Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 55
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Capítulo 55: Episodio 48. El Lobo Disfrazado De Oveja
Isla Maldita…
¡BOOOMMM! ¡SPLAAAASHHH! ¡FIIIUUUUU! ¡KABOOM! ¡BAAAAM!
Las esferas de todo tipo de elemento iban y venían a una velocidad endemoniada entre los dos bandos. El suelo parecía la luna de tantos cráteres que tenía. Aún no había ningún tipo de baja entre ellos. Los ataques eran rápidamente bloqueados, formándose los contraataques. A simple vista se podía ver que todos ellos eran excelentes combatientes. Ninguno se atrevía a bajar la guardia ni por un solo milisegundo. Karlion se mantenía firme como una imponente montaña frente al grupo de cinco que tenía al frente y entre ellos aquella mujer, que intentaba ponerlo en aprietos mientras se defendia al mismo tiempo. Ambos elementales de agua, uno por encima del otro en los niveles, pero aún así…igual de buenos en el combate.
Una lanza de hielo afilada iba directamente a su rostro, Karlion mueve a tiempo la cabeza para esquivar el impacto. Esta logra rozar su mejilla dejando una delgada línea de sangre. Él mueve la mano derecha de atrás a delante creando una ráfaga controlada de agua con varias púas afiladas por los alrededores. La lanza directo al grupo de cinco. Ella levanta rápidamente un muro de hielo evitando el ataque. El choque entre ambas técnicas provoca una cortina de espuma de agua con varios fragmentos afilados de hielo. Antes de que la cortina se dispersará, él se lanza al ataque contra ella con una espada de hielo. Ella lo detiene con otra igual. Ambas espadas chocan con violencia, los rostros de ambos quedan a centímetros de distancia.
––Eres muy bueno, aunque solo tengas un brazo. ––murmura ella jadeando con una sonrisa sádica. ––¿Qué pasó? ¿lo perdiste en combate?
––No, este brazo lo perdí en Kiria. ––responde él. En un movimiento seco separa ambas espadas.
Él estaba siendo rodeado por los otros cuatro, que le enviaron al mismo tiempo cada uno veinte dagas afiladas de tierra, lava y aire. Él se envuelve en una esfera de agua evitando los ataques.
––¿Cómo perdiste un brazo en Kiria? ––pregunta ella curiosa aún sosteniendo la espada. Mira a su alrededor a los chicos de él. A cada uno les faltaba alguna extremidad del cuerpo. ––Por lo que veo a ellos también les faltan partes del cuerpo. ––su tono era burlón acercándose a la esfera. ––Los de Kiria son científicos, no son combatientes como nosotros… ¿acaso esas ratas de laboratorio pudieron con alguien como tú? ––lo apunta con la espada.
––Sus experimentos pudieron con nosotros. ––explica sin salir de la esfera mirando de reojo todo a su alrededor. ––Eramos sujetos de pruebas de ellos. Perdí mi brazo izquierdo cuando comenzaron hacer los prototipos de los Monikys. ––levanta ligeramente lo único que había quedado de su brazo, hasta la parte donde antes había un codo. ––Fueron años de intenso dolor…quemaduras inexplicables…un morado intenso, y a veces rojo…no podía dormir por las noches y mucho menos descansar por las tardes. ––se mira el brazo. ––Hasta que un día empezó a pudrirse…me salieron burbujas con un humo tóxico…el brazo simplemente se desprendió. ––explota la esfera creando que las gotas salieran disparadas en púas afiladas esparciéndolas por todas partes. Muchos de ellos se cubren, mientras a otro les logra a impactar. Ella crea un muro evitando aquel ataque.
––¿Y cómo llegaste hasta aquí? ––pregunta calmada. Aprieta con fuerza su puño fragmentando el muro en cientos de pedazos filosos, apuntándolos directamente a él.
––Cuando ya no servimos para ellos, nos mandan a dormir literalmente con los monstruos de esta isla. ––responde mientras crea un látigo de agua con varias dagas incrustradas. ––Un científico de ellos, que se convirtió en un gran amigo para mí, me ayudo a evitar mi muerte…si me trajo a esta isla, pero no para lanzarme a las criaturas…más bien para presentarme a la jefa de este negocio…ella no lo dudo ni por un segundo y me contrato…dijo que necesitaba a alguien quien gobernara aquí en su lugar…y acepté…todos los que ves aquí que le falta alguna extremidad es por esa via que han venido…no nos importa dar nuestras vidas por esas dos personas.
––Nada mal. ––ella golpea ligeramente en su palma la hoja de la espada con una calma escalofriante. ––Aunque no estén completos nos están poniendo en graves aprietos. ––unos pasos pausados empiezan a escucharse. Ella mira por encima del hombro con una sonrisa cargada de burla. ––Vaya, no pudieron esperarse un momento más…a esos idiotas les gusta jugar rudo.
Detrás de ella venía otro grupo de los suyos de veinte personas más. Él arquea una ceja apretando con fuerza el látigo, mientras alrededor de él creaba varias dagas y esferas de hielo, junto con un disco con colmillos afilados. Ella simplemente sonríe con altanería.
––Con que veinte más, ¿eh? ––se acaricia la barba con calma. ––No hay problemas, podemos con esos nuevos también.
––Yo me hago cargo de ellos. ––detrás de él sono la voz serena de Layne.
Él voltea ligeramente la cabeza chocando sus ojos en el rostro de ella, que miraba la escena con una frialdad absoluta. Se colocó a su lado, cruzada de brazos.
––¿Por qué debería dejarte luchar? ––pregunta interesado como si estuviera hablando con su hija. ––Dame una buena razón.
––Estoy aburrida. ––responde sin perder la vista de aquella escena.
––Hmm. ––murmura asintiendo levemente sin dejar de verla con la ceja arqueada. Piensa para sí. ––Se va a enfrentar a algo muy grande. Esto me recuerda cuando ella entrenaba la sinfonía carmesí. Ella pensaba que nunca lo iba ha lograr, y se enfrentaba a las bestias de este lugar para reflexionar y organizar sus pensamientos…siempre decía que estaba aburrida cuando realmente era su cabeza que estaba hecha un lío. ––una sonrisa cargada de orgullo paternal se muestra en su rostro. ––Y mírenla ahora, dominó también esa técnica que la convirtió suya por completo…tanto así que ese apodo le queda como anillo al dedo.
––No tengo ningún problema que la Reina Carmesí quiera venir a jugar un rato con nosotros. ––la voz de la mujer era desafiante, su mirada tenía un ligero brillo provocador, apuntando con la espada el pecho de Layne.
Justo en ese momento Arka llegó junto con Nya, Pandora y Theo. Se quedaron a una distancia prudente de aquel encuentro. Theo quería ir ayudar, pero Pandora lo sostuvo con fuerza del brazo, incluso la misma Arka tuvo que hacer lo mismo con Nya que quería poner en practica todo lo aprendido. Karlion voltea la cabeza atrás, hace una leve señal con las cejas a Arka, apuntando sus ojos donde Layne. Ella entiende aquel código, y simplemente asiente en señal de aprobación. Él vuelve a dirigir su vista al frente.
––De acuerdo, encárgate de esos veinte nuevos integrantes. ––concede él con un leve suspiró resignado.
Ella asiente. Entrecierra los ojos. Una mirada de reconocimiento se penetro en esos veinte. Mira a cada uno de manera detallada.
––Vaya…nada mal. ––susurró para sí misma tomando una expresión sádica. ––Si son los cachorritos que tienen cuentas pendientes con Thanus.
––¿De qué hablas? ––pregunta Karlion que si había alcanzado a escuchar perfectamente bien.
––Verás, en una misión en Norvhal hace tres años estaba con Ranuz, nos ibamos a enfrentar a esos mismos cahorritos. ––explica calmada con ojos de depredador disfrutando viendo su comida. ––Cuando yo los iba a matar, él me detuvo de inmediato…según lo que me comentó, ellos fueron los que pusieron de esa forma al padre de Thanus y también son los verdugos de su hermana…Thanus no quería que nadie se enterará, pero a mi jefe le pareció buena idea en decírmelo para que no sea tan dura con él.
––¿Acaso funcionó? –-pregunta divertido como si no tuviera enfrente a una orda de psicópatas listos para matarlos.
––No. ––niega ella con la misma diversión. ––Nadie puede cambiar su actitud de un día para otro, así que seguí igual de siempre…además, es divertido hacerlo enojar.
Él ríe a grandes carcajadas poniéndose una mano sobre el estómago: ––¿No los matarás?
––No, solo me divertiré un rato con ellos. ––en sus ojos se vieron reflejadas dos espadas cubiertas en llamas con una sonrisa maliciosa curvando sus labios. ––Mi madre me enseñó a respetar los juguetes de los demás, puedo jugar con ellos, pero sin dañarlos. ––creó una esfera de hielo de un metro cubierta de púas afiladas. ––Eso justamente haré con estos cachorritos…Thanus será el encargado de mandarlos con la Huesuda.
Los veinte estaban detrás de la mujer, que estaba muy atenta escuchando el tema, mientras los demás grupos seguían luchando. Arka tuvo que cargar a Nya debajo del brazo como un saco de papa. La niña quería ir a luchar. Lanzaba patadas al aire agitando los puños frustrada con un tierno puchero infantil. David y Kael habían llegado a la escena colocándose al lado del grupo. Kael observó la espalda firme de Layne, que se mantuvo erguida en todo momento. David por su parte miraba toda la escena con la ceja arqueada. Kael sin pensarlo mucho corrió en dirección al campo de batalla. Se posicionó al lado de Layne, quien lo miró de reojo con una ceja levantada, al igual que Karlion y aquella mujer. Theo hizo lo propio liberándose del agarre de su madre. Corrió con fuerzas. Creó una lanza de tierra y la envió en dirección a uno de los pandilleros que intentó en atacar por la espalda a uno de los chicos. El pandillero la detuvo con una sola mano. Una sonrisa cargada de arrogancia se incrustró sobre su rostro, prendiendo más la ira en Theo que se quedó ayudando aquel chico con esos cinco pandilleros.
––Cachorrito, ¿Qué crees que haces? ––pregunta Layne indiferente.
––¿Acaso no lo notas? También lucharé. ––indica Kael sintiendo como la adrenalina combinada con el temor lo invadía por dentro, apretó con fuerzas sus puños, su mirada se afilo con un fuego abrazador saliendo de sus ojos.
––Estos no son simples golems de entrenamiento a los que estas acostumbrado. ––ella señala al grupo de dementes que se mantenían tranquilos como serpientes a punto de cazar. ––El maestro no esta aquí para ayudarte…y yo no lo haré, así que será mejor que regreses con David.
––No necesito ayuda…ya no soy el mismo de esa vez cuando nos enfrentamos. ––su voz estaba cargada de firmeza y seguridad. ––Estoy a tan solo un paso de ser nivel intermedio…ya sé como crear espadas de agua…soy más rápido y más agil que antes.
––Puede ser que tengas razón. ––lo mira de reojo, una sombra gélida se cruza sobre su rostro. ––Pero, no es lo mismo un entrenamiento a un combate. ––señala con un pulgar al grupo que tenían en frente. ––Estas personas están acostumbradas en tener a cachorritos como tú de mascotas… ¿piensas que podrás con ellos?
––¿Sabes? Zakaryx me dijo algo muy interesante: nunca juzgues un libro por su portada, aunque sea la más fea y sosa que hayas visto en tu vida…aunque tenga el grosor más fino tanto así que sea una simple hoja…porque el contenido puede ser lo más asombroso que jamás hayas experimentado en tu vida. ––ladea la cabeza hacía ella con una media sonrisa. ––Tú apenas leíste el principio de este libro, pero aún no has visto su desarrollo.
Ella arquea una ceja con una leve sonrisa, pone de nuevo toda su atención en el grupo.
––Bien, si eso es lo que quieres, entonces veamos como es ese desarrollo. ––indica calmada sin perder la expresión. ––Te dejaré a diez de ellos, Karlion tiene su propia batalla, y a él no le gusta cuando interfieren en sus juegos. Solo no intentes matarlos…aunque dudo mucho que puedas hacerles un simple rasguño, pero no esta de más decirlo.
––No me subestimes. ––susurra con cierto sadismo. ––¿Por qué no puedo matarlos?
––Ja, como si podrás hacer eso. ––se burla la mujer haciendo ademanes con la mano. ––Ni en mil vidas podrás siguiera con la sombra de alguno de nosotros.
––Puede que ella tenga razón, no podrás con ellos…hay una diferencia abismal en experiencia. ––concede Layne sin perder la postura. Gira la cabeza a donde él. ––Además, estos cachorritos ya tienen un dueño con un fuerte temperamento…y él se encargará de castigarlos a su manera…nosotros simplemente vamos a jugar un rato con ellos.
Kael choca un puño con su palma: ––Les enseñaré a no subestimarme.
Layne lo observa con media sonrisa burlona. Karlion lo mira de reojo con curiosidad, sintiendo el espíritu de superación de Kael. David estaba tranquilo, con aire de orgullo emanando de su rostro. Wytharo descansaba sobre su hombro mirando la escena. Pandora mantuvo sus ojos puestos en Theo que seguía luchando con todas sus fuerzas. Arka por su parte no apartaba la vista de Layne, mientras aún sostenía a Nya que seguía forcejeando para que la soltarán. Más Arka nunca se incómodo por esa actitud en la niña. Los cinco miraban como la batalla iba a dar inicio.
––¿Usted no harán nada para ayudar a sus bebés? ––pregunta David señalando al espacio que se había convertido en un campo de guerra.
––Hmmm…supongo que solo lo haré cuando vea que ya no pude más. ––dice Pandora con los brazos cruzados completamente tranquila de que nada malo le pasará a Theo mientras ella este ahí. ––Así podré saber como comenzar su entrenamiento.
––Yo no me preocupo. ––indica Arka con una serenidad alarmante, como si estuviera comentado el clima bebiendo una taza de té. ––Layne puede con esto y más…si ella quiere puede acabar con todos ellos en un solo instante…lo que pasa es que le gusta divertirse…además, yo estoy aquí vigilando sus flancos descubiertos…cualquier paso en falso o si el juego de niños se va al extremo, intervendré. ––lo mira de reojo. ––Pero, ¿y tú? Te veo muy tranquilo con todo este asunto…si sabes que pueden matar al cachorrito, ¿no?
––Ese niño ha vivido muchas cosas interesantes en poco tiempo. ––responde sin perder el orgullo evidente que se reflejaba en su rostro. ––Pudo contener a la pandilla del loco de Gyltron, e incluso luchó con los monstruos dementes del Lago de la Muerte…y escuche por ahí que se enfrentó a la psicópata de Persia y los suyos…claro, ellos no lucharon en serio, pero eso no quita merito ha lo que hizo.
Ambas lo miran con las cejas levantadas, sin poderse creer que Kael pueda con esos monstruos.
––¡Yo quiero ir! ––insiste Nya con un enojo descomunal que la hacía ver muy adorable.
––No, aún estás muy verde para este tipo de escenario. ––reprocha Arka con ternura. Fija su atención en Kael, y piensa para sí misma. ––Aunque el cachorrito sea el hermano de mi Layne, aún así no tiene la fuerza ni el poder de enfrentarse a ellos…ahora entiendo mejor porque ella es tan fuerte, y es que el mismo Daymond es su padre. Me pregunto si Kael sabe que fue el maestro quien asesino a sus padres…cuando caminábamos hasta aquí empezamos hablar de eso, Layne me dijo que eso a ella no le importaba en lo absoluto…que esas fueron decisiones imprudentes de Jazziel, y que ella no iba a lamentar aquellas muertes provocadas por él. ––sus ojos se posaron en la espalda de su hija. ––Ella es así de fría desde los cuatro años…fue por esa maldita pandilla, tuve que haberlos hecho sufrir mucho más. Conmigo nunca se comportó de esa manera, más bien era distante y timida…solo fue así durante esa semana en que la rescate, en ese momento solo se referia a mí de “usted”, hasta que de un momento a otro me llamó “mamá” con tanta naturalidad que sentí algo inexplicable dentro de mí…había escuchado que ese era el momento más esperado por las mujeres cuando tenían hijos, nunca entendí la razón hasta ese día, que lo atesoro como lo más sagrado de mi vida. Sé que podrá sonar egoísta de mi parte, pero si me dieran la oportunidad devolver hacer su madre en otra vida lo acepto de inmediato.
En el mini campo de batalla, Layne, Karlion y Kael ya estaban preparados para luchar. La mujer poseía una expresión siniestra dirigiendo su mirada entre los tres.
––Vamos a comenzar con este circo. ––indica ella, mueve una mano a los veinte pandilleros que estaban detrás de ella. Empiezan a rodear a Layne y Kael. Ella mira directamente a Karlion mientras los cuatro chicos seguían rodeándolos a él. ––Tú eres mio, hombre enano.
––Mi estatura no límita mis habilidades. ––comenta él sujetando con mayor firmeza el látigo que nunca se había ido.
––Eso ya me lo estás demostrando. ––indica ella lanzándole las dagas de hielo que había creado anteriormente.
Él las esquiva con gran agilidad. Los cuatro pandilleros se mantienen a la espera de atacar, sabían que eso ella lo estaba disfrutando y no podían intervenir al menos que ella de la orden. Kael miraba con suma atención a los veinte que los estaban rodeando. De un momento a otro estaba chocando su espalda con la de Layne, que se mantenía serena, como si eso simplemente fuera un juego de niños.
––¿Cómo lo haremos? ––pregunta él creando varias dagas a su alrededor.
––Simple, tú te quedas con esos diez de ahí, y yo con estos. ––responde calmada. Una sonrisa cargada de sadismo siniestro se curva en sus labios. ––No te olvides cachorrito, no los puedes matar y de pasó tampoco dejes que te maten.
––Estás preocupada por tu hermano mayor, ¿eh? ––susurra con burla, la mira por encima del hombro.
––Creí que ese tema estaba finalizado y enterrado en lo más profundo de nuestro ser. ––cierra los ojos bajando ligeramente el rostro sin perder la sonrisa. ––Te dije que esa vida dejó de existir para mí…no la saques a relucir. ––levanta la mirada abriendo los ojos. Con su puño izquierdo le da un leve golpe en el hombro derecho de él. ––Solo procura no morir…si no puedes seguir, no lo dudes ni por un instante y vete, yo sola me puedo hacer cargo de esto.
––¿Y dejarte sola? Eso jamás. ––su voz salió con una fuerte convicción que provocó que ella lo mirará por encima del hombro. Ambos chocan sus ojos. ––Puede que para ti ya no exista más esa vida, y te soy honestamente sincero cuando te digo que eso me hace bastante feliz…pero aún así, permité protegerte como no lo pude hacer en aquella ocasión.
Ella lo mira por un segundo, no había dudas ni temor en sus ojos, solo una fuerte verdad incuestionable.
––Haz lo que quieras, Kael. ––suspira apartando su vista de él, aunque una leve sonrisa suave se mostró en sus labios antes de dirigir su rostro al frente.
Él sonríe con orgullo, volviendo su vista al frente: ––Eso haré, Layne.
Uno de los pandilleros que estaban al frente de ella da un paso. Se truena el cuello de manera provocadora. Era tan fornido, que las venas se le marcaban por todo el cuerpo.
––Unos simples niños no podrán con nosotros. ––su voz era grotesca, se señala a sí mismo con el pulgar, la miró de arriba a bajo con asco. ––No te ves tan fuerte como dicen esos malditos rumores…solo eres una simple mocosa puberta…no me creo nada acerca de ti, incluso aquella vez en que nos atacaste, tu jefecito te detuvo por lo fuerte y superiores que eramos a ti.
––Esa fue la impresión que tuviste de mí…que mal…las primeras impresiones son las más importantes. ––su expresión era la personificación de la burla más cruel, como si fuera un chiste tan absurdo que él le hubiera contado. ––Entonces, permíteme enmandar mi error…les daré el honor de que sean los primeros en probar la expansión de la Sinfonía Carmesí.
Kael miró rápido por encima del hombro al escuchar el nombre de la técnica más letal de ella. Layne por su parte sin esperar ninguna respuesta, extendió al frente las manos. Unió las yemas de los dedos de ambas manos. Cerró las manos en puño. Los cuerpos de ellos diez se estremecen por completo. Ella lleva sus puños hasta su pecho. Provocando que ellos se paralicen de inmediato.
––Esta no es la Sinfonía Carmesí que yo hago…solo estoy controlando sus sangres como en antaño…supuestamente esta técnica no te permite controlar a más de tres cuerpos a la vez…por eso supuse que ese era el límite de mi técnica…pero tal parece que sí se puede. ––murmura con una frialdad que provocó que el mismo Kael temblará. Piensa para sí misma. ––Mamá me contó un poco acerca de la técnica de ese tal Daymond…se llama Devufz, puede disminuir la energía elemental hasta llevarla a un simple nivel básico, y puede aumentarla hasta hacer colapsar el núcleo…me pregunto cómo podrá hacerlo…solo experimenté una vez con la energía elemental para cambiar la estructura y hacerla similar a la de mamá…pero jamás imaginé hacer una técnica. ––aprita más sus puños. Ellos gritan de dolor sin poder retorcerse ya que ella tenía absoluto control sobre sus cuerpos. Una idea viene a su mente y con ello una sonrisa cargada de astucia. ––La sangre posee entre 95% y 100% de oxigeno, y este es escencial para el metabolismo aeróbico que libera energía…vaya, esa mini clase de parte de la abuela fue bastante informativa…entonces, es de esa manera que él lo hace…reduce el oxigeno como lo aumenta…de seguro su elemento dominante es el aire…que peculiar, mi elemento menos preferido es el favorito de mi supuesto progenitor. Será interesante el poder dominarla, dudo mucho que pueda funcionar con una deidad, pero aún así lo intentaré, y buscaré una manera de contrarrestarla…pero ahora, mejoraré la mía.
Mantiene el puño derecho cerrado. Agarra la muñeca de esa mano con la izquierda. Abre la mano derecha. Con lentitud maliciosa empieza a frotar su pulgar con el mayor. Los diez cuerpos se agitan de manera violenta con gritos desgarradores que provoca que todos los presentes, incluyendo las personas que viven ahí, mirarán como meros expectadores con los ojos abiertos llenos de asombro. Layne sonrie con astucia, mientras una sonrisa de pleno orgullo invadía el rostro de Arka.
Los diez pandilleros cayeron de rodilla al suelo, sujetándose con fuerza el pecho como si evitaran que el corazón se les saliera. Unas venas negras comenzaron a sobresalir de sus cuerpos. Sus ojos se tiñeron con sangre, de sus oídos y bocas salía aquel liquido. Los gritos se hicieron más desgarradores. La mujer apretó con fuerzas sus dientes viendo como diez de los suyos estaban muriendo.
––No se preocupen, no los mataré. ––la voz de Layne era tan meliodosamente siniestra que congeló la sangre a más de uno. ––Aunque me gustaría comprobar que tan eficiente seria en batalla mientras implemento otra técnica.
Pisa con fuerza el suelo. Mueve el pie hacía atrás. La tierra debajo de los cinco pandilleros con los que luchaba Theo se convirtió en arena movediza. Detuvo el movimiento de su pulgar, pero sin apartarlo aún, como si estuviera sosteniendo la sinfonía. Extendió su brazo izquierdo a un lado. La cerró en un puño, endureciendo la arena, aprisionándolos hasta los tobillos. Pisa de nuevo con fuerza, levanta la mano izquierda. Debajo de ellos se levantaron largos picos punteagudos penetrándolos por dentro hasta llegar a la cabeza, donde de las puntas de los picos se pudieron apreciar sus sesos. Arka por inercia tapo los ojos de Nya para que no viera tanta violencia.
Layne volvió a mover su brazo izquierdo en forma de cuclilla. Una ráfaga delgada de fuego corto por mitad los picos, y con ello la mitad de los cuerpos. Antes de que cayeran al suelo con esa misma ráfaga los envió directo a la cabeza de otros cinco pandilleros que estaban luchando con otro de los chicos de Karlion. Los picos se clavaron directamente sobre sus cabezas. Quedando cabeza con cabeza. La mujer vio con horror lo que sus ojos estaban presenciando. Los diez pandilleros que estaban siendo atacados por la sinfonía, seguían de rodillas agonizando, pero aún con vida. Kael no se podía creer lo que estaba mirando al igual que Theo. Sin embargo, Arka, Pandora y Karlion estaba muy tranquilos observando todo con cierta sonrisa orgullosa.
––¿Sabes? Podrían irse o con mucho gusto yo misma me encargo de todos ustedes. ––Layne gira su mirada en dirección a la mujer, con una frialdad que hizo que ella sintiera como si un mismo iceberg la estuviera congelando. ––¿Qué prefieres? Aunque estaría más que encantada si eliges la segunda opción…pero, aún no nos has dicho porque están aquí…nadie se ha atrevido hacer algo como esto, y los que lo han hecho son pandillas menores o de forasteros que no le tienen miedo a la muerte.
––Creéme querida que eso no es asunto tuyo. ––no se dejó intimidar por la mirada de Layne. Aunque se notaba a simple vista como le estaba afectando en su orgullo. Su voz se volvió siniestra con una expresión macabra. Miró a los diez chicos que estaban al frente de Kael. ––Acaben con ella.
Los diez asintieron. Crearon látigos, esferas, ráfagas controladas, discos filosos, dagas, flechas, púas, y espadas con los cuatro elementos. Todos esos ataques rodearon a Kael y Layne. Los ataques fueron lanzados simultáneamente. Kael con rapidez los envuelve a los dos en una esfera de agua, mientras eran atacados sin piedad. Él mantuvo la concentración para que la esfera no colapsará ante los impactos que no se detenían. Layne se mantuvo tranquila en todo momento sin apartar sus dedos. Estaban aguantando la respiración. Ella creó dos esferas de aire cubriendo sus rostros, para poder respirar.
––No esperaba que pudieras hacer una esfera de este tamaño. ––comenta ella sin perder la calma. Mira por encima del hombro. ––Si que has aprendido bastante desde la última vez en que nos enfrentamos.
––Te lo dije…te dije que no me subestimaras. ––jadea con el ceño fruncido. ––Pero todavía se me dificultad mantenerla estable mientras me atacan…te veo muy tranquila, tienes un plan ¿cierto?
––Siempre tengo un plan para todo…o si no lo hago sobre la marcha. ––indica ella. ––¿Puedes hacerla explotar?
––Creo que sí. ––afirma. ––¿Qué pasará cuando nos ataquen por sorpresa aprovechando el momento?
––Solo hazlo. ––ordena sin perder la postura.
Él obedece. Extiende ambas manos. Aplaude con fuerza. La esfera explota de inmediato. Layne lanza una ráfaga circular de aire, potenciando el impacto de la esfera. Los ataques que le estaban enviando a ellos, se dispersan por los alrededores, algunos logran impactar en los pandilleros que los esquivaban. Kael crea diez dagas de agua afiladas y las envía a ellos, que lo logran detener con un muro de tierra. Él no se detiene. Extiende el brazo izquierdo mientras tensa el derecho en forma de un arco y flecha. Lanza cinco flechas. Son bloqueadas por una ráfaga de aire. Los diez pandilleros al frente de Layne, estaban tendidos en el suelo inconsciente. Ella detiene el ataque con una ceja arqueada observando con detenimiento al más robusto de todos. Los cuatro que atacaban a Karlion, se fueron encontra de ella. Al mismo tiempo le lanzaron, dagas de tierra, esferas de fuego y ráfagas de lava aprovechando que tenía la guardia baja. Grave error. Ella afiló su mirada y en un movimiento brusco creó una ráfaga potente de agua helada deteniendo en seco los ataques. Sin detenerse, crea veinte dagas afiladas de obsidiana. Impacta de a cinco en las yugulares de cada uno de ellos atravesándoles el cuello.
Desde lo alto uno de ellos se lanzó hacía ella con un hacha de doble filo de tierra cubierta por fuego, dirigiendo el ataque directamente sobre su cabeza. Kael enfocó su vista, y sin pensarlo dos veces creó una espada de agua para evitarlo. La hoja de la espada se quebró por el impacto. El pandillero sonríe con burla. Kael con una sonrisa cargada de astucia expulsó una ráfaga de agua directo en su estómago haciéndolo volar por los aires. Karlion se mantuvo conteniendo a la mujer, que cada segundo se enfurecia mucho más. Theo junto con el chico, fueron ayudar a otra de las chicas. Cinco más de ellos dirigieron más de cien dagas de tierra directamente a Layne. Las esquiva con agilidad mientras invoca a dos golems de tierra de dos metros para que destruyeran los ataques.
Ella se mantuvo esquivando y atacando al mismo tiempo que Kael hacía lo propio. En un punto del combate ambos volvieron a quedar espalda con espalda. Kael crea dos espadas de agua mientras ella crea dos de hielo, y se lanzan al mismo tiempo al ataque. Arka se mantuvo serana observando cada movimiento de Layne, pero también se enfocaba en cada flanco descubierto de ella. Sin previo aviso, el hombre fornido que estaba inconsciente por los efectos de la sinfonía, fue abriendo ligeramente los ojos. A duras penas, crea diez dagas afiladas de aire y las dirige con una violencia endomoniada directamente a la espalda de Layne. El ataque impacto en un muro de tierra. Layne voltió la mirada atrás observando el muro, una media sonrisa se curva en sus labios. Gira su mirada en la dirección donde estaba Arka, sus ojos se encuentran. Arka le guiña un ojo con una sonrisa astuta y ella la devuelve enfocando de nuevo su vista al frente.
Arka analiza rápidamente la escena, su vista se quedó grabada en la mujer, que cada instante que pasaba, su furia crecía mucho más, sus ojos afilados no se apartaban de Layne, que seguía luchando como si fuera un juego, como si estuviera espantando moscas molestas. Arka con una gran agilidad toma a Nya entre sus manos, y se la entrega a Pandora.
––Agarrala por un momento, por favor. ––indica con calma. A pasos calmados se va alejando en dirección al campo de batalla.
––¿Vas intervenir tan rápido? ––se burla Pandora con una sonrisa divertida, ya con Nya entre sus brazos. ––¿No es mejor darles un momento más a los niños para que se diviertan?
––No, ya es tiempo más que suficiente. ––su voz era serena cargada de seguridad. ––Es momento en que los adultos intervengan.
Pandora ríe por lo bajó. David arquea una ceja sin lograr comprender del todo. Wytharo por su parte tenía una bolsa de palomitas (que nadie sabe de donde salieron) disfrutando como si fuera una obra de teatro. Nya resignada solo pudo observar en silencio. Wytharo le extiende las palomitas, ella sonrie y toma un pequeño puño de ellas.
La mujer seguía luchando con Karlion. En un momento de ira, le lanza con fuerza una ráfaga helada de agua con varias dagas y púas dentro de ellas. Karlion abre los ojos, levanta un muro de agua para evitar el ataque. Ella aprovecha ese momento de distracción. Crea una guadaña de hielo, y se dirige a una velocidad sobrehumana directamente al cuello de Layne, que seguía enfocada en evitar varios ataques simultaneos. Antes de que ella pudiera reaccionar, la mujer estaba a centímetros de su cuello. ¡CLAAANG! La guadaña chocó con violencia contra una espada de tierra reforzada con lava. El rostro de ella quedó a centímetros del de Arka. Layne observó la escena, al igual que muchos de ellos que se detuvieron en seco.
––Mami vino a divertirse también, ¿eh? ––se burla la mujer, pero sus ojos eran dos llamaradas encendidas por la furia, aunque trataba de esconderlo.
––Solo vine para acabar con este juego de niños. ––indica Arka sin perder la calma, manteniendo la presión sobre ambas armas. ––¿Por qué simplemente no te vas con los pocos que te quedan de los tuyos? O ¿acaso quieres irte sin nadie? O, mejor dicho, ¿te quieres ir con todos ellos con la Huesuda?
La mujer sin dejar de presionar su guadaña con la espada, mira rápidamente todo a su alrededor…pudo observar que sesenta de los suyos yacían muertos sobre la tierra, y los diez afectados por la sinfonía seguían inconscientes. Apretó con fuerzas sus dientes sintiendo su cuerpo hervir por la rabia y la impotencia.
––¿Sabes, querida? No me molestaría ser yo quien acabe con todos ustedes. ––la voz de Arka, aunque serena baja peligrosamente a una octava. Piensa para sí misma. ––Esto quizás sirva para asustarla un poco…realmente tengo que analizar los diferentes escenarios posibles. ––mira disimuladamente a su alrededor. ––Tal vez ellos tengan una orden de irse una vez que Camil consiguiera las copas, ese es un punto…pero, si ella ve que ellos no llegaron, podría interpretar que se toparon con un fuerte enemigo…eso nos jugaría encontra para el plan y sospecharía de nosotras. Si mato a esta mujer, ellos tendrán miedo y se iran, pero pueden contarle todo lo ocurrido, ideará algo para ir en nuestra contra…aunque le diga al Lord que cometimos algún tipo de traición por ayudar a Karlion y los suyos, aún así, él no hará nada…primero, porque ellos no son una pandilla, solo son simples empleados del mercado negro, y segundo, el Lord sabe que a Layne le gusta divertirse y más cuando tiene una nueva técnica en mente, y necesita cachorritos para jugar. ––una sonrisa astuta se curva en sus labios al enfocar sus ojos de nuevo en ella, que tenia el rostro distorcionado por la ira, fulminándola con la mirada. –– Pero si no la mato, esta mujer no dira nada de lo ocurrido, no nos mencionara, su orgullo no le permitiría eso…tener a Layne y Arka Virell tan cerca de ella y no poder hacerles algo, es para morirse para esos tipos de personas…es una oportunidad que pocas veces se dan…entonces, estamos más que cubiertas en esos puntos.
La mujer ve como Layne se mantenía tranquila, expectante…pero su dedo pulgar ya estaba sobre el mayor, lista para usar la sinfonía en ella. Kael por su parte se mantuvo en constante movimiento evitando cualquier ataque dirigido a Layne. Theo seguía siendo de ayuda para los chicos, evitando ataques al mismo tiempo que contraatacaba. La mujer vio por encima del hombro hacía atrás, sus ojos chocaron con el rostro pasivo de David, que tenía las manos cruzadas con aire indiferente.
––¡Tsk! ––ella chasquea la lengua frustrada, no solo tenía que enfrentarse a Arka también estaba David, y sin contar que Pandora y Karlion no iban hacer simples expectadores pacificos, además de que Layne ya estaba lista para matarla con solo un chasquido. Levanta la voz con autoridad. ––¡RETIRADA! Dejen a los muertos y llévense a los heridos.
Los suyos asienten sin poner algún tipo de reproche o malestar.
––¡DEJÉNLOS QUE SE VAYAN! ––grita Karlion a los suyos para que no pongan trabas, pero sin bajar la guardia por si ellos se arrepintieran y decidieran volver a luchar.
Ellos obedecen, pero mantuvieron sus cuerpos tensos en todo momento. Los pandilleros empiezan ayudar a los heridos, mientras empezaban la retirada.
––No me malinterpretes, querida. ––susurra la mujer en un tono cargado de advertencia, manteniendo todavía la presión sobre ambas armas. ––Volveremos, y esa vez ni tú ni tu mocosa podrán contarlo…yo misma me haré cargo de eso.
––Jum…eso ya lo veremos. ––en el rostro de Arka se vio reflejado un inmeso iceberg, su tono fue tan frio que pareció congelar el aire.
Ambas se sostienen las miradas por unos momentos más. Layne permanecía observándolas atentamente sin apartar sus dedos. Kael mantuvo en ambas manos dos espadas de agua, su cuerpo estaba tenso posicionándose al lado de Layne como un guardian protegiendo la reliquia más importante del mundo. Las dos mujeres al mismo tiempo hicieron un movimiento en seco y apartaron ambas armas. La mujer aún con la guadaña en mano, paso por el lado de Arka, chocando de manera provocadora su hombro con el de ella. Arka se mantuvo erguida con una sonrisa de satisfacción ajena aquel contacto, sin soltar la espada.
Al pasar al lado de Layne, le dedicó una mirada tan penetrante y fría que podría haber hecho congelar el mismo Sol, pero ella se mantuvo serana sin dejarse intimidar. Arka mantuvo su mirada puesta en la espalda de la mujer. Ella termina de irse perdiéndose por el camino al igual que todos los suyos. Los lugareños nunca se habían ido, fueron expectadores de principio a fin. Algunos comenzaron de manera eufórica a comentar lo sucedido, y otros siguieron su rumbo, aunque no dejaban de comentar lo que habían presenciado.
––¡Entierren a los muertos! ¡Y regresen los cráteres a la luna, nosotros no los necesitamos! ––ordena Karlion a los suyos, ninguno de ellos murió, pero si tenían heridas leves y profundas. ––¡Lleven a los heridos al hospital!
Todos asienten obediente y comienzan a captar las ordenes. David junto con Pandora y Nya se acercan a ellos. Theo estaba al lado de Kael, y ambos chocan los puños cómplices. Wytharo salta hasta la cabeza de Kael, que le sonríe divertido. Layne se miraba las manos con detenimiento, las cerraba y las abría, como si estuviera buscando algo en ellas. Arka lo notó y se acercó hasta ponerse a su lado.
––¿Qué ocurre? ––pregunta Arka, su expresión se suavizó.
––Al fin pude expandirla, pero aún así…todavía me falta mucho. ––explica sin dejar de verse las manos. ––Ese grandulón pudo resistirla, no quedó tan inconsciente como los demás.
––Eso es debido a que usaste mucha energía elemental para detener las de las copas. ––recrimina. ––Además, hiciste varias técnicas para acabar con diez de ellos mientras aún contenías la sinfonía…cuando regresemos a casa lo primero que haremos es ir a donde Petra para que revise tu núcleo…ni siguiera te percataste cuando esa mujer te iba atacar…bajaste la guardia en ese momento, fue algo muy imprudente de tu parte.
––Bueno, tú estabas ahí…y Karlion la estaba conteniendo, supongo que me confie de más. ––su expresión toma un ligero aire juguetón con cierta picardía.
Arka suspira relajándose un poco: ––¿Qué haré contigo?
Layne y Nya ríen por lo bajó muy divertidas como si hace un momento no estaban viviendo una escena de guerra. Kael observó aquella interacción entre ellas tres, notando como se habían convertido en una familia. Una leve sonrisa cálida se posa en su rostro entendiendo que tanto Nya como Layne estaban en las mejores manos posibles.
––Lamento mucho esto, jefa. ––se excusa Karlion rascándose la cabeza, acercándose a Arka. ––Teníamos que haber terminado con todos ellos antes de que usted regresará…pero, como lo supuse son muy buenos…y esa mujer es una bestia. Muero de ganas por otro combate con ella, mejoraré más esperando por ese momento.
––No te preocupes. ––Arka sonríe con picardía. ––Sé lo bueno que son todos ustedes, por eso no me preocupe…solo decidí intervenir cuando vi como esa mujer no despegaba sus ojos de Layne, entendí que algo tramaba.
––Vamos a comer todos juntos. ––propone Pandora muy divertida casi con aire jovial, sosteniendo el brazo de su hijo, para disipar un poco aquel mal momento y poder relajarse. ––Aquí hay un increíble restaurante. ––mira a Karlion. ––¿Qué dices? Puedes traer a toda tu familia.
––De acuerdo, iré por ellos. ––asiente con una amplia sonrisa.
––¿Qué dices, jefa? ––Pandora mira a Arka. ––¿Se nos unen?
Arka se encoge de hombros divertida: ––Bien, no veo porque no.
––Estupendo. ––Pandora aplaude levemente emocionada. Dirige su vista a David que permanecía en sus aguas. ––¿Y tú, querido? ¿te nos unes con el niño?
––Creo que hoy no se va a poder. ––dice David rascándose la nuca de manera despreocupada. ––No puedo levantar sospechas con ese mocoso, si duramos más, sabrá que algo pasa. ––pone su mano sobre el hombro de Kael. ––Su amiga esta en duelo, es mejor que permanezca al lado de ella. ––señala con un dedo a Layne. ––Y el niño mimado aún sigue muy afectado por lo que le dijiste…este mocoso, aunque no lo crea, viene siendo un ancla para ellos. ––como si el chisme lo hubiera tocado, se acerca más a Layne sin perder la expresión, la pincha en la cabeza con un dedo. ––Ya en serio, ¿realmente no te gusta ese niño? ¿nunca te ha interesado?
Ella con elegancia aparta su dedo: ––Esas preguntas están de más, señor…no veo lo beneficioso que seria el que yo las respondiera.
––Solo dí si o no…no te mata. ––insiste.
––No, jamás he sentido algún tipo de interés amoroso con Ryner. ––suspira levemente irritada por la insistencia. Afila su mirada en dirección a él. ––Y antes de que haga otra absurda pregunta, no…no tengo algún tipo de interés en estos temas por el momento.
––Pero, ¿si habrá una forma que te guste de ellos? ––pregunta con mayor insistencia como si disfrutara molestarla. ––¿Te gustan niños o niñas? Somos de mente abierta, y estoy seguro que tu mami te apoyaría en todo lo que decidas. ––mira a Arka con una sonrisa burlona. ––¿Cierto, mami?
Arka suspira sin dejarse involucrar en ese juego: ––Señor por favor, no moleste a mi hija de esa manera.
––Si o no. ––insiste.
––Sí. ––afirma resignada, cerró los ojos colocando su mano en su frente. ––La apoyaría en cualquier decisión que tome en su vida.
David enfocó su vista de nuevo en Layne: ––¿Ves? Ya tienes el apoyo de mami…ahora responde mi pregunta y te dejaré de molestar.
––¿A que quiere llegar con todo esto? ––pregunta con los ojos cerrados y los brazos cruzados completamente frustrada.
––Simple curiosidad. ––se encoge de hombros. ––Eres tan fríamente calculadora que me dio curiosidad de saber que tipo de chicos o chicas te gustan.
Ella suspira, gira sobre sus talones dirigiendo sus pasos a otro lugar, su voz sale serena y segura: ––Me gustan los chicos con un fuerte temperamento, y solo eso diré.
Él asiente satisfecho por la respuesta. Kael suspira pensando como a su hermanita le gustaban esos tipos de chicos. Theo baja la mirada derrotado con un leve rubor. Pandora rie por lo bajó y le da varias palmadas de animo en el hombro.
––Me lo temía. ––suspira Arka con los ojos cerrados con una pizca de diversión. Toma la mano de Nya. Mira a Pandora y Karlion. ––¿Nos vamos?
Karlion asiente y empieza a caminar con ella siguiendo a Layne desde atrás. Pandora enfoca sus ojos con descarada coquetería en David.
––Nos veremos pronto, querido. ––guiña un ojo. ––Aunque seas un Arcaneo, no pienso darme por vencida…
––¿¡MAMÁ!? ––Theo se pone completamente rojo. La toma del brazo prácticamente arrastrándola. Ella ríe encantada.
David suspira, pasa una mano sobre su cabello. Mira a Kael: ––Vamonos mocoso, ya es suficiente drama y conspiraciones por hoy.
Pasa una mano sobre sus hombros, y ambos giran sobre sus talones dirigiéndose al interior del bosque. Kael mira de reojo por la dirección por donde se podía apreciar levemente la figura segura de Layne siendo ya acompañada por Nya y Arka. Una sonrisa tierna se posa en los labios de él. Se enfoca de nuevo al frente. David lo mira con curiosidad.
––Ella dijo que le gustan los de fuerte temperamento. ––indica en tono burlón. ––Y tú eres un pequeño angelito…no tienes ninguna chance con esa niña.
––¡Oye, viejo! ¡¿Estás demente?! ––se aparta ligeramente de él con el rostro completamente encendido por la vergüenza. ––A mi me gustan de mi edad o mayores, ella es una niña. ––baja la mirada. ––Además, no la veo de esa manera…no te confundas ni vuelvas a insinuar algo como eso.
David arquea una ceja, bastante curioso, y solo asiente. Kael sube el rostro enfocándose en aquel cielo oscuro, mientras el siniestro bosque les daba la bienvenida. Las criaturas ni se atrevieron acercarse a ellos, sabiendo que David era su creador.
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Valyria, Residencial Maracrox…
El Sol se imponía con firmeza y autoridad sobre el cielo azul, anunciando la llegada del mediodía con una fuerte intensidad de calor a través de sus rayos. Las personas de esa región decidieron pasar ese día en familia. Muchos almorzaban en los parques mientras los niños se divertían, otros estaban caminando compartiendo charlas y risas, entre helados y batidas por las muchas plazas del lugar. Los restaurantes estaban llenos de personas en aquella hora pico.
Ese movimiento frenético y algo escandaloso retumbaban por todos los alrededores del residencial. Ese bullicio se mantenía alejado de una casa en especifico. Un silencio sepulcral gobernaba en cada rincón, como si la misma casa entendiera la ausencia de su dueña. Sin embargo, ese silencio se vio interrumpido en la parte más baja de la casa…el sótano. Las luces blancas brillaban con fuerza. El sótano era amplio y cálido, perfectamente organizado, como si otra persona habitara ahí dentro. En el centro, el suelo estaba abierto en forma de un cuadrado cubierto de agua, se podía notar a simple vista una gran profundidad de varios metros. En el medio de ese cuadrado, estaba una mesa de obsidiana con tres copas de ese mismo material incrustradas.
Frente a esa mesa de pie estaba Camil Astrus. Su cabello blanco platinado caía en cascadas sobre su espalda. Sus ojos grises miraban con atención al detalle las copas. Su postura era firme con una elegancia natural. Un pequeño zumbido en su mano izquierda la saca de sus pensamientos, observa con calma antes de contestar la llamada. Presiona el botón verde.
––¿Cómo salió nuestro mini espectáculo? ––pregunta calmada rozando con la yema de los dedos los bordes de las copas.
––Mi señora, lamentablemente no todo salió bien, como me acaba de informar Doyne. ––en la otra línea se escucha una voz varonil pacifica. ––Sesenta de los de ella murieron a manos de los chicos de Karlion, tal parece que a ella se le olvidó lo que usted le dijo de solamente fingir una lucha mientras usted se llevaba las copas…se lo tomó muy en serio, y tampoco captó mis ordenes de la retirada cuando usted me informó que ya las tenía.
––Ya tenía contemplado ese escenario. ––indica ella calmada con un toque seductor. ––Ella es así… ¿Cómo va todo por tu lado? ¿algo inusual que deba saber?
––Por el momento todo va como usted lo predijo, señora. ––responde. ––David se retiró rápido junto con ese chico Kael.
––¿Kael? ––pregunta interesada. ––Es ese niño del cual me hablaste que sentiste cierta curiosidad, ¿cierto?
––Sí. ––afirma sin perder el tono de voz. ––Sentí una determinación bastante peculiar en él…además, en el momento en que lo conocí, pude escuchar una breve conversación que él tenía con Brax…tal parece que ese chico sabe quienes son ellos dos, por esa razón decidí ayudarlo con su entrenamiento, quizás nos sea de mucha ayuda cuando usted consiga las copas.
Una ligera sonrisa burlona se escapa de sus labios: ––Ese pequeño mocoso de Brax piensa que yo estoy trabajando para él, cuando realmente es él quien trabaja para mí…yo soy dos mil años mayor que él…no me importa que su constelación sea superior a la mía, de cualquier forma, una vez pida mi deseo…yo seré superior que las doce constelaciones juntas. Yo seré quien domine en Tierra Sagrada y en el mundo humano. Estoy cansada de ser tratada como un cero a la izquierda o una igual…me gustaba aquellos tiempos en que era venerada como la deidad que merezco ser.
––No se preocupe mi Señora, yo la ayudaré en todo lo que usted diga, incluso si debo de dar mi vida a cambio, usted es mi verdadera diosa.
––Supongo que nunca te he dicho que me encanta tu devoción hacía mí. ––pone la palma sobre la mesa. ––¿Sabes? Puedes pedirme lo que quieras…y te lo concederé sin dudar, te pediré cosas absurdas a cambio, para que tu vida no se vea sujetada a mí…por ejemplo, ese primo tuyo ¿quieres que lo curé de su enfermedad? Es algo sencillo de hacer.
––No hará falta…ese idiota ya murió. ––su voz se volvió siniestra. ––Tengo que admitir que me agrado bastante su muerte…nunca me agrado realmente…no soporto a las personas que se dejan esclavizar por el temor. Él tenía mucho miedo de mi padre y de las cosas que pudieran hacerle a su familia. Lo único que me dolio fue ver a mi abuela y sobrina tan destrozadas por su muerte…pero ya se les pasará…así es el ciclo de la vida.
––Eres muy duro…y eso es lo que más me fascina de ti. ––achica sus ojos de manera sensual. ––Me alegra que nuestros caminos se hayan cruzado hace diez años.
––Tiene razón…no iba a ir con mi hermana ese día hasta ese lugar. Lo bueno es que lo hice, porque encontré a mi diosa.
Ríe bajito: ––Ten los ojos abiertos en todo momento. Y no pierdas de vista a ese lindo niño, supongo que nos podrá servir de marioneta.
––Como usted ordene mi Señora. ––se despide de manera respetuosa. Se cuelga la llamada.
Ella sonríe con malicia elegante, enfocando sus ojos en las copas. Crea sobre ellas un domo de obsidiana.
––No pondré alguna protección sobre ellas. ––murmura para sí misma. ––Llamaría bastante la atención por la energía elemental…así por si solas, no desprenden tanta energía mientras estén cubiertas por la obsidiana…y estarán atrapadas en el agua…Kara de por si, nunca ha sido tan buena con la percepción de energía, y tampoco es tan buena con el agua. ––frunce ligeramente el ceño. ––Ahora que lo pienso, la que si se podría dar cuenta de algo sería Layne…aunque pocas veces ha venido a esta casa. ––niega con la cabeza divertida. ––Que cosas estoy diciendo…esa niña tendría que saber algo al respecto. ¿Quién se atrevería a dudar de mí? Planeé todo a la perfección…no dejé ningún cabo suelto.
Extiende ambos brazos en dirección a la mesa. Levanta ambas manos hasta arriba. La baja lentamente, al mismo tiempo en que la mesa iba bajando hacía aquella profundidad.
––Fue todo más sencillo de lo que pensé. ––su voz se volvió fría con un aire calculador invadiendo su rostro. ––Ya tenía creado a los Children Of Ligthning una vez que fue implementado este sistema, preferí tenerlos en Norvhal para estar más cerca de los movimientos de David. Para no levantar sospechas, decidí venir a vivir en Valyria. Necesitaba un buen peón que hiciera todo lo que le pidiera y que fuera fácil de manipular. En ese momento estaba entre Daymond y Joshk…pero mi querido Joshki era el más ingenuo de los dos. Louise era la líder de mi prestigiosa pandilla…ella sabía quien era yo realmente. Por el respeto que me tenía accedió hacer todas las cosas que yo le pedía.
La mesa ya estaba siendo cubierta por completo por el agua. Ella mueve la mano derecha de un lado a otro, cerrando aquel orificio con una capa gruesa de obsidiana.
––Estuvo con Joshk aquellas tres ocasiones. ––se sacude las manos contemplando aquel suelo cubierto. ––Primero nació mi querido Ranuz. Tuve mucha suerte de que naciera con un solo núcleo. Fingí depresión por la vergüenza que tendría porque mi hijo naciera de esa forma. Joshk no sabía que hacer, no le gustaba verme triste. Brax aprovechó ese momento para hacer ese pacto con él, así lo tendríamos mejor sujetado de nuestras manos y además de un perfecto traidor dentro de Dominion. ––va colocando una alfombra para ocultarlo. ––Luego vino Ryner, esa vez decidí que Louise se lo quedará, para que Joshk se sintiera mal por haberme engañado, y mira que si funcionó…desde ese momento se mantiene a mi lado como un pequeño perrito fiel a su amo. Por último, vino Millier, la luz de los ojos de ese hombre. Puedo hacer lo que quiera sin que nadie se de cuenta de mis actos.
Termina de colocar la alfombra, la mira con mayor atención. Se dirige hacia la puerta. Apaga las luces. Sube por las escaleras con una calma alarmante. Una leve sonrisa altanera no se quería alejarse de sus labios. Al llegar al piso de arriba, observa todo con atención.
––Hmm, no se siente la energía. ––se lamió ligeramente el labio superior. ––Nada mal.
Abre la puerta principal de la casa. Antes de salir apaga todas las luces. Sale con calma cerrando la puerta con llave. Seguía manteniendo la misma sonrisa.
––¿Mamá? ––una tierna voz angelical suena detrás de ella.
Camil abre los ojos con asombro, como si la hubiesen atrapado infraganti. Antes de voltearse, suspira para relajar su expresión y volver asumir su perfecta actuación de madre entregada. Gira su cuerpo por completo con una expresión más suave y maternal en su rostro. Sus ojos chocan con la tierna mirada de Millier. Luego se fija en el rostro suave de Ranuz que sostenía con firmeza la mano de su hermana.
––¿De donde vienen mis amores? ––pregunta Camil acercándose a sus hijos.
Millier la abraza con fuerza por la cintura. Ella sonríe y le acaricia la cabeza con suavidad. Ranuz le da un beso en la mejilla. Ella le responde con una tierna sonrisa.
––Mi hermano me llevo a comer helado. ––Millier levanta su mirada para verla mejor con una radiante sonrisa iluminando todo su rostro. ––¿Y tú, mamá? ¿Qué hacías en la casa de Kara? ¿no estabas visitando a una amiga?
––Acabo de venir de verla. ––explica manteniendo una suave sonrisa. ––Kara me llamó preocupada, me dijo que viniera a ver si había dejado algo encendido…ya saben lo despistada que es. Hace más de dos días que esta en la isla y ahora fue que se le ocurrió llamarme para eso.
––No se quedó ella por casualidad. ––suspira Ranuz negando divertido con la cabeza.
Camil ríe divertida tapándose ligeramente la boca: ––¿Y su padre?
––Se quedó en casa. ––informa Millier. Señala hacía la mano de Ranuz que llevaba una bolsa. ––Mira, compramos helados para ustedes. ––la mira suplicante con ojos de cachorrito. ––¿Podemos ir al parque antes de regresar a casa? Por favor, ¿sí?
––De acuerdo. ––concede sin perder la sonrisa. ––Hoy es un día familiar, no para estar todo el día en la casa…llamaré a su padre para que nos alcance en el parque, ¿Qué les parece?
Ambos asienten. Ella toma la mano de Millier, y con la otra mano libre se abraza al brazo de Ranuz. Los tres empiezan a caminar con calma en dirección al parque.
………………………..
En la casa Astrus…
El despacho desprendía por si solo una energía terrorífica, parecía como si la vibra maléfica del infierno hubiera ascendido hasta quedarse cómodamente en ese lugar. Joshk estaba de pie frente al gran ventanal, tenía la mirada fija en un cierto punto, pero realmente sus ojos estaban perdidos al igual que sus pensamientos. Su rostro estaba desfigurado de un miedo inexplicable, como si su mismo cuerpo sintiera en cada mólecula aquella energía infernal. Un temblor en una escala de 7 se había apoderado de su cuerpo, como si una premonición del futuro incierto le estuviera advirtiendo de algo. Respiró hondo contando hasta cincuenta para ver si podía calmarse, exhala despacio con los ojos cerrados. Cerró con fuerza su puño como si estuviera concentrando todo su enojo. Golpea con furia el cristal del ventanal sin lograr romperlo, en cambio él si recibió un fuerte golpe de parte del ventanal provocando que de sus nudillos salieran sangre.
––¡Maldición! ––gruñe con rabia aguantando un intenso gritó. ––Esa maldita copa de Edria fue robada…justamente en el momento en que mis chicos lograron entrar a esa isla descubren que la robaron… ––golpea varias veces más con el puño el ventanal. ––¡Demonios! El Señor Brax me matará…él no da segundas oportunidades… ¿Por qué no encontré la de Valyria antes que ese idiota de Ronter? ––choca su frente en el cristal, varias lágrimas cargadas de impotencia decidieron salir una por una. ––¿Por qué Camil tuvo que insistir tanto en que Ranuz fuera cuádruple? Jamás hubiera conocido a ese psicópata… ¡demonios! Estaré muerto sin darme cuenta…a él no le gusta cuando las cosas no salen a su manera…y la de Kiria es más que imposible descubrir donde está… ¡Santo Cielo! ¿Cómo se me ocurrio hacer ese pacto? …hace veinte años que soy el títere de ese demente…todo comenzó cuando descubrimos el núcleo elemental de Ranuz cuando apenas tenía tres meses de gestación…
Flashback de veinte años atrás (narrado en primera persona por nuestro querido Joshki).
Apenas llevaba varias semanas saliendo con Camil, logré quitársela a ese imbécil de Daymond que estaba muy interesado en ella. Yo solo tenía dieciocho años y ella dieciséis cuando me dijo que estaba embarazada. Al principio sentí miedo, ni siguiera estábamos casados, sentí la presión de mis padres y su decepción al tener un hijo fuera del matrimonio, eramos una familia noble y estaba muy mal visto que el único hijo de la familia Astrus tuviera un hijo sin estar casado. Por esa razón, antes de que a Camil se le pudiera notar el embarazo nos tuvimos que casar. Mis padres no la querían, decían que no tenía familia, ni linaje, nada de eso me importo…ella era un cuádruple al igual que yo, y por eso supuse que nuestro hijo iba hacer uno, que incluso iba a superar a ese idiota de Daymond convirtiéndose en el orgullo del Lord…o eso creí hasta ese día…
El doctor Furnet estaba revisando a Camil para ver como estaba el bebé. Ella tenía tres meses de embarazo cuando él nos dijo que solo tenía el núcleo elemental de fuego, no había más, solo ese…sentí como en ese momento me hubieran lanzado un balde de agua helada…todo ese momento para mí se congelo de inmediato. Miré a mi esposa…ella estaba igual que yo, tenía los ojos abiertos de una forma que pensaba que era imposible. Le pedimos explicaciones, y él solo nos pudo decir que nuestros núcleos están sujetos a probabilidades, que era normal. Pero para nosotros no era así como se sentía. No entendí porque ella le pidió encarecidamente que no le dijera a nadie acerca de esto…no lo entendí, de cualquier manera, las personas se iban a dar cuenta una vez que el bebé manifestará su elemento…decidí hacer caso omiso.
Algo dentro de ella había cambiado a partir de ese día, ya no era la misma…siempre estaba triste, apagada, no quería comer por más que le insistia que podría hacerle daño al bebé…la impotencia de no ser suficiente como mujer la estaba destruyendo por dentro…siempre lloraba por las noches diciéndome que tenía un vientre sucio por no ser capaz de darme un hijo con los cuatro elementos. Trataba de calmarla como podía, le decía que eso no importaba…que lo único importante era que el bebé naciera bien…pero eso para ella eran palabras vacias. Se mantuvo asi por una semana completa…me asuste pensando en su bienestar y en la del bebé…pensé en lo peor que le podría pasar a ambos.
Un día tuve que ir a una misión en las afuera de la frontera de Valyria con Ressan. No quería dejarla sola para que no atentará contra su vida, pero era una orden directa de parte del Lord, y no tuve más opción que aceptar ir…le pedí a mi madre que la cuidará, aún no se llevaba bien con ella…solo accedió porque era su nieto quien llevaba en su vientre de su único hijo. Ese día no tenía cabeza para la misión, se suponía que era una pandilla de forasteros que querían invadirnos…aunque eso no me importaba mucho en esa ocasión. Fui con un grupo de cinco de mis hombres, decidí separarnos para cubrir más terreno.
Caminé casi sin rumbo ni dirección, hasta que choqué con algo o mejor dicho con alguien. Levante la mirada y me encontré con un chico de la misma edad que yo. Tenía el cabello azul oscuro…en ese momento no lo entendí bien el porque sentí un intenso temor al ver aquellos ojos carmesíes que me observaban con burla, pero con una sombra siniestra detrás de ellos, me paralicé por un momento por el aura maligna que emanba de él como si fuera que un humo negro saliera de sus poros. Lo que más me perturbo era que él me miraba como si me conociera de años.
––Hola Joshki, ¿Cómo te ha tratado la cruel vida humana hasta ahora? ––me preguntó como si fueramos amigos de toda la vida. Su sonrisa estaba cargada de burla. Era normal que supiera mi nombre, yo me había hecho una gran fama por toda Elandar, pero la manera en la que lo dijo con tanta familiaridad me dejo estupefacto.
––¿Quién eres? ––alcancé a preguntar casi en un susurro…su energía elemental era abrumadora, ni siguiera tuve que esforzarme para sentirla.
––Bueno mi querido Joshki, eso dependerá de ti, ¿Puedo ser tu perdición como tu salvación? ––su tono era relajado, aunque se sentía un cierto sadismo detrás de sus palabras. Coloca una mano en un bolsillo, mientras extiende la otra, como si estuviéramos hablando de deportes. ––¿Sabes? Sé que te atormenta algo…algo que un simple humano como tú no podrá resolver a simple lógica humana.
––¿Por qué habla de esa manera? ––no entendí porque mi voz salió tan respetuosa. ––¿Acaso usted no se considera humano?
Él ríe a carcajadas casi siniestra, como si mi expresión lo estuviera divirtiendo. Se pone una mano como si estuviera sujetándose el estómago, y la otra se la coloca en la frente.
––Sí que eres alguien muy divertido e ingenuo. ––se burla de mí como si yo fuera un bicho raro. Se controla un poco limpiándose una lágrima de los ojos sin perder la sonrisa. ––Soy un ser superior a un simple humano. ––su expresión cambia repentinamente a una más aterradora, achica sus ojos y su voz salió una octava más baja y profunda. ––Puedo concéderte cualquier deseo que anhele tu alma a cambio de ella.
No entendia nada en lo absoluto, ¿un deseo a cambio de mi alma? ¿Qué rayos significa eso? ¿Quién era él? ¿acaso es un …?
––¿Usted es un Arcaneo? ––solo eso pude decir casi en un susurro, al decirlo en voz alta sentí como si fuera lo más estúpido que había dicho.
Él extendió su mano derecha hacía mí. Quedé completamente sorprendido al ver sobre su palma un circulo perfecto de un verde neón intenso, y dentro en perfecta sincronía estaban los cuatro elementos. Por inercia mire mi propia mano, y hay lo ví…sobre mi palma había cuatro círculos con los elementos del mismo color. No podía creer lo que estaban viendo mis ojos.
––¿Qué es esto? ¿Acaso es mi núcleo elemental? ––murmuré casi pasmado.
––Sip, estás en lo correcto mi querido amigo. ––me da varias palmadas con su otra mano, muy animado. Él cambia muy rápido de ánimo, lo mire extrañado, era bastante confuso. ––Con un simple gesto de apretar nuestras manos te concedó un deseo, a cambio de tu alma…eso quiere decir, que no tendrás libre albedrio…yo seré tu amo y señor…todo lo que hagas será porque yo te lo ordene. ––se acerca más a mi, pude observar como sus ojos brillaban con una locura que rozaba a lo macabro. ––Tu querido primogénito nacerá con un solo núcleo elemental…que mal…un hijo de dos cuádruples siendo un simple elemental…yo me moriría por dentro conociendo la alta alcurnia de mi familia…sería una completa vergüenza… ¿no crees? Tu querida esposa debe de estar muriéndose por dentro.
––¿Cómo sabe todo eso? ––apenas estaba comprendiendo lo que estaba escuchando.
––Lo sé todo acerca de ti, Joshki. ––me apunta con un dedo. ––Solo estrecha mi mano y cumplo tu deseo de convertir a tu hijo en un cuádruple supremo, ¿Qué dices? Bueno, aunque eso de supremo dependerá de sus ganas de superarse, yo le daré la energía, pero él tendrá que encargarse de desarrollarla.
Bajé la mirada por un momento analizando al detalle lo que podía de cada una de sus palabras…él sabía mucho acerca de nosotros, incluso supo algo que nosotros aún desconocíamos del sexo de nuestro bebé…cada palabra de él era cierta, Camil estaba avergonzada, apenas mis padres la aceptaron en la familia, pero si se enteran que no pudo dar un cuádruple querrán que la abandoné…yo la amo…realmente daría mi vida por completo solo por ella.
––¿Cómo hará eso? ––levante la mirada, nunca en mi vida había tenido que tomar una decisión como esa.
––Simple. ––se encoge de hombros como si fuera lo más normal del mundo, ese tipo si quedaba miedo. ––Solo tienes que traerme aquí al bebé cuando nazca, y yo le daré los tres núcleos faltantes. ––su mirada se vuelve filosamente amenzante. ––El pacto lo haremos hoy…y desde este preciso momento serás mío por completo…entonces, ¿lo harás? Aunque no tienes más opción que está…y para que veas lo bueno que soy, alteraré la memoria de ese doctor tuyo y de tu esposa…pensarán que desde el inicio el niño tenía los cuatro elementos.
Algo dentro de mí me gritaba que no lo hiciera, me iba a negar. Él parece que sintió mi duda. Cuando lo iba hacer en ese mismo momento mi madre me llamó a través del Moniky…lo que me dijo me dejo helado por completo…Camil había intentando suicidarse, se había cortado profundamente ambas muñecas, la tuvo que llevar de emergencia al hospital…mi mano izquierda cayó prácticamente al suelo, sentí como mi alma se escapó de mi cuerpo…y sin pensarlo muchas veces, apreté su mano con fuerza sellando aquel pacto…algo dentro de mi me dijo que había sentenciado mi propia muerte…no me importo en ese instante, la felicidad de mi esposa lo valía todo para mí.
Él simplemente sonrió como si tuviera mi vida en sus manos…y no era mentira, así era para mi desgracia. Cuando llegué a Valyria me dirigí de inmediato al hospital. Le prometí que todo estaría bien, que confiara en mi, que nuestro hijo si iba a nacer cuádruple. Ella simplemente asintió sin fuerzas, se veía tan delicada y débil. Ella cumplió con su parte y se cuidaba más. Cuando descubirmos el sexo del bebé, me sorprendio bastante lo que él había dicho, que sería niño, decidimos ponerle Ranuz. Desde el día que hice el pacto, él me llamaba para hacer varios encargos, tenía que ir muy a menudo a Ressan, él me dijo que creó a los Abysswalkers una vez que comenzó el Sistema de Pandillas. No me hablaba mucho acerca de él, siempre era reservado en sus temas personales.
Cuando Ranuz nació, lo llevé a los dos días de nacido a ese mismo lugar, aproveché que Camil estaba profundamente dormida. Él me estaba esperando, solo puso una mano en el pecho de mi hijo. Él cambio por completo…sus ojos seguían carmesíes, pero su cabello…se volvió demasiado rojo…nunca antes había visto ese tipo de rojo, pasó exactamente igual a cuando hicimos aquel pacto, y esta era mi segunda vez presenciando eso, y todavía me sorprendia. Ví como de mi hijo salía el mismo humo rojo que él. Entendí en ese momento que había cumplido con su parte.
Cuando regresé a casa, Camil estaba despierta y más feliz que nunca…no me hizo ningún tipo de preguntas. Pero me miró extraño cuando le pregunté cuantos núcleos tenía Ranuz…ella simplemente me dijo que si estaba perdiendo la memoria, que nuestro hijo es cuádruple…en ese momento sentí una inmensa felicidad. Los años fueron pasando…Ranuz a los cuatro años comenzó a manifestar sus elementos…primero fue el fuego por ser el dominante, luego el agua, aire y por último la tierra…estaba muy orgulloso de mi hijo, era extraño que ha esa edad pudiera manifestar los cuatro al mismo tiempo, por lo regular era a los cinco o seis años cuando lo manifestaban por completo…toda mi familia estaba orgullosa y feliz, incluso mi madre empezó a llevarse mucho mejor con Camil, la trataba como una hija…en ese momento supe que había tomado la decisión correcta…aunque algo dentro de mí me seguía gritando que era mi mayor perdición, pero no hice caso.
Al año siguiente sentí como mi alma se estaba desangrando poco a poco. Él siempre mantuvo en todo momento el contacto conmigo, y más cuando la demente de Persia se unió a los Abysswalkers después de haber abandonado a Dominion. Un dia estaba en Norvhal por una misión a petición de él para descubrir donde estaba la copa de esa región…me encontraba en un bar sumido en el alcohol…pensado en que dirección iba mi vida y la de mi familia por medio de esa deidad…no supe más de mí hasta el otro día que me levanté en una cama que no era mía. A mi lado estaba una mujer, su rostro era delicado y muy hermoso, su cabello dorado brillaba con intensidad por la luz de los rayo del Sol que intentaban hacerle competencia aunque ella era la gran ganadora, me quedé absorto viéndola detenidamente, hasta que ella fue abriendo ligeramente sus ojos…un intenso carmesí bastante precioso me dio los buenos días…era mi primera vez con esa mujer, pero sentía como si mi propio cuerpo la conociera de años…ella me miró un poco asombrada, aunque no sentí en ningún momento algún rechazo o confusión de su parte, como si estar conmigo así era normal.
La realidad vino a mi como una daga en el cráneo cuando una imagen del rostro de mi esposa se presentó en mi mente como una advertencia de lo que acababa de hacer. Jamás la había engañado, esta era mi primera vez, y prometí en ese mismo instante que iba hacer la última vez. Pedí perdón, y ella simplemente se mantuvo en silencio mientras yo recogia mis cosas y me marchaba del lugar. Desde ese día sentí un gran remordimiento por lo que le había hecho a mi esposa…prometí cumplir con todo lo que ella me pidiera…pero al mismo tiempo sentía un gran remordimiento con esa mujer…como si algo dentro de mi me empujará en ir a verla una vez más…y eso mismo hice después de diez meses.
Considencialmente me encontré de nuevo con ella, pero esa vez no estaba sola, cargaba entre sus brazos a un pequeño niño de cabello blanco y ojos carmesíes…me quedé de piedra…ella insistió que no me preocupara…que ella misma se haría cargo del niño…la ignore y coloque una mano en la cabeza del pequeño…su energía elemental era similar a la mía…aunque ella me decía que no era necesario que yo lo reconociera como mi hijo, no le hice caso…le puse mi apellido y lo cuidaba como lo que era realmente…mi hijo.
Después de cinco años nació la luz de mis ojos…mi hermosa princesa Millier…era tan idéntica a su madre…pero al mismo tiempo tan parecida a Louise…aunque ella y Camil tenían un gran parecido, solo el cabello y los ojos la diferenciaban.
Cuando Louise me llamó aquella vez para que me hiciera cargo de Ryner, entendí que se estaba despidiendo de mí…no quería creerlo…pero cuando vi a Ryner llorando sobre sus cenizas sentí como una parte de mi se hubiera ido con ella…yo amaba a Camil…pero, con Louise me sentía más amado.
Mi familia siempre fue lo más importante para mí…por eso hacía todo lo que Brax me pedia sin discutir…claro, no podía hacerlo, mi alma le pertenecía. Hubo un momento en que me comencé alejar de Ryner…en él veía como iba hacer realmente Ranuz…sentía un intenso dolor en mi pecho cada vez que lo miraba…siempre alegre, ajeno a todo este mundo…mientras Ranuz, siempre estaba tenso y sin brillo, como si desde muy pequeño le hubieran arrebatado la alegría de ser niño…como si yo mismo le hubiera robado la infancia a mi hijo mayor…me odié por completo todos los días…no podía ver a Ryner a la cara…ya que si lo hacía solo podía ver la vida que le había quitado a Ranuz.
Fin del flashback (fin de la narración en primera persona)
Joshk observó su mano lastimada como si no le importará ese dolor. Sus pensamientos se convirtieron en un mar salvajemente peligroso, como si intentarán ahogar su cerebro. Sintió unas ligeras gotas en su frente. Se pasó la mano libre, y al mirársela sus ojos se pusieron en platos. Tenía sangre. Se acercó rápidamente al pequeño espejo que descansaba sobre su escritorio. Su frente tenía varias perlas de sangre, al igual que de su nariz salía un poco de ella. Tomó rápidamente un pañuelo, y se limpió.
––¿Qué ocurre? ––preguntó confundido mirándose detenidamente su rostro. ––¿Acaso Layne esta usando conmigo la Sinfonía Carmesí? ––niega frenéticamente con la cabeza. ––No, he visto esa técnica y no empieza así…además, ella y Arka siempre salen de Valyria los domingos…entonces, ¿Qué me está pasando? ––pone ambas manos sobre el escritorio y baja la cabeza con los ojos cerrados, tratando de comprender lo que le estaba ocurriendo.
Un suave tono melodioso invade aquel silencio. Él conocía perfectamente esa llamada. Suspira de nuevo apretando el botón verde.
––Amor, ¿Qué ocurre? ––pregunta fingiendo calma, aunque para un buen oído se podía escuchar como un ligero temblor salía de su voz, como si estuviera al borde del llanto.
––Querido, me dirijo al parque con los niños. ––en la otra línea se podía escuchar la suave voz de Camil. ––Ven con nosotros, te estaremos esperando…no puedes pasarte todo el día encerrado en esa oficina…ven, estaremos en nuestro lugar de siempre…Millier esta muy emocionada.
Él suspira abriendo ligeramente los ojos, se mira de nuevo el rostro…no había gotas de sangre, lo único que quedaba eran las manchas.
––Esta bien. ––concede con cierto pesar. Él no quería que ella lo escuchará triste, pero algo dentro de él deseaba que ella lo sintiera. ––Estaré ahí en un momento.
––Genial, te estaremos esperando…los niños compraron helados. ––su voz sonaba muy animada, ajena al torbellino de emociones que azotaban con fuerza a su esposo…o eso era lo que ella quería aparentar. Cuelga la llamada.
Él se queda observando un momento más el Moniky, como si deseará ahora mismo que ella lo abrazará…o que alguien más lo hiciera…suspira de manera pausada, como si ese simple hecho, fueran apuñaladas en su pecho. Sale de la oficina sintiendo como sus pies fueran acero, dirigiéndose hasta el baño para poder lavarse el rostro e ir acompañar a su familia al parque…aunque algo dentro de él le gritaba con fuerza que algo andaba mal.
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Isla Tropical…
Los rayos del Sol iluminaban todo el lugar, con una majestuosidad divina. La playa poseía un brillo acogedor. La arena parecía oro puro de lo dorada que se veía gracias a la luz del Sol. Algunas personas disfrutaban jugando en el agua, otras estaban en las tumbonas o sentadas sobre la arena disfrutando de alguna bebida refrescante. Otros jugaban con pelotas o haciendo algún castillo de arena. Los puestos de bebidas tenían muchas personas reunidas alrededor disfrutando de aquella paz que pocas veces se vivía.
Esa isla, no solo era playa y arena, también había muchas tiendas de ropa, accesorios y recuerdos, algunos restaurantes se alzaban con elegancia siendo el lugar de reunión para muchos de ellos. Kara caminaba con calma por aquella plaza enfocando su vista de manera despreocupada por todo a su alrededor, o eso era lo que quería aparentar. De vez en cuando sus ojos chocaban con su Moniky. En la pantalla se podía observar un mensaje enviado por Layne:
“Richor Laucher ha fallecido a causa de una enfermedad.”
Kara suspira con tristeza al leer el otro mensaje, esta vez era de Ryner:
“El papá de Lyra murió, ella esta destrozada.”
––No pensé que me iba a sentir mal por la muerte de ese hombre. ––susurra para sí misma. ––Lyra me agrada bastante, no tiene la culpa de que su padre haya sido un desgraciado. No tuve que hacer nada para que muriera. ––mira las palmas que se erguían con elegancia. ––Con que el segundo mejor doctor de Edria no pudo hacer nada con su enfermedad…el primer puesto siempre será de mi abuela.
––¡Hermana! ––gritó una muy risueña Pavlin detrás de ella.
Kara giró el rostro hacía atrás por donde venía la figura de su hermana menor. Kara intenta cambiar su expresión a una más divertida, para que ella no notará su tristeza. Pavlin cerca de ella nota enseguida que algo le había pasado.
––Hermana, ¿Qué ocurre? ––pregunta con el ceño ligeramente fruncido ya cerca de ella.
Kara suspira, sabía que tenía que darle aquella noticia, intentó que su tono saliera neutro: ––El doctor Laucher falleció.
Pavlin abre los ojos de par en par completamente impactada por la noticia. No se lo podía creer.
––¿Es en serio? ––pregunta tapándose la boca con ambas manos. ––¿Ese hombre al fin murió?
––Sí. ––afirma Kara sin poder ocultar esta vez la tristeza, baja la mirada. ––Layne y Ryner me acaban de avisar.
Pavlin suspira intentado forzar una sonrisa, aunque sus labios no se lo permitían, en su mente vino la imagen de Lyra cuando ambas eran solo unas niñas.
––Me imaginé muchas veces esta escena. ––empieza a decir Pavlin con la mirada abajo. ––Pensé que iba a saltar de la alegría por la muerte de ese maldito…ahora solo siento tristeza por Lyra…no me puedo alegrar, aunque imaginaba cientos de maneras de matarlo con mis propias manos, supongo que no es lo mismo imaginarlo que verlo llegar.
Kara pone una mano sobre su hombro: ––Yo estoy igual que tú. ––suspira, una muy pequeña sonrisa se muestra en sus labios de manera timida. ––Cada vez que iba a Edria intentaba matarlo, pero nunca se me daba la ocasión. Le pedí a Ryner que le diera mis condolencias a Lyra…es irónico, antes estábamos felices de imaginarnos su muerte y ahora estamos tristes.
Pavlin asiente levemente sin emoción alguna. Kara para intentar levantarle el animo a su hermanita le da varias palmadas en el hombro de manera divertida.
––Oye…dejémos esos animos de lado. ––una amplia sonrisa ilumina su rostro opacando la sombra de tristeza que quería invadirla. ––Vinimos aquí a divertirnos y a pasar grandes momentos juntas…y eso es lo que haremos…vamos a beber en honor a nuestra abuela y nuestros padres…le diremos que nosotras estamos bien y juntas… ¿Qué opinas hermanita?
––Hermana, si sabes que aún soy menor de edad para beber alcohol, ¿cierto? ––bromea un poco más animada por la energía de Kara.
––¿Quién dijo que sería alcohol? Corrupta. ––posa su brazo sobre sus hombros atrayéndola un poco más hacía ella. ––Yo beberé alcohol y tú solo jugo…no soy tan irresponsable…he cuidado muy bien de Layne cada vez que salimos juntas a una misión, o voy a su casa a una pijamada…en ese caso es Arka quien cuida de nosotras…siempre evita que yo beba de más una vez que tuve la edad para beber.
––Eres un caso perdido, hermana. ––Pavlin ríe a carcajadas.
Kara también ríe. Ambas empiezan a caminar muy animadas en dirección al restaurante. Por fuera eran un brillo de diversión compartida, pero por dentro sentían la tristeza de Lyra acompañándola en alma y mente en ese momento.
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Edria, Winex…
El día desolado seguía sus propios pasos, sintiendo aún el retumbar de los gritos desgarradores de Lyra en aquel intenso cielo. Lamentablemente la vida sigue rumbo sin detenerse ni esperar a nadie…los que quedan son los que siente ese inmenso vacio en el pecho. Los aldeanos, siguiendo con aquel libreto único de la vida…comenzaron a caminar de manera normal disfrutando lo que se podía de aquel día, pero sin faltar el respeto a los dolientes.
Pero tal parece que aquella cruda noticia no llegó en ningún momento a los oídos de Luyno, que se acercaba con los suyos como si aquel fuera el patio de su casa. Las personas de alrededor los miraban con recelo o confusión, tratando de entender el por que ellos estaban ahí. Nadie sabía acerca de esa inesperada y no muy agradable visita…excepto por Anaylix y Lyhon que ya los estaban esperando con veinte de los suyos, incluyendo a Zakaryx, siendo un muro protector en ese lugar, cortando en seco los pasos de ellos. Se detienen a solo dos metros de distancia. Él los mira con una ceja arqueada analizando rápidamente la situación, entendiendo que ellos ya estaban preparados para enfrentarlo.
––No envié alguna carta de que venía a visitarlos, pero veo que me tienen una cálida bienvenida. ––su voz salió con una mezcla de burla y sarcasmo, se cruza de brazos, sus ojos se quedan fijos en el rostro de ella. ––Anaylix, ¿Cómo sabías que vendríamos aquí?
––El viento me lo susurró, Luyno. ––responde con esa paz única que solo ella poseía.
––¡Idiota! ¿Qué crees que haces aquí? ––grita el Gran Concejal Laoxius muy irritado señalándolo con un dedo inquisidor, estaba en el medio de Anaylix y Lyhon. ––¡¿Ese maldito idiota de Constantino cree que puede mandar a sus asesinos mientras nos quedamos de brazos cruzados?! ¡Yo sabía que ustedes no merecían tener la copa de nuestra diosa!
––No grites abuelo, nos puedes dañar los tímpanos. ––se queja Lyhon dándose varias palmadas sobre la oreja izquierda ladeando la cabeza.
––Pequeño mocoso, te he dicho que lo que diga tu abuelo es ley tanto para ti como en este lugar. ––da un leve brinco para propinarle un fuerte golpe en la cabeza con su bastón.
––¡Auch! Eso dolio, abuelo…no tenías porque pegarme. ––masculla frotándose con ambas manos la cabeza poniéndose de cuclillas mientras hacía un puchero.
––Papá calmate, no tienes porque enojarte. ––recrimina Anaylix sin perder su tono en ningún momento.
––Si viejo, tranquilízate. ––Luyno lo señala ligeramente con un solo dedo sin perder la expresión. ––Sabes que estás en la edad de los infartos y deberías de cuidarte más, ¿cierto? No me puedo imaginar a la sádica de tu hija ocupando tu lugar.
––¿Qué estás insinuando, Luyno? ––pregunta ella con la ceja arqueada.
––Nada de lo que ya sepas. ––se rasca la cabeza con aire despreocupado. ––Ya, a lo que venimos, haber si podemos disfrutar en paz lo que resta de este lindo domingo, ¿tienen la copa?
––¡NO! ––ruge con rabia Laoxius. ––Y si la tuviéramos no te la entregaríamos…yo mismo pelearía contigo para impedir que te la lleves.
Zakaryx abrió los ojos con asombro al escuchar aquella confesión acerca de la copa. Él estaba al lado de su hermana. Acerca un poco su rostro hacía ella.
––Hermana, ¿de qué están hablando? ––susurra para que solo ella escuchará.
––A los de la Isla Sakura le robaron la copa. ––explica ella en el mismo tono.
––¿Por qué no me lo dijiste? ––pregunta con calma. ––Solo te seguí hasta aquí cuando vi que venías con veinte de nosotros más Lyhon y nuestro padre.
––Discúlpame, pero con todo esto de Richor se me olvido decírtelo. ––se excusa.
Él simplemente asiente, prestando atención a la escena de frente que estaban ajenos a la conversación de ellos dos.
––Ay viejo…ya no eres un veinteañero…no estás en tus mejores momentos. ––Luyno se da varios golpes en la oreja. ––Acabaría contigo en un segundo, pero no lo haré por el respeto que te tengo a ti y a tu hija. ––mueve una mano en señal de ven. ––Ya dime si la tienes para poder irnos…solo entrégamela y nos iremos de manera pacifica, sin ninguna muerte innecesaria.
––Luyno, si tanto profesas acerca del respeto que sientes hacia nosotros, será mejor que moderes lo que dices. ––recrimina ella subiendo un poco el tono con cierta molestia. ––Estamos de duelo…esta mañana enterramos a nuestro primo Richor…viniste en un mal momento para estos tipos de cosas…además, nosotros no tenemos esa copa sagrada.
––Mi más sentido pésame, lamento escuchar esa perdida. ––sus palabras eran sinceras y su voz sonó un poco más empática. ––Era un gran doctor, nos faltarían vidas para agradecerle todo lo que hizo por nosotros. ––hace una leve reverencia. ––En nombre de mi familia acepten nuestras condolencias.
En ese momento, Ryner, Brax y Daymond, fueron aprecenciar aquella bulliciosa escena. David junto con Kael y Wytharo habían llegado hace un momento. Se acercan para ver mejor lo que sucedía.
––Aceptamos tus condolencias. ––indica calmada.
––Pero no aceptamos lo de la perdida de la copa ¿Cómo dejaron que se la llevaran? Son unos imbéciles incompetentes. ––enfurece Laoxius, a tal punto que su rostro ardia por la rabia, mientras Lyhon tuvo que sostenerlo por los hombros. Él era más alto que su abuelo.
Brax abre los ojos como platos. Enfoca rápidamente su atención en David, que ya lo estaba mirando, con calma. Brax aprieta con furia sus puños, su rostro se distorciona levemente en el más puro sadismo, con una sonrisa siniestra.
––Con que esa tenemos, ¿eh? ––piensa para si mismo. ––Así que por eso te fuiste con Kael…te llevaste la copa de Edria…ahora mismo tienes cuatro copas…mañana será decisivo…solo uno podrá llevarse la de Kiria…Joshki, querido niño, ¿Qué demonios estás haciendo? Tu negligencia esta empezando ha enfurecer a papi. Camil dijo que me iba ayudar con las de David…ya tengo mi plan casi listo…supongo que es momento de prescindir de los servicios de ese niño.
––¿Están seguros que no la tienen? ––pregunta Luyno con los brazos cruzados.
––No, no la tenemos. ––niega ella con calma. ––Si sabes sentir su energía elemental será fácil para ti buscarla por toda Edria…en el hipotético caso de que nosotros la tuviéramos, no seríamos capaces de quitar su protección…vamos a evitar muertes innecesarias de parte de los nuestros y discusiones absurdas, hoy no pienso enterrar otra persona más…tienes total libertad de buscarla en son de paz sin molestar a nadie ni ocacionar escándalos. Lyhon y yo iremos con ustedes para que las personas los dejen pasar.
––Nos tomará mucho tiempo. ––dice Luyno pensativo con la mirada abajo y la mano sobre el mentón. ––No terminaremos hoy, nos tomará aproximadamente una semana. ––suspira, levanta la mirada enfocándose en su rostro. ––De acuerdo, pero solo será aquí en Winex y Pykron, son los únicos lugares en donde ustedes la podrían esconder…quizás terminemos mañana.
––De acuerdo. ––concede ella. ––Mañana serán acompañados por Zakaryx. Lyhon y yo estaremos ausentes en una reunión en Kiria. Pero, eso no significa que puedan hacer lo que quieran.
Él asiente obediente. Laoxius seguía mascullando irritado agitando frenéticamente el puño, mientras Lyhon lo sujetaba de la cintura tapando su boca para que no complicara la situación que Anaylix tenía en las manos perfectamente controlada.
––¡Fiiuuu! ––silba Kael impresionado. ––Esa diosa si que sabe como controlar bestias.
––Es increíble. ––secunda Ryner levemente sonrojado.
––Siempre es bueno evitar confrontaciones absurdas que se pueden arreglar mediante el diálogo. ––comenta David con los brazos cruzados y una sonrisa aprobatoria, sus ojos se posaron en la espalda erguida de Anaylix. ––No todo en la vida se tiene que resolver a golpes, mocosos.
Ambos asienten aún embelesados en la postura inquebrantable y segura de ella. David observa de reojo a Ryner, recordándose de las palabras de Layne hacia él. Suspira divertido. Brax se aparta lentamente de la escena a otro lugar más privado. Daymond y David lo miran atentamente sin perder detalle en cada uno de sus movimientos. Kael enfoca su atención en Ryner. Una leve tristeza cruza su rostro al recordar todo lo que había descubierto acerca de su familia…y quien era realmente la mujer a la que amaba como una madre.
Anaylix se marcha calmada con aquel grupo, con Lyhon a su lado como un perfecto guardian entregado en proteger a su tesoro más valioso y amado. Zakaryx se mantuvo como el soporte que controlaba al histérico de su padre, que seguía agitando de manera frenética y exagerada su puño.
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Valyria, Parque Central…
El parque parecía un pequeño mundo aparte dentro de la región, lleno de vida y tranquilidad. Los árboles, grandes y frondosos de un verde intenso, extienden sus sombras como si quisieran proteger a todos los que llegan, dejando pasar los rayos del sol que iluminaban aquel bien cuidado césped. Debajo de los árboles, las familias se acomodaban sobre mantas, sacando comidas, compartiendo bebidas mientras disfrutaban sin prisas ni apuros. Los niños corrian por todo el lugar, algunos jugaban en los juegos del parque, otros lanzaban pelotas o las golpeaban con un palo. El sonido suave del viento y los pájaros acompañaban cada rincón como si compartieran también de ese día familiar. Había espacios para cualquier tipo de disfrute: juegos donde la diversión no se detiene, bancas para descansar y senderos llenos de flores para caminar sin pensar en nada más.
Debajo de uno de esos árboles, Camil estaba sentada cómodamente sobre una manta, en sus delicados y finos dedos descansaba un vaso de jugo de frutos tropicales con un sútil toque de alcohol, su expresión era de una mujer relajada disfrutando de un momento familiar, mientras contemplaba con mirada juguetona a Ranuz y Millier jugando al fútbol con un divertido Joshk. Él junto con Millier trataban de quitarle el balón aún muy habilidoso Ranuz, que destacaba en algunas técnicas de dominio sobre el balón de fútbol como si fuera todo un profesional.
––¡Vamos, papá! ––gritaba Millier muy eufórica por la diversión que pocas veces se daba en su familia. ––¡Vamos a quitarle el balón a mi hermano!
––Princesa, ponte delante de él mientras yo intento quitarle el balón por detrás. ––indica Joshk con una amplia sonrisa entre jadeos por el esfuerzo que estaba haciendo para correr, o quizás era por aquel presentimiento que no quería irse, pero él intentaba con un gran sobreesfuerzo de ignorarlo por un momento obligándose a disfrutar ese instante con su familia.
Millier obedeció como una pequeña soldado captando las ordenes de su capitán. Entre los dos rodearon a Ranuz, quien se mantuvo firme con el balón en los pies sin cederlo ni por un milímetro.
––Eso no va a funcionar conmigo. ––en su rostro había una chispa radiante de diversión, pero su tono era desafiante, tomándose muy en serio aquel simple juego familiar. ––Ni siguiera entre Thanus, Layne y Kara han podido quitarme el balón cuando tomamos un descanso.
––Eres muy cruel hermano. ––recrimina Millier con un tierno puchero colocando el pie para poder quitarle el balón. ––Deberías dejarme ganar, soy tu hermanita favorita.
––En esta familia no existe favoritismo, Millier. ––bromea Ranuz con una amplia sonrisa, las perlas de sudor brillaban en su rostro. ––No puedo darte todo lo que quieres, tienes que aprender en obtener las cosas por tu cuenta, como este balón que me pertenece.
––Hijo, nunca bajes la guardia. ––susurra Joshk con burla detrás de Ranuz, lo rodea con un brazo sobre el cuello. ––Hazlo ahora princesa.
––¡Hey, papá! Eso es falta. ––dice Ranuz entre risas, mientras Millier aprovechaba para quitarle el balón. ––¡Mamá! ¡Me están haciendo trampa!
Camil ríe divertida encantada por la escena. Millier levantó el balón al cielo como si fuera un importante trofeo, su rostro estaba haciendo competencia con el mismo Sol de lo iluminado y radiante que estaba. Joshk y Ranuz reían a carcajadas. La felicidad se estaba desbordando en el pecho de Ranuz al tener aquel momento con su padre…en su memoria no había algún recuerdo similar a ese…solo podía recordar las ausencias de él en los momentos más importantes de su vida. Pero ese momento, aunque fuera corto, se estaba convirtiendo en el recuerdo más atesorado y apreciado de su vida.
Un sonido bastante reconocible para Joshk alteró aquel instante. Su cuerpo se estremeció sintiendo un frio gélido recorrerle toda la espalda, un leve temblor sacudió su cuerpo, Millier y Ranuz lo notaron de inmediato. Joshk miró la pantalla de su Moniky, donde la llamada se registraba bajo el seudónimo “Señor”.
––Papá, ¿estás bien? ––la preocupación se podía notar a simple viste en el tierno rostro de Millier.
Ranuz lo miraba atentamente sin perder detalle a cada una de sus reaciones.
––Estoy bien, no te preocupes. ––Joshk trata de fingir forzosamente una sonrisa tranquilizadora, su cuerpo estaba reaccionando como si ya se alistará a lo que podría pasar. ––Regreso en un momento, tengo que tomar esta llamada, de seguro debe de ser el Lord.
Se apresura para alejarse a un lugar más apartado de su familia. Ranuz lo observó en todo momento.
––Ese no es el tono de las llamadas del Lord. ––murmura Ranuz para si mismo, apretando los puños con impotencia. ––Debe de ser aquel chico.
Camil y Millier se dedicaron a mirar por donde él se había ido tan apresurado como si su vida dependiera de eso.
…………………..
Joshk se alejo lo suficientemente lejos de su familia para poder tomar la llamada que seguía muy insistente para ser tomada.
––Señor mío, lo siento…estaba con mi familia. ––se excusa de inmediato con un temblor en la voz que le imposibilitaba hablar bien.
––No te preocupes, Joshki. ––se escucha la voz burlona y algo despreocupada de Brax. ––Tú me eres muy fiel y siempre contestas mis llamadas al primer tono…me alegra escuchar que estes con tu familia en este lindo domingo.
––Sí, Señor mío. ––afirma haciendo una leve reverencia como si él lo estuviera viendo. ––Estamos en el parque disfrutando un momento. Pero digame, ¿necesita algo?
––No me gustaría molestarte en este momento que no es muy propio ni común en ti…pero necesito que vayas a unas coordenadas que te enviaré…Persia esta herida y necesita ayuda…Ronter esta muy lejos de ese lugar y tú eres el más cercano…ve ayudarla ahora, no pierdas tiempo.
––Pediré a uno de mis chicos que es médico que vaya ayudarla. ––trató por más que pudo que su voz saliera segura y firme…sin embargo, se podía escuchar perfectamente el temor proveniente de lo más profundo de su ser.
––No, expresamente quiero que vayas tú. ––su tono era fríamente autoritario. ––Iras a darle los primeros auxilios…hazlo de inmediato. ––cuelga la llamada abruptamente.
Joshk abre los ojos perplejos sin lograr comprender esa reacción tan repentina. Se queda observando un largo momento su Moniky. Su mente no entendía lo que ya su corazón y todo su ser le gritaban ¡Peligro!. Cerró los ojos con tanta fuerza que sus parpados temblaron. Un nudo asfixiante estaba estrangulando su garganta. Los pies se volvieron de plomo en ese instante, a duras penas se dispuso a regresar con su familia para despedirse…quizás para siempre.
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Kiria, Etherniux…
La acogedora paz de ese día brillaba por todos los lugares, incluída una acogedora, pero elegante casa residencial. Por dentro la casa no tenía nada porque envidiarles a las casas nobles de Valyria, y no porque un noble viviera ahí, si no más bien la cabeza principal de la región, Dimitri Gudirmer.
El comedor estaba siendo testigo de un almuerzo familiar de lo más común. Dimitri estaba sentando en la cabecera de la mesa, a su lado derecho estaba sentada su esposa, una mujer de rostro sereno, se podía sentir una cálidez en sus ojos color canela, su cabello de igual color tenía algunas líneas de canas blanca reflejando sus 65 años. Al lado izquierdo de él estaba sentado Lester de manera relajada como el día lo indicaba. En la mesa había distintos tipos de comida, en los platos de cada uno había un poco de todo en pequeñas porciones, unas copas de vino descansaban en la mesa junto con una botella.
Dimitri no podía dejar de mirar de reojo a su hijo mientras masticaba un pedazo de carne.
––¿Qué haces aquí, Lester? ––pregunta cortando otro pedazo.
––¿Y esa pregunta? ––arquea una ceja divertido, con el tenedor a mitad de camino a su boca. ––Vivo aquí, ¿acaso se te olvidó, papá?
––Es extraño verte en casa un domingo. ––dice mientras masticaba la carne. ––Siempre estás con ellas.
––Bueno, hoy decidí pasarlo con mis viejos. ––se encoge de hombros como si fuera lo más obvio del mundo. ––Mi presencia es muy agradable, así que estaré con ustedes un domingo y con ellas el otro…así me podrán disfrutar…además, estoy haciendo un nuevo invento.
––¿Qué? ––lo mira entre ceja y ceja bastante curioso, lo apunta con el tenedor. ––Me dijiste que lo dejarías todo por ellas, incluso tus inventos…lo dijiste con una seguridad que creí inquebrantable, ¿o acaso eran simples palabras vacias?
––No son vacias, lo dejaría todo por ellas. ––se defiende con seguridad, pero sin perder el tono ni el respeto hacía su padre. ––Es solo que mi princesa me pidió que hiciera algo, me parecio bastante divertido…lo pude terminar en la madrugada, es algo increíble.
––Me hace tan feliz verte así, cariño. ––la voz de su madre era melodiosa y acogedora. ––Arka y Layne te llenan de dicha…eres el hombre más feliz del mundo cuando hablas de ellas o están cerca, incluso cuando te llaman sonríes como si el mismo Sol estuviera en tu rostro.
––Soel, mujer…por eso este niño es así de soñador lo consientes demasiado. ––regaña Dimitri apuntándola con el tenedor.
––Nuestro niño no es soñador. ––niega ella calmada mientras tomaba la copa de vino entre sus dedos. ––Está viviendo en la realidad, lo que pasa es que Arka es una mujer temerosa al compromiso, y eso es algo normal, pero se puede notar a simple vista que ama a nuestro hijo como él la ama a ella, además de que Layne lo quiere como un padre, y eso es mucho comparado a otros hombres que tienen una familia de manera oficial, pero sin amor. Nuestro hijo tiene el amor y apoyo de ellas sin necesidad de un matrimonio…aunque cuando esta con Arka parecen un matrimonio más que nosotros dos, querido.
––¿Estás insinuando algo, mujer? ––la mira inquisitivamente con el ceño ligeramente fruncido.
––Nada de lo que ya sepas, querido. ––dice sin más, con una sonrisa cargada de picardía.
Él suspira algo irritado: ––Por cierto, hijo, ¿Por qué aumentaste la seguridad por todo el complejo científico?
––Me parecio buena idea. ––dice Lester mientras se sirve más pure en el plato. ––Vendrán muchas personas ese día, no podemos bajar la guardia como dicen en Dominion…aunque tengamos reglas especificas nada nos asegura que esos dementes no las rompan.
––Puede que tengas razón. ––concede su padre, tomando un sorbo de vino. Ladea la cabeza en su dirección. ––Pero, activar los laser de movimientos, todas las cámaras de seguridad, además de que alineaste a nuestra red de seguridad por todos los rincones, incluso los menos transitados, ¿no crees que es demasiado? Solo será una simple reunión, nada fuera de lo común.
––Vaya querido, no sabía lo despistado que eras. ––se burla Soel con una leve risita traviesa. Le da varios golpes juguetones en el brazo. ––No entiendes que también viene Persia. Ella y Layne tienen historia…sería muy peligroso si esas dos se enfrentan y más con Arka cerca. ––mira a su hijo con dulzura. ––Haces un increíble trabajo como padre, cariño…cuidas a Layne con todo tu ser…pero, dudo mucho que Persia se atreva hacerle algo aquí, además nuestra pequeña es un hueso duro de roer.
––Lo sé. ––una radiante sonrisa se posa en sus labios. ––Mi niña es increíble, es muy fuerte y poderosa…pero aún así, solo es una niña…sé que se ha enfrentado a cosas peores…pero no puedo evitar ver a mi Layne de tan solo cuatro años…puede que sea toda una señorita, pero para mí siempre será mi pequeña.
––¡Ay! Que sentimental me saliste, muchacho. ––Dimitri rueda los ojos.
Su madre sonrie con ternura observando a su hijo como un verdadero padre de familia, mientras él seguía en su propio mundo. Dimitri cambia el tema con su mujer intentando convencerla para que hable con Siel para que regrese a casa, ella reía divertida a carcajadas viendo los intentos fallidos de su esposo de convencerla. Lester los contempla a ambos con una suave sonrisa mostrada sobre sus labios, sus ojos toman un ligero brillo risueño.
––Siempre es bueno tener estos momentos con ellos. ––pensó. ––Arka siempre me recriminaba porque yo no pasaba el tiempo suficiente con ellos…me decia que tengo que disfrutar de su presencia, porque algún día iba anhelar el tenerlos así conmigo. ––suspira. ––Ella tenía diez años cuando perdió a sus padres…ellos eran soldados del Ejército Negro, murieron en medio de una emboscada en manos de una pandilla de Kaer´Marun. Petra la acogió en su familia, era buena amiga de ellos. Arka me dijo que Petra se convirtió en su madre, y por eso disfruta todo el momento que pueda con ella, porque es como si lo estuviera viviendo con su madre. ––observa atentamente a sus padres. ––No se puede saber en que momento dejaremos de estar así…en que momento dejaré de verlos o ellos a mí…por ese motivo dejaré de estar tanto tiempo en mi laboratorio, para dedicarle más tiempo a mi familia…vaya, entonces mañana tendré que estar con la terca de mi hermana mayor.
Una ligera risa se escapa de sus labios, sus padres lo observan sin entender del todo lo que estaba pasando. Y como si la risa fuera contagiosa, Soel ríe divertida, mientras Dimitri simplemente niega divertido.
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