Atada a mi Enemigo - Capítulo 144
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Capítulo 144: CAPÍTULO 144.
—Sí, ¿qué está pasando?
—Bueno, ya saben lo del ataque que sufrí hace unos días… por eso mi equipo de seguridad es estricto. Pero no es por eso que estoy aquí hoy.
Lucas no dice nada, solo me observa y espera.
Los miro a los tres.
Mis hermanos… Las personas en las que confío más que en nadie en el mundo.
—De acuerdo —digo en voz baja.
Todos esperan.
—Antes de decir nada, necesito que me prometan algo.
Noah enarca una ceja.
—Eso suena serio.
—Lo es.
Lucas hace un leve gesto.
—Continúa, por favor.
Respiro hondo y lento.
—Necesito que sean completamente honestos conmigo.
Caleb frunce el ceño.
—Siempre somos honestos contigo.
—Lo digo en serio.
Ahora Lucas estudia mi rostro con atención.
—¿Qué está pasando, Elaine?
Lo miro a los ojos, luego a los de Noah y después a los de Caleb.
Mi corazón late con más fuerza ahora, porque una vez que diga esto en voz alta… no habrá vuelta atrás.
Entrelazo las manos y hago la pregunta.
—¿Alguno de ustedes mató a la hermana de Zane?
Durante unos segundos después de que las palabras salen de mi boca, nadie habla.
Noah parpadea, mirándome estupefacto, Caleb parece como si le acabara de decir que la luna ha explotado y Lucas… bueno, Lucas… solo me mira fijamente.
El silencio se alarga tanto que empiezo a oír y contar el tictac del reloj de pared que hay detrás de nosotros.
Finalmente, Noah es el primero en romper el silencio.
—Ehm… ¿Qué?
No suena enfadado ni a la defensiva, solo está completamente confundido.
Caleb suelta una risa corta, como si estuviera esperando el remate.
—Vale —dice lentamente—. O te he oído mal, o acabas de preguntarnos si alguno de nosotros ha asesinado a alguien.
Siento la boca seca.
—Hablo en serio.
Eso hace callar a Caleb, mientras que Lucas sigue observándome con atención. Tampoco está sorprendido ni ofendido, solo… me estudia. ¿Quizás intentando entender de dónde diablos ha salido esa pregunta?
Noah se pasa una mano por el pelo y vuelve a mirar hacia la ventana, hacia la fila de SUV negros que hay fuera.
Luego, de nuevo a mí.
—¿Es por esto todo el asunto de la seguridad? —pregunta en voz baja.
No respondo de inmediato.
Lucas exhala lentamente y se presiona los dedos contra el puente de la nariz.
—De acuerdo.
Su voz es tranquila, pero más grave que antes.
—Siéntense todos.
Caleb frunce el ceño.
—Lucas…
—Siéntense.
Hay algo en su tono que nos hace obedecer a todos.
Caleb se deja caer de nuevo en el sofá, Noah se hunde en el sillón de al lado, sin dejar de mirarme como si intentara resolver un complicado problema de matemáticas, mientras Lucas hace un gesto hacia el sofá.
—Elaine.
Me muevo lentamente, dejándome caer en el borde del asiento. Mientras tanto, Lucas acerca una de las sillas del comedor y se sienta frente a nosotros, inclinándose ligeramente hacia delante con los codos en las rodillas.
Por un momento se limita a mirarme, y luego pregunta en voz baja:
—¿Eso es lo que te dijo Zane?
Asiento.
—Sí.
Lucas estudia mi rostro como si buscara algo… ¿quizás duda? ¿O una acusación? Tal vez la confirmación de que realmente creo lo que me han contado.
Mis dedos se aprietan en mi regazo.
—No dijo ningún nombre —añado rápidamente—. Solo dijo que mis hermanos financiaron la operación.
Noah resopla suavemente.
—Operación.
Lucas no aparta la vista de mí.
—Y asumiste que fui yo.
—Tú eres el que se encarga del dinero y toda esa mierda, además es contigo con quien Zane tenía un problema, así que simplemente lo asumí… Lo siento —digo.
—Eso es verdad.
Otra pausa. Luego, Lucas se reclina ligeramente en la silla y se ríe entre dientes, como si algo en la situación fuera amargamente irónico.
Caleb nos mira a ambos.
—…¿Por qué te ríes? ¿De algo como esto?
Lucas niega ligeramente con la cabeza.
—Porque este es exactamente el tipo de historia que Zane contaría.
Me enderezo.
—¿Entonces estás diciendo que miente?
Los ojos de Lucas vuelven a los míos.
—Sí.
No duda.
—Yo no maté a la hermana de Zane.
La certeza en su voz me hace dudar.
Trago saliva.
—Entonces, ¿qué pasó?
Lucas exhala lentamente y se reclina, pasándose una mano por la mandíbula… y por primera vez desde que llegué veo que… parece cansado. No tanto en el sentido físico, sino emocional. Como si estuviera a punto de reabrir algo que nunca llegó a sanar.
—¿Quieres la verdad? —pregunta en voz baja.
—Sí, por favor.
Noah se remueve en su asiento y Caleb se inclina un poco hacia delante.
Lucas mira al suelo por un momento y luego vuelve a mirarme.
—Yo no pude haber matado a la hermana de Zane.
Su voz se suaviza ligeramente cuando lo dice.
—Porque la amaba.
Las palabras me golpean tan inesperadamente que mi cerebro tropieza con ellas, intentando procesarlas.
—…¿Qué?
La expresión de Lucas no cambia.
—La amaba. Estaba tan locamente enamorado de ella que ni en sueños le habría tocado un pelo.
—Quieres decir… —
Lucas asiente una vez.
—Sí.
Mi boca se entreabre.
—Estás diciendo que estabas… —
—Enamorado de ella, sí —termina con calma.
Me quedo muy quieta porque esto no es algo que esperara oír jamás, ni en un millón de años.
Lucas se mira las manos un segundo, y luego levanta la vista.
—No solo la conocía —dice en voz baja—. Estaba con ella.
—¿Cómo que con ella? —pregunta Caleb.
Lucas le lanza una mirada y Caleb levanta ligeramente ambas manos.
—Vale, pregunta estúpida.
La mirada de Lucas vuelve a posarse en mí.
—La amaba —repite—. Locamente.
—Así que no —continúa, con la voz firme de nuevo—. Yo no la maté.
Pasa un instante.
—Porque no podría matar a alguien a quien amaba tanto.
Mi corazón late con más fuerza ahora.
—Entonces, ¿por qué Zane cree que lo hiciste?
Lucas vuelve a inclinarse hacia delante, apoyando los codos en las rodillas.
Su expresión se ensombrece ligeramente.
—Ahí —dice en voz baja—, es donde empezó el problema entre nosotros.
Noah nos mira a ambos.
—¿Qué problema?
Los ojos de Lucas vuelven rápidamente a los míos.
—Porque cuando ella murió… —
Aprieta un poco la mandíbula.
—Yo creí que fue culpa de Zane.
La habitación vuelve a quedar en silencio.
Caleb frunce el ceño.
—¿Qué quieres decir?
Lucas exhala lentamente.
—Quiero decir —dice, con la voz pesada ahora—, que el comportamiento descuidado de Zane fue lo que provocó que la mataran.
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