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Bestia de la Humanidad - Capítulo 22

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Capítulo 22: CAPITULO 22

AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile”

[Varios días antes – Alrededores del “Bosque Carnero”]

Bajo el manto nocturno de una noche de tres lunas llenas, tres mujeres se encontraban alrededor de una fogata, rasgos bestiales desde un pelaje presente en extremidades superiores e inferiores, hombros, cerca del cuello y orejas, conjunto de colmillos y una cola lupina, su ancla a la naturaleza de los licántropos

El primero de ellas llegaba a tener unos 180 centímetros en altura, viéndose como una mujer de tez clara y cabellera marrón, vistiendo una armadura de metal ligero combinado con tela gris, con un brazalete gris en su hombro derecho, tenía su propio Zear.

La segunda media unos 175 centímetros, piel pálida, cabellera negra corta y un lunar en su mejilla derecha, toda su vestimenta era un conjunto de cuero sin protecciones de metal, llevaba también un brazalete en su hombro derecho que era un Zear.

La tercera destacaba más que las anteriores, con una altura de 210 centímetros, mientras que sus compañeras tenían una complexión media, ella era de un físico fornido notable en pectorales y extremidades marcadas tanto brazos como piernas. Un pesado peto era su única pieza de armadura, el resto de su vestimenta era una tela marrón claro, con una larga cabellera rubia y una cicatriz de corte sobre su sien, con su propio Zear en forma de un brazalete en la muñeca izquierda y dos anillos en un dedo de cada mano.

—La misión principal se considera completa, localizamos una guarida de orcos y hemos confirmado la presencia de un general orco -La licántropa de tez clara hablo —Incluso hemos conseguido tomar una fotografía para evidenciar nuestro descubrimiento.

A su lado en el suelo yacía un aparato portátil cuadrado del tamaño de una pelota, con una lente de cristal circular en uno de los lados, mientras de la otra parte tenía un orificio por el cual cabía un ojo para visualizar. Un par de soportes para agarrar desde sus costados y una serie de botones en el lado derecho para operar dicho artilugio.

—El cristal mágico en su interior captura la imagen tomada, ¿no?, después se revelan y se imprimen en fotos, la tecnología de la fotografía es fascinante y ciertamente facilita este tipo de trabajos, cuando de pruebas físicas se precisan -Hablo la licántropa cabellera negra y lunar en la mejilla —Mientras llevemos la cámara sin estropear, podrán revelar la foto y confirmaran que la noticia del general orco no es falsa, y luego tendremos nuestra dulce recompensa.

—Tanria, Cari… -La licántropa musculosa hablo con los brazos cruzados y una mirada afligida —Lo siento.

Las dos se miraron entre sí y luego a su compañera, sintiendo la preocupación de su frustración.

—No te castigues demasiado, Nathia.

La licántropa de tez clara y cabellera marrón se identificaba bajo la identidad de Tanria, la pelinegra y lunar en la mejilla, con el nombre de Cari y la robusta rubia del trio, Nathia, su fornida compañera suspiraba por su decepción personal en torno al trabajo que habían tomado.

—Podría haberme encargado de ese general orco allí mismo, pero subestime la situación…

En sus manos enseño un dardo metálico de punta larga, lo más a destacar era del material del cual estaba hecho el proyectil.

—Esta punta de dardo hecho de plata -Tanria se mostró sorprendida.

—Que posean armas a distancia es algo común, pero que tengan medios específicos y planificación para tratar contra licántropos… esto es la influencia del general orco -Cari expreso su punto.

—Logro asestar en una de mis piernas, en una parte vulnerable, este dardo fue disparado con refuerzo corporal, pero eso no bastaría para debilitarme tanto…

Se inclina la parte punzante del dardo apuntando hacia el suelo, de su interior una pequeña gota sale, las tres reaccionan con rostros estupefacto hacia esa pequeña gotita.

—Ese repugnante aroma, no hay duda, ese dardo tenía matalobos -Afirmo Tanria.

—Esa planta crece en esta región, pero jamás creeríamos que los orcos tuvieran la astucia de saber cómo utilizarla -Opino Cari.

—Estaba a nada de confrontar al general orco, y luego…

Enfocado en su objetivo principal, una leve distracción, permitió a un sigiloso orco de cerbatana, disparar un dardo de plata potenciado con magia, asestando en una parte no protegida con armadura. La licántropa robusta tenía sus extremidades inferiores fortalecidas con una técnica de refuerzo corporal defensivo, pero aquella aleación vulnerable a su carne, atravesó fácilmente sus protecciones físicamente potenciadas con la Pramancia.

En su interior el dardo contenía una dosis pequeña llamada acónito, una planta con usos medicinales para la inmensa mayoría de las razas, pero para la raza licántropa en cambio era un veneno apodado como matalobos. No era mortal, pues no causaba la muerte aun en dosis altas, pero una vez en la sangre, sucumbía a efectos de debilitamiento que afectaba considerablemente las capacidades físicas y los sentidos, en dosis más altas, provocaba temporalmente ceguera y hasta sordera.

—El matalobos no interfirió con mi Pramancia, pero con mis capacidades de lucha mermadas tenía desventaja contra el general orco aun con las lunas llenas aumentando mis poderes con refuerzo corporal, era una batalla perdida si la lucha se prolongaba, fue una suerte escapar, antes de que esa droga empezara a hacerme efecto completamente -Alego Nathia —A mi cuerpo le tomara de forma natural horas eliminar todo rastro de esa droga en mi sangre, con la influencia de las lunas, será menos.

—Pude sentir lo formidable que era ese monstruo, para nada es una guarida de orcos como cualquiera, ese general orco… puede convertirse en un problema notable, si se lo ignora por demasiado tiempo -Opino Cari.

—Nuestro objetivo principal era confirmar la presencia de un general orco y llevar evidencia del hecho, hemos cumplido, lidiar con ese monstruo es otro asunto aparte, volveremos a Altania y reportaremos de nuestro descubrimiento al gremio -Tanria estableció los planes del trio —Por ahora descansaremos, Cari haz la primera guardia, después seguiré yo y Nathia será la siguiente, rondas rotativas de 3 horas, hasta el amanecer.

[–––––––]

La loba pelinegra hacia la primera ronda de vigilancia en lo que parecía una noche tranquila, el resto durmiendo sobre el entorno natural, sin carpa, sin tiendas ni sacos, acostumbrados a la experiencia de un sueño total a la intemperie. Todo parecía indicar una noche tranquila, en una hora se daría el relevo, hasta que cierto evento se desencadeno inesperadamente.

—¿¡Que cara…!?

—¿Eh!? -Tanria despierta de su sueño al instante

El viento sopla con fuerza, centellas esféricas de Prama se manifiestan en el propio aire, todo apuntaba hacia una dirección en específico del bosque carnero, un pilar de energía mágico se alza hacia el cielo, el rostro espectral de una bestia lupina estaba grabada en ese mismo pilar.

Nathia seguía durmiendo plácidamente, mientras Cari y Tanria observaban el fenómeno mágico en el cielo, que duro unos minutos, el viento se apacigua hasta soplar en calma y las centallas esféricas desvanecen al segundo.

—Esa presión de magia en el ambiente, ¡no hay duda!, ¡eso fue un ritual de licantropía! -Aseguro Tanria.

—Esto no tiene sentido, la firma mágica de un ritual de licantropía dura HORAS antes de desvanecerse, solo nuestra raza es capaz de ver y sentir las manifestaciones mágicas en el ambiente del ritual, ese pilar de energía no tendría que haberse desvanecido tan pronto, NO ES NORMAL -Afirmo Cari —Pero el rastro de magia del ritual no desapareció del todo… ha disminuido considerablemente, como si alguien tratara de esconderlo, ¿¡eso es posible!?

—¡No debería serlo!, el “espíritu lobo” puso “restricciones” a los dos únicos rituales de licantropía, para evitar que algún grupo no desencadenara un mal uso, es necesario su “permiso” para llevar a cabo cualquiera de los dos rituales -Explico entre dudas y confusión —Todo esto es una medida importante de seguridad, su finalidad es evitar rituales fallidos que desemboquen en abominaciones de Wendigo.

Tanria y Cari tenían una formación de considerable nivel en el arte extrasensorial, sus sentidos veían el flujo de la propia magia en el ambiente a un grado de percepción que otros no podrían, tanto como para sentir fenómenos y anomalías de Prama e incluso rastrear su fuente.

—Aun si el ritual ha finalizado, podemos sentir un rastro de Prama, este conduce a un sitio en particular, pero es un rastro tan fino, que pocos lo notarían, tendrían que tener un nivel sensorial considerable para sentir la magia -Cari lo asegura.

—Este ritual de licantropía es sospechoso, ¡nuestra percepción no falla!, gracias a nuestro dominio del arte extrasensorial, es que podemos aun “sentir” su débil rastro, debemos localizar la fuente antes de que desaparezca -Tanria propuso dicho objetivo.

Despertaron a Nathia, quien desconocía del todo asunto, su dominio extrasensorial no era tan pulido como la de sus compañeras, pues sus talentos natos destacaban en otras áreas. Las dos le explicaron en una resumida oración sobre una labor importante de investigación en el área, su deber por lo tanto era permanecer en su misma posición y recuperarse del matalobos hasta recuperar todas sus capacidades. Entonces confiando en que su compañera permanecerá a la espera, el dúo marcho siguiendo el rastro del fenómeno sobrenatural.

[–––––––]

Las dos eran capaces de moverse con una rapidez sigilosa mientras rastreaban el camino correcto hacia la fuente del ritual.

—¿Fue seguro dejar a Nathia atrás? -Una preocupada Cari pregunto.

—De las tres, nosotras destacábamos por nuestras habilidades sensoriales y agilidad, mientras Nathia, es la “fuerza” principal del grupo en términos de poder bruto -Fue el análisis de su compañera —Pero ahora su misma “fuerza” se encuentra enervada por el veneno del matalobos, no podemos arriesgarnos a una confrontación en su actual estado -Alego por su bienestar —Por lo tanto, haremos esto con precisión, investigamos silenciosamente la zona y si encontramos algo que inevitablemente nos lleve al derramamiento de sangre que nuestras propias capacidades no puedan lidiar, debemos retirarnos y reagruparnos.

—Un plan lógico, además como es noche de lunas llenas, nuestros poderes físicos y de Pramancia están en aumento, Nathia se recuperará muy rápido, las posibilidades juegan a nuestro favor.

Su charla concluye cuando llegan al sitio indicado, una edificación consumida por la naturaleza en medio del bosque, una capilla abandonada, era la “fuente” del fino rastro mágico del sospechoso ritual de licantropía. Las dos con un breve intercambio de miradas, asienten con la cabeza, una rápida comunicación y se movilizan con agiles pasos silenciosos.

La puerta principal estaba descartada, el deterioro en su abandono hizo que la edificación tuviera otras “entradas” alternativas, optaron por un agujero en la pared que estaba muy alejada del suelo, era lo suficiente espacioso para entrar y gracias a sus cualidades sobrehumanas, escalar para ellas no era problema, incluso lo hacían emitiendo el menor ruido posible, sus dotes en el sigilo eran notables.

—Allí… -Tanria con voz baja señalo.

Sobre un altar, alguien yacía recostado, su corazón aun latía, su condición era un profundo sueño, pero lo más destacables para el dúo, era el aura anormal de Prama en medio de esa persona, era la “fuente” que estaban buscando. No llegaban a avistar del todo a la persona que se encontraba allí, pero sus sentidos lo confirmaban, el individuo era la dichosa “fuente” donde el ritual se desencadeno.

—Que lamentable descuido amerito esta ocasión, ahora tengo que “lidiar” con un desastre que no es mío -Una voz masculina resonó en el interior de la capilla.

Las dos voltearon a ver en una de las esquinas, donde antes no había nadie, ahora una presencia se encontraba allí de pie, un hombre encapuchado de gruesa gabardina oscura y botas negras, con una cadena siniestras con apariencia de huesos atada a su cintura, algunos mechones de cabello marrón se podían a llegar a ver junto a unos ojos visible color caoba. Un poderoso aura se manifestaba propiamente del enigmático individuo.

—¿Quién eres tú? -Pregunta Cari alarmada por su presencia.

—El flujo de Prama que emite… ¿eres… un humano? -Tanria lo confirmo.

—Oh, son del tipo extrasensorial, eso explica cómo llegaron hasta aquí, que problemáticas, pero se les acabo el camino.

Antes de que alguno pudiera emitir palabra alguna o acción, un cubo de energía es arrojada a los pies de las licántropas, su tamaño podía caber en una palma abierta, aunque pequeño a simple vista, en instante demostró su peligrosidad. Su tamaño crece desmedidamente y atrapa a las dos en su interior, para acto seguido desaparecer junto a la presencia de las lobas.

—Tsk… maldita Vazil, tu descuido no será pasado por alto, “ella” lo sabrá.

Tan pronto como su aparición surgió desde una oscura esquina, en un parpadeo desapareció con todo rastro de su presencia, y toda la capilla abandonada se tornó en silencio.

[–––––––]

Un espacio en blanco era el confinado sitio al que las dos licántropas fueron a parar, un cubo más grande que una casa flotaba varios metros desde sus cabezas, las dos estaban en completa guardia, con miradas atenta a la figura anormal en el aire.

—¿Qué sitio es este? -Fue la pregunta de una preocupada Cari

—Una especie de plano de bolsillo, ¿una habilidad espacio-tiempo? -Fue la conclusión entre dudas de Tanria

Un rugido estremecedor se emite del cubo flotante, todos sus lados se agrietan a la vez y aquel cubo se rompe para invocar de su interior una monstruosidad albina, una masa amorfa de tentáculos con espinas, tres cabezas desproporcionadas de draconiana imagen con solo mandíbulas y fauces.

—¿Un monstruo aquí?, ¡emite un Prama bastante intenso!

—Una criatura de este plano, y con todo ese poder, es peor que un Cryptian promedio.

Una confrontación se estaba por desatar, hasta que de repente un terremoto de considerable magnitud hace temblar todo el espacio blanco, ninguna de las lobas comprendía lo que estaba ocurriendo, más solo alimento sus intranquilidades.

Muy arriba de la monstruosidad invocada, grietas se forman en el propio aire, una colosal pata abre un agujero y aplasta al monstruo, lo estampa contra el suelo como a una hormiga y todo el plano comienza a desmoronarse, se agrieta y luego cae a pedazos, el escenario en segundos cambia por completo.

Las dos licántropas son transportadas a un bosque de densa niebla, cargado de partículas de luces en los alrededores, el Prama impregnaba en cada planta y follaje, aun con la niebla, podía notarse una gigantesca luna llena iluminarse en el cielo. La colosal pata que había aplastado al monstruo y deshizo el plano, tenía un abundante pelaje blanco sobrenatural que flameaba como fuego, con marcas rojas y negras de aspecto tribal alrededor de su pelo, uniéndose en líneas con sus cuatro dedos con descomunales garras imbuidas en magia.

El dúo de licántropas siguió el rastro de esa enorme pata hacia arriba, pero no podían avistar al resto del cuerpo, solo una figura intangible en la forma de una descomunal silueta de energía con una apariencia de un lobo. Su sola presencia ejercía una presión mágica dominante en toda el área, tanto que hacía temblar a las dos involuntariamente.

—Esa… pre-pre-presen…cia… es… ¡Es…! -Cari tartamudeaba sin control y con el sudor bañando su frente.

—Lo es… definitivamente LO ES… -Formulo Tanria tratando de mantener la calma de su voz -Esa presencia es… ¡el espíritu Lobo!

[CONTINUARA]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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