Astral Resonance - Susurros de las estrellas - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Capítulo 5 El Club de Literatura y Cine 1
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14: Capítulo 5: El Club de Literatura y Cine (1) 14: Capítulo 5: El Club de Literatura y Cine (1) Parte 1 Hina estaba aún murmurando para sí misma sobre la presencia indeseada de Shizuki cuando la puerta del club se abrió de nuevo.
—Hum, es gata rompehogares viene aquí y no hace nada… debería estar ayudando a ordenar los libros, aunque sea… —Hina, ¿qué haces aquí?
—Una voz femenina resonó desde la entrada.
Una chica de cabello rosado largo y mirada tranquila observaba la escena con curiosidad.
—¡Ah, pero si eres tú Mirai!
—exclamó Hina, acercándose de inmediato—.
Nada, solo organizando el club… Mirai miró el viejo televisor, el sofá cubierto de polvo y a los miembros reunidos.
—¿Un club…?
¿De qué es exactamente?
Touma, sentado con la escoba aún en la mano, respondió sin mucho entusiasmo: —”Literatura y Cine”, aunque de momento, más “limpieza y supervivencia”.
Shizuki, sin apartar la vista de su libro, agregó con su tono refinado: —Y espacio de relajación personal.
Hina cruzó los brazos y suspiró.
—Bueno, supongo que… —Quiero unirme.
—dijo Mirai con tranquilidad, antes de que Hina pudiera seguir hablando.
Hina parpadeó.
—¿¡Qué!?
Mirai simplemente asintió.
—Parece interesante.
—¡Pero si ni siquiera sabes qué hacemos aquí!
—Literatura y cine.
Ya lo dijo Touma.
Hina sintió un leve tic en el ojo mientras Touma sonreía divertido.
Jake y Akari entraron en ese momento con las bolsas de comida.
—¡Chicos, traje un festín!
—gritó Jake.
—¡Hora de celebrar!
—exclamó Akari con entusiasmo.
Ellie, desde los Astra Lens, analizó la situación y concluyó: —Touma-sama, parece que su club está creciendo más de lo esperado.
—Sí… no sé si eso es bueno o malo.
—murmuró Touma mientras veía la expresión derrotada de Hina.
Desde su sofá, sin apartar la vista de su libro, Shizuki habló con su tono tranquilo y refinado: —¿Siempre eres así de ruidoso?
Jake soltó una carcajada y le dio un codazo a Akari.
—¡Oh, vamos!
¡Hay que disfrutar de la juventud!
¿No es cierto, Akari?
—¡Sí!
¡La vida se disfruta más con amigos, yey!
—exclamó Akari con entusiasmo, levantando un puño en el aire.
Jake miró a las dos nuevas incorporaciones del club y sonrió con picardía.
—Veo que tenemos dos nuevas integrantes.
Ya conocemos a la princesa de hielo… —dijo señalando a Shizuki—.
Pero, ¿quién es “el conejito rosado”?
Hina se golpeó la frente con la palma de la mano mientras Mirai fruncía levemente el ceño.
—Jake… —murmuró Touma con resignación.
—Bueno, ahora que lo dices… —Touma la miró con más atención, notando su ropa y su aire tranquilo—.
Tiene un estilo peculiar.
¿Eres estudiante de Seisen?
Mirai se acercó a Hina con un leve suspiro.
—¿Por qué son así…?
Hina suspiró, viendo que ya no tenía escapatoria.
—Ella es mi compañera de cuarto, Mirai Hoshizora, y va al mismo curso de investigación que nosotros… Touma se quedó pensativo, frunciendo levemente el ceño como si intentara recordar.
—Mirai… Mirai… ese nombre me suena… En ese momento, Ellie interrumpió sus pensamientos con su tono de burla habitual.
—Qué tipo más distraído.
Touma-sama, Mirai Hoshizora se sienta a su lado izquierdo en clase.
Probablemente no la notó porque Hina siempre acapara su atención y porque Mirai tiende a pasar desapercibida.
—¡Ah, sí!
La chica que se sienta a mi lado y que pasa desapercibida —exclamó, golpeando la palma con el puño como si acabara de resolver un gran enigma.
Hina sonrió con suficiencia.
—¿Ves?
¡Te lo dije!
Es porque ella es muy timida.
Touma, ahora sintiéndose un poco culpable, miró a Mirai con una leve sonrisa.
—Ah… bueno, supongo que eso explica por qué no me di cuenta antes.
Mirai lo miró inexpresiva por un segundo, luego simplemente se encogió de hombros y se sentó en una silla con tranquilidad.
—No me molesta.
No es la primera vez que me ignoran de esa manera.
Jake sonrió de nuevo, cruzándose de brazos.
—Bueno, pues ahora formas parte de nuestro club.
Te guste o no, ya no puedes pasar desapercibida.
Mirai suspiró, pero una pequeña sonrisa se formó en su rostro.
—Supongo que no.
—Dejando eso de lado… ¡aquí está el botín!—anunció Jake con una sonrisa triunfal.
—¡Y hay muchas cosas ricas!
—añadió Akari con emoción, dejando las bolsas sobre la mesa.
Todos se acercaron con curiosidad.
—No confío en esto… —murmuró Hina, entrecerrando los ojos mientras abría una de las bolsas.
Touma se asomó para ver el contenido y, tras unos segundos de silencio, suspiró profundamente.
—Jake… ¿qué rayos es esto?
Jake, con toda la confianza del mundo, sacó una caja de sushi de colores llamativos, papas fritas con sabor a wasabi, y una botella de un líquido fosforescente que no parecía del todo apto para el consumo humano.
—¡Mira esto, Touma!
Sushi arcoíris, papas de wasabi y soda energética “Overclock”.
—Eso suena… peligroso —comentó Mirai con su tono habitual.
Hina tomó la botella de soda y la levantó frente a Jake, mirándolo con incredulidad.
—Jake… esta cosa dice “Alto contenido en cafeína, no apto para consumo humano regular”.
—¡Eso significa que debe ser buenísima!
—respondió él sin dudar.
Akari sacó otra bolsa con una expresión radiante.
—¡Yo traje carne seca extra picante y palomitas sabor curry!
—Por supuesto que lo hiciste… —susurró Hina, llevando una mano a su frente.
Touma, por su parte, tomó un paquete de galletas rosadas con forma de conejito y lo levantó con una ceja arqueada.
—¿Y esto?
Jake miró el paquete con curiosidad.
—Oh, esas no las compré yo.
Akari dijo que eran “adorables”.
—¡Y lo son!
—dijo Akari, abrazando una caja extra de las mismas galletas—.
¡Se ven demasiado lindas para comerlas!
Touma suspiró mientras Hina se cruzaba de brazos con fastidio.
—Jake, te pedimos bocadillos, no una experiencia de alto riesgo culinario.
Shizuki, quien había estado observando en silencio desde el sofá, cerró su libro y tomó el paquete de sushi arcoíris.
—Interesante combinación de colores… —comentó, examinándolo con curiosidad.
—No lo hagas, Shizuki —advirtió Hina con tono serio—.
No caigas en su trampa.
—Tengo curiosidad —respondió la británica con indiferencia—.
Puede que sea una experiencia gastronómica única.
Touma suspiró, sabiendo que todo estaba fuera de control.
Ellie, desde los Astra Lens, decidió aportar su comentario.
—Touma-sama, he analizado los ingredientes de la soda “Overclock”.
Hay un 47% de probabilidad de que cause un estado de hiperactividad extrema.
—Y el otro 53%… —preguntó Touma con cierta resignación.
—…Indigesto colapso del sistema nervioso.
Touma cerró los ojos un momento antes de responder: —Jake, ¿por qué sigues con vida después de consumir estas cosas?
Jake se encogió de hombros.
—Sistema digestivo de hierro, amigo.
Deberías ver al profesor Valverde, quiero ser como él cuando sea grande.
Hina soltó un largo suspiro antes de clavar la mirada en la mesa.
—Bueno… ya que trajeron esto, supongo que no tenemos opción.
Jake sonrió ampliamente.
—¡Esa es la actitud, Hina!
Shizuki, con su elegancia intacta, tomó un pedazo de sushi arcoíris y lo probó con total serenidad.
Todos la observaron en silencio mientras masticaba lentamente.
Después de un momento, cerró los ojos y asintió levemente.
—Es… aceptable.
Jake levantó el puño al aire.
—¡JA!
¡Sabía que era una buena elección!
Hina miró el sushi con desconfianza, pero al ver que Shizuki no presentaba daños, decidió probar un pedazo con resignación.
—Si muero por culpa de esto, los perseguiré en el más allá… Jake levantó una botella de jugo de manzana y la sacudió con entusiasmo.
—¡Muy bien, equipo!
Puede que nuestro club no sea el más normal, pero eso lo hace mejor.
¡Brindemos por nuestro inicio oficial!
—Sí, ¡por la juventud!
—añadió Akari, alzando su vaso con emoción.
Touma miró su propio vaso con resignación.
—Bueno… no creo que esto dure mucho si seguimos con este ritmo.
—Oh, cállate y brinda de una vez, Touma.
—dijo Hina, chocando su vaso con el de él.
Shizuki, con la misma calma de siempre, levantó su copa de jugo con elegancia.
—A un año… interesante.
Mirai, quien había estado observando en silencio, simplemente asintió y alzó su vaso tímidamente.
Todos chocaron sus vasos con energía, sellando así el nacimiento oficial del Club de Literatura y Cine.
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