tiempo se lanza directo al ataque con una espada de tierra.

Kael esquiva los ataques como puede. Frunce el ceño, poniendo toda su concentración y empeño. Y crea una espada de agua tan densa como firme, su hoja estaba afilada. David se sorprende, y sonrie levemente con orgullo contenido. Ambos se lanzan con sus espadas, sin ceder ni una pizca de terreno. Estocada tras estocada. Cada uno ponía mayor fuerza y presión sobre sus ataques.

Brax y Ryner estaban en completo shock mirando como la energía elemental de Kael se iba desarrollando poco a poco en ese combate. Kael le estaba siguiendo el ritmo como podía a David que ponía más fuerza y concentración en sus estocadas.

––Con que al fin dejaste la depresión a un lado, mocoso. ––dice David con leve orgullo, mientras bloqueba un ataque de Kael con la espada. ––Tu energía elemental se siente más estable…no encuentro las mismas dudas de antes en tu mente… ¿No me digas que mi discurso emocional te llego al corazoncito?

––¡CALLATE MALDITO IMBÉCIL! ––grita Kael furioso.

Las estocadas de ambos se vuelven más violentas y desenfrenadas. Kael estaba al máximo de su energía elemental, su respiración estaba agitada, sus músculos gritaban, su vista se nublaba…pero su determinación…iba en aumento. Estaba descargando toda su furia, frustración, sus pensamientos, sus recuerdos, su impotencia y sus inseguridades en cada uno de sus ataques.

David se dio cuenta de algo, la espada de Kael estaba perdiendo consistencia, y eso solo significaba una cosa…su núcleo elemental estaba al borde del colapso.

––Mocoso, se fuerte y valiente…no tengas miedo ni te desanimes en este camino que elegiste, pero recuerda esto, siempre tendrás a alguien arriba que cuida tus pasos y quiere verte con vida. ––dice David bloqueando y esquivando un ataque. Pero luego lanza una estocada manteniendo la presión en ambas espadas. ––Ya es hora de dormir…

En un movimiento seco, David separa ambas espadas, luego con una agilidad magnifica le da un golpe seco en la nuca de Kael, provocando que se desmaye en el instante. David lo sostuvo con fuerza del cabello para que no cayera de cara al suelo. Luego lo carga sobre su hombro como un saco de papa. Ryner y Brax solo se quedan mirando, aún impactados por todo lo que vieron y escucharon.

David tira a Kael sobre la cama de tierra, lo mira por un momento. Luego se dirige su mirada a esos dos.

––El muchacho necesita dormir. ––dice David, mientras se va sentando en el suelo apoyando su espalda en el tronco de un árbol. ––A partir de ahora esos pensamientos no volverán a su mente cada vez que cierre los ojos…por fin el mocoso sabrá lo que es dormir en paz. ––va cerrando los ojos. ––¿Qué esperan? Vayan a dormir…aún es de noche.

Ryner parpadea varias veces tratando de entender la situación, se dirige a su lugar mientras mira de reojo a un Kael inconsciente. Brax por su parte se sienta al lado de David, quien lo mira de reojo sin interés.

––¿Puedo saber por qué lo hiciste? ¿Cuál fue el motivo? ––pregunta Brax en un tono que solo sea audible para ambos.

David suspira mirando las estrellas, mientras sus ojos van volviendo marrones, y dice: ––Ese niño tenía la misma mirada de auxilio que una vez ignoré en Venaris cuando apenas era solo un niño. No puedo permitir que este mundo vuelva a tener otro monstruo, y menos que seas tú quien lo transforme.

––Eres un aguafiesta, David. ––dice Brax con burla ligada con sarcasmo. ––Kael era el villano perfecto de una historia muy bien contada. Me dañaste mi plan…imaginar que todo lo que dijiste era cierto…tú eres el verdadero culpable de todo esto, David.

––Lo sé. ––dice David. ––Pero, lo hecho…hecho está, y no hay marcha atrás. Ya duérmete. Hablamos con más calma mañana, y quizás me cuentes tus planes.

––Eso nunca pasara. ––dice Brax divertido.

––Tenía que intentarlo. ––dice David con su tono sarcástico.

Enfoca su mirada en un inconsciente Kael, que por primera vez en su vida su rostro estaba en paz y su respiración rítmicamente tranquila.

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Edria, Isla Sakura…

El amanecer en la isla se abría como una plegaria silenciosa entre nubes rosadas, cuando los cerezos en flor dejaban caer sus pétalos de sakura sobre las calles adoquinadas, cubriéndolas con un manto suave y efímero. El aire olía a madera húmeda y a incienso, y la luz dorada del sol naciente se filtraba entre las casas de madera, sencillas y perfectamente alineadas, como si hubieran sido levantadas con devoción. Sus habitantes comenzaban a aparecer en silencio solemne, envueltos en mantos tan blancos como la nieve misma, que ondeaba con la misma brisa marina, rostros serenos y pasos tranquilos, reflejando un fervor religioso llevado al extremo pero desprovisto de violencia (o eso querían aparentar), donde la fe se expresaba en paz, disciplina y contemplación. Bajo la lluvia de pétalos, la isla despertaba no con ruido, sino con reverencia, como un santuario vivo consagrado al equilibrio y la pureza.

En medio de toda esa paz inmaculada, se encontraba una enorme iglesia. Su estructura era de madera, desgastada por los años, pero que permanecia en pie como una montaña inamovible. Era ley entrar las tres veces del día. Todos en la isla: hombres, mujeres y niños, estaban dentro de la parroquia. Todos con su manto blanco que les cubrían de la cabeza a los pies.

En el centro del lugar estaba el estrado, y detrás estaba la persona más importante e influyente del lugar, la única persona a cargo de tomar todas las decisiones de la isla: el Sumo Sacerdote. Era un hombre de unos ochenta años, su cabello blanco corto hablaba de los años que arrastraba en la vida, sus ojos morados con un toque de juicio, mostraban todo lo que nadie quisiera ver, sus arrugas eran marcas de todas las decisiones tomadas por el bien de su creencia. Y detrás de él, imponente y majestuosa, estaba la copa de obsidiana, incrustada en una mesa de obsidiana, mostrada ante todo ojo, como la reliquia más poderosa y fascinante de toda la historia misma.

––¡AMADOS HERMANOS! ––dice el Sumo Sacerdote en voz alta para ser escuchado por la masa. ––Hoy estamos nuevamente reunidos, gracias a la benevolencia de nuestra diosa Sakura. Nosotros somos sus verdaderos hijos. Ella misma creó con su propio poder esta isla donde habitó por más de cuatrocientos años. En esta isla es donde ella gobernaba toda Edria. Esos infames de nuestros hermanos han corrompido nuestras leyes sagradas, se han unido entre diferentes elementales dando hijos duales y esos inmunos de los cuádruples. ––hace una breve pausa. ––Nosotros nos hemos mantenido fieles a nuestros votos con nuestra diosa, nuestra madre, la diosa Sakura. La más pura entre los arcaneos, su belleza no tenia comparación alguna. Nos enseñaba acerca del regalo más valioso del mundo: la vida. Nos decía que lo más hermoso del mundo es el poder respirar un día más, no todos tenían esa posibilidad y poco eramos los afortunados de ver el nuevo amanecer.

Todos los presentes escuchaban muy atentos las palabras de aquel hombre, tan respetado y querido para ellos. Nadie hablaba. Solo él podía hacerlo. El respeto a sus palabras eran ley absoluta en la isla. Pero en ese mismo lugar, en la parte más profunda de la parroquia, en los últimos asientos apartados del resto, había tres figuras ajenas a toda la predica, sus ojos se enfocaban directamente en la copa de obsidiana. Ahí estaban ellos, Gina, Layne y Saulon. Los tres estaban infiltrados, cubiertos por el manto blanco. Estaban en silencio.

––Vaya…el Sumo Sacerdote Constantino es un hombre muy devoto. ––susurra Layne en un tono que solo sea audible para Saulon y Gina. ––Es más devoto que el Gran Concejal de Edria.

––Los de la Isla Sakura creen que son la verdadera religión. ––dice Gina en el mismo tono.

––Es muy cierto. ––dice Layne, luego sus ojos se enfocan en Saulon que estaba a su lado izquierdo. ––¿Aún nada, Saulon?

––No jefa, aún no he podido. ––dice Saulon en el mismo tono. ––Es difícil quitar los clavos sin hacer una pizca de ruido, y más en esta posición.

––Era de esperarse. ––dice Layne calmada. ––Todo este lugar esta hecho de madera, es difícil maniobrar así. Además, no te puedes agachar, llamaríamos demasiado la atención. Debemos de estar sentados, simulando que estamos escuchando como uno más del montón.

––Por cierto, jefa. ––dice Gina. ––¿Cree que fue correcto venir a esta isla sin la autorización del Lord, y más dejando al señor Thanus al frente de Dominion?

––Tranquila, Gina. ––dice Layne con un toque juguetón. ––El Lord nos permite actuar a placer cuando él no esta presente, tengo autoridad de estar donde me plazca. Además, Thanus no esta del todo al frente de Dominion.

Gina y Saulon la miran confundidos.

––Thanus esta al frente de manera simbólica por ser el Cuarto General. Pero realmente es mi madre quien esta al mando de todo. ––dice Layne mientras analiza todo a su alrededor de manera sutil. ––Parecerá raro, pero aparte del Lord y Ranuz, Thanus siente un gran respeto hacia mi madre. Hace todo lo que ella le diga sin rechistar o poner una mala cara. Así que estamos seguro de que Valyria estará en pie cuando regresemos.

––Parece que Thanus esta implementando la mejor estrategia, conquistar primero a la madre para luego tener a la hija. ––piensa Gina mientras mira con picardía a Layne.

––¿Cómo lo haremos, jefa? ––pregunta Saulon mientras trate de quitar un clavo sin hacer el más minimo ruido. ––Es tal como nos lo dijo ese tipo. Se ve que la copa esta muy resguardada. Desde aquí se siente una gran energía elemental desbordante, hasta me esta produciendo dolor de cabeza.

––No se preocupen, no existe en este mundo ningun sistema perfecto de seguridad, y menos cuando se trata de una deidad, que de seguro no le importaba que sus niños le pusieran la mano a la copa. ––dice Layne con una calma aterradora. ––Lo que debo admitir que todo esto está muy bien planeado. Hacer toda la iglesia de madera. Por lo regular el suelo siempre es adoquionado, nunca de madera. Así es más fácil evitar que hagan un hoyo y se lleven la copa.

––Por eso estamos quitando algunas maderas del suelo, ¿cierto? ––dice Saulon.

––Sí. ––afirma Layne. –Además, necesito que uno de ustedes haga un mini golem y lo deje aquí escondido.

––¿Por qué? ––pregunta Gina confundida.

––Como verás mi querida Gina, la energía elemental de la copa es demasiado abrumadora incluso para mí. Kara no me dijo nada al respecto acerca de eso. Supongo que la tenían en un estante cerrado que impedia que expandiera su energía. ––dice Layne. ––Necesito uno de sus golems para calcular la distancia por donde haré el hoyo para entrar a este lugar sin ser vistos. La energía de la copa me lo impediría.

––¿Cómo sacaremos la copa de ahí? Según lo que él dijo esta incrustrada en esa mesa. ––dice Gina.

––Eso lo averiguaremos sobre la marcha. ––dice Layne con un brillo astuto en sus ojos. ––Su energía elemental nos indicará su dureza. Aunque claro, no podemos comparar mi energía elemental con la de una reliquia antigua creada por una deidad.

––Jefa, ya esta listo. ––dice Saulon con firmeza.

Layne mira disimuladamente al suelo, comprobando que cuatro tablas ya no tenían puestos los clavos. Una sonrisa astuta se dibuja en sus labios.

––Excelente. ––dice Layne sus ojos se enfocan fijamente en la copa. ––Tomaremos prestada sin devolución esa linda copa de ahí. Y luego iré a Kiria por esos manuscritos. Este tablero lo podrén a mi favor quiera o no.

Mientras el Sumo Sacerdote seguía con la predica del día, nadie se daba cuenta que en ese mismo lugar tres figuras tenían todo planeado para el robo más grande nunca antes visto en esa isla.

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Kaer´Marun, Daxon…

La mañana brillaba con su propio esplendor en la parte más noble de Daxon. Dentro de la casa de Deylux Tihaynum, en su despacho dos figuras estaban sentadas con calma frente al imponente escritorio de caoba.

Keynath y David estaban sentados uno al lado de otro. David estaba tranquilo, en su mirada se notaba algo de aburrimiento, mientras Keynath lo observa con curiosidad juguetona.

––¿Se te perdió algo en mi linda cara, Keynath? ¿Quieres que te ayude a buscarlo? Soy muy bueno encontrando cosas. ––dice David con su tono sarcástico.

Keynath rie divertido, y dice: ––No es eso, es que me preguntaba ¿Qué hace cerca de mis dominios el líder de los Steel Howl con su manada de niños?

––Sencillo, estaba en la feria de Darlia, y el chico a cargo de mi seguridad y bienestar me dejo beber algunas copas de más. ––dice David. ––La vieja Josie me quiere ver muerto y decidió que regresara a casa con mis propias piernas… ¿puedes creer el descaro de esa anciana? Y yo que pensaba que las abuelitas eran tiernas criaturitas con amor en cada arruga.

––Estás loco amigo. ––dice Keynath.

––Ahora responde a mi pregunta, ¿Qué hago yo aquí? ––dice David. ––Tus chicos fueron a buscarme al bosque. Eso que intente que no notaran mi presencia. ¿Qué quiere el usurero de Deylux? Si sabe que sus hijos no lo van a enterrar con toda su fortuna, ¿no?

––Gracias por preocuparte por mi muerte, David. ––se escucha la voz de Deylux detrás de ellos, mientras cierra la puerta detrás de sí.

Se acerca a ellos, sentándose detrás de su escritorio, su mirada era serena, pero su voz astuta cargada de intención: ––Me alegra que estes aquí, David. Te llamé, pero nunca tomaste mis llamadas, entonces llamé a Josie, y me dijo que estabas aquí en Kaer´Marun. Necesito que hagas un trabajo para mi.

––¿Eh? ¿Un trabajo? ¿Por qué no se lo dijiste a la anciana? Ella es la que esta al frente cuando yo no estoy disponible. ––dice David sin perder su tono.

––Porque la anciana se burlo de mi cuando se lo comenté. ––dice Deylux con fastidio.

––¿Qué tan estúpido es lo que pediste para que la vieja se pusiera así? ––dice David.

––Quiero saber quien es La Reina Negra. ––dice Deylux. ––Entraré al mercado negro con un científico de Kiria, venderemos todos los inventos, y necesito a esa persona fuera del negocio.

––La competencia es sana, Deylux, tienes que probarla. ––dice David.

––Eso mismo le dije yo. ––dice Keynath aburrido.

––No. ––dice Deylux con firmeza. ––Quiero todo el mercado para mí. Venderé los inventos a un mayor precio y no quiero a esa persona dañando mi negocio. Incluso quiero saber quien es La Cirquera. También la quiero fuera del negocio. No quiero que las personas arreglen sus aparatos, quiero que vuelvan a comprarlos, por eso siempre tendrán un pequeño defecto. Me haré jodidamente millonario. Y es ahí donde entran ustedes. ––señala a David. ––Tú te encargarás de averiguar quienes son esos individuos o grupos. ––luego señala a Keynath. ––Y tú te encargarás de despedirlos de esta tierra…o, mejor dicho, enterrarlos dentro de ella.

––Bueno viejo, creo que no se va a poder. ––dice David rascándose la nuca. ––No me gusta ser portador de malas noticias. Pero eso es completamente imposible.

––¿Qué? ¿De que hablas, David? Eres el mejor para estas cosas, tienes un bendito don para encontrar hasta una aguja en un pajar. ––dice Deylux incrédulo.

––No eres el primero en solicitarme este trabajo, por eso la vieja Josie se burlo de ti. ––explica David. ––Nunca hemos podido obtener ni una sola pista concerniente a esas dos personalidades. Son un fantasma entre los fantasmas…y eso es muy complicado. Fui personalmente a la isla Maldita, y me dio miedo poner un solo pie en ese lugar. ––finge temblor en el cuerpo. ––Ese lugar esta llenó de locos psicópatas que no le temen a la muerte, son más dementes que los Abysswalkers, hay criaturas terroríficas…es un lugar de pesadillas. Pero, nadie sabe quienes son esas figuras. Y eso que usé mis mejores métodos para tener una charla muy amistosa, pero ni asi hablaron los desgraciados.

––Vaya…vaya… ––dice Keynath con burla. ––Hasta para el gran David es imposible saber quienes son esas personas.

David lo mira de reojo, y piensa para si mismo: ––Idiota…obvio, si lo sé, pero a ti no te conviene que este usurero sepa quien es La Cirquera… ¡Ay! Pero que mal agradecido.

Deylux se pone de pie furioso golpeando con ambas palmas el escritorio, y dice: ––¿¡Me estas jodiendo, David!? Se supone que eres el mejor para estas cosas, y me dices que no lo harás.

––¡Hey, viejo! Bajamé diez rayitas a tu tono. ––dice David, tan sarcástico como siempre. ––Esas no fueron mis palabras, aprende a escuchar. Dije que ya lo he intentado varias veces, pero no hemos podido obtener ni una pista al respecto.

––¡Maldición! ––dice Deylux sentándose de nuevo. ––Necesito a esas personas fuera del negocio. ¡Rayos! Estoy invirtiendo mucho con estos productos.

––Bueno, cuando no se puede…no se puede. ––dice David poniéndose de pie para marcharse. ––Muy bien caballeros, me despido. Pasen buenas. Y no se metan en problemas.

––¿Cómo? ¿Ya te vas? ––dice Keynath mirando hacia atrás, viendo como David ya abria la puerta. ––¡Hey David! No te vayas aún. Vamos a beber algo como en los viejos tiempos. Tenemos mucho de que hablar.

––¿Eh? ––David mira por encima del hombro. ––Eres un corrupto bebedor. Esta muy temprano para beber alcohol.

––¿Y quien dijo que era alcohol? Mal pensado. ––dice Keynath. ––Dame unos minutos mientras hablo de negocios con Deylux. Será rápido.

––Bien, te esperaré afuera. ––suspira David mientras retoma el camino para ir, levanta una mano en señal de despedida. ––Nos vemos luego Deylux, no hagas nada estúpido.

Deylux bastante enojado, masculla algo inaudible. Mientras Keynath rie con ganas.

………………………

Minutos después….

David ya estaba fuera de la casa, con los brazos cruzados.

––Ese niño cada dia está más demente. ––murmura con leve aburrimiento.

Pero de pronto…una presencia provoca que se detenga en seco. David cierra los ojos con calma, sin mostrar ni una pizca de miedo.

––Vaya…Daymond, cuanto tiempo sin verte. ––dice David con calma.

En ese momento una figura aparece detrás de un árbol. Alto, imponente, musculoso, su cabello mitad azul oscuro y negro revoltoso, y la gran marca de una quemadura mostrada a simple viste en el cuello.

––Y bien, ¿Qué haces aquí? ––insiste David mirándolo de frente.

––Estoy de paso. ––dice Daymond con calma, en sus ojos se podía ver un profundo agotamiento. ––Te vi, y quise venir a saludarte…por cierto, ¿Reclutarás a esos niños para tu pandilla?

––Esos niños son muy amables, se ofrecieron a llevarme hasta Daxon para que nada malo me pase…aún hay niños educados en este mundo. ––dice David. ––Y como ves, estoy en perfecta salud. ––lo mira de arriba a bajo. ––Pero, no podría decir lo mismo de ti…vaya amigo, estas acabado…te ves más viejo que yo.

––Gracias por poner el tema. ––dice Daymond, mirándolo fijamente con el ceño fruncido. ––¿Sabes, David? Te conozco desde el día en que ascendi como Segundo General de Dominion, yo tenía quince años…ya han pasado veinte años desde entonces y tú sigues igual. Como si nunca envejecieras.

––Que te puedo decir… ––David se encoge de hombros. ––Me cuido bastante bien. ¿Sabes? Comer sano ayuda mucho para una buena piel.

––Pero, hay algo más que me tiene muy intrigado. ––dice Daymond de manera analítica acercándose un poco más a él. ––Tu energía elemental junto con la de ese chico Brax tienen una gran similitud, es muy abrumadura, aunque intentan retenerla. Además, anoche cuando te enfrentaste a Kael, sentí en ti una energía fuera de toda lógica humana. Era demasiado poderosa para un simple dual…ni siguiera se podía comparar con mi propia energía. ––lo mira desafiante, sosteniéndole la mirada sin miedo. ––¿Qué son ustedes realmente, David? ¿Por qué sus ojos cambian a otro color? ––hace una breve pausa midiendo la reacción de él. ––O acaso, ¿Son arcaneos?

David lo mira de reojo sin una pizca de emoción, con los brazos cruzados.

––Tardaste veinte años en descubrirlo, vaya Daymond, te hacía más inteligente. ––dice David pacifico. ––Aunque no puedo juzgarte, Ginthar era el más interesado en los arcaneos, pero nunca se dió cuenta que estaba entrenando a uno. ––suspira. ––Vaya, la niña Virell en la tierna edad de catorce años descubrió quien era realmente Brax…esa niña es inteligente, me da miedo lo parecida que es a su madre.

––¿Estas hablando de Layne Virell? ––pregunta Daymond incrédulo.

––¿A quien más conoces de esa edad con ese apellido? ––dice David. ––Que yo sepa Arka esta en la flor de la juventud con treinta y cuatro años.

––Pero, ¿Cómo ella lo supo? ––pregunta Daymond más interesado. ––¿El Lord ya lo sabe?

––Según tengo entendido, ella solo unió unos cuantos puntos y con eso analizó la situación. ––dice David. ––Y según me dijeron aún ese zorro astuto no sabe nada…bueno por el momento.

––Entonces, ¿Qué hacen dos deidades en Elandar? ––pregunta Daymond con el ceño fruncido. ––¿Qué están tramando?

––¡Ay, Daymond! ––dice David dándose golpecitos en la cabeza. ––Esta muy temprano para un interrogatorio…pero si quieres que te cuente todo lo que sé, ¿Por qué no vienes con nosotros? Ahora mismo nos dirigimos a Edria y luego a Norvhal. Así, estarás más cerca de tu sobrino.

Daymond lo mira con los ojos abiertos, completamente sorprendido.

––Siempre me mantengo concentrado, mi elemento dominante es la tierra, y me gusta estar permanentemente conectado con ella. Y es por eso, que siempre logró analizar la energía elemental de las personas. ––explica David. ––Y tu energía junto con la de Kael tienen mucha similitud, no es tan fuerte, por eso asumí que es tu sobrino. Además, el niño me contó su historia, su padre era Jazziel Lynspton…tu hermano mayor, ¿no es así?

Daymond evade la mirada, aprentado los puños, suspira cansado: ––Sí, tienes toda la razón. Bien iré con ustedes, y tendrás que contarme todo, David.

––Sí, si, si…como usted diga señor. ––dice David en su típico tono.

––Y otra cosa más David. ––dice Daymond con firmeza. ––Ni una sola palabra de esto a Kael. Él no puede saber nada respecto a mí. Y tampoco te atrevas a decir quien eres realmente.

––Tranquilo, mocoso. ––dice David. ––No es que ando diciendo por ahí que soy un Arcaneo, o algo parecido. Además, a mi no me concierne tus temas familiares. Tú tendrás tus asuntos del por que no le dices al muchacho quien eres realmente. ––luego lo mira con atención. ––Es un niño muy depresivo, anoche le di una lección, pero no creo que haya surtido algún efecto en él…por lo menos acércate a él como un amigo, y haz que cambie de opinión con respecto a su vida…es lo minimo que puedes hacer por el hijo de tu difunto hermano.

Daymond baja la mirada.

David suspira: ––Será mejor que te pongas esa capucha. Nos meteríamos en problemas si alguien te reconociera. Diré que eres mi guardaespaldas que la vieja mandó para mi cuidado. Vamos a esperar aquí tranquilitos a Keynath.

Daymond sin decir nada, se pone la capucha, ante la atenta mirada de David.

Pero los pensamientos de Daymond, estaban siendo invadidos: ––Con que Layne lo descubrió…esa niña es muy inteligente, es idéntica a Yalis en eso…aunque, ya no tiene nada que ver con nosotros…ya no compartimos la misma sangre…

Un pequeño Flashback de hace dos días atrás…

La mañana en la montaña Hollow despertaba con una paz abrumadora, el rocio de la mañana estaba impregnado sobre las hojas de los árboles, y lo petálos de las flores. Sentado en el engawa, con una calma absoluta, estaba Ginthar, respirando profundamente el aire limpio y cálido de la montaña, una taza de té caliente descansaba en sus manos. Sus ojos estaban cerrados, sintiendo esa paz que hace años no sentía consigo mismo.

Pero de pronto una energía familiar, inrrumpe en su momento de tranquilidad.

––Daymond, ¿Qué ocurre? ––dice Ginthar con calma sin abrir los ojos.

––Maestro, necesito que me de respuesta a una pregunta que no me ha dejado en paz durante toda la noche, sé que usted debe de saber. ––dice Daymond con voz casi temblorosa.

––Bueno adelante, veamos que tanto puedo explicarte. ––dice Ginthar abriendo los ojos con interés.

––Anoche estaba en la feria de Darlia. ––comienza a explicar Daymond, ya cerca de él. ––Layne estaba ahí. Ella y Kael estaban compitiendo en los juegos de la feria, yo estaba cerca de ellos tratando de analizar la energía elemental de ese tal Brax. Pero inconscientemente, me enfoqué en la de Layne, y me quedé helado. Layne yo no tiene mi misma energía elemental ni la de Yalis. ¿Qué ocurre, maestro? ¿Por qué mi hija ya no tiene nada que la pueda relacionar con nosotros? Ya ni siguiera compartimos la misma sangre. De seguro usted sabe. La conoce desde años.

Ginthar cierra sus ojos y suspira pesadamente, luego los abre enfocando toda su atención en el hombre que tenia el rostro transformado en una gran confusión.

––Muy bien Daymond, te lo diré todo. ––explica Ginthar con calma. ––Todo comenzó cuando yo me enteré de la verdad, de que Layne no era realmente la hija de Arka. Ella tenía cinco años, ese día Arka la llevó al cuartel. Tuve mucha curiosidad, sé que una mujer tiene una gran inteligencia de ocultar un embarazo, y más tratándose de Arka. Pero, aún así decidí sentir la energía elemental de Layne y no tenía nada que ver con Arka. Entonces ella me explicó toda la verdad, nadie en Dominion sabe acerca de esa verdad, ni siguiera el Lord, solo yo. A nadie le interesaba saber si era cierto o no, no querían poner en duda la credibilidad de un alto mando como Arka. ––hace una breve pausa. ––Layne sintió un poco de miedo, no quería que nadie le preguntara acerca de su pasado. Entonces después de unos años, cuando comenzó a controlar la Sinfonía Carmesí, lo hacia a veces con ella misma. Un día Arka la llevó a su rutina mensual con la doctora, en esa revisión se dieron cuenta que la sangre de Layne habia cambiado de O+ a O-.

Daymond estaba perplejo ante tal explicación, sus ojos se abren con gran asombro, pero la confusión no abandonaba su rostro.

––¿Eso es posible? ––pregunta Daymond.

––La Sinfonía Carmesí controla tu sangre a nivel molecular. ––continua Ginthar. ––Al usarla tantas veces en ella, fue modificando su sangre sin percatarse de ello. Y bueno, esa niña es muy curiosa. Y sin que Arka se diera cuenta, Layne comenzó aprender muchas cosas acerca del ADN, estaba muy enfocada en eso, me pidió ayuda para que le enseñara todo lo que sabia, con libros, manuscritos y cosas así, también le pidió ayuda a Petra. ––su voz se vuelve más grave. ––Cuando ya tenía todo listo en su mente, comenzó a jugar con su sangre, aprendió demasiado bien. Le pidió a Petra que le mostrará como estaba configurado el ADN de Arka.

––¿Qué? ––dice Daymond incrédulo, no podía creer lo que escuchaba. ––¿Por qué lo hizo?

––Dejáme terminar, Daymond. ––dice Ginthar. ––Sabes que nuestro ADN esta configurado con una mitad del padre y la otra de la madre. Bien, Layne quería configurar esa parte, para que su sangre sea igual que la de Arka y con ello su energía elemental. Así, si algún curioso quisiera ver si era verdad que era su hija se iban a dar cuenta que la energía elemental de Layne era idéntica a la de Arka.

––Ahora entiendo porque su energía ya no es idéntica a la de Yalis. ––dice Daymond tratando de analizar la situación. ––Pero, ¿Qué hay de la mia?

––Ella no quería estar sujeta a su vida pasada, como ella dice. Por eso decidió configurar solo un poco la parte correspondiente al padre. ––dice Ginthar. ––Por eso no pude saber con certeza si ella y Kael tenían alguna similitud. Desde hace unos años Layne dejo de ser tu hija, para ser la de Arka.

––¿Arka lo sabe? ––pregunta Daymond cabizbajo.

––Sí. ––afirma Ginthar. ––Y los dos sentimos un gran orgullo y a la vez miedo por las capacidades de Layne. Esa niña es demasiado inteligente y es capaz de hacer todo lo que se proponga, aunque sea la cosa más psicópata que puedas imaginar.

––Cuando aprenda a controlar mejor su energía elemental, Kael no podrá saber que esa niña que tanto odia con todo su ser es realmente la hermana que perdió hace años. ––dice Daymond con gran pesar. ––Pero, de corazón soy realmente feliz por eso. Layne se merece lo mejor.

Ginthar se acerca más a él, y le da varias palmadas en la espalda, transmitiéndole apoyo.

Fin del Flashback.

Daymond lanza un gran suspiro resignado, mientras David lo mira con gran curiosidad, ante el profundo silencio de aquel hombre, que era es más temible de todos en sus mejores años, y que ahora era un simple vagabundo, sin nada en la vida.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Edria, Isla Sakura…

Dentro de la iglesia…

El Sumo Sacerdote, seguía con su predica, todos aún seguían sentandos, incluso esos tres.

––Seguiremos sentandos hasta que el sacerdote termine. ––susurra Layne. ––Si salimos ahora llamaríamos bastante la atención.

Gina y Saulon asíente sutilmente.

––Por cierto, jefa ¿Dónde esta su Moniky? ––pregunta Saulon señalando la muñeca izquierda de Layne.

––Anoche tuve un pequeño accidente doméstico, y el Moniky se vio afectado. ––explica ella. ––Dentro de una hora entraremos a buscar la copa. Todos salen en cuanto el sacerdote de por finalizada la predica, pero él sale después de una hora.

––Jefa, ¿Cómo sabe todo eso? Esos tres no le dieron tanta información. ––dice Gina con leve asombro.

––Bueno, esa es una de las muchas ventajas que tienes cuando eres la hija de La Reina Negra. ––Layne guiña el ojo. ––Los chicos de la sombra de mi madre son mejores que los Steel Howl, y más cuando se trata de la hija de su jefa.

––Bueno jefa, después de todo usted es la heredera del imperio que ha construido la señora. ––dice Gina.

––Tienes toda la razón. ––dice ella con orgullo.

––Listo, ya puse el golem donde usted me indico. ––dice Saulon.

––Excelente. ––dice Layne con una sonrisa astuta.

Los tres vuelven a poner su atención en la predica.

––Mis amados hermanos. ––dice el sacerdote, todos se ponen de pie. ––Con esto concluímos nuestra predica matutina, nos reuniremos en la Gracia de nuestra Madre Sakura en nuestra predica vespertina. Nos iremos en paz y en el amor de nuestra Madre Sakura. ––levanta ambas manos al cielo, y todos lo imitan.

––Alzamos nuestras plegarias a Tierra Sagrada, hasta el oído de nuestra Madre Sakura, esperando muy pronto estar en la cobertura de sus protectores brazos. ––dicen todos los feligreses al unísono.

––Pueden ir en paz, mis hermanos. ––dice el sacerdote.

Todos comienzan a salir en orden, en completo silencio.

––Bien, andando. ––susurra Layne.

Pero de pronto….

Se detiene en seco.

––Esta energía… ––susurra Layne con los ojos levemente abiertos.

Camina deprisa sin alterar el ambiente, y comienza a seguir a una figura en especifico, mientras Saulon y Gina caminan a ambos lados de ella. La figura sintiendo que la persiguen aprieta más sus pasos.

––¡Demonios! ––susurra Layne apurando sus pasos. ––La vamos a perder, y no puedo usar mis elementos. Estos dementes son pacifistas que solo usan sus elementos cuando están siendo atacados.

––Pero, ¿Por qué estamos siguiendo a esa persona? ––dice Gina.

––Tengo una corazonada. ––dice ella. ––Espera un momento…

Antes que la figura desapareciera por completo de su vista. Layne hace un sutil movimiento de muñeca. La figura se detiene de golpe, poniendo su mano sobre su tobillo derecho, mientras gime levemente de dolor. Layne se va acercando a ella de manera más calmada.

––Tranquila. ––dice Layne. ––Solo controlé un poco la sangre de tu tobillo, para poder detenerte. Necesitamos un lugar más pivado para poder hablar. ––su voz baja solo un poco. ––Pavlin Marckri.

La figura se estremece de repente mientras voltea ligeramente la mirada, debajo del manto que cubría levemente su rostro se podían ver unos confusos ojos esmeraldas con una pizca de miedo.

Layne hace un leve gesto, que Saulon y Gina captan de inmediato, y sostienen a la figura de ambos brazos, caminando con ella de una manera tan natural, dirigiéndose al bosque, mientras Layne observa todo a su alrededor verificando que no haya ojos necios mirando la escena.

Dentro del bosque…

Saulon y Gina sueltan los brazos de la figura, pero ninguno se aparta de su lado, evitando de que escape.

––¿Quiénes son ustedes? ––dice la figura con aparente nervio.

Layne se quita el manto de su cabeza, mostrado su rostro.

––¿Layne…Virell? ––dice la figura confundida.

Layne con un movimiento de su mano crea una leve ráfaga de aire controlada quitando el manto del rostro de la figura, mostrando a una chica de cabello castaño con puntas rojas y ojos color esmeralda, su rostro era bastante parecido al de Kara, pero unos años más joven.

––Asi que tu eres Pavlin, la hermana menor de Kara. ––dice Layne acercándose a ella hasta quedar a solo un metro de distancia.

––¿Cómo lo descubriste? ––dice Pavlin con leve rabia en la voz.

––¿En serio preguntas eso? ––dice Layne con leve diversión. ––Además de que te pareces bastante a ella, sus energías elementales son idénticas. No hay que ser muy inteligente para llegar a esa conclusión.

––Para sentir mi energía elemental debiste estar bastante concentrada, ¿no es así? ––dice Pavlin, su postura y su voz eran desafiantes, como una presa rodeada por depredadores.

––Siempre estoy concentrada, eso me permite estar más conectada con mis elementos. ––explica Layne calmada con los brazos cruzados. ––Además, le prometí a tu hermana que la ayudaría a encontrarte, y cada vez que estoy por los alrededores de esta región me enfoco en encontrar tu energía elemental. ––la mira con mayor atención. ––Kara estaba muy segura de que estarías en Edria, aunque haya pasado muchos años desde la última vez que te vio.

––Tú no sabes nada. ––dice Pavlin con rabia.

––Sé más de lo que te puedes llegar a imaginar. ––dice Layne. ––Conozco a Kara desde hace diez años, y me contó toda la historia. ––su voz se suavizo un poco. ––Ella te ha estado buscando todo este tiempo. Casi acaba con media Edria solo buscándote.

––¿Y qué? ¿Me vas a regresar con ella? ––pregunta Pavlin con el ceño fruncido.

––¿Acaso no debería? ––pregunta Layne con calma analizando sus palabras y midiendo su reacción.

Luego mira con mayor atención el cuello de Pavlin, se acerca más a ella, y lo ve, solo una parte, pero lo suficiente para reconocer el tatuaje, se podía ver el búho de fuego.

––Formas parte de los Steel Howl. ––dice Layne con un dedo en el mentón. ––Ya entiendo, con que fuiste tú quien le mando esa carta a Kara cuando solicitó los servicios de ustedes. Estaba muy mal esa semana, no comía ni dormía, incluso tuve que ir a dormir en su casa para que no cometiera una locura. ––la mira más atenta. ––¿Por qué no quieres regresar con ella?

Pavlin baja la mirada, su voz cargada de tristeza y culpa: ––¿Ella te dijo quien fue el encargado de entregarla al Gran Concejal?

––Sí, me dijo que fue el doctor Richor Laucher. ––dice Layne.

––No, no fue él. ––dice Pavlin, luego se señala a ella misma con furia y odio. ––¡Fui yo! ¡Yo entregue a mi propia hermana! Si no hubiera ido a pedir la ayuda de ese maldito doctor nadie se hubiera enterado que mi hermana era cuádruple. Yo mate a mi propia hermana, ¿Y sabes que es lo peor? Que ella misma me lo dijo… ––las lágrimas van saliendo sin control. ––Me dijo: Pavlin tu mataste a tu hermana. No puedo regresar al lado de la persona que yo misma mate. No puedes volver al lado de un muerto.

Layne la mira notando el dolor de aquella joven. Saulon y Gina miran a Pavlin de reojo entendiendo a la chica.

––¿Entonces no piensas regresar a su lado, aunque ella te ha estado buscando todo este tiempo? ––pregunta Layne, su expresión se suaviza un poco.

Pavlin baja la mirada, aprieta sus puños con fuerza, y dice con tristeza: ––Ella esta desperdiciando su vida en alguien que no quiere ser encontrada.

Layne abre los ojos asombrada. En su memoria un leve recuerdo aparece:

—¿Y si alguien aún te estuviera buscando? ––la voz de Ginthar invade su mente.

––Entonces estarían desperdiciando sus vidas en alguien que no quiere ser encontrada. ––decía ella.

Pavlin mantiene su mirada abajo, absorta en su tristeza al recordarse de su hermana. Layne, respira profundamente. Ella no era la persona adecuada para dar un sermón de esos, ya que tampoco quería que ser encontrada, por aquel hermano que pensaba que estaba muerto.

Layne exhala profundamente, tratando de buscar las palabras correctas.

––Si es cierto lo que dices, entonces ¿Por qué mantuviste alta tu energía elemental? ––dice Layne calmada.

––¿Qué? ––dice Pavlin confundida. ––Es normal mantenerla alta.

––No. ––dice Layne con seguridad. ––Es normal mantenerla estable, no alta. Solo la mantienes alta cuando quieres ser encontrada por alguien, o para que sepan que estás bien. Supongo que ya sabes los intentos de Kara de buscarte en Edria, e inconscientemente mantuviste tu energía alta… quieres que te encuentre, aunque no lo quieras admitir…

––¿Qué vas a saber tú al respecto? Tú no sabes nada. ––dice Pavlin con furia contenida, un nudo en su garganta amenazando en formarse.

––Te puedo asegurar que no me conoces, y realmente entiendo como te sientes. ––dice Layne su voz estaba cargada de sinceridad. ––Si yo fuera tú, creeme que mantendría mi energía a un nivel que sea completamente imperceptible para cualquiera, pasaría desapercibida. Porque no quería ser encontrada…pero, tu caso es distinto, realmente deseas verla, así como ella desea verte.

Pavlin no dice nada, se mantiene en silencio, analizando las palabras de Layne.

––No te preguntaré que haces aquí, ya que no es de mi incumbencia. ––dice Layne con los brazos cruzados. ––Dentro de una hora y media estaremos en la parte Oeste de este lugar. Kara regresa hoy a Valyria de una misión. Puedes verla desde lejos o hacer las paces con ella, o lo que quieras.

––¿Qué te asegura que iré con ustedes? ––dice Pavlin más para si misma que para ella.

Layne se encoge de hombros, y dice con total naturalidad: ––Una corazonada, ¿quizás?

Le hace un leve gesto con las manos a Saulon y a Gina, que asíenten acercándose de nuevo a ella.

––Nos vemos dentro de una hora y media, Pavlin. ––dice Layne mientras se cubre el rostro de nuevo con el manto, mientras se va marchando, flanqueda por Saulon y Gina.

Pavlin se mira las manos, luego inhala profundamente contando hasta veinte, levanta la mirada hacia el pronfundo cielo, tratando de organizar sus pensamientos, pero su corazón se tomó el atrevimiento de decidir por los dos sin darle opción de replicar. Exhala profundamente sin apartar su vista del cielo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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