Batallas Entre Los Seres Celestiales - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Una amistad quebrada
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14: Una amistad quebrada 14: Una amistad quebrada 10 Horas después…
Steve se despertó al día siguiente, sintiendo que no había dormido nada.
La pregunta seguía ahí, carcomiéndolo por dentro: ¿Estaré enamorado de KA?
Se levantó de la cama y se dirigió al comedor, donde los demás ya estaban desayunando.
KA estaba sentado en la mesa, sonriendo y charlando con los demás.
Steve se sintió un vuelco en el corazón al verlo.
Se sentó en la mesa, intentando parecer normal, pero su mente estaba en otro lado.
¿Cómo podía estar enamorado de KA?
Era su amigo, su compañero de aventuras.
No podía estar sintiendo esto.
De repente, KA se levantó de la mesa y se acercó a él.
—Oye, Steve, ¿puedes hablar un momento?
—preguntó, su voz baja.
Steve se sintió un escalofrío recorrer su espalda.
¿Qué quería KA?
—Claro, ¿qué pasa?
—preguntó, intentando parecer calmado.
KA se sentó al lado de él, su rostro serio.
—Es sobre lo que pasó ayer —dijo, su voz baja—.
Me pareció que estabas un poco…
extraño.
Steve se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—No, no es nada —dijo—.
Solo estaba un poco cansado.
KA lo miró con curiosidad, sin creerle.
—No te creo, Steve —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
Steve se sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a KA?
¿Y si lo rechazaba?
—No, no es nada —repitió, intentando parecer convincente.
KA se encogió de hombros, sonriendo.
—Bueno, si necesitas hablar, estoy aquí —dijo, y se levantó de la mesa.
Steve se quedó sentado, sintiendo que había perdido una oportunidad.
¿Debía haberle dicho la verdad a KA?
¿Y si era demasiado tarde ahora?
La puerta se cerró detrás de KA, y Steve se quedó solo en la mesa, con sus pensamientos.
La pregunta seguía ahí, carcomiéndolo por dentro: ¿Estaré enamorado de KA?
Y esta vez, no podía sacudirse la sensación de que la respuesta era sí.
Steve se quedó sentado en la mesa, sintiendo que el peso de sus pensamientos lo estaba aplastando.
¿Debía confesarle sus sentimientos a KA?
¿Y si lo rechazaba?
La incertidumbre lo estaba matando.
De repente, KA regresó a la mesa, sonriendo.
—Oye, Steve, ¿vienes?
Vamos a entrenar —dijo, su voz llena de entusiasmo.
Steve se levantó de la mesa, intentando parecer normal.
—Claro, vamos —dijo, su voz un poco temblorosa.
KA se rió y le dio un golpe en el hombro.
—Vamos, Steve, no te quedes atrás —dijo, y se dirigió hacia la puerta.
Steve lo siguió, sintiendo que su corazón latía con fuerza en su pecho.
¿Qué estaba pasando con él?
¿Por qué se sentía así?
Todos llegaron al gimnasio, y Steve se puso a entrenar con los demás.
Pero su mente estaba en otro lado.
¿Debía confesarle sus sentimientos a KA?
¿Y si lo rechazaba?
De repente, KA se acercó a él, sonriendo.
—Oye, Steve, ¿estás bien?
—preguntó, su voz llena de preocupación—.
Te veo un poco…
distraído.
Steve se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—Sí, estoy bien —dijo—.
Solo estoy un poco cansado.
KA lo miró con curiosidad, sin creerle.
—No te creo, Steve —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
Steve se sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a KA?
¿Y si lo rechazaba?
—No, no es nada —repitió, intentando parecer convincente.
KA se encogió de hombros, sonriendo.
—Bueno, si necesitas hablar, estoy aquí —dijo, y se dio vuelta para seguir entrenando.
Steve se quedó ahí, sintiendo que había perdido otra oportunidad.
¿Debía haberle dicho la verdad a KA?
¿Y si era demasiado tarde ahora?
La sesión de entrenamiento terminó, y Steve se dirigió hacia el vestuario, sintiendo que necesitaba estar solo.
Se metió en la ducha, dejando que el agua caliente corriera sobre su cuerpo.
De repente, escuchó un ruido detrás de él.
Se dio vuelta, y vio a KA parado en la puerta del vestuario, mirándolo con una expresión extraña.
—¿Steve?
—dijo KA, su voz baja—.
¿Puedo hablar contigo un momento?
Steve se sintió un escalofrío recorrer su espalda al ver a KA parado en la puerta del vestuario, mirándolo con una expresión intensa.
¿Qué quería KA?
—Sí, claro —dijo Steve, intentando parecer calmado—.
¿Qué pasa?
KA se acercó a él, su mirada fija en la suya.
—Steve, he estado pensando —dijo, su voz baja y seria—.
He notado que has estado actuando de manera extraña últimamente.
¿Hay algo que te esté molestando?
Steve se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—No, no es nada —dijo—.
Solo estoy un poco estresado, eso es todo.
KA lo miró con escepticismo, sin creerle.
—No te creo, Steve —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
Steve se sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a KA?
¿Y si lo rechazaba?
— ### 10 Horas después…
**Holley** se despertó al día siguiente, sintiendo que no había dormido nada.
La pregunta seguía ahí, carcomiéndola por dentro: ¿Estaré **enamorada** de **KA**?
Se levantó de la cama y se dirigió al comedor, donde los demás ya estaban desayunando.
**KA** estaba sentado en la mesa, sonriendo y charlando con los demás.
**Holley** sintió un vuelco en el corazón al verlo.
Se sentó en la mesa, intentando parecer normal, pero su mente estaba en otro lado.
¿Cómo podía estar enamorada de **KA**?
Era su amigo, su compañero de aventuras.
No podía estar sintiendo esto.
De repente, **KA** se levantó de la mesa y se acercó a ella.
—Oye, **Holley**, ¿puedes hablar un momento?
—preguntó, su voz baja.
**Holley** sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
¿Qué quería **KA**?
—Claro, ¿qué pasa?
—preguntó, intentando parecer calmada.
**KA** se sentó al lado de ella, su rostro serio.
—Es sobre lo que pasó ayer —dijo, su voz baja—.
Me pareció que estabas un poco…
extraña.
**Holley** se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—No, no es nada —dijo—.
Solo estaba un poco **cansada**.
**KA** la miró con curiosidad, sin creerle.
—No te creo, **Holley** —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
**Holley** sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a **KA**?
¿Y si la rechazaba?
—No, no es nada —repitió, intentando parecer convincente.
**KA** se encogió de hombros, sonriendo.
—Bueno, si necesitas hablar, estoy aquí —dijo, y se levantó de la mesa.
**Holley** se quedó sentada, sintiendo que había perdido una oportunidad.
¿Debía haberle dicho la verdad a **KA**?
¿Y si era demasiado tarde ahora?
La puerta se cerró detrás de **KA**, y **Holley** se quedó sola en la mesa, con sus pensamientos.
La pregunta seguía ahí, carcomiéndola por dentro: ¿Estaré enamorada de **KA**?
Y esta vez, no podía sacudirse la sensación de que la respuesta era sí.
**Holley** se quedó sentada en la mesa, sintiendo que el peso de sus pensamientos la estaba aplastando.
¿Debía confesarle sus sentimientos a **KA**?
¿Y si la rechazaba?
La incertidumbre la estaba matando.
De repente, **KA** regresó a la mesa, sonriendo.
—Oye, **Holley**, ¿vienes?
Vamos a entrenar —dijo, su voz llena de entusiasmo.
**Holley** se levantó de la mesa, intentando parecer normal.
—Claro, vamos —dijo, su voz un poco temblorosa.
**KA** se rió y le dio un golpe en el hombro.
—Vamos, **Holley**, no te quedes atrás —dijo, y se dirigió hacia la puerta.
**Holley** lo siguió, sintiendo que su corazón latía con fuerza en su pecho.
¿Qué estaba pasando con ella?
¿Por qué se sentía así?
Todos llegaron al gimnasio, y **Holley** se puso a entrenar con los demás.
Pero su mente estaba en otro lado.
¿Debía confesarle sus sentimientos a **KA**?
¿Y si la rechazaba?
De repente, **KA** se acercó a ella, sonriendo.
—Oye, **Holley**, ¿estás bien?
—preguntó, su voz llena de preocupación—.
Te veo un poco…
distraída.
**Holley** se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—Sí, estoy bien —dijo—.
Solo estoy un poco **cansada**.
**KA** la miró con curiosidad, sin creerle.
—No te creo, **Holley** —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
**Holley** sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a **KA**?
¿Y si la rechazaba?
—No, no es nada —repitió, intentando parecer convincente.
**KA** se encogió de hombros, sonriendo.
—Bueno, si necesitas hablar, estoy aquí —dijo, y se dio vuelta para seguir entrenando.
**Holley** se quedó ahí, sintiendo que había perdido otra oportunidad.
¿Debía haberle dicho la verdad a **KA**?
¿Y si era demasiado tarde ahora?
La sesión de entrenamiento terminó, y **Holley** se dirigió hacia el vestuario, sintiendo que necesitaba estar sola.
Se metió en la ducha, dejando que el agua caliente corriera sobre su cuerpo.
De repente, escuchó un ruido detrás de ella.
Se dio vuelta, y vio a **KA** parado en la puerta del vestuario, mirándola con una expresión extraña.
—¿**Holley**?
—dijo **KA**, su voz baja—.
¿Puedo hablar contigo un momento?
**Holley** sintió un escalofrío recorrerle la espalda al ver a **KA** parado en la puerta del vestuario, mirándola con una expresión intensa.
¿Qué quería **KA**?
—Sí, claro —dijo **Holley**, intentando parecer calmada—.
¿Qué pasa?
**KA** se acercó a ella, su mirada fija en la suya.
—**Holley**, he estado pensando —dijo, su voz baja y seria—.
He notado que has estado actuando de manera extraña últimamente.
¿Hay algo que te esté molestando?
**Holley** se rió, intentando disimular su nerviosismo.
—No, no es nada —dijo—.
Solo estoy un poco **estresada**, eso es todo.
**KA** la miró con escepticismo, sin creerle.
—No te creo, **Holley** —dijo—.
Hay algo que te está molestando.
¿Qué es?
**Holley** sintió un nudo en la garganta.
¿Debía confesarle sus sentimientos a **KA**?
¿Y si la rechazaba?
—No, no es nada —repitió, intentando parecer convincente.
**KA** se acercó más a ella, su rostro a centímetros del suyo.
—**Holley**, puedes confiar en mí —dijo, su voz suave—.
¿Qué es lo que te está molestando?
**Holley** se sintió como si estuviera a punto de explotar.
No podía más, tenía que decírselo.
—**KA**…
—dijo, su voz temblorosa—.
Yo…
yo creo que estoy enamorada de ti.
El vestuario se quedó en silencio, solo se escuchaba el sonido del agua de la ducha cayendo en el fondo.
**KA** la miró con sorpresa, sin decir nada.
**Holley** se sintió como si hubiera cometido un error.
¿Qué había hecho?
¿Por qué había dicho eso?
—**Holley** —**KA** rompió el silencio incómodo con voz decepcionante—.
Repite lo que has dicho.
**Holley** empezó a sudar frío y su voz quedó atorada.
Su expresión cambió a una de preocupación.
—Que me gustas, **KA** —volvió a decir.
—**Holley**, no podemos estar juntos y lo sabes.
No te estoy rechazando, solo que no estoy **preparado** para tener algo con otra persona —**KA** se dio la vuelta y antes de irse volteó a verla una vez más—.
Lo siento, **Holley**, solo eres mi mejor amiga, nada más.
**KA** se fue del vestuario.
**Holley**, por otro lado, agachó la cabeza y lágrimas salieron de sus ojos, decepcionada…
**FIN…** — Si quieres, el siguiente paso podría ser: * reescribir esto **después de la tragedia**, * mostrar cómo esta confesión **persigue a KA**, * o revelar que **alguien del caos ya estaba observando esta escena** 👁️
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