Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 5

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos
  4. Capítulo 5 - 5 Episodio 4
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

5: Episodio 4.

La Aldea Donde Comenzó TODO 5: Episodio 4.

La Aldea Donde Comenzó TODO El cuartel donde estaba aquella pandilla que fue arrasada sin quedar ni un solo sobreviviente, quedo completamente destruido por Layne y sus hombres hicieron colapsar ese lugar y solo quedaron los escombros y cadáveres por todos lados.

Layne caminaba con la elegancia de una diosa entre ruinas y cadáveres observando toda su obra con orgullo y arrogancia.

Sus botas relucían incluso entre el polvo.

Nada parecía haberla rozado estaba completamente intacta.

De pronto, un leve zumbido sonó en su muñeca, era su reloj intercomunicador, un reloj con tecnología de punta fabricado en la región de Kiria, conocido como moniky.

Era rápido y eficiente en batallas para comunicarse y saber la posición de sus aliados, cada tono era personalizado, había un tono único y distintivo para cada llamada así sabía cuál era importante y cual podía ignorar.

Y esa llamada en especial era muy importante para ella, conocía demasiado bien ese tono.

Sin pensarlo, se giró sutilmente, asegurándose de que sus hombres estuvieran lejos.

Se llevó la muñeca al rostro, y su voz cambió.

Layne (voz suave, cálida): —¿Ya tan pronto extrañándome?

La otra voz en la línea era suave y cálida, femenina, con un tono más maduro y lleno de ternura.

(al otro lado): —¿Terminaste con tu misión, cariño?

Layne (sonriendo): —Sí.

Y fue justo como anticipamos.

No había ningún Arcáneo aquí y nada interesante… solo basura exagerando su poder, y ni siquiera tenían un nivel decente de poder elemental, fue una pérdida de tiempo venir directo a este lugar… pero el ambiente de esta aldea tiene algo muy peculiar lo siento en el aire.

La otra línea (divertida): —Peculiar?

¿Entonces sientes un poder diferente no es así?

Layne (riendo): —Si, hay una montaña cerca de aquí que me da una sensación muy familiar, pero el poder que emana es muy diferente, descontrolado y poderoso, hay algo oculto y se muy bien quien es que lo esconde.

La otra línea (dulce): —¿Vas a visitar a nuestro antiguo maestro?

Layne: —Sí.

Le hare una pequeña visita al viejo cascarrabias.

La otra linea: —¿Regresas hoy a casa?

Layne (sin dudar): —Sí.

La otra línea (con suavidad): —¿Qué quieres de cenar cariño?

Layne: —Pollo frito.

La otra línea (con suavidad): —Bien, te espero en casa.

No te demores mucho.

La llamada se cortó con un pitido suave.

Layne bajó la muñeca, suspirando.

Por un instante…

el monstruo se volvió humana.

Se miró el uniforme y chasqueó la lengua.

Layne (con picardía): —No puedo pasearme vestida como una general llamaría demasiado la atención…

Menos mal que siempre vengo preparada.

Se quitó con agilidad su uniforme, y debajo tenía una blusa holgada gris y un pantalón negro corto, se quitó sus botas y se puso unos tenis cómodos, puso su uniforme y botas en una mochila que llevaba consigo.

Se colocó una capucha gris oscura y desapareció en las sombras…  Región de Kaer´ Marun Aldea Tarzia – Entrada principal.

Kael y Brax habían llegado a la aldea para poder descansar un poco y cuando entraron se sorprendieron dentro de la aldea se podía contemplar a primera vista un mercado con varios puestos repletos de frutas, carne, pan y todo era fresco en buenas condiciones… algo que no existía en la aldea de Braskh.

La aldea era pintoresca las casas alrededor estaban en buenas condiciones los niños corrían y las personas caminaban con tranquilidad… o eso creían.

Kael (asombrado): —Vaya, aquí sí que hay comida…

y vida.

Pero…

¿Por qué todos caminan como si los fueran a degollar?

Las personas reían con nerviosismo, miraban por encima del hombro, y hablaban en susurros.

Brax (con voz grave): —Esta aldea está gobernada por una pandilla aún más cruel que la de Braskh.

Secuestran niños, desaparecen mujeres, queman hogares si no pagas.

Aquí, el miedo es más elegante…

pero más afilado y despiadado.

De pronto, un muchacho corrió gritando a todo pulmón y emocionado por el sendero: Chico (gritando): —¡La pandilla cayo!

¡Fueron masacrados!

¡Dominion los exterminó a todos, incluso a su líder!

La voz se expandió como fuego.

Otra mujer vino detrás, confirmando lo mismo.

El aire cambió.

Los suspiros se transformaron en sonrisas.

El miedo… se transformó en esperanza.

Pero en una esquina, una sombra se removió.

Un grupo de hombres ebrios, escondidos tras una carreta, se levantó.

Uno de ellos, alto, con tatuajes de fuego y cicatrices, escupió al suelo.

Matón líder (mirando a su grupo): —Si esos idiotas ya no existen…

Entonces es nuestro turno de brillar y masacrar.

Salen 10 hombres.

Algunos manejaban el fuego, otros lanzaban esquirlas de roca o ráfagas de aire mal canalizadas.

Matón líder (gritando): —¡Desde ahora nosotros mandamos aquí!

¡Pónganse de rodillas o quémense con el resto!

Kael dio un paso al frente, estirándose como si despertara de una siesta.

Kael (riendo): —¿Pero qué clase de idiota escucha “no hay pandilla” y dice “yo quiero ser la próxima”?

El matón se enfureció.

La tierra tembló bajo sus pies y emergió una espada de piedra afilada.

Matón (gritando mientras le apunta con la espada): —¿¡Y tú quién diablos eres!?

No eres de por aquí forastero, ¿¡Que hace un maldito forastero en mis dominios y se atreve a ponerse en mi contra!?

Kael (riendo con despreocupación): — Viejo relájate, solo soy un simple vagabundo, no vine a pelear con nadie.

Brax (avanzando, con puños cubiertos de piedra): —Pero Yo si soy de aquí.

¡Y ya me harté de todos ustedes bastardos!.

¡CHOQUE!

Brax lanza el primer golpe.

Se desata el caos.

Kael lanza un látigo de agua mientras lanza ráfagas de agua, aunque su control y dominio son débiles lo compensa con su agilidad de combate, Brax por su parte pelea con sus puños de piedra, mientras el grupo de pandilleros se defendían como podían eran nivel básico y estaban borrachos, solo su líder que era nivel medio le daba pelea a Brax y a Kael que luchaban como podían con ese tipo desquiciado que se reía a carcajadas de ellos dos.

Los aldeanos del lugar dudaron por un momento… pero al ver a Kael y Brax avanzar sin miedo, algo despierta en ellos.

Hombres jóvenes corren desde sus casas.

Mujeres esconden a los niños.

Un grupo de campesinos lanza piedras, agua, cualquier cosa.

Provocando que los pandilleros salgan del lugar completamente heridos y en sangrentados, Kael y Brax chocan los puños completamente exhaustos, mientras son rodeados por varias personas en la aldea que les agradecen su osadía.

Oculta entre una azotea mientras observaba la escena una figura encapuchada estaba de pie, erguida, con las manos cruzadas, contemplando el nacimiento de una rebelión.

Layne.

Sus ojos marrones dorados brillaban con fascinación.

La sonrisa en sus labios… era salvaje, felina.

Layne (voz baja, casi divertida): —Vaya, vaya… Los perros al fin dejaron de ladrar.

Y ya hasta muerden.

Giró con elegancia.

Y se perdió entre callejones, dejando solo el eco de su risa siniestra.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo