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Bambi y el duque - Capítulo 142

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142: Capítulo 143 – Chica con guantes – Parte 1.

142: Capítulo 143 – Chica con guantes – Parte 1.

Editor: Nyoi-Bo Studio Mientras Jan miraba el carruaje salir de la mansión, su mente se sentía inquieta debido al hecho de saber que el Sr.

Sullivan Carmichael despreciaba a los humanos hasta lo más profundo de su corazón.

Eso le hizo sospechar el motivo por el cual se llevaría a Vivian, quien no tenía nada que ver con el accidente de la masacre que tuvo lugar en el lejano pueblo de Bonelake.

No era raro escuchar sobre asesinatos en masa, al menos, no para personas como él, quien que escuchaba informaciones en el mercado cuando iba a recoger comestibles y otros suministros necesarios para la mansión.

Se habían producido muchos casos de muerte y la mayoría de las veces no se redactaban en los boletines, ya que los cuerpos eran desaparecidos por el consejo antes de que llegaran a la vista del público.

Cuando uno de los concejales fue a transmitir la información de lo sucedido, Leonard ya se había preparado porque recibió las noticias de Lord Nicholas.

Antes de irse, Jan lo había visto entrar en la habitación de la dama y salir después de un minuto para ordenarle que le informara que no tenía que ir a visitar a la hermana Isabelle.

Con la cantidad de muerte que tuvo lugar, el duque debía estar preocupado por tener a su Dama fuera de la mansión sin estar él cerca de ella, ya que, si algo sucedía, sería difícil para él regresar debido a la distancia.

Sólo esperaba que el vampiro mayor de sangre pura cumpliera su palabra de traer a la dama ilesa.

… En el carruaje que cabalgaba hacia el pueblo masacrado, los cuatro caballos tiraban del elegante carruaje que pertenecía a Sullivan Carmichael.

Sullivan, quien no habló mucho mientras estaba en la mansión, se sentó con los brazos cruzados mientras su rostro se apartaba del de ella para mirar por la ventana sin mostrarle el menor interés.

Vivian se había emocionado cuando el tío de Leo le había dicho a Jan que iría con él y, aunque sus palabras podían contener algún murmullo de desacuerdo, ella había aceptado salir voluntariamente con él.

Y ahora que ella estaba allí, respirando el mismo aire que él, se preguntó por qué había decidido llevarla.

Sabiendo el odio y la actitud poco amable que tenía contra los humanos, no pudo evitar cuestionar sus motivos.

El amo de llaves le había dicho que el viaje al pueblo no tomaría más de veinte a treinta minutos, pero sentada con Sullivan Carmichael, los pocos minutos que habían pasado parecían una eternidad.

Mirando hacia afuera desde su lado de la ventana, trató de distraer la atmósfera pesada dentro del carruaje observando los árboles que pasaron de ser verdes a blancos debido a la…

¿Nieve?

Al acercarse más a la ventana, vio que era nieve lo que comenzaba a cubrir los árboles de la tierra de Bonelake como si la Navidad ya estuviera aquí, hasta que se dio cuenta de que esta parte de Bonelake estaba donde se encontraba la Mansión de Nieve.

Desde donde estaba sentada, miró hacia las colinas y pudo ver ligeramente la mansión donde había estado con Leonard.

—Puede que te sorprendas, pero aquí es donde residió el segundo Señor de Bonelake.

Es una pena que el hombre no haya estado a la altura de las expectativas de sus súbditos.

Tenía una hermosa mansión arriba en la colina, como puedes ver —dijo Sullivan, viendo hacia la ventana por la que Vivian había estado mirando.

—Es una hermosa mansión —coincidió Vivian, y el hombre levantó una ceja.

La mansión de nieve era un área restringida que no permitía la entrada de simples mortales, suponiendo que sabía que su sobrino la había llevado allí.

Él la vio voltearse a mirarlo y preguntarle—.

Sr.

Carmichael, ¿puedo preguntarle cómo falleció el segundo Señor?

Cuando le preguntó a Leonard al respecto, él le respondió que fue por la vejez, pero ella sabía que había algo que Leonard había ocultado.

Una pequeña información que debió haber descubierto él mismo de alguien de quien no se podía hablar.

El vampiro de sangre pura aquí era mayor, así que seguramente debía saber algo, pensó Vivian.

Sullivan miró a la niña humana, sus ojos rojos la observaron antes de decidir responder a su pregunta.

—Vejez —fueron sus palabras para ella.

Preguntándose si eso era todo lo que iba a conseguir, suspiró internamente, pero escuchó que el hombre continuaba—.

Eso es lo que todos dicen.

Que murió de vejez.

—Pero no lo hizo, ¿verdad?

—preguntó la curiosa Vivian.

—Los que fueron a recoger su cuerpo no creyeron que se debiera a la vejez.

Fui uno de ellos antes de renunciar a mi puesto —¿Trabajó para el consejo?

—esto era algo nuevo para ella, pero significaría que fue admitido en el consejo a una edad temprana en ese momento.

—Yo no trabajé para el consejo.

Mi padre tenía contactos y mi hermano, Giles, ingresó al consejo después de los exámenes.

No pasé por el segundo examen y después de varios intentos, decidí elegir otra carrera.

Había mucha muerte en las tierras por el caos entre humanos y vampiros librando una guerra cuando el Señor de Bonelake cayó y fue recibido por la muerte.

Fue por pura suerte que fuera enviado allí en lugar de mi hermano para buscar el cuerpo.

—¿Que le sucedió?

Sullivan puso los ojos en blanco.

—¿Cómo voy a saberlo?

no estuve allí durante el momento de su muerte, pero no parecía un hombre que murió de viejo.

Para un vampiro, eso no era estar viejo.

Todo lo que puedo decir es que no parecía una muerte natural —reflexionando sobre sus palabras y viendo que no quería hablar de eso, ella no empujó más su suerte.

A medida que el carruaje continuaba avanzando hacia el lugar de los muertos, algo en la conversación de Sullivan se le vino a la mente, como si acabara de darse cuenta de lo que había dicho mientras explicaba sobre el segundo Lord.

El hombre había ingresado para participar en el examen del consejo varias veces y sólo había fallado en la segunda parte del examen.

¿Era difícil el examen para un vampiro de sangre pura como él?

Entonces debe ser cierto que muy pocos eran seleccionados después de concluir los exámenes.

Tal vez no debería sentirse así, pero estaba orgullosa de haber aprobado su primer examen.

Tal vez si pasaba el segundo examen, su valor como persona podría elevarse a los ojos de Sullivan.

Aunque el hombre despreciaba a los mortales, seguía siendo familia de Leonard, su tío de sangre que se preocupaba por él.

Vivian era un vampiro de sangre pura, pero sólo Leonard y la hermana Isabelle sabían la verdad.

No había forma de que se lo pudiera demostrar a nadie más.

La primera vez que Leonard intentó transformarla la hizo quedarse inconsciente durante dos días seguidos en su cama.

Ella no sabía si el efecto sería el mismo si lo intentaba por ella misma.

También, había una parte de Vivian que estaba preocupada si absorbía veneno en su cuerpo por temor a corromper su núcleo, si aún existía, después de convertirse en un humano.

La tierra comenzó a verse menos blanca y más verde hasta que estuvieron muy lejos del lugar en el que nevaba.

Las riendas de los caballos fueron haladas después de unos minutos y el carruaje se detuvo.

El cochero saltó al suelo para abrir la puerta, para permitir la salida del señor Sullivan y de la Dama detrás de él.

El cochero había detenido el carruaje lejos de la aldea.

Tomaría un par de minutos minuto caminar para llegar a algunas de las casas que parecían haber terminado de arder con el espeso humo que luego desaparecía en el aire.

La aldea parecía tranquila, como si hubiera sido golpeada por un desastre natural del que los aldeanos se habían logrado escapar, pero en éste caso, los aldeanos no tuvieron la oportunidad de evitar que la muerte llegara y los atacara.

Al ver el humo aparecer desde el fondo y desaparecer a medida que avanzaban, Vivian se preguntó si el lugar había sido incendiado, ya que no se había mencionado nada sobre fuego en el boletín.

Casi perdió el equilibrio cuando tropezó con una roca al perderse mientras miraba las casas.

Sullivan Carmichael no la esperó ni mostró ninguna preocupación cuando perdió el equilibrio y, en cambio, caminó delante de ella.

Vivian miró hacia sus pies y vio la grava negra y el lodo adherirse a las suelas de sus zapatos, se adelantó para caminar hacia un tronco que yacía en el suelo, el tronco tenía uno de sus extremos descansado sobre un charco de agua.

Al ver al Sr.

Carmichael desaparecer en uno de los callejones antes que pudiera alcanzarlo, decidió quitar el barro de la parte superior de sus zapatos.

Sacudió sus zapatos hacia adelante y hacia atrás para eliminar el barro de sus suelas.

Cuando lo hizo, vio una línea de agua que seguía en cierto camino.

El clima aquí parecía ser mucho más frío que donde ella vivía, como si la nieve estuviera presente pero no pudiera ser vista.

Sin prestarle mucha atención, se dio cuenta de que Sullivan percibía un mal olor que rodeaba las casas cuando entraba en un cierto perímetro.

Vivian levantó la mano y se tapó la nariz y la boca con el dorso de las largas mangas del abrigo.

Dando un paso tras otro mientras evitaba los charcos de agua que se cruzaban en su camino, se detuvo frente a las casas que tenían las puertas abiertas.

No fue una sorpresa que nadie hubiera ido a ese lugar para huir del pueblo.

A menudo se decía que los lugares en donde ocurrían muertes en masa estaban llenos de negatividad, ya que las almas de los muertos sólo maldecían a las almas de los vivos.

Empujó la puerta que estaba entreabierta y miró los cuerpos que yacían en el suelo descuartizados.

En la casa en la que entró, una mujer yacía tendida en el suelo con la frente apoyada sobre el piso y la cara vuelta hacia la puerta.

Había un niño muerto junto a ella y un hombre que estaba medio acostado en la cama con las piernas colgando en el suelo.

La imagen fue suficiente para decir cuán brutales y crueles fueron asesinados, sin perdonar ni siquiera al niño.

Algo le dijo a Vivian que quien los mató, o al resto de la aldea, era un asesino que estaba bien entrenado, ya que los objetos en las casas no parecían desordenados ni había sangre salpicada por toda la habitación.

La única sangre que se podía ver estaba alrededor de los cuerpos.

Vivian había querido venir aquí para ver si podía encontrar algo, pero ahora que había visto la escena, miró los cuerpos juntando las cejas en un gesto de concentración.

El único cadáver que Vivian había tocado fue el de Charlotte, una persona a la que conoció personalmente.

Tocar otro se sentía extraño, pero sin pensarlo mucho se inclinó, pero escuchó a Sullivan aparecer detrás de ella.

—¿Qué estás haciendo?

—en el silencio misterioso, su voz la sobresaltó haciéndola retroceder su mano— No toques los cuerpos —dijo caminando dentro de la habitación—.

El consejo querrá mirarlos cuando lleguen aquí para su inspección, no contamines los cadáveres —entrecerró los ojos.

—¿Por qué no ha venido ninguna autoridad aquí todavía?

—preguntó mirando a la mujer que tenía los ojos y la boca ligeramente abiertos.

—¿No es necesario proteger un lugar en el que ha ocurrido un asesinato en masa?

¿O era que a los funcionarios no les importaba porque era tierra de nadie?

—Se necesita permiso para entrar en la tierra de los muertos.

¿De verdad?

Eso era algo que ella no sabía, pero si era así, ¿qué estaban haciendo ahí?

Un poco alarmada, miró al viejo vampiro de sangre pura para escucharlo hablar.

—No somos parte del consejo, así que está bien mirar las cosas.

—¿Y si contaminamos la evidencia?

—dijo Vivian Aparte de ellos, el resto de las personas en los alrededores estaban muertas.

No había nada que contaminar, especialmente con sus guantes negros todavía en sus manos.

Como si no creyera lo que podría hacer, Sullivan dijo.

—Ven conmigo y quédate cerca.

No estamos seguros de si la persona responsable de hacer esto podría aparecer o no —al verlo esperar por ella, se puso de pie mirando los ojos inquietantemente hermosos de la mujer.

¿Quién podría matar a alguien tan despiadadamente?, pensó Vivian para sí misma mientras dejaba la casa y los cuerpos detrás de ella.

Cuando Vivian y Sullivan salieron de la casa en mal estado, los ojos azules de la mujer que se encontraba inmóvil en el suelo parpadearon.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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