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Bestia de la Humanidad - Capítulo 11

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11: CAPITULO 11 11: CAPITULO 11 AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile” A la vista resaltaban altas murallas reforzadas de 12 metros, torres de vigilancia que llegaban hasta los 15 metros, soldados de armaduras, alabardas pesadas y cañones apostados principalmente en los cuatro lados.

Una reja de 10 metros era el portón que conducía al interior de la ciudad, custodiada por un estricto control de docenas de guardias, el mecanismo para abrir y cerrar la entrada solo podía ser otorgado por la misma fuerza que la vigilaba.

Personas transitaban a pie para ingresar, otros se desplazaban en carretas tiradas por caballos y en eso, un vehículo semejante a una furgoneta gris con una tubería en el lado izquierdo en la parte de atrás que exhalaba un humo azul, este último se movía por cuenta propia sin depender de la fuerza de un animal y estaba custodiaba por un numero de escolta armados de carácter personal.

—«¿Un vehículo motorizado a vapor?, así como las armas de fuego, tienen un diseño bastante anticuado, seguro que como el resto funcionan con magia» -Intuyo Shogg.

El dúo se detiene, la misma Vazil afirma que la ciudad amurallada, solo tenía una entrada como salida.

—El control nos exigirá una minuciosa revisión obligatoria, en donde será necesario que muestres tu cara -La licántropa canosa aseguro.

—Con todas las medidas que tomamos, no debería haber problema.

—Preferiría ir por lo seguro, quédate aquí.

Mientras Shogg se mantenía lejos del control, Vazil se acerco a uno de los guardias del puesto, los dos platicaron a una distancia del resto, acto seguido la mujer loba le entrega al guardia de forma discreta una sospechosa bolsa, y luego regresa hacia el muchacho.

—Todo arreglado, ¿ves a ese guardia alejado del control?, síguele y sigue sus instrucciones, nos veremos en breve.

—Espera, ¿vamos a separarnos?

—Yo debo entrar por el control para que registren mi presencia, nuestra manada destacada demasiado, si ingreso por medios “ilícitos”, la guardia lo sabrá, contigo es diferente, eres otro “elfo” del montón, totalmente un desconocido -Fue su explicación.

—¿Y voy a estar dentro de una ciudad que no conozco por mi cuenta?

—Sera por un breve tiempo, cuando hayas entrado, permanece allí hasta que este contigo -Fueron las indicaciones que le dio —Ni se te ocurra moverte de allí, espérame pacientemente y estaré contigo en minutos, tengo tu aroma, encontrarte es sencillo.

Cuestionar sus instrucciones y argumento era en vano, el muchacho no le quedo otra que acceder y siguió al soldado alejado del control del portón, este en silencio le indico que le siguiera pegándose al muro, tras una caminaba de pocos metros, mira hacia todos lados y procede golpear la pared, espera un rato y un hueco se abre revelando una puerta secreta de varias capas que conducía a una entrada oculta.

—¿Otro más?

-Un encapuchado de túnica oscura salió del interior de la entrada oculta.

—Si, la cuota está cubierta —De acuerdo.

El guardia se retira, y el encapuchado le hace un gesto a Shogg para indicarle que le siguiera, al entrar al interior de la entrada oculta, un mecanismo es presionado por el encapuchado para cerrarla.

Los dos prosiguen por un pasillo sucio y oscuro de pinta abandonada, la única fuente de luz era sostenido por el encapuchado en la forma de un farol con un cristal flotante en su interior que brillaba para iluminar tanto su alrededor como el camino por delante.

Ninguno de los dos intercambió palabras algunas, en silencio avanzaron hasta llegar a una parte en donde solo había pared, era fin del camino.

—Hemos llegado.

De forma discreta, un mecanismo oculto es activado, otra puerta oculta de varias capas se revela y abre un camino, el encapuchado señala partir hacia allí, y una vez que el muchacho cruza, este se cierra y con motivos de no volver a abrirse.

—De modo que logre entrar como ilegal a la ciudad, que dicha.

Había logrado ingresar, situándose en lo profundo de un callejón trasero, edificios a su alrededor y parte de la muralla, más adelante avisto la salida del callejón que conducía a la calle, pero las instrucciones de la licántropa canosa eran claras.

—«Tengo que permanecer aquí hasta que llegue, que mierda de espera, y no estoy en un sitio que digamos “seguro”» El callejón estaba lo bastante distanciado de las calles y encima suyo lo cubría un techo, teniendo en consecuencia poca iluminación de afuera y bastante oscuridad solo para ser visto parcialmente.

[–––––––] Con la espalda acomodada en la pared y los brazos cruzados, se dispuso a esperar a que Vazil regresara, veía a la gente pasar en las calles, sus ojos atentos reaccionan a una elfa de piel morena con una perforación labial en la parte inferior y sus ojos estaban clavados mirando fijamente al callejón en donde él se encontraba.

—«No es mi imaginación, vi a esa misma elfa pasar y mirando hacia aquí como 3 VECES en diferentes lapsos de tiempo» Ya fuera paranoias o el un instintivo básico de desconfiar en los alrededores de un desconocido lugar, los sentidos de Shogg estaban en suma alerta luego de haber atestiguado a la misma mujer varias veces.

Lo que llama más la atención, era el hecho de que todos los trasuntes de las calles, ninguno volteaba hacia su posición, solo una fue la excepción, y eso encendió las alarmas de su cabeza.

—Luces perdido, ¿no te vendría bien una mano amistosa?

Sus peores temores se hicieron realidad, volteo y la voz procedía de una elfa de camisón oscuro de capa con piezas de cuero para reforzar hombros y antebrazo, unas botas de cuero con pisadas de poco ruido, pantalones con un cinturón de fundas para armas blancas y otros utensilios, entre sus características mas notables, su piel morena, pelo corto negro y una perforación labial inferior en su lado izquierdo.

—«Es ella, con su capa trata de ocultar las fundas de su cintura, la cual en una parece guardar un cuchillo o un arma semejante» —¿Qué sucede?, ¿eres tímido?, ser callado no te llevara a ninguna parte, bueno… quizás a problemas.

—No estoy perdido, si es lo que crees, espero a alguien.

—Oh, la voz de un bello chico, quizás nosotras, podríamos acompañarte, mientras esperas a ese “alguien”.

—“¿Nosotras?” Cuatro individuos sospechosos entran al callejón posicionándose a espaldas de la elfa morena, tres de ellos eran mujeres y el restante un chico, todos con miradas que ocultaban intenciones “no tan amistosas”.

—«Ah mierda, apenas llego y ya me encuentro con asaltantes en la ciudad, pero estos… que raro…» Para Shogg lo que parecía curioso, es que la mayoría de integrantes del grupo de “asaltantes” lo conformaban mujeres, el único varón eran en alturas más bajo y físicamente se veía más endeble.

Las cinco caminaron lentamente hasta estar a centímetros del muchacho, teniéndolo rodeándolo en ese callejón, aun manteniendo esa faceta “amistosa”, Shogg seguía manteniendo la calma, consciente del peligro de intentar defenderse en un espacio cerrado, superado en número y desarmado.

—«Carajo, esa maldita vieja debió darme, aunque sea un arma prestada» La elfa morena actuaba como la líder del grupo, hablando por el resto, manteniendo contacto visual cara a cara con el muchacho.

—¿Qué sucede?, parece que nuestra compañía te pone “nervioso” —No estoy acostumbrado a tanta “compañía” que desconozco, más en especial en un callejón oscuro, donde casi todos hacen la vista gorda.

Los cinco se echan a reír con su respuesta, la elfa extiende uno de sus brazos y pone su palma contra la pared al lado del rostro del muchacho, acercándosele más, sus rostros estaban casi al alcance de contacto.

—Me gusta tu aptitud relajada y tu buen humor, esa adorable voz tuya me dice que tienes un rostro lindo, una pena que lo ocultes con esa adorable capucha de lobo -Opino ella —Vamos… quítate eso, quiero ver TODO ese bello rostro.

Levanta su mano restante, sus intenciones eran claras, remover su capucha y ver aquella cara joven que se ocultaba, el propio Shogg se encontraba en la duda sobre cómo responder, no hacer nada, significaría ganar más tiempo y exponer su identidad, pero si le detenía, era posible que el detonante reaccionara con hostilidad e inmediatamente la fachada “amistosa” del grupo culmine, pasando a la inevitable confrontación.

Una decisión debía ser tomada cuanto antes.

[CONTINUARA]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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