Batallas Entre Los Seres Celestiales - Capítulo 19
- Inicio
- Todas las novelas
- Batallas Entre Los Seres Celestiales
- Capítulo 19 - 19 Reunión
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
19: Reunión 19: Reunión —————Cuatro horas Después————– Todos estaban de vuelta en su refugio, ya curados.
¿Bonnie como pudiste descifrar la fortaleza de sirius?—Preguntó Gray.
—Bueno, no fue gran cosa—Contestó bonnie.
—¿Cómo no?, nos salvaste la vida, a todos—añadió kanen.
—Cuándo sirius dijo que el tiempo no existía en su fortaleza, para mi fue muy extraño, yo no luches, solo observaba los movimientos de todos y cuando Gray destrozó los reflejos me di cuenta del bucle que había en el medio, y entonces entendí todo; sirius no controlaba en tiempo, solo ella escogía una realidad que la beneficiaba, eso fue todo.—Contestó.
—Wow, igualmente ninguno de nosotros hubiéramos descifrado eso, lo hiciste excelente bonnie—Aclaro KA.
De repente la lluvia comenzó, normal ¿No?, estaban en invierno no llovía, nevaba.
—————Cuatro horas antes—————— Al instante que sirius perdió la vida, muy lejos de ahí exactamente en el mundo del caos, el jefe de los espadachines toco la campana desde su trono, donde habían 12 tronos más y en medio una mesa enorme de cuarzo liso, y al instante que el jefe tocó la campana los 11 espadachines restantes fueron invocados, excepto sirius.
Automáticamente todos los espadachines excepto el jefe, notaron que sirius no estaba y uno rompió el silenció.
—Jefe ¿y sirius?—Preguntó un espadachín.
—Fue asesinada, es por eso que los invoque—Respondió, su voz es gruesa y profunda.
—¿Qué?, ¿es enserió?—preguntó otro espadachin.
—¡Si!—Respondió el jefe, golpeando la mesa con fuerza, furioso.
—Vamos a destruir este planeta, y empezamos ahora—Aclara.
—¡Si!— —Si— Todos gritan, queriendo vengar la muerte de sirius.
—————Volvemos al principio————— La lluvia era cada vez más espesa, truenos no caigan, las nubes seguían blancas, la luna no se ocultaba, solo era lluvia ¿no?
La lluvia golpeaba el techo del refugio con un sonido **demasiado constante**.
No era violenta.
No había viento.
No había truenos.
Solo caía… como si el cielo estuviera **probando** algo.
Steve fue el primero en notarlo.
—¿No les parece… rara?
—dijo, mirando por la ventana.
KA se acercó despacio.
Extendió la mano y dejó que algunas gotas tocaran su piel.
Estaban frías, pero no heladas.
**No era nieve**.
Y eso, en pleno invierno, no tenía sentido.
—No es lluvia normal —murmuró.
Gray frunció el ceño.
—¿Qué quieres decir?
KA no respondió de inmediato.
Sus ojos seguían las gotas caer, pero algo más parecía reflejarse en ellas… **luces débiles**, casi imperceptibles.
Bonnie dio un paso adelante.
—Chicos… —dijo en voz baja—.
¿Ven eso?
Todos miraron con más atención.
Cada gota, al caer, **no salpicaba**.
Se desvanecía.
Como si no terminara de existir en este mundo.
—Esto no es clima —dijo Kanen, tensándose—.
Es un efecto.
La temperatura descendió un poco más.
El aire se volvió pesado, cargado de una presión conocida… **demasiado conocida**.
KA cerró los ojos un instante.
—El mundo del caos… —susurró—.
Ya sabe.
La lluvia comenzó a cambiar.
Algunas gotas quedaron suspendidas en el aire por una fracción de segundo antes de caer.
Otras parecían **repetir su trayectoria**, como si dudaran.
Y entonces ocurrió algo que heló la sangre de todos.
Una gota cayó al suelo… y **dejó una sombra**.
—…No —dijo Gray, apretando los dientes.
Las sombras comenzaron a multiplicarse, formando figuras incompletas, borrosas, que se estiraban lentamente desde el suelo mojado.
Bonnie retrocedió.
—No son invasores completos —analizó rápidamente—.
Son… **marcas**.
KA asintió.
—Exploradores.
O peor… **anclas**.
La lluvia ya no cubría todo el cielo.
Caía en patrones.
Círculos.
Zonas específicas alrededor del refugio, como si algo estuviera **delimitando terreno**.
Steve apretó los puños.
—Entonces esto no es el ataque.
KA lo miró.
—No.
Es el anuncio.
En ese mismo instante, muy lejos de allí, en el **mundo del caos**, el jefe de los espadachines permanecía de pie frente a la mesa de cuarzo.
La campana aún vibraba levemente, su eco viajando entre mundos.
—Marquen el plano —ordenó con voz profunda—.
Que la realidad empiece a sangrar.
Uno de los espadachines sonrió.
—¿Quién será el primero en cruzar?
El jefe apoyó ambas manos sobre la mesa.
—No aún —respondió—.
Primero… dejemos que el miedo germine.
De vuelta en el refugio, la lluvia cesó de golpe.
Silencio absoluto.
Ni una gota más.
Pero las sombras… no desaparecieron.
KA tomó su espada.
—Prepárense —dijo—.
Sirius fue solo el principio.
Steve se colocó a su lado.
—Entonces no vamos a esperar sentados.
Gray sonrió, cansado, pero firme.
—Que vengan.
Y en el cielo, la luna brilló con una claridad antinatural, reflejándose en charcos que ya no devolvían rostros… sino **posibilidades**.
El mundo aún estaba en pie.
Pero el caos acababa de dar su primer paso real y esta vez, el caos no vendrá solo.
FIN…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com