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Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 50

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Capítulo 50: Episodio 45. Lo Que Nunca Te Pude Decir

Norvhal, Pueblo Sertrón…

La tierra aún seguía absorbiendo toda el agua que había dejado a su paso aquella siniestra tormenta, mientras estaba siendo ayudada por los intensos y radiantes rayos del sol de aquella mañana…poco a poco todo iba volviendo a la normalidad, la Madre Naturaleza había decido tomar aquel día como descanso, brindando una paz inigualable. Pero, toda esa paz parecía que no estaba llegando de lleno a un Thanus que estaba en la parte más alta de un árbol sentado sobre una rama, tenía unos binoculares observando todo a su alrededor con una intensidad que rozaba en una ira contenida, sin poder ser visto por nadie. Él estaba vestido de una manera muy casual, pantalón corto blanco, y un t-shirt verde claro.

Debajo, en aquel claro del bosque, un grupo de más veinte personas de los Children Of Lightning entre ellos hombres y mujeres, estaban compartiendo animadamente de una parrillada, algunos estaban comiendo, otros bebiendo, mientras otros bailaban y jugaban a las cartas, había mucha armonía cargada de compañerismo y unidad entre ellos.

––¡Malditos! ––masculló Thanus con rabia, apretando con fuerza los dientes. ––Míralos ahí, disfrutando y riendo tan a gusto sin ningún tipo de remordimientos…mientras mi hermana…mi hermana mayor murió por culpa de esas mismas malditas veinte personas. ––su cuerpo tembló por la impotencia que estaba creciendo a pasos apresurados, apretó su puño estrellándolo con fuerza en el tronco, agitando levemente las hojas, algunos pájaros que estaban descansando, salieron volando por la agitación en el árbol. ––Recuerdo sus rostros, las carcajadas de lujuria como si cada ataque que nos daban los estuvieran exictando…la manera en la que nos humillaron…esos malditos…

Se mantuvo en silencio observando con odio aquella escena tan pintoresca, pero sus pensamientos comenzaron a invadirlo, llenándolo de recuerdos dolorosos.

Pensamientos internos:

Mi hermana mayor Sylhien, era una dual intermedio de tierra y agua, era una soldado del Ejército Negro…mi hermana era mi mayor orgullo…era una increíble persona, jamás se metia en problemas a diferencia de mí, que siempre lo hacía y era ella quien tenía que intervenir para que las cosas no empeoraran. Su cabello era marrón oscuro al igual que el de nuestro padre. Él es un jubilado de Dominion, cuando yo cumplí cinco años, él estaba en una misión, fue rodeado por más de cincuenta pandilleros de esta misma maldita pandilla, entre todos lo atacaron, pero él resistió como pudo hasta que llegaron sus compañeros…acabaron con todos ellos, pero el costo fue muy alto para mi familia. Mi padre quedó gravemente herido, Petra junto con su equipo médico hicieron todo lo que pudieron, pero lamentablemente no pudieron hacer nada con su médula espinal…intentaron de todo para poder salvar su movilidad, pero fue en vano…él quedó cuadrapléjico, dejó de moverse del pecho para abajo.

Cuando eso paso, Dominion seguía pasando de manera mensual un cheque, pero aún así no bastaba para los gastos de los medicamentos de mi padre, eran bastante costosos y aún lo siguen siendo…mi hermana tenía diez años cuando eso ocurrió, mis padres habían decidido que ninguno de nosotros ibamos a formar parte de Dominion, no querían que esto nos pasará también, mi madre es enfermera, y en ese tiempo para poder cubrir todos los gastos tuvo que tomar los tres turnos del hospital…las pocas veces que iba a casa siempre estaba cansada, incluso se le podían notar las bolsas debajo de los ojos, pero aún así nunca tuvo mala cara, siempre sonreía como si nada malo estuviera pasando…pero para mi padre, era lo peor del mundo, sabía que ella solo estaba fingiendo para no preocuparnos, mi hermana menor cuando eso apenas tenía dos años, siempre lloraba cuando nuestra madre tenía que regresar al trabajo.

Syhlien no soportaba todo eso, siempre lloraba en silencio por las noches, trataba de esconderse, pero yo siempre podía verla…me frustraba bastante ver a mi familia en esas condiciones, así que me esforzaba todos los días en entrenar, tenía una beca de la Academia por ser cuádruple, pero mi objetivo era formar parte de Dominion para ayudar a mis padres, mi hermana siempre entrenaba conmigo, dejó de asistir a clases para no ser otra carga para nuestra madre.

Al año siguiente, mi hermana mayor se unió al Ejército Negro en contra de la voluntad de mis padres, pero aún así siguió con eso…después de eso, en mi casa había más dinero, mi hermana se había esforzado para ser vista por los Generales y poder pertenecer a sus escuadrones…fue entonces cuando el Primer General Ginthar Ratruz la incorporó en el suyo. Gracias a eso, mi madre solo tomaba un turno en el hospital, se sentía más libre y más feliz, mi padre estaba igual, y Sylhien se sentía orgullosa de sí misma de poder ser de utilidad para nuestra familia. Pero, aunque ella me decía que yo no iba a ir por ese camino que ella misma estaba trazando, aún así decidí caminar por el, pisando cada uno de sus pasos sin desviarme. Sin pensarlo dos veces, cuando al fin tuve la oportunidad de entrar al Programa de Cuádruples, mis padres se negaron, incluso mi hermana, pero les supliqué, les rogué, hasta dejé de comer por tres días para que entendieran que iba en serio…entonces, aceptaron de mala gana.

Me esforzaba más de la cuenta, no podía soportar que una niña menor que yo, sea igual de buena o incluso mejor que yo, teníamos las mismas capacidades y el mismo nivel, pero ella siempre estaba un paso por encima de mí y de Kara…hasta que una vez entendí que ella entrenaba hasta desfallecer cuando Arka estaba de misión…comencé hacer lo mismo que ella, tenía que darlo todo por mi familia, no podía dejarle toda la carga a mi hermana, cada vez sus misiones eran más peligrosas…ella solo pudo llegar en ese momento hasta el nivel intermedio, pero…aún así lo daba todo para no ser excluida del campo de batalla y menos de aquel escuadrón.

Con solo nueve años me atreví a tomar la prueba de reclutamiento, mis padres estaban nerviosos, pero sabían que nada me iba hacer cambiar de opinión…mi hermana se resignó, y solo pudo apoyarme en todo momento…yo no solo lo hacía por ayudar a mis padres, lo hacía por ella, quería formar parte de su escuadrón para poder ir a todas sus misiones y protegerla como nunca había podido hacerlo, pero que ella siempre lo había hecho conmigo…ella era mi pilar, mi muro protector, mi escudo, y mi ancla…cuando tenía alguna pesadilla o habían fuertes tormentas, siempre iba a su habitación, ella dormía con nuestra hermanita, y yo me colaba en su cama buscando su protección, ella siempre nos cuidaba durante esas noches, nos contaba historias hasta que nosotros recuperábamos el sueño…incluso, cuando nos enfermábamos, cuando mamá aún trabajaba los tres turnos, era ella quien nos cuidaba y se trasnochaba esas noches, también se hacía cargo de nuestro padre…ella, aunque no se lo creía era la mayor ayuda de nuestra familia.

Cuando al fin me uní a Dominion, quería que mi primera misión fuera con ella, pero en cambio fue con Ranuz, me esforcé bastante, más de lo que imaginaba…fue entonces, cuando en mi segunda misión me tocó ir con ella…yo estaba más que emocionado, era una simple misión de espionaje, pero no me importó, mientra fuera con ella…y ese fue el mayor error de mi vida…

Según los reportes que le habían entregado al Primer General, los Children Of Lightning estaban haciendo alianzas con otras pandillas para ir en contra de Dominion, querían saber la legitimidad de aquel reporte…solo ibamos a ir nosotros dos, según él, mi hermana era una experta en esa rama…no pude evitar estar más orgulloso de ella.

Ella se encargó de todo, creó un plan en cuestión de minutos, y una vez que estuviéramos en Sertrón lo ibamos a llevar a cabo…pero, para ambos aquella misión era más un asunto personal por lo de nuestro padre…ella estaba calmada, aunque deseaba destruirlos a todos, pero yo estaba furioso…al fin tendría la oportunidad de vengar a mi padre…quería acabar con todos ellos, me sentía listo para eso, mientras ella estuviera a mi lado, sentía que podría detruir una montaña con mis propias manos. Pero, en el transcurso de la misión, ella se mantuvo controlándome, para que no cometiera algo estúpido, que solo era una misión de recavar información y luego salir sin ser vistos.

Aunque ella me estuviera controlando todo el tiempo, eso no impedía mis ganas de acabar con esos idiotas…los odiaba, mi padre quedó así por su culpa, y mi madre tuvo que sufrir diferentes tipos de dolores para mantenernos…quería matarlos, y como si mis deseos hubieran sido respondidos, veinte de ellos estaban ahí, entrenando en el bosque, bastante divertidos los malditos demonios.

Ella me tenía la mano sujetada con fuerza, yo intentaba zafarme de aquel agarre, solo quería ir a llevarles la huesuda…sin dudarlo, prendí mi mano en fuego, provocando que me soltará…yo estaba furioso, deseoso de matarlos sin piedad, ella intentó detenerme, pero era tarde…me lancé sobre ellos con una ráfaga de fuego combinada con una de aire para intensificar la potencia del ataque. Creí que los había tomado desprevenidos, pero uno de ellos levantó un muro de tierra reforzado con lava para evitar el ataque. Aunque eso no impidió que yo siguiera insistiendo…sin dudarlo convertí en arena movediza la tierra debajo de ellos, intenté atraparlos de inmediato, pero uno de ellos lanzó de inmediato una ráfaga de aire haciendo que ellos salieran y al mismo tiempo lanzandóme aquel lodo, pero nunca llegó a toparme, Sylhien había levantado rápidamente un muro de tierra de tres metros evadiento el ataque, me fulminó con la mirada cargada de un reproche descomunal, pero en ese momento no me importo en lo absoluto.

Ellos nos miraron con burla, los ojos de muchos de ellos se fijaron de una manera repugnante en ella, los odie con más fuerza en ese momento, ella no pudo verlos porque aún seguía detrás del muro, y yo me coloqué de nuevo a su lado antes de que ellos pudieran hacer algo, y les mandé el muro ayudado por una ráfaga de agua…en cambio uno de ellos creó una esfera de tierra de cuatro metros impactándola con violencia con el muro destruyéndolo en cientos de pedazos, Sylhien con rápidez creó esos pedazos en dagas afiladas, y volvió a dirigir su ataque con más fuerza, yo en cambio invoqué dos golems de tierra de dos metros recubiertos de fuego, sin detenerme, creé más de cien dagas de hielo, y otras más de aire comprimido, y las lancé…pero, tanto mis ataques como los de ella fueron rápidamente evadidos por ellos, como si fueran simples moscas…mi odio se encendio mucho más…no nos estaban tomando en serio…solo se estaban divirtiendo como si fuera un simple juego.

Ellos se fueron acercando a nosotros, Sylhien se pusó al frente con una sola mano me colocó detrás de ella, lanzó una ráfaga de agua para detenerlos y poder escapar…pero fue inútil, uno de ellos la detuvó con una tranquilidad escalofriante…los ojos de ellos reflejaban un sadismo que me hizo temblar ligeramente, ella lo notó, me ofreció una de esas sonrisas tranquilizadoras que siempre me calmaban…tuve que respirar hondo para calmarme, pero mi maldito cuerpo estaba empezando a traicionarme, se estaba paralizando por el miedo…ellos nos siguieron atacando como simples juguetes mientras mi hermana solo se podía defender…no podía atacar porque también me estaba protegiendo a mí…me frustre bastante en ese momento, estaba siendo una carga para ella…además que todo eso había sido culpa mía…por mi maldito temperamento.

No aguante más y me lance directo al ataque con un mangual de tierra cubierto de fuego, comencé a moverlo de manera frenética tratando de impactar en alguno de esos malditos dementes, yo estaba fuera de sí, no pensaba, solo quería acabar con ellos de una vez por todas, ellos comenzaron atacarme mientras se reían a grandes carcajadas, como si estuvieran disfrutando todo eso…uno de ellos invocó un golem de tierra de tres metros, y me lanzó un puñetazo directo al rostro…y después…todo se volvió negro para mí…pero antes de cerrar por completo los ojos, pude ver como mi hermana corría desesperada donde mí…en ese momento lo supe, esto era un verdadero campo de batalla del cual yo aún no estaba del todo preparado.

No sé cuanto tiempo había pasado cuando pude abrir ligeramente los ojos…pero, luego al enfocarlos bien parpadeé varias veces ante lo que estaba viendo…me quedé atónito de inmediato…Sylhien estaba parada dándome la espalda, pero estaba erguida como una montaña, su cuerpo estaba temblando violentamente, su respiración estaba errática, jadeaba fuertemente…su rostro mostraba una determinación y valentía que me dejo completamente impactado…pero lo que realmente provocó que se me escapará literalmente el corazón fue el ver su cuerpo, tenía llagas de fuego por todas partes, como si la estuvieran consumiendo, de su nariz salía sangre al igual que de sus ojos y boca…ahí entendí lo de aquella clase en la Academia, cuando el núcleo elemental está colapsando…y eso mismo le estaba pasando a ella mientras evadía todos los ataques que iban en dirección de nosotros.

Nos estaban rodeando entre los veinte, mandándonos ataques de manera simultánea…a mi no me llegaban ninguno, estaba siendo protegido por una doble espiral de agua y tierra que envadían cada ataque, mientras ella esquivaba los que le enviaban de todas las formas posibles…muchos le llagaban a impactar, hiriéndola de inmediato en cada parte de su cuerpo, que estaba llenó de sangre…intenté incorporarme para ayudarla…pero mi cuerpo no me respondía…me golpeé las piernas con fuerza…sentía un intenso picor en los ojos que me estaba frustrando…las lágrimas empezaron a salir de repente…apreté con tantas fuerzas mis labios, que sentí como la sangre se escurría de mi boca…le grite con fuerza…grite para que se parará…iba a morir delante de mis ojos sin que yo pudiera hacer algo en ese momento.

Ella solo sonría divertida, como si estuviera disfrutando de aquella locura…como si le estuviera gustando la idea de compartir el té con la huesuda mientras tienen una plática animada. Trate de incorporarme, pero fue inútil…

––No lo hagas, estás muy lastimado. ––su voz era autoritaria, pero con una calma que provocó que me estremeciera en el acto. ––Ya llamé por refuerzos…vienen ayudarnos…no hagas nada estúpido por el momento…yo me haré cargo mientras tanto.

––Hermana…tu núcleo… ––trate de decirle con un hilo de voz, hasta hablar me estaba matando por dentro.

––Tranquilo, estaré bien. ––intentó calmarme, mientras trataba de contrarrestar otro ataque, esto provocó que tosiera sangre…me asusté en ese momento, sentí como perdía el color del cuerpo y como mi alma se estaba saliendo.

Ellos seguían atacando sin piedad mientras esas estúpidas carcajadas burlonas seguían sonando más fuertes…me odie por completo por haber provocado todo eso, si tan solo nos hubiéramos ido como ella lo tenía planeado, no estuviéramos en esta situación…en ese momento una ráfaga poderosa de aire invadió todo el lugar levantando polvo, provocando una cortina de humo, pero mi hermana nunca bajó la guardia, seguía erguida esperando el próximo ataque…en ese momento mire atrás, y ahí venía Ranuz corriendo a toda prisa a donde nosotros…se puso rápidamente a su lado.

––Llevatelo de aquí. ––ordenó ella de una manera cortante, como si no estuviera dispuesta a escuchar alguna réplica. ––Yo los detendré.

––No. ––su voz estaba cargada de autoridad, yo solo podía escuchar aquella conversación. ––No pienso dejarte…jamás abandono a mis compañeros…podemos con ellos. ––él la miró de reojo y apretó con fuerza sus puños. ––Tu núcleo…

––Por favor, Ranuz. ––su voz se volvió un suplició, me congelé en ese momento, no quería escuchar lo que venía. ––Ya no queda nada para mí…mi núcleo colapsó hace unos minutos…estoy usando lo último de mi energía…puedo sentir el dolor intenso dentro de mi…por favor, llevatelo de aquí…no permitas que mi hermanito me vea morir delante de sus ojos.

En ese preciso instante sentí un tanque llenó de agua fría siendo arrojado encima de mí…el tiempo pareció detenerse…en ese momento todo dejó de existir para mí, solo estaba ella…me quedé pasmado, mientras sentía como mi garganta se estuviera cerrando, como si me estuviera apretando con fuerza un golem de obsidiana de cinco metros…mis ojos se abrieron de tal forma que comenzaron a dolerme, como si se estuvieran rasgando lenta y dolorosamente…el humo se iba disipando y con eso se sentía la presencia de ellos acercándose despacio hacía nosotros.

Pude observar como Ranuz apretó con fuerzas sus puños y labios, la miró una vez más, y luego se acercó a mí…yo aún estaba paralizado cuando sentí como él me levantaba y me colocaba sobre su hombro como un saco de papa…luego reaccioné de repente…aún mis piernas no querían moverse, pero lo golpe fuertemente con mis puños en su espalda para que me soltará…él no se inmutó…entonces la ví a ella cuando mis ojos se estaban nublando por las lágrimas que salían con mayor fuerza…ella me miró…y me destrozó por completo al verla como me sonreía, como tantas veces lo había hecho, ese última sonrisa se grabo a fuego en lo más profundo de mi alma.

––Pórtate bien, hermanito. ––su voz sonó muy animada como si el dolor no pudiera evitar que ni en sus últimos momentos fuera feliz.

Yo no pude decirle nada, de mi boca no podía salir ninguna palabra…quería decirle tantas cosas…quería agradecerle como nunca pude hacerlo…jamás le había podido decir a mi hermana que la quería y lo mucho que significaba para mí…y en ese momento mi maldita boca no quisó pronunciar ninguna palabra…Ranuz se alejaba de aquel lugar, pero ella siguió mirándome con ese mismo amor y orgullo que siempre había sentido por mí…pero todo pasó en cámara lenta delante de mis ojos…ellos lograron rodearla por completo…y ella por última vez creó una ráfaga tan poderosa de agua que los hizo retroceder varios metros con gran violencia…en ese momento entendí que ese fue su último ataque…el último gritó de su energía elemental…entonces, las llagas de llamas que estaban por todo su cuerpo, se convirtieron en una gran llama incandescente quemándola viva.

Sentí mis ojos poniéndose en blanco…de pronto, como si mi alma tuviera una garganta propia, grite…grite como jamás había gritado, apreté con fuerza el unifome de Ranuz…sentí como mi garganta se desgarraba por completo…yo solo gritaba mientras miraba como mi hermana estaba siendo consumida por las llamas, Ranuz apuró más sus pasos saliendo de aquel lugar…pero yo no quería dejar sola ahí a mi hermana…

Perdí por completo la noción del tiempo cuando al fin llegamos al bosque que estaba después de la frontera con Valyria…él se detuvo bajándome, pero cuando mis pies tocaron el suelo, intenté volver ahí, en cambio él me sostuvo con fuerza del brazo…intenté zafarme, pero era imposible, su fuerza era superior a la mia.

––Thanus. ––no necesito subir la voz, su tono era firme, me sostuvo con fuerza de los hombros, obligándome a verlo. ––Suficiente Thanus, no deshonres la memoria ni el honor de tu hermana como miembro de Dominion…tampoco desperdicies la oportunidad que te brindó para que siguieras con vida. ––su ceño estaba fruncido, pero vi como varias lágrimas empezaron a salir de sus ojos, mi cuerpo temblaba, la rabia y la impotencia se estaban apoderando de mí. ––Sé que quieres vengarte de ellos…pero aún no eres lo suficientemente fuerte para eso…cuando estes muy curtido en combate entonces, ven a vengarte yo mismo te ayudaré. ––su expresión se fue suavizando. ––Sylhien estaba muy orgullosa de ti, incluso mucho antes de que formarás parte de Dominion ella siempre hablaba de ti y de lo grandioso que serías…y que algún día la ibas a superar por mucho.

Caí de rodillas, mis manos apretaron con fuerza la tierra, como si quisiera fundirlas con ella, mi cara ardía, mi cuerpo temblaba con violencia…sentí el aire escaparse de mis pulmones…no puede evitarlo más, y simplemente me quebré…lloré…lloré como nunca…sentí como mi cuerpo ardía por dentro…Ranuz se puso de cuclillas y me abrazo con fuerza…pero yo seguía llorando, deseando en ese momento que la huesuda me llevará a mi en lugar de mi hermana.

Fin de los pensamientos.

Esos recuerdos lo golpearon con fuerza, se apretó el pecho como si tratará que su corazón no se saliera…mientras las lágrimas empezaron a salir en silencio, se las limpió con rabia con el dorso de la mano…su rostro estaba contraído por la rabia…sus ojos seguían fijos en aquella escena.

––Ese día, le pedí a Ranuz que no dijera que mi hermana murió de esa manera. ––murmura para si mismo con pesar. ––No quería que su nombre se viera manchado por morir de esa forma sin poder llevarse a ninguno de esos malditos con ella. ––suspira. ––Él accedió, y me dijo que pondría en su reporte que murió matando a más de cincuenta pandilleros forasteros por los alrededores de la frontera una vez que terminó su misión. ––se pasa una mano por el cabello. ––Él es el único que sabe de eso…ni siguiera mis padres…pero, estaban destrozados con la noticia…pensé que morirían en ese momento, hasta yo quise morir. ––frunce el ceño. ––No puedo hacer nada hasta tener una misión en este lugar…pensé que podría decir que solo vine para averiguar acerca del cuádruple supremo de este lugar, pero Layne dijo que lo tenía todo casi resuelto…ya sé acerca del de Edria, mis chicos se encargaron de eso…aunque aún no sabemos su técnica letal.

Se levanta para sentarse más cerca del tronco para apoyar su espalda en él…suspira mirando el cielo y las hojas.

––¿Y si no tiene una técnica letal? ¿Acaso los cuádruples supremos tienen obligadamente que tener una? ––pregunta, pensativo analizando sus ideas. –––Ranuz no tiene una, y tampoco puede controlar la Sinfonía Carmesí como Layne…apenas si sabe evadirla, pero no por completo, y tampoco puede controlar el Dioxik…lo he visto intentándolo, pero…nunca lo logra…no lo entiendo, se supone que ellos pueden crear cualquier técnica al tener mayor nivel de energía elemental. ––frunce ligeramente el ceño colocando sus manos detrás de la cabeza. ––¿Qué lo hace diferente a Layne? Incluso, ella es más fuerte que él con los elementos…él nunca le ha podido ganar a ella en eso, hasta la energía elemental de ella es superior que la de él. ––niega lentamente. ––Como sea, eso no es asunto mío…solo tengo que planear una forma de acabar con estos malditos demonios sin levantar la ira del Lord por ir por mi propia cuenta en acabar con una pandilla sin su permiso y ninguna autorización. ––mira el grupo con rabia contenida, apretando con fuerza sus puños cubiertos en fuego. ––Esos malditos, los haré sufrir a cada uno, que me pedirán que los mate rápido…pero nos les daré ese privilegio.

Una sonrisa siniestra se cruza en sus labios, mientras el grupo ajeno aquella conspiración seguían en lo suyo sin ningún tipo de preocupación.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Edria, Winex…

El sol seguía su propio rumbo con calma sin bajar la intensidad ni por un segundo, la mañana brillaba radiante al paso de las horas como si el mismo tiempo estuviera relajado por aquel día. David caminaba con una calma natural en el medio de Ryner y Daymond como dos escoltas protegiendo a su rey. Las personas de alrededor los miraban con cierta curiosidad, aunque ya sabían que eran invitados de Anaylix, y eso ellos lo respetaban.

––Vaya, cada vez que vengo a este lugar el mercado siempre tiene algo interesante. ––comenta David, pero entonces mira de reojo a Daymond. ––Hey, ¿Por qué te mantuviste oculto de Anaylix todo el tiempo? Incluso entraste a la casa de espaldas, si sabes que ella es ciega, ¿cierto?

––Es que estoy tan acostumbrado de ocultarme de las personas que conozco que se me olvido por completo. ––responde con calma, pero entonces sus pasos se detienen cuando observa una figura que caminaba con gracia y elegancia al frente de ellos.

David mira tranquilo, aunque la curiosidad se podía ver en su rostro a simple vista. Ryner, se detiene en seco, mientras el rubor comenzó a invadir su rostro, su corazón empezó a latir como un fuerte tambor, sus piernas empezaron a temblar levemente.

––¿Qué hace ella aquí? ––susurra, sus labios temblaron ligeramente con una enorme sonrisa en ellos.

Layne se detuvo a un solo metro de ellos, sus ojos estaban afilados, una sonrisa astuta brillaba en su rostro, su mirada estaba enfocada en David, que la miraba con una ceja arqueada bastante confundido ante esa mirada penetrante y algo intimidante de ella. Petra y Gina la flanqueaban y detrás de ellas estaban Lyra, Kianny y Juliet.

––Que sorpresa. ––empieza a decir David, tratando de asimilar aquella postura de ella. ––¿Qué hacen por aquí la mejor doctora de Elandar, la Segunda General y su mano derecha? ¿Acaso vinieron por su amiga?

––Solo vinimos hacer una visita. ––responde Layne con calma cruzada de brazos sin apartar ni por un segundo sus ojos de él. ––Pero, tal parece que el destino tenía algo planeado para mi por ponérmelo delante a usted señor.

––¿A mí? ¿Por qué? ––pregunta, confundido.

Daymond la miraba, su expresión se suavizó por ese momento: “Es idéntica a Yalis en lo físico…pero, no puedo evitar ver a Arka en ella…hasta en la actitud y en las posturas son idénticas.”

En cambio, Ryner estaba perdido en su mundo, sus ojos solo estaban fijos en ella. Pero, Layne ni se percató de su presencia.

––Me gustaría tener una conversación amigable con usted, si no es mucha molestia. ––su voz era calculadora, mientras analizaba cada gesto de él de manera milimétrica.

––¿Qué tipo de conversación podría tener la Segunda General de Dominion con este humilde servidor? ––David se mantuvo a la defensiva tratando de comprender aquellas palabras, pero entonces…una sútil sonrisa astuta se posa en sus labios entendiendo a donde iba todo eso.

––Es una simple conversación acerca de la reunión con los ancianos. ––responde con una calma escalofriante, entrecierra los ojos con una ceja arqueada. ––Me gustaría saber su postura al respecto, quizás podamos hablar mientras tomamos algo en una copa con un peculiar diseño pintoresco, como un diamante rojo… ¿Qué le parece?

Ambos se sostienen la mirada, midiéndose detenidamente como si fueran a enfrentarse en alguna competición, solo Petra, Juliet y Gina entendieron aquel cruce de palabras, mientras Daymond comenzó a sospechar que ya Layne sabía quien era realmente David. En cambio, Lyra, Kianny y Ryner no estaban entendiendo lo que estaba ocurriendo.

––Me parece que es una copa interesante. ––David asintió despacio sin perder la sonrisa, colocó sus manos dentro de los bolsillos, se encoge de hombros. ––Bien, hablaré contigo de lo que quieras saber…supongo que será la conversación más interesante que he tenido en años.

––Me halaga bastante, señor. ––indica ella con un aire juguetón.

Pero antes de que ella pudiera dar un solo paso al frente, Ryner lo da primero con cierta valentía que le nacía desde adentro.

––Layne, ¿Cómo has estado? ––su voz era nerviosa, pero su rostro brillaba con intensidad compitiendo con los rayos del sol.

Ella lo miró de arriba a bajo casi sin interés, algo que lo incómodo, sintiéndose extraño por dentro, pero mantuvo su expresión intentando que eso no le afectará.

––He estado bien, y por lo visto tu también. ––su tono fue tan cortante como un bisturí bien afilado, y al mismo tiempo tan seco como un desierto. ––Fue un placer verte. ––se fija en David. ––¿Nos vamos?

Todos quedaron sorprendidos ante esa manera de expresarse delante del muchacho, que sintió como algo dentro de él se rompía lentamente, Lyra apretó los puños con fuerza, intentó dar un paso al frente para enfrentarla, pero Juliet colocó una mano en su hombro deteniéndola de inmediato. Lyra la miró, pero su madre negó levemente con el rostro, ella resopló con fuerza deteniéndose, y se enfocó en como transcurría aquella escena.

––Entonces, no estabas preocupada por mí, ¿cierto? ––murmuró casi para si mismo con tristeza bajando la mirada, mientras su expresión decaía.

––¿Y por qué lo estaría? ––pregunta ella cortante con una ceja levantada. ––¿Por qué me preocuparía por alguien que decidió huir abandonando a su familia sin importarle que lo acusarán de traición por desertar?

Él abre los ojos ofendido, mirándola directamente herido: ––¡Hey! ¡Yo no hui! ––intenta defenderse colocando una mano sobre su pecho completamente indignado. ––Solo que no pude resistir ser participe de aquella masacre sin poder hacer nada…no pude soportar la idea de seguir viendo eso cada vez que alguien cometiera traición…

––¿Y tú crees que los demás lo disfrutamos? ––lo cortó ella en seco sin ningún tipo de remordimiento ni temor en la voz…era tan indiferente como directa.

Se acerca a él de manera intimidante sin perder su expresión…él abre los ojos impactado tratando de entender aquel ataque de palabras…pero que cada una, era una daga afilada dirigida directamente a su pecho, como una verdad dolorosa provocando un fuerte golpe de realidad…mientras su boca, aunque estaba levemente abierta no podía pronunciar ni una sola palabra.

––Te puedo asegurar que a ninguno de nosotros nos gusta ver sufrir aquellos que consideramos compañeros…en este caso, maestro…ni presenciar como masacran a sus familias delante de nuestros ojos. ––prosigue ella a escasos centímetros de su rostro. ––Pero, lamentablemente todos sabemos esas reglas desde la Academia, y siempre nos la repiten cuando formamos parte de Dominion…todos saben eso, y nadie está exento de ellas…por eso nadie se atrevió en ese momento en irse como tú lo hiciste. ––coloca un dedo sobre el pecho de él apuntándolo, sin perder su tono. ––¿Te crees que fuiste muy valiente por mostrar aquella postura de desacuerdo, huyendo como un niño malcriado cuando las cosas no salen como quiere? …pues te digo que no…fuiste un cobarde, además que por tu culpa toda tu familia iba a pasar lo mismo que la familia del maestro…y no solo tu familia, también la de los demás alto mando…que ese caso seríamos Juliet y yo.

Hace una breve pausa…Juliet aprieta con fuerza sus dientes sabiendo que ella tenía razón, el Lord hubiera pensando que había un complot entre los altos mandos en favor de Ginthar, pensando que todos estaban con él…ella mira a Lyra, que la estaba mirando a ella entendiendo aquellas frías palabras de Layne…nadie se atrevió a decir nada, ni siguiera Petra ni Gina hicieron algo para detenerla.

––Pero…pero…eso no es verdad…no iba a pasar… ––tartamudea él con un ligero temblor en la voz bajando la mirada.

––Sí, iba a pasar…el Lord iba a comenzar a dudar de cada uno de nosotros en ese mismo instante. ––su voz comenzó a sonar más fría que un iceberg, pero la serenidad que mostraba su rostro la hacía ver más escalofriante. ––Si no fuera porque Ranuz dijo esa mentira ahora mismo te juro que tú no estuvieras vivo, te habría ello sufrir con mis manos si esos guardias se atrevían a ponerle una sola mano encima a mi madre…y te aseguro que ella hubiera hecho lo mismo si fuera a mí.

––Ustedes no hacen nada teniendo todo ese poder, y prefieren ver sufrir a los demás. ––su voz baja una octava apretando con fuerzas sus puños sin importarle a quien tenía en frente…aunque no podía dejar de sentir un leve punzón ante los certeras que eran aquellas palabras de ella.

––Si para mantener segura a mi madre tengo que ver toda esa masacre, pues que así sea. ––responde ella secamente sin ningún tipo de remordimiento. ––Mi familia siempre será lo primero para mí…quizás estas cosas tú no las entiendas porque Ranuz siempre te pintó un mundo color de rosa, donde no importará lo que tú hicieras mientras él estuviera ahí para limpiar cada uno de tus desastres…nunca entendiste que este mundo devora a los débiles de mente, mientras tu hermano cargaba con todas tus fallas…si el Lord llegará a descubrir que él se atrevió mentirle en su cara acerca de tu supuesta infiltración, toda la familia Astrus hasta la misma Kara serían ejecutados…y solo porque tú decidiste huir como un pequeño niño mimado en plena rabieta, solo por el simple hecho de ser escuchado poniendo en peligro la vida de su familia.

Él queda en completo silencio, algunas lágrimas empiezan a salir en silencio, sintiendo un profundo dolor en su pecho. Ella en cambio permanecía serena, se apartó de su lado y se enfoco de nuevo en David.

––Entonces señor, ¿nos vamos ahora? ––su voz volvió a tomar aquella calma, como si aquel sermón no hubiera pasado.

La miró de reojo con una ceja levantada, luego observó a Ryner que temblaba levemente.

––De acuerdo, vamos. ––suspira, cerrando los ojos.

Ella asiente, y ambos comienzan a caminar hasta un lugar más apartado del grupo, pero al pasar por el lado de Daymond…él la mira sintiendo un gran arrepentimiento de las cosas que ella tuvo que ver y pasar para comportarse de esa manera tan fría y distante, y al mismo tiempo tan cortante.

––Ryner… ––susurra Lyra con tristeza al verlo sucumbido en una agonía impropia de aquel chico risueño.

––Estaré bien, no te preocupes. ––murmura mientras gira sobre sus talones apartándose del grupo con la cabeza abajo.

Lyra intenta ir con él, pero Daymond la detiene haciendo la señal de alto con su mano.

––Será mejor dejarlo solo por un momento. –-indica él con voz serena.

––¿Por qué no hicieron algo para detenerla? ––explota Lyra furiosa mirándolos a todos ellos. ––¿Por qué la dejaron que le hablará así? ––mira a Petra indignada. ––Se supone que usted es su abuela, ¿Por qué no hizo nada?

––Lyra, por favor… ––la recrimina Juliet con el ceño levemente fruncido para que entienda que estaba cruzando una línea.

––Bueno, supongo que tienes razón. ––indica Petra con calma, sin siquiera sentir la tensión que flotaba en el ambiente. ––Quizás debí detenerla, pero, no podía hacerlo cuando ella tiene toda la razón…fue todo tal cual ella lo dijo…no había ninguna mentira en sus palabras. ––se encoge de hombros. ––Sí, fue muy dura con el chico, pero es cierto…las acciones de ese niño iban a formar un efecto dominó en los altos mandos…y para ellos sus familias son sagradas, por eso en Dominion no ha habido ningún tipo de traición después de lo de Ginthar por parte de ellos o de ninguno de los del Ejército Negro, porque ellos cuatro incluso la misma Juliet lo están impidiendo para no volver a ver una masacre como esa.

––Pero, aún así… ––intenta decir Lyra con tristeza mirando por donde él se había ido.

––Tranquila estará bien. ––dice Daymond mirándola. ––Ella le dio un fuerte golpe de realidad para que entendiera las consecuencias de sus acciones.

––Pero tú, hiciste lo mismo. ––dice ella tratando de entender porque eran tan duros con Ryner.

Petra y Gina lo miran atentamente, ambas con una ceja arqueada bastantes curiosas.

––No es lo mismo. ––explica él. ––Fueron situaciones diferentes, yo me fui sin decirle a nadie, no en medio de una ejecución donde el Lord pensará que yo también estaba conspirando, que es más grave.

Petra se acerca con interés a donde él, tratando de verle el rostro.

––¿Y tú eres? ––pregunta Petra. ––Por como hablas de esa manera tan segura de que no te podían ejecutar, solo me llega un solo nombre en la cabeza. ––como si no pudiera sentir temor, le quita la capucha con calma, mostrando su rostro. ––Así que eres tú…Daymond, cuanto tiempo sin verte muchacho.

Gina lo mira asombrada…pero, él solo asiente con calma como si ya no le importará nada.

––Petra…Gina, ¿Cómo han estado?

––Por lo visto mucho mejor que tú, hijo. ––bromea Petra dándole unos golpecitos en el brazo. ––Vaya, con que has estado todo este tiempo con el mocoso de David…bien, supongo que no querrás que diga nada de esto, ¿cierto?

––Te lo agradecería mucho. ––responde él con respeto.

Ella asiente calmada, luego mira a Kianny: ––Vamos a caminar un rato más mientras hablamos…mi nieta se tomará su tiempo en esa amistosa charla. ––luego mira a su hija. ––Dile a Arka que nos tuvimos que extender en más de una hora…a nuestra pequeña se le presentó algo muy interesante a lo que no se pudo resistir.

Gina asiente divertida, mientras miraba su Moniky…por su parte Kianny se colocó al lado de Petra abrazándose a su brazo como las amigas que eran y comenzaron a caminar hablando animadamente, Gina a pasos tranquilos las siguió desde atrás, al igual que Lyra y Juliet para ver por donde se había ido Ryner…Daymond las siguió desde muy atrás, pero mantendiendo la vista por donde se habían ido Layne y David.

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En una parte muy alejada de cualquier ojo u oídos curiosos, David miraba a Layne con curiosidad, mientras ella estaba relajada formulando en su mente las preguntas adecuadas para decirlas en ese momento sin alterar aquella deidad que se sentía más poderosa que Brax.

––Muy bien, adelante con tus preguntas, niña Virell. ––la anima él a empezar.

––Bueno señor, he aprendido muchas cosas interesantes acerca de usted en pocos días. ––comienza a decir con calma, tratando de medir sus palabras de manera respetuosa. ––Pero, antes de empezar, me gustaría confirmar algo que me ha tenido bastante inquieta desde que sentí su energía elemental.

––Vaya, sabía que habías sido tú quien sintió mi energía…sentí esa ligera picazón en mi mano…y bien, ¿Qué pudiste descubrir en ella?

––Supongo que podemos ir al grano, señor. ––prosigue ella sin perder el tono respetuoso. ––Ya sé que usted es el Gran Patriarca de los arcaneos, incluso gracias a una historia interesante sé que el Lord es su hijo…pero lo que realmente quiero confirmar, es si usted esta a favor o en contra de Brax…por lo que sentí en su energía, la suya es muy diferente a la de él en el sentido de la pureza y cálidez.

––¿Cómo? ¿sabes analizar eso? ––pregunta él impresionado sin poder evitar una sonrisa orgullosa, asombrado más por eso que lo demás que ella le había dicho, sabiendo que tarde o temprano ella iba a descubrir todas esas cosas de una forma u otra.

––Sí, tuve un gran aprendizaje todos estos años gracias a mi madre y maestro. ––confirma ella cruzada de brazos, con una ligera sonrisa astuta pintada en sus labios, sus ojos estaban ligeramente achicados midiendo cada reacción con interés. ––La energía de Brax tiene una vibración violenta provocando que te estremezcas con miedo al sentirla, por eso supe que él era un Arcaneo corrompido, pero para ser que usted no lo esta…por eso quiero confirmar a través de sus propias palabras, si esta o no con él.

Él se cruza de brazos, calmado: ––Responderé a tu pregunta con otra si me lo permites… ¿Crees que si estuviera a su favor no tendría ya todas las copas y con eso estaría llevando a cabo su plan?

––Tiene razón, él por si solo se le ha dificultado estos cien años tenerlas todas, si usted lo estuviera ayudando hace tiempo ya tendría ejecutado su plan. ––asiente ella con calma. ––Entonces, esta en su contra…supongo que también esta buscando las copas, ¿cierto?

––Sip. ––afirma él con las manos detrás de la cabeza observando las nubes pasar. ––Por el momento solo tengo tres.

––¿Tres? ––ella abre los ojos como platos. ––Señor, ¿acaso me esta diciendo que él ahora mismo tiene cinco de ellas? Vaya que sí le lleva gran ventaja. ––analiza rápidamente la situación colocando una mano sobre su barbilla. ––Pero, ¿él puede hacer algo solo con cinco?

––No, necesita las diez. ––indica él, luego la mira. ––Y antes de que me lo preguntes…no, no puedo regresar a Tierra Sagrada solo con las tres que tengo…debo de regresar con todas.

––¿Por qué? ––pregunta muy interesada. ––Sí usted se lleva esas tres, él no podrá hacer nada, por lo que él me dijo no puede regresar a Tierra Sagrada, así no podrá llevar a cabo su plan.

––Tengo ordenes directas del Alto Mando de regresar con todas. ––explica. ––Y Él se pone de muy mal humor si lo desobedeces. ––coloca sus manos dentro de sus bolsillos. ––Ahora me toca a mi hacer varias preguntas, ¿Qué más sabes acerca de las copas?

Ella lo mira con picardía: ––Bueno señor, me atreví en tomar prestada la copa de la Arcanea Sakura…ahora la tengo bajo mi custodia…

––¿Qué? ¿Cómo pudiste quitar la protección? ––la interrumpe asombrado.

––Haré el cuento corto. ––empieza ella sin perder la expresión. ––Tuve información que la copa estaba siendo custodiada por los dementes de esa isla…tengo que admitir que su energía es abrumadora, la cubrí en una esfera de aire mientras sacaba el soporte de la mesa de la tierra…ahora la tengo bien escondida, encerrada en una caja de cristal reforzado para que no expanda su energía por todo el lugar…pero, ayer hice un pequeño experimento…el Lord me indicó que ustedes nacen a través de las constelaciones, y que cada constelación tiene un elemento dominante que es el de ustedes, el de Sakura es el aire…asi que me dio bastante curiosidad y la rellene con una esfera de aire desactivando la protección por una hora. ––lo mira atentamente. ––Señor, quiero saber algo…mi núcleo elemental se podía ver, pero no claramente, ¿es debido por el elemento?

––Sabes más de lo que creí…eres muy interesante, niña Virell. ––su rostro solo mostraba orgullo, mientras se cruzaba de brazos. ––Sí, tienes razón…si lo hubieras hecho con las copas de Suylox o Jylen, que son de agua, entonces tu núcleo se hubiera visto así. ––le señala su propia mano derecha de ella, que la mira apreciendo su núcleo de manera intensa por unos segundos antes de desaparecer. ––Pero, lamentablemente no poseo esas copas para darte la demostración correcta.

––No hay problema…pero, hay algo más que me tiene intrigada. ––se cruza de brazos. ––Supongo debe de saber acerca de Nya, ¿cierto?

––¿La pequeña que tiene el alma de Dayrux? ¿Qué pasa con ella?

––Le pedí a Petra que explorará en ella para saber como estaba formado su núcleo. ––empieza a explicar. ––Pensé que posiblemente lo tendría completo, pero en cambio, el círculo estaba distorsionado, y a diferencia de la tierra, los otros estaban en círculos más pequeños como si estuvieran sellados…y no solo eso, su segunda energía elemental también esta levemente sellada, y a parte de todo, cerca de su núcleo ahí un cubo de obsidiana latiendo como si fuera un segundo corazón.

––Interesante. ––asiente calmado, analizando al detalle cada palabra. ––El bueno de Dayrux sello sus poderes en la pequeña…el núcleo de un Arcaneo tiene un poder descomunal más poderoso que el de las copas, y con ello nuestra energía elemental es ilimitada, no conoce techo…y eso es demasiado poder para un humano, y más para un pequeño cuerpo como el de ella…y el cubo, es el alma de nuestro querido Dayrux, que también esta sellada.

Ella queda en silencio un momento analizando al detalle cada palabra, él la observa con cierto interés divertido con un toque de orgullo…era interesante para él todo lo que ella había descubierto y entendido en tan poco tiempo y a tan corta edad.

––A parte de un cúadruple supremo, ¿alguien más pude activar las copas? ––pregunta con una mirada calculadora, su mente moviéndose como una perfecta maquina recién comprada.

––Bueno, esa pregunta nunca me la habían hecho. ––dice pensativo, de pronto el ambiente cambia a la de un aula de clases, él estaba al frente en la pizarra con una tiza en la mano como un maestro, ella arquea una ceja confundida sentada en un pupitre. ––Muy bien niña Virell, escucha con atención, no me gusta repetir la misma lección…okey, solo los de nivel supremo pueden activar las copas, aunque no todos de la misma manera…tomaremos de ejemplo la copa de Sakura, un elemental supremo de aire puede activarla, pero no con la misma fuerza, su núcleo no será reflejado sobre su palma, y la protección solo se verá desactivada por diez minutos. ––en la pizarra había varios dibujos con aquella explicación. ––Ahora, es diferente con un dual supremo cuyo elemento dominante sea el aire, desactivará la protección, pero solo por media hora, esto es debido a que su energía es mayor por poseer dos núcleos, pero tampoco este se verá reflejado.

Hace una breve pausa mientras terminaba de dibujar esa otra explicación, ella estaba atenta como una estudiante de excelencia formulando mentalmente sus próximas preguntas.

––Te diré acerca del Gran Ritual, para que puedas entender toda esta hermosa lección de este increíble y fabuloso maestro. ––prosigue mirándola mientras se arregla las gafas con un solo dedo. ––Este ritual se usa para invocar a la Diosa del Destino, se hace a través de las diez copas, existen dos formas de activarlo: la primera es por tres cuádruples supremos naturales, pero necesitarías uno adicional por si alguno de ellos muere en el proceso, debido a la intensa energía elemental que tendrían que usar para llamar por lo menos la luz de la abuela, el deseo no será tan poderoso, ya que no estarías llamando toda su fuerza a diferencia de los arcaneos, que podemos llamar en persona a la misma deidad. ––se detiene un momento perfeccionando un dibujo de su rostro. ––Ay, pero que hermoso soy. ––carraspea. ––Y la segunda forma, es por diez cuádruples supremos natural, pero ojo, los elementos dominantes de ellos tienen que ser exactamente los mismos que las copas para que sea mucho más fuerte, pueden invocar el alma de la diosa de manera espiritual… ¿alguna pregunta hasta ahora, señorita Virell?

––Si. ––afirma levantando la mano siguiéndole el juego, vestida ahora con un uniforme de secundaria de una escuela prestigiosa de Japón. ––¿A qué se refiere cuando habla de un cuádruple supremo natural, maestro?

––Muy buena pregunta. ––la señala con la tiza, enfoncado su atención en la pizarra. ––Un cuádruple supremo natural, es aquella persona que nació con los cuatro núcleos elementales. ––hizo varios dibujos de personas y de círculos para fortalecer más su explicación. ––Un cuádruple supremo artificial, es la persona que nace con uno o dos núcleos, y hermosuras como los arcaneos conceden el deseo de que tenga los cuatro.

––Pero, no se supone que al principio fueron ustedes los que nos dieron los núcleos, ¿Cuál sería la diferencia?

––Es sencillo saberlo…sus energías son distintas. ––prosigue. ––Un natural es superior a uno artificial, debido aquellos pueden crear técnicas especiales a las que ustedes conocen como letales, uno artificial no puede crearlas ni controlar la que hace uno natural…aunque sean supremos, la energía de un natural será superior a la de uno artificial. ––en su mano aparece una tiza roja y empieza hacer líneas. ––Hay otra forma de saberlo gracias a su nivel de sadismo…

––¿Nivel de sadismo? ––pregunta ella confundida, interrumpiéndolo.

––Señorita Virell, por favor no interrumpa al maestro, no haga que ponga una tacha en su expediente perfecto. ––la recrimina apuntándola con una regla de madera, luego sigue con su explicación señalando los dibujos en la pizarra. ––La energía elemental de un natural es muy elevada, esto provoca que siempre tenga una urgencia por explotar al máximo todo su potencial enfatizando mucho en ver sufrir a sus enemigos, es más fuerte en la niñez y adolescencia debido a las hormonas que están revueltas, luego cuando llega la etapa de la madurez se controlan…claro, todo siempre dependerá de tu nivel de mentalidad…si eres de mentalidad fuerte lo puedes controlar…pero, si eres débil simplemente te dejas llevar convirtiéndote en un monstruo del mal…aunque sin importar el escenario siempre habrá un nivel de sadismo, sea menor o mayor.

Ella baja la mirada observando la mesa de su pupitre, asimilando cada palabra, luego abre los ojos genuinamente impactada al unir los puntos. Levanta la mano, y él le permite hablar.

––Entonces, analizando todo lo que usted dijo, Ranuz es un artificial. ––su voz apenas se pudo escuchar de lo sorprendida que estaba al descubrir aquella verdad. ––Ese fue el deseo de Joshk…eso quiere decir que Ranuz no puede ser parte de ese ritual, ¿cierto?

––Muy cierto. ––afirma, luego mira al techo del salón con una mano en la barbilla. ––Vaya, con razón ese niño es un ángel. ––la mira a ella. ––Espera, ¿Joshk esta con Brax?

––Sí. ––afirma ella con calma. ––Por él fue que se llevaron su copa, maestro…Brax también posee la suya…algo que no entiendo, ¿Nya con ese núcleo puede participar en ese ritual?

––Sí, él puede extraer su núcleo. ––se cruza de brazos. ––Con que es mocoso se atrevió a llevarse mi copa…ay, pero que desgraciado…me pregunto donde las esconderia y que piensa hacer realmente con ellas.

––Vaya, viene siendo hora de que el maestro aprenda de su estudiante. ––dice ella con aire juguetón cruzando sus piernas con elegancia. ––¿Sabe maestro? La amiga de mi abuela me acaba de contar una historia muy interesante, donde ella junto con él son los protagonistas principales. ––empieza a explicar, haciendo ademanes con una mano. ––Ambos estaban muy enamorados, pero por las reglas arcaneas no podían estar juntos…según ella, él odiaba esas reglas ya que los oprimían mucho a ustedes, no podían hacer nada de lo que deseaban o consideraban correcto. ––se inclina un poco hacía delante cruzada de brazos con la mirada afilada como una perfecta katana. ––Incluso, fue tanto su amor a ella, que se atrevió a matar ha ese tal Dayrux solo para protegerla cuando fue rodeada por varias personas que la iban a matar… ¿Tiene alguna idea de donde era ella?

Él no respondió de inmediato asimilando aquella historia con sumo cuidado.

––Supongo que debió ser de Ressan, ¿no? ––indica él con los brazos cruzados aún en ese ambiente de salón de clases.

––Exacto. ––confirma ella con una sonrisa cargada de astucia como si estuviera revelando el One Piece. ––Pero, eso no es todo…ella era de la aldea Durter…aquella que después de la Isla Maldita es una extensión del infierno… ¿sabe? Me pregunto ¿Por qué será que estos dos lugares serán así?

––Bien, te puedo explicar lo de la Isla Maldita, supongo que así ambos sabremos lo de esa aldea. ––comienza él moviendo ligeramente la regla. ––Yo creé aquella isla y cada una de esas criaturas, tenemos ese poder de hacerlo…se me ocurrio que sería una buena idea para esconder ahí las copas…pero, para quitar de él la atención de ese lugar, le induje a tu madre lo del mercado negro, y operarlo en aquella isla como una fachada…claro, ella no sabe nada de eso.

––Lo sé, entre mi madre y yo no hay secretos. ––comenta calmada, apoyando el codo en la mesa y su barbilla en la mano. ––Eso quiere decir, que él esconde esas cinco lindas copas en esa aldea…que divertido.

––En ese caso, vamos hacer un pequeño resumen de esta interesante clase. ––indica él golpeando la regla en la pizarra. ––Tú tienes una copa en tu poder, yo tengo tres, y nuestro querido niño Brax tiene cinco escondidas en la aldea Durter, solo nos faltaría tener la de Kiria en nuestra posesión y claro esta las de él…que será un poco más difícil…entendimos acerca de los cuádruples naturales y los artificiales…y que el pequeño Ranuz es uno artificial debido a que su papi hizo un pacto con el Arcaneo malo, cuyo plan es algo acerca de las reglas. ––entrecierra los ojos. ––Ahora, la pregunta más importante, ¿Cuál es tu postura en todo eso? ¿de que lado estás?

Ella lo mira atentamente sin perder la postura: ––Querido maestro, primero quiero saber algo antes de responder a su pregunta…tengo una suposición que el plan de él es acerca de destruir o cambiar las reglas tanto de su mundo como el nuestro, ¿acaso eso es posible? ¿la diosa Destino puede hacer algo como eso?

––No sé si se podría, ella también tiene reglas al igual que nosotros. ––indica con calma, sentándose sobre su escritorio tomando la manzana que había sobre el. ––Bueno, al menos que un humano lo pida desde lo más profundo de su alma, entonces ella tendría que conceder cualquier deseo, incluyendo ese…pero, para eso él tendría que tener a ese humano, y los cuádruples que vaya usar para el ritual no lo podrán hacer…estarán inconscientes debido al uso de la energía elemental llevando al colapso su núcleo. ––pensó para si mismo. ––Entonces, a eso se referia aquella vez, que Kael sería el villano en una historia bien contada…que mocoso ni más astuto…nada mal. ––le dio un mordisco a la manzana.

––En ese caso, será un honor conspirar con usted. ––se levanta de su pupitre, y con ella esa ilusión del aula desaparece, volviendo al inicio. ––Pero señor, me gustaría dejar algo claro entre los dos.

––Dime que es.

––Si todo esto se nos sale de control quiero que me conceda un deseo. ––ella se acerca un poco más a él. ––Pero solo lo quiero cuando llegué ese momento…me quedaré con la copa de Sakura, hasta que podamos recuperar las demás, ¿Qué le parece? ––extiende la mano derecha.

––Me parece bien. ––estrecha su mano con la de ella. ––Nunca imaginé tener a alguien como tú ayudándome, que suerte la mía. ––ladea la cabeza recordándose de algo. ––Por cierto, Keynath me comentó que le pagaron por tu cabeza, tienes que cuidarte, ese tipo es peligroso.

––No se preocupe, eso ya lo sé. ––una sonrisa arrogante se cruza en sus labios apartando su mano de la de él. ––Ya mi madre le envió su agradecimiento a Persia.

Él levantó las cejas genuinamente sorprendido: ––Vaya, si que eres muy buena…hasta ya sabes quien es y todo…le dije a ese idiota lo peligrosa que es Arka, pero no me hizo caso el desgraciado…y yo que lo estaba ayudando, que mal agradecido.

Ella sonríe divertida…cuando una presencia abrumadora se va acercando a ellos…Layne se enfoca rápidamente en la figura que se acercaba a ellos con una calma alarmante…era una mujer de complexión robusta, de estatura baja, su rostro tenía rasgos delicados y finos, su cabello corto blanco como la nieve estaba perfectamente arreglado, sus ojos eran dos soles intensos, vestía un largo manto negro con sutiles detalles dorados, venía bebiendo con tranquilidad de un cóctel como si estuviera de vacaciones por la playa.

David la miró de reojo con cierto aire divertido en su expresión, mientras ella se acercaba a ellos…Layne miraba con suma curiosidad, sin perder la vista de ella.

––David querido, cuanto tiempo sin verte. ––saluda la figura abrazándolo como si fueran viejos conocidos.

––Huesi, siempre es bueno verte…bueno para mí, no para los humanos…ellos si que te temen. ––bromea él correspondiendo el abrazo.

Ella lo golpea levemente en el brazo, mirando a Layne.

––Hey pequeño mocoso, no digas eso delante de una. ––reprocha con un dedo inquisidor.

––Tranquila, esta niña ya sabe quien soy realmente. ––indica él volviendo a sus aguas, pero sin perder una sonrisa divertida.

––Ah, ¿sí? ––frunce ligeramente el ceño confundida, mirando directamente a Layne.

David asiente, luego mira a Layne, y señala a donde la mujer presentándola: ––Ella es la famosa Huesuda, la Diosa de la Muerte.

Layne abre los ojos con asombro, algo espantada: ––¿Qué? ¿Acaso vino por mi alma?

Ella ríe a grandes carcajadas divertidas, al ver el rostro de terror de la muchacha.

––No…no Layne Virell, aún no es tu momento de venir conmigo. ––asegura ella limpiándose una lágrima de la risa. ––Solo vine a descansar un momento. ––señala su cóctel. ––Aquí hay buenas bebidas…me lo merezco, he trabajado mucho estos días. ––suspira agotada. ––Los humanos se han dado a la tarea de morir estos días…es agotador…solo ayer me llevé conmigo en menos de una hora a cuarenta almas y luego a cincuenta más. ––una ligera risa se escapa de sus labios. ––Tengo que admitir que fue algo divertido, nunca en todos mis más de diez mil años había visto algo igual…fue un veneno muy poderoso, que dude por un momento de llevármelos tan rápido, entonces decidí de beber té mientras los espamos persistían.

David niega con la cabeza abajo: ––Nunca cambias…no tienes corazoncito…claro, también esta muertecito.

Ella le da un fuerte golpe en la cabeza, él se acaricia en la parte del golpe con un leve puchero infantil.

––Respete a sus mayores, chamaco. ––reprocha ella señalándolo con el dedo, como una madre cuando te da la primera advertencia. ––No tengo la culpa que nuestro Alto Mando me encomendará la tarea de ser la cruel realidad de los humanos…he presenciado tantas muertes que ya me da igual…un alma más, un alma menos…ya no me produce ninguna diferencia.

Layne observaba aquella interación con tranquilidad: ––Entonces, como aún no es mi momento puedo estar tranquila, ¿cierto?

––Sí querida, cuando sea el momento vendré con un té para ir compartiendo mientras nos vamos al más allá. ––su voz era juguetona sin ningún tipo de preocupaciones.

––Bien, si es así con el permiso de ambos me retiro. ––hace una leve reverencia en señal de respeto a ambas deidades, gira sobre sus talones alejándose de aquel lugar con calma, pero con una sonrisa cargada de satisfacción.

Ambos la ven alejarse, David enfoca sus ojos nuevamente en ella cruzado de brazos.

––Realmente sigues aquí porque te llevarás a alguien, ¿cierto?

Ella asiente con calma agitando ligeramente su cóctel: ––Sí, vengo por Richor Laucher…esa enfermedad ya esta terminando su ciclo…y como por hoy no tengo más muertes a parte de esa, me quedaré para esperarlo.

––Con que hoy morirá el padre de esa chica. ––suspira David pasándose la mano por el cabello. ––¿Sabes? Esa niña pasó por muchas cosas tratando de encontrar aquella flor ancestral.

––Lo sé, pero, aunque la hubiera traído o encontrado antes, aún así la enfermedad estaba muy desarrollada. ––explica con calma mirando la copa. ––Ya no existe ninguna solución para aquel hombre. ––lo mira de reojo. ––Bueno, al menos que tú le des ese deseo.

––No, no puedo hacerlo. ––niega. ––No puedo decirle quien soy, al menos que lo descubra por su propia cuenta, solo así podría darle una confirmación de mi parte…además, sabes que no puedo decirles que él morirá hoy. ––mira al cielo. ––Pobre niña, estará destrozada.

––Es el ciclo de la vida, no podemos hacer nada para impedirlo…en algún momento tenemos que partir…hasta nosotros mismos también tendremos que hacerlo. ––suspira. ––No entiendo a los humanos…sus años de vida son cortos, y en vez de disfrutarlos al lado de sus seres queridos solo lo desperdician en guerras, encerrándose en si mismos, o sumergidos en un trabajo que al fin de cuenta se quedará en la tierra mientras ellos partirán al más allá…son tan estúpidos.

Él asiente suspirando pesadamente, sintiendo una gran amargura por lo destrozada que iba a estar Lyra cuando ocurra ese suceso.

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Kael estaba exhausto con el sudor cubriendo todo su cuerpo, respirando con dificultad tratando de recuperar el aliento con una enorme sonrisa cargada de satisfacción invadiendo por completo todo su rostro, estaba sentado con la cabeza ligeramente hacía atrás sobre un banco de madera fuera del bosque, una botella de agua medio llena descansaba entre su mano al igual que una toalla alrededor de su cuello…a su lado estaba Zakaryx, igual de exhausto que él, pero más calmado, se secaba el sudor con una toalla. Brax por su parte estaba sentado en el suelo con los ojos cerrados, apoyando su espalda sobre un tronco de un árbol que les brindaba una sombra acogedora, refrescando aquel ambiente.

––Eso fue increíble… ––susurra Kael lleno de energía, con los ojos cerrados. ––Este es mi segundo entrenamiento intenso después de aquel enfrentamiento que tuve con David. ––mira a Zakaryx. ––Eres increíble viejo…aprendí mucho gracias a ti. ––observa sus manos levantándolas al cielo. ––El maestro nos estaba enseñando el sentir nuestros elementos como una extensión más de nuestros cuerpos, y desde entonces he tratado de entrenar más para poder sentir el agua de esa manera…pero, controlar el agua del lago al mismo tiempo que controlo la que creo con mis propias manos…fue algo asombroso.

––Me alegra que te haya gustado. ––la voz de Zakaryx sonaba muy animada, pero algo sofocada por la falta leve de aire. ––Hace mucho tiempo que no he tenenido un entrenamiento con otro elemental de agua después que Lyra se fuera a buscar esa flor…solo entreno con mi hermana o con Lyhon.

Kael extiende el puño y él hace lo mismo…ambos lo chocan como si ya fueran buenos amigos…Brax abre un ojo observándolos con una ligera sonrisa burlona…luego los abre ambos al sentir algunas presencias acercándose a ellos. Lyra venía acompañada por los demás, pero sus ojos escaneaban todo el lugar tratando de encontrarse a Ryner…había una leve preocupación flotando sobre su rostro. Brax lo notó al igual que Kael, y ambos se acercan a ella…pero, entonces los ojos de Brax se enfocaron de inmediato sobre Kianny que estaba hablando animadamente con Petra y Gina…ella sintió aquella mirada, giró sus ojos hasta encontrar los de él…ambos se sostuvieron la mirada con una intensidad tal como en aquellos tiempos, como si no existiera nada más solo ellos dos.

––¿Qué ocurre? ––pregunta Kael mirando a Lyra, sin percatarse de aquella conexión casi mística de aquellos dos.

––¿Han visto a Ryner? ––la voz de ella denotaba una gran urgencia.

––¿Eh? ¿Ryner? ––estaba confundido con el ceño ligeramente fruncido. ––De seguro debe de estar con David, ¿Por qué lo buscas?

––Paso algo…pero, no esta con David…él se fue con… ––antes de que pudiera terminar la frase, sus ojos se enfocan en una muy calmada Layne que se acerca a ellos.

Lyra aprieta sus puños con fuerza tornando los nudillos en blanco…Kael abrió sus ojos, su respiración se agitó, al mismo tiempo que su corazón latía con fuerza…respiró hondo tratando de relajarse. Brax por su parte seguía viendo a Kianny, que había vuelto a prestarle atención a Juliet y Petra en algo que ellas le habían preguntado…Layne observaba a Brax, con un brillo cargado de astucia, cruzada de brazos, hasta que Kael se colocó al frente de ella quedando a un brazo de distancia…ella arquea una ceja curiosa enfocando su vista en él.

––¿Qué haces aquí, mocosa arrogante? ––pregunta arqueando una ceja con una leve sonrisa que trataba de evitar que creciera más.

––Supongo que eso no es asunto tuyo, cachorrito. ––responde ella calmada sin perder su expresión.

––¿Cómo te atreviste hablarle de ese modo a Ryner? ––Lyra tenía el ceño fruncido asesinándola con la mirada, su voz era fría y cortante, como si estuviera conteniendo todo el odio que sentía por ella. ––¿Acaso no sabes lo que él siente por ti?

––Hum ¿Amor? ––ella ladea la cabeza mirándola con burla. ––No soy ciega, si eso es lo que piensas…sé acerca de sus sentimientos hacía mí desde que eramos unos niños. ––se encoge de hombros. ––Lamentablemente para él es un amor no correspondido…no siento absolutamente nada por eso chico, y menos después de lo que hizo. ––afila su mirada. ––Y no me importa lo que pienses…así que ahórrate tus palabras.

Lyra iba a insultarla, pero se trago de inmediato sus palabras al sentir la mirada intensa de Juliet sobre su espalda…no quiso empeorar la situación, sabía perfectamente que en la casa vendría una oleada de preguntas de su parte y que ella tenía que responder…así que simplemente suspiro tratando de controlar sus impulsos de lanzarse sobre Layne, que ya tenía sobre sus labios una sonrisa cargada de arrogancia.

––Con que te atreviste a herir los sentimientos del niño mimado. ––indica él, tocándola en la frente con un dedor inquisidor.

Ella frunce el ceño por el contacto, sosteniéndole la mirada…él abre los ojos sorprendido…los cierra levemente con tristeza…voltea la cabeza a un lado como si hubiera recibido una respuesta no deseada…ella arquea una ceja curiosa por aquel repentino cambio.

––No intentes hacer una de las tuyas, mocosa arrogante. ––intentó forzar que su voz saliera animada, mientras giraba sobre sus talones alejándose lentamente, dirigiendo sus pasos al bosque, coloca una mano dentro del bolsillo mientras levanta la otra en señal de despedida, pero sin voltear la mirada ni un solo instante. ––No nos pensamos rendir con Nya…la buscaremos y la regresaremos con el maestro…aunque sea lo último que haga.

Y desaparece entre los robustos árboles, Lyra lo observa alejarse con el ceño fruncido bastante confundida por aquella actitud impropia de él cuando se trataba de Layne…no la enfrentó ni quiso pelear con ella, ni siguiera insinuó que la iba a matar ni nada parecido…parecía alguien bastante diferente. Los demás observaban en silencio aquella escena. Layne por su parte se mantuvo tranquila mirando por donde él se había marchado. Gina se acerca a ella con calma.

––Ya tenemos que irnos, Layne. ––informa con una mezcla que constaba de serenidad y firmeza.

Ella asiente lentamente, como si estuviera procesando algo: ––De acuerdo, pero dame unos minutos…hay algo que debo decirle.

Sin esperar respuesta comienza a caminar por el mismo camino por donde él se había marchado…Lyra iba a dar un paso para detenerla, pero Gina la detuvo de inmediato colocando una mano sobre su hombro…Lyra la miró con asombro, pero Gina simplemente negó lentamente con la cabeza…Juliet se acerca a ella colocándose justo a su lado.

––La señorita me tendrá que explicar lo que acaba de ocurrir aquí entre las dos. ––susurra casi cerca de su oído, con aquella autoridad maternal que no admitía replicas.

Lyra suspira resignada y solo llega asentir. Zakaryx observaba todo en silencio como un mero expectante disfrutando de una obra dramática de teatro.

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Dentro de aquel bosque había una pasividad increíble, que te invitaba a relajarte en aquel ambiente cubierto de una gran flora de la cual de no deseabas irte jamás para quedarte a vivir ahí para siempre. Kael caminaba por aquel sendero cabizabajo arrastrando los pies…sintió un vacio extraño dentro de él que era sofocante, un frío gélido decidió invadir su cuerpo…ni siguiera él podía enteder aquel sentimiento que lo estaba consumiendo.

––¡Aaaahhh! ––bostezo extirando las manos fingiendo agotamiento, mientras caminaba en dirección a un árbol. ––Estoy cansado, será mejor que me relaje un poco. ––se sentó con calma en la tierra, apoyando su espalda en el tronco, colocó sus manos sobre sus rodillas echando la cabeza hacía atrás, observando aquel cielo azul adornado con las copas de los árboles. ––Entonces, no es ella…no es mi Layne. ––una risa llena de amargura se escapa de su boca, al igual que algunas lágrimas, mientras su rostro se tiñe de un leve rojo. ––Ya sabía yo que no podría ser ese pequeño engendro del mal…mi hermanita era un dulce ángel. ––se estruja los ojos con los puños. ––Pero, ¿Por qué me siento así? ¿Por qué siento como si me hubieran arrojado un balde de agua helada? ¿Por qué me arden mis ojos? ¿Por qué siento este ardor horrible en mi garganta? ––se da una cachetada. ––¿En serio querías que fuera ella, Kael? ¿Acaso te volviste loco?

Apoya su frente en sus rodillas, colocando sus manos sobre su cabeza, permitiéndose en ese momento llorar en silencio…solo el bosque estaba siendo su testigo y fiel confidente…cuando de pronto, un sonido leve de hojas secas rompiéndose, lo hace levantar levemente el rostro, sus ojos rojos por el llanto se encuentran con los ojos calmados de Layne, que estaba frente a él…se seca rápidamente las lágrimas con vergüenza.

––¿Qué haces aquí? ––pregunta él casi sin voz por el llanto.

––¿Qué tratabas de conseguir al sentir mi energía elemental? ––preguntó con calma, se cruzó de brazos mirándolo atentamente sin burla, ni arrogancia…solo lo miraba esperando algo. ––¿Acaso ya aprendiste a sentirlas y querías comparar nuestros niveles? Porque si es así, ya te lo he demostrado muchas veces, cachorrito…no puedes ni con mi sombra.

––No es eso. ––responde apartando la mirada con pesar, como si no le importará en lo absoluto aquella provocación de ella. ––Solo…estoy tratando de buscar a alguien desde hace diez años…

––¿Pensaste que podría ser yo? ––pregunta sin apartar su vista de él.

––Si te soy sincero, ya no sé nada. ––suspira agotado apoyando su cabeza en el tronco. ––Realmente no sé por qué pensé que podrías ser ella…pero algo dentro de mí me insistia casi con rabia que eras ella, aunque yo lo negaba tratando de hacerlo entrar en razón…aún así no lo pude evitar…así que simplemente entrene el sentir las energías para comparar las nuestras. ––se mira las manos con los ojos cargados de una tristeza inexplicable, aunque trataba de forzar una leve sonrisa. ––Era tal como lo esperaba…no eres tú a la quien tanto he buscado.

Ella lo mira con calma…un leve brillo de dolor se cruza en su rostro.

––Tienes razón, yo no soy tu hermana menor. ––su voz salió segura, aunque con un leve temblor casi impercetible, pero para ella era un fuerte terremoto en su interior.

Él la miró abriendo sus ojos como platos por lo directa que fueron esas palabras: ––¿Qué? Pero, ¿Cómo…?

––Kara me contó tu historia. ––explica ella interrumpiéndolo. ––Me dijo que te arrebataron a tu hermana menor y que desde ese entonces la has estado buscando…incluso, ese es uno de tus motivos de crear una pandilla a parte de destruir Dominion y el sistema…pero, como ya pudiste notar, yo no soy ella…soy hija de mi madre, Arka Virell…y no conozco más familia a parte de ella.

––Sí, ya lo noté. ––baja la mirada sintiendo como su garganta se cerraba.

––Has estado todos estos años buscándola, y no la has podido encontrar…sé que sonará duro, pero…y si esa pandilla que la secuestró logró matarla…entonces, estás buscando un fantasma.

––Lo sé, tengo claro ese escenario. ––explica sin perder su expresión, tratando de ocultar su rostro para que no lo viera tan vulnerable. ––Pero, sí es así, quisiera encontrar por lo menos su tumba.

––¿Su tumba? ––su voz se volvió más suave como si quisiera no lastimarlo. ––¿Sabes que es más que imposible que una de estas pandillas de dementes haga algo tan bondadoso como eso? Además, si ese fuera el caso sería una tumba sin nombre o por su defecto solo su nombre, pero sin apellido u otro apellido sobre ella…será más que imposible para ti el poder saberlo.

––¿Crees que no sé eso? ––levanta la mirada y ríe con amargura mientras las lágrimas se hacían presente en su rostro, pone una mano sobre su frente. ––Lo sé, sé todo eso y mucho más…pero, intento mentirme a mi mismo de que todo estará bien, que al fin la encontraré ya sea en una tumba o en persona…pero, que al fin la volveré a ver. ––se pone una mano en el pecho. ––Me siento malditamente culpable de todo lo que pasó…prácticamente la abandoné a su suerte…la dejé sola cuando más me necesitaba…todas las noches tengo pesadillas de todas las cosas que pudo haber pasado con solo cuatro años…y si logró pasar esa edad todo lo que tuvo que sufrir después de eso…pensé por un momento, que si tan solo fueras ella, estuviera más tranquilo, pensando que tuvó una buena vida…quería creer en esa posibilidad, pensé que estaba cerca…al final del túnel…pero, vuelvo a estar como en el inicio…

Layne guarda silencio un momento mientras le sostiene la mirada…las hojas de los árboles se movieron levemente respetando aquella escena, una ligera brisa les acaricio sus rostros…aquel silencio entre los dos era solo roto por el meliodoso cantó de los pajaros de alrededor.

––¿Y si descubres que esta muerta? ¿Qué harás? ––su voz era apenas un susurró…algo dentro de ella comenzó a moverse después de que Kara le contará la historia de Kael y cómo secuestraron a su hermana…ese día unió los puntos y se dio cuenta de lo similar que era a lo poco que lograba recordar de la suya, pero aún así su decisión estaba tomada desde esa edad y esa vida ya no existía para ella…y jamás volverá a existir.

Kael se mira las manos por un tiempo que parecía una eternidad, su voz apenas audible con una sonrisa cargada de una tristeza que no lograba comprender del todo: —Entonces iré a su tumba, me arrodillaré y le diré: “Tu hermano te buscó por todas partes… y al fin te encontró.” Y sí… me arrepentiré el resto de mi vida por haber llegado tarde…pero, no me perdonaría jamás si no lo intentara.

––¿Y si esta viva? ––sintió como sus ojos comenzaron arderle, pero se mantuvo firme evitando cualquier lágrima, su garganta comenzaba a formar un nudo incómodo.

––Son dos casos diferentes. ––empieza a decir sin perder la expresión mirándola directo a los ojos. ––Si la encuentro y ella esta sola en esta vida pasándola mal, entonces me acercaré a ella de inmediato, le diría quien soy y la protegería como nunca pude hacerlo…pero, si tiene una familia que la ama y la protege, entonces…solo le sonreiría sin decirle quien soy, y me apartaré para siempre sin necesidad de volverla a ver, porque sabría que ella esta bien, y ya no me necesita.

Ella abre los ojos con asombro, esa respuesta no se la esperaba. Una ligera risa cristalina suave se escapa de su boca, provocando que él sonriera con suavidad al escucharla.

–-Pensé que dirías algo más cursi…no algo como una simple sonrisa. ––insinua ella un poco divertida.

––A ver tú, ¿Qué me dirías si fueras ella? ––su expresión se suavizó al contemplarla mejor.

Ella lo miró…parpadeo varias veces…dudo por un momento antes de responder, dirigio su mirada hacía el lago que estaba a varios metros apartado de ellos, pero aún se podía ver y sentir su calma.

––Si yo fuera ella, ¿eh? ––suspira con calma, como si lo que iba a decir lo hubiera guardado todos esos años. ––Gracias por haberme cuidado durante esos dos años después de que nuestros padres murieron…gracias por haberme dado una infancia mientras hechabas a un lado la tuya para poder cuidarme. ––enfoca su vista en él. ––Gracias por no haberme olvidado durante todos estos años, y seguir intentando buscarme sin darte por vencido…gracias por ser un gran hermano. ––se va acercando a él, se pone de cuclillas colocando una mano sobre su hombro. ––Nada de lo que nos ocurrió fue tu culpa…apenas eramos unos niños, no tienes que reprocharte nada, fuiste un increíble hermano, Kael…otro se hubiera ido, buscando su propio bienestar abandonándome a mi suerte, pero tú te mantuviste a mi lado en todo momento…ya no tienes porque preocuparte más por mí, estoy bien, y soy muy feliz rodeada por personas que me amaban…de corazón solo quiero lo mejor para ti, aún eres muy joven, tienes toda una vida por delante…no te encierres en el pasado, porque yo no lo hago…lo siento, pero soy muy feliz con esta nueva vida y no pienso cambiarla por nada en este mundo, incluso, si me dieran la oportunidad de elegir nuevamente…elegiría esta por encima de la primera sin dudarlo, solo por mi madre.

Él suspira sin dejar de verla, una hermosa sonrisa cálida adorna sus labios: ––Lo sé, ella es una increíble persona…soy muy feliz de que encontrarás a alguien que te ama como una vez te amo nuestra madre. ––unas lágrimas se resbalan de su rostro. ––Lamento no haber podido protegerte más…nunca tuve que dejar que fueras conmigo ese día…te extrañe mucho, hermanita.

Sin permiso, y sin pensarlo, la abraza con fuerza…las lágrimas empezaron a salir sin reparo…lloraba con fuerza, pero ya no era de dolor…ahora era de alivio, como si el mundo entero hubiera decidido quitarse de sus hombros…ella quedo paralizada un momento por lo repentino de aquel abrazo…suspiro con suavidad, y lo correspondió con igual fuerza…era un abrazo de reencuentro, pero al mismo tiempo de despedida…dando el cierre definitivo para ella de aquella primera vida, y para él…el cierre de un ciclo de amargura, dolor y culpa.

––Supongo que después de esto seguimos como siempre, ¿cierto? ––él no se apartó del abrazo ni por un momento, su voz salió ronca por el llanto.

––Sí. ––afirma ella con suavidad, dándole suaves golpecitos en la espalda tratando de tranquilizarlo. ––Es mejor así para los dos…tú tratando de enfrentarme para llevarte a Nya, y yo pues…tratando de provocarte sin mucho esfuerzo.

Él ríe bajito, apretándola un poco más, deseando que el tiempo se congelará en ese preciso instante…ella simplemente se dejó llevar por aquel momento.

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El grupo seguía fuera del bosque, expectantes esperando aquellos dos…pero mientras tanto, Petra estaba sentada en el banco de madera hablando muy animada con una Kianny risueña. Gina observa de reojo su Moniky mirando los minutos pasar, sabiendo que ya deberían de estar en marcha de regreso a casa. Lyra tenía el ceño fruncido con sus ojos fijos por aquel lugar por donde ellos habían desaparecido, por su parte Brax prefirió sentarse en donde antes estaba con calma. Daymond estaba cruzado de brazos escaneando todo el lugar buscando a David y Ryner…Anaylix se había unido al grupo manteniendo una conversación amistosa con su hermano y Juliet, mientras ella a su vez miraba de reojo a su hija entendiendo que tenía alguna historia con Layne.

En ese momento David apareció acercándose al grupo levantando una mano en señal de saludo, mientras con la otra arrastraba desde atrás por el cuello de la camisa a un muy desanimado Ryner…tenía los brazos decaídos arrastrándolos por la tierra al igual que sus pies.

––Vaya, con que estaban todos aquí. ––dice David en sus aguas mirando al tan pintoresco grupo con calma.

Lyra enfoca rápidamente su mirada en Ryner, se acerca a él casi corriendo…se pone de cuclillas frente a él, coloca una mano sobre su mejilla…él estaba palido con los ojos vacíos completamente ido.

––Ryner… ––susurra ella con la garganta hecha un nudo por verlo así de destruido.

––Tranquila, estará bien. ––David la mira por encima del hombro. ––Ha este niño le propinaron un fuerte puñetazo de realidad, le vendrá bien…así podrá madurar un poco, y tomar mejores decisiones.

Ella suspira, sin poder apartar su vista del chico, que estaba ahí solo en cuerpo, mientras su alma junto con su mente estaba en otro lugar. En ese momento, Layne salió con calma, como si aquel momento con Kael no hubiera ocurrido en lo absoluto. Lyra la observa fulminándola con la mirada, pero ella ni se inmuta y se acerca a donde Gina.

––Ya nos podemos ir. ––anuncia tranquila.

Gina asiente aliviada: ––Bien, Arka esta nerviosa, ya venía por nosotras…los chicos le informaron que vieron algunos de los Shadows Of Death por los alrededores de la frontera con Valyria…tenemos que irnos sin llamar la atención.

Ella asiente obediente, Juliet se acerca algo confundida al escuchar aquella conversación.

––¿Ocurre algo? ––pregunta preocupada.

––Te contaré luego. ––indica Layne con calma. ––¿Te quedarás o vendrás con nosotras?

––Me quedaré hasta el lunes, Ranuz me dio la autorización. ––inforna un poco relajada.

––Bien, mandaré por ti a Saulon. ––el temple de Layne era serenidad absoluta como si nadie pudiera alterarla, luego enfoca sus ojos discretamente donde estaba Brax, baja la voz para que sea solo audible para ella. ––Entonces, te dejaré un pequeño encargo…quiero que lo observes tanto como puedas.

Juliet también lo mira, y en el mismo tono dice: ––Es él, ¿cierto?

Ella asiente ligeramente, Juliet suspira enfocándose en su hija que seguía en su misma posición tratando de animar a Ryner. Ella había estado todo ese tiempo con un ser muy peligroso sin saberlo, y aún iba a continuar su viaje con él, y eso comenzó a preocuparla desde ese mismo momento.

––Mamá, ya nos vamos. ––informa Gina con Layne a su lado.

Petra se levanta sonriéndole a Kianny: ––Nos veremos luego…y no te preocupes me haré cargo de la medicina de tu nieto…yo misma la traeré cuando ese mocoso la tenga lista. ––luego mira a Layne. ––¿Cierto, mi cielo?

Layne suspira bajando la cabeza: ––Si, si, si…como digas, llamaré a papá y le avisaré para que este preparado en el momento en que se la lleve.

Petra asiente juguetona…pero Daymond arquea una ceja confundido, sintió un gran punzón directo al pecho, como si lo estuvieran apuñalando.

––¿Papá? ––pensó con dolor. ––¿A quien se refiere? ¿Acaso Arka se casó? Pero, ¿Quién es? ¿A quien le dice papá?

Layne mira a David: ––Nos veremos en la reunión.

David asiente calmado, sin soltar a Ryner…Layne junto con Petra y Gina se van marchando del lugar calmadas.

––¿Descubriste algo interesante? ––pregunta Gina divertida mirándola de reojo.

––Descubrí cosas maravillosas. ––indica Layne con aire juguetón. ––Incluso, conocí a la Huesuda en persona.

Gina y Petra la miran impactadas, pero ella niega divertida.

––Se los contaré por el camino.

Ambas asienten, Petra en el medio de ambas se abraza a sus brazos atrayéndolas más, disfrutando de aquella cercanía…ellas se dejan llevar por aquel momento sonriéndole con ternura.

………….

El grupo seguía en la misma posición, Ryner estaba sentado en el banco de madera, aún con la misma expresión cabizbajo, Lyra se sentó a su lado sin intención de dejarlo, Kianny estaba al otro lado de él palmando su rodilla tratando de transmitirle animos. David estaba parado frente a él con los brazos cruzados mirando la zona, buscando con la mirada a alguien que faltaba.

––¿Dónde esta el mocoso? ––preguntó.

––Esta dentro del bosque. ––responde Lyra. ––Entró hace un rato con Layne, pero él no ha salido.

––Vaya, no me digas que ya se lo encargó a la Huesuda.

Lyra lo fulmina con la mirada…Anaylix se acerca con calma al igual que Zakaryx.

––Él esta bien. ––informa ella con esa paz que solo podría transmitir. ––Siento su presencia cargada de un gran alivió, pero con un poco de dolor. ––pone su mano sobre el hombro de Ryner. ––Pero este niño tiene el espíritu herido…esta muy destrozado… ¿Qué le hiciste a este pequeño, David?

––¿Eh? Yo no hice nada. ––se defiende pinchándolo con un dedo en la frente. ––Su crush se encargó de darle un batazo en la cabeza para que este niño se fusionará con la tierra…para mañana estará bien.

Zakaryx mira hacía el interior del bosque, su voz era calmada: ––Iré a ver a Kael, después de todo le prometí que seguiríamos entrenando, es un niño muy animado, y se sorprende con facilidad con técnicas nuevas. ––mira a Lyra. ––¿Nos acompañas? Después de todo aún sigues siendo nivel medio…los ayudaré alcanzar el intermedio, ¿Qué dices?

––No por el momento. ––niega lentamente con la cabeza con una leve sonrisa cálida. ––Tengo que aprovechar estos días con mi mamá…el entrenamiento puede esperar.

Juliet sonríe con ternura, sintiéndose feliz de que su hija prefiriera estar con ella que entrenar. David asiente levemente con orgullo evidente reflejado en su rostro…enfoca su mirada en otro punto conociendo el trágico suceso que ocurriría dentro de unas horas, un leve suspiro se escapa de sus labios.

––Excelente. ––asiente Zakaryx con una radiante sonrisa, luego comienza a dirigir sus pasos al interior del bosque con calma.

Lyhon se acerca al grupo calmado, girando una rama con una esfera de aire sobre su palma. Se detiene en seco al observar la escena: Lyra sentada al lado de Ryner con una mano sobre su hombro, ambos estaban demasiado cerca, rozando sus rodillas. Apretó con fuerzas sus puños, comprimiendo la esfera de aire, listo para lanzársela a Ryner.

––Lyhon, ¿Qué ocurre? ¿Por qué estas tan enojado? ––pregunta Anaylix sin soltar su paz.

––No pasa nada, jefa. ––grulle, crujiendo sus dientes…su mirada estaba fija en Ryner como si en cualquier momento está se pudiera transformar en una katana rebanando su cabeza. ––Algo necesita de su atención, uno de nuestros chicos infiltrados en la Isla Sakura me acaba de enviar una información que necesita escuchar, pero en privado, si no le molesta.

––De acuerdo, andando. ––indica ella, dirige su rostro donde David. ––Te espero en la tarde para tomar el té.

––Bien, gracias a ese té dormí como un bebé. ––mira a Ryner. ––A este niño le daremos una jarra para que pueda descansar.

Ella asiente divertida con una leve sonrisa picara, y comienza a dirigir sus pasos con un Lyhon bastante celoso que miró por encima del hombro a un deprimido Ryner y lo fulmina con la mirada…le lanza con violencia la esfera de aire impactándola en su frente…aunque no hizo ningún efecto en el chico que se mantuvo inmóvil. Lyra lo mira con el ceño fruncido…él simplemente se encoge de hombros divertido, guiñándole el ojo con descaro. Anaylix le da un leve codazo en el brazo en señal de reproche.

Kianny se levanta golpeando suavemente la rodilla de Lyra: ––Vamos, ya es hora de preparar el almuerzo…las dos me van ayudar. ––Juliet se acerca para ayudarla sosteniéndole el brazo, ella sonríe, luego mira a David. ––Por lo visto ustedes también vienen con mi nieta…almorzarán con nosotras…y no acepto un no como respuesta.

David asiente obediente, mientras ella ya estaba de pie ayudada por Juliet. Lyra toma el brazo de Ryner y lo pasa por encima de su hombro levantándolo.

––Lo llevaré con nosotras, no quiero dejarlo solo. ––indica ella mirándolo con una sonrisa triste.

––Hey, no estará solo…nosotros estamos aquí. ––dice David fingiendo estar ofendido.

––Lo siento señor, pero no me siento muy segura dejándolo con usted. ––su voz era serena cargada con un cierto reproche.

Él suspira. Toma a Ryner cargándolo como un saco de papa sobre su hombro. Ella lo mira entre sorprendida y curiosa con una ceja arqueada. Él simplemente se encoge de hombros.

––Yo iré con ustedes, sería un grosero si no ayudo a una dama con un saco de papa depresivo. ––se acomoda mejor a Ryner. Fija su mirada en Daymond y Brax. ––Hey, ¿vendrán con nosotros? O ¿se quedarán buscando figuritas en las nubes?

––Yo me quedaré…también quiero entrenar un poco con Zakaryx. ––indica Brax sin levantarse de su puesto, manteniendo su mirada puesta en Kianny, que se la sostiene, sin poder creerse que lo tenía de nuevo a su lado.

Daymond lo observa con recelo: ––Yo también me quedaré…no puedo bajar la guardia.

Brax sonríe con burla, cruzando sus manos detrás de su cabeza, con una leve mirada siniestra puesta ahora en él. David se encofa en ambos. Suspira asintiendo con calma. Lyra se coloca al otro lado de Kianny abrazada a su brazo…Juliet hacía lo mismo. Comienzan a caminar.

––Muy bien, no sé les olvide venir a tiempo para el almuerzo…o se quedarán sin comida. ––indica David alejándose. ––Y traigan con ustedes al mocoso.

––También a Zakaryx. ––ordena Kianny manteniendo su vista al frente.

Ambos asienten con tranquilidad. El grupo se va alejando. Lyra observaba a Ryner por encima del hombro, como si pudiera sentir en carne propia la tristeza de su amigo.

…………….

Zakaryx caminaba con calma, sintiendo la cálida brisa agitando levemente su cabello. Explorando con la vista los alrededores para poder encontrar a Kael. Sus ojos se detuvieron en el tronco donde él aún estaba sentado. Jugando de manera animada con una pequeña ardilla agitando una rama. La criatura parecía un cachorrito tratando de atraparla. Zakaryx sonríe levemente acercándose hasta él…que al sentir su presencia levanta la vista.

––Siento tu espíritu más renovado. ––indicó, extendiendo un dedo para que una mariposa se colocará en él. ––¿Ocurrio algo importante en este tiempo?

Kael sonríe. Se levanta despacio arrojando la rama para que la ardilla la fuera a buscar. Se quita la tierra de las rodillas, golpeándolas suavemente.

––¿Sabes? Al fin a cabo de entender lo que me dijo aquella vez la abuela que me cuido por un tiempo. ––su tono era alegre, una sonrisa ladeada pintó sus labios, camina hacía él con las manos en los bolsillos. ––Una vez le pregunté, ¿Cómo podría reconocer a una persona que tenía mucho tiempo que no veía? Lo que me dijo se grabó en mi mente como un mantra: El corazón con ayuda del alma te ayudarán a saberlo, habrá algo conocido en esa persona que provocará algún recuerdo en ellos. Esos recuerdos que pensabas destruidos u olvidados, siguen intactos en sus memorias. Te gritarán, te agitarán…indicándote que es la persona que tanto buscabas. ––se rasca la cabeza sin perder la expresión. ––Hoy comprendí aquella lección, y me siento más vivo que nunca.

Zakaryx le da unas palmadas en su hombro, notando aquella felicidad en él. Sonríe con cálidez, no entendía bien de lo que hablaba, debido de que aún no conocía su historia, pero se alegraba por él, sin necesidad de conocerlo.

––Estoy muy feliz por ti, amigo. Y ya que estás así de feliz, tu energía elemental esta más activa. ––informa. Señala con el pulgar hacía el lago. ––Vamos usar esa energía en nuestro entrenamiento, quizás ahora me des más batalla.

Kael le da en el hombro con el puño. Tenía un aire cargado de diversión.

––Hey, viejo. ––su tono era burlón. ––Claro que te di mucha batalla, y ahora te pienso ganar, aunque nos tome todo el día.

Zakaryx ríe divertido, y ambos empiezan a caminar hacía el lago. La pequeña ardilla se trepo en Kael, quedando sobre su hombro con la rama en el ócico. Él la mira, acariciando con un dedo su cabecita de manera juguetona como si fuera un perrito.

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Norvhal, Kozmodeun…

El sol comenzaba a relucir en su máximo esplendor. El mercado estaba muy animado propio de un buen fin de semana para disfrutar al aire libre, muchas familias y grupos de amigos, caminaban muy animados por los diferentes puestos, o por las plazas de la ciudad, que los recibían con los brazos abiertos dispuestos ayudarlos a gastar sus Acrox como si no existiera un mañana. Ese ambiente animado no parecía afectar a una figura que caminaba sin ganas por la plaza principal, sus ojos color melón se movían con cierto aburrimiento observando todo a su alrededor. Era una chica de alrededor de quince años, llevaba el cabello color vino muy corto, con un lado casi raspado y el otro más largo, peinado hacia un lado con volumen. En la parte raspada se podría apreciar el tatuaje de los Steel Howl, vestía bastante casual como si fuera a vacacionar, un vaso enorme con una bebida fría descansaba entre su mano.

Se sentó sin ganas en el muro de la fuente principal, un suspiro casi parpable se escapa de su boca.

––¡Ay, pero que aburrido! ––se extira por completo. Levanta su mano agitando con desdén su vaso. ––¡Ay! ¿Por qué el capitán no regresa? No podemos tomar ninguna misión divertida hasta que regrese. ––se coloca la pajilla en la boca. ––La abuela debería de tomar esas decisiones…es mejor pedir perdón que pedir permiso…además, me tiene prohibido salir de la ciudad…no puedo hacer de las mías en los otros pueblos…ni siguiera me dejan meterme con esos arrogantes de los Children Of Lightning…como me gustaría acabar con todos ellos…se creen la gran cosa. ––suspira largamente. Da un sorbo a su bebida sin ganas.

Sus ojos se enfocaron al frente. Los abre con levemente al divisar la persona que se acercaba a ella con una calma envidiable. Era una mujer de noventa años, su cabello castaño tenía varias canas que contaban muchas historias interesantes, su complexión robusta y su estatura baja le daban un aire autoritario mezclado con elegancia, en su cuello se notaba el tatuaje: un círculo con los cuatro elementos alrededor en perfecta sincronía, en el medio tenía un búho de fuego y una rata de tierra. Vestía muy casual acorde a su edad, sus ojos color melón la miraban con gran reproche.

––Abigail, ¿no te dije que no te apartarás de mi lado, pequeña mocosa? ––reprocha la anciana cerca de ella apuntándola con un dedo inquisidor. ––Sabes que eres muy peligrosa, y más cuando estas aburrida.

––Pero, abuela Josie. ––se queja aburrida poniéndose de pie de un solo salto, se coloca una mano en la nuca, con una cara de aburrimiento. ––No hay nada que hacer…me has tenido todo este tiempo encerrada en el cuartel o en la casa…ni siguiera me dejas ir a investigar…

––No te dejo porque causarás problemas. ––la interrumpe con calma frotándose el puente de la nariz. ––Ay, niña… ¿Por qué tuviste que salir igualita a esa desquicida de tu madre en vez que al santo que era tu padre? Ese niño era un ángel…lastima que murió tan joven.

––¡Hey! No hables así de ella, es tu nieta. ––se cruza de brazos indignada. ––Además, no me acuerdo mucho de papá…supongo que la sangre de mamá es más fuerte que la de él…por cierto, si somos así es porque nos parecemos a ti, según lo que escuche de David.

––Mi hija es una santa, no se parece en nada a mi, para que mis nietas y bisnieta tomarán el lado malo de la familia. ––suspira frustrada. ––Esa mocosa de Gretchen me dejó a su bendición para seguir con este estúpido juego absurdo de llevarle la contraria a sus padres, en vez de que darse tranquilita aquí y criarte como es debido. ––la mira con el ceño levemente fruncido fingiendo severidad. ––Eres idéntica a ella, hasta te pusiste el tatuaje en el mismo lugar que ella tiene el suyo.

Abigail se encoge de hombros divertida, agitando su bebida: ––Por cierto, ¿me llevarás contigo a Kiria ha saludar a los abuelos y de paso a la tía Treychen?

––Bueno…después de todo eres la consentida de esos dos. ––se pasa una mano por el cabello. ––Después de Treychen eres la siguiente en ocupar ese dichoso puesto entre los concejales de ese idiota de mi yerno…ella no tiene hijos, y según las reglas después del primer hijo, el primer nieto ocupará el cargo. Esa niña no te dejó con ellos por el odio inmeso que siente, pero aún así son familia, y será tu decisión aceptar ese cargo o no…no te pondré ninguna traba ni David tampoco.

––¡Bah! el abuelo no esta muerto ni la tia tampoco. ––la rodea con un brazo sobre sus hombros, con un brillo juguetón mezclado con sadismo invadiendo su rostro. ––Además, no me puedo divertir a gusto como lo hago aquí…solo estaría encerrada en ese lugar haciendo inventos y una que otra cosa, y eso es sumamente aburrido. ––abre los ojos animada. ––Hey, ¿después de Kiria podemos ir a Tierra de Nadie a ver a mamá? ––la abraza alrededor del cuello suplicante. ––Di que sí abuela. Hace una semana que no la veo, por favor.

––¡Ay! Esta bien. ––acepta ella con una sonrisa traviesa. ––Iremos a visitarla y de pasó le daré un buen sermón para que tome su responsabilidad como madre más en serio.

––¡Eres la mejor abuela del mundo! ––exclama emocionada. ––No te preocupes, no pienso formar parte de la pandilla de mamá, me gusta estar más contigo y esos dementes de nuestros compañeros incluido David…aunque con ella me divertiría más…me dejaría usar mi técnica las veces que quiera no como ese amargado de nuestro capitán…

Josie le da leve codazo en la costilla recriminándola. Abigail ríe divertida, arrastrándola hacía un puesto de dulces.

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Edria, Winex…

El mediodía se alzaba con fuerza intensificado por los radiantes rayos del sol, todo el lugar parecía desolado anunciando la hora del almuerzo. Dentro de la casa, Kael ayudado por Lyhon y Zakaryx ponían la mesa. En la cocina todo se movía con maestria gracias a Kianny que daba ordenes precisas como una General en campo de guerra. Lyra junto con Juliet y Anaylix daban los toques finales del gran banquete, mientras David con ayuda de Daymond iban llevando los diferentes platos a la mesa. Brax se encargaba de ir recogiendo en la cocina para que no hubiera más desastres por recoger más tarde. Ryner por su parte estaba sentado a la mesa con la misma expresión de antes.

Kael entró a la cocina para ayudar a llevar los últimos platos que Lyra le estaba entregando. Él observa de manera coqueta a donde estaban Juliet y Anaylix enfocadas en dar los últimos toques al estofado.

––Oye, no es que me importe, pero ¿Qué hacen esos tres aquí? ––pregunta, curioso, solo para que Lyra lo escuchará.

––Bien, Anaylix y Zakaryx son mis tios segundos. ––explica ella entregándole los platos. ––Son primos hermanos de mi padre, su madre es la hija menor de mi abuela, y su padre es el Gran Concejal de Edria. Y pues Lyhon, fue adoptado por Anaylix cuando lo encontró vagando solo por la frontera de Ressan, él tenía seis años. Sus padres murieron por una pandilla de forasteros. Así que pertenece a la familia.

––¡Fiiuu! ––silba, sorprendido. ––Si que tienes una enorme familia, Lyra…debe de ser muy divertido cuando están todos juntos, ¿cierto?

––Sí. ––afirma con una radiante sonrisa, mientras ambos se dirigen a la mesa. ––Nos reunimos siempre en ocasiones especiales…pero deberías de ir a la casa de mi Abu, siempre esta llena de personas…nunca esta sola.

––¿Cómo? ¿ella no vive aquí? ––pregunta confundido, dejando los platos sobre la mesa.

––No, ella vive junto con Anaylix y Lyhon. ––explica sin perder el tono bajo, colocando mejor los platos. ––Esta aquí para cuidar de mi padre…no quería dejarnos solo una vez que mi madre se fue, y menos ahora con la enfermedad de él…nos esta cuidando.

Él asiente con una media sonrisa. Todos los demás van ocupando un lugar en la mesa, respetando la cabecera principal que le pertenecia a Kianny por ser la matriarca de la familia. Ella por su parte servia con esmero en un plato los diferentes platillos. Lyra la observaba con un leve nudo en la garganta.

––¿Es para papá? ––susurra casi para si misma, pero Kianny la escuchó.

––Sí, mi cielo. ––afirma con una cálida sonrisa, poniendo tres platos con diferentes cosas en una bandeja de madera. ––¿Me quieres acompañar?

Lyra asiente algo timida. Toma la bandeja. Ambas empiezan a caminar para dirigirse a las escaleras rumbo al sótano. Los demás la miraban, sin ponerle la mano a los platos hasta que ellas regresarán para empezar a comer todos juntos. David siendo el alma de la fiesta comenzó animar el ambiente introduciendo varios temas, a los que Juliet y Anaylix participaban muy animadas. Mientras los demás solo escuchaban atentos. Kael pinchaba con un dedo la cabeza de Ryner tratando de que se animara un poco, mientras Lyhon al otro lado de Ryner lo fulminaba con la mirada.

………………….

En el sótano, Lyra y Kianny estaban detrás de la puerta. Lyra tiembla levemente con miedo de pasar por la misma experiencia de anoche. Kianny le acaricia el hombro con una acogedora sonrisa, pone la mano en el pomo girándolo. Lyra respira hondo tratando de calmarse mientras la bandeja temblaba ligeramente por su nerviosismo.

Al abrir la puerta todo estaba tal cual ella lo había visto. Su padre seguía en la misma posición escribiendo desenfrenadamente en su cuaderno. Ambas se van acercando a pasos lentos, al llegar donde él, Lyra coloca la bandeja con cuidado a un lado, mientras Kianny toma la otra bandeja donde le había servido el desayuno. Pero él nunca las miró ni por un segundo, algo que le dolió a Lyra en lo más profundo de su ser. Intenta colocar una mano en su hombro, pero esta nunca llegó…se quedó a medio camino temblando de miedo, la agarró con su otra mano, acercándola a su pecho. Kianny suspira acariciando su espalda.

Lyra abre la boca levemente. Duda por un instante. Aprieta sus labios tragándose sus palabras con miedo algún reproche de su parte. Las lágrimas empiezan a salir en silencio. Un nudo invade su garganta, sintiendo como esté le asfixiaba no pudiendo encontrar aire para sus pulmones.

––Vamonos, mi cielo. ––Kianny la toma del brazo con delicadeza, susurra solo para que ella la escuchará. ––Cuando tengamos lista la medicina se pondrá bien…volverá hacer el mismo de antes.

––Hay tanto que quiero decirle, Abu. ––su voz apenas se podía escuchar por el llanto que estaba conteniendo a duras penas. ––Pero tengo miedo de que se enoje de nuevo.

––Pues dícelo…que no te de miedo hablar con tus padres sin importar lo que te puedan decir. ––la anima dándole unas palmadas en la espalda. ––Estaré afuera.

Ella asiente levemente aún con el miedo impregnado en su rostro. Kianny le da una leve palmada a Richor antes de retirarse dejándolos solos. Lyra traga saliva secamente. Siente un intenso ardor en los ojos. Varias veces abrió la boca…pero ni una sola palabra se atrevia a salir. Apretó con fuerzas sus puños, recordando todo lo que había pasado hasta ahora. Caminar entre las sombras por algunas aldeas de Kaer´Marun para no ser vista por ninguna pandilla, mientras buscaba aquella flor. Los entrenamientos con el maestro. Las peleas que había tenido junto con Kael y Brax. La manera en que ellos siempre la han protegido. La forma en que Kael nunca se daba por vencido. La valentía de ellos dos. Todo eso vino a su mente tratando de brindarle alguna fortaleza. Respira hondo. Exhala lentamente.

Lo miró fijamente, mientras él seguía inmerso en su cuaderno. Se acercó más a él sin importarle el hedor que se desprendía de aquel hombre. Coloca una mano sobre su hombro. Una hermosa sonrisa se dibuja en sus labios.

––Te amo, papá. ––fue la frase justa y necesaria que salió de lo más pronfudo de su alma. Si con esa frase pudiera decirle todo lo que sentía por él.

Richor levanta la cabeza. Gira levemente su rostro hacía ella. No había odio ni ningún tipo de reproche. Era el rostro cansado de un hombre que no se había detenido ni un solo segundo de ese año en descansar. Ella se sorprende al verlo. Aquel rostro tenía un leve brillo. Sus ojos cansados la miraban con cariño. Su sonrisa era corta, pero en ella se podía ver un inmeso amor guardado.

––Yo también te amo, princesa. ––su voz era suave.

Ella quedo impactada. Abrió los ojos de par en par. Esa era la voz que tanto añoraba escuchar nuevamente. Las lágrimas empezaron a salir con fuerza. Él le acaricia con delicadeza la mejilla. Su cuaderno quedó en ese momento en segundo plano.

––Papá… ––susurra entre sollozos.

––Ve a jugar con tus amigos. ––indica él sin perder la expresión. ––Papá tiene mucho trabajo que hacer.

Ella asiente. Iba abrazarlo. Se detiene al mirar que él volvió a su mismo estado…quedando nuevamente ausente enfocado en su cuaderno. Las lágrimas seguían brotando, lo miró una vez más que pareció como si el mismo tiempo se hubiera detenido en ese preciso instante. Con pesar se dirige a la salida. Lo mira por última vez antes de abrir la puerta. Baja la mirada. Al salir Kianny estaba ahí esperándola con una tierna sonrisa. Acarició su mejilla con delicadeza. Lyra sonríe con ternura, esa simple expresión le indico a ella que todo había salido bien. Ambas se dirigen a la escalera para volver a subir.

………….

Arriba el ambiente estaba muy animado. Juliet que no había despegado su vista por donde ellas se habían ido. Las ve llegar. Sus ojos se enfocan rápidamente en Lyra, inspeccionando cualquier rastro de tristeza que ese hombre le pudo haber provocado. Lyra sintiendo aquella mirada penetrante, sonrie con calma como si estuviera diciendo estoy bien. Juliet suspira con algo de alivio. Mientras ellas dos se acercaban a la mesa. Un leve estremecimiento recorre el cuerpo de David y Brax, como si estuvieran sintiendo la presencia de otra deidad. Ambos al mismo tiempo enfocan su vista por donde antes Lyra y Kianny habían llegado, ahora la Huesuda con una paz envidiable dirigía sus pasos. Solo ellos dos pudieron ver y notar su presencia, para los demás nada estaba pasando fuera de lugar. Brax abrió los ojos como platos enfocándose en David, que simplemente asintió levemente, afirmando el por qué ella estaba ahí.

Brax miró rápidamente a Lyra que reía a carcajadas por algo que había dicho Kael, completamente más relajada y feliz. Sin saber aún que el alma se su padre ya estaba siendo reclamada por la muerte misma. El rostro de Brax se prendió en rojo por la ira y la impotencia del momento, una lágrima solitaria se escapa de su rostro. La limpia rápido, para que nadie más la vea. Baja la mirada para no llamar la atención. David suspira con tristeza enfocando su vista en una muy risueña Lyra.

……………

En el laboratorio, la Huesuda camina hacía él con calma. Richor seguía escribiendo sin parar sobre su cuaderno. Ella lo mira con indiferencia absoluta.

––Cuatro años encerrado en este laboratorio sin poder lograr nada. ––suspira ella mirando aquel cuaderno. ––Niño, abandonaste la felicidad que te brindaba tu familia a este sombrio lugar que solo provocó que tu enfermedad empeorará. El Alto Mando le brindó una última oportunidad a tu hija para que se despidiera de ti como es debido…claro, cuando regresé aquí y vea tu cuerpo inerte estará destrozada…ese es el ciclo de la vida y nada podemos hacer para impedirlo…bien muchacho, ya es hora de irnos.

Coloca su mano en el hombro de él. El lápiz se detiene. Cae sobre el cuaderno. Richor abre los ojos. Los parpados se van cerrando. Su cuerpo va cediendo a la gravedad. El frío metal de aquella mesa recibe aquel cuerpo ya inerte y sin vida del doctor. Su alma estaba detrás de él. Con una expresión confundida, viéndose a si mismo apoyado en la mesa sin vida. Se mira las manos, estaban translucidas. Enfoca su mirada en ella completamente atónito.

––¿Qué esta pasando? ––pregunta casi en un susurro.

––Doctor Richor Laucher, cuarenta y cinco años de edad, elemental de agua nivel supremo. ––anuncia ella calmada. ––Tu alma ha sido reclamada por su creador. Es momento de dejar ese cuerpo y esta vida prestada. Vamonos, beberemos algo de té por el camino.

Él se coloca ambas manos en la cabeza, negando violentamente. Fue retrocediendo atrás.

––No, no es posible…aún tenía tiempo…aún tenía tiempo. ––susurra con lágrimas en los ojos. La mira rápidamente. ––No me puedo ir…mi familia…no tuve tiempo de estar con ellas…mi esposa…mi hija…no les dedique el tiempo necesario…

Ella se acerca donde él, su voz era calmada: ––Lo hecho…hecho esta. No podemos dar marcha atrás. Te quedará por un tiempo el dolor del arrepentimiento, pero luego pasará. Ya no puedes hacer nada más Richor…lo que no pudiste hacer en vida, no lo harás ahora muerto cuando ya no tienes ninguna oportunidad. Vamos, no lo hagas más difícil…aunque no me importaría llevarte a las malas…tengo que decirte que es más doloroso que irnos en paz. ––le da levemente en la espalda. ––Ven, te dejaré ver por última vez tu familia. Están reunidos arriba almorzando.

––Es que…aún no me puedo ir…debe de haber algo que pueda hacer. ––la mira suplicante. ––Por favor, denme otra oportunidad…mi abuela me dijo esta mañana que mi hija encontró la flor. ––extendiendo sus brazos a los lados. ––Puedo hacer la medicina para curarme…debe de haber un error…aún no puedo morir…por favor…déjeme vivir…lo haré bien esta vez…lo juro…

––Ay, pequeño. ––niega lentamente. ––Nunca entenderé a los humanos. Tantos años en la Tierra, y cuando al fin es su hora siempre tiene algo que hacer o algo les falta. Y siempre el mismo lamento del no tuvieron tiempo, cuando lo tenía por delante. ––suspira. ––No intentes negociar lo que ya está escrito desde antes de que tus padres se conocieran. Tu concesión como tu nacimiento al igual que tu muerte ya están escritas en tintas doradas en el libro del Alto Mando. Lo que se escribe en ese libro no se puede cambiar. Por esa razón, Él es el único con el poder y autoridad de escribir sobre el. Vámonos Richor, no lo hagas más difícil para ti. Lo escrito…escrito está, ya no se puede borrar. Podrás ver a tu familia por última vez.

Él mira su cuerpo inerte. Suspira sabiendo que no había marcha atrás. Ya no podía volver atrás, y hacerlo todo de otra manera. Resignado se dirige con ella hacia la salida. Antes de salir mira por última vez su laboratorio. El cuerpo al cual no volvería. La cena intacta que seguía caliente. El cuaderno que fue su último compañero silencioso. Bajó la mirada sintiendo de golpe todos esos años en aquel laboratorio sin poder compartir ni por un solo momento con las personas que amaba.

………………

En el comedor, el ambiente seguía muy animado, entre risas y bromas. Ryner apenas si aprobaba bocado ante la insistencia de Kael, que se dedicaba en darle ligeros empujones en el hombro para subirle un poco los animos. Kianny estaba sentada en la cabecera a ambos lados Lyra y Juliet la acompañaban. Todo era muy familiar y acogedor, como si siempre hubieran permanecido en ese lugar. Brax trataba de fingir algunas sonrisas sabiendo lo que ocurría abajo. David por su parte permanecía tranquilo, pero no podía dejar de mirar de reojo a Lyra, sintiendo un leve nudo en el estómago, que le estaba impidiendo comer.

Brax enfoca ligeramente la vista. Abre los ojos con asombro al ver la Huesuda acompañada por el alma de Richor. Ellos se iban acercando. Richor sintió un gran ardor en los ojos, provocando largas lágrimas. Se puso detrás de Juliet, que no lo vio ni sintió su presencia. David lo miró de reojo. Brax no podía apartar su vista de él. Kael extrañado por aquella actitud miró en la misma dirección que él, pero no vio nada más que a Juliet.

––Hey, ¿ocurre algo? ––susurra confundido.

––¿Eh? ––Brax parpadea varias veces, apartando la vista. ––No, no pasa nada…pensé ver algo…pero, no es nada.

Kael asiente no muy convencido. Brax miró de reojo nuevamente donde esta Richor que lo observaba confundido. Observó también a David, que también lo miraba de reojo.

––¿Ellos me pueden ver? ––pregunta confundido, sus manos estaban puestas sobre los hombros de Juliet. Aunque ella no podía sentirlo.

––Sí, solo ellos dos. ––afirma ella. ––Son arcaneos, pueden vernos, sentirnos y escucharnos.

Él asiente: ––Supongo que me dirás que ellos hacen aquí con mi familia, ¿cierto?

Ella arquea una ceja. Mira a David buscando confirmación. Él asiente ligeramente.

––Sí, será un viaje largo…tenemos mucho tiempo para una historia larga. ––un aire divertido invade su temple, como si llevarse su alma no le importará en lo absoluto.

Él suspira mirando la escena con tristeza. Enfoca su mirada en Juliet que ríe muy animada.

––Amor. ––una amarga sonrisa se cruza en sus labios. ––Fui un mal marido. Nunca te dedique el tiempo que merecías. Siempre estaba ocupado en mis experimentos, que nunca me di cuenta de lo mal que la pasabas en Dominion…tampoco te ayudé mucho con nuestra hija. ––las lágrimas salen sin reparo. ––Realmente te ame…te ame desde la primera vez en que barriste conmigo el suelo en aquel entrenamiento…y te seguí amando cada día hasta ahora. Lo siento mucho, Juliet.

David movió ligeramente su mano antes de que él dijera eso último. Juliet abrió los ojos sorprendida. Rápidamente volteó la mirada. Aunque no pudiera verlo, sus ojos se habían encontrado con los de él. Richor le dedicó una sonrisa cargada de amor. Ella sintió una cálidez inexplicable en su pecho, como un rayo del sol en plena tormenta helada, sus mejillas se tiñeron con un leve rubor. Su corazón empezó a latir con fuerza. Se pone una mano sobre el pecho.

Lyra la mira extrañada: ––Mamá, ¿te ocurre algo?

Juliet parpadea varias veces sin comprender lo que le sucedía: ––No es nada. ––solo eso llega a decir.

Kianny la mira sin comprender. Richor se acerca a ella. Coloca las manos sobre su hombro.

––Muchas gracias por todo, abuela, fui un mal nieto. Aún así te quedaste conmigo cuidándome. ––su expresión no cambio, ni siguiera la sonrisa. ––Lamento mucho haberte dado tantos dolores de cabeza, te quiero mucho.

Brax mueve ligeramente la mano. Richor le da un beso en la mejilla. Ella abre los ojos sintiendo ese cálido contacto. Se pone una mano en esa mejilla. Una paz la invade por completo. Su rostro pinta una tierna sonrisa en sus labios, sin lograr entender lo que pasó…pero, sintiendo que todo estaba bien…sin saber el qué.

Él se acerca a pasos lentos. Contemplando a su hija que miraba extrañada la actitud repentina de su madre y abuela. Él la abraza con fuerza, aunque ella no lo sintiera. Las lágrimas calientes recorrían su rostro. Cuando ellas caían en el hombro de ella se evaporaban de repente.

––Mi niña, perdona a este idiota que tuviste como padre. ––solloza. ––Fuiste demasiado perfecta para mí. No puede estar para ti cuando más me necesitabas…lo lamento mucho mi ángel, te esforzaste demasiado para buscar esa flor…lo siento, realmente lo siento…

Brax bajó la vista unas cuantas lágrimas empezaron a salir, aplaude levemente.

––Te amo, cariño… ––susurra Richor en su oído.

Lyra abre los ojos como platos…había escuchado claramente eso. Se sentía apretada, como si unos fuertes brazos la estuvieran abrazando con fuerza. Lo extraño para ella, era que no estaba asustada, se sentía protegida y amada en ese momento. Unas cuantas lágrimas empezaron a salir de ella. Todos la miraron sin comprender lo que le estaba sucediendo.

––Papá… ––susurró para sí misma.

En ese momento, como si fuera un leve destello, casi una ilusión…el rostro de su padre le fue reflejado en ese mismo momento al frente de ella. Él le dedicó una sonrisa con el más puro amor que realmente sentía por ella. Lyra abrió los ojos. Dio un pequeño brinco atrás en la silla. Él le sonrió por última vez y desaparecio. Ella quedó atónita. La respiración entrecortada.

––Cariño, ¿estás bien? ––pregunta Juliet preocupada levantándose de inmediato, caminando hacia ella.

Kianny coloca una mano sobre la de ella. Anaylix a su lado coloca una mano sobre su hombro. Juliet ya al lado de ella, coloca una mano sobre su mejilla.

––Estoy bien, no se preocupen. ––miente ella para tranquilizarla.

David y Brax tenían expresiones cargadas de gran pesar. Richor miró una vez más a su familia al borde de las lágrimas.

––Ya es momento, hijo. ––indica la Huesuda abrazándose a su brazo. ––Vamonos, nos están esperando.

Él asiente levemente. Camina con ella. Pero, sus ojos miran por última vez a su hija. Por un momento sus ojos se encontraron. Ella no pudo verlo, pero si pudo sentir una cálidez brotando por su pecho.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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