Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Batallas Entre Los Seres Celestiales - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Batallas Entre Los Seres Celestiales
  4. Capítulo 27 - 27 Caos
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

27: Caos 27: Caos El paso al **mundo del caos** no fue inmediato.

Cuando el grupo cruzó por completo, el portal no se cerró… **se deshizo**, como si el propio caos hubiera decidido que ya no hacía falta una salida.

—Genial —murmuró Tronwer—.

Siempre quise quedarme atrapado en un lugar que parece odiarnos.

El entorno era inquietante: estructuras que cambiaban de forma al ser observadas, suelo que no siempre respondía igual al peso, y un cielo sin estrellas donde algo parecía moverse lentamente, como si pensara.

Bonnie se llevó una mano al pecho.

—Aquí… las leyes no están rotas —dijo—.

Están **negociándose todo el tiempo**.

Gray avanzó un paso.

—Entonces no pensemos como guerreros.

Pensemos como intrusos.

Kanen asintió.

—El caos castiga la fuerza directa… pero responde a la intención.

Holley frunció el ceño.

—Entonces KA no fue traído aquí por ser fuerte.

Todos entendieron lo que eso implicaba.

— ### Más profundo KA estaba de pie frente a una estructura imposible: una torre que no proyectaba sombra y que parecía extenderse tanto hacia arriba como hacia adentro.

—Este es el umbral —dijo el jefe del caos, a su lado—.

Aquí decides si sigues siendo tú… o si te conviertes en lo que el mundo necesita que seas.

KA no respondió.

Desde que había sido capturado, algo había cambiado.

No solo el control.

Había **silencio** donde antes había culpa.

—Tu grupo ha entrado —continuó el jefe, observándolo con atención—.

¿Eso te inquieta?

KA apretó los dedos.

—No.

El jefe sonrió.

—Mentira.

Con un gesto, el espacio se onduló y una imagen apareció: Gray, Bonnie, Holley, Tronwer y Kanen avanzando entre distorsiones, tensos, decididos… cansados.

KA dio un paso involuntario al frente.

—No los uses.

—No necesito usarlos —respondió el jefe—.

El caos ya los está probando.

La imagen cambió: una grieta se abrió bajo los pies de Holley, una estructura colapsó sobre Tronwer, Kanen fue separado del grupo por una distorsión temporal.

KA sintió el impulso de gritar.

No pudo.

—Cada paso que den aquí —dijo el jefe— les exigirá algo.

¿Sabes qué exigirá el tuyo?

KA levantó la mirada.

—¿Qué?

—Elegir —respondió—.

Salvarlos… o salvarte.

— ### El grupo La realidad se **partió** entre ellos.

Gray apareció en un espacio cerrado, rodeado de muros que reflejaban versiones de sí mismo fallando como líder.

Bonnie cayó en una sala de símbolos cambiantes que contradecían todas sus teorías.

Tronwer se encontró frente a una sombra que imitaba cada uno de sus movimientos, pero más rápido.

Kanen quedó suspendido en un vacío donde cada decisión pasada se repetía con un resultado distinto.

Holley… no cayó.

Ella quedó sola, de pie en un campo silencioso.

—Esto es una prueba —susurró.

El aire frente a ella se onduló.

KA apareció.

No completo.

No del todo real.

—No deberías estar aquí —dijo él.

Holley dio un paso adelante, con los ojos húmedos.

—Entonces ¿por qué sigues llamándonos?

KA bajó la mirada.

—Porque no sé cómo detenerme.

El mundo tembló.

Desde lo alto de la torre, el jefe del caos observaba.

—Perfecto —murmuró—.

El conflicto ya no es externo.

Y mientras cada uno enfrentaba su propia fractura, el caos comenzaba a revelar su verdadero propósito: no conquistar mundos… sino **decidir quién merece seguir siendo humano**.

———————————————————– El campo silencioso **se quebró**.

Holley sintió primero el cambio en el aire: dejó de ser neutro y se volvió **pesado**, como si cada partícula tuviera intención propia.

El suelo bajo sus pies adoptó patrones geométricos que se reorganizaban sin cesar.

—Así que tú eres la que no cayó —dijo una voz irritante, cargada de burla—.

Interesante… pero estadísticamente irrelevante.

Holley giró sobre sí misma.

Frente a ella, el espacio **se plegó** y tomó forma humana.

El **Duodécimo Espadachín del Caos**.

Su espada no era recta ni curva: estaba compuesta de segmentos numéricos flotantes, conectados por líneas de energía cambiante.

Su cuerpo parecía incompleto, como si cada parte pudiera reajustarse en cualquier momento.

—Espadachín Número Doce —continuó—.

Especialista en inevitabilidad.

Holley apretó los dientes.

—Eres el que juega a ser perfecto.

El espadachín sonrió.

—No juego.

**Me adapto**.

El suelo vibró.

—Expansión de fortaleza —dijo con fastidio, como si ya estuviera aburrido—: **Mundo Numérico**.

El entorno explotó en cifras, ecuaciones, ejes infinitos.

Cada movimiento de Holley era inmediatamente **analizado**, anticipado, corregido.

Intentó avanzar.

El suelo cambió.

Intentó esquivar.

El aire se cerró.

—No importa qué hagas —dijo el Doce—.

Mi fortaleza no tiene límites, no tiene defectos, no tiene centro externo.

Se señaló el pecho.

—El núcleo soy yo.

Holley respiró hondo.

No atacó.

Observó.

—¿Sabes cuál es tu problema?

—dijo ella con calma inesperada—.

Que crees que entender algo es lo mismo que **vivirlo**.

El Doce arqueó una ceja.

—Respuesta emocional.

Inútil.

Holley dio un paso… y luego otro.

Cada vez que el Mundo Numérico se reajustaba, ella **cambiaba el ritmo**, no la dirección.

No buscaba superar el sistema, sino **desacomodarlo**.

—No lucho para ganar —dijo—.

Lucho para proteger.

El Doce lanzó un ataque.

Cientos de clones idénticos surgieron de la nada, cada uno con fuerza equivalente, cada uno reduciendo el poder de Holley al enfrentarlo.

Holley cayó de rodillas.

La presión era brutal.

—¿Ves?

—dijo el espadachín—.

Adaptación absoluta.

Holley alzó la mirada, sangrando.

—No… —susurró—.

Esto es obsesión.

Cerró los ojos.

Y por primera vez desde que entraron al caos, **pensó en los demás**.

En Gray resistiendo.

En Bonnie descifrando.

En Tronwer luchando sin rendirse.

En Kanen sosteniendo decisiones imposibles.

En KA… perdido.

Algo respondió.

No una fortaleza.

No un poder nuevo.

**Una coherencia**.

El Mundo Numérico titubeó por una fracción de segundo.

El Doce frunció el ceño.

—¿Qué hiciste?

Holley se puso de pie, temblando.

—Nada que puedas calcular —respondió—.

Recordé por qué sigo de pie.

El caos **no se rompió**.

Pero por primera vez… **no obedeció al Doce al instante**.

Y en lo alto de la torre imposible, el jefe del caos entrecerró los ojos.

—Interesante… —murmuró—.

Incluso un sistema sin defectos puede fallar si se enfrenta a algo que no intenta vencerlo.

La batalla apenas comenzaba pero ahora en el territorio enemigo.

FIN…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo