Atributos Completos de las Artes Marciales - Capítulo 1371
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Capítulo 1371: ¡Abrir de día, cerrar de noche! (2)
—Idiota —le espetó la hermosa mujer, dándole un tortazo en la cabeza—. Escanea primero el planeta y determina la capacidad de combate más fuerte de los habitantes.
—Es un lugar subdesarrollado. No hay ningún guerrero marcial poderoso aquí —murmuró el joven de las gafas.
—Repítelo. —La hermosa mujer le lanzó una mirada gélida.
—Ejem… Líder, lo ha entendido mal. No he dicho nada. —El tipo esbozó una sonrisa de inmediato y activó el sistema de escaneo de la nave espacial para examinar el planeta.
Poco después, los resultados comenzaron a aparecer.
—El más fuerte es un guerrero de Etapa planetaria. Los nativos son muy débiles —dijo el hombre barbudo con una sonrisa siniestra.
—Varian, piratea su sistema de red —ordenó Ren Gulan, su hermosa líder.
—Líder, no tienen sistema de red —respondió Varian, el joven de las gafas.
La expresión de Ren Gulan se congeló por un instante. —¿Por qué no lo has dicho antes?
—Acabo de descubrirlo —se apresuró a decir el joven, sobresaltado.
El apuesto hombre de pelo castaño miró a Varian, perplejo. Sabe que su líder tiene mal genio, pero el tipo no para de buscarle las cosquillas. ¿Acaso cree que ya ha vivido bastante?
¡Se lo está buscando!
—¿Por qué sigues ahí parado? Aterriza ya en el planeta —bufó Ren Gulan.
—Vale, vale. —Varian maniobró rápidamente la nave espacial y voló hacia el planeta cercano.
—Harrett, Billbrom, lleven a algunos hombres con ustedes y capturen a todos los guerreros de etapa planetaria del planeta —ordenó Ren Gulan.
—¡Sí!
El hombre de pelo castaño y el tipo barbudo respondieron al unísono.
Sus expresiones eran relajadas, como si no se tomaran el asunto en serio en absoluto.
Todos ellos eran guerreros de etapa celestial. Los meros guerreros de etapa planetaria eran demasiado débiles para ellos y no suponían la más mínima amenaza.
De hecho, solo necesitaban a una persona para barrer todo el planeta. Aun así, nunca contradecirían las órdenes de su líder.
¡Boom!
La nave espacial aterrizó sobre un frondoso bosque, y las fuertes ráfagas de viento aplastaron los árboles de abajo.
Las bestias estelares del bosque se alarmaron; gritaron de terror mientras corrían despavoridas para ponerse a salvo.
Fiu, fiu, fiu…
Varias figuras salieron corriendo de la nave espacial, sus cuerpos irradiaban poder. Eran Ren Gulan y sus hombres.
Harrett, el de pelo castaño, respiró hondo y exclamó: —¡Qué aire tan puro! ¡Qué fuente tan rica del elemento de luz! Este planeta es una enorme mina de tesoros.
—Riquezas sin explotar —rio Billbrom, el barbudo.
Hizo un gesto de agarre hacia delante, y una bestia estelar que huía fue capturada por una fuerza invisible; flotó frente a él, debatiéndose de miedo.
La criatura era un conejo blanco como la nieve, de unos tres metros de alto y un metro de ancho. Estaba gordo.
Harrett le echó un vistazo y sus ojos brillaron. —Esta bestia estelar es un discípulo planetario del elemento de luz.
—Sí, hay bestias estelares del elemento luz por todas partes. Solo esta nos daría unas cien mil Monedas del Universo —dijo Billbrom alegremente.
Ren Gulan se acercó y tocó la cabeza del conejo. La criatura estaba tan asustada que se quedó completamente quieta, sin atreverse a resistirse.
Todos los presentes pensaron que habían visto un fantasma al ver a Ren Gulan actuar así.
¿A esa mujer malvada de verdad le gustaban los conejos?
Efectivamente, ninguna mujer puede resistirse a los animales adorables.
—Esta noche comeremos conejo estofado —ordenó Ren Gulan.
Todos: …
¡Así actuaba su líder!
Fue ridículo por su parte si quiera considerar la idea de que ella tuviera debilidad por los animales adorables. Eran demasiado ingenuos.
El conejo tembló. Aunque era incapaz de entender las palabras de Ren Gulan, pareció percibir algo y se sintió incómodo.
—¿Qué hacen ahí parados? Andando —ordenó Ren Gulan.
—¡Sí! —respondieron todos de inmediato.
Después, varias figuras se elevaron hacia el cielo y se lanzaron hacia la distancia, desapareciendo en un abrir y cerrar de ojos.
Ren Gulan agarró al conejo y regresó a la nave espacial.
Varian la siguió apresuradamente y preguntó: —¿Líder, a dónde vamos ahora?
—Dirígete a la zona donde el elemento de luz sea más denso; esa debería ser la parte más importante del planeta —dijo Ren Gulan.
La nave espacial se dirigió en una dirección diferente.
La vegetación local era exuberante y cubría casi el 70 % de la superficie del planeta. Rebosaba vida; los nativos vivían dispersos por los bosques, donde sus tribus prosperaban.
En las profundidades del bosque más grande del planeta… ¡había un lugar considerado su tierra sagrada!
¡Era una montaña imponente!
Al pie de la montaña había un denso bosque, escalonado y envuelto en niebla. Allí crecían todo tipo de flores y plantas exóticas; las fragancias lo impregnaban todo y corrían arroyos por doquier. El lugar parecía un paraíso de fantasía.
En medio del bosque había muchos edificios de madera extraños, construidos sobre los árboles, entre las rocas u ocultos entre las flores. La vista era peculiar y única.
Había muchas figuras esféricas con el cuerpo cubierto de pelaje blanco, que se movían de un lado a otro entre las flores y plantas exóticas con miradas inocentes.
¡Una escena pacífica!
Nadie sabía que un desastre estaba a punto de caer sobre ellos.
De repente, una sombra negra en la distancia voló directamente hacia allí y se detuvo para flotar justo al lado de la montaña.
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