Astral Resonance - Susurros de las estrellas - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 Capítulo 3 Un día normal en Seisen 3
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10: Capítulo 3: Un día normal en Seisen (3) 10: Capítulo 3: Un día normal en Seisen (3) Parte 3 Touma observó el imponente edificio de entrenamiento, rodeado por barreras de contención y plataformas de observación.
Los estudiantes de la División de Investigación habían sido autorizados a presenciar la clase, una oportunidad única para conocer de cerca cómo funcionaban los EXO y las tácticas de combate contra los Nulvoid.
Hina caminaba a su lado, observando con curiosidad la infraestructura.
—Este lugar parece más un estadio que un aula.
—Sí, pero en lugar de fútbol, aquí juegan con trajes mecánicos y armas de plasma —comentó Touma con su habitual sarcasmo.
Justo antes de entrar, Touma se llevó una mano al bolsillo.
—Rayos… me olvidé el móvil en el salón.
Tengo que ir por él —suspiró—.
Tú entra, ya vuelvo.
Hina asintió sin mucha preocupación.
Mientras tanto, los estudiantes de la División de Investigación eran guiados a una sección elevada, con una vista completa de la arena.
Desde allí podían ver cómo los combatientes realizaban ejercicios de calentamiento, sincronizaban sus trajes EXO y revisaban sus equipos.
El sonido de motores encendiéndose y el chasquido de barreras de energía llenaban el ambiente.
Touma corría de regreso al aula, pero justo al salir del estadio, un sonido agudo resonó en sus Astra Lens.
—¡Alerta de proximidad!
—anunció la voz de Ellie.
—¿Eso qué significa, Ellie?
—preguntó Touma, sin detenerse.
Antes de que pudiera obtener respuesta, una mano firme lo sujetó del hombro y lo detuvo en seco.
—Hey, chico.
¿A dónde crees que vas?
Touma giró la cabeza y se encontró con un hombre alto, de piel morena, complexión robusta y una expresión de absoluto desinterés.
—La clase está por comenzar.
No intentes escabullirte.
—¿Perdón?
Soy de la División de Investigación, y yo…
—Sí, sí, ya he escuchado esa excusa antes.
Antes de que pudiera defenderse, el hombre lo empujó sin esfuerzo en dirección a los vestuarios.
Touma intentó protestar, pero aquel sujeto tenía la fuerza de un toro, y cualquier intento de resistirse solo lo hacía parecer más sospechoso.
Al llegar a los vestuarios, el instructor señaló a un hombre de nacionalidad china, expresión seria y postura recta.
—Zhao, dale un EXO de entrenamiento a este muchacho.
Dice que quería escaparse.
Zhao simplemente asintió y caminó hasta una estantería metálica, sacando un objeto triangular del tamaño de una mochila.
Lo colocó en la espalda de Touma, y en cuestión de segundos un enjambre de nanobots emergió, envolviéndolo por completo y formando una armadura ligera.
Pequeñas turbinas se desplegaron en su espalda.
Un brazalete se materializó sobre su manga, donde Zhao insertó una celda luminosa blanca.
—Estos son EXO de entrenamiento.
Cualquiera con un Astra Core puede sincronizarse con ellos —dijo con tono monótono.
Touma miró sus manos, sintiendo la presión ligera del traje en su cuerpo.
—No está mal… —Mejorará un poco tus aptitudes físicas y te permitirá volar.
Pero no están diseñados para combate real: no tienen protección.
Antes de que pudiera procesar lo que estaba ocurriendo, Zhao le entregó un cilindro metálico.
—Tu armamento para esta muestra es una espada de plasma con celda de baja potencia.
Evita daños graves, pero te dolerá si no esquivas.
[Asignación de combate: Confirmada] Zhao lo empujó sin previo aviso en dirección a la arena.
[Accediendo a base de datos…] [Oponente confirmado: Akari Tsubasa] [Astra Core: Nivel 3 – Récord de victorias: 100%] [Número de derrotas: 0] [¡Buena suerte!] La voz de Ellie resonó en sus oídos con un tono burlón.
—Yo que tú… correría.
Touma parpadeó, incrédulo.
—¿Eh?
Desde la zona de observación, Hina observaba atónita cómo el nombre de Kisaragi Touma aparecía en la pantalla, justo al lado del de Tsubasa Akari.
—Espera… ¿qué?
Parpadeó varias veces, pensando que era un error del sistema.
—No, no, no… esto no puede ser en serio… En el centro de la arena, una joven de cabello corto, rojo como el fuego, y ojos ámbar brillantes esperaba con los brazos cruzados.
Ella chocó los puños con entusiasmo.
—¡Qué bien!
¡Por fin puedo entrenar con alguien!
[Análisis en tiempo real – Nivel de amenaza: ALTO] De inmediato, una onda de presión se liberó de su cuerpo, levantando el polvo a su alrededor.
El aire vibró con tanta fuerza que Touma tuvo que hacer un esfuerzo por mantenerse firme.
—Ellie… ¿alguna idea?
—preguntó con la voz tensa.
—Que la diosa Minerva te proteja —respondió ella, con su tono burlón de costumbre.
—Eso no me transmite confianza… —Bien.
Akari es una combatiente de clase especial.
Su fuerza aumenta cuanto más se prolonga el combate.
[Opciones recomendadas:] Recibir un golpe y rendirte.
Cederme el control del EXO y activar piloto automático.
Touma frunció el ceño.
—¿Tú puedes manejar el EXO?
—Digamos que soy una IA un poco más avanzada de lo que crees.
Pero necesito tu autorización.
Touma no lo dudó.
—Ya veo… Autorización concedida.
[Tomando control del EXO…] [Enlace activado.] El instructor dio la señal de inicio, y Akari se lanzó como una locomotora.
[Modo evasivo activado] Contra todo pronóstico, el cuerpo de Touma se movió con agilidad sorprendente, esquivando el primer golpe con una voltereta lateral perfectamente ejecutada.
El EXO reaccionaba con precisión quirúrgica, mucho más de lo que él podría hacer por sí mismo.
—¡Este traje es lo máximo!
Debería conseguirme uno de estos… [Amenaza detectada – Ataque inminente] Antes de que pudiera celebrarlo, Akari giró sobre un pie y lanzó un puñetazo directo al torso.
[Materialización de escudo de plasma – Activado] Un escudo se formó en su mano libre justo a tiempo, bloqueando el golpe.
[Integridad del escudo: 73%] Akari no se detuvo.
Su movimiento fue continuo, golpe tras golpe, encadenados con precisión brutal.
Touma apenas lograba mantenerse en pie, desviando como podía con el escudo.
[Integridad del escudo: 42%] [Integridad del escudo: 25%] —Esto… no va a aguantar mucho… Frente a él, Akari sonreía con una emoción pura, casi infantil.
—Qué emocionante.
Nunca había peleado con alguien que aguantara tanto.
[Análisis de energía en aumento] [Aura de combate intensificándose] Su energía crecía, como si el simple hecho de divertirse en combate alimentara su fuerza.
Touma tragó saliva.
—Esto… se está poniendo feo.
[Desplegando Espada de Plasma] Sin perder tiempo, Touma tomó impulso y se lanzó hacia Akari, con la espada de plasma activada.
[Análisis en tiempo real – Cambio de patrón detectado] Los ojos ámbar de Akari se abrieron con sorpresa.
No esperaba que Touma pasara a la ofensiva.
Por instinto, levantó los brazos en posición defensiva, retrocediendo mientras desviaba los ataques con movimientos rápidos y precisos.
—¡Lo sabía!
¡Eres excepcional!
[Aumento de energía en curso] Su emoción se transformó en impulso físico, y su aura roja creció aún más, envolviendo su cuerpo con un resplandor intimidante.
[Alerta: Punto crítico] Con un solo golpe, Akari quebró la espada de plasma de Touma.
[Advertencia: Integridad del EXO comprometida] Antes de que pudiera reaccionar, lanzó un último puñetazo con toda su potencia, impactándolo de lleno en el torso.
El golpe lo hizo volar hacia atrás, estrellándose contra la pared de la arena.
[EXO fuera de servicio – Función cancelada] Los nanobots se disiparon al instante, regresando a su estado inactivo.
Touma volvió a estar en su uniforme escolar, sintiendo el peso real de la derrota.
Dejó escapar un suspiro mientras se incorporaba con dificultad.
—Qué chica más fuerte… Akari se acercó con cautela, como si por primera vez no supiera qué decir.
—¿Estás bien?
Touma le sonrió de lado, aún entumecido.
—Sí, no te preocupes.
Eres increíblemente fuerte.
Akari desvió la mirada un segundo, algo nerviosa.
—¿Y eso no te da miedo?
Touma parpadeó y soltó una leve risa.
—¿Bromeas?
Me parece asombroso.
Ojalá tuviera la mitad de tu fuerza… me pareces alguien impresionante.
Akari se quedó en silencio.
Desde que tenía memoria, todos la evitaban.
Siempre fue “la chica demasiado fuerte” a la que nadie quería enfrentar dos veces.
Pero Touma no había mostrado miedo.
No apartó la mirada.
No se alejó.
—¿Pelearías conmigo otra vez?
Touma se levantó y se estiró lentamente.
—Por supuesto.
Aunque no soy de la División de Combate… Akari hizo un leve puchero.
—Eso es un problema… —Necesitaría otro EXO, pero si consigo uno, con gusto vuelvo a intentarlo.
Los ojos de Akari brillaron con emoción.
Extendió su mano con una sonrisa.
—¡Yey!
¡Eso sería genial!
Touma tomó su mano para incorporarse, y en ese instante, Akari sintió un leve latido en su puño.
No era dolor.
Era emoción.
Después de tanto tiempo… había encontrado a alguien que no la evitaba después de una pelea.
Touma se sacudió el polvo del uniforme con una sonrisa amable.
—Kisaragi Touma.
Pero puedes decirme Touma.
Un gusto en conocerte.
Akari, con su energía característica, se señaló el pecho con confianza.
—Soy Tsubasa Akari.
Puedes llamarme Akari con toda confianza.
Su sonrisa fue amplia.
Genuina.
—Hehehe.
Entre risas, los dos caminaron juntos hacia los vestuarios.
Esa noche, Touma yacía boca arriba en su cama, sin poder moverse ni un ápice.
—Diablos… esa pelea me está pasando factura… —Jejeje, es normal, Touma-sama.
La voz burlona de Ellie resonó en sus Astra Lens.
—Tu cuerpo no está acostumbrado al esfuerzo extremo.
Y ahora que se ha enfriado… estás sintiendo cada milímetro del castigo acumulado.
Touma soltó un largo suspiro, sin fuerzas para discutir.
Así, un adolorido Kisaragi Touma sobrevivió a su primer día de clases en Seisen… sabiendo que, en esta academia, cualquier cosa podía pasar.
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